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Harry Potter y GW mi fanfic — capítulo 21

Las siguientes semanas en Hogwarts fueron muy tranquilas, cada quién iba a su clase y las cosas seguían iguales. Ron y Hermione cada día se querían más, y aunque pareciera increíble Cho y Harry se había echo muy buenos amigos.

Harry había encontrado en ella la confianza para mostrarle su lado más vulnerable y Cho sabía que no podía tener el amor de Harry así que se conformaba con su amistad que era muy valiosa.

Aún así, Harry se sentía muy nervioso, faltaban dos días para el regreso de Ginny, y no era para menos que se sintiera así, pues presentía algo.

Del otro lado Ginny también estaba muy nerviosa, no se sentía preparada para enfrentarse a todos los que creían que sí le había hecho daño a propósito a Cho. Pero se sentía totalmente satisfecha.

Y la razón, es que en esas semanas había avanzado en muchos de sus poderes y los manejaba extraordinariamente bien cosa que había sorprendido a Christian, Elizabeth, a Sirius y por supuesto a Dumbledore, quién estaba informado de toda actividad que hiciera Ginny.

Ginny y Christian se habían hecho inseparables, a todos lados iban juntos, Christian ya la veía como algo más que su amiga pero Ginny seguía enamorada de Harry y creía que nunca lo iba a poder olvidar.

Christian estaba preparando sus cosas, pues el se iba a marchar un día antes que Ginny para llegar separados y que no comenzaran a sospechar nada, aunque aún así el no se iba a alejar de ella.

Ginny lo ayudaba, le tenía mucho cariño, nunca se imagino encontrar una amistad así y eso la hacía sentirse bien porque dentro de todo lo malo que estaba por pasar, había cosas buenas.

-¿Listo?- pregunto nerviosa Ginny

-Sí, estoy listo y tranquilo, tu deberías estar igual-

-No puedo, es que no puedo, solo de pensar en como me van a recibir me hace ponerme nerviosa-

-Dices que solo pocos saben lo que pasó-

-Sí pero con esos pocos basta y sobra, son mi familia y...-

-Y Harry ¿cierto?-

-Aja, y la verdad es que con ellos basta-

-Pues no debería importarte, sí ellos supieran lo que realmente pasaste te tratarían como una reina, pero no es así, ahí es donde te das cuenta quienes son realmente las personas que te conocen y que te quieren sobre todas las cosas, yo estoy seguro que tu familia te perdonara eso y más-

-Pero Harry no, eso es lo que tratas de decirme, que Harry no me quiere-

-No estoy diciendo que no te quiera, para nada, simplemente digo que el no te conoce lo suficiente así como tu familia lo hace, has vivido catorce años con ellos, y con Harry apenas cuatro o tres años llevas de conocerlo, no creo que te conozca muy bien-

-En eso tienes razón, pero que más da eso, en este momento no importa-

-Sí importa porque a ti te importa, como le vas a hacer cuando llegues para no soltarte a llorar si el te trata mal-

-No lo hará-

-¿Cómo lo sabes?-

-Solo lo sé, y si me trata mal no estoy dispuesta a aguantarlo, ya no Christian, tengo muchas cosas más en que pensar y sí Harry no cree y no confía en mí, no es mi problema ya, pero no puedo evitar seguir queriéndolo-

-Lo sé, lo noto en tus ojos-

-Supongo que ese es mi calvario, bueno ya vamonos, ya es hora de que te marches-

-Ahh, me corres ¿verdad?-

-Claro que no, por mí me encantaría que llegaras conmigo a Hogwarts pero es imposible-

-Si lo sé, bajemos porque Sirius y Elizabeth deben estar esperándonos-

-Si y se van a enojar si no llegamos-

-Ya lo creo-

Ginny le ayudo a Christian con una de sus maletas, Christian se veía seguro de lo que iba a hacer. Ccuando bajaron las escaleras se sorprendieron pues no solo Sirius y Elizabeth los estaban esperando.

