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Harry Potter y GW mi fanfic — capítulo 20
A la mañana siguiente Ginny se despertó muy temprano estaba muy nerviosa, apenas ayer había llegado y no conocía a nadie así que iba a ser su primer día en ese lugar, que a ella le encantaba y esperaba que la compañía de ese lugar también le encantara a ella.
A sí que se paro, se metió a bañar y cuando salio se llevo una gran sorpresa pues se encontró con Elizabeth.
-Elizabeth, buenos días- dijo Ginny esbozando una sonrisa
-Buenos días, ya estás lista-
-Sí, bueno eso creo-
-Primero bajaras a desayunar, ahí conoceras a todas tus compañeras y después comenzaran tus clases.-
-Ok. Y ¿dondé está Sirius?-
-El está cerca, no te preocupes-
-No me preocupo, solo quería saber donde estaba-
-En la comida lo verás-
-¿Cómo? No estará en el desayuno-
-No, tuvo que hacer unas cosas que nos privaran de su presencia-
-Bueno, gracias, en un minuto bajo-
-Se que lo haras, con permiso-
-Propio- y Ginny se preparo para bajar a desayunar y conocer a las demás personas que estaban viviendo ahí con ella.
En Hogwarts las cosas no eran muy diferentes, Harry, Ron y Hermione habían bajado ya a desayunar y se encontraban en el comedor platicando muy animadamente.
A Hermione todavía no se le había bajado el coraje, pero decidio disimular pues si no, su novio y amigo iban a estar molestándola con la razón de su enojo y sabía que no había tal razón.
-Pues sí, pero Snape se va a pasar con los T.I.M.O.S.- decía Ron
-Pero todavía tenemos tiempo, y los exámenes que vienen nos van a servir de mucho- contestaba Hermione
-El mes que entra, verdad, Diciembre- dijo Harry
-Sí, poco antes de salir de vacaciones- le contesto Hermione
-Por cierto, yo me voy a quedar aquí, no creo que mis padres me quieran en la madriguera-
-Ya lo creo Ron, yo también me voy a quedar aquí, mis padres van a ir a Suiza y no quiero ir-
-Pues yo no tengo opción, o es quedarme aquí o irme con los Dursley y mil veces prefiero quedarme aquí-
-Sí Harry, te entiendo, si yo tuviera familiares como los tuyos también preferiría quedarme aquí o en cualquier lugar-
-Lamento interrumpirlos.- dijo muy amablemente la Profesora Mcgonogall
-Profesora Mcgonogall usted no interrumpe- dijo Hermione
-Harry, necesito hablar contigo, ahora-
-Claro profesora, en un momento regreso- y se paro de su lugar para seguir la profesora Mcgonogall.
Cuando Ginny bajo a desayunar se encontro con la mirada de muchas personas, lo que la sorprendio, nunca pensó que fueran tantas miradas. Y lo que también la sorprendió fue que en el lugar también había hombre, ella había pensado que solo había mujeres pero no. Elizabeth se paro de su asiento y le indico a Ginny que se acercara.
-Buenos días a todos- dijo Elizabeth- ella es una nueva integrante de este grupo, estara con nosotros un mes, su nombre es Ginny Weasley, brindémosle un fuerte aplauso-
Y todos aplaudieron haciendo que Ginny se sonrojara, se veía que eran muy amables, y Ginny sintio que podría hacer amigos en ese lugar.
Así que se sento e inmediatamente un muchacho y muchacha que estaban junto a ella comenzaron a platicar con ella.
-Hola mi nombre es Migda- dijo sonriéndole- llevo aquí un año, me sorprende que tu solo vayas a estar un mes-
-Bueno, pues, es que yo estudio en Hogwarts y solo me puedo ausentar ese tiempo-
-Guau, espero te alcanze el tiempo-
-Lo hara bien Migda, ya lo veras- ahora era un hombre el que hablaba- mi nombre es Christian, bienvenida-
-Gracias- Ginny noto las bellas facciones de ese muchacho.
Christian era alto, con un cuerpo escultural, una tez apiñonada, unos ojos color miel que tenían un brillo muy especial, una sonrisa encantadora y además Ginny presentía que ese niño era muy cortés y caballeroso.
Harry seguía a la profesora Mcgonogall y llegaron a su despacho.
