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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 20
OoOoOoOoOoOoOoOoO Mientras que por los oscuros pasillos del Castillo Ronald caminaba con paso furioso. "¿Qué le pasa? ¡Por Merlín!, ni que fuera mi madre… y todavía me ordena ¡que regrese!. De verdad que a veces no se porque la soporto… y luego decirme que no vaya a ver a Harry, ¿qué no ve que es mi mejor amigo?, ni que fuera su criado".
Repentinamente golpeó una pared, provocándose un dolor bastante fuerte en la mano, cuando unos ligeros sonidos llamaron su atención, miró en varias direcciones buscando de dónde provenían.
- ¿Dónde estoy? - se asomó por una ventana y pudo distinguir los terrenos - ¡Por Merlín… estaba tan furioso que no vi por donde iba!… ahora tendré que correr para alcanzar a Harry - estaba dispuesto a emprender la carrera, cuando el mismo sonido que lo sacara de sus pensamientos volvió a oírse - ¿qué es eso? - con su clásica cara de miedo, caminó lentamente, el pasillo era oscuro se asomó por la esquina de el muro, hacia el pasillo siguiente notó un destello dorado, así que se acercó lentamente.
El sonido se volvió a escuchar, de repente notó que el eco que se dejaba oír era producido por una linda rubia que lloraba tristemente, sentada en la escalera - ¿Luna? - interrogó acercándose hasta ella - ¿qué te pasa?, ¿por qué lloras?
-
No pasa nada… yo… solo… - se puso de pie rápidamente - me tengo que ir - intentó subir por la escalera, pero la mano del pelirrojo la detuvo.
-
Vamos Luna, dime ¿qué tienes? - la chica lo miró, quizás no la entendería pero algo le decía que podía confiar en él, se sentó de nuevo en la escalera. Ron sonrió y soltó su mano, para sentarse a su lado - ¿y bien?, ¿qué te pasa?
-
Pues… termine con Neville, es que él no me entiende… quiere que yo sea diferente, no me acepta como soy - confesó en un hilo de voz.
-
Eso me suena tan familiar - murmuró irónico.
-
Es que él quiere una novia que yo no puedo ser, él me quiere hacer a su forma… se avergüenza de como soy, se burla de mi papá y yo no tolero eso, por mucho que lo quiera no voy a aceptar que se burle del trabajo de mi padre - aseguró mortificada.
-
Te entiendo - expresó, recordando lo que Neville le había dicho en su habitación.
-
¿En serio? - preguntó sorprendida - pensé que tu también me creías loca y rara… como todos - confesó con un susurro.
-
Bueeeeno… es cierto que no eres como todos, pero eso no es malo… ni significa que estés loca, es solo que eres especial - manifestó sincero.
-
¿Especial? - preguntó enfocando sus enrojecidos ojos en el león.
-
Si, tu ves cosas que los demás no percibimos, tienes un don especial… solo que no todos lo ven así - comentó limpiando una lágrima que resbalaba por la mejilla de la rubia.
-
Mmm bueno… es… solo que ellos creen que todo lo que digo es mentira, pero quizá son ellos los que no quieren ver la realidad…
-
Es que las personas suelen temerle a lo que es diferente a ellos, porque les da miedo saber que hay cosas que no se adaptan a lo estándar, que pueden ser más especiales que ellos…
-
Tal vez tengas razón, pero eso no justifica la actitud de Neville - aseveró aún triste.
-
Mmm ¿es por eso qué estas llorando?, no le des importancia Neville lo entenderá y si no, es que no te merece - concluyó el pelirrojo.
-
Pero… - intentó expresarse, pero no sabía cómo decirlo.
-
Si, te entiendo… a mi me pasa lo mismo con Lavender, no me entiende, pero aún así la quiero y eso lo hace difícil - confesó dejando caer sus hombros.
-
Pero si Lav y tú siempre están juntos… son una pareja muy unida - expuso sorprendida.
-
Mmm ese es el problema, ella me quiere hacer a su manera y yo tengo la horrible tendencia a hacer lo que ella desea, aunque no me guste… pero ya me canse - arguyó cansino.
-
No pensé que eso estuviera pasando entre ustedes - expresó con tristeza.
-
Pues esa es la realidad… además, ¿cómo podrías saberlo?, tú ya lo has dicho, siempre estamos juntos, ¿cómo podría contárselo a otra persona si no me deja ni a sol ni a sombra?… y ese es el problema…
-
Ron ¿estas seguro de lo que dices? - expresó sorprendida, ya que todos pensaban que eran de las parejas más solidas.
-
Claro que si, más que nunca, hoy simplemente… acabo de pelear con ella porque no quería que fuera a ver a Harry, a Harry, mi mejor amigo… no a una chica… a Harry… ¿entiendes?
-
No lo puedo creer - exclamó más sorprendida aún - pero si Harry esta herido ¿no?
-
Por eso mismo, ella lo sabe y aún así me dice que no vaya a verlo, se me hace un poco… frio e inhumano, esto fue la gota que derramo el vaso, el último de sus berrinches que soporté - exhaló molesto.
-
Tranquilo Ron… - mencionó, colocando una mano sobre la del pelirrojo.
-
Tienes razón - suspiró fuertemente - yo aquí contándote mis problemas y tú estas triste… lo siento, pero es que ya no aguantaba más, necesitaba decírselo a alguien…
-
Lo entiendo, no te preocupes… - le sonrió, con dulzura, quedándose en silencio por unos minutos.
En Beauxbatons…
La pelirroja, entró a su Sala, esperando poder asearse rápidamente y salir a ver a su novio, pero para su suerte, se topó con los franceses, los cuales estaban en la Sala siendo atenidos y prácticamente rodeados por el resto de la selección francesa, siendo tratados como si fueran reyes, miró alrededor… sin ver señales de las leonas.
-
Deben de haberse ido a Gryffindor - expresó sus pensamientos en voz alta.
-
¡Sol! - gritó Iván, haciendo que ambos chicos la miraran, con sonrisas altaneras.
-
Sol… ¿todavía no te cambias? - interrogó divertido Andoni, mirando el aspecto de su prima.
-
A eso iba, no tengo tiempo de pelear con ustedes - salió de la Sala, yendo directamente a su habitación, donde se metió al baño y en pocos minutos salió acompañada de una nube de vapor, miró su guardarropa, escogiendo una falda corta azul tableada y un suéter corto color verde azulado, que combinaba perfectamente con el anillo que el chico le había regalado, acomodó su cabello alrededor de su rostro, que maquillo ligeramente, se roció un poco de perfume.
Salió con rapidez, no quería tardar mucho y por los chicos no habría prisa, ya que al parecer estaban siendo bastante bien atendidos.
-
Iván - formuló sonriente - voy a la Enfermería, entretenlos y diles que no te perviertan, no quiero que seas como ellos - dijo divertida.
-
¿Cómo esta Harry? - cuestionó preocupado.
-
Él va ha estar bien ya lo verás - contestó dejando tras de si a un cumulo de mujeres, metafóricamente encima de los franceses.
Caminó con rapidez, ocurriéndosele algo, se paró a un lado de una ventana y dijo…
- ¡Accio nimbus! - después de unos segundos, por la parte de afuera de el Castillo, apareció su escoba. Delicadamente se subió y emprendió el camino al Estadio, al llegar se detuvo en la puerta principal, bajó de la escoba y con un toque de su varita, esta se fue volando de regresó a su habitación.
Cuando la escoba se perdió en la distancia, caminó a la Enfermería. A través de la puerta oyó algunas voces desconocidas, tocó suavemente, una voz femenina le ordenó pasar, atravesó el umbral, caminó suavemente hasta la cama de Harry, donde notó la presencia de una pareja pelirroja, sentada al lado del chico.
-
¡Sol! - expresó entusiasmado - ven, te quiero presentar a alguien - se acercó a él, ligeramente nerviosa, tomándolo de la mano - Sol, te presento a Molly y Arthur Weasley… los padres de Ron, Ginny y los gemelos…
-
Un placer - extendió una mano, la cual fue estrechada por el señor Weasley.
-
Ella es la hermana de Iván, ¿recuerda Señora Weasley? - añadió apresurado, notando la mirada desconfiada de la señora sobre su novia.
-
¡Aaaahhh Iván! ¡Que niño tan lindo!… me recuerda a los gemelos a su edad - con un poco menos de desconfianza, se acercó a la chica - un placer, ¿así qué tu eres la niña que le gusta a Harry?
-
Mmm que buen gusto Harry - exclamó alegre Arthur, intentando liberar la tensión.
-
Sol, es mi novia… ella… - se interrumpió al oír que la puerta se abría, poco después aparecieron las figuras de los Merodeadores.
-
Harry, ¿ya te sientes mejor? - interrogó Remus.
-
Si, yo… ya me siento mejor - aclaró el buscador, sonriéndoles.
-
Bien, Sol, disculpa mis modales ¿cómo estas? - se acercó a saludarla el licántropo.
-
Muy bien, gracias - afirmó amablemente.
-
¡Que bien! Me alegra que estés con Harry - manifestó Black, contemplando la sonrisa de su ahijado.
-
Si, yo… acabo de llegar - dijo lanzándole una mirada emotiva al pelinegro.
-
Ya veo, bueno… vámonos Harry - musitó Sirius, lo ayudó aponerse de pie, dejándolo abrazado a la francesa.
-
Nosotros podemos llevarlo - manifestó Molly, mirando a Sirius con recelo.
-
Nosotros lo llevaremos, esta a nuestro cuidado - rechazó su padrino con determinación.
-
Harry, Sol, esperen afuera por favor - pidió el castaño, haciéndole un gesto a los chicos. El cual asintió y caminó con Soleil.
-
Ustedes no podrían cuidar de… - empezó Molly.
-
Nosotros lo llevaremos, es nuestra responsabilidad - interrumpió el pelinegro.
-
Molly entiende que… - intentó Lupin tranquilizar la situación.
Mientras que Harry y Sol, salían de la Enfermería, con el chico apoyado en los hombros de la francesa.
-
¿Qué pasa?, ¿por qué discuten? - cuestionó confundida.
-
Mmm pues, la señora Weasley no confía en Sirius y Remus para que me cuiden - explicó apenado.
-
Pero Monsieur Black es tu padrino - refirió lógica la pelirroja.
-
Pues si, pero ya ves como es esto…
-
¿Y tus papás qué dicen?, ellos… - se interrumpieron por una tercera voz en la conversación.