Toda la escuela estaba ahí para despedir a Christian y le echaban porras y le deseaban suerte en su nuevo camino, eso hizo más feliz a Christian.

-Bueno, Chris, creo que tienes que dedicarle unas palabras a todos tus compañeros- dijo sonriente Elizabeth

-¿Tú crees?- dijo Christian un poco rojo- creo que sí

Christian no sabía que decir, había estado ahí por poco tiempo pero se había encariñado mucho con sus compañeros.

-No tengo muchas palabras en mi mente ni tampoco palabras con las que pueda expresarles todo lo que siento por todos ustedes, cuando yo llegue aquí era el inadaptado, el menso, el loco, el americano, bueno ustedes saben que más- todos reían por los comentarios de Christian- pero les doy las gracias por darme la oportunidad de conocerlos, porque realmente son maravillosos cada uno de ustedes, y les doy las gracias por darse la oportunidad de conocerme y darse cuenta que no soy como la mayoría pensaba, muchas gracias por estar conmigo y por ser tan buenos compañeros, sigan así y nunca cambien, espero volver a verlos-

Christian se contuvo las ganas de llorar, había llegado ahí cuando sus padres murieron y la verdad es que al principio odiaba ese lugar porque todos eran groseros con el y muy antipáticos, pero una vez que se propusieron tratarlo, Christian hizo grandes amigos y grandes compañeros, y ahora no quería irse, pero sabía que tenía que hacerlo.

-Bueno es hora de marcharse- dijo tristemente Elizabeth

-Adiós y cuídense mucho-

Christian salió al patio con Sirius, Ginny y Elizabeth.

-Bueno cuídate mucho y cualquier cosa que necesites comunícamelo- dijo Elizabeth abrazándolo

-Sí, no te preocupes por mí, estaré bien tía-

-Toma está carta es para Dumbledore, se la puedes dar- dijo Sirius

-Claro, hasta mañana Ginny- y fue a abrazarla

-Hasta mañana y no hagas un revoltijo en Hogwarts, déjalo como está-

-No te preocupes, estará igual-

Christian se subió al carruaje ahora si estaba nervioso, y si a los demás no les caía bien, aunque eso realmente no era lo importante, muchas dudas estaban rondando en la cabeza de Christian, muchas dudas.

En Hogwarts, Dumbledore estaba en su oficina dando vueltas, aún pensando en la llegada de Christian Zuirich a la escuela, iba a presentarlo en la cena y por supuesto tenía que haber selección, esperaba que se quedara en Hogwarts, si no pasaba eso no sabía como le iba a hacer.

Así transcurrió toda la tarde hasta casi media hora antes de la cena, cuando llego el carruaje que traía a Christian.

Afuera lo esperaban la Profesora Mcgonogall y Snape, adentro lo esperaba Dumbledore en su despacho.

-Buenas noches, Joven Zuirich- dijo Mcgonogall

-Buenas noches, usted debe ser la profesora Mcgonogall y usted- volteo a ver a Snape- de seguro es el Profesor Snape-

-Así es- contestó Mcgonogall cortésmente

-Bueno, termino la alegre bienvenida- dijo Snape- sigame-

-Tengo que entragarle esto al Profesor Dumbledore- a Christian no le importaba la cara de pocos amigos de Snape

-En un momento podrá charlar un poco con el, no se preocupe- dijo Mcgonogall

Nadie estaba en los pasillos de Hogwarts, lo que alegro mucho a Christian aunque sabía que su presentación iba a ser enfrente de todos. Llegaron al despacho de Dumbledore y Mcgnogall dijo la contraseña.

Cuando entró Christian se sorprendio mucho.

-Buenas noches Zuirich, ¿cómo estuvo tu viaje?-

-Bien, gracias, Profesor-

-Toma asiento, no te quedes parado, gracias Minerva, en unos minutos bajamos a la cena, esta todo listo-

-Si por supuesto Profesor- contesto Mcgonogall y se retiro.

