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Harry Potter y GW mi fanfic — capítulo 19

Sirius deposito a Ginny en la cama de Dumbledore, se veía visiblemente asustado y perturbado, después de cinco minutos aparecio Dumbledore con la Profesora Mcgonogall.

-Aún no despierta- dijo Dumbledore

-No, pero creo que esta bien, no se ha producido nada extraño- dijo Sirius

-Así que se encontro con Potter- hablo Mcgonogall

-Sí, infortunadamente así fue-

Dumbledore le conto todo a Mcgonogall y se quedaron en la recamara hasta muy tarde, esperando a que Ginny despertara.

Harry por su parte después de su encuentro se subio a su recamara, sabía que era la última vez en un largo tiempo que vería a Ginny, tenía que olvidarse de ella y ese tiempo lo iba a ocupar para eso, para olvidarla.

Al siguiente día todo parecía normal, Sirius se había quedado vigilando a Ginny, la familia Weasley estaba lista para despedirse de Ginny y Harry, él estaba muy serio, no les había comentado nada de su encuentro con Ginny.

Ginny desperto muy temprano, sentía los ojos hinchados y a pesar de recordar lo que había pasado con Harry se sentía tranquila. Se sobresalto cuando vio a Sirius dormido en un sillón.

-Sirius, Sirius- murmuro Ginny logrando despertarlo

-Uhmm, a hola Ginny, buenos días-

-Buenos días, dormiste bien-

-No tanto como tú-

-Lo lamento, se asustaron-

-Un poco-

-Quería dormir es todo, quería huir y no se me ocurrio otra forma-

-¿Cómo?¿Tu provocaste tu desmayo?- Ginny asintió un poco temerosa de la reacción de Sirius- ¿Cómo lo hiciste?

-No lo sé, descubri que tenía esa facilidad de lograr lo que quería en vacaciones, y me refiero a lograr lo que quiero cuando trato de salir de una situación molesta o complicada y no sé de alguna u otra forma logro terminar lo que no me gusta cuando yo quiero-

-Vaya ese no es un poder muy común-

-Lo sé, y no pensé que funcionara, no conozco ninguna persona que lo tenga, es más aún trato de explicarme a mí lo que es, no hay libros sobre eso, no encontre nada y lo que te acabo de decir es la conclusión a la que yo he llegado-

-Y alguien más lo sabe.-

-No, pense que Dumbledore lo sabía-

-Pues no lo creo, no lo creo-

-Tengo que aprender sobre ese poder pues no solo se manifiesta en desmayos o algo así, son muchas formas, desde una lluvia fuerte o una animal adentro de la casa hasta la inconsciencia, es raro-

-Sí que lo es, pero como te diste cuenta-

-Un día en la Madriguera mis padres discutian con Fred y George y estaban gritando, y pense que ya había tenido suficiente, estaba sentada y pense y desee que terminara esa plática, como fuera, y de pronto un animal entro en la casa, y mis papas se pusieron histericos y nos mandaron arriba después no reanudaron esa plática y así termino esa, pero después hubo más, es muy extraño Sirius, mucho muy extraño, se que tengo poderes que ni siquiera me imagino que tengo-

-Eso es cierto-

-Pero que tengo y que debo desarrollar, se que soy muy fuerte y que soy una fuente importante de poder, pero lo que no me explico es la trayectoria de ese poder, porque lo tengo, que es-

-No lo sé Ginny, al lugar a donde vamos te enseñaran a descubrir cada uno de tus poderes y a controlarlos, no te preocupes, sabrán que hacer con este poder-

-Eso espero, quiero lograr ser lo que se supone tengo que ser, se que me va a costar trabajo y que sera muy difícil pero tengo que hacerlo, ¿verdad?-

-Si, pero se que eres muy fuerte y vas a lograrlo, ahora tienes hambre-

-Un poco-

-Ire por el desayuno, no me tardo- Ginny asintió y Sirius salió de la recamara.

En el comedor todo estaba tranquilo, parecía que la noticia de la noche anterior ya había cesado pues cada quién parecía en su propio mundo. Harry, Ron y Hermione había bajado a desayunar, también aparentando que nada había ocurrido, pues Ginny solo estaba mal de salud.

Estaban desayunando cuando alguien puso su mano en el hombro de Harry, cuando este volteo se encontró con Cho Chang quién le estaba sonriendo.

-Hola Harry, buenos días-

-Hola Cho, como estás-

-Bien, puedo hablar un momento contigo-

-Claro-

Y Harry se paro de su lugar siguió a Cho, y salieron del comedor.