-
Nosotros que vinimos por ti y tú nos abandonas ¿por él? - dijo con un rostro de seriedad fingida Andoni.
-
"Sol que por la mañana sales y por la noche te ocultas" nos debes una explicación - agregó el otro.
-
Iván… - profirió Sol, dirigiéndose al pequeño niño - te dije que los entretuvieras…
-
Lo intente, pero ya sabes como son - expresó resignado.
-
Sol ¿quiénes son ellos? - preguntó Harry, frunciendo ligeramente su ceño.
-
No, no, no… ¿quién eres tú? - interrogó Andoni con una mirada elocuente.
-
Bueno… ellos son… - vaciló la chica.
-
Soy su prometido ¿y tú quién eres?, ¿y por qué la estas abrazando? - exclamó fríamente Carlo, mientras que Andoni e Iván miraban al techo con resignación.
-
¿Su prometido? ¿Tú? ¡Pues yo soy su novio! - interpeló con firmeza Potter, sin soltar los hombros de la chica. Mientras con su mirada recorría al rubio.
-
¡Andoni!, ¡contrólalo! - expresó Moon con pesar.
-
Yo no se nada, arréglenlo ustedes - manifestó el castaño, levantando los hombros.
-
Harry ignóralos, son… - intentó explicar, pero el rubio habló antes que ella terminara.
-
¿Cómo que ignóralos?, ¿así le hablas a tu prometido? - interrogó serio, mientras Iván reía fuertemente.
-
¡Carlo, cállate! - expresó avergonzada la francesa.
-
Sol… ¿qué pasa? - interrogó confundido, sintiendo una rara sensación de incertidumbre.
-
Ellos son así, solo ignóralos, ellos son… - trató nuevamente de explicar.
-
Vamos Sol, yo se que me extrañaste, llevamos tantos años juntos…
-
Sol ¿quién es?, ¿y por qué dice eso? - inquirió molesto Harry.
-
Harry él… - afligida quiso explicar.
-
¿No escuchas o qué? Yo soy su…
-
Ya basta, ¡por Merlín!, esto es ridículo - expresó divertido Andoni - Carlo deja de jugar, Sol tú tienes la culpa, por no presentarnos desde un principio, ya sabes como es este tonto…
-
Pero Andoni yo… - pronunció la chica.
-
Olvídalo, yo solo me presento - se acercó a Harry y le extendió la mano - soy Andoni James Mounet - estrechó su mano - primo de Sol y él es Carlo Douglas Mounet, primo nuestro, solo que le gusta bromear… bueno… ya lo viste…
-
Harry James Potter - dijo, regresando el saludo, mirando todavía a Carlo con desconfianza.
-
¡Genial, ser James!, ¿no? - interrogó divertido, refiriéndose a sus nombres.
-
Mmm Andoni… ¿tenias que arruinar el momento?, yo estaba gozando con su confusión - agregó Douglas, se acercó al trío, tomando a Sol, de los hombros - bueno Solecito, al menos tiene agallas…
-
Claro que si - afirmó el ojiverde, avanzando un paso, pero una ligera punzada en su brazo lo hizo gemir ligeramente.
-
¡Harry!, cuidado - se acercó nuevamente él, sosteniéndolo - Iván, llévatelos al Comedor por favor, los veré allá en un rato…
-
Pero Sol - se quejó su hermano.
-
¡Iván! - pidió la chica, mirándolo con fijeza.
-
¿Nos estas corriendo?, esto no lo olvidaremos - con un gesto teatral, Carlo caminó un par de pasos, girando el rostro para ver a su primo - vámonos Andoni - pasó a un lado de Harry - con permiso niño - con eso se alejó.
-
Mmm ya sabes como es Sol, no te preocupes, nos veremos en el Comedor - miró a Harry con una sonrisa - un placer… ¿James?
-
No Harry, James es mi padre - evidenció divertido.
-
Harry, nos veremos pronto - siguió a su primo fuera del Estadio.
-
Nos vemos después Harry, ¡cuídate!, me alegro de que estés bien… ¡ah! y jugaste genial - salió corriendo tras el par de franceses.
-
Pero ¿qué le pasa? - interrogó irónico refiriéndose a Carlo.
-
Ah lo siento, es la parte de la familia que tratamos de mantener oculta - señaló con una ligera sonrisa, apenada por el momento que les habían hecho pasar.
-
Mmm ya veo porque tiene un sentido de la amabilidad bastante distorsionado y que celosito es - informó abrumado Harry.
-
Si, lo se, pero no se queda atrás la mamá de Ron… ¿observaste cómo me miró?, me evaluó como si fuera un trozo de carne…
-
Lo siento, ella es un poco…
-
¿No será porque Ginny fue tu novia y sigue pensando que ustedes podrían regresar? - inquirió temerosa.
-
Eso no pasara, Ginny también lo sabe, nuestro tiempo ya pasó y en cuanto a la Señora Weasley, pues… - levantó los hombros en un gesto de impotencia.
-
Entiendo, lo hace porque te quiere, solo espero que tus padres no me miren así - balbuceó dejando salir un suspiro.
-
Bueno… con respecto a eso, ellos… bueno… ¿cómo les fue?, ¿alguien las vio? - interrogó evadiendo el tema.
-
Claro que no, todo salió perfecto, llegamos a su Sala sin inconvenientes, por cierto nos tuvimos que esconder en un cuarto donde haba varios trofeos… y Hermy me mostró los tuyos y los de tus padres y los de Monsieur Black y Monsieur Lupin…
-
¿Te los enseñó? ¿Y qué más te dijo? - interrogó nervioso.
-
Nada más, ¿por qué? - inquirió extrañada, notando el rostro afligido de su novio.
-
Es que… - la puerta tras él se abrió, dando paso a la Señora Weasley, algo enojada, tras ella su esposo y después los Merodeadores.
-
Cuídate mucho Harry - le sonrió, tomándolo de las mejillas y abrazándolo.
-
Si, gracias… - respondió al abrazo, devolviéndole la sonrisa.
-
Nos veremos pronto Harry, Sol… nuevamente un placer conocerte - prorrumpió Arthur, con eso se alejó al lado de esposa, que solo hizo un gesto de asentimiento a la chica y otro a los Merodeadores, para después alejarse.
-
Vámonos Harry… - expresó Sirius, incitándolo a caminar con Sol a su lado, mientras él y Remus caminaban tras ellos.
-
Bueno Sol… yo… este bueno, mis padres… - empezó, dándose valor para confesarle la verdad, notando como su padrino y Lupin caminaban a unos pasos de ellos.
Remus y Sirius habían oído las palabras de Harry, así que el pelinegro colocó una mano discretamente en el brazo del castaño, expresándole con la mirada que hiciera un poco lento el paso… cuando estuvieron a una distancia prudente.
-
Hay que darles espacio, creo que Harry le va a decir la verdad - informó el pelinegro.
-
¿Cuál verdad? - interrogó extrañado Lupin.
-
Sol, no sabe quien es Harry, ni lo de Voldemort, y tampoco lo de James y Lily - agregó serio.
-
Ya veo… - miró a la pareja que caminaba frente a ellos, notando que entraban en la Sala de los trofeos - ¿crees qué debamos intervenir?
-
Espero que no, dejemos que Harry se encargue… no creo que ella sea como Eva que huyo de ti al saberla verdad…
-
¿Tenias que mencionarla? - preguntó meneando su cabeza, negando.
-
Vamos Remus, tu y yo sabemos que eso ya lo superaste… ¿cuándo te vas a decidir a estar con Nym, eh? - insistió Black.
-
Por favor Sirius, no es momento para hablar de eso - susurró evadiendo la platica.
-
¡Vamos Lunático! Si hasta yo lo acepté y mira que eso no es fácil… - bromeó el moreno.
-
Basta Canuto - expresó seriamente.
-
Lunático, Nym no estará ahí para siempre, ella vale mucho… y si no te vas a decidir, ya no le hagas más daño, porque entonces si, me vas a conocer realmente enojado…
-
Yo no quiero herirla Canuto - aseveró categórico el castaño.
-
Pues decídete, ya deja tus traumas atrás y piensa en el futuro - eso fue lo ultimo que expresó, dejando que el licántropo asimilara sus palabras.
Mientras Harry intentaba explicar los hechos de su vida a la francesa, frente a la vitrina de los premios.
-
Mmm Sol… si ellos son mis padres - señaló las imágenes en movimiento de James y Lily, no sabía como comenzar esto no era sencillo para él y menos confesárselo a su novia, quizás implicaría perderla, el peligro que lo acechaba seguía latente, tragó saliva y comenzó - ¿ves esto qué tengo aquí? - señaló la cicatriz en su frente.
-
Si, parece un relámpago - dijo extrañada.
-
Bueno… pues… esta marca es… me la hizo Voldemort, el día que mató a mis padres, yo soy Harry Potter "el chico que vivió" "el elegido" - divulgó con dificultad.
-
¡¿Tú… eres el elegido?! - cuestionó sorprendida, sabía que ocultaba algo pero eso si que no lo esperaba.
-
Si, bueno… no se si sepas de mi, pero se supone que yo herí a Voldemort cuando intentó matarme, así que se supone que soy el elegido, mis padres murieron tratando de defenderme… Sirius y Remus es lo único que tengo y claro mis amigos… son lo más cercano a una familia - expresó, mirando la puerta, donde los Merodeadores, esperaban pacientemente que terminara, mientras sus ojos se llenaban de tristes lágrimas - ellos… bueno… son como mis padres.
Soleil no salía aún de su estupor, lo que le había confesado no era tan fácil de asimilar - Yo… entiendo, pero… ¿por qué no me explicaste esto ayer, cuando me los presentaste?
-
Bueno… porque no me es fácil hablar de esto, todo el mundo me conoce… y conoce mi historia, es muy incomodo, pero nunca había tenido que contar esto…
-
Comprendo - murmuró sin realmente saber qué decir.
-
Mmmm si tu me quieres dejar, estas en todo tu derecho… estar conmigo es peligroso - expuso esperando lo peor.
-
No seas tonto Harry - exclamó firme - yo no te dejaría por algo así…
-
Pero Sol… - trató de discutir acerca del peligro que existía.
-
Eso no me importa, Harry - manifestó con una tierna sonrisa - me gustas y quiero estar contigo a pesar de todo - añadió segura, se acercó y le acarició el rostro con suavidad - es mejor irnos, todavía estas algo débil y no quiero que te pase algo - susurró con dulzura, depositando un beso en sus labios.
