← Alcohol, Quidditch y Amor. · de
Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 19
Consecuencias… Draco buscaba insistentemente en los palcos de Gryffindor a la chica castaña… hacia un momento sus miradas se habían topado, pero la de ella fue indiferente, como si le extrañara que el chico la mirara, pero después de todo, ¿qué esperaba? Era poco probable que Mione recordara lo de la noche pasada y lo mirara con esa dulce mirada que tenia a veces… así que desvió su atención regresándola al partido, pero cuando volvió a mirar en esa dirección, notó la falta en el palco de la castaña… la buscaba por entre las chicas gritonas, con los Weasley… hasta con los enemigos de su padre, Sirius Black y Remus Lupin… pero ni rastro de ella.
-
¿Qué pasa Draco? - inquirió curioso al verlo mirar en varias direcciones, sabiendo que era lo que buscaba.
-
Nada, ya me aburrí y esos estúpidos no terminan… si yo estuviera ahí ya hubiera atrapado la snitch - masculló con fastidio.
-
Tranquilo Draco - dijo Zabinni riendo de la cara de tedio del rubio, volvió a mirar el Estadio - ¿ya notaste que Granger no esta?
-
Mmm - respondió con indiferencia. "Por supuesto que lo note idiota, no hace falta que me lo digas".
-
¿Dónde habrá ido? - interrogó el moreno con curiosidad.
-
Quién sabe, tal vez por tu amada Weasley - dijo divertido de cambiar el tema.
-
Mmmm - fue todo lo que respondió Blaise, "eso espero…" y no tuvo que esperar mucho, sus deseos fueron concedidos, ya que poco después la chica pelirroja hizo su aparición.
En los baños del Estadio…
Ginevra Weasley se había encerrado en uno de los cubículos, en espera de que la transformación desapareciera, mientras esto ocurría pensó en la mirada del rubio sobre ella.
"Que raro me miró, bueno a Hermione… como si él, no se, esperara que le dijera algo, pero ¿qué podría decirle Hermione al hurón? Si, bueno él es Malfoy y ella es Hermione Granger… además fue raro que no hiciera ni siquiera un gesto de asco como normalmente lo haría ¿será qué se trae algo con Hermione? Nooooooo o sea, no lo creo… no es posible, él… ella… ¡no!, pero esa mirada, definitivamente tengo que hablar con Hermione de esto".
La transformación terminó y regresó a los palcos después de arreglarse un poco el cabello, ahí Lavender la miró como esperando un gesto de aceptación, el cual se dio con una sonrisa y ambas regresaron la mirada al juego.
Así el partido continuó durante un rato más, todos tenían sus miradas en varios lugares a la vez, Blaise notó cuando la pelirroja Weasley hizo su aparición en los palcos, y la manera de mirarla de Lavender, así como también la falta de Granger, a su lado Draco había notado lo mismo, pero ninguno expresó palabra alguna.
Mientras que en el aire, los integrantes de ambas selecciones competían fuertemente entre si, por su parte Gerry, sudaba copiosamente al ser elevado varias veces en busca de la quaffle, acompañado de Zac y de Jasón, las chicas por su parte también estaban algo cansadas, pero en su caso, cada una de ellas llevaba una pequeña toalla del color de su uniforme atada a su escoba, lo que les permitía secar su transpiración y verse frescas.
-
Esto se esta volviendo cansado - comentó Sol acercándose a su capitana.
-
Cierto, tenemos que darnos prisa - respondió Altéa, su respiración era tan agitada como la de cualquier jugador.
-
Son buenos en defensa, nuestra esperanza de terminar esto rápido es Rogelle…
-
Si, pero al paso que va, creo que se esta enfadando, tu noviecito es muy buen buscador, y no ha dejado que Rogelle tome el mando - expresó riendo.
-
Mmmmm - miró en dirección de los buscadores, donde Harry tomaba la delantera ante la francesa - espero que no se le ocurra lastimarlo.
-
Yo también… por ahora, vamos - se acercó a donde los tres cazadores de Hogwarts, se pasaban entre si la quaffle, intentando recobrar el aliento.
-
Mmmm esto es agotador - exclamó, lanzándole la quaffle a Smith.
-
Cierto, pero Potter todavía no atrapa la snitch - exclamó con cansancio Zac.
-
¿Y cómo lo va a hacer?, ¿no ves que esa chica es agresiva? - inquirió Fred.
-
Si, mírenla, parece un toro en embestida cuando ataca a Harry - expresó el otro con agotamiento.
-
Vamos chicos, necesitamos otros tantos, para poder ganar - animó Jason, mirando el marcador el cual se mantenía empatado con 40 puntos para cada uno.
-
Hoy no te has podido lucir, eh Gerry - pronunció Zac burlonamente.
-
Es por Sol, esa chica es buena, no me deja solo para nada - aseveró el castaño mirándola acercarse - ahí viene.
Todos se reacomodaron, asumiendo sus posiciones y intentando una manera de ataque poco convencional.
Gerry la recibió y bajó hasta el nivel del suelo sin tocarlo… en medio del Estadio, cuando Sol, se emparejó con él, intentando quitarle la quaffle, se elevó en 90 grados, dejándola atrás, mientras pasaba al lado de Zac, el cual corrió como si tuviera la quaffle, mientras Gerry se seguía elevando… Altéa y Jully siguieron a Smith, quien iba resguardado por Samuels… mientras que Vagner y Keheill, las bateadoras, intentaban darle a Gerry, poco después Gerry descendió al nivel de los aros, realizando una anotación, mientras Smith reía al descubrir a las chicas que él no poseía ninguna quaffle.
- Maldición con estos chicos, son buenos… - exclamó Altéa algo enojada, mirando a Rogelle en el aire - date prisa niña.
Por fin después de varios minutos en los que todos se estaban cansando, Harry logró colocarse al frente en la persecución de la snitch, no iba a permitir que esa niña le ganará.
-
Es tiempo de acabar con esto - murmuró Potter, mirando el marcador, estaba otra vez empatado a 50 puntos, se inclinó más sobre la escoba, intentando tomar más velocidad.
-
No te dejare niño - gritó Rogelle, imitando el gesto de Harry e inclinándose más.
Harry iba a la delantera… le faltaban unos cuantos centímetros para tomar la snitch, su brazo derecho estaba extendido lo más que podía, mientras el izquierdo iba fuertemente asegurado a la escoba, solo unos centímetros… por fin…
Cuando Harry logró tomar la snitch, disminuyó un poco la velocidad, lo que aprovechó la chica para caer con el peso de su escoba sobre el brazo estirado del chico esperando que soltara la pelotita voladora, el brazo de Harry hizo un raro sonido, haciéndolo caer de la escoba desde varios metros en el aire y estrellarse con fuerza en la arena
En las gradas…
-
¡HARRY! - gritó su padrino espantado, intentó sacar su varita, pero para cuando el chico tocó el suelo ya era demasiado tarde para detener la caída.
-
¡Por Merlín! - exclamó Remus. Rápidamente se levantaron, intentando pasar por el tumulto de gente que se había puesto de pie al ver la caída del ojiverde.
-
Vamos Remus, muévete… - expresó con preocupación el pelinegro.
-
Eso intentó - expresó con desesperación el castaño - con permiso, quítese señora… - gritó el licántropo, atravesando por entre la gente, seguido por Sirius.
Por fin lograron salir después de varios minutos…
Mientras que arriba en las gradas de Gryffindor, Ginny y Lavender se habían puesto de pie al verlo caer.
-
¿Estará bien? - interrogó Padma preocupada.
-
Tiene que estar bien - expresó Ginny alterada.
-
Vámonos… - apuró Lav, al igual que Sirius y Remus intentaba salir, pero la gente se lo impedía.
El arbitro detuvo el juego, acercándose a Harry, el cual solo abrió la mano, dejando ver la Snitch, la cual los declaró como los ganadores del partido.
Ante esto, todos los jugadores descendieron, inmediatamente se acercaron a Harry, el cual estaba esperando la llegada de camilleros.
-
Harry ¿estas bien? - inquirió Ron con preocupación.
-
¡Harry! - exclamó asustado, él había visto la suprema caída del ojiverde pero sus reflejos no fueron rápidos para tomarlo antes de que cayera.
-
Y-yo… si… solo que me duele el brazo - habló con una expresión de dolor en el rostro.
Eres muy valiente Potter - aduló Zac, más calmado al ver que seguía consiente.
-
Esa chica si que es ruda - expuso uno de los gemelos, mirando con odio a la buscadora de Francia.
-
Enseñémosle una lección - expresó George, estaban dispuestos a caminar, cuando las manos de Gerry los detuvieron.
-
Primero vamos con Harry… - los regañó Gerry. Los gemelos solo asintieron, siguiendo la camilla que llevaba al buscador de Gryffindor.
Por su parte Soleil lo había visto caer estrepitosamente, así que sin pensarlo descendió de la escoba segundos después de que el arbitro declarara la victoria de Inglaterra… rápidamente se acercó a ellos, pero en el momento que llegó, todos caminaban rumbo a la Enfermería, llevando a Harry en camilla.
-
¡Por Merlín! ¡Que este bien! - susurró preocupada Sol, caminando tras ellos.
-
Estará bien… - apoyó Altéa, llegando corriendo hasta donde la francesa estaba.
-
Rogelle fue muy ruda Altea, no solo porque lastimó a Harry, sino porque puede ocasionar que nos multen - arremetió molesta.
-
Lo se Sol, tranquila… hablare con ella - comunicó tratando de tranquilizarla.
-
Deberías de suspenderla - sugirió afligida corriendo hacia la Enfermería, dejando tras de si a su capitana con expresión pensativa.