-Quería hablar contigo desde hace tiempo-

-Yo también- contesto Harry

-Quería darte las gracias, por todo-

-Cho, no tienes que darmelas, es algo que debía ser-

-Comprendo que fue difícil para ti-

-Sí, pero siempre he estado del lado del bien y aunque sea la hermana de mi mejor amigo, no podía hacer una excepción-

-Entiendo, sabes que clase de castigo iba a recibir-

-No, para nada, pero yo no la vi muy feliz ni tampoco muy bien-

-La viste ¿cuándo?-

-Uhmm- dudo en decirle pero sabía que no podía mentirle a ella- ayer, estaba recogiendo sus cosas, todos estabamos cenando, yo no quise cenar y me regrese, ella estaba ahí-

-¿Se veía mal?-

-Sí, se veía como asustada, pálida y hasta te podría decir más flaca-

-Pobre, se que lo que me hizo no estuvo bien, pero quién sabe que castigo va a recibir, me preocupa, me compadezco de ella-

-Yo también, pero no debemos sentirnos así Cho-

-Supongo que no, gracias de nuevo Harry-

-De nada, cuando quieras-

-Me lo tomare en serio ehh, nos vemos luego-

-Hasta pronto-

Ron fue a la sala común inmediatamente después de desayunar pues su familia iba a pasar por el para irse a despedir de Ginny pues era el día en que se marchaba y quería verla por última vez.

Cuando llego ahí, y estaban todos y solo lo estaban esperando, así que se fueron al despacho de Dumbledore, cuando llegaron, Ginny ya estaba ahí, vestida para salir de viaje y con la cara triste.

-Cuidate mucho Ginny- dijo Molly y fue a abrazar a su hija y al oido le dijo- si necesitas cualquier cosa, Sirius puede contactarnos, no olvides decirle todo, confiale tu vida a él-

-Si mamá, me cuidare- dijo Ginny

-Enana, aunque hiciste algo incorrecto te queremos y te vamos a extrañar mucho, espero tu castigo no sea muy feo- dijo Fred y los gemelos se fuerona abrazarla

-Yo también los quiero mucho- volteo a ver a Ron- y a ti también- y fue a abrazarlo- cuida mucho a Harry y a Hermione, dile a Herm que la quiero mucho y espero que la cuides mucho y no le hagas nada-

-Lo hare, cuidate mucho enana-

-Papi, gracias por no ser groseros conmigo. Te quiero mucho- y lo abrazo muy fuerte.- bueno nos vemos dentro de un mes, cuídense mucho también ustedes, pues no estan libres del peligro-

-Ginny ten mucho cuidado- el dijo su mamá- en serio cuidate-

-Si mami, no te preocupes por mí-

Ginny dio la media vuelta pues para ella esa despedida ya era suficiente y salio de el despacho de Dumbledore ligeramente inquietada con una lágrima recorriéndole la mejilla.

-Estare bien, se que voy a estar bien, tengo que estar bien- dijo para ella misma- tengo que lograrlo, tengo que protegerte tengo que hacerlo- dio un suspiro y se dirigio a la recamara de Dumbledore.

El día transcurrió lo más normal posible, todo el mundo estaba tranquilo, los gemelos y Ron pensaban que Ginny ya se había marchado sin sospechar que ella seguía ahí.

Tuvieron clase con Mcgonogall, con Snape y Harry volvio a recordar cuan odiosas eran las clases con Snape, no había tenido tiempo de prestarle atención pues había ocurrido lo de Ginny y todo lo demás.

Harry pensó que muchas cosas para él habían dejado de tener importancia cuando Ginny empezo a tener un lugar en su vida, ahora era momento de volver a ser él mismo de antes, obviamente eso no incluía a Ginny.

Se decía a si mismo que estaría feliz si esto hubiera ocurrido antes de que se fijara en Ginny, pues aunque era hermana de su mejor amigo no pasaba nada y el salvar a Cho lo dejaba con muy buenas posibilidades, pero ahora eso no era lo más importante.

Ni el quidditch le parecía interesante, era lo que más le gustaba pero ahora todo parecía diferente o quizás el lo veía diferente. Pero una cosa si era cierta las cosas ya no podían ser como antes, ya nunca serían como antes, pues la persona a la que quería nunca iba a estar con él.

Después de lo que a Harry le parecio una eternidad por fin salieron de la clase de Snape, lo odiaba, realmente no sabía porque sentía eso por él, pero desde el primer día en que el llego a Hogwarts lo trato mal, así que el no tenía porque sentir nada por él.

