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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 30
OoOoOoOo
Hi
¿Cómo están?
Hemos vuelto después de más de un año… no es que no quisieramos publicar, pero el tiempo se nos pasó caóticamente… y no es que dejaramos de escribir, simplemente es que este capitulo es enorme… si, sabemos que algunas personas preferirian que publicaramos en partes y mas frecuentemente, pero nlo que sucede es que se cortan las ideas y se pierde la esencia… por eso preferimos tardarnos y dejar un capitulo