-Y bien, nervioso- Dumbledore también se sento

-La verdad, es que sí, un poco-

-Es natural, pero aquí estaras bien, nadie te va a tratar mal-

-Ojala, ahh- dijo recordando- esto se lo manda Sirius-

-Muchas gracias, en un momento la leere, ahorita me parece más importante hablar contigo-

-Sí, sobre-

-Sobre Ti, tus padres, su muerte, lamento ser tan directo-

-No sé preocupe, ya estoy acostumbrado, la muerte de mis padres fue algo muy doloroso para mí y me quito las ganas de seguir viviendo-

-Ya sabías lo de la profecía-

-¿Yo?, me acababa de enterar, estoy seguro que por eso los mataron, no querían que yo supiera, pero llegaron tarde-

-Lo lamento mucho-

-No tanto como yo, se lo aseguro-

-Quisieras no formar parte de la profecía-

-Sí, pero no es posible, soy parte de ella y no porque diga que no quiero formar parte, no voy a formar parte, estoy obligado a hacer esto-

-Lamentablemente tienes razón-

-Pero ahora que conozco a Ginny, no me arrepiento-

-Es linda, ¿no?-

-Sí, muy linda-

-Bueno, bajemos a cenar, para que te presentemos-

-Ehh, antes una pregunta, Ginny me dijo que tenía como un ritual de selección o algo así-

-Sí, pero no te preocupes, estarás bien-

-No lo dudo-

Y ambos se pararon para ir a cenar.

Mientras tanto Harry, Ron y Hermione se preparaban para ir a cenar, todo el día las amigas de Ginny había preguntado si era seguro que Ginny llegará mañana y Ron ya se había cansado de decirles que sí, que su hermana llegaba mañana.

-Otras más y juro que las mato- decía Ron en broma- nunca pensé que Ginny fuera tan popular-

-Tu no sabes nada de tu hermana- decía repetidamente Hermione

-Bajemos a cenar, quieren, tengo mucha mucha hambre- Harry siempre lograba cambiar el tema, pues no le gustaba tocar el tema de Ginny

-Sí claro, yo también tengo hambre- le contestó Ron- por cierto, cual sera la sorpresa de la que todos han hablado-

-Quién sabe, igual y no es nada- decía Hermione

Y se fueron platicando de eso, y era cierto, todo el día estuvo rondando el chisme de que Dumbledore les tenía una sorpresa, muchas cabezas habían pensando todo el día que podía ser, y les salían muchas cosas, unos decían que iba a decir que no había examenes, otros que iba a haber un baile, y en sus cabezas volaba mucho la imaginación que tenían, pero nadie, absolutamente nadie se imaginaba que la sorpresa que tenían es que había un nuevo compañero, nadie, se imaginaba que esa era la sorpresa y que sorpresa se iban a llevar.

Todos llegaron y se sentaron como siempre. Dumbledore dejo a Christian con la Profesora Mcgonogall y se fue a sentar en su lugar. Antes de que diera por comenzada la cena Dumbledore se paró y pidió la atención de todos.

-Buenas noches, espero que todos vayan bien en sus clases, no está demás recordarles que los exámenes comienzan en una semana-

Cuando Dumbledore dijo esto, a todos los que habían pensado que no iba a haber exámenes se les fueron sus ilusiones.

-Me es muy grato anunciarles unas que otras noticias, la primera fue la de los examenes, lamento si no es muy agradable para ustedes, la segunda es que pronto serán las vacaciones de Navidad, por lo que habra, como decirlo, un pequeño baile de Navidad-

Todos gritaron, Christian afuera no sabía ni lo que pasaba, cosa que lo ponía cada vez más nervioso.

Mientras tanto Ginny estaba preparando sus cosas cuando Elizabeth toco la puerta.