-Bueno Harry, antes que nada quiero pedirte una disculpa, esto debió haber llegado a tus manos el día de ayer pero no puede hacertelo llegar.-
Saco de un cajón una carta que Harry sacó por conclusión era de Sirius
-Cuando se fue- dijo seguro de saber de quién era la carta
-Ayer, precisamente, me pidio que te entregara esto y no lo puede hacer-
-Gracias, no se preocupe-
-Se quería despedir de ti, pero se tuvo que marchar rápido y tu estabas en clase-
-Lo entiendo profesora, no se preocupe, lo entiendo-
-Se que así es Harry, pero no esta de más decirte la razón-
-Gracias, con permiso-
Harry salio del despacho de la profesora Mcgonogall con la carta de Sirius y verifico su reloj, descubrio que tenía tiempo para leerla así que corrio hasta su sala común, subio a su cuarto y se sento en su cama a leer la carta.
Aunque Sirius ya se había despedido de él, se sintio un poco mal porque no lo vio cuando se fue, pero Harry entendía que Sirius tenía que seguir huyendo, hasta que Sirius no fuera declarado inocente no podía estar mucho tiempo con él.
Abrio la carta y esta comenzaba así:
Harry:
Hola! Como estás, lamento mucho no poder despedirme de ti, realmente quise hacerlo, pero surgieron unos problemas que no me lo permitieron. Aunque yo se que me entiendes con respecto a eso.
Quisiera pedirte que te cuides mucho y que cualquier problema que tengas no dudes en decírselo a Dumbledore pues estare en constante contacto con él y me gustaría estar informado de todo lo que te pasa.
Creo que podre visitarte en Diciembre, no es seguro, nada es seguro en está vida, pero si no, ya te escribire algo, mientras tanto echale muchas ganas al estudio, que tus examenes seran pronto y preparate para los T.I.M.O.S. pues son muy importantes.
Cuidate mucho y no te olvides que te quiero mucho.
Atte. SIRIUS
Harry terminó de leer la carta de Sirius, la cerro y la guardo en su cajón, se paro rápido y se fue a su clase, que por cierto era con Snape.
Ginny se levanto de la mesa cuando les dijeron que era hora de ir a sus clases.
-Así que eres de Hogwarts- dijo Christian
-Sí, tu estudias aquí o que-
-Sí y no, soy extranjero, americano, a decir verdad-
-Ah, bien-
-A nadie le caen bien los americanos, pero yo no soy como todos, pero bueno, estoy aquí porque asesinaron a mis padres hace poco y bueno, mi tía es Elizabeth-
-En serio, tienes una muy buena tía-
-Sí, lo sé-
-Eres mago o sólo.....-
-Ah no, claro que soy mago, si no imaginate que raro me sentiría aquí-
-Si verdad, que mensa soy-
-No, para nada, y para que veas que no estoy tan mal, tu eres parte de la profecía de Harry Potter, ¿verdad? ¿o me equivoco?-
-Vaya, no estás tan mal-
-Así que lo conoces-
-Sí-
-Y lo amas-
-Ah Christian-
-Eso es obvio, porque si no lo amaras no hubieras tomado el riesgo de pasar por todo esto-
-Tan malo va a ser-
-No es malo, pero el amor puede ser lo mejor y también lo peor-
-Vaya que sí, es un gran sacrificio-
-Pero verás que todo tendrá su recompensa-
-Ojala-
-No te preocupes, yo sé todo de ti, y estoy aquí para ayudarte-
-Gracias-
-Estoy hablando en serio, no vine aquí por coincidencia, ni tampoco mataron a mis padres por coincidencia, yo soy parte de tu profecía-
-¿Cómo?, pero yo ni siquiera te conozco-
-Ni yo a ti, cuando mataron a mis padres, Elizabeth se comunico con Dumbledore y le dijo que era hora, creo que era cuando tu estabas de nuevo poseída-
-Así que tu eres....-
-El muchacho americano de tu profecía, ese soy yo-
-Ahora recuerdo: "Aquel muchacho americano descubrirá junto con ella poderes extraordinarios y será pieza clave en su vida"-
-Exactamente, Elizabeth me trajo de Estados Unidos, porque sabía que tu ibas a estar aquí, quería que nos conociéramos-
-Es increíble, me parece increíble-
-A mí también, nunca pensé ser alguien tan importante, y resulta que soy pieza clave en una profecía, es extraño-
-Pero tu no vas a morir-
-No, pero la profecía dice que tu sí, y si formo parte importante de tu vida, tu muerte será como la mía-