Mientras los Slytherin no se habían movido de su lugar en las bancas, mirando como Nott caminaba hacia ellos…
-
Mmm parece que la caída de Potty fue severa ¿no? - manifestó Blaise con burla.
-
Idiota, como se le ocurre hacer eso - expresó Draco con mofa.
-
Bueno chicos, creo que gracias a la francesa y a Blaise, ahora tendremos dos lesionados en banca - dijo Nott divertido, recibiendo a cambio una sonrisa del moreno.
-
¿Yo?, pero ¿si yo qué he hecho? - expuso con expresión angelical - yo estuve todo el tiempo con mi amigo del alma, casi hermano Draco Malfoy… ¿o no Draco?
-
Idiota… - dijo Malfoy entre risas, mirando a todos ir a la Enfermería - todo por una caída, no cabe duda que Potty siempre se tiene que lucir.
-
Mmm si y le funciona, miren… - Theo señaló arriba en las gradas, donde Ginny y Lav se esforzaba por pasar y bajar a ver a Harry, lo cual no pasó desapercibido para Zabinni.
-
Esperemos a que se dispersen un poco - dijo con fastidio, Malfoy - hay demasiada gente ahí.
Después de un rato, la gente del Estadio empezó a salir, dejándolo a ellos solos en las bancas, se levantaron y caminaron al vestidor, topándose con…
En la Enfermería había una aglomeración de gente, los de la selección de Inglaterra, algunas de Francia, otras tantas eran aficionados, Remus y Sirius forzaban su entrada, al igual que el sanador que no podían entrar porque había demasiada gente.
Hasta que la voz del sanador más anciano se hizo escuchar sobre las voces de todos los curiosos - ¡TODOS AFUERA! - gritó con voz de barítono, provocando que la mayoría de las personas lo miraran y salieron con la cabeza gacha, quedando solo adentro Harry tendido en cama, con Ron y Gerry a su lado - ¿ustedes no piensan salir? - interrogó con seriedad, recibiendo una negación de ambos chicos.
-
No se preocupe, se pueden quedar, yo soy el tutor del chico - expresó Sirius, el sanador lo miró y asintió, empezando a revisar el estado de Harry.
-
Mmm veamos - tomó el brazo del chico, moviéndolo en varias direcciones - creo que esta roto…
-
En serio, ¿no me diga? - expresó enojado el pelirrojo ante la obviedad del medico, recibiendo un golpe de parte del castaño.
-
Cállate Ron - expresó Gerry con rapidez.
-
Mmmm - murmuró el sanador, siguiendo examinando el cuerpo del ojiverde, que mostraba varios golpes y marcas de agresión - Vaya, te han dado fuerte ¿no? - dijo divertido.
-
Si, pero le gane - expresó Harry con una mueca de dolor, mirando a su padrino, el cual le guiño el ojo.
-
Si lo hiciste, pero podrías tener un poco más de cuidado - aconsejó Remus, sonriéndole.
-
Pero ella empezó con las agresiones - evidenció apresurado.
. Lo sabemos, vimos como desde el principio te agredió - Canuto miró como el médico sacaba un frasco de su maletín, vació el contenido en un vaso y se lo tendió - ¿qué es eso?
-
Un atenuador de dolor, para que ya no sienta molestias - ¿usted es su tutor no?
-
Así es, soy su padrino - respondió con rapidez.
-
Bien, síganme por favor - les pidió el sanador, sacándolos de la habitación, miró a Harry y le dijo - no te vayas, enseguida regreso.
-
¿Y a dónde podría ir… qué no ve que…? - gruñó Ronald, señalándole el cuerpo inerte de su amigo.
-
Ron, cállate - lo volvió a silenciar., el sanador solo sonrió y salió de ahí en compañía de ambos Merodeadores.
-
Medicucho ¿qué no ve que esta herido?, ¿cómo quiere que se mueva? - bramó Ron molestó.
-
Tranquilo, estoy bien… - manifestó Harry, repentinamente una sonrisa apareció en su maltrecho rostro al ver aparecer a la chica francesa.
Mientras que afuera, varias personas se arremolinaban fuera de la puerta de la Enfermería, hasta que Cedric con una orden firme, gritó que todos se fueran a las duchas.
Solo afuera de la Enfermería quedó la figura de una chica pelirroja, la cual se conflictuaba entre entrar y no entrar, que tal si estaba mal y no podría entrar nadie, no quería incomodar al chico… de pronto las voces femeninas de las leonas la llamaron.
-
¡Sol! - exclamaron jadeantes Ginny y Lavender, llegando al lado de la francesa.
-
Chicas, que bueno que llegaron - pronunció afligida.
-
¿Cómo esta Harry? - preguntó Ginn apresurada.
-
No lo se, sacaron a todos… adentro están Ron, Gerry y Monsieur Black y MonsieurLupin y el sanador…
-
¿Conoces a Sirius y a Remus? - cuestionó sorprendida Lav.
-
Si… Harry nos presentó ayer en las Tres Escobas - expuso sin darle mucha importancia.
-
Ya veo - exclamó Ginevra meditabunda - oigan, el tiempo casi se le acaba a…
-
¡Sooool! - se oyó un grito, interrumpiendo la frase de la leona. El trío giró, topándose con la llegada de dos chicos y un pequeño.
-
¿Cómo esta Harry? - cuestionó Iván presuroso, llegando al lado de su hermana.
-
Todavía no lo se, estoy esperando - repentinamente la puerta se abrió, dando paso al Sanador seguido por los Merodeadores - Disculpe… yo… ¿cómo esta Harry?, ¿qué le pasó?, ¿esta consiente?, ¿puedo pasar?
-
Tranquila Sol… él esta bien, solo tiene un brazo roto y unas cuantas magulladuras… y claro que puedes pasar, creo que le servirá verte - respondió Sirius, alejándose con el sanador.
-
Bien, gracias - miró a los chicos y a las chicas frente a ella - Andoni, Carlo… les presento a Lavender Brown y a Ginny Weasley. Discúlpenme, enseguida regreso - y con eso los dejó ahí botados mirándose con extrañeza, mientras entraba a ver a Harry.
-
Mmm que poca educación - exclamó con diversión, mirando a las chicas - yo soy Carlo, él es Andoni y este pequeño es…
-
Iván, si lo sabemos, ¿verdad pequeño? - respondió con diversión - yo soy Lavender, ella es Ginny… somos de Gryffindor.
-
Un placer - expresó Andoni sonriente, iniciando una platica acerca de los atractivos de la escuela y del país, hasta que Ginny se disculpó y se separó de ellos por un momento.
Esto debido a que los Slytherin, se disponían a entrar al corredor de los vestidores, cuando el trío notó la presencia de las chicas, hablando con los franceses.
-
¿Y esos quiénes son? - cuestionó Blaise con desagrado.
-
Ni idea… - respondió Theo, curvando sus cejas mientras los recorría con su vista.
-
Mmm pero parece que te están robando la novia Blaise - molestó Draco, notando la molestía en el rostro de su amigo, estaba por explotar, incluso la vena de su frente se había exaltado.
-
Idiota… - su expresión cambio, tornándose seria, hasta llegar cerca de donde estaba el pequeño grupo, interceptó la mirada de la pelirroja, haciéndole una señal - los veo en un rato… - dijo desviándose.
-
¡Por Merlín! Eso si es tener látigo y eso que todavía no son novios - señaló Theo, negando con su cabeza.
-
Ya lo creo… - miraron la entrada de la Enfermería - yo quiero burlarme de San Potter… pero creo que tendré que esperar - musitó con desagrado.
-
Yo creo que si…
-
¿Dónde estará Gerry? - increpó Draco buscándolo
-
¿Quién? - interrogó Theo, sin saber a quién se refería.
-
D´Granchester, el americanito nuevo - respondió aún buscándolo.
-
Mmm supongo que con el herido - dijo, haciendo una imitación de Córner.
-
Supongo que si… - dijo riendo de la imagen de Theodore., entrando a los vestidores.
En la Enfermería…
-
¡Harry! ¿Estás bien? - cuestionó con premura, acercándose a la cama y tomando la mano del buscador, acercándosela al rostro.
-
Si nena, no te preocupes… estoy bien - aseguró rozando sus labios con los de la pelirroja en un tierno beso.
-
Esa buscadora tuya Sol, es una agresiva, deberían de expulsarla… esta loca - exclamaba presuroso Ronald, enojado por ver ahí tirado a Harry.
-
Tranquilo Ron, Sol no tiene la culpa - dijo Gerard, calmando los ánimos del pelirrojo.
-
Cierto Ron, tranquilízate - pidió el ojiverde, mirándolo con algo de molestia.
-
Yo… lo siento Sol, no quería desquitarme contigo - expuso apenado, bajando la mirada.
-
No te preocupes Ron, entiendo lo que sientes, yo no estoy muy contenta con Rogelle en este momento - miró nuevamente a Harry, acariciando suavemente su rostro - ¿seguro qué estas bien?
-
Si… tengo un brazo roto y unas cuantas lesiones, pero nada grave - respondió con una sonrisa - me dieron un atenuador de dolor y en un rato más creo que me darán una poción para los huesos rotos…
-
Si, no creo que tarde mucho en regresar el sanador - expresó Gerry alegre, de repente un escalofrió la recorrió, miró a Sol, asustado, corriendo tras una cortina, dejando a todos asombrados por su actitud.
-
Gerry ¿qué te pasa? - interrogó Potter con preocupación.
-
Gerry ¿estas bien? - intentó Ron acercarse y apartar la cortina, pero volvió a ser jalada por el castaño. - Gerry… Gerry…
-
Gerry ¿qué te pasa? - cuestionó Harry intentado levantase, pero siendo vencido por una ligera punzada en el brazo.