-¿Puedo pasar?- preguntó

-Claro, adelante- Ginny paro de arreglar sus cosas y se sentó en la cama

-Espero que este mes que estuviste aquí te haya servido de mucho, o al menos de algo-

-Pero claro que me sirvió antes de llegar aquí no era más que una simple chica miedosa sin muchos conocimientos acerca de sus poderes y ahora siento que soy una Ginny nueva y eso no lo hubiera conseguido de no ser por ustedes-

-En ese cambio también participaste tú y tus ganas de lograr hacer más, y por que esa profecía no se haga verdad-

-Yo la verdad prefiero no pensar en eso, haré mi mejor esfuerzo cuando llegué el momento pero si está destinada la muerte para mí, no me queda más que aceptarla- Ginny se paró y se fue a asomar a la ventana

-Pensé que te habíamos quitado ese pesimismo-

-No es pesimismo, para nada, simplemente es que no quiero confiarme mucho, o esperanzarme de más, tengo esperanzas pero también soy realista-

-Bueno, en eso tu eres la que decide pero no me gustan ver esos ojos tristes-

-¿Crees que están tristes?-

-Acaso no es verdad-

-Han pasado tantas cosas en mi vida que en este momento no distingo los estados de ánimo ya no sé si debo estar triste, o feliz o quizás enojada-

-Se debe a Harry-

-No, bueno sí en parte, pero también muchas otras cosas-

-Todo este mes me he preguntado ¿cómo es que Harry no se dio cuenta de lo que te estaba pasando?_

-Uhmm, es chistoso ¿sabes?- Ginny seguía mirando el jardín- Voldemort se encargo de preparar todo para que pareciera que yo era la mala, y yo por miedo nunca abrí mi boca para decir la verdad, ese fue mi error, pero Dumbledore se dio cuenta y mírame aquí estoy.-

-Y antes de venir aquí, no le dijiste nada-

-Dumbledore no te dijo nada de lo que pasó-

-Me contó lo más importante sin detalles-

-Antes de venirme, cuando todavía no era yo, tuve un enfrentamiento con una alumna que le gusta a Harry-

-Y por lo que sé Harry creyó que fuiste tú-

-Obvio, y ese fue el acabose, terminó diciéndome cosas muy feas y utilicé el "Citudus" para salir de ahí-

-Lamento mucho que las cosas hayan pasado así-

-Yo más Elizabeth, creemé-

-Bueno te dejo, aún te falta mucho-

Elizabeth salió del cuarto de Ginny muy sorprendida, Dumbledore no le había dado detalles pero si le había asegurado que Harry amaba a Ginny y al parecer Ginny no lo sabía.

Dumbledore seguía con su discurso

-Ahora- Christian sabía que había llegado la hora- quiero decirles que tenemos un nuevo compañero- todos se voltearon a ver- sus padres eran amigos míos pero lamentablemente murieron y el joven Zuirich se quedo solo, así que decidi que era mejor traerlo aquí para que continuara con su educación, tiene 15 años y por supuesto que habrá selección- Dumbledore hablo un poco más fuerta- Pasa ahora Christian.

Las puertas del gran comedor se abrieron y dejaron ver a un chico alto de 1.75 mts. de buen cuerpo, tez apiñonada, a primera vista muy guapo.

Christian comenzó a caminar dándose cuenta de las miradas de algunas chicas, quiénes cuando Christian estaba más cerca se dieron cuenta de sus hermosos ojos color miel que brillaban como nunca.

Hermione abrío la boca y recibió una cara de reproche de su novio por loq ue inmediatamente dejo de ver a Christian pero no pudo evitar darse cuenta de lo guapo que era.

Cuando llegó donde estaba Mcgonogall está le dijo.

-Cada año joven Zuirich nosotros hacemos un exámen de selección, y usted no será la excepción, sientese aquí-

Christian estaba muy nervioso no sabía que hacer, y Mcgonogall le puso el sombrero.