-Uhmm, aún no me acostumbro a que me digan que me voy morir- decía Ginny volteando hacía todos lados
-Yo no digo que vayas a morir, la profecía sí, pero las profecías se pueden romper, y me encantaría que tu no murieras, que rompieras esa profecía, y se que si te entrenas arduamente lo lograras-
-Tu estaras ahí-
-Sere como tu sombra , aprenderé contigo, entrenare contigo y cuando regreses a Hogwarts, regresare contigo-
-Te vendrás conmigo-
-Sí, así es, espero no me odien por ser americano-
-No lo haran, no se atreverían-
-Bueno Ginny, es hora de comenzar-
-Sí, gracias Christian, gracias por venir, y no huir-
-Aunque hubiera querido huir, algún día te hubiera conocido, y creo que lo que vamos a vivir, va a ser algo sensacional, no lo puedes desaprovechar-
-No lo hare, vamonos ya-
-Sí ya se nos hizo un poco tarde-
Ginny iba caminando y en su mente todavía daban vueltas las palabras de Christian, jamás hubiera pensado que conocería a esa persona tan pronto, poco a poco su profecía comenzaba a tener forma y eso a ella le asustaba y mucho.
Harry tuvo una clase patética con Snape, había llegado tarde, y eso le había costado 15 puntos a Gryffindor, por lo cual no se sintió muy feliz. Así que cuando salió de clase se sintió aliviado como siempre.
-Yo no sé como Snape puede ser profesor- se preguntaba a si mismo en voz alta
-No lo sé, deberían de hacerle un examen mental y determinar si es sano para nosotros que nos de clase- Ron contesto la pregunta que Harry se hacía
-Vamos muchachos no sean tan crueles con él, digo, sí quizás es un poco desgraciado y muy muy mala onda pero eso no significa que enseñe mal, sabe lo que hace- les decía Hermione
-Cualquiera puede dar pociones- respondió Ron- bueno, no cualquiera, bueno esta bien, es bueno en lo que hace pero eso no le permite ser así con todos nosotros-
-Pues sí, yo entiendo eso, y también me cae mal por eso, pero su forma de enseñar y sus conocimientos no los pongo en duda, como Harry-
-Yo no lo pongo en duda, simplemente era una pregunta que rondaba en mi cabeza y la dije en voz alta, considero que los problemas personales que tengo con Snape son eso, problemas personales y si odia a Gryffindor pues al menos sabemos que es un odio mutuo- enfatizo Harry
-A eso sí, porque nadie en Gryffindor lo quiero, y eso no me lo vas a negar, preciosa- dijo Ron abrazando a Hermione
-Pues no, ya se los dije, pero...- no pudo terminar pues Ron la interrumpió con un tierno beso.
-Bueno, yo los veo después porque cuando comienzan de melosos me desesperan- dijo Harry dando la media vuelta
Cuando se quedaron solos se dirigieron miradas muy tiernas y caminaron agarrados de la mano por toda la escuela sin decir nada, hasta que llegaron a un sitio muy privado.
Era cerca del bosque, un lugar al que cuando querían estar solos sabían que podían ir ahí, pues sabían que nadie se acercaba. Era muy bello, no sabían porque no se acercaban, había dos árboles muy grandes y viejos, pero a pesar de eso sus hojas seguían de un color verde brillante maravilloso, había unas cuantas florecitas pequeñitas por ahí, pero lo que más les gustaba de ese lugar era la tranquilidad que obtenían, la paz que se sentía en ese lugar, eso era algo indescriptible para ellos, y por eso se iban ahí juntos.
-Sabía que querías venir aquí- dijo Hermione abrazandolo fuertemente
-Este lugar me tranquiliza mucho y se que a ti también-
-Sí, lo sabes, ambos lo sabemos, me encanta-
-Bueno, pues, ahh, ayyy- Ron se empezó a quejar de un dolor en la cabeza
-¿Qué te ocurre Ron?- dijo Hermione preocupada
-No lo sé, ayy, mi cabeza me duele mucho- Ron se tiró al pasto asustando más a Hermione
-Quieres que vaya por ayuda- dijo con la voz un poco llorosa
-No, mejor ayy ayy quedate conmigo- dijo retorciéndose Ron
-Ron, no, mejor voy por ayuda, necesitas ayuda- dijo Hermione con una lágrima en sus ojos
-No, ya se pasa, ya se pasa- dijo Ron acostándose completamente, Hermione se puso a un lado de él, hincada.