-
Tranquilo Harry - manifestó la francesa, recostándolo nuevamente - no hay opción, tienes que salir - expresó con resignación.
Se oyó un suspiro hondo… después las cortinas se movieron, revelando a la femenina figura de Hermione Granger…
-
¡¿HERMIONEEEEEEEEEE?! - gritaron al unisonó los Gryffindors.
-
Ehh… ¿hola chicos? - saludó Mione con nerviosismo.
En el despacho del sanador…
-
El chico presenta fractura de hueso radio, algunas contusiones, nada de gravedad, tendremos que administrarle una poción para reparar ese hueso roto, tendrá que estar un par de días en reposo… las magulladuras las quitaremos con Esencia de Murtlap por lo demás creo que todo esta bien - explicó con serenidad.
-
Entiendo y si todo eso ya lo sabia, ¿para qué nos hizo salir de la enfermería? - interrogó con desesperación Sirius.
-
Mmm es que había demasiada gente ahí, además… me gusta darle emoción a las lesiones - dijo el sanador, con una sonrisa divertida, que no hizo gracia a los otros dos.
-
Bueno entonces regresaremos con Harry - expresó Remus con seriedad.
-
Antes necesito que me autoricen los tratamientos - dijo extendiéndole un montón de papeles.
-
¿Autorizar?, pero ¿por qué? - indagó extrañado Canuto al ver esa cantidad de pergaminos.
-
Debido al Torneo, tengo que pedir autorización para todo lo que se le haga a un paciente… pasó lo mismo con Diggory y otros jugadores que han pasado por la Enfermería - explicó con una diminuta sonrisa, acomodándose los lentes.
-
Entiendo… - se sentó a firmar una montaña de papeles, con Remus a un lado.
En el corredor del Estadio…
-
Hola nena - saludó Blaise con voz aterciopelada.
-
Hola - respondió inquieta, entre Blaise y la lesión de Harry la tenían al borde de una crisis nerviosa.
-
¿Cómo estas? - inquirió suavemente, tomándola de la mano.
-
Mmm bien… supongo.
-
¿Tienes resaca? - interrogó divertido - tengo una poción para eso ¿sabes?
-
Gracias, pero no - levantó el rostro con una sonrisa - no me da resaca. - mintió extendiendo su sonrisa.
-
Que suerte - dijo, acercándose a la chica con la intención de besarla, pero esta se retiró un poco.
-
Mmmm gracias - murmuró risueña.
-
¿Gracias, por qué? - interrogó extrañado.
-
Por muchas cosas, por llevarme en brazos a mi Sala, por cuidarme y sobre todo por dejarme tu túnica para cubrirme - respondió con un ligero sonrojo.
-
Fue un placer cuidar de ti - contestó galantemente, acercándose nuevamente a ella.
-
Te devolveré tu túnica y… te quisiera pedir un favor - pidió con voz seria.
-
El que gustes preciosa - respondió con seriedad.
-
Mmm no reveles a nadie la contraseña de Gryffindor, por favor - musitó con suavidad, aunque su mirada era de advertencia.
-
Por supuesto que no - aseveró con firmeza - tienes mi palabra de caballero.
-
Gracias - dijo aliviada - vamos al Castillo y te doy tu túnica…
-
No… - denegó firmemente - esta noche paso por ti a las 7:30… iras como mi pareja a la fiesta y me devuelves mi túnica.
-
¿A las 7:30? pero…
-
¿Dudas? ¿Qué pasa? - cuestionó intrigado.
-
Lo que pasa es que ya había quedado con las chicas de irnos juntas a la fiesta.
-
Ya veo - profirió decepcionado - entonces, te veo allá y estarás conmigo - afirmó categórico.
-
Bien - respondió con evidente nerviosismo.
-
¿Cómo esta Potter? - interrogó sin interés, pero suponía que tenía que hacerlo por cortesía, aunque no le agradaba nada, sabiendo de antemano lo que había pasado entre ellos.
-
Todavía no sabemos - respondió extrañada - ¿por qué preguntas?
-
Mmm porque veo que es tu amigo y te preocupa - espetó analizando las expresiones de la leona.
-
Mmm ya veo - lo miró analíticamente, con gesto serio.
-
Bueno, me tengo que ir… te veo después preciosa - antes de que la chica reaccionara, acarició su labios con los propios, en un roce suave. Para después separarse con una sonrisa y alejarse rumbo a los vestidores.
En los vestidores…
Draco y Nott se secaban después de ducharse, casi sin intercambiar palabra, ya que no eran los únicos en el vestidor, Jasón Samuels terminaba de vestirse platicando con Zac Smith, de lo reñido del partido, los gemelos se habían desaparecido con Cedric hacia un rato, y los demás que no habían jugado, solo se fueron directo al Castillo.
-
No se por qué se bañan si no jugaron - expresó Zac con burla, refiriéndose a los Sly
-
Cierto… son unos… - Samuels estaba a punto de terminar, pero fue interrumpido.
-
Somos Slytherin, ustedes como no pertenecen a nuestra Casa no entenderían la pureza del cuerpo - expuso Theo con vanidad.
-
Cierto, ustedes son unos idiotas que solo se bañan porque están sucios… nosotros somos Slytherin, siempre pulcros - exclamó Draco, mirándolos por debajo de su nariz, como si fueran seres asquerosos.
-
Son un par de idiotas… - insultó Smith - vamos Jasón, salgamos de aquí, no quiero oír estupideces… - caminó a la puerta, saliendo junto con Jasón.
-
Idiotas, pero que conste que ellos empezaron con las agresiones - evidenció con desdén.
-
Si, si, si… ignóralos… - mencionó, con pereza.
-
¿Qué te pasa? - preguntó Nott, extrañado de la actitud de su amigo.
-
Nada ¿dónde estará Zabinni? - indagó Draco, mirando su reloj. Esperaba que no pasara tanto tiempo con la Weasley.
-
Mmmm no debe tardar… - y como si sus palabras fuera proféticas, el moreno entró por la puerta.
-
¿Todavía no están listos? - inquirió Blaise con una sonrisa bonachona.
-
Obviamente no… - expresó Malfoy, señalando la pequeña toalla que cubría sus caderas.
-
Yo ya casi término - sorpresivamente Nott se había vestido más rápido que Draco.
-
¿Cuál es la prisa? - interrogó el moreno.
-
Tengo que ir a ver a Emi - dijo, calzándose los zapatos - nos vemos después - se colocó la túnica y salió el vestidor.
-
Eso se llama tener látigo - expresó Blaise con burla.
-
Mmmm eso mismo dijo él de ti con la Weasley - musitó burlonamente el chico, terminando de vestirse - ¿cómo esta el Cara rajada?
-
Ni idea - expresó con flojera - vámonos…
-
¿No te vas a bañar? - cuestionó extrañado, curvando su rubia ceja.
-. Mmmmm no, tengo flojera… - estiró sus brazos desperezándose.
- Esa Weasley no es buena influencia - ambos salieron del vestidor rumbo al Castillo.
De regreso a la enfermería…
Ronald Bilius Weasley y Harry James Potter, miraban sorprendidos a la chica con el uniforme de la selección que los saludaba desde las cortinas, Sol por su parte sonreía nerviosamente a la chica castaña, que miraba a sus amigos como si estos la fueran a mandar al paredón.
-
Yo… bueno…
-
¿Tú eres Gerry? - interrogó Harry, sin saber realmente qué pensar de eso - pero ¿cómo?... ¿tú lo sabias? - interrogó a Sol, saliendo primero de la impresión, ya que Ron la miraba aún sin parpadear.
-
Harry yo… ella…
-
Si, lo sabia desde hace unos días - afirmó Sol serenamente.
-
Pero ¿por qué? - interrogó Ron hablando pausadamente.
-
B-bueno, porque no me dejaban jugar como Hermione y bueno… a mí se me ocurrió…
-
¿Y quién demonios es Gerry? - interrogó Harry algo enojado.
-
Bueno es un amigo mío, del mundo muggle - explicó atropelladamente.
-
Y preferiste pedirle ayuda a un muggle ¿qué a nosotros? - preguntó Bilius con ira.
-
Ron, tu dijiste que te alegrabas de que yo no jugara ¿recuerdas? - manifestó defendiéndose de tan injustas reclamaciones.
-
Pero Hermione… - pronunció exaltado Harry.
-
Esa no es escusa, nos mentiste - interrumpió Ron.
-
Cierto… tu… ¿cómo…? - preguntó Potter confundido.
-
Poción multijugos - respondió firmemente. - ¿qué les pasa? Ronald, tu dijiste que no era lo suficientemente buena para jugar ¿no? Bueno ya viste que si lo soy…
-
Pero Hermy, por esto te podrían expulsar… - advirtió el elegido.
-
Lo se, por eso me cuido mucho de lo que hago, solo que ahora estaba muy preocupada y se me olvido la poción - agregó afligida, esperaba que sus amigos no le dieran la espalda.
-
Un momento, yo te vi… hace un rato - recordó el pelirrojo - estabas en las gradas con Lav…
-
Era Ginny con poción multijugos - respondió Sol antes de que Hermione lo hiciera.
-
¿Qué? ¿Ginny también lo sabia? - reclamó Ron aún molesto.
-
Y Lavender también - añadió Soleil.
-
Al parecer somos los únicos que no se enteraron de esto ¿no? - dijo Harry ofendido.
-
Harry, Ron… yo… lo siento, no quise engañarlos… pero no me hubieran ayudado si se enteraban - mencionó con desesperación.
-
¿Eso crees? - interrogó Potter con la mirada triste puesta en ella.