Hermione y Ron se veían muy felices, también no había tomado con la importancia debida su noviazgo pues sabía que Ron la quería mucho y que Hermione también, había muchas cosas a las que Harry les había restado importancia y eso incluía el regreso de Voldemort.

-Cada día las clases de Snape se vuelven insoportables- dijo Ron

-Tu de todas las clases te quejas amor- dijo Hermione

-No de todas preciosa- y le dio un beso

En ese momento paso Malfoy y solto una risa muy escandalosa

-¿Qué celoso?- dijo Harry quién pensó que todo en su vida estaba volviendo a la normalidad

-Si yo quisiera Potter tendría a todas a mis pies-

-En serio pues no se nota-

-Tengo cosas más interesante que estar haciendo cursilería y estar por toda la escuela besando y acariciando a alguien, tengo otras metas-

-Por eso eres tan amargado, porque no tienes amor- le dijo Harry

-Pues si ha esas vamos Potter tu tampoco, así que tu también estas amargado pues no tienes amor- y Draco se siguió derecho pues tenía prisa, desde luego seguido por Crable, Goyle y Parkinson.

-Es un ser detestable- dijo Hermione- igual que su padre

-Familia Malfoy, que más se puede esperar de un linaje tan puro- dijo Ron con sarcasmo-

Draco no quería tener ese encuentro con Ron, Hermione y Harry, tenía demasiadas cosas que pensar como para ponerse a discutir con ese trío, llego a la sala común y se deshizo de Crable y Goyle para estar a solar con Pansy.

-Tú si tienes amor, precioso- dijo Pansy abrazandolo- me tienes a mí

-Gracias bella- dijo correspondiéndole el abrazo- tu también me tienes a mí

-Yo lo sé, cambiando de tema, que te ha dicho tu papá-

-Pues no mucho, en realidad creo que ni él sabe tanto, me da gusto, quería que me acercara a Ginny Weasley pero se le cebo, ya se marcho-

-Es verdad, esta mala de salud ¿no? por eso se fue, pero que querría tu papá con ella-

-No lo sé, pero yo dudo que haya estado enferma, creo que la sacaron de aquí por otra razones, porque de otro modo que hace mi papá interesado en ella-

-En eso tienes razón, no lo había pensado así-

-De todos modos ya le mande una lechuza diciéndole que ella se ha marchado, que según Dumbledore esta mala de salud-

-Pues espero que no te fastidie más-

-Aunque tengo esa curiosidad, si fingo querer ayudarle me dira porque quiere a Ginny con nosotros, así que le dije que regresaba en un mes, espero ansiosamente sus instrucciones-

-Draco, estás jugando con fuego, tu padre no es un menso por algo es lo que es-

-Lo sé, pero me ha enseñado a ser como es él y he aprendido bien, no crees-

-Sí, sabes que cuentas conmigo-

-Lo sé, claro que lo sé-

Ginny estaba encerrada en el cuarto de Dumbledore, todos creían que ya se había marchado, la despedida con sus padres y sus hermanos ya había ocurrido así que oficialmente para todos ella ya no estaba en Hogwarts, solo que le gustaría que sus hermanos supieran la verdad, que todos supieran a verdad de porque estaba huyendo de Hogwarts, de todo lo que había pasado ella en Hogwarts, pero no se podía, ella ya no podía hacer nada.

En ese momento se abrio la puerta y de ella entraron Molly y Arthur Weasley por lo que Ginny corrio a abrazar a su mamá.

-Mami... mami ¿qué haces aquí?- dijo abrazandola muy fuerte- pensé que ya no los iba a ver, que hacen aquí-

-No podíamos irnos sin decirte tantas cosas mi vida- dijo su mamá

-Mami.... gracias, muchas gracias- dijo separándose de ella y voltenado hacía su papá- los voy a extrañar mucho, va a ser muy duro-

-Pero tu eres muy fuerte todos lo sabemos-

-Tengo poderes que nunca imagine tener, soy una persona con un destino ya escrito, es extraño saber mi final-

-Ginny, no tiene porque ocurrir eso y lo sabes-

-Mamá, fue como una profecía, fue predecido desde que me concibieron y todo se ha hecho realidad-

-Hija, pero eso no significa nada- dijo Arthur

-Te refieres al estar enamorada de Harry ¿cierto?, si no mal recuerdo, se predijo que yo tendría grandes poderes y que me enamoraría del gran Harry Potter y que lo salvaría de la muerte dando mi vida por la de él, ¿correcto?-