-De verás-
-Sí, no ayyy, me duele otra vez-
-No, Ron, aunque no quieras ire por ayuda- Hermione estaba a punto de pararse cuando Ron la jalo-
-Lo único que necesito para curarme son tus besos, TE AMO- dijo con una sonrisa de oreja a oreja por lo que Hermione comprendió que había sido víctima de una broma más de su novio y lo golpeó-
-Eres un menso, me asuste mucho- y se separo de él
-Discúlpame, quería que fuera más romántico, pero tu sentido de lo correcto te hizo actuar incorrectamente para mí, porque hubiera sido lo correcto si me estuviera pasando eso pero no, bueno, ya le eche mucho choro ¿dime que tu me amas también?-
-No, porque lo que me hiciste fue muy feo-
-Pero ¿me amas?-
-No, estoy enojada- Hermione fue jalada de nuevo por Ron quién le dijo en el oído
-Pues yo sí te amo y aunque tu quisieras no amarme no puedes evitarlo, me amas-
-Que engreído eres ¿ehh?-
-Se que tengo razón, así que me lo vas a decir- y Hermione recibio un beso muy cálido en su oreja lo cual no pudo soportar por lo que le dio la razón a su novio
-Tu sabes que si te amo-
-¿Cómo? No oí-
-Eres un menso- Hermione comenzo a reir- pero bueno lo diré una vez más: TE AMO RONALD WEASLEY-
-Pues yo lo diré también una vez más, TE AMO HERMIONE GRANGER-
-Ya lo sabía, desde que ibamos en cuarto-
-Ah sí como no- y Ron la acosto en el pasto mientras le hacía cosquillas, Hermione le imploraba que no lo hiciera pero parecía que su novio hacía caso omiso a sus peticiones y así se quedaron un buen rato más.
Harry sabía que cuando Ron y Hermione se ponían cariñositos era mejor dejarlos solos además de que odiaba hacer mal tercio. Así que comenzó a caminar, sin rumbo alguno, quería pasear y estar solo, aún le sorprendían muchas cosas, pues con tantos problemas aquí en Hogwarts casi se había olvidado de Voldemort y de que ya había regresado, se preguntaba que estaba planeando de nuevo.
Pues ya había pasado tiempo desde su último ataque, en el torneo de los tres magos, donde mató a Cedric, y desde ahí no había tenido noticias acerca de Voldemort o de algo que sonara extraño, y con lo que le había pasado aquí en Hogwarts menos había tenido tiempo.
Pero ahora que todo eso había pasado, los pensamientos de Voldemort y de cual era su paradero habían vuelto a asaltar la cabeza de Harry quién se preguntaba una y otra vez donde se podía encontrar Voldemort y cual era su plan.
Los pensamientos de Harry fueron interrumpidos por una voz.
-Hola Harry ¿estás bien?-
Harry volteó a ver quién era y se encontró con la mirada penetrante de Cho Chang
-Ah hola Cho, sí estoy bien gracias, y tú- le contestó Harry cortésmente
-Hace tiempo que no platicábamos-
-Sí, tiene tiempo, ¿cómo has estado?-
-Bien gracias, con muchos trabajos, pero bien-
-Yo también, ahora si que los maestros se han pasado- dijo Harry
-Pero eso no es todo, cuando se acerquen los T.I.M.O.S. tendrás más trabajo-
-Gracias Cho, por hacerme sentir tan bien- dijo Harry riendo
-Lo siento, creo que acabó de asustarte, pero yo estoy segura que te va a ir bien, eres muy inteligente y muy bueno en lo que haces-
-¿Y que se supone que hago?-
-No lo sé- sonrió Cho- pero eres muy bueno en todos los aspectos, eres bueno con la magia, eres bueno con las personas, y eso Harry es muy importante, al menos para mí- Harry no pudo evitar ponerse rojo
-Gracias Cho, aunque quizás seas la única que piense así te lo agradezco-
-De nada, bueno, ahora me retiro tengo que ir con mis amigas, sino luego se alteran las pobres-
-Que linda- le sonrió Harry- pero cuidate mucho y gracias-
-Sí Harry, luego nos vemos-
Cho se marchó dejando a Harry un tanto rojo y nervioso, aunque ahora quería a Ginny, sabía que Cho le seguía gustando, no podía evitarlo, era muy linda y además tenía una personalidad encantadora, Harry sabía que las cosas con Ginny ya no podían ser, por lo que una idea comenzó a rondar en su cabeza.