-
Me siento bien - espetó, abrazándola suavemente, ahora se sentía más seguro, más después de escuchar las palabras de su novia.
-
¿Si quieres te puedo levitar hasta tu habitación? - preguntó sonriente.
-
Ni hablar… - respondió, mirando a la puerta - Sirius, Remus… vámonos - les hizo un gesto que provocó una mueca de dolor.
-
¡Cuidado Harry! - exclamó la francesa, deteniéndolo.
-
Harry ¿estas bien? - interrogó el animago, llegando hasta ellos.
-
Deberías tener cuidado con tu efusividad, no estábamos tan lejos como para no oírte - regañó Lupin.
-
Lo siento - murmuró apenado.
-
Le dije que yo lo puedo levitar hasta Gryffindor - repitió la francesa.
-
El problema mi querida niña, es que a Harry, no le gusta ser levitado - aclaró su padrino, mirándolo con una amplia sonrisa.
-
Ya veo… - así los cuatro caminaron hasta la puerta de Gryffindor, donde Sol se despidió - tengo que ir a controlar a mis primos - expuso mirando a Harry aún avergonzada por el momento que les hicieron pasar. Separó su vista de las pupilas verdes para posarlas en las ámbar del licántropo -Monsieur Lupin ¿pensó mi propuesta?
-
Mmm la pensé - afirmó serio - pero por el momento, me necesitan por aquí, tal vez más adelante…
-
Seria un honor tenerlo en Beauxbatons - pronunció halagadoramente.
-
No trates de llevártelo - dijo con fingida amenaza Canuto.
-
Nada se pierde con tratar, seria un gran acierto para el Colegio…
-
¿De qué propuesta hablan? - interrogó extrañado Potter, mirando a su novia y a su ex profesor.
-
Aquí tu damisela, quiere llevarse a Lunático a Francia para que enseñe en Beauxbatons - informó Sirius.
-
Oye Sol, eso no se vale - después miró a Remus - además tu dejaste de dar clases aquí, así que no puedes irte a Francia.
-
Tranquilo Harry, solo es una propuesta - calmó la situación.
-
Aún así no me agrada - manifestó el buscador.
-
A mi tampoco, Lunático es nuestro - profirió con posesividad.
-
Entiendo, bueno… pero mi propuesta sigue en pie, para cuando usted quiera tomarla - señaló la pelirroja, divertida con las reacciones de los hombres.
-
Oye pequeña, recuerda que como padrino de Harry tienes que caerme bien, eh, y tu actitud de llevarte a Lunático a Francia, no te da puntos - bromeó el animago.
-
¡Harry! - dijo sorprendida, abrazando al chico - te quejas de mi primo y MonsieurBlack es igual o peor…
-
Compréndelo, te quieres llevar a su mejor amigo ¿cómo quieres que reaccione?
-
Mmmmm si ese es el problema - miró a Sirius analíticamente - ¿quiere estar a cargo del Departamento de los aurores en el Ministerio? - interrogó al pelinegro, haciendo que los hombres rieran fuertemente.
-
¡¿Qué?! ¿Te los quieres llevar? ¿Y a mí? Yo soy tu novio ¿recuerdas? - reprochó el ojiverde.
-
Si, lo se pero es importante para Francia adquirir personas capacitadas, además yo esperaba que tu dijeras que ibas a ir a verme sin que yo te lo ofreciera - depositó un suave beso en su mejilla.
-
¡Por Merlín, que niña tan complicada! - suspiró el pelinegro.
-
Y en vez de hacernos ir a Francia ¿por qué no te quedas aquí?, es una solución más practica - propuso como solución, Remus.
-
Analicemos los pros y contras de esto…
-
Pro, estarías conmigo y no tendrías que llevarte a ninguno a Francia - exclamó Harry.
-
Contra, tendría que dejar a mi familia allá - replicó negando.
-
Pro, nuestros amigos están aquí y te adoptamos en nuestra rara familia - añadió sereno, Potter.
-
De la cual ya eres parte, por estar con Harry - acotó su padrino.
-
Lo pensare, quizás me convenzan… bueno, voy al Comedor - se excusó soltando la mano del buscador.
-
Solo me aseo un poco y te veo allá - avisó con una sonrisa.
-
Bien - miró a Remus y a Sirius - fue un placer volver a verlos - extendió su mano.
-
El placer es nuestro - expresó Lupin, inclinándose ligeramente sobre la mano de la chica.
-
Esperamos verte de nuevo - comentó el pelinegro, imitando el gesto del castaño.
-
Yo también - miró a Remus - salúdeme a Nym por favor…
-
Mmmm si claro, de tu parte - respondió nervioso.
-
Y ojala haya pensado en lo que le dije - recordó, con una sonrisa salió de la Sala, dejando a los hombres con expresión interrogante.
De regreso a las escaleras del pasillo…
-
No te rías, fue muy vergonzoso para Neville - expresó Luna algo avergonzada.
-
Lo siento, pero es muy gracioso… - intentó expresar Bilius, mientras reía del comentario de la rubia.
-
Pues si… pero Longbottom estaba todo rojo de vergüenza.
-
Pero que gracioso… ¿y tú qué hiciste? - interrogó con diversión.
-
Nada, yo solo bailaba, no fue mi culpa que no supiera bailar… ¿o si? - mencionó risueña.
-
Pero si sabe bailar… ¿recuerdas cuándo fue el Torneo de los Tres magos? llevó a Ginny… y bailaron y bailaron toda la noche es más, Harry me dijo que lo vio llegar en la madrugada.
-
Pues si, pero baila… vals… clásico… recuerda que su abuela lo crió y yo bailaba… bueno algo más rápido, no tan formal…
-
¡Y se cayó! - se volvió a reír, haciendo eco en el Castillo.
En ese momento, en un pasillo cercano, caminaban dos gemelitos, Fred contaba el dinero, mientras George, oía la plática de este.
-
Gotty debería de estar más seguido con Cedric… - comentó satisfecho Fred.
-
Si, esas marcas de pasión en su cuello nos fueron de ayuda - respondió el otro gemelo.
-
Si… pobre Cedric, será la comidilla durante días - aseguró divertido.
-
De lo cual nos encargaremos nosotros ¿no hermano? - señaló con una sonrisa bonachona George.
-
Así es… - dividió el dinero a la mitad, extendiéndole una parte a su gemelo - aquí esta la mitad…
-
Perfecto… - George tomó los galeones, de pronto un sonido llamó la atención. - se oye como la risa de Ron.
-
Así es… vamos a investigar - sugirió Fred levantando las cejas en señal de cuestionamiento.
-
Claro, vamos… - caminaron con paso sigiloso por el corredor, siguiendo el sonido de las voces - esa no es la voz de Lavender…
-
Mmm eso es porque la chica con la que esta no es Lavender - respondió Fred, asomándose ligeramente por la esquina del pasillo.
-
¿Luna Lovegood? - mencionó sorprendido George.
-
Así es mi querido hermano…
-
Mmm esto me suena como un trabajo para los cupidos Weasley ¿no te parece? - alzó su ceja divertido.
-
Si, salvemos a Ron de las garras de esa controladora compulsiva - expuso decidido Fred.
-
Ya era hora de que reaccionara… - suspiró el hermoso pelirrojo, haciendo un giro con la cabeza para despejar de su rostro un mechón de cabello.
-
Pero ¿qué Luna no estaba con Neville? - interrogó Fred, frunciendo su ceño.
-
Pues… al parecer ya no, aprovecharemos esto…
-
No dejemos que nuestro pobre hermano vuelva a caer en las garras de Brown - tendió la mano a su gemelo.
-
No lo haremos - dijo George estrechándola, intercambiando una sonrisa traviesa.
En Slytherin…
-
Si… ya se, ya se… tu clave de Slytherin que no dirías frente a un bla, bla, bla… - barbotó Gerry, rodando sus ojos.
-
Mmm ¿te estas divirtiendo? - interrogó con fastidio.
-
A decir verdad, si… me agradas…
-
Eres un idiota - ambos entraron a Slytherin, yendo al cuarto de Blaise; el cual estaba recostado en su cama.
-
¡Por Slytherin Draco!… pensé que nunca llegarías - exclamó Zabinni, avanzando hacia él.
-
Mmm te digo Gerry, Blaise no puede vivir sin mí - el vanidoso rubio caminó con paso elegante hasta su cama.
-
Ya me di cuenta - expresó Gerard burlonamente, riendo de la cara de seriedad de Blaise.
-
¿Y tú de dónde sales?, te desapareces y apareces muy extrañamente - comentó el moreno, mirándolo con desconfianza.
-
Estaba con Harry… cuando llegaron los demás me fui a mi habitación - murmuró con ligereza.
-
Y ahora iba a buscar a tu Weasley y a Granger… ¡ya ves como las extraña! - expresó con ironía Malfoy.
-
¿A Ginny? ¿Y qué quieres con Ginny? - cuestionó Blaise con desagrado.
-
No empecemos otra vez con lo mismo, ya te explique que no es ella quien me gusta… deja de fastidiar - repuso Gerry sin darle mayor importancia.
-
¿Quién te crees que eres para hablarme así? - indagó el moreno indignado, mientras Draco se reía de él.
-
Tranquilo Blaise, yo como el buen amigo que soy, te he traído a este para que lo golpees si quieres… - dijo Malfoy sonriente.
-
Gracias Draco - se levantó y se acercó al castaño.
-
¿Con qué a eso me trajiste? - interrogó Gerry, evadiendo a Zabinni y aventándole una almohada al rubio, que no se esperaba tal gesto, así que no reaccionó lo suficientemente rápido, recibiendo un golpe en el rostro.
-
¡¿Qué demonios te pasa?! - gritó Malfoy regresándole el almohadón, mientras Blaise reía.
-
Eres un mal amigo, yo que venia a platicar sanamente con ustedes ¿y así me tratas? - despegó sus pupilas del rubio para mirar al otro - Blaise cálmate, yo te estoy ayudando con Ron - espetó en su defensa.
-
¿Con Weasley?, ¿qué con él? - preguntó Zabinni desconfiado.
-
¿Cómo que, qué?, yo estoy hablando a tu favor para que no mate a Ginny cuando la vea contigo ¿y tú así me lo agradeces?, se ve que son Slytherin - masculló Gerard fingiendo.
-
Esta bien, solo por eso te dejare en paz… por ahora - aclaró amenazante el moreno.
-
Mmm gracias… que amable - dijo irónico, mientras Malfoy se volvía a acomodar.
