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Historia 24290 — capítulo 8

Ángel estaba feliz por la decisión del sombrero, no solo por la suya sino también la de su nuevo compañero Charles quien también había quedado en Gryffindor, junto con el niño de ojos verdes y la joven que había detrás de este. El director había dirigido unas pocas palabras y había invitado a que empezara el banquete, Ángel no sabia que comer, había todo lo que le gustaba, cosas que le preparaba su mamá pero aun mejores, era como estar en un fino restaurante, con platos, vasos y cubiertos de oro, parecía un sueño del cual no quería despertar.

Comieron todo lo podían, repetían lo que mas les gustaba, casi se ahogan cuando el fantasma de la casa, Sir Nicholas de Mimsy, apareció entre el plato de Charles.

  • Oh! Disculpa muchacho pensé que el prefecto era quien estaba sentado en esta silla, quería darle un susto.

  • Hola Nick - dijeron los demás alumnos de cursos superiores – que tal el verano?

  • De muerte – decía el fantasma en medio de una carcajada – el nuevo director nos ha puesto muchas tareas, es secreto , no se los puedo decir – decía el fantasma con un aire de importancia – bueno disfruten de su cena.

Ya habian todos terminado, incluso los profesores y se escucho el ruido de una cuchara golpeando una copa de vidrio, todos dirigieron sus miradas a la mesa de profesores y el director se ponía de pie

-En mi casa nunca había comido tanto – dijo Charles con un gesto de satisfacción antes de que el profesor hablara.

-Yo creo, que ninguno había comido tanto.

-De nuevo buenas noches, antes de que se marchen a sus habitaciones quisiera decirles unos detalles, como saben los antiguos estudiantes el bosque prohibido, desde el año pasado no es tan peligroso y se permite su acercamiento hasta cierto punto, las relaciones con los centauros han mejorado notablemente, pero las arañas gigantes solo obedecen al profesor Rubeus Hagrid, así que no se adentren mucho en el bosque ellas siempre andan buscando carne fresca, en cuanto a los hombres lobos todos tienen un limite en el bosque y gracias a las pociones que mensualmente les administramos, son tan racionales como en su forma humana.- el director parecía orgulloso por lo ultimo que decía y miro a su derecha, cuatro puestos mas allá se encontraba un mago con bigote, pelo cenizo por la edad, pero un semblante de un mago joven. – Este año he decidido agregar una nueva asignatura a las ya establecidas – todos los alumnos mostraron su cara de desaprobación, otros parecían mas inquietos que molestos – silencio, se que van a encontrar esta asignatura muy interesante, los libros van por cuenta del colegio, ya que la decisión de agregar esta materia se hizo mucho después de enviar sus cartas, la asignatura será impartida por un querido y viejo amigo, Remus Lupin, el ya ha estado en Hogwarts, nos dio clase a algunos de los actuales profesores y a algunos de sus padres, bueno espero que de éxito esta nueva materia y ojala les guste, como es nueva no habrá exámenes, ni TIMOS, ni E.X.T.A.S.I.S, si hay una buena acogida por parte de ustedes el ministerio nos dará la licencia el año entrante.

  • Profesor de que trata la nueva asignatura – un joven alto de cabello ondulado se paro de la mesa de Ravenclaw, era un prefecto.

-Esa, joven Smith es una sorpresa, la cual no deseo arruinarles ni a ustedes ni al profesor Lupin.

-Por otra parte, les quiero comentar que la visita a Hogsmeade es solo para los alumnos de tercero en adelante, pero si alguno de los alumnos de cursos mayores tienen hermanos en primer y segundo curso no hay problema – Harry veía un pergamino revisando que no le faltara nada – Ah! Si por ultimo, es de mi mayor agrado comentarles que este año habrá clases de duelo, no solo basta con aprender hechizos y encantamientos de memoria, este año los pondremos en practica, no es obligatorio, el que desee inscribirse a finales del primer semestre se pondrán el sus respectivas casas listas donde pondrán su nombre aquellos que quiera participar, se harán desde el segundo semestre pues los alumnos de primero también querrán entrar. Bueno es todo por hoy, que tengan feliz noche, mañana les espera su primer día de clases, por la mañana, el jefe de la casa a la que pertenecen les dará sus horarios.

-Valla, que son buenas las cosas por aquí no?- le decía Charles a Ángel mientras el director desaparecía detrás de una puerta.

  • No lo creas – un joven de cabello largo y castaño se acerco a ellos – Hogwarts a mejorado mucho desde que Harry Potter, se convirtió en director, lleva poco, cinco años para ser exacto, pero a logrado muchas cosas desde entonces, y este año al parecer se ha dedicado a mejorar el colegio lo mejor posible, es un gran hombre, mi padre fue compañero de el – el joven dijo o ultimo con gran orgullo como si él hubiera sido el compañero del actual director – discúlpenme , mi nombre es Thomas Finnigan, soy prefecto, ahora síganme, los llevare a la sala común.

Al parecer la sala común de Gryffindor estaba en la torre más alta. Ángel no recordaba muy bien como habían llegado al séptimo piso, subieron tantas escaleras y tantas de ellas se movían que lo olvido por completo.

-Calabazas de chocolate- escucho Ángel decir al prefecto Finnigan pero no sabia el porque, ni a quien le estaba diciendo – esa es la contraseña cuando lleguen al retrato de la señora gorda eso es lo que deben de decir, no lo olviden o no los dejara pasar, la contraseña es secreta solo un Gryffindor la debe de saber, si un alumno de una casa entra a la sala común que no le pertenece se le quitaran cincuenta puntos a la casa del alumno, bueno ya llegamos es allí.

-Contraseña- dijo la dama gorda.

  • Calabazas de chocolate.

  • Esta bien pueden pasar- el retrato se movió a un lado y dejo ver un corto corredor y al final un gran cuarto.

  • Bienvenidos a la sala común de Gryffindor, la habitación de los hombres a mi izquierda, niñas a mi derecha. Bueno a dormir, mañana deben de estar listos a las siete en punto, feliz noche.

Entraron a su habitación y vieron, sus camas. Sus baúles ya estaban allí. Todos se pusieron sus pijamas pero estaban demasiado llenos con tanta comida y no podían dormir. Pasada la media noche no se escuchaba nada en la habitación ya todos estaban dormidos.

Ángel tuvo sueños toda la noche o por lo menos eso le pareció cada uno mas molesto que el otro, en uno estaba en clases y su varita no quiso funcionar todos se reían de él, Charles lo miraba decepcionado y se alejaba, se adentraba en la oscuridad y ya no lo veía mas. En otro de sus sueños, la profesora Hermione mandaba una lechuza a su madre por que al parecer se habían equivocado y aquel niño no tenia nada de mago. Su ultimo sueño fue el mas raro, el director le decía que el no debía de estar en Hogwarts, lo atacaba con argumentos como el por que había comprado el libro de artes oscuras y por que el sombrero le había dicho que tenia mucho de Slytherin, Ángel no sabia que responderle, simplemente lo miraba con ojos llorosos.

  • Nosotros no educamos a magos tenebrosos, es mejor que te largues y no vuelvas- le decía el director.

-Pero profesor la profesora Hermione me dejo conservar el libro es para saber como defenderme no para usarlas.

  • No te creo nada chiquillo mentiroso – le grito el director, pero en ese momento Ángel se levanto asustado y supo que todo había sido una pesadilla.

Una pesadilla que podía convertirse en realidad, si unos pisos mas abajo una desesperada Hermione no convencía a un mal humorado Harry Potter.