-Para eso te van a entrenar, para que no mueras- dijo Molly

-Claro que no mamá, me van a entrenar porque a llegado la hora, es por eso mamá, si quiero salvar a Harry tengo que saber como luchar, con que luchar, lo que me van a enseñar no va a ser para salvar mi vida, sino la de Harry, es mi destino y no voy a luchar contra él-

-No tiene que ser cierto- dijo Molly con lágrimas en los ojos

-Me encantaría mami que no fuera cierto, pero me temo que si lo es, y es hora de que yo aprenda lo que me toca aprender y a ustedes les toca entender que lo que me va a pasar es algo bueno, yo sé que es difícil, pero quiero que lo entiendan así por favor, no me hagan sentir mal-

-Nunca Ginny, solo cuidate mucho eso venías a decirte, te queremos mucho y confíamos en ti plena y ciegamente- dijo su papá

-Gracias- y los abrazo a ambos- gracias por estar junto a mí, por ser mis padres y por quererme tanto aunque no me lo merezca-

-Ginny claro que te lo mereces- dijo su mamá

-Los voy a extrañar mucho y siempre pensare en ustedes y cuando regrese a los primeros a los que quiero ver son a ustedes a mi familia, a los seres que más amo en este mundo- dijo llorando

-Nosotros también te amamos- dijo su papá- sabemos que vas a estar bien, pues estarás en las mejores manos, cuidate mucho.

-Lo haré-

-Bueno, nosotros ya nos tenemos que ir- dijo su mamá- aunque no queramos-

-Cuidense mucho también ustedes, cuiden de Ron, de Fred, George, Charlie, y diglanle a Billy que también lo quiero mucho a todos y que los voy a extrañar-

-Cuidate mucho-

Y el señor y la Sra. Weasley se fueron dejando a Ginny con varias lágrimas cayendo por su rostro.

-Los voy extrañar mucho- dijo para sus adentros y se acosto en la cama

Harry estaba en la sala común haciendo sus deberes con Hermione y Ron y estaban en silencio, casi no platicaban de nada, pues aún estaba muy reciente todo lo que había ocurrido con Ginny y Cho.

Pero Harry era el más confundido, no podía creer que el sentimiento del amor cambiara tan rápido y pudiera convertirse en un rencor, en ese enojo tan grande que el sentía por Ginny.

Todavía recordaba cuando Ginny había tenido el accidente en el baño de Miltre, había llorado por ella, le había rogado a la vida que no se la quitara, que no le quitara la oportunidad de estar con ella.

Pero ahora se daba cuenta que quizas no valía la pena, para él el haber lastimado a una persona era muy malo, y aunque no termino de hacer lo que iba a hacer con Cho, no podía más que estar enojado por tratar de intentarlo.

Hermione se sentía extraña, por un lado compartía los sentimientos de Harry pero por otro lado estaba su novio quién se veía muy perturbado y preocupado, por eso evitaba comentar algo pues podía incurrir en un error.

Ron por su parte seguía pensando en el castigo que le iban a dar a su hermana, trataba de imaginarse castigos leves tratando de creer que así iban a ser los de su hermana pero en el fondo él sabía que no iban a ser en nada parecidos a los que el se imaginaba.

Harry se paro, se había acordado que Sirius llevaba ahí casi tres días y no había conversado con el más que una vez, quería hablar con él, así que les dijo a Ron y a Hermione que iba a buscar a Sirius que no se tardaba

Se dirigio hacía el despacho de la Profesora Mcgonogall pues no sabía donde estaba Sirius.

-Buenas tardes Profesora- dijo muy amablemente

-Buenas tardes Potter, en que puedo servirte-

-Necesito saber donde esta hocicos-

-Quiere hablar con él-

-Sí, por favor, si se puede-

-Claro, sigame por favor-

La profesora Mcgonagall lo dirigio hacía el despacho de Dumbledore ahí dijo la contraseña y entraron, le dijo que esperara porque iba por él.

Entro en el cuarto de Dumbledore y encontro a Ginny dormida al igual que Sirius pero él estaba en el sillón.

-Sirius, Sr. Black-

-Sí- dijo despertandose- Profesora Mcgonogall en que puedo ayudarla

-Hay alguien alla abajo que quiere hablar contigo-

-Harry-

-Sí, así que vamos, ve con él-

-Sí gracias-

La profesora Mcgonogall le dijo a Harry que en un momento venía y salio del despacho de Dumbledore.