-
¿Pediste la comida? - interrogó Blaise a Draco.
-
Claro, pero me debes 10 galeones… - advirtió el rubio.
-
¿10?, ese elfo cada vez cobra más caro - expresó el moreno curvando su ceja.
-
Pero si tu solo le diste - intentó hablar, pero el rubio lo calló.
-
10 galeones… ¿o no Gerry? - dijo amenazadoramente.
-
No lo puedo creer, hasta entre ustedes se muerden - pronunció Gerry en un murmullo.
-
¡Ya te dije que dejaras de hacer eso! - gritó Malfoy frustrado.
-
¿Qué cosa? - interrogó Gerard sorprendido.
-
Ese murmullo que haces… me exaspera - espetó con fastidio.
-
Ok, ok… entiendo - pensando que su exasperación de debía a que era un gesto de ella.
-
Bueno… en lo que esperamos - Blaise abrió el bendito cajón y sacó una botella.
-
¿Otra vez? En lo dicho, ustedes si que son alcohólicos… - concluyó Gerry divertido.
-
Ya cállate - el moreno le tendió una copa con liquido ambarino.
-
Mmm hoy tomare muy poco, no confió en él… - exclamó refiriéndose a Draco, aceptando la copa mientras se sentaba en la cama de Blaise.
-
Pues ¿qué le hiciste? - interrogó Zabinni extrañado, posando su mirada en su rubio amigo.
-
Mmm tiene tendencias raras, la ultima vez me besó el cuello - dijo Gerry algo divertido, provocando que Blaise escupiera el contenido de su copa, mientras Draco hacia lo mismo y su tez siempre pálida se coloreaba ligeramente.
-
¡¿Queeeeeé?! - el moreno miró a Gerry sorprendido, y después giró para ver a Draco algo asustado - ¿tú… tú… a él?
-
¡¡¡Claro que no!!! - gritó ruborizado.
-
¡Claro que si! - afirmó con más confianza Gerard, después miró a Zabinni desconfiado - ¿no será que ustedes…? Bueno… en la misma habitación… - insinuó divertido.
-
¡No digas idioteces! - gritó Blaise, levantándose de la cama, alejándose un par de pasos del rubio - ¿Draco tú…?
-
¡Claro que no!… ya te lo dije - gruñó nuevamente, haciendo que Gerry riera fuertemente, mientras a lo lejos alguien gritaba que un elfo estaba en la puerta.
-
Voy por la comida - dijo Blaise rápido.
-
No te tardes, no sea que me quiera violar - comentó risueño, haciendo que Zabinni riera con él.
-
Yo no protegeré tu virtud… arréglatelas como puedas - salió de ahí, dejándolos a solas.
-
Deja de decir idioteces Gerry - exclamó arrastrando las palabras Malfoy en un susurro amenazante, de inmediato se puso de pie.
-
No te me acerques… quien sabe que malas mañas tienes - dijo risueño, ignorando su amenaza, por dentro gozaba mucho de verlo ahí, siendo atacado en su hombría.
-
Imbécil… ¡a mi no me gustan los hombres! - vociferó furioso.
-
¿Así qué te gustan las niñas, no? - preguntó usando un tono sarcástico.
-
¡Claro que si! - afirmó con fiereza.
-
¿Cómo Hermione? - preguntó Gerry como no queriendo la cosa, manteniendo aquella sonrisa que fastidiaba tanto a Draco.
-
¿De qué hablas?… esa sangre… - se interrumpió con furia, mordiendo las palabras que pugnaban por salir de sus labios.
-
Si, esa chica... la cual por alguna extraña causa fue llevada en brazos por ti hasta su habitación… ¿te gusta eh, Draco? - preguntó con ansiedad que incluso llegó hasta su corazón acelerándolo.
-
Claro que no… es una…
-
Si, si, si… lo se, sangre sucia… pero eso no impide que te guste - reintentó esperando obtener alguna respuesta que avivara la llama de la esperanza.
-
Deja de decir idioteces… - se alejó de él y se recostó nuevamente en la cama.
-
Mmm entonces si no te gusta… puedo…
-
¿Qué? - interrogó atropelladamente sin querer.
-
Mmm no nada… solo… - miró el reloj a propósito.
-
Si tienes una cita puedes irte, nadie te detiene - mencionó de mala talante al ver su gesto.
-
No, no tengo nada que hacer… por el momento, la veré al llegar a mi habitación - prorrumpió enigmáticamente, manteniendo aquella sonrisa que bailaba en sus labios.
-
¿A tu habitación? - indagó rápidamente, frunciendo su entrecejo.
-
Si… ella…bueno… nada… la veré después - expresó nerviosa, se estaba metiendo en un lio gracias a sus mentiras.
-
¿Te gusta la sangre sucia? - interrogó Draco, después de un rato de silencio, la duda lo estaba torturando de una manera que nunca lo había hecho.
-
Mmm eso no te importa… - exclamó secamente.
La puerta se abrió, dando paso a…
En Gryffindor…
Lavender miraba a su pelirroja amiga, la cual miraba al infinito…
-
¡Ginny! ¿Me estas escuchando?
-
Si Lav, te escucho…
-
Bueno… no parece ¿qué pasa?, ¿otra vez Harry? - preguntó rodando sus ojos.
-
No… bueno si, en parte… pero… Zabinni me invitó a ser su pareja en la fiesta de hoy - respondió en un murmullo apagado.
-
¡Qué! - abandonó la cama de un salto, acercándose a la pelirroja.
-
Si - afirmó aún sin manifestar alegría.
-
¡Dime por favor que el dijiste que si! - vociferó efusiva.
-
Bueno… no… pero si…
-
¿Cómo que no, pero si? - preguntó Lav impaciente.
-
Es que… yo todavía no decido qué voy a hacer y le dije que había quedado con ustedes - resopló mordiendo su labio inferior con duda.
-
¡Como se te ocurre! ¿Le pides pruebas y tú las rechazas? ¿Qué más prueba quieres que esa? ¡Y es público… ante toda la escuela!
-
Lo se, pero… - pronunció aún llena de confusiones.
-
Nada de peros es ¡Blaise Zabinni!… ¿estas consiente de cuantas quisieran estar en tu lugar? ¡Incluso tú hace unos días morías por él!… además recuerdo que no parabas de decir que el besa… bueeeeno…
-
Lo se… pero… - seguía dudando.
-
Nada de peros… el hecho de que Harry ya este con otra, no te indica que no eres tú la elegida por él. Si ese fuera el caso ya hubieran regresado desde antes de que Sol apareciera…
-
Pero cuando Sol se vaya… - intentó alegar.
-
Nada… cuando Sol se vaya ellos seguirán siendo novios, además si terminaran no creo que Harry querría correr a tus brazos, él no es así…se tomaría un tiempo y para entonces quizás la guerra ya este aquí y no sabemos lo que sucederá - exclamó exaltada.
-
Mmmmm - murmuró Ginny procesando la información.
-
Además, no es justo con Zabinni que lo hagas que se exponga ante toda la escuela, solo para que le salgas con la idiotez de que tú ya no quieres nada con él... o sea ¿cómo te explico que es Blaise Zabinni? ¡Slytherin! ¡Sangre pura! ¡Uno de los mejores partidos del Colegio!… ya quisiera yo estar en tu lugar para probar a aquel bombón - expresó casi deshaciéndose al describir al moreno.
-
Lo se - aceptó con un suspiro.
-
Bueno ¿y qué vas a hacer en la fiesta?
-
Bueno… pues él me dijo que en cuanto llegue, va a ir por mí… y voy a estar con él - respondió en un suspiro apagado.
-
¿Y vas a ir? ¡Aprovecha la oportunidad Ginny! Y ya deja el pasado en el pasado…
-
Mmm quizás tengas razón - dijo, mirando la túnica en su cama.
-
Y anímate… porque no vas a llegar de ese ánimo con Blaise - le advirtió.
-
Mmm esta bien - le dedicó una sonrisa algo triste.
-
Yo tengo que ir a ver a mi pareja para la fiesta de esta noche - agregó con felicidad.
-
Lav… déjalo, él te buscará - aconsejó la pelirroja.
-
No, voy a buscarlo… ya pasó demasiado tiempo con Harry - salió de la habitación, dejando a la chica sola, mirando la túnica con el escudo de la serpiente.
Al llegar a la Sala común, se topó con…
En la Sala común de el entrenador de Hufflepuff…
Cedric se paseaba por la Sala, mientras una pequeña Ravenclaw solo lo miraba, sentada en un sillón.
-
Gotty ¿cómo pudiste hacerme eso? ¿Sabes qué fui la burla de la selección? - reclamó exaltado.
-
Pero Ceddy… - intentó exponer su opinión.
-
Nada, lo peor es cuando los gemelos me quitaron la bufanda, todo el mundo empezó burlarse de mí…
-
No fue con intención - alegó apenada.
-
Pero lo hiciste y mira ahora… tuve que pagar una buena cantidad a esos malditos gemelos por una poción para desparecer las marcas - señaló con la cara roja.
-
Pues tú no eres inocente Cedric… - le dijo algo molesta por su tono de voz, descubriendo su cuello - estas marcas no se hicieron solas.
-
Pero tú… - detuvo su caminar, abriendo los ojos desmesuradamente al ver aquellas manchas en el cuello de su novia.
-
¿Yo qué? No fue mi intención hacerlas… solo…
-
Pues si, pero… - sacó la botellita de su bolsillo, acercándose a la chica - déjame ver… - delicadamente le untó poción en las marcas del cuello.
-
Debemos dejar de hacer eso… - comentó risueña.
-
No es broma, fui la burla de todos…
-
O sea ¿qué solo eso es lo que te preocupa? - interrogó triste.
-
Noooo… lo que más me preocupa es que todos saben que ¡fuiste tú! - afirmó con impotencia.
-
¡Por Merlín! ¡Que la tierra me trague! - dijo ruborizada.
-
Eso es lo que más me enfureció, ya sabes como son los Slytherin… ese estúpido de Montague no perdió oportunidad de mencionarte - rabió cerrando sus puños con fuerza.
-
¡Por Ravenclaw… que vergüenza! - exclamó avergonzada.
-
Pero no te preocupes, yo lo arregle... con una ligera amenaza. Ahora deberíamos... - calló al oír el ruido en su ventana, se acercó y una lechuza asomó su cabeza por el cristal, la dejó pasar y le quito el recado de su pata, leyendo en voz alta:
"Querido Cedric… nos agradaría que Marie y sus padres, aceptaran venir a la mansión a una pequeña recepción que celebraremos en honor de tu noviazgo… esperamos que te atiendas pronto nuestra invitación para acordar una fecha, que esperamos sea pronta. Re queremos… Mamá y papá".