-Vaya, vaya- dijo inmediatamente este- se donde te pondré, tienes todas las características necesarias- y después gritó - GRYFFINDOR

Las chicas de Gryffindor gritaron como nunca y algunos chicos también, solo aquellos que tenían novia ahí como Ron, no se emocionaron mucho por el nuevo integrante de la casa.

Christian se paró feliz, había sido seleccionado para la misma casa que Ginny eso quería decir que iba a poder estar pegado junto a ella todo el tiempo, cuando iba camino a la mesa, su mirada encontro a alguien a quién había estado buscando pero por lo nervioso que estaba no había encontrado, vió a Harry.

El único lugar vació es dondé supuso Ginny se sentaba, así que estaba junto a la que supuso era Hermione, enfrente identifico a Ron y a Harry. Muy amablemente preguntó:

-Disculpen, me puedo sentar aquí- Hermione inmediatamente respondió

-Claro, adelante-

-Ahí va mi hermana-

A Christian le dieron muchas ganas de responderle y ponerse a platicar de Ginny pero sabía que no podía meter la pata.

-Ron, no seas grosero- dijo Hermione

-Disculpa, tiene razón, me retiro-

-No, quédate ahí, su hermana no se encuentra aquí por el momento- esta vez quién le respondió fue Harry

-Bueno, muchas gracias, pero en cuanto regresé, este lugar sera de nuevo de ella-

-Te aseguro que pronto será eso-

Christian noto la antipatía de Ron pero no le importaba, realmente se sentía feliz

-Así que de donde eres- le empezó a hacer la plática Hermione

-Soy americano-

-Lamento lo de tus padres-

-Ah muchas gracias-

-Yo también los perdí- Harry se había dado cuenta que por primera vez, alguien no sabía quién era él.

-Es muy feo, los acabas de perder o ya tiene- Christian sabía perfectamente con quién hablaba pero no le iba a dar la oportunidad de que su ego creciera más.

-Tenía un año y tú-

-Fue hace poco más de seis meses-

-Guau, fue hace poquito- dijo Hermione- pero tu si tuviste la oportunidad de conocer a tus padres-

-Sí- Christian se había dado cuenta que nos se habían presentado, aunque él ya sabía quienes era- y a todo esto, no conozco sus nombres-

-Es verdad, yo soy Harry-

-Yo Hermione y el es Ron- dijo señalándolo

-Y soy novio de Hermione- dijo este haciendo que Christian soltará una carcajada- no veo porque te ríes-

-Lo siento, no fue en forma de burla, que bueno que alguien te quiera bien Hermione, mi nombre es Christian Zuirich-

-Zuirich es un apellido extraño- dijo Hermione

-Sí, lo sé-

Y así siguieron platicando durante la cena, de vez en cuando un grupo de chicas se acercaban a preguntarle algo a Christian, lo que ha él le chocaba pues nunca se había considerado guapo ni nada por el estilo.

Cuando se retiraron a la sala común Harry iba platicando animadamente con Christian y este a su vez se sorprendía más al darse cuenta que Harry no era como se lo esperaba, no era grosero ni egocéntrico, ni payaso, en fin, los defectos que el creía que Harry tendría.

Hermione iba abrazando a Ron, a Ron ya no le caía tan mal Christian pues se veía que no era un tipo creidito que hacía que todas las mujeres se pusieran a sus pies, si no al contrario no se consideraba nada guapo.

Christian se fue a dormir con una sonrisa en la boca, no había esperado ser tan bien recibido, se había dado cuenta de que lo que decía Ginny de Hogwarts era cierto y que las personas eran muy buena onda y simpáticas (N/A: se nota que aún no conoce a Draco)

A la mañana siguiente Christian fue el primero en levantarse, estaba feliz y nervioso, ese día llegaba Ginny y tenía que fingir que no la conocía, no sabía como iba a evitar abrazarla y decirle que estaba muy feliz, y que ahí en Hogwarts todos eran muy lindos con él.