Cuando Cho se despidio de Harry se dio la media vuelta esperando que Harry no se diera cuenta de lo nerviosa que había estado, no sabía porque pero Harry lograba ponerla tan nerviosa como lo hacía Cedric.
Corrió para alcanzar a sus amigas y contarles lo que había ocurrido con Harry, pues aunque este tenía un año menos que ella, le fascinaba, Harry era encantador, según Cho, sus ojos verdes eran sin lugar a dudas su mayor atractivo y además era caballeroso, amable y muy simpático, cualidades que a Cho le encantaban.
Llegó a la sala común de su casa y se encontró con sus amigas a las cuales les comenzó a platicar, cuando término todas armaron un alboroto.
-Uhh- grito una- Cho tú crees que se te haga con él-
-No lo sé chicas, me encantaría pero no lo sé-
-Yo creo que sí- dijo otra- sinceramente Harry se ve que babea por ti-
-En serio, yo no lo había notado, pero no lo sé, en verdad me pone muy nerviosa y el se veía tan tranquilo-
-¿Cho?, lamento interrumpir tu diversión- dijo una chava llamada Magnolia quién por cierto además de ser amiga de Cho era amiga de Cedric- pero ya te olvidaste de todo lo que sentías por Cedric-
Cho al escuchar esto agacho su cabeza, Magnolia tenía razón, como era posible que se hubiera olvidado de Cedric tan rápido.
-No quiero hacerte sentir mal- continuo Magnolia- sabes que también soy tu amiga, pero yo era amiga de él y sabía lo que sentía por ti, y luego tu me decías que lo amabas, y cuando se murió sufriste mucho, yo me pregunto como lo olvidaste tan fácil- Magnolia se callo por que las lágrimas brotaron de sus ojos.
-Magnolia, tienes razón- dijo Cho sintiéndose terriblemente mal- yo lo amaba, y aún siento algo muy especial por él, la muerte de Cedric dejo un vacío muy grande en mí y no creo jamás poder olvidarlo, porque fue muy importante en mi vida y aunque este muerto yo lo seguiré teniendo vivo en mi corazón y el hecho de que me guste Harry no significa que ya lo haya olvidado, nunca lo voy a hacer, pero tengo derecho a rehacer mi vida, a volver a sentir algo por alguien, Cedric era el amor de mi vida, pero no va a ser la única vez que me enamore, pues me quiero casar, quiero tener hijos y sé que con Cedric no se podrá así que tengo derecho a que sienta algo por alguien, tengo todo el derecho, así como si yo me hubiera muerte Cedric hubiera tenido todo el derecho de fijarse en otras personas, pues no te puedes aferrar a alguien que ya esta muerto, así lo ames, se murió y no va a volver, es todo, no lo volveré a ver, así que estoy en mi derecho- término Cho
Magnolia se quedo en silencio después de la respuesta que le dio Cho, pues tenía toda la razón, Cho estaba en todo su derecho.
-Lo siento- murmuro- tienes razón
Y se paró y se marcho a su cuarto. Cho estaba dispuesta a seguirla cuando sus amigas la detuvieron.
-Aún le duele y mucho, déjala sola, no creo que tu compañía la haga más feliz-
-Pero es que es mi culpa si yo no hubiera llegado hablándoles toda emocionada de lo que me había pasado con Harry, ella no se hubiera puesto así-
-Mira Cho, como tu lo dijiste estás en tu derecho y ella tarde o temprano tendrá que aceptar que Cedric esta muerto y que tu tienes todo el derecho de fijarte en quién tu quieras, ahora lo que a ella le duele es que ella sabía todo lo que Cedric sentía por ti, y se siente mal porque cree que al dejarte sentir algo por Harry le está faltando a la memoria de Harry-
-Pero es que yo nunca voy a olvidar a Cedric, pero Harry es otra cosa, no sé como explicarlo-
-Y a nosotras no tienes que explicárnoslo, te entendemos y punto, eso es todo-
-Gracias amigas, se los agradezco de todo corazón-
-Tu sabes que puedes contar con nosotras para todo lo que necesites-
-Gracias-
Cho se calmó un poco, y sus amigas le siguieron preguntando por lo de Harry así que en poco tiempo se volvió a involucrar en la plática con sus amigas dejando sus remordimientos a un lado.
