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Historia 24474 — capítulo 27
Capítulo XXVII: La visita a Loona.
Una vez que dejaron a Neville en casa, se desaparecieron en busca de Loona.
Aparecieron en una habitación a oscuras, por todos lados se oían rumores de batalla, Harry automáticamente sacó su varita por lo visto habían llegado justo a tiempo. Harry miró a su alrededor por la ventana se veía el resplandor de la marca tenebrosa.
Mortífagos sususrró y miró hacia el otro lado de la habitación. Loona les apuntaba con su varita, su expresión soñadora había desaparecido casi por completo.
¿Harry, Ron? ¿qué hacéis aquí? Preguntó como si fuese lo más normal del mundo.
¿qué ocurre Loona? Dijo Harry acercándose a ella.
Los mortífagos nos persiguen, llevamos meses escondiéndonos de ellos, pero no tenemos a nadie de confianza que nos haga el encantamiento Fidelio y no hacemos más que ir de un lado a otro. Por cierto ¿cómo habéis aparecido? Nosotros intentamos escapar y no pudimos, mi padre está luchando con ellos, me ha encerrado aquí.
Hay que ayudarles dijo Ron, ¿quién más está con él?
Algunos compañeros de la revista, habían venido a recibir instrucciones, han debido seguirles.
Vale vamos, Harry apuntó con su varita y la puerta se abrió. Loona le miró asombrada pero no dijo nada.
SE encaminaron con Harry en cabeza hacia el fragor de la batalla. El que Harry creyó reconocer como el padre de Loona se encontraba luchando contra unos 15 mortífagos junto a otros cuatro magos. Hasta ahora habían conseguido parapetarse tras el hueco de la puerta y los muebles, pero los mortífagos les iban ganando terreno.
¡Papá! Gritó Loona llamando la atención de su padre justo a tiempo de esquivar un rayo verde.
Harry comenzó a atacar en un momento tenía ya a cinco mortífagos inmovilizados.
Loona también comenzó a luchar. Harry notó que había acabado fácilmente con varios mortífagos no parecían muy espertos, debían de ser nuevos seguidores. Pero observó que uno parecía dar ordenes al resto. Intentó centrarse en ese mortífago no reconoció los ojos tras la máscara.
¡Avada Kedabra! Gritó el mortífago apuntando a Harry. Este desapareció y apareció tras él. Impedimenta, el mortífago salió volando pero Harry no pudo ver donde caía, varios mortífagos se le echaban encima, era mucho peor luchar en un sitio reducido no tenía espacio para moverse ni esconderse.
Mientras se libraba de sus atacantes oyó algo que le dejó paralizado.
¡Avada Kedabra!
¡Noooooo! Acompañado de el grito ma´s espèluznante que Harry había oído. Consiguió fijar la vista justo a tiempo de ver caer el cuerpo del padre de Loona que había conseguido interponerse entre la maldición asesina y su hija.
Loona levantó su varita y comenzó Avada…
¡No! Gritó Harry.
Se apareció junto a ella y le bajó la varita, a continuación desplegó su poder y dejó que una ráfaga de energía saliese de esta dejando inconscientes a todos menos a Ron, Loona y él.
Harry ¿qué…? Comenzó Ron, pero enmudeció al ver el cuerpo del padre de Loona a los pies de Harry y a esta sollozando abrazada a él.
Inmovilicemos a los mortífagos y desarmemoslos, nos iremos de aquí cuanto antes.
Harry y Ron se pusieron manos a la obra. Cuando hubieron acabado Harry miró a los empleados del Quisquilloso, ¿qué haría con ellos?
Loona, ve a por tus cosas, Ron acompañala, coge todo lo que necesites, no podremos volver.en ese momento apareció el Patronus de Ginny un hermoso fénix. Harry se apresuró a convocar el suyo.
¡Harry! ¿estáis bien?
El padre de Loona a muerto. Harry oyó el gemido de Ginny y Hermione. Cuando llegamos había un ataque, el padre de Loona se interpuso entre Loona y la maldición.
Harry debéis salir de ahí cuanto antes, seguramente manden a más mortífagos en cualquier momento.
Lo sé, pero no se que hacer con los empleados del señor Loovegood.
No puedes parecerlos en san Mungo sugirió Ginny.
Pues…
Harry se concentró y los empleados de la revista desaparecieron.
Si, lo he conseguido. ¿qué hago con el padre de Loona, le mando allí también.
Si, pero deberías escribir una nota o algo para que vaya el ministerio a por los mortífagos.
Vale, Harry conjuró una nota y garabateó unas palabras rápidamente, en las que informaba del ataque la posición y que Loona se encontraba a salvo.
A continuación, la colocó en el cuerpo del padre de Loona y le hizo desaparecer también.
Bien, estad listas, vamos para allá dijo mientras oía los pasos de Ron y Loona bajar por las escaleras. El Patronus desapareció justo cuando entraban seguidos del baúl de Loona y algunas cajas más.
¿dónde está mi padre? Preguntó Loona mientras gruesas lágrimas continuaban resbalándose por sus mejillas.
Le he enviado a San Mungo, debemos salir de aquí cuanto antes, los mortífagos podrían volver. Apuntó con su varita al equipaje de Loona y lo hizo desaparecer.
Dame la mano le dijo a Loona mientras cogía la mano que Ron ya le ofrecía.
Mi padre, no puedo…
Harry oyó el ruido característico de la aparición muy cerca de ellos.
¡Loona dame la mano! Debemos irnos.
La chica parecía bloqueada pero al oír estallar la puerta pareció reaccionar. Harry la cogió del brazo y desaparecieron justo cuando varias maldiciones se dirigían hacia ellos.