Después de un minuto apareció Sirius

-Harry, hola que milagro-

-Me di cuenta que no hemos platicado mucho y te tengo junto a mí-

-Sí yo también me he dado cuenta-

-Sirius lamento lo de la plática anterior-

-Pero sigues pensando lo mismo ¿verdad?-

-Sí, lo lamento no puedo cambiar de opinión-

-Que bueno que viniste a verme, si no venía iba a mandar a alguien por ti, necesito hablar contigo-

-Sí, de que-

-Lamentablemente mañana me voy de Hogwarts-

-¿Qué?, pero si apenas llevas tres días aquí porque te vas a ir-

-No es muy seguro estar aquí, no para ti, ni para mí, ni para Dumbledore, me hizo una invitación para volver en Navidad, así que lo tomaré en cuenta, pero no puedo estar más tiempo aquí, es muy inseguro pueden capturarme, Dumbledore y yo nos arriesgamos mucho con esto-

-Es injusto que sigan creyendo que tu hiciste eso-

-Sí lo es, pero he aprendido a vivir con eso-

-La gente es tan prejuiciosa, tan no sé como-

-Ay Harry no digas nada de la gente pues tu también eres bien prejuicioso, mira como clasificaste a Ginny-

-Eso es diferente-

-Bueno, no vamos a hablar de eso porque si no vamos a discutir-

-Me parece bien y no quiero terminar enojado contigo si te va a ir pronto-

-Sí, además se que pronto cambiaras de opinión-

-No lo asegures pero bueno....-

-No podremos mandarnos cartas, si quieres saber algo de mí pregúntaselo a Dumbledore ehh.

-Si no te preocupes tu cuidate mucho-

-Probablemente como ya te comente nos veremos en Navidad ok.-

-Esperare con ansias la Navidad-

-Cuídate mucho y cualquier cosa que sientas, el dolor en tu cicatriz o algo así avísame por favor bueno a Dumbledore, el me avisara a mí, pero por favor avísale-

-Si lo hare y tus si tienes algún problema no dudes en decírselo a Dumbledore ok.-

-parecemos no se que- dijo riendo

-Te voy a extrañar mucho Sirius-

-Yo también Harry- y se abrazaron muy fuerte

En ese momento escucharon un grito que provenía del cuarto de Dumbledore, era un grito de mujer.

-¿Qué es eso? Viene de alla- dijo Harry, Sirius sabía de quién era pero no podía decirselo a Harry-

-Los cuadros, los cuadros que tiene Dumbledore, de seguro, voy a ver, quizás me tarde un poco, sera mejor que vayas a tu sala-

-Esta bien, nos vemos después-

-Sí-

Harry salió del despacho y Sirius corrio hacía el cuarto de Dumbledore

-Ginny, estás bien-

-Lo recorde- dijo Ginny levantando su cara- yo sabía que había visto eso-

-¿Qué de que hablas estas bien?-

-Sí, solo que recorde algo-

-Ah sí, que fue-

-La reacción de Harry-

-¿Cuál reacción?-

-Recuerdas, la discusión que tuve con él, no sé porque pero yo sentía que ya lo había visto, que ya lo había vivido que sabía cual iba a ser la reacción- dijo Ginny y Sirius se sento para escucharla- la única vez que Harry me beso fue cuando tuve el accidente bueno cuando se posesiono de mí yo vi imágenes, falsees de Harry diciéndome que no sabía porque lo había hecho, que el creía que había sentido algo por mí, que porque a Cho, y fue lo que me dijo cuando nos vimos, exactamente eso, eso recorde, sabía que esa iba a ser su reacción lo sabía-

-Ginny no te preocupes, el es una persona muy perspicaz e inteligente, alguna vez tendrá que hacerse más preguntas de las que tiene ahora, y cuando eso ocurra se dara cuenta que lo que hizo contigo fue muy injusto-

-No lo creo pero eso ya no me preocupa-

-Tienes todo listo-

-Sí y tú-

-También en realidad no traía muchas cosas-

-Parece como si yo me fuera a cambiar de casa, me traje todo-

-Estas nerviosa ¿verdad?