Cuando terminó de leer, su mirada viajó hasta Gotty, que todavía permanecía sentada, pero que esta vez mostraba una expresión de temor.
En Gryffindor…
Harry acababa de asearse en su habitación, notó como Sirius y Remus, miraban el lugar con nostalgia.
- Mmm Harry ¿y quiénes eran esos chicos que apoyaban a Sol? - interrogó el pelinegro, paseándose por la habitación.
-Mmm sus primos, bueno… al menos Andoni dice eso, porque el otro de nombre Carlo es nefasto - exclamó dejando salir un suspiro de cansancio.
-
¿Nefasto?, ¿por qué? - interrogó Sirius extrañado.
-
Porque cuando Sol nos presentó, me salió con que era su prometido, Sol lo quería matar y Andoni… bueno él resolvió las cosas al final aclarando todo, pero es notorio que Carlo no me aprecia - evidenció con una mueca.
-
Págales con la misma moneda, no dejes que ese chico te intimide - replicó indignado Sirius.
-
El sanador recomendó que reposaras ¿y piensas ir al Comedor? - preguntó Remus, reprobando tal acción.
-
Por supuesto que si, no permitirá que esos francesitos le ganen la partida ¿verdad Harry? - apoyó Canuto, animando a su ahijado.
-
Claro que no - expresó Potter firmemente.
-
Mmm ¿qué voy a hacer con ustedes? - interrogó Lupin divertido, mientras él también revisaba la habitación con una sonrisa nostálgica.
-
¿No me digan qué estaban en esta habitación? - dijo, al captar la expresión de los adultos.
-
No, la nuestra era la del final de corredor… pero es muy parecida a esta ¿no Lunático?
-
Así es, esa seria mi cama - señaló la cama de la orilla.
-
Y es la de Cornamenta y la mía esta - señaló Black dos camas.
-
La rata estaría en esa - señaló una alejada. - y Frank en esa.
-
¿Frank Longbottom dormía con ustedes? - cuestionó Harry sorprendido.
-
Así es, ojala hubiéramos metido a Frank a los Merodeadores y no a la rata - resopló con resentimiento Sirius, remembrando aquellas noches.
-
Mmm pero a Cornamenta le gustaba que lo adulara - acotó Remus con melancolía.
-
Si, lo recuerdo… cuando vi el pensadero… era bastante patético - mencionó Harry con recelo.
-
Y eso que no lo viste en vivo ¿por qué crees que le dije a Cornamenta que guardara eso?, porque la rata casi se orina en los pantalones de tanto que le aplaudía a tu padre…
-
Si, después de eso se peleó con mi madre por molestar a Snape.
-
Si, ese Quejicus… teníamos que divertirnos con algo - alegó Black socarrón.
-
Si, gracias a eso mi padre empezó a salir con mi madre - musitó con una tenue sonrisa.
-
Ese Cornamenta era bastante perspicaz - aportó Canuto, curvando sus labios en una sonrisa perruna.
-
Yo diría aprovechado - expresó el licántropo con seriedad.
-
Bueeeeno… algo así, pero de ustedes qué se puede decir - dijo irónico.
-
Bueno si no fuera por Canuto, tú tampoco habrías hecho nada, eh - le recordó Remus, mirándolo con diversión.
-
Si, ni siquiera le hubieras pedido que fuera tu novia ¿qué esperabas?, ¿a que ella lo hiciera por ti? - molestó el pelinegro.
-
Esa chica es muy observadora… si la vas a engañar tienes que tener cuidado y ser muy astuto, si eres como Sirius tal vez lo logres - comentó Lupin, dándole un pequeño consejo.
-
No la pienso engañar - afirmó seguro - con una chica me basta.
-
Oyeee Lunático, yo no tengo la culpa de ser asediado por las mujeres - se defendió el pelinegro.
-
Mmm yo tengo unas cuantas opiniones al respecto, pero lo oídos de Harry son demasiado inocentes para ese tipo de palabras - expresó el licántropo, lanzándole una mirada significativa a su amigo.
-
Mmm pero… ¿por qué dices que es observadora? - indagó Potter intrigado.
-
Bueeeno, porque la señorita Mounet le dijo a Lunático acerca de su relación con Tonks… se dio cuenta al primera de que nuestro querido licántropo esta enamorado de Nym, pero no lo quiere aceptar - comunicó divertido Sirius.
-
Ya basta Canuto… - pidió con frialdad.
-
¿No lo puedo creer?, se dio cuenta de que eres licántropo, de que estas enamorado de Tonks y te reprimes… y todavía te hace propuestas para irte a trabajar a Francia… ¿de qué se trata?, ¿por qué no me entero de estas cosas?
-
Harry, mi querido muchacho, hay que ser más observador - sugirió Sirius.
-
Mmm pero creo que Sol, tiene razón… ¿qué pasa contigo Remus?, ¿cuál es tu excusa para no estar con ella? - cuestionó esperando escuchar otro discurso que en el que ya era común.
-
La de siempre… soy peligroso… bla, bla, bla… soy licántropo… bla, bla, bla… son pobre… etc, etc… y por último su mejor escusa… es un anciano… casi a punto del sepulcro - imitó Sirius, dramatizando su actuación.
-
Por favor Remus ¿otra vez con lo mismo?, ¡por Godric Gryffindor!, no puedo creer que sigas en eso… en todo caso aquí el más peligros soy yo, a mi me persigue Voldemort… y aún así estoy con Sol… tú te puedes controlar con la poción de Snivellus, bueno… del Profesor Snape - comentó con sinceridad y positivismo.
-
Pero Canuto no es nadie para opinar, él ni siquiera llega a tener a alguien - arremetió el licántropo.
-
Bueeeno… pero tengo bastantes citas, salgo con muchas mujeres… pero tengo una especial en mente - anunció curvando sus labios en una sonrisa enigmática.
-
¿Quién?, ¿la conozco?, ¿por qué no me lo habías dicho? - cuestionó su ahijado interesado.
-
Porque ella al contrario de lo que Canuto piensa, no le hace caso… en un momento la pudo tener pero la dejo ir y ahora ella no lo quiere tener cerca - Remus realizó la reseña para que Harry comprendiera.
-
Pero volverá, al final eso es lo que importa - comentó confiado.
-
Además, según las palabras de la propia dama… Sirius es un anciano… casi, casi del asilo - añadió con soma Remus.
-
Mmmmm ya te lo dije Lunático, soy como el buen vino, entre más años… mejor - se vanaglorió el ojiplata.
-
Mmm por la descripción de los hechos, creo que ya se de quién se trata - asumió su ahijado.
-
No es difícil de adivinar ¿ya estas listo? - preguntó Remus, al verlo totalmente arreglado.
-
Si, ya casi… solo… - tomó un frasco de loción y se vacio un poco en la mano, para después distribuirla en su ropa - vámonos.
El trío salió de la habitación, estaban a punto de salir de la Sala común cuando la inconfundible voz de Lavender Brown llamó al ojiverde.
-
¡Harry!, ¿dónde esta Ron? - preguntó apresurada la morena.
-
¿Ron?, no lo se - aseveró extrañado.
-
¡¿Cómo que no?! Si se fue a verte hace un rato - aseveró con tono demandante.
-
Nosotros hemos estado con Harry y no vimos a Ron - confirmó Sirius.
-
Tal vez nos cruzamos en el camino - agregó con una mueca el ojiverde.
-
Pero ya hubiera regresado, no te creo… dime ¿dónde lo dejaste? - se acercó a él amenazantemente.
-
No lo se, no lo he visto - se defendió el chico, colocando las manos frente a él.
-
Eso es verdad, no lo hemos visto desde que salimos de la Enfermería - manifestó en su ayuda el castaño.
-
Mm voy a buscarlo y donde lo encuentre me va a oír… - salió de la Sala común hecha una furia, buscando al chico.
-
Mmmmm creo que Ron ahora si acabara golpeado - comentó Lupin con risa.
-
Esa chica esta loca - respondió el otro.
-
Ni que lo digas… bueno, vamos al Comedor - dijo Harry, iniciado la marcha.
-
Te llevamos hasta allá, después tenemos que irnos - anunció Remus.
-
Si, tenemos unos asuntos pendientes - manifestó su padrino con premura.
-
No me extraña, vamos - se encaminaron al Comedor.
En Slytherin…
Blaise levitaba varios platos con su varita, mientras caminaba hacia el pasillo, por la puerta se acababa de ir el elfo domestico que había traído la comida, de pronto una voz tras el llamó su atención.
-
¿Dónde llevas tanta comida? - preguntó Theo curvando su ceja.
-
Bueno, al menos me has evitado la molestia de mandarte llamar - comentó mirando al recién llegado.
-
A mi nadie me manda llamar ¿qué quieres? - indagó molestándolo.
-
Relájate Theo, solo te íbamos a invitar a comer, pero si no quieres… ve a al Comedor como los demás - empezó caminar seguido del rubio.
-
¿Y quién esta?, ¿Draco? - preguntó, caminando al lado del moreno.
-
Si… pero no te recomiendo que no te le acerques mucho por el momento - dijo con una sonrisa, recordando las palabras del castaño.
-
¿Mmmm? ¿Y eso? - cuestionó extrañado.
-
Mmm pues… ¿cómo decírtelo? - abrió la puerta y lo dejó pasar, Nott se detuvo al ver en el interior al castaño.
-
¿Y este qué hace aquí? - interrogó Theo desconfiado.
-
Tranquilo Nott, es de confianza… Gerard D`Granchester, Theodore Nott - Draco hizo las presentaciones sin ningún entusiasmo, el castaño se levantó y le extendió la mano, la cual el rubio estrechó después de un momento de estudiarlo.
-
Nott pásate, no tengo todo el día para estar aquí parado esperándote con la comida levitando - expresó Blaise, algo molesto.
-
Deja de fastidiar Blaise - Theo se acercó a Draco que estaba acostado, invocó una copa y se la extendió al chico, para que le sirviera.
-
¿Dónde me ves cara de tu sirviente? Sírvete tú… - expresó Malfoy, dándole la botella, sin levantarse.
-
Mmmm ¿estamos enojados, eh? - se volvió hacia Blaise. - ¿qué le pasa al nene consentido, "Negro"?