-
Harry, no te enojes con ella - pidió Sol, acercándose a la cama del chico.
-
Pero… tú… - Ron la miró de frente - te has hecho amiga de Malfoy ¿no? - interrogó recordando los sucesos anteriores.
-
Bueno… si, un poco - confesó hundiendo sus hombros.
-
Eso no importa ahora, lo importante ahora es sacarte de aquí - dijo el ojiverde con voz fría.
-
¡Harry! - chilló triste al oír su tono de voz.
-
Si, no podemos permitir que nadie te vea y sepa quién eres, te podrían expulsar - dijo Harry preocupado, dejando de lado la frialdad y sonriéndole cálidamente - ¿creías qué me enojaría contigo?. Vamos Hermy, si tu siempre estas ahí para mis locuras ¿no?
-
Pero Harry - se quejó el pelirrojo con todavía la voz de enojo.
-
Vamos, luego hablaremos de esto… lo importante es sacarla de aquí sin que la vean y rápido, los demás no tardan en llegar - prorrumpió Potter, dándole prioridad a ese dilema,
-
Si, Monsieur Black y Monsieur Lupin, regresaran en cualquier momento - apuró Soleil.
-
Por ellos no creo que haya problema - expresó Harry sonriente - pero los demás si…
-
Pero ¿cómo saldremos? - interrogó, preocupada.
-
¿No te queda nada de poción? - indagó la francesa.
-
Nada…
-
¿Qué hacemos? - preguntó Ron preocupado comenzando a caminar por la habitación.
-
Tengo una idea - sacó su varita, señalando a Hermione - te hare un hechizo desilusionador… con eso podrás salir de aquí.
-
Pero con ese hechizo… - trató Ronald de hablar, pensando en otra forma.
-Te lo enseñare rápido Hermy - indicó Harry confiado.
-
Pero Harry, no crees que sea muy…
-
No te preocupes Hermione, tu podrás hacerlo… eres una gran bruja ¿recuerdas? - le sonrió confiadamente - ahora la palabra es "desilusionador" con voz firme y la varita fija… lo mismo para terminar con el "finite incantatem".
-
Listo Hermy… ¿lo tienes? - preguntó Sol, nerviosa ya que pronto entrarían a la Enfermería.
-
Creo que si - sacó la varita y con ella, se tocó un mechón de pelo, recitado las palabras que le había dicho Harry, sintiendo como un huevo se rompía en su cabeza. Al instante empezó a desaparecer, pero regresó a su forma al instante.
-
Con más confianza, vamos Hermy - animó Harry, dándole confianza.
-
Por algo eres mejor que nosotros en encantamientos - confirmó el pelirrojo.
-
Eres un tonto Ron - dijo sonriéndole - lista Sol, en cuanto me desvanezca, saldremos corriendo ¿bien?
-
Espera - se acercó al ojiverde y deposito un ligero beso en sus labios, sonriéndole dulcemente - vendré después a verte - mencionó suavemente, para después caminar hacia la chica - lista, vamos - miró como la castaña, después de un toque de varita, desaparecía de su visión - vámonos
Salieron de ahí, topándose con las chicas y los franceses - Mmm Lav, Ginn… me tengo que adelantar por Hermione - dijo Sol en una indirecta - ¿Podrían llevar a los chicos a Beauxbatons con Iván? Todavía tengo que cambiarme.
-
Claro, vamos - señaló Lav, sonriendo.
-
¿Cómo esta Harry? - inquirió Ginny, preocupada.
-
Bien, todavía falta que venga el sanador… Ron esta con él - enunció Sol, tratando de calmarla.
-
Mmm esa bien, iremos a Beauxbatons, pero queremos hablar contigo, ¡eh! - gritó Andoni.
-
Si, si, después… nos vemos - caminó rápidamente, mientras las leonas se llevaban a los franceses, mirando a todos lados susurro - ¿Hermy?
-
Aquí- susurró una voz invisible a un lado.
-
Vámonos, no se cuanto durara el hechizo - ambas chicas corrieron, esquivando los posibles obstáculos, entrando por una puerta lateral al Castillo.
-
Me siento rara, creo que ya va a terminar - avisó Hermione afligida, buscando un lugar donde esconderse.
-
Date prisa - musitó la francesa, llegando a salón de trofeos, el efecto del encantamiento desapareció.
-
¿Qué hacemos? - susurró rápidamente.
-
Escondámonos aquí, al menos por un momento - ambas entraron al salón, donde Hermy sonrió al reconocer el lugar.
-
Mira… - Hermione la guió hacia un escaparate, señalando un par de lugares - el padre de Harry…
-
"James Charlus Potter… mejor cazador de Gryffindor" el padre de Harry…
-
Y mira estos… - señaló Mione los Premios de un lado.
-
"Sirius Orion Black, sobresaliente en DCAO" el padrino de Harry... "Remus John Lupin… Prefecto de Gryffindor" - leyó Sol sorprendida.
-
Y este… - señaló a otro.
-
"Lily Evans y James Charlus Potter" Premios Anuales de Gryffindor… vaya, su papá también fue premio anual…
-
Y Lily Evans es su madre - explicó la castaña.
-
¿En serio? ¿Ahí ya eran novios? - indagó curiosa.
-
No se muy bien la historia… - expresó evasivamente.
-
Mira… - señaló otros, donde los nombres del Trió Dorado de Gryffindor relucían - "Harry Potter, Hermione Granger y Ronald Weasley por altos servicios al Colegio", "Harry Potter, mejor buscador de Gryffindor" "Hermione Granger y Ronald Weasley prefectos de Gryffindor" "Hermione Granger, Premio anual de Gryffindor"… vaya ustedes si que son famosos en el Colegio - dijo leyendo algunos de los Premios del escaparate, de pronto un nombre en particular llamó la atención de la chica -"Draco Malfoy premio anual de Slytherin".
-
Si, ya lo sabias ¿no? - indagó nerviosa.
-
Si, hablando de eso Hermy… ¿qué pasó con él?, he notado cierta tensión rara entre ustedes desde el miércoles ¿qué pasa?
-
Mmmm nada - respondió evasiva.
-
¿Segura?, seré directa… tú y él tienen algo… porque cuanto te vi correr y luego el tras de ti, ¿no me digan que solo fueron a gritarse?, y he notado sus miraditas, además de que es obvio que esta celoso de Gerry… ¿así o te lo explico con manzanas? más claro no puede ser…
-
¡NOOO!, bueno lo de ese día, ya te lo explique… y lo de los celos de Gerry, es imaginación tuya… en cuanto a las miradas… son de odio, ¿no lo has notado?, él me odia - trató de justificar los hechos, a pesar de saber que mentía.
-
No lo creo, acepta que te mueres por él y podremos llegar a un entendimiento… la negación no lleva a nada, estarías mejor aceptándolo y así llegarías a una solución madura - aconsejó con seriedad.
-
Pero… yo… bueno… si… esta bien… si me gusta Malfoy ¿ok? - dijo en un susurró, con la mejillas encendidas.
-
Pero dilo bien, mírame a los ojos y afróntalo.
-
Si… me gusta Malfoy - aseveró obedeciendo y mirando a la chica a los ojos, aunque el sonrojo iba en aumento - pero él me odia…
-
¿Y cuál es el problema? Odiar es relativo… es cuestión de enfoque, tu dices que te odia… él dice que te odia, pero todo indica lo contrario… los que se odian, no se besan, no miran como si te añoraran… no Hermione, no te engañes, eso no es odio.
-
Es que esto no es tan simple como lo tuyo con Harry… él siempre ha sido Malfoy, siempre nos ha molestado, las diferencias de sangre pesan y no existen relaciones entre Sangre puras y Sangre sucias… y menos con un Malfoy - explicó con sufrimiento.
-
Pues creo que eso no le importó para besarse ¿o si?... ante los sentimientos, la pureza de sangre sale sobrando ¿o te preguntaste mientras lo besabas, si lo hacia porque fuera sangre pura?
-
Es por eso que esta mal… no lo conoces, él solo juega con las personas… juega conmigo - exclamó apesumbrada.
-
Pues ¿qué clase de juego están jugando?, donde ya intervienen los sentimientos… para jugar se necesitan dos personas… tu le permitiste jugar contigo en el momento que respondiste a su beso y viceversa, así que están conscientes de lo que están haciendo.
-
Pero es como tu dijiste… a mi me gusta y en ese momento yo no supe alejarlo de mi… es decir… yo… él… tu me entiendes… cuando me beso fue… no se… mágico, pero tengo que tener en cuenta que es Malfoy… el rival más odiado de Harry… la persona que me detesta desde el primer grado…
-
¿El rival de Harry?, bueno pues es rival de Harry… únicamente de Harry, no es tuyo, no tomes posiciones que no te tocan y detestarte, eso es mentira, una persona que te detesta no te besa y no creo que hayan sido simples besos, porque ha ocurrido más de una vez ¿no?
-
Bueno si, pero…
-
No hay peros, aceptemos la realidad… acéptalo y enfréntalo, hazle saber que no estas dispuesta a volver a dejar que te bese… díselo en su cara, que tu no eres ningún juguete… ¿o lo vas a volver a besar?, porque una cosa es que él te beso… pero tu respondiste - mencionó esperando que comprendiera.
-
Ya no es tan simple, ayer… bueno… yo lo vi en Hogsmeade… y pues regrese con Ginny, nos topamos con Luna y fuimos a su habitación a beber cerveza y yo... pues me maree un poco… Ginn y Luna me llevaron y me quede dormida en el sillón… y pues… llegó él y me llevó cargando a mi habitación - confesó afligida.