Al contrario de Christian, Harry se levantó con un vació en el estomago, se sentía muy debil y él sabía la razón, Ginny no tardaba en regresar, no sabía como iba a reaccionar, como se suponía que debía reaccionar, no sabía nada.

Ginny había tenido una pesadilla por lo que se había despertado a media noche a vomitar, si había alguien que estaba nerviosa su regreso a Hogwarts esa era Ginny Weasley.

No había podido volver a dormir así que se había quedado despierta imaginando cada cosa que podría pasar cuando ella llegara que sin darse cuenta amaneció por lo que decidió darse una ducha.

Las cosas en Hogwarts estaban tranquilas, Christian estaba entusiasmado por sus clases (N/A: gracias a Dios no le toco con Snape ese día) y Harry, Ron y Hermione se habían encargado de darle un tour por todo Hogwarts.

Ginny se despidio de todos sus compañeros en el desayuno, su partida también era tirste para todos los demás pues aunque solo había estado ahí un mes, ellos se habían dado cuenta de lo buena persona que era Ginny.

Sirius también se despidio de todos aunque el estaba muy feliz de regresar a Hogwarts parecía un total niño chiquito, abordaron el carruaje a las 12:00 de la tarde.

Harry pensó que la llegada de Ginny sería a la hora de la comida, pero al darse cuenta de que Dumbledore no iba a informar nada se dio cuenta de que no iba llegar a esa hora, quizás en la cena.

A la hora de la cena Harry y Christian estaban más nerviosos que de costumbre, Harry porque sospechaba que a esa hora llegaba Ginny y Christian porque sabía que Ginny iba a llegar a esa hora.

Pero en la cena no ocurrió nada, lo único fue que Dumbledore llegó tarde, nada común en él, pero de Ginny ni sus luces, cosa que preocupo un poco a Christian pues el sabía que Ginny llegaba en la cena.

El carruaje de Ginny y Sirius se había retrasado y cuando llegaron a Hogwarts, Ginny y Sirius se dieron cuenta que ya estaban cenando pero se alegraron al darse cuenta de que Dumbledore los estaba esperando.

-Mil disculpa Dumbledore- dijo Sirius- el carruaje venía muy lento-

-Lo sé, no te preocupes, bienvenido- dijo esbozando una sonrisa

-Gracias, ya extrañaba este lugar- dijo Ginny volteando a ver todo el castillo

-Llegamos tarde para la cena- dijo Sirius

-Sí, pero aún así podemos decir que has regresado Ginny- dijo tranquilamente Dumbledore

-No, no, no quiero- dijo Ginny decidida- no quiero que me vean todos en el gran comedor, solo quiero que me vean mis compañeros, puedo irme a la sala común-

-Y donde vas a cenar- respondió Sirius

-En la sala, no creo que sea necesario que todo el mundo vea que ya regrese, se darán cuenta-

-En eso tienes mucha razón, esta bien, puedes irte a la sala, mandare un elfo con comida-

-Gracias- Ginny entro a Hogwarts y se dirigió a la sala común de Gryffindor, cuando había llegado se acordó que no había preguntado en que casa había quedado Christian

-Sirius, tu vete a mi despacho, yo iré a cenar-

-Esta bien Dumbledore, luego nos vemos-

La cena termino y todos se dirigieron a la sala común

-Yo pensé que Ginny iba a llegar hoy- decía repetidamente Ron

-Quizás no sea hoy, quizás es mañana- le respondía Hermione

-¿Quién es Ginny?- Christian se hacía el que no sabía

-Su hermana, salió de emergencia por un mes y se supone que hoy regresaba- le respondió Harry

Cuando entraron a la sala común está estaba vacía pero la chimenea estaba prendida y había alguien ahí, sentado en el sillón, Harry iba a preguntar quién era cuando esta persona se paro del sillón y Harry se quedo sin habla.

-Buenas noches, espero que no me hayan extrañado mucho- Ginny se veía más seria de lo que nunca había estado.