-
Pues como te digo Theo, no te recomiendo que te sientes junto a él… Gerry nos acaba de platicar que nuestro querido Draco tiene algunas tendencias… "raras" - advirtió el Slytherin.
-
Zabinni - expresó el aludido en tono de advertencia.
-
¿Raras? - se levantó y lo miró desde lejos, luego miró a Gerry - ¿por eso los dejaste solos? ¿Él y él… bueno… son… tu sabes?
-
¡Claro que no! - expresó Draco levantándose furioso con las mejillas raramente rosadas - dejen de decir tonterías.
-
Pues el beso en el cuello de Gerry no fue ninguna tontería - aseveró Blaise.
-
A mi no me metan, yo solo les dije lo que pasó, de dudar de alguien lo haríamos de ti - Gerry señaló a Blaise - tu duermes en la misma habitación quién sabe que cosas raras pasen aquí en las noches - dijo risueño.
-
¡Por Merlín!… no me voy a juntar más con ustedes - expresó Theo, divertido mientras se alejaba.
-
No digas idioteces - rugió el líder de Slytherin.
-
Mmm en eso yo no participo, hasta ahí llega mi amistad - expresó Nott burlonamente.
-
Oye mi sexualidad no esta en duda ¿qué te pasa? - interrogó Blaise a Gerry.
-
Yo no se, yo solo digo lo que pasó… además ayer Draco se vino a dormir aquí ¿no? - interrogó Gerry, intentando averiguar donde había dormido el rubio.
-
Bueno si, pero…
-
¡A callar todos!, ¡no soy gay!, Blaise tampoco… si alguien aquí tiene tendencias raras eres tú… - Draco bramó señalando al castaño.
-
No, no, no, a mi no me metas, a mi si me gusta alguien - se defendió Gerard.
-
A mi también, tengo a Ginny… y muchas antes que ella, así que yo si estoy bien definido - afirmó Blaise.
-
Y yo a Emilie y a mi, mi historial me precede - mencionó Nott, lavándose las manos de ese extraño asunto.
-
Y yo a Nurit y claro que muchas más, así que el único que no mencionó nombres eres tú… así que tú eres el raro - acusó firme Draco.
-
Bueno… eso es… porque no puedo decir su nombre, pero su hay alguien que me gusta - dijo, pensando en el pañuelo en su bolsillo.
-
¿Niño o niña? - interrogó Blaise curvando su ceja.
-
Eres un idiota, bueno... ya vamos a comer ¿o discutiremos de su vida sexual toda la vida? - indagó Gerry queriendo dejar ya ese tema por la paz.
-
Comamos, ya me aburrí de este tema - los cuatro se acomodaron en la habitación, invocando una mesa y sillas, se dispusieron a comer.
En Gryffindor…
La menor de los Weasley miraba el horizonte pensando en todos los puntos a favor de Blaise… y en los de Harry…
"Harry siempre fue el chico que me intereso, él siempre fue bueno conmigo… incluso después de que terminamos, aunque el trato de poner una barrera entre los dos, y cuando yo trate de volver con él, fue franco… a él le preocupaba que Voldemort me atacara y prefería estar lejos de la personas porque así se sentía seguro para poder luchar contra el Señor Obscuro, quizás fue por eso que me gustó... porque siempre fue valiente para luchar contra Voldemort… pero Blaise es… bueno él siempre me a gustado, por ser diferente a los demás, por ser extremadamente atractivo y por ser prohibido, es Slytherin… es diferente a Harry, Harry es sensible, tierno… y algunas veces hasta tonto, pero Blaise es… fuerte… es… altanero, arrogante… sabe quien es y lo que tiene y lo utiliza a su favor… es interesante y es sexy, tiene presencia… además a pesar de que todos creen que es un patán y a veces lo es… también es un caballero, la manera en la que me cuido, como me trata… y sobre todo… por Gryffindor que labios… ¡que manera de besar! Y ese sex appeal que derrama… ¡por Merlín! Es tan intenso y Harry es… tan pasivo, tan decente… bueno, al menos conmigo lo era, porque últimamente se ha descarado un poco… o sea se arregla para Sol, incluso su actitud… es más atrevida… no es el Harry con el que anduve".
Dejó salir un hondo suspiro, por aquellos tiempos en los que Harry era todo su mundo, pero ahora había tanto que lo colapsaba. "Lav tiene razón… Blaise arriesga mucho por mi, él me esta probando que si le interesa estar conmigo y Harry esta con Sol, incluso son novios… y ya la presento con Sirius y Remus… o sea que va en serio… a ella si la dejo estar con él… sin preocuparse por Voldemort… ella logró sacarlo de su encierro en unos cuantos días y yo no lo logre en meses de intentarlo, pero no creo que lo que sintió por mi se haya acabado tan fácil, solo porque conoció a Sol, además… esa Cho arruinó todo… es una idiota… si no se hubiera entrometido, tal vez estaríamos bien… aunque… de cualquier manera me hubiera dejado, por mi bien… pero si hubiéramos seguido… y apareciera Sol, ¿qué hubiera pasado? ¿y también esta Zabinni?… a mi me seguiría gustando aún andando con Harry… yo nunca había sentido esa explosión de sensaciones con un beso de Harry y con Blaise es… ¡Ufff! Intenso… colocándolo en una balanza, creo que Zabinni merece una oportunidad… así que… hoy en la noche… estaré con Zabinni, caiga quien caiga".
De pronto el sonido de su estómago la hizo salir de sus cavilaciones.
- Mejor voy a comer algo, supongo que ya estarán allá algunos de los chicos… o tal vez vea a Blaise, un poco de adulación a mi persona ayudaría - salió con una sonrisa de la habitación, yendo al Comedor.
De regreso en las escaleras…
Los cupidos Weasley planeaba una estrategia para que su pequeño hermano se liberara del yugo de Lavender, mientras miraban discretamente a la escalera, donde Ron reía de las ocurrencias de la rubia de Ravenclaw.
-
Mmm ya tengo hambre, vamos a comer ¿no?, las penas con comida son menos - dijo divertido.
-
Pero, yo no tengo hambre - denegó en un suspiro Luna.
-
Vamos, prueba uno de los postres y te sentirás feliz, te lo digo por experiencia… a mi me han consolado cada vez que peleó con Lavender…
-
Pues ¿dónde los guardas?, porque no se ve que estés gordo - dijo picándole las costillas, haciendo que el chico se contorsionara.
-
No me hagas cosquillas - pidió Ron divertido.
-
¡Aaahh con que tienes cosquillas! - usando las dos manos, se acercó a él, haciendo que él terminara en el suelo, retorciéndose de la risa.
-
Ya Luna, ya… Luna… basta… Luna… - intentaba articular palabras, mientras tomaba las manos de la chica.
-
Vamos Ron… ríete - cuando Ronnie le tomó las muñecas y las jaló hacia arriba, provocó que Luna quedara casi encima de él… a escasos centímetros del rostro del pelirrojo, notando lo brillante de sus ojos, sin separar la mirada de esos profundos lagos azules… tan penetrantes… tan… - tienes unos ojos muy profundos - susurró suavemente.
-
Mmmm… - solo emitió un murmullo, ya que sus pupilas analizaban a la hermosa chica que tenia frente a él, sus ojos eran de un azul muy suave, tanto que incluso parecían transparentes, su piel suave, con unas ligeras marcas rojas en sus mejillas… sus labios eran… rosas… suaves y muy… invitadores… al escuchar las palabras de ella, sus mejillas se colorearon ligeramente, dando un tonó más adorable a la tersura de su piel - y tú eres más bella de cerca.
-
Yo… - después de unos segundos se dio cuenta de lo que hacia y se levantó apresurada - pues a Neville no le pareció.
-
Olvídate de eso - la tomó de la mano, intentando recobrar la compostura - vamos a comer…
-
No lo se, no quiero ver a Neville - musitó con tristeza.
-
Mmm ignóralo, vas a estar conmigo ¿bien? - la volvió a jalar, llevándola consigo al Comedor.
Esta extraña sucesión de hechos, no pasó desapercibida por los gemelos Weasley, cuando los vieron ponerse de píe, caminaron para que no los vieran.
-
¿Viste eso? - cuestionó pícaramente Fred.
-
Si, no cabe duda… nuestro hermanito no es ningún tonto - aceptó con orgullo.
-
Claro que no, es un Weasley - mencionó Fred con orgullo - solo un poco distraído…
-
Pero han llegado los cupidos Weasley, para poner orden en su vida - anunció con una sonrisa bonachona George.
-
Aunque… él solo no lo hace nada mal, tenia que ser Weasley - se vanaglorió su hermano.
-
Si, pero tres Weasley piensan mejor que uno - evidenció George.
-
Recuerda que esa Lavender le debió de dar algo para hacer a Ron tan manso - manifestó convencido Fred.
-
Yo diría que menso, pero ahora… hemos encontrado un buen prospecto para él y liberarlo de las garras de esa loca.
-
Mmm solo tenemos un problema hermano - dijo pensativo.
-
Neville Longbottom - expresó George con sabiduría.
-
Así es, tenemos que averiguar qué pasó entre ellos… o si Ron es el tercero en discordia - indicó meditabundo Fred.
-
Vamos, busquemos respuestas… - se alejaron rumbo a la Torre de los leones.
En el Comedor…
Sol, debatía divertidamente con sus primos acerca del chico en cuestión, o sea, su novio Harry Potter.
-
¿Cómo puedes andar con un niño? - interrogó por cuarta vez, Carlo.
-
Muy fácil, no es un niño, es más grande que tú - respondió altaneramente.
-
Pero solo en edad, porque parece un niño - se defendió con firmeza Carlo.
-
Pero así me gusta… - farfulló firme.
-
Y prefieres estar con él, a estar con nosotros - afirmó con un gesto de tristeza.
-
No, ¿qué se quejan?… ustedes estaban siendo bien atendidos por prácticamente toda la selección ¿no? - interrogó divertida del gesto de su primo.
-
Bueno, eso fue solo porque tú nos dejaste ahí - explicó Andoni.
-
Noooooooo o sea… cuando yo llegue, ustedes ya estaban rodeados de chicas... y conociéndolos no fue por ser precisamente santos ¿o no Iván?
-
A mi no me metan - expresó el pequeño, mirando a la puerta, buscando a los gemelos.
-
Pero… él vive aquí y tú en Francia ¿no podías haber buscado uno por tu casa, de todos los que tienes allá?, ¿tenias qué venirlo a buscar en otro lado? - interpeló utilizando su lógica.
