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Historia 24290 — capítulo 9
-Harry cálmate, lo hizo por curiosidad – decía desesperada Hermione tratando de convencer al director.
- No, no… no es solo curiosidad, lo se – Harry estaba entre furioso y pensativo. – en un niño de esa edad no es curiosidad, es naturaleza – Harry se calmo un poco y miro a Hermione – mira Hermione, te acuerdas de mis clases con el profesor Dumbledore?.
-Si me acuerdo, por que?
- Cuando veíamos los recuerdos, en la cara del pequeño Tom Riddle siempre había un aire de malignidad, lo que hacia a sus compañeros, las cosas que le interesaban, las cosas que robaba. Lo que te quiero decir es que un mago elige ser tenebroso, pero no por que quiera sino por que lo lleva en la sangre, en su sangre o en el alma y la segunda es la que mas temo.
-No entiendo Hary. Sirius venia de una familia de la cual salieron muchos mortifagos y el no fue uno de ellos
- Por que el alma de Sirius estaba con sus amigos, si papá y Remus no hubieran estado , seguro el se hubiera unido a Voldemort al encontrarse solo en el mundo, Hermione será mejor que llames a Ron, es algo que quiero que discutamos los tres como en los viejos tiempos
-Esta bien no me demoro- dijo Hermione dirigiéndose a la puerta – requieres de la presencia de alguien mas, tal vez Lupin?.
-No… no… es mejor que no lo molestemos.
Harry recorría su despacho buscando explicaciones en su cabeza cuando de pronto se acordó de algo, toco con su varita un armario, el cual se abrió y dejo salir una vasija con una neblina plateada. El pensadero de Dumbledore seguía como lo recordaba habían pasado veintitrés años y seguía igual, hasta tenia unos recuerdos del antiguo director, su tan inesperada muerte no le permitió devolver aquellos recuerdos a su cabeza. Nadie se acordó del pensadero después que el director los dejo, simplemente lo olvidaron y dejaron ir sus recuerdos.
-Hay recuerdos de Dumbledore todavía, fuimos tan entupidos ninguno se percato que Dumbledore podía habernos dejado pistas de los demás Horcruxes – se decía para si mismo Harry, tocando con su varita el pensadero, en ese mismo momento el pensadero empezó a absorberlo, ahora se encontraba cayendo velozmente en un remolino hasta que vio un cuarto conocido para él, era su despacho pero no el suyo sino el del antiguo director Albus Dumbledore. Cayo justo en la silla que había en frente del escritorio y vio a un anciano Dumbledore, tomando un espejo de uno de los cajones del escritorio, para sorpresa de Harry lo tomo con la mano que tanto le llamo la atención cuando estaba en su sexto año, era una mano negra y sin vida.
-Estas ahí?- pregunto el director.
Harry pensó que el director estaba loco, hablando con un espejo que no podía contestar, pero un segundo después, se acordó del regalo de su padrino el cual nunca supo que era hasta después de que este murió. Una voz se escucho desde el espejo.
-
Si Albus aquí estoy – era una voz desconocida para Harry pero dedujo que era de un mago igual de anciano al director, era una voz suave y calmada.
-
El joven Potter a decidido ayudarme con la búsqueda de los Horcruxes faltantes.
-
Será de gran ayuda, ahora que yo ya no te puedo ayudar mas, no por que no quiera sino por que es el destino.
-
El cual no te pido que me rebeles, y te agradezco tu ayuda, solo te pido respondas una pregunta.
-
Será la última Albus y es mejor que sea la adecuada.
-
Todo acabara?
-
Definitivamente eres sabio Albus una pregunta no muy compleja pero sabia, pues sabes que tiene muchas respuestas las cuales te debo dar, no la indicada pero si muy próxima. Albus tu tiempo acabara pronto y debe de ser así, para que la profecía se cumpla y el joven Potter tenga el valor y la fuerza necesaria para derrotar a Lord Voldemort, si tu vives serás una debilidad para el mismo Potter, el lograra su objetivo si, pero las cosas no acabaran ahí, el Lord oscuro es también muy sabio, tu lo sabes, partió su alma en siete para hacerse indestructible, ese fue su primer paso Albus, si logra encontrar el antiguo manuscrito de Merlín, el podrá volver cuando quiera, incluso después de que el elegido halla muerto.
-
Volver de entre los muertos?, Merlín pudo descifrar como volver de entre los muertos?.
-
Albus esas son dos preguntas más y te recuerdo que solo tenías una última.
-
Soy firme en mi palabra y no te haré mas preguntas, dejare que el destino se cumpla y ruego por que Lord Voldemort no encuentre ese pergamino.
La habitación se empezó a mover, giraba y giraba cada vez mas rápido, se detuvo y otra vez estaba en la oficina de Dumbledore, pero esta vez no estaba solo, se encontraba con Minerva McGonagall.
-
Minerva mañana partiré con Harry en búsqueda de un Horcrux nadie debe de saber que lo sabes, pues te preguntaran y ningún detalle de nuestro viaje debe de ser rebelado, debes de encargarte del colegio por unas cuantas horas, regresare al anochecer, tengo un asunto pendiente, que estoy apunto de solucionar.
-
Que es? Albus – pregunto McGonagall con ansiedad las palabras del director sonaban mas a despedida, no parecía convencido de lo que decía.