-Sí se me nota-

-Mucho, pero no te preocupes, al lugar a donde vamos a ir es muy seguro y uno de los mejores que hay en el mundo mágico-

-Lo sé Sirius, estoy segura que se me quitara-

-Ya lo creo después no te vas a querer ir de ahí-

-Pues eso espero-

-Ahora descansa-

-Más-

-Después pediras tiempo para descansar, ya lo veras-

Sirius y Ginny se quedaron platicando mucho más tiempo del que Sirius hubiera querido, pues se dieron cuenta de que ya era tiempo de dormir y ni siquiera habían cenado. Ginny lo había llenado de preguntas acerca del lugar a donde la iban a llevar y Sirius le había contestado todas y cada una de ellas.

Por lo cual Ginny cayo muerta a la cama, había recibido demasiado información del lugar a donde la iban a llevar y ya se sentía más segura que antes.

A la mañana siguiente Ginny y Sirius ya estaban listos para irse.

-Bueno, es hora de marcharse- dijo Dumbledore- Ginny, Sirius te va a cuidar, si notas algo extraño, te sientes mal o algo díselo a él, me mantendrá informado-

-Esta bien-

-Dumbledore, está carta es para Harry se la puedes dar-

-Con mucho gusto Sirius, cuídense mucho-

-Hablando de Harry, cuando sabra toda la verdad- pregunto Ginny

-Hace tiempo, cuando te posesionaste pensé que era el momento de decirle la verdad, estaba equivocado y creo que ahora tampoco es el momento, Harry no tiene aún la madurez que necesita para poder asimilar todo lo que esta por saber-

-Espero que madure en este mes que no lo voy a ver-

-También espero eso, para que juntos le digamos la verdad Ginny-

-Sí, me encantaría pero si eso no ocurre-

-Ocurrira, y tiene que ser pronto-

-Profesor, cuide mucho a mis hermanos y a todos-

-Sí claro, los cuidare-

-Bueno, vamonos ya- dijo Sirius

-Sí, ya vamonos-

Sirius y Ginny salieron por una puerta desconocida hasta ahora por los demás estudiantes por lo que no fueron vistos.

Cuando ya estaban a punto de tomar el carro que los iba a llevar al tren Ginny volteo a Hogwarts y una lágrima salio de su ojo izquiero.

-Pronto volvere, lo prometo-

La voz de Sirius la trajo de nuevo a la realidad.

-Vamonos ya, es tarde-

-Si lo siento-

Y ambos se subieron al carro, hacía un nuevo lugar en donde ella aprendería más de lo que nunca imagino.

Harry se levanto como de costumbre temprano, tenían clases y aún tenían que ir a desayunar, así que fue a bañarse, un baño que disfruto mucho no sabía porque, cuando salio se encontró con Ron quien parecía ser el siguiente en entrar al baño.

-Buenos días Harry- dijo Ron

-Buenos días ¿estas bien?- dijo preguntándole pues no tenía un muy buen aspecto

-Sí, sólo que me siento extraño, tú no?-

-No, pero mejor metete a bañar, te parece, yo te espero acá afuera-

-Sí, ni modo que entres a bañarte conmigo-

-Bueno ya que me invitas- Harry al ver la cara que ponía Ron solto una carcajada- andale ya metete a bañar-

-No me tardo- dijo riéndose de la broma de Harry.

Harry bajo a la sala común donde halló a Hermione quién ya estaba bañada y lista para bajar a desayunar..

-Se te cayeron las cobijas- dijo bromeando Harry

-A comparación de Ron y tú, yo si se que me tengo que levantar temprano- dijo Hermione un poco cortante

-Bueno, pero entonces que te tomaste que te hizo estar tan molesta el día de hoy-

-Nada Harry, simplemente que no es un buen día para mí-

-¿Porqué? Si se puede saber desde luego-

-Simplemente me levante de malas, es todo-

-Bueno, me sentare junto a ti, en unos minutos baja Ron-

-Gracias-

Harry se quedo junto a Hermione, a decir verdad Hermione se veía muy enojada, y Harry no sabía la razón, pero ni siquiera se preocupo en averiguarla pues por lo poco que Hermione le había dicho no quería hablar de eso.

Al cabo de 10 minutos de horrible silencio y después de que muchos Griffindor´s salieran por la puerta bajo Ron, quién por cierto se veía muy guapo, quién sabe que se había hecho pero se veía guapo.

-Lamento tardarme tanto, es que el agua estaba muy rica-

-Verdad que sí- dijo Harry quién recordo que había disfrutado mucho el baño

-Bueno ya vamonos, es muy tarde- la voz de Hermione los sobresalto

-Que te pasa cariño- dijo dulcemente Ron

-Nada quiero desayunar, es todo-

-Bueno, vamonos, Harry nos sigues-

-Pero claro amigo, seguro-

Y caminaron hacía el comedor, cuando llegaron ahí, ya la mayoría estaba, pero eso no incomodo a Harry y a Ron quienes iban platicando de lo bien que se había sentido el baño, Hermione también lo hubiera dicho pues también lo había disfrutado mucho, pero había visto algo que la había sacado de sus casillas y se preguntaba que porque les estaban mintiendo.