-
Pero ¡si esos no te caían bien! - objetó Andoni con extrañeza.
-
Bueeeno, pero ahora es diferente - explicó Carlo, fulminando con su mirada a su primo.
-
Mmm bueno, pero… apoyo el punto ese chico vive muy lejos Sol - apoyó Andoni a su primo.
-
Bueeeno ya veremos como hacemos, dejen de molestar y trátenlo bien o me enojare con ustedes… y les diré a mis padres que los regresen - amenazó Sol, pasando su mirada de advertencia entre los dos franceses.
-
Mmm lastima Solecito, nosotros tocamos mañana aquí, así que no creo que te puedas librar de nosotros - se vanaglorió Carlo, colocando su sonrisa burlona.
-
¿Cómo? ¿Por qué? - cuestionó con incredulidad.
-
En el Children´s, en Hogsmeade, los organizadores del Torneo nos contrataron para animar la fiesta de mañana, porque por una extraña causa… los que iban a tocar no llegaron, Buggy y los demás llegan mañana - anunció risueño Andoni.
-
¡Por Merlín! Esto no me gusta nada - dijo Sol en un susurro.
-
No te preocupes...- mencionó Andoni con burla.
-
¿Van a venir todos o qué? - preguntó asustada.
-
Alégrate, ahí llega tu… niño… púbero - señaló Carlo a manera de consuelo.
Harry se despedía de los Merodeadores en la puerta…
-
Mmm demuéstrales a esos francesitos, quién eres… te mandare más ropa - anunció Sirius.
-
¡Por Merlín!… - suspiró el castaño, divertido de oír los consejos de Black.
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Si lo he echo por ti Remus, que no lo haga por Harry… no seas egoísta, Harry también necesita mi ayuda - manifestó Sirius divertido.
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Ya cállate Canuto, vámonos… - lo apuró Remus, antes de que le diera más malos consejos a Harry.
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Ustedes están locos, pero me vendría bien un poco más de ropa, algunas lociones… y… gomina… también algo de dinero - pidió con alegría.
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¿Y para qué quieres dinero? - interrogó Lupin frunciendo su ceño extrañado.
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No nos importa, lo tendrás… te lo mandare esta noche, no te preocupes - aseguró consentidor su padrino.
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Mmmmm estas malcriando a este niño, lo vas a echar a perder - advirtió Lupin con pesar.
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No lo creo, te tengo a ti para que nos ubiques - bromeó Harry.
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Gracias a Merlín… si fuera por ustedes se elevarían a niveles raros. - expresó mirando hacia arriba.
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Vamos Lunático, admite que también te gusta vestir bien, así le gustas más a Nym - codeó Sirius con una sonrisa picara bailando en sus labios, logrando sonrojar a su amigo.
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Cállate ya Sirius, vámonos… - Remus abrazó a Harry fuertemente - te veremos pronto, cuídate.
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Si… - también lo abrazó susurrándole al oído - no te preocupes, todo estará aquí mañana.
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Gracias, cuídense… y Remus ¡actívate! - dijo riendo, mientras huía del castaño y Sirius reía.
Entró con seguridad al Comedor, mirando a la mesa de Beauxbatons, notó de inmediato la mirada sarcástica de Carlo sobre él.
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¡Por Merlín! Aquí vamos - se acercó a la mesa, sonriendo al ver a Sol, levantarse e ir corriendo a su lado.
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¿Estas bien? - preguntó en cuanto lo abrazo, antes de darle su aviso.
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Si, todo bien - afirmó posando su pupilas en ella.
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Ignóralos, ¡por Merlín!, ignóralos… - suplicó Sol.
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No te preocupes, lo sabré manejar - caminaron hasta la mesa, sentándose juntos, bajo la analítica mirada del par de franceses.
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¿Ya te sientes mejor?, ¿la chica fue ruda contigo, eh? - inquirió amablemente Andoni.
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Si gracias, ya me siento bien… esa chica es algo… exagerada - dijo diplomáticamente.
-Pobre niño, le pego una niña - se burló el francés.
-¡Carlo! - regañó Sol, fulminándolo con su mirada.
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Mmm si, si me pegó una niña, pero yo gane… por algo soy el mejor buscador de Hogwarts - dijo vanidosamente.
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Mmm si tú lo dices - el ambiente entre los chicos era algo tenso.
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Mira Harry ¡llegó Ron! - exclamó Iván, poniéndose de pie, el ojiverde volteó rápidamente, a tiempo para verlo entrar al lado de…
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¿Luna Lovegood? - interrogó Harry extrañado, inmediatamente giró y vio a Lavender ponerse de pie - Oh, Oh… esto no es bueno.
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¿Qué sucede?, ¿qué no era su novia Lavender? - preguntó Sol, extrañada.
-
Pues si, pero… desde ayer esta raro, supongo que discutieron - comentó Potter, asimilando el hecho, esperando que esto no se volviera un campo de batalla.
-
Ohhh… - expresó al verla acercarse a la pareja
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¡Los gemelos! - gritó Iván fuertemente.
En la puerta…
La pareja había notado varias miradas puestas en ellos…
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¡Por Merlín! Ahí viene Lavender… - exclamó Luna, dando un ligero paso atrás, colocándose tras Ron, en otro momento hubiera ido hasta ella para saludarla, pero era claro que estaba molesta.
-
Tranquila, ven… - caminó a la mesa.
-
¿Dónde has estado?, !te he estado buscando! ¿No qué estabas con Harry?, ¡yo lo vi y no te había visto!, ¿qué haces con Luna Lovegood?... ¿todo este tiempo has estado con ella en vez de hablar conmigo?, ¿Ron?, ¿Ron?, ¿me estas oyendo? - exclamó cegada por lo celos.
-
Después hablamos - respondió Ron sin mirarla.
-
No, ¿aclaramos esto ahora ¿qué haces con ella?, ¿dónde estabas? - interrogó furiosa.
-
Ya te dije que después hablamos - repitió casi perdiendo la calma.
-
¿Qué no? Y tu Lunita vete a buscar a tu novio, que yo necesito hablar con el mío - dijo desdeñosamente hacia la rubia.
-
No le hables así - exclamó enojado - estas loca, tranquilízate…
-
¡Gemelos al rescate! - gritó uno de los pelirrojos, llegando en ese momento ya habían obtenido los detalles de la terminada relación de Neville y Luna.
-
Pero ¿qué hacen aquí? - interrogó George, tomando de los hombros a Ron y a Luna con cada brazo - ¡sentémonos a comer! - los jaló hasta sentarlos, ignorando a Lavender.
-
Un placer tenerte sentada a nuestra mesa Lovegood - dijo Fred risueño.
-
Así es… ¿quieres un postre? - interrogó George, logrando que la chica sonriera ligeramente.
-
No, prueba este… es mejor para las penas - expresó sonriente.
-
Ronald Bilis Weasley, quiero hablar contigo ¡ahora! - ordenó Lav fríamente.
-
Lavender, ahora estoy ocupado, después - pidió de la manera más calmada que podía.
-
Saca una cita, Ron estará libre hasta él… 5 de junio del 2010 ¿te interesa? - dijo Fred bromeado.
-
No estoy para sus bromitas - expresó furiosa, una tercera voz entro en discordia.
-
¿Qué pasa? - interrogó Ginn extrañada.
-
Que tú hermano no quiere hablar conmigo… y estos… estos… dos… solo se burlan de mí… y Ron ha estado toda la tarde con Lovegood en vez de hablar conmigo… y… y…
-
Tranquilízate y siéntate… vamos - Ginevra la tomó del brazo y la llevó a la mesa, lejos del trío de pelirrojos.
-
Que bueno que se la llevo - dijo Fred con practicidad.
-
Si, esa chica esta enojada - profirió George, imitando su cara.
-
Ron no quiero que tengas problemas con ella por mi culpa, yo… - Luna intentó ponerse de pie.
-
Tú te quedas aquí… y comes con nosotros - expresó terminante, para después brindarle una sonrisa de confianza - vamos…
En Slytherin…
Después de comer, el cuarteto, llenó sus copas y bebieron tranquilamente, hasta que…
-
¿Es de confianza?, ¿total? - interrogó Theo, señalando al castaño.
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Si… él… sabe del reproductor muggle y de los discos… - expresó Draco serio.
-
Mmmm a dado su palabra de no revelar nada - completó el moreno.
-
Entiendo… - miró al castaño con seriedad - ¿puedo confiar en ti?
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Lo que digas no saldrá de esta habitación - contestó Gerry sin bajar la mirada.
-
Bien… yo… pienso llevar formalmente a Emi como mi pareja y… llevarla a casa de mis padres en la próxima salida al Hogsmeade - comunicó con seriedad.
-
¿Acaso, estas loco?, ¿qué crees que tus padres irán?, ¿quieres que te maten? - interrogó su líder atropelladamente.
-
Yo no necesito la aprobación de ustedes, solo se los estoy comentando… y advirtiendo - informó Theo con simpleza como si tuviera todo bajo control.
-
¿Y eso qué tiene de raro?, ¿es tu novia, no? - interrogó Gerard fingiendo estar ajeno a los sucesos.
-
Si, pero… - calló al no saber cómo expresarlo.
-
Su novia es sangre mestiza - respondió Blaise.
-
¿Y?, ¿a ti te gusta un traidora de sangre?, ¿no es así como le dicen a Ginny por sus creencias? - miró a Draco - y tu… bueno…
-
Yo nada… Nurit es sangre pura - se defendió terminante.
-
Eso no me importa como les dije… ¿me van a apoyar o no? - interrogó firme, posando su mirada en sus amigos.
-
Pues… por mi haz lo que quieras, hoy invite a Ginny a ser mi pareja en la fiesta de esta noche - anunció con ligereza Zabinni.
-
¡Aaaahhh por Slytherin! ¿Qué les esta pasando?, ¿están locos? - interrogó Malfoy frustrado.
-
Pues yo creo que son… valientes - afirmó Gerry categórico, admirando la decisión de ambos Slytherin.
-
¿Valientes? - interrogó Draco desconcertado.
-
Si, el tener el valor de admitir ante todos que no están en lo establecido es de tener valor… no como otros… que bueeeno…- dijo D'Granchester indirectamente.
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¿De qué demonios hablas?, ¿sabes lo que les harán cuando eso pase? - interrogó con impotencia.
-
Ellos lo saben y al parecer no les importa - afirmó Gerry serio.