Harry llegó a la sala común, ya se había cansado de caminar y no podía dejar de pensar en lo que había pasado hace un rato con Cho. Se encontró con Neville quién parecía un poco preocupado.
-Neville que te ocurre- pregunto Harry
-Dime Harry y contesta con la verdad ¿parece como si yo supiera todo?-
-Como, explícate, no te entiendo- Harry no sabía que pretendía Neville
-Sí, es así de simple, ¿parece como si yo conociera todas las respuestas?-
-Y porque nació esa idea-
-Es que van como diez chicas que me preguntan algo y desconozco la respuesta-
-Y que te preguntan-
-Bueno te hare la pregunta, haber si tu sabes ¿cómo está Ginny?-
Harry se soprendió al escuchar el nombre pero prosiguió
-¿Quién te pregunto?-
-Sus amigas, y no supe que responderles, les dije que fueran con Ron, pero creo que les da pena, tu sabes algo-
-No- dijo Harry
-Entonces si tu no sabes nada, Ron tampoco-
-Exacto-
-En tal caso si me vuelven a preguntar que les digo-
-Que no se ha recibido ninguna información, que ni su propio hermano sabe nada, ¿entendido?-
-Sí Harry, gracias-
-De nada Neville, ahora voy a mi cuarto-
-Sí yo me quedare aquí, no deben de tardar, bajan cada 15 minutos-
Harry subió a su cuarto se le había olvidado que para los demás Ginny estaba mal de salud, por supuesto sus amigas estarían preocupadas por ella, no lo había pensado antes.
Ginny y Christian salieron de su clase muy contentos.
-Vaya, estuvo increíble- decía Ginny con una sonrisa de oreja a oreja
-Sabía que te gustaría, la primera vez que estuve aquí me encantó-
-Es muy bello, cada segundo me sorprendo más-
-Y todavía lo que te falta-
-No me digas, porque es guau-
En ese momento llegó una niña corriendo
-hola- la saludo muy tiernamente
-Hola- le respondió Ginny
-Es cierto que tu conoces a Harry Potter- cuando Ginny escucho el nombre la sonrisa de su rostro fue borrada y se limito a responder
-Sí, así es-
-Guau y como es, descríbelo-
Ginny no sabía que hacer, por lo que Christian intervino
-Mira si quieres Ginny te puede conseguir una foto de él para que ya no te lo tengas que imaginar- Ginny volteo a verlo con cara de sorpresa
-En serio, harías eso-
-Sí- Ginny no supo porque dijo eso- claro
-Bueno, pues creo que es todo, luego me buscas a mí para que te la de- término Christian- que fastidio, ahora como vamos a conseguir esa foto-
-No lo sé, fue tu idea no mi idea así que es tu problema-
-Oye, todavía que te salvo y mira como me pagas-
-Pues gracias, pero no se como la vamos a conseguir-
-Bueno ya pensaremos en algo mientras tu tranquila-
A Ginny se le ocurrio una idea.
-Ahorita te alcanzo- dijo dejando solo a Christian
-A donde vas- le grito
-Al rato nos vemos-
-Adios, cuidate mucho-
Ginny llegó a su cuarto y empezo a revisar en toda sus cosas. Al cabo de cinco minutos el cuarto de Ginny estaba echo un cochinero pero al fin encontro lo que quería.
-Lo sabía, sabía que traía una- dijo sacando triunfalmente una foto de Harry- lástima que sea la única que tengo, pero ni modo, solo falta darsela-
Se levanto y puso la foto en la comoda, y comenzó a recoger todo cuando alguien toco la puerta.