-
¿Y?, ¿qué pasó? - preguntó intrigada, más al ver el gesto de duda que aparecía en el rostro de la castaña.
-
Mmm pues… no estoy segura… - respondió insegura.
-
¡Hermione!, tú y él… bueno… tú sabes… - increpó con asombro.
-
¡Nooooooooo!, bueno… no que yo recuerde, pero… solo recuerdo el pañuelo - sacó el pedazo de tela de su bolsillo, mostrándoselo - a él, en la habitación diciendo no se que… y cuando se fue y me miró con una sonrisa… tan… cálida… tan tierna… y a la vez tan triste… no creo que nos hayamos peleado, pero no se que pasó, él… bueno, tu lo viste, me mira como siempre… fríamente - concluyó con tristeza.
-
¿Fríamente?, por favor… tu ves lo que quieres ver - dijo Soleil con seriedad - él te mira… mmmm expectante, como si esperara que tu hicieras algo…
-
¿Esperar?, ¿esperar qué?, ¿qué puedo decirle? - indagó sin comprender.
-
¿Cómo que?, a ver… tomémoslo con calma, relajémonos - dijo, respirando tranquilamente y haciendo que la castaña la imitara - tranquila… respira y aclara tu mente; retomemos, tú y él… no pelearon ¿ok?, no crees ¿qué le hayas dicho lo que acabas de aceptar?, tú sabes… el alcohol suelta la lengua ¿no? Igual y se te hizo tierno que te cargara y pues... dijiste algo de más… y quizá llegaron a un acuerdo, por eso la sonrisa triste… y expectante de que tu hagas algo… quizá es lo que esta esperando.
-
No lo creo… aunque… - intentó recordar lo ocurrido, pero a su memoria no acudían muchas imágenes, y las pocas que le llegaban eran borrosas. - no recuerdo mucho, trato pero no puedo recordar ¡Aaaah esto es desesperante! - dijo gimiendo con frustración.
-
Tranquilízate, no te desesperes, a ver… hay tres cosas que podemos hacer… una que lo enfrentes y hables con él… dos; descartando la primera, que le hagas creer que sabes lo que pasó, ya sabes… con lo poco que recuerdas, fingir que sabes que paso y ver su reacción… tres; propongo que vayamos a un pensadero y veamos tus recuerdos y ver que podemos aclarar de esto. Quizá viéndolo podamos saber algo.
-
Pero no tenemos un pensadero ¿o tú? - preguntó con duda.
-
No… el mío esta en casa, pero podemos conseguir uno… pero en lo que lo conseguimos, escoge una de las otras dos opciones.
-
Pues… creo que lo enfrentare, pero no le diré que me gusta, solo le preguntare que pasó anoche…
-
Mmm como quieras, pero ten valor civil… creo que será mejor ir a tu Sala, pero antes me gustaría que contestaras una pregunta - murmuró adusta.
-
Si, claro… ¿qué pasa? - interrogó nerviosa
-
Mmm se que no me corresponde preguntártelo a ti, pero… aparte de Chang ¿con quién más a estado Harry?
-
Ohh era eso, bueno… aparte de Cho, tuvo una relación corta con… Ginny - informó notando como la sorpresa invadía el rostro de la francesa.
-
¿Ginny?, ¿Ginny Weasley?
-
Si, pero rompieron y desde entonces Harry ha estado solo… bueno sin contar a Cho que desde hace unos meses se ha vuelto una psicópata acosadora - informó con simpleza.
-
Ya veo… - mencionó racionalizando la información - bueno vámonos, tenemos que llegar a tu Sala - salieron caminando sigilosamente.
En la Enfermería…
Harry y Ron miraron salir a las chicas, después de que la puerta se cerró, se oyeron unas voces y todo quedó en silencio.
-
Creo que todo salió bien… nadie la vio - resopló Ron con alivio.
-
Eso espero… ¡ahhh! - dijo, haciendo una mueca de dolor cuando intentó moverse.
-
Es mejor que no intentes moverte, pero ¿cómo ves este asunto Harry? - interrogó confundido.
-
No lo se, hay que admitir que si es muy buena jugadora… y es hábil… pero…
-
¿Y si la lastiman?. Es que… a ti esa loca te tiró y te rompió un brazo… a ella… - espetó preocupado.
-
Si lo se… le pueden hacer algo… pero…
-
Además esta el hecho de que se ha vuelto amiga de Malfoy y de Zabinni ¿tu crees qué ella le este ayudando a Ginny con ese estúpido? - torció su boca al pronunciar aquellos nombres.
-
Tranquilo Ron, no lo sabemos y lo mejor será esperar hasta que hablemos con ella, ya sabes que… - se interrumpió al oír la puerta y ver entrar al sanador en compañía de su padrino y Remus.
-
¿Y a qué se debe la soledad? Yo esperaba encontrarlo rodeado de chicas, intentando ayudarle… - expresó el sanador con burla.
-
Pero ¡si usted sacó a todos de aquí! - expresó el pelirrojo enojado.
-
Bueno si, pero esperaba que hubieran aprovechado mi ausencia para colarse - dijo divertido, mirando a Ron - bueno chico, ahora viene lo doloroso… tu tutor nos ha dado la autorización de hacerte cualquier cosa que creamos necesaria - expresó, sacando una gran bolsa de su maletín - reparar huesos es doloroso…
-
Si, ya lo he padecido antes - repuso recordando aquel dolor.
-
Mi ahijado no es ningún cobarde - replicó Sirius animándolo.
-
Cierto, es como su padre - expresó Remus con una sonrisa.
-
No se quién sea su padre, pero esto te va a doler… - en cuanto lo dijo, lo hizo beber una poción de un sabor bastante desagradable, después del gesto de asco, a Harry le empezó a doler el brazo, de forma persistente.
-
Aaahhhhh duele…
-
Mmm te lo dije, ahora esta… - lo hizo beber otra poción, de un sabor no tan espantoso pero si muy viscosa - esto es para las magulladuras, tendrás que estar en reposo un par de días.
-
¿Podre jugar el siguiente partido? - inquirió apresurado, dejando de lado aquel dolor espantoso.
-
Mmm tal vez, depende de como te sientas… - expresó el sanador con seriedad, guardando su cosas - ordenare que una camilla que te lleve a tu Torre.
-
No hace falta, nosotros lo llevaremos - rechazó Sirius.
-
Así es - apoyó Lupin.
-
No podría estar en mejores manos - aseveró Potter con una mueca parecida a una sonrisa, aguantar aquella sensación de malestar, no era cualquier cosa.
-
Mmm esta bien, pero no te podrás mover de aquí en por lo menos en una hora, así que hay que esperar - indicó el sanador.
-
Bien, no se preocupe - indicó el ojiplata.
-
Nosotros lo cuidaremos - señaló Remus.
-
Entonces me retiró - el sanador se retiró y dejó a los chicos en compañía de los Merodeadores.
-
Mmmm bien Harry… ¿y dónde esta Gerry? - interrogó Black con curiosidad
-
Si, quería felicitarlo por lo bien que jugó - añadió Lupin, apoyando a su amigo.
-
Mmm él… tuvo que irse - dijo Potter nervioso.
-
Ya veo, en fin… - una sonrisa conocedora iluminó el rostro de Sirius, pero no expresó nada más.
-
¿Y Hermione?, ¿esta enfadada con ustedes?, ella seria la primera en estar aquí - cuestionó el licántropo, esperando divertido la mentira de los jóvenes.
-
Mmm bueno ella - al cerebro de Ron no acudía nada con que justificar la falta de la castaña.
-
Esta enfadada con Ron, porque le dijo que las niñas no jugaban quidditch - dijo el ojiverde sin faltar a la verdad; salvando la situación.
-
Ron, Ron, Ron… te hacen falta unas clases de tacto - aseveró Lupin.
-
Si, creo que si… - en su rostro había una sonrisa nerviosa.
-
¿Y Sol?, ¿no vino a verte?, la deje entrar cuando salimos ¿no? - preguntó Sirius al no verla por ningún lugar.
-
Si, vino pero tuvo que salir por… por… - ahora era Potter, él que no tenia excusa.
-
Por Iván… su hermanito estaba haciendo destrozos - expresó, achacándole la culpa al pobre pequeño.
-
Mmm ya veo ¿y ya es tu novia Harry? - inquirió su padrino con una sonrisa picara.
-
Claro que si, nuestro galán de galanes no podía fallar - dijo burlonamente el pelirrojo.
-
Cállate Ron, sí… ya es mi novia Sirius, gracias a ti - afirmó sonrojado.
-
¡Te lo dije! - presumió el pelinegro al castaño - mis esfuerzos no podían ser en vano.
-
Sí Sirius, tranquilo… creo que estas más emocionado tú, que Harry - dijo divertido Remus. De pronto la puerta se abrió dando paso a Molly y a Arthur.
-
Harry, cariño… ¿cómo estas? - expresó la señora.
-
Bien, gracias - respondió con una tibia sonrosa ya que aún le dolía su brazo.
-
¿Seguro?, ¿podríamos ayudarte en algo? - Molly miró a Sirius con desconfianza.
-
Vamos Remus, vamos a ver a Dumbledore… regresamos por ti Harry, intenta descansar un poco - habló Sirius, guiñándole un ojo.
-
Si, no se preocupen - contestó Potter.
-
Ronald ¿no te has bañado? - inquirió su madre, al ver su aspecto.
-
Yo… he estado con…
-
No hay escusa, vete a bañar en este momento - ordenó la señora con voz autoritaria.
-
Mmm si mamá… te veo después Harry - se despidió y salió con los Merodeadores, dejando al ojiverde al cuidado de los Weasley.