Ginny lucía diferente su físico seguía igual pero reflejaba mucha fuerza interna, mucha seguridad, y eso había impactado a todos, incluso a Chris.

-Hermana, volviste- corrió Ron a abrazarla y su abrazó fue correspondido

-¿Cómo estás Ron?- le respondió- Hola Hermione- la saludo y Hermione también la abrazó

-Espero que estés bien, luego platicamos e eso, claro si tu quieres- le decía Hermione

-Por supuesto no te preocupes- Ginny se percato de la presencia de Christian y se le hizo obvio que Christian estuviera en Gryffindor y también vio a Harry, lucía tan guapo pero sabía que el no la iba a saludar pero ella aún así decidió decirle un hola.

Cuando Harry vio a Ginny sintio que el mundo se le venía encima, parecía como si en vez de un mes hubiera pasado un año. Cuando Ron comenzó a saludarla se dio cuenta que llegaría su turno, no sabía si debía saludarla o no.

-Hola Harry- dijo por fin Ginny

-Hola- Harry contesto muy serio, como Ginny sabía que lo habría

-Bueno, creo que nadie me ha presentado, soy Christian Zuirich- dijo Christian sonriendo, esa escena le era conocida

-Hola, soy Ginny Weasley- le dijo dándole la mano

-Ahh, eres la famosa hermana de Ron- dijo evitando soltar una carcajada

-Pues ni tan famosa ehh- Ginny también luchaba por controlar su risa

-Christian es un nuevo alumno, ingresó ayer- le dijo Ron

-En serio- dijo Ginny tratando de sonar convincente- y se puede saber porque-

-Bueno lo que pasa es que....- a Christian le chocaba tener que repetir la historia una y otra vez sobre todo cuando Ginny ya se la sabía de memoria- hace seis meses perdía mis padres, y me quede solo, así que Dumbledore decidio que lo mejor era que me viniera para acá y aquí estoy-

-Lamento lo de tus padres, espero que aquí te sientas comodo y logres hacer buenas amistades- le respondio Ginny

-Muchas gracias, en realidad Harry, Hermione y tu hermano Ron me hay ayudado mucho-

-Y a sido con todo gusto- respondió Ron

-Me alegro por ti, mientras tanto dejame te digo que puedes contar conmigo para siempre y en lo que se te ofrezca, los amigos de mi hermano son también mis amigos- Ginny sonreía- bueno ahora si me disculpan vengo muy cansada y quisiera descansar, buenas noches-

Todos se despidieron de Ginny, pero Christian tenía ganas de comprobar algo, y ese era el momento indicado, sabía como lo iba a lograr.

-Oye Ron, no me había dicho que tu hermana era tan bonita- Christian sonreía sabía que ese comentario no le iba a gustar a Harry

-En verdad te pareció bonita- a Ron tampoco le había gustado ese comentario

-Si, y además de bonita es muy amable, características que no se encuentran en muchas mujeres actualmente.-

-Vaya que sí, mira Ginny regresando de su viaje y encontrando admiradores- Harry no puedo más y se levanto de su silla

-Buenas noches que descansen- fue lo único que pudo decir

Harry se subió muy enojado, los comentarios de Christian le molestaron mucho, lo único que pudo hacer fue tirarse en su cama y tratar de dormir aunque le costo mucho pero mucho trabajo.

Ginny subió a su cuarto, rezó para no encontrar despiertas a sus amigas, no tenía ganas de nada, había tratado de mantenerse integra con Harry junto a ella y realmente le costaba mucho trabajo. Había estudiado todo un mes como iba a actuar cuando Harry estuviera frente a ella, pero había estado muy nerviosa y decidió terminar con eso tan rápido como le fue posible.

La noche en Hogwarts fue muy tranquila, pero lejos de ahí, Voldemort comenzaba de nuevo a realizar sus planes, pero ahora con un solo objetivo, Harry.