-Hola, puedo pasar- era Sirius
-Claro, como has estado-
-No también como tu, veo en tu cara una sonrisa-
-Sí, esto es realmente increíble, las clases, los compañeros, todos me recibieron tan bien- decía Ginny alegre
-Eso me da mucho gusto- Sirius volteo a ver el cuarto- porque lo tienes tan tirado-
-Lo que pasa es que estaba buscando una cosa- dijo señalando la comoda, Sirius se acerco a ella.
-Una foto de Harry-
-Sí, una niña me pregunto como era Harry y yo no supe que responderle así que Christian me gano y le dijo que yo le iba a dar una foto, pensé en como conseguirla pero recorde que yo traía una-
-¿Como la conseguiste?- pregunto curioso Sirius- el te la dio-
-No, como crees, fue Ron-
-Ah, y si no hubieras traido una foto como le hubieras hecho-
-No lo sé, te hubiera pedido una a ti, o no lo sé, algo se me hubiera ocurrido-
-Y tienes más fotos de Harry-
-No, es la única, pero ni modo, tengo que darsela, al fin y al cabo en un mes yo volvere a verlo, ¿no lo crees?-
-Sí, en eso tienes razón, al rato te vengo a buscar, nos comunicaremos con Dumbledore, ahora, recoge todo esto-
-Sí, gracias-
Sirius salió del cuarto de Ginny con una idea, pero decidio esperar, quizás no era lo que el estaba pensando y si eso era no iba a permitir que pasara, aunque fuera esencial su presencia en la vida de Ginny.
Harry se salió de su recamara, tenía que hacer su tarea, cuando bajo ya se escuchaban las risas de Ron y Hermione.
-Pensé que nunca iban a llegar- dijo tratando de sonreír
-Perdón, ya se que nos tardamos mucho pero fue culpa de Ron-
-La espante amigo, y no tienes idea de cuanto-
-Me lo imagino- dijo Harry- Ron, han estado preguntando por Ginny, no has sabido nada- trató de que su voz sonara lo más normal posible
-No, nada, desde antier que se marcho no he sabido nada, espero que pronto tengamos noticias, ¿quién pregunto?-
-Sus amigas, le preguntaron a Neville y Neville a mí-
-Yo creo que pronto recibiran noticias de ella- dijo Hermione- aunque como es un castigo, quizás no puedan dar información o algo así-
-Amor, basta, suficiente tengo con estar pensando que le pasara como para que me digas que quizá no sepa que le está pasando-
En ese momento se callaron porque Harry se dio la media vuelta y salio de la sala común.
-Harry, espera Harry- Ron iba a salir tras de él pero Hermione lo tomo del brazo
-Dejalo solo, necesita estar solo-
-Pero como crees, si somos sus amigos-
-Sí, pero a él en este momento le están pasando cosas muy feas y el que esta sufriendo más es él, no quiere nuestra compañía, quiere estar solo, quiere superarlo el solo-
-Crees que realmente ame a mi hermana-
-Yo pienso que sí, y todo esto le ha roto el corazón-
-Se lo que ha de pensar de Ginny, pero yo siento que debe haber otra explicación no puedo creer que Ginny haya tratado de hacer eso, simplemente no puedo-
Ambos se quedaron viendo hacía la puerta de la sala común, suponían que Harry estaba sufriendo pero no sabían cuanto pues el no les externaba su sentir, y eso los dejaba afuera de los sentimientos de Harry.
Harry salio de la sala común, lo menos que quería en ese momento era hablar de Ginny y es que eso le hacía mucho daño, estaba tratando por todos los medios de olvidarla pero simplemente no lo lograba y eso lo lastimaba y mucho.
Así que simplemente camino y camino, se sentía realmente mal, no quería hablar con sus amigos de eso, pues no se sentía bien expresando su vulnerabilidad en el tema de Ginny, pero ya no podía más.
Llegó a un sitio solitario donde se sentó y comenzó a llorar, ya no podía más, era demasiado para él, ya era suficiente.
Harry creyo que estaba solo pero no era así, alguien más estaba ahí y corrio a ayudarle.
-Harry ¿qué tienes?- le pregunto Cho
Harry no le respondio, seguía llorando y no le importo que Cho lo viera, así que está lo abrazo.
-Tranquilo, todo está bien, que tienes, Harry respondeme- Cho agarro su cara y la levanto- ¿qué ocurre?