En un corredor del Castillo…
Cerca de la Torre de Gryffindor, la pequeña Luna Lovegood, se encontraba sentada, escuchando lo que al parecer era una explicación de Longbottom acerca de su actitud hacia su padre.
-
Pero Luna, entiende - intentó exponer su alegato.
-
No hay escusa Neville, tú deberías saber que la opinión de mi papá - lo defendió molesta.
-
Pero es que es absurdo - protestó con fastidio.
-
¿Qué es absurdo? - interrogó con sus pupilas brillando de enfado.
-
Esa manera que tienen de ser tu padre y tú a veces pierden noción de lo que es realidad y fantasía - respondió en voz alta.
-
¡¿Queeeé?! - clamó dolida.
-
Si es solo que… deberían de vivir en el mundo real - argumentó el Gryffindor, mirando hacia el suelo.
-
Vivimos en el mundo real… - se defendió con los ojos cristalizados.
-
No Luna… tu vives en tu mundo… con razón dicen que estas loca… - lo ultimó lo dijo en un susurro casi inaudible.
-
Eso a mi no me importa - respondió la rubia levantando el mentón.
-
Es que a mi… - de repente calló al ver la expresión de asombro de Luna.
-
Ya veo… - se dio media vuelta y empezó a caminar - hemos terminado - expresó en un susurro, alejándose de él, que solo suspiró y caminó unos pasos tras ella.
-
Vamos Luna, no quise decir eso… mira…
-
Pero yo si, hemos terminado Longbottom… adiós - siguió su camino, sin volver la vista atrás, mientras el Gryffindor la veía alejarse con tristeza; después giró y caminó a su Torre.
La rubia caminó unos pasos más, giró y lo vio alejarse, cerró sus puños con coraje.
- Tonto… - siguió caminando, sin rumbo fijo, mientras unas silenciosas lágrimas se deslizaban por su rostro.En el Castillo…
Draco caminaba al lado de Zabinni con pereza, ninguno de los dos hablaba, simplemente Blaise, miraba hacia todos lados, como buscando algo en cada esquina.
-
Blaise… deja de hacer eso que me desesperas…
-
¿Qué cosa? - preguntó divertido
-
Mirar en busca de la Weasley como si estuvieras desesperado… ¡por Merlín la acabas de ver! - exclamó con fastidio.
-
Mmm lo se, pero no la buscaba a ella…
-
¿Ah no? - interrogó desinteresado.
-
No mi querido "hurón"… - dijo con mofa, usando el apodo que le había oído varias veces a Hermione, recibiendo una mirada asesina - ¡buscaba a la Granger!
-
¿Y para qué? - cuestionó extrañado.
-
Mmmm tengo algo que preguntarle - dijo evasivamente, recordando la sonrisa que le dirigió en el Estadio.
-
¿Ah si? ¿Y tú qué puedes preguntarle a ella? - interrogó desconfiado.
-
Mmm un par de cosas… - respondió, mirando de frente al chico que se detuvo en seco - ¿qué?
-
Mmmm nada - lo estudió con sus plateadas pupilas posadas fríamente sobre él.
-
Tranquilo Draco, no le diré nada sobre su tórrida confesión - expresó el moreno, avanzando un par de pasos.
-
Más te vale - respondió en un susurro el rubio con una ligera amenaza en la voz.
-
¿Vas a venir a Slytherin?, podemos ordenar algo a algún elfo y que lo mande a la habitación…
-
Querrás decir que utilice mi influencia con el elfo que pertenecía a mi casa para que nos lleve algo a Slytherin ¿no?
-
Claro… - respondió Blaise alegre.
-
Idiota… - caminó hasta ponerse al nivel del moreno - voy a mi Sala y te veo en Slytherin…
-
¿Crees qué sea buena idea? - preguntó con desconfianza.
-
¿Qué? - cuestionó haciéndose el desentendido.
-
Que vayas a tu Sala… podrías encontrarla.
-
¿Y? - curvó sus rubias cejas con altivez.
-
Mmm no lo se, podrías intentar violarla… o peor aún… que ella intentara violarte a ti - dijo con burla, aunque su mirada era seria.
-
Zabinni… te estas ganando dejar de ser mi amigo si sigues con eso - expresó con frialdad.
-
Vamos Draco, relájate… solo bromeaba…
-
Mmm - respondió indiferente - te veo en media hora.
-
Tendré listo el whiskey… oye… pide para tres, llamare a Nott - aseveró el moreno, bajando por unas escaleras, mientras que Draco caminaba con paso rápido a su Torre, topándose en una escalera con Sol, que lo miró con una extraña interrogación en el rostro, que él notó sin inmutarse.
En el pasillo de Premios Anuales…
-
¡Gracias a Gryffindor! pensé que alguien nos vería - dijo Mione, respirando aliviada.
-
Si, sentí que no llegábamos nunca - respondió Sol.
-
Gracias Sol, sin ti no lo hubiera logrado…
-
No hay de qué… - miró el pasillo - bueno te dejo…
-
Si, ¿regresaras con Harry? - curioseó Hermione.
-
Si, pero primero me aseare un poco, no puedo ir así a verlo - dijo señalando su uniforme de selección.
-
Mmm pues no creo que a Harry le importe como vistas, mientras estés ahí - comentó segura.
-
¿Tú crees? - dijo sonriente.
-
Claro, Harry es un chico muy simple, a él las apariencias no le importan… dímelo a mi, que no se porque me eligió como amiga si en primero nadie me soportaba, incluso Ron me odiaba.
-
No lo creo… a Ron como que lo intimidas un poco, pero no te odia…
-
Mmm quizá tengas razón - dijo riendo - bueno, me voy… nos vemos después…
-
Bien, adiós - se despidió y caminó a su Torre, cuando estaba a punto de llegar al primer piso, se topó con el rubio de Slytherin, lo miró analíticamente, él solo le devolvió la mirada y continuó su camino - no creo eso Hermy, ese chico no te odia - se dijo en un susurro, apresurándose a su destino.
Mientras tanto Hermione se había internado en su habitación, se despojó de toda la ropa de chico y la metió en una mochila, para poder llevarla a la habitación de Gerry, se metió a bañar y se vistió con el uniforme del Colegio, no le tomó mucho tiempo, a pesar de que meditaba en las palabras de Sol, y en lo ocurrió con el rubio líder de Slytherin, se sentó en la cama y miró el pañuelo en la cama.
- ¿Qué pasó con Malfoy?, vamos Hermy, intentan recordar… - se recargó en la cama y caminó alrededor de esta - yo estaba ahí… y él aquí… - se paró en el mismo lugar que el rubio la noche anterior - pero de qué hablábamos… de la sangre… si… creo que si… me dijo algo de la pureza, creo que lo de siempre, de que soy una sangre sucia o algo así… - regresó a su lugar en la cama, tomó el pañuelo, acercándolo a su rostro, aspiró el aroma delicado que todavía poseía; lo metió en el bolsillo de su túnica - vamos Hermy, ¡date prisa! Deja de pensar en Draco… - se afanó en su aspecto y salió de su habitación topándose con…
Draco caminó lentamente, pensando "si la chica de Francia estaba arriba, tal vez estaba con Hermione… entonces ella esta en la Sala".
- Vamos Draco… ¿acaso le tienes miedo? Claro que no - se respondió inmediatamente - pero te ignoró en el Estadio ¿y qué esperabas?, ¿qué se arrojara a tus brazos?, sabes que eso no pasara - llegó a su Torre, mirando su "puerta" con desconfianza - Vamos Malfoy… no seas idiota… - recitó la contraseña, la puerta se abrió, pero el lugar estaba vació, no se oía ruido alguno, suspiró aliviado, caminó sigiloso, su vista se posó en el sillón donde encontrara a la chica el día anterior, se sentó en el, recordando la manera tal linda en la que la castaña se veía el día anterior - quién lo hubiera dicho… Hermione Granger borracha - una sonrisa curvó sus labios momentáneamente. Se levantó y caminó a la escalera, cuando un ruido lo hizo levantar la vista.
En la parte alta de la escalera, la castaña se detuvo al instante, sorprendida por la presencia de Malfoy.
Se miraron durante uno… dos… tres… cuatro segundos… hasta que él reaccionó y caminó como si no la hubiera visto.
Hermione no sabia cómo actuar, la voz de Sol retumbaba en sus oídos… incluso el plan que le había dicho que haría, pero su lengua estaba pegada a su paladar, no podía articular palabra alguna… y él seguía subiendo las escaleras, uno… dos… tres pasos… cuando por fin lo tuvo al alcance de la mano, el rubio viró para entrar en su habitación, no podía desaprovechar la oportunidad… era ahora o nunca.
-
Malfoy - habló con voz queda.
-
¿Qué quieres Granger? - indago, sin voltear a verla.
-
Yo… pues… - no sabía cómo empezar.
-
¿Qué? ¿Te comió la lengua el ratón? - interrogó con malicia.
-
Claro que no… - respondió rápidamente, fingiendo una sonrisa - solo quería preguntarte algo ¿por qué me llevaste a mi habitación anoche?
-
Porque me estorbabas en la Sala… ¿qué querías que hiciera? - preguntó de la mala manera.
-
¿Te estorbaba?
-
Así es, ¿no esperabas que contigo ahí, trajera a mis visitas o si? - expresó dejando salir la mentira.
-
Esto no es un hotel barato, para que traigas a tus conquistas - replicó con enojo.