Mientras tanto Ginny y Sirius seguían el camino que les habían indicado, Ginny estaba demasiado nerviosa, no sabía lo que le esperaba y hasta cierto punto eso la asustaba y mucho. Sirius se había dado cuenta de esto, pero no sabía que decirle, él también estaba muy nervioso.

En Hogwarts las cosas estaban en demasiada calma, una calma que si alguien se pusiera a fijase en eso se darían cuenta que es muy extraña esa calma como si fuera un hechizo o algo parecido.

Aunque había alguien que no estaba muy tranquila, esa era Hermione, quién seguía enojada, no podía sacarse de la mente esa imagen y pensaba ir a hablar con Mcgonogall para que le explicara que significaba eso que había visto, aunque ese día no sería, ese día no la iría a visitar pues sentía que podía explotar en cualquier momento y no quería problemas.

En la noche, Ginny y Sirius llegaron a su destino. El primero en bajar fue Sirius quién a su vez ayudo a bajar del carruaje a Ginny, la cual se sorprendio mucho cuando volteo hacía su nuevo hogar y se dio cuenta de que era hermoso, era parecido a Hogwarts, solo que era un castillo más pequeño, pero tenía mucha luz, no era oscuro, era una luz brillante, blanca y tranquilizadora, había un hermoso jardín, con rosas, margaritas, gardenias, bugambilias, crisantemos, alcatraces, nardos, claveles, gladíolos, amapolas, pensamientos, camelias, girasoles, en fin un sin número de bellas flores, que contrastaban con los bien cuidados pinos, abedules, árboles frutales, era un castillo hermoso, de ensueño.

Ginny tenía la boca abierta, se había imaginado ese lugar miles de veces desde que le dijeron que estaría allí durante un mes, pero nunca se imagino que fuera algo tan bello, muy bonito en realidad.

-Guau- dijo Ginny

-Es bello, ¿no lo crees?-

-Es hermoso, seguro que estamos en el lugar correcto-

-No te lo imaginabas así-

-No, es... maravilloso, pensé en muchas otras opciones, nunca así-

-Este lugar esta así por toda la magia que tiene-

-Sí, cuentame-

-Caminemos y te cuento-

-Esta bien-

Comenzaron a caminar y Sirius comenzo la historia

-Esta lugar tiene cientos de años, su fundadora Figna Will, fue una digna representante de la magia, pero ella sentía que debía haber más que tenía que haber más, nunca se supo como pero unos años después ella se convirtió en una maga extraordinaria, cuando se le preguntaba como lo había lograda ella solo se limitaba a responder que amaba hacer magia, nunca nadie entiendo su repuesta, tu la entiendes Ginny-

-No, bueno quizás tenga una idea pero creo que esta errónea-

-Bueno, ella después de que muchos se lo pidieron instalo una escuela donde según les enseñaba el secreto, ¿sabes cual es? Es muy sencillo-

-Supongo, que es, quizas el amor-

-Sí, correcto, esta escuela esta hecha para aquellas personas que poseen un poder capaz de destruir a todos los demás y eso es el amor, su luz proviene de la bondad, del amor, de todos los buenos sentimientos que pueden existir en el mundo, es por eso que estas aquí-

-Para que me enseñen a amar-

-No, tu ya sabes amar, ahora tienes que controlarlo, y además desarrollaras todos los demás poderes que tienes, estaras bien-

-Te creere-

Cuando terminaron de hablar ya había llegado a la puerta. Inexplicablemente todos los nervios que sentía Ginny desaparecieron pues se sentía tranquila y segura de si misma.

Ni siquiera tuvieron que tocar, como si ya supieran que iban a llegar, les abrieron la puerta, una mujer, muy bonita por cierto, alta, delgada, ojos verdes, cabello rubio cuyo nombre es:

-Hola, bienvenidos- dijo con una enorme sonrisa- soy Elizabeth Dupree, tu debes ser Ginny Weasley, y usted el Sr. Sirius Black

-Así es- dijo Sirius- veo que nos estaban esperando-

-Correcto, se retrasaron- y les hizo una seña para que entraran

-Sí, lo sé, el carruaje estuvo un poco lento-

Ginny poco atención ponía a lo que estaban platicando pues cuando entro a la casa se volvió a sorprender, era igual o más bella que el exterior, se veía muy acogedora, había una chimenea, una sala enorme y en las escaleras había mucho cuadros.