-
Cierto, sabemos lo que se avecina… pero que se atrevan a tocarnos, somos la elite de Slytherin… nadie se atreverá a tocarnos, además aquí tienes al líder de los Slytherin… si él no se atreve, los demás no harán nada - aseveró Blaise confiando en su amistad con Draco.
-
Entonces Draco - Nott volvió a fijar su vista en él - ¿serias capaz de mandarnos golpear por no respetar las tradiciones? - después de soltar su pregunta tres pares de ojos se clavaron en el rubio de pupilas mercurio.
-
Son unos idiotas - respondió, después de un largo silencio.
-
No lo haría, estoy seguro - afirmó Gerard sin pensar.
-
¿Por qué crees que no lo haría? - preguntó el príncipe de Slytherin, extrañado de las palabras del castaño.
-
Mmm porque ellos son tus amigos, de los pocos en los que confías… no creo que hagas algo así - respondió nervioso.
-
Esto no es por nuestra amistad, ya lo oíste… como líder van a venir a decirme lo que hacen y yo… tengo que tomar una decisión, además… ellos saben a lo que se están arriesgando al hacer esto… como amigo… tal vez no lo haría. Pero como líder, hay reglas que respetar… así que mentiras y traiciones aquí no hay… ¿o no es así? - interrogó a los otros dos - así como son valientes para salir con esas… ahora lo serán para soportar lo que se les viene, toda acción tiene una consecuencia.
-
Mmm no entiendo que clase de amigos son ustedes - comentó Gerry extrañado.
-
Somos Slytherin… - aseveró Blaise adusto, como si con esa palabra resumiera todo.
-
Nosotros no culparíamos a Draco por hacerlo, es su deber como líder, mientras nosotros sepamos que como amigo él no lo haría - aclaró Theo, para que el americano lo comprendiera.
-
Pues… - miró a Blaise y a Nott - son demasiado unidos… pero hasta entre las víboras se muerden… ¿y qué vas a hacer si te lo piden?
-
Soy maldito, pero tampoco soy idiota… cumpliría con la Casa y con mis amigos, hare lo que crea correcto - respondió sin inflexión en su tono de voz.
-
Mmm eso no suena bien - expresó Gerry, notando la mirada de desconfianza de los otros dos Slytherin. - los apoyo, aunque me tenga que ir… los apoyare - expresó, levantando su copa.
-
Mmm eso no nos sirve de mucho, pero gracias… - expresó Zabinni, provocando la risa del castaño.
-
Zabinni, tu sabes donde contratar los Schall, contratemos un par de guardaespaldas por un tiempo - sugirió Theo.
-
¿Tú contratas Schalls? Que interesante… - mencionó Gerard deduciendo los golpes de Córner.
-
¿Y tu con quién iras Draco? - interrogó Blaise evadiendo el tema de los Schall.
-
Obviamente con Nurit, se lo pedí esta mañana - mencionó orgulloso.
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Mmmmm vaya, vaya, vaya... así que con la princesa de hielo ¿no?, ¿quién lo diría?, ¿así que ya cayó en tus brazos? - aseveró Nott, sin sorprenderse… sabía que Draco tenía sus técnicas para conquistar y vaya que eran eficientes, muchas ya lo habían comprobado.
-
Mmm así soy yo - expresó vanidosamente, ni él, ni Nott notaron la mirada de ira del castaño, únicamente Blaise Zabinni se dio cuenta de esta reacción… cosa que lo intrigó "Ahora qué le pasa a este? Con que no me salga que si es gay, porque entonces… no respondo".
En la Sala común del entrenador de Hufflepuff…
-
¿A mis padres?, digo… los míos… ¿mis padres? - interrogó nerviosa.
-
No creo que tengas más padres Gotty - dijo divertido Cedric.
-
Si, lo se… pero ¿mis padres? - preguntó nuevamente, más asustada.
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Pues así dice la invitación ¿tu qué dices?
-
Bueeeno… yo…
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¿De qué temes? - preguntó Cedric frunciendo su frente.
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Pues si, tu madre… va a tratar a mis padres como me trato a mí, no creo que sea bueno… llevarlos - explicó temiendo que su novio se enojara.
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Entiendo, pero…
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No lo se Ceddy, yo… no me gustaría que mis padres soportaran desaires de parte de tus padres - manifestó preocupada.
-
Yo hablare con mi madre ¿te parece?
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Mmmmm - murmuró poco convencida.
-
Pero piénsalo y piensa en la fecha en la que quieres que se haga - pidió con dulzura.
-
De acuerdo lo pensare, pero no te aseguro nada - expresó meditabunda, sintiendo el brazo de Cedric rodeándola.
-
Tranquila Gotty, yo estaré contigo - musitó tranquilizándola.
-
Lo se, gracias… - dijo, abrazándolo fuertemente, mientras pensaba no solo en la reacción de los padres de Cedric al ver a los suyos… si no en la reacción de sus propios padres al saber que mantenía una relación seria con Cedric Diggory.
En el Comedor…
Harry miraba sorprendido lo ocurrido en la mesa de Gryffindor.
-
¿Quién es esa chica? - interrogó extrañada Sol.
-
Luna Lovegood de Ravenclaw… y hasta ayer era la novia de Neville Longbottom.
-
¿Y qué hace con Ron? - preguntó confundida.
-
Es muy complicado de contar al parecer Ron ya se canso de que Lav lo mande y están enojados - explicó incomodo.
-
Pues ya era hora, ningún hombre que se precié de serlo, se deja mangonear por una mujer - expuso firme Carlo.
-
Carlo, no digas eso - recriminó la pelirroja.
-
Pues… al parecer Ron esta en eso - replicó el buscador.
-
Esta situación es muy densa - puntualizó Soleil.
-
Miren chicos, esos chicos son los gemelos Weasley… ellos son inventores y tienen una tienda muy divertida - anunció el pequeño Iván.
-
¿Con qué esos son los tan mencionados gemelos, eh? - expresó Carlo mirando la mesa de Gryffindor.
-
¿Ahora también vas a celar a Iván porque se lleva bien con los gemelos? - reprochó su prima.
-
Mmmm tal vez, después de todo alguien los tiene que cuidar de… niños… extranjeros - dijo mirando fijamente a Potter.
-
Mira, los gemelos llegaron a rescatarla - señaló Harry, ignorando las palabras del francés.
-
Ahí llega Ginny, espero que calme a Lavender - murmuró Sol.
-
Yo también, sino tendré que…
-
Tranquilo Harry, ya se la llevo a sentar… terminemos de comer y vamos para allá - sugirió su novia.
-
Si, es de mala educación no ver a la gente con la que esta sentado, de frente - pronunció desdeñoso Carlo.
-
Carlo, deja de fastidiar, ¡por Merlín! - espetó su prima, meneando su cabeza.
-
Carlo, deja esa actitud de protección… Sol esta bien - expresó Andoni, sonriéndole a medias a Harry - ¿desde cuándo juegas?
-
Desde que entre a primer curso - expuso el buscador, ese era un tema que si le gustaba.
-
Eso no es verdad, no se puede jugar hasta ser por lo menos de tercero - interpeló incrédulo el francés.
-
Pues no lo se, mi jefa de Casa la profesora McGonagall me llevó con Oliver Wood que era el capitán de la Casa de Gryffindor y me dieron el puesto de buscador… mmmm me vieron volar por… una de las jugarretas de Malfoy, así que les guste y me dieron el puesto.
-
Mmmm… - murmuró escéptico.
-
Genial, Malfoy es el otro buscador ¿no? - comentó Andoni, buscando en el Comedor al otro chico.
-
Así es, es de Slytherin… algo pedante… - miró a Carlo con ironía - tu podrías ser un perfecto Slytherin - dijo sarcásticamente - después de Angelina, me dieron expuesto de Capitán de Gryffindor…
-
¿Y todavía eres capitán? -interrogó con altivez Carlo.
-
Por supuesto, soy bueno en lo que hago… - respondió muy al estilo Sirius Black.
Así… la comida más incomoda de la existencia en Hogwarts de Harry continuó entre sarcasmos velados de parte de ambos chicos.
Mientras tanto en la mesa de Gryffindor…
Ginevra Weasley intentaba calmar los agresivos ánimos de su morena amiga…
-
Cálmate Lavender, no vas a lograr nada atacando a Luna - profirió Ginny lógica, esperaba que su amiga se calmara.
-
Pero… él no quiso hablar conmigo, tampoco estuvo con Harry y ahora resulta que todo este tiempo él ha estado con Luna Lovegood - gruñó aún exaltada.
-
Mira Lav, Luna es amiga nuestra, no tienes porque ponerte así - trató de hacerla entrar en razón.
-
¿Cómo que no?, ¿no viste como se escudo detrás de mi Won-won? - exclamó nublada por los celos.
-
Pero con tu actitud ¿qué esperabas?, casi saltaste a su cuello - evidenció rodando sus ojos, cansada de la actitud de su amiga.
-
Y luego los gemelos… están de su lado.
-
Tranquilízate Lavender ¿de verdad qué no has entendido? - le preguntó logrando que la mirara.
-
¿Qué no he entendido?, ¿tú sabes algo?, ¿crees que Ron me engaña con esa? - indagó con unas lagrimas escurriendo por sus mejillas.
-
¡Por supuesto que no!, escúchate… eres tu la que estas alejando a Ron de ti, esa actitud manipuladora y controladora - enunció firme.
-
Pero yo no soy así - no podía creer lo que su amiga le estaba diciendo.
-
Claro que si, escucha lo que dices… tranquilízate y dale un respiro a ese pobre hombre, digo… con lo que dijiste de Harry no estabas en los mejores términos con él… y ahora con esa escenita que armaste no creo que sea el momento oportuno para que hables con Ron - indicó esperando que captara al menos una parte de lo que le había dicho.
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Pero no puedo dejar que esa…
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Ya basta Lav, eres un caso perdido… - se levantó y la hizo levantarse con ella. - vámonos ya… antes de que hagas alguna locura - empezó a caminar con la chica a su lado, mientras la pelinegra miraba con odio las pelirrojas cabezas de los gemelos, Ginny desviaba su atención a la mesa de Slytherin, en busca del moreno, pero no vio señal alguna de él… o del rubio Malfoy... solo se topó con la fría mirada de Pansy Parkinson.
Ambas chicas salieron de ahí, a la Torre de Gryffindor… donde sin siquiera ser invitada, Lavender se tiró en la cama de la chica como lo hiciera horas antes y volvió a soltar una serie de epítetos nada amables a Ron, Luna y los gemelos.