-
Por ahora no te puedo decir nada, puede que me este equivocando, como tantas veces lo hice con Harry, pero es mejor que no lo sepas, solo te puedo decir que es un asunto relacionado con Merlín.
-
Merlín? Crees que algún objeto de Merlín pudiera ser un Horcrux.
-
Oh, no Minerva nada de eso es solo, algo que debo de encontrar antes que caiga en malas manos, sea en las de Voldemort o cualquiera de sus Mortifagos.
Harry sintió como lo tomaban del hombro y toda la habitación se iba alejando.
-
Harry disculpa, Ron ya esta aquí – una apenada Hermione miraba el rostro de un asombrado Harry.
-
Que veías?- pregunto Ron.
-
Esto no puede ser verdad… ósea… puedo tener razón… pero por que?... ahora.- Harry hablaba para si, sin determinar la presencia de sus amigos.
-
Que pasa Harry? – Hermione parecía no comprender ninguna de las palabras que susurraba Harry.
-
Hermione, tienes la lista de alumnos de primero?
-Si, si…eh… por aquí mira- Hermione sacaba de su bolsillo un pergamino doblado donde se encontraban los nombres de los alumnos de primero – para que la quieres.
-Esperen, profesor Dumbledore- Harry se dirigió al cuadro de su antiguo profesor quien ya se encontraba durmiendo.
-Emmm… dime Harry – dijo el aludido bostezando.
-
Como hago para extraer un recuerdo y ponerlo en el pensadero?
-
Solo apunta a tu cien, trata de recordar algo relacionado con el recuerdo y separa tu varita.
-Gracias
-
Con gusto, veo que vas a utilizar el viejo pensadero, para que Harry?
-
Claro hace unas semanas podría haberme entendido si no hubiera dejado esos pensamientos antes de morir, ahora no debe de recordar nada de lo que ellos contienen.
-
De que hablas.
-
Disculpe profesor ahora no estoy muy seguro pero apenas volvamos de mi recuerdo le tendré una respuesta.
Harry puso su varita en su cien, recordó lo que deseaba y retiro su varita, un hilo de luz blanca salía de su cabeza, lo miro y luego lo hecho al pensadero.
-
Bueno acompáñenme, Hermione no sueltes esa lista.
-
Esta bien Harry, pero que estas pensando.
-
No hay tiempo ya lo verán.
Los tres tocaron la sustancia del pensadero con sus varitas y fueron absorbidos por este, todo daba vueltas, hasta que cayeron a un lugar lleno de alumnos.
-La selección? – pregunto Ron aterrado – acaso estas pensando que el rayo y el clima, son augurios Harry?.
-
Si
-
Pero esa niña la que salio apenas cayo el rayo, quedo en Ravenclaw, no en Slytherin, y de ahí en adelante todos fueron a las demás casas, ningún Slytherin mas.
-
Ron, si algo he aprendido en toda mi vida, es que en este mundo todo puede ser posible, cuando el sombrero me selecciono yo pedí no ir a Slytherin, el hecho de que ningún Slytherin aya quedado después del rayo, no es algo en lo que debamos confiar, creo que el sombrero esta perdiendo poder y ahora es mas fácil de manipular.
-
Creo que te entiendo - dijo Hermione- pero para que la lista?.
-
Mi recuerdo empieza antes de la selección, miren- ambos miraron y el sombrero estaba cantando todavía.
-
Por que Harry? Pensé que solo seria la niña de Ravenclaw.
-
No Hermione me temo que eso fue solo una sola parte de una serie de eventos, Ron por favor tacha los nombres en la lista cuando Hermione los llame a ponerse el sombrero.
-
Esta bien- cogio la lista de las manos de Hermione y una pluma que llevaba en su bolsillo.
Así Ron fue tachando conforme el recuerdo Hermione, llamaba a los alumnos
- Ahí viene Horton, Anna- dijo Ron mirando a Harry y este le asintió.
El cielo se empezó a poner oscuro y nublado otra vez.
-Justo ahora – el recuerdo quedo suspendido en el momento exacto en que cayo el rayo - Ron dame la lista – Ron le entrego la lista, Hermione no comprendía que pasaba, pasaba la mirada de Ron a Harry y viceversa. – Hermione mira esto – empezó a mover su varita, escribió encima de los estudiantes que quedaban en la fila con fuego – tu fuiste la única que estudio Aritmancia, según se cada persona es un numero dependiendo de su nombre, mira estos siete nombres.
- Todos son “tres” – Hermione lo entendía ahora, era una gran coincidencia pero podía ser cierta.
-No entiendo- dijo Ron enojado.
-
Mira Ron, al principio no estaban juntos, por eso te dije que tacharas los nombres, todos los que iban saliendo, iban dejando un lugar el cual ocupaba el de atrás, cuando la niña Ravenclaw salio dejo que estos siete niños se reunieran y da la casualidad que todos son tres, como Tom.
-
Tom?
-
Tom Riddle, Lord Voldemort como lo quieras llamar, pero solo ten presente Tom, mira cuantos tres son. Siete igual que los Horcruxes.
-
Pero es solo una coincidencia Harry – Ron parecía asustado y mas que alivio sus palabras eran de negación, no se quería convencer de lo que Harry decía.
-
Tal ves sea augurios no se, pero lo que paso hoy confirma mis sospechas y el mal presentimiento de hace once años, además de lo que acabo de ver en los pensamientos de Dumbledore… no se, no se que este pasando lo único que se es que estos siete niños son la clave para averiguarlo.