-Te gusta- dijo Elizabeth dándose cuenta de la admiración de Ginny

-Mucho, siempre ha sido así- pregunto

-No, en los tiempos oscuros, este lugar desapareció, pocos creían en el poder del amor-

-Vaya, pues que bueno que volvio a surgir-

-Sí, les mostrare la casa, después te enseñare tu cuarto Ginny y después el suyo, así que siganme-

-Sí, vamos Ginny- dijo Sirius

Conforme iban recorriendo la casa, Ginny se sorprendía cada vez más, nunca había visto algo tan bello, y se sentía como en casa, aunque sabía que no lo estaba, había una biblioteca enorme, un comedor muy bello, la cocina estaba abierta a todas horas por si alguien quería comer algo, cosa que a Hermione no le hubiera gustado pensó Ginny, el cuarto de Ginny era muy bello, estaba decorado con los colores de su casa en Hogwarts y había de todo tipo de ropa, muy bella, en sí, todo estaba muy bello, algo que nunca imagino esta Ginny pues ni en su casa su cuarto estaba tan bello.

-Bueno, este sera tu cuarto, ¿qué te parece?-

-Está bien, bueno, excelente-

-Lo mejor sera que descanses, mañana empezara tu entrenamiento-

-Esta bien, Sirius estara conmigo-

-Por supuesto- se adelanto a contestar Sirius

-Claro- respondio Elizabeth- ahora Sr. Black, acompáñeme a su cuarto-

-Buenas noches Ginny-

-Buenas noches Sirius-

Ginny dejo su maleta a un lado y saco su pijama, se cambio y se acosto en la cama, había sido un largo día, pues el viaje en el carruaje la habían cansado demasiado.

Así que levanto las cobijas de su cama y se metio en ella, tardo quince minutos en dormir pues se puso a pensar en como estarían las cosas en Hogwarts, en si se acordarían de ella, si sus hermanos estarían bien, si Harry estaría bien. Si la vida seguía igual alla.

Con estos pensamientos Ginny se quedo dormida.

El cuarto de Sirius, era elegante, digno de un señor, era una cama matrimonial, sofisicada, había flores y mucha luz, además de varios cuadros, tenía su propio baño. Sirius pensó que después de 13 años de estar en Azkaban, cualquier cosa era buena y esta si que era buenísima.

El a diferencia de Ginny si se durmió luego luego, estaba tranquilo, sabía que estaban haciendo lo mejor y que pronto Ginny iba a estar lista para todo lo que iba a tener que pasar, pues tenía mucha confianza en ella.

A esa misma hora pero en Hogwarts

-Porque dejaron tanta tarea- repetía insistentemente Ron

-Pues no lo sé, pero tenemos que terminarla- le contestaba Hermione

-Aunque eso signifique no dormir- rezongaba

-Ron, si sigues así terminaras más tarde que si te calla y te concentras en tu tarea- le decía Harry

-Bueno pero es que ya es muy noche y ninguno de los tres termina....y-lo interrumpio

-Ya termine- dijo Hermione

-Amor ayudame- dijo Ron haciendo una cara muy tierna

-No, no te ayudare, pero no me dormire hasta que ustedes dos lo hagan, es suficiente ayuda-

-Claro que no- le objeto Ron- como puede ser un aliciente el que te quedes-

-Pues sí, porque espero que te remuerda la conciencia el hecho de que por tu culpa no pueda dormir-

-Buen punto, pero adivina que Hermione- le dijo Harry- yo ya termine y a comparación de ti, yo sí me voy a dormir, no tengo ningún compromiso para quedarme y realmente yo si tengo mucho sueño-

-Gracias por ayudarme Harry-

-De nada Hermione, es un placer, buenas noches-

-Buenas noches- le contesto Ron- ahora solo falto yo, como siempre

-Te falta mucho-

-No, solo unas hojas más-

-Pues entonces apurale-

-Sí, si ya voy-

Harry estaba muy cansado, entro a su cuarto saco su pijama y se encerro en el baño, cuando salio esta listo para ir a la cama, así que sin más ni más se acosto y cerro sus ojos, pero no pudo dormir luego luego, pues en sus pensamientos tenía a Ginny y se preguntaba que estaría pasando con ella en este momento.

Harry se durmió pensando en ella