-
No tengo tiempo para estupideces Granger, yo no le doy explicaciones a nadie de mis actos - entró a su habitación, recargándose en la puerta, esperando que Hermione se fuera de ahí. " !Por Merlín, no lo recuerda!, pero ¿qué esperabas Malfoy?, se supone que eso debe hacerte feliz ¿no? Eso es lo que quieres, pero… por Slytherin… ¿qué demonios pasa? ¡Esto me esta superando!, ni siquiera puedo insultarla… demonios… esto es absurdo. Yo soy Malfoy y ella es Granger… ni siquiera Blaise tiene el valor de aceptar lo que dije… ¡tengo que terminar con esto ya!, ¡de una vez por todas!".
Mientras que Hermione se había quedado ahí, mirando la puerta por un par de segundos, "¿Qué esperabas Hermione?, es un idiota… rubio oxigenado, amante del peróxido, egocentrista… narcisista, pervertido y posiblemente ¡gay!… maldito hurón, solo le importa él y nada más que él… y yo que esperaba una explicación… pero claro, el rubiecito no da explicaciones a nadie… idiota… pero… mmmmm pudo haberme dejado en la Sala, no hay rastro de que alguien más haya estado aquí ¿o quizás en su habitación?¿Será una mentira?... pero ahora lo averiguare".
Salió de ahí, yendo a la habitación de Gerry.
En el despacho de Dumbledore…
Sirius y Remus, estaban sentados en sendos sillones, mirando al Director del Colegio, que frente a ellos escuchaba atentamente lo dicho por el hermoso pelinegro de mirada gris - azulada y sonrisa coqueta.
-
Yo creo que no habrá problema con las visitas a Azkaban…
-
Mientras Fudge no intente nada raro, todo marcha bien - exclamó desconfiado Remus.
-
No creo que él haga nada, no le conviene exponerse - respondió Dumbledore minimizando el asunto.
-
Pero aún así Dumbledore… no me da confianza - reiteró Remus.
-
Narcisa y Oxum, están avisadas acerca de las próximas visitas a Azkaban, además de que las tendrás por aquí mañana - avisó Sirius sin perder su sonrisa
-
Vendrán a apoyar a sus hijos, son buenas madres - confirmó el anciano, acomodando sus gafas.
-
Si… - aceptó el castaño - por cierto Dumbledore ¿cómo sigues? - interrogó, refiriéndose a su salud.
-
Mmm recuperándome mi querido amigo, pero bien - levantó su mano con lentitud - no creo que recupere del todo mi mano, pero haré lo posible…
-
Si hay algo qué podamos hacer - ofreció el pelinegro con seriedad.
-
Lo se, no es necesario pero cuento con ustedes, cambiando de tema… ¿les gusto el desempeño de la selección?
-
Harry estuvo excelente - se ufanó el padrino, inflando su pecho con orgullo.
-
Y Gerry bastante hábil, aunque debo decir que como equipo son arrolladores - comentó Remus más relajado.
-
Pero las chicas francesas… se supone que eran muy frágiles, pero son bastante rudas - opinó Sirius.
-
Te supongo enterado del secreto de Gerry ¿no es verdad Remus? - cuestionó Albus con curvando sus labios.
-
Bueno… si, Canuto me contó… - aceptó sonriente.
-
Tú sabes que es de confianza Dumbledore - se defendió el animago, antes de que lo reprendieran.
-
Lo sé… - afirmó levantando la mano para tranquilizarlo.
-
Pero creo que los chicos lo sospechan o tal vez ya lo saben… - manifestó Sirius.
-
Si, hace un rato les preguntamos por Gerry y se pusieron bastante nerviosos y cuando mencionamos a Hermy, Ron se puso pálido - explicó Remus a detalle.
-
Así es… pero Harry intentó salvar la situación... y lo hubiera logrado de no ser nosotros los engañados - una sonrisa tierna ilumino el rostro de Sirius.
-
Cierto, se podría decir que es como Cornamenta… es muy difícil que nos engañe a nosotros - dijo riendo el castaño.
-
Mmm será mejor irnos ya Lunático, Harry nos espera… y Molly Weasley me mirará con más odio si llegamos tarde - apuró el ojiplata.
-
Si, te dirá que eres un irresponsable y que ella se encargara de cuidar de Harry.
-
Es una molestia, cree que Harry es un niño y no lo es… entiende las cosas a la perfección - afirmó Sirius.
-
Si, pero tu quieres mandarlo al ataque... y él no es Cornamenta, aún es pequeño para estar en la Orden… además no es justo que lo hagamos vivir esto, ya tiene suficiente con todo lo que le ha pasado - añadió en su opinión Remus.
-
Pero esa es su decisión, no la mía -agregó Sirius con seriedad.
-
Harry es un chico inteligente… además, le esperan más batallas en las cuales participar… y es mejor que este con ustedes a que lo haga solo, Voldemort no se rendirá - concluyó Dumbledore enigmático.
-
Nosotros tampoco, vámonos Lunático… nos veremos Dumbledore - le dio un apretón de manos y salió.
-
Hasta luego… - se despidieron, encaminándose a la Enfermería a reunirse con el ahijado preferido de Sirius… además de ser el único que tenía.
En Gryffindor…
Ronald se terminaba de asear en su habitación, lo había hecho rápido para poder regresar con Harry, tenían que hablar con Hermione… esa situación le preocupaba un poco, además de que estando con sus padres, seguramente Molly lo habría hecho tomar alguna poción rara para intentar que se recuperara rápido. Salió rápidamente y en la Sala común se encontró con Lavender.
-
Won-won… - expresó melosamente, lanzándose a abrazarlo.
-
Lavender, tengo prisa - manifestó liberándose delicadamente de los brazos de la chica - tengo que ir a ver a Harry…
-
Pero Won-won, él tiene quien lo acompañe, lo veremos después - alegó la pelinegra.
-
¿No entiendes que esta en la Enfermería? Tengo que ir a verlo es mi mejor amigo - apuntó firme.
-
Lo se, pero solo fue una caída - expresó Lav, restándole importancia.
-
¿Una caída?, ¡pudo morir con esa caída!, tiene un brazo roto - explicó molesto.
-
Pero Won-won… - trató de alegar.
-
Además, tú sabias lo de Hermione y no me lo dijiste - aseveró furioso, señalándola con el índice.
-
¿D-de qué hablas? - titubeó retrocediendo un paso.
-
Lo de Gerry - respondió en un susurro - tú lo sabias… ¡y no me lo dijiste!
-
Pero Ron… - intentó justificarse.
-
Mira, tengo que ir por Harry - repitió firme.
-
Te quedas y hablamos de esto… - ordenó con voz autoritaria.
-
¡Ya me canse de que me controles el tiempo! Estoy harto de que me trates como un niño chiquito… que tiene que pedirte permiso para todo, no eres mi madre, ¡así que deja de tomar papeles que no te tocan!, esto ya no es divertido… ¡me estas asfixiando! - soltó sin aguantarse más; ya no toleraba esa situación.
-
Pero… ¿de qué hablas Won-won?, yo no te asfixio… es solo que tu debes… - trató de tranquilizarlo.
-
No, yo no debo nada. Lavender, ese es el problema… que tu quieres que yo sea como tu ordenas, que siempre este contigo y yo también necesito estar solo, con mis amigos… no solo contigo - explicó exaltado.
-
Eso no es verdad, ¿no te levante de la Sala porque tomaste como si se te fuera la vida en ello? - interrogó la morena.
-
Pero ¿desde cuándo tú no me dejabas estar con ellos?, lo que me recuerda que no me gusto la manera en que me gritaste frente a todos… yo no soy un perro para que me grites así y menos enfrente de las personas… ¡eso no lo tenía porque escuchar el mundo Lavender!
-
Pero Ron… ¿qué esperabas? tú estabas mal y yo...
-
¿Qué no entiendes?, ¿sabes qué?… ya no quiero seguir hablando de esto, ahora solo voy ir a ver a Harry… - enunció calmándose.
-
Entonces voy contigo… - pronunció con timidez.
-
¡No! - respondió con firmeza - déjame tranquilo por un momento - pidió caminando a la puerta
-
Ron… Ron… ¡Ronald Weasley vuelve aquí! ¡Ron! - la puerta se cerró con un fuerte sonido, haciendo que la señora gorda reclamara.
Pero el pelirrojo no prestó atención a sus reclamos, simplemente caminó furioso, perdiéndose entre los pasillos…
En la habitación de Gerry…
Hermione miraba triste el contenido del caldero, apenas y quedaba poción como para un par de horas, tenia que darse prisa, miró el contenido de su botellita.
- Apenas alcanzara, tengo que hacer más… - revisó el contenido de los estantes, colocando en el caldero unos cuantos ingredientes, encendió el mechero y lo dejó calentar; empezando con una nueva cantidad de poción.
Mientras esperaba, le llegó un sonido a lo lejos, una puerta se cerró… sabiendo que el único que podía cerrar una puerta así seria Malfoy, se apresuró a beber un trago grande de la poción, ya vestía como niño, así que apurándose, esperó el cambio, oyó la puerta de la Torre… no quería que el chico se alejara mucho cuando saliera… ¡por Merlín, como tardaba!… se miró en el espejo, su rostro ya empezaba a verse masculino al igual que sus manos, se ató el cabello en una coleta algo desarreglada y salió, esperando que la llama ligera calentara la poción en el tiempo que estaría fuera.
En la puerta, miró a ambos lados, notando como Malfoy se alejaba por el pasillo, tendría que correr para alcanzarlo corrió un poco.
-
¡Hey Draco! - le gritó logrando que el Sly volteara a verlo.
-
D`Granchester, no vuelvas a gritarme - le expresó algo enojado, cuando el castaño llegó a su lado.
-
Mmm ¿estamos de malas, eh Draco? - interrogó con una sonrisa.
-
Mmmmm idiota…
-
¿A dónde vas? - preguntó mientras caminaba a si lado.