-es que....- Harry no sabía como decirlo
-Vamos Harry, sabes que puedes contar conmigo-
-es Ginny- Cho se quedo callada muy seria cuando escucho el nombre, y después reacciono
-Te afecto lo que paso por mí o por ella- y lo solto pues Harry ya se había secado las lágrimas
-Por ambas- no sabía que decirle- ella es hermana de mi amigo y tu eres mi amiga-
-Ella es solo eso, la hermana de tu amigo y es algo más- Cho estaba presintiendo el camino de esa plática pero aún así quería saber más.
-Me temo que....- Harry se quedo callado si le decía a Cho lo que sentía por Ginny no había marcha atrás- no, es más que eso- decidio que Cho era la persona con la que quería hablar de eso.
-¿Y que es?- Cho trataba de guardar la compostura pero esa revelación le dolía en el alma.
-La amo- Cho guardo las lágrimas que querían salir y Harry continuo- la amo como nunca pensé amar a alguien y lo que hizo no me ha hecho olvidarla, no puedo olvidarla, aún sabiendo que pudo hacerte más daño-
-Y eso te hubiera importado- no pudo evitar que su voz sonara a reclamo
-Claro que me hubiera importado, eres mi amiga y te aprecio--
-Pero solo eso, no hubiera pasado de un sufrimiento efímero-
-Cho, claro que no, me hubiera importado y mucho, no dudes de eso-
-Pero aún así la has perdonado- Cho trataba de juzgarla lo más cruelmente ahora que sabía los sentimientos de Harry hacía ella.
-No, claro que no, no la he perdonado, pero eso no significa que la haya dejado de amar, no puedo, no puedo y ya no se que hacer, el pensar que esta recibiendo un castigo lejos de aquí me parte el alma, de solo pensar que puede estar sufriendo mucho me duele mucho más de lo que yo imaginaba-
-Y que planeas hacer, piensas decirle todo esto cuando regrese-
-No, no se lo merece, no se merece mi amor pero no puedo evitarlo-
-Entonces ella no sabe nada-
-Sí, pero me mando al diablo, así que no se merece mi amor-
-¿Cómo?, no puedo creerlo, Ginny Weasley siempre ha estado enamorada de ti, como es posible que te haya mandado al diablo-
-Todo el mundo creía que me amaba, hasta yo llegue a creerlo, pero no, no me amaba, solo era una simple obsesión, un caprichito de ella.-
Cho no podía creer lo que Harry le decía, toda la escuela sabía que Ginny siempre había estado enamorada de él, era increíble que en tan poco tiempo lo olvidara.
-Bueno, y ahora que piensas hacer-
-No sé, creo que tengo que olvidarme de ella-
-Creo que sí, Harry vamos a dentro esta comenzando a hacer frío-
-Sí, esta bien-
Cho y Harry siguieron platicando pero de otra cosa, en parte porque Cho no quería seguir escuchando los lamentos de Harry y saber que ya no tenía oportunidad con él.
Ginny y Sirius pasaron al despacho de Elizabeth, ahí había una chimenea por la cual podrían comunicarse con Dumbledore, la cita era a las 8:00 pm., faltaban dos minutos.
En Hogwarts, Dumbledore y Mcgonogall, esperaban ansiosos las noticias de Sirius, a las ocho en punto aparecieron dos cabezas en el fuego de la chimenea de la oficina del director.
-Buenas noches Prof. Dumbledore- dijo Ginny sonriendo
-Como estás Ginny-
-Muy bien, feliz de verlos a ambos-
-Sirius como ha marchado todo-
-Excelente, llevamos pocos días aquí pero todos han sido muy amables con nosotros y Ginny se ha acoplado muy bien con sus compañeros-
-Ya lo conociste- Dumbledore se dirigio a Ginny
-Sí se refiere a Christian, sí, ya lo conocí-
-Aquel chico americano que regresara contigo, aquí tengo que preparar todo para su llegada, salúdamelo por favor Ginny-
-Con todo gusto profesor-
-Bueno, Sirius te encargo todo por ahí-
-Dumbledore antes de irme quisiera saber como....-
-El está bien, le di tu carta y te comprendio, no te preocupes, yo lo estoy cuidando muy bien-
-Gracias- dijo Sirius- bueno es hora de regresar Ginny-
-Sí, adíos, cuídense-
Ginny y Sirius desaparecieron de la chimenea del director.
-Me da gusto que esten bien- dijo Dumbledore sonriendo