-
Con Blaise… - divulgó de malhumor, la verdad era que no quería llevarlo, se le hacia un constante recordatorio de la castaña.
-
Mmmmm ya veo… - al parecer no pensaba invitarlo a ir con él, así que optó por algo arriesgado - oye ¿no has visto a las chicas?, quería ver a Ginny y a Hermy, pero no las encuentro.
-
No las ando cuidando para ti Gerard - gruñó fulminándolo con la mirada.
-
Mmm cierto… pero tu salías de tu Sala ¿no estaba ahí Hermy? - indagó juguetón, notando como comenzaban a notarse las venas de la frente de Malfoy.
-
No… - bramó escuetamente.
-
Creo que iré a buscarlas… tal vez estén en Gryffindor - fingió el intentó de dar un paso.
-
¿Y para qué las quieres si se puede saber? - se odiaba por preguntar, pero necesitaba saberlo.
-
Mmmm cosas entre ellas y yo… un asunto privado - recalcó divertido.
-
Donde te metas con la Weasley, Blaise te va a matar - advirtió con recelo.
-
No me importa, porque no es Ginny la que me gusta - espetó mirándolo de frente - creo que iré al Comedor… ¿no vienes? - interrogó al verlo detenerse frente al cuadro de la fruta.
-
No, ordenare algo… - dijo seriamente, rascando la pera y abriendo la puerta a las cocinas, rápidamente Dobby se acercó.
-
¿Qué se le ofrece señor Malfoy? - inquirió con zalamería.
-
Mmmm lleva a mi habitación en Slytherin comida para tres personas - ordenó despóticamente, después miró a Gerry sin mucho ánimo - ¿vienes?
-
Si quieres… - expresó serio, pero por dentro brincaba de alegría.
-
Entonces que sea comida para cuatro y ya sabes, que nadie se entere - amenazó al elfo.
-
Si, no se preocupe - discretamente recibió un par de galeones y se alejó.
-
Vaya… tu si que sabes darte la buena vida ¿no? - cuestionó notando que Draco que le pagaba al elfo, lo cual le extraño, pero le alegraba que al menos lo hiciera, aún como Gerry tenía que defender a esas inofensivas criaturas.
-
Claro, soy Draco Malfoy… líder de los Slytherin…
-
¿Sabes qué? Deberías de buscar nuevas frases, esas ya están muy gastadas… - dijo bromeando, haciendo que sin querer el chico soltara una ligera sonrisa.
-
Eres un imbécil ¿sabias? - repuso pintando una media sonrisa en su pálido rostro.
-
No, pero no expresare mis opiniones sobre ti hasta… - calló deliberadamente.
-
¿Hasta cuándo? - curioseó, cuando el chico dejo la frase inconclusa.
-
Hasta que regrese a mi casa, no quiero que me golpees… - dijo burlonamente Gerard, riendo de la cara de pocos amigos del rubio.
-
Ya cállate y vámonos… - empezaron a caminar lentamente, solo intercambiado comentarios tontos de vez en cuando, hasta llegar a la puerta de Slytherin.
En Gryffindor…
Después de la salida abrupta de su novio, la chica subió corriendo las escaleras, entrando sin siquiera tocar en la habitación de la pelirroja.
-
¡Ginny!, tu hermano me gritó… - dijo arrojándose a la cama.
-
¡¿Qué?! ¿De qué hablas? - interrogó ya que casi no había entendido nada de lo que había dicho.
-
Ron me gritó, me dijo que lo asfixiaba… que soy una controladora, me gritó y se fue - decía atropelladamente.
-
Tranquilízate Lavender, que no entiendo nada… - expresó Ginn, levantándola de su cama y haciendo que la mirara, extrañándose de no ver lágrimas en sus ojos, solo un gesto de pena - a ver tranquilízate y platícame… ¿qué pasa?
-
Yo… y luego él… y yo… bueno pues es que me gritó… me dijo que lo asfixio y después…
-
¡Por Merlín Lav!… tranquilízate - dijo algo harta - respira, respira….eso… ahora dime qué pasa…
-
Ron… él… lo vi hace un rato, le pregunte donde iba y me dijo que con Harry…
Frunció su ceño, rodando sus ojos - Eso no es raro, ya sabes que son amigos ¿entonces?
-
Es que yo le dije que se quedara conmigo, que bueno que Harry no se estaba muriendo ni nada por el estilo…
-
Pero ¡¿cómo le dices eso?! - interrogó sorprendida de la actitud de su amiga.
-
Es que bueno solo fue una caída, pero me gritó que es su mejor amigo y que esa caída pudo haberlo matado y después…bueno… me gritó que lo asfixio… que lo deje en paz… que deje de controlar su vida, que me parezco a su mamá - informó con indignación.
-
¿Y qué le dijiste? - interrogó sin expresar nada, ya que estaba un poco de acuerdo con su hermano.
-
Pues ¿qué le podía decir?, ¿qué no era verdad?… y me dijo que me adjudico papeles que no me corresponden y me reclamó por lo de Gerry… ya sabe que es Hermione y se enojó porque no le conté, además…
-
Pero ¡¿cómo se enteró?! ¡¿Qué pasó?! - indagó preocupada por la castaña.
-
No lo se, le dije que se quedara y habláramos, pero se negó… que quería ver a Harry… así que le dije que lo acompañaba…
-
Y obviamente te dijo que no - completó con obviedad Ginevra.
-
Si, me dijo que quería estar a solas con sus amigos sin que yo lo estuviera mandando y que lo de la borrachera era muy su problema, que no tenía porque haberle gritado así…
-
En eso tiene razón Lav, tienes que relajarte un poco - aconsejó tratando de animarla.
-
Pero ¿cómo?, ¿tú también estas en mi contra? - prorrumpió afligida.
-
No es cuestión de contras Lav es simple lógica, lo avergonzaste ese día… además tienes que reconocer que eres un poco controladora - señaló con un poco de miedo, sabía que Lavender no lo iba a tomar muy bien.
-
Pero es mi Won-won… yo…
-
No Lav, así como me dijeron en la mañana que Harry no era para mi… ahora tu hazte a la idea de que Ron es un ser pensante e independiente, no depende de ti - evidenció firme.
-
Pero…
-
Tranquilízate… Ron no esta siempre a tus órdenes, no es un perro - recalcó esperando que lo entendiera.
-
Eso me dijo él… - dijo trise, bajando la cabeza.
-
Piensa bien en lo que estas haciendo Lav - expresó la pelirroja, con tristeza, mientras la chica se recostaba en su cama y abrazaba su almohada.
Mientras que por los oscuros pasillos del Castillo Ronald caminaba con paso furioso.
"¿Qué le pasa? ¡Por Merlín!, ni que fuera mi madre… y todavía me ordena ¡que regrese!. De verdad que a veces no se porque la soporto… y luego decirme que no vaya a ver a Harry, ¿qué no ve que es mi mejor amigo?, ni que fuera su criado".
Repentinamente golpeó una pared, provocándose un dolor bastante fuerte en la mano, cuando unos ligeros sonidos llamaron su atención, miró en varias direcciones buscando de dónde provenían.
- ¿Dónde estoy? - se asomó por una ventana y pudo distinguir los terrenos - ¡Por Merlín… estaba tan furioso que no vi por donde iba!… ahora tendré que correr para alcanzar a Harry - estaba dispuesto a emprender la carrera, cuando el mismo sonido que lo sacara de sus pensamientos volvió a oírse - ¿qué es eso? - con su clásica cara de miedo, caminó lentamente, el pasillo era oscuro se asomó por la esquina de el muro, hacia el pasillo siguiente notó un destello dorado, así que se acercó lentamente.
El sonido se volvió a escuchar, de repente notó que el eco que se dejaba oír era producido por una linda rubia que lloraba tristemente, sentada en la escalera - ¿Luna? - interrogó acercándose hasta ella - ¿qué te pasa?, ¿por qué lloras?
-
No pasa nada… yo… solo… - se puso de pie rápidamente - me tengo que ir - intentó subir por la escalera, pero la mano del pelirrojo la detuvo.
-
Vamos Luna, dime ¿qué tienes? - la chica lo miró, quizás no la entendería pero algo le decía que podía confiar en él, se sentó de nuevo en la escalera. Ron sonrió y soltó su mano, para sentarse a su lado - ¿y bien?, ¿qué te pasa?
-
Pues… termine con Neville, es que él no me entiende… quiere que yo sea diferente, no me acepta como soy - confesó en un hilo de voz.
-
Eso me suena tan familiar - murmuró irónico.
-
Es que él quiere una novia que yo no puedo ser, él me quiere hacer a su forma… se avergüenza de como soy, se burla de mi papá y yo no tolero eso, por mucho que lo quiera no voy a aceptar que se burle del trabajo de mi padre - aseguró mortificada.
-
Te entiendo - expresó, recordando lo que Neville le había dicho en su habitación.
-
¿En serio? - preguntó sorprendida - pensé que tu también me creías loca y rara… como todos - confesó con un susurro.
-
Bueeeeno… es cierto que no eres como todos, pero eso no es malo… ni significa que estés loca, es solo que eres especial - manifestó sincero.
-
¿Especial? - preguntó enfocando sus enrojecidos ojos en el león.
-
Si, tu ves cosas que los demás no percibimos, tienes un don especial… solo que no todos lo ven así - comentó limpiando una lágrima que resbalaba por la mejilla de la rubia.
-
Mmm bueno… es… solo que ellos creen que todo lo que digo es mentira, pero quizá son ellos los que no quieren ver la realidad…
-
Es que las personas suelen temerle a lo que es diferente a ellos, porque les da miedo saber que hay cosas que no se adaptan a lo estándar, que pueden ser más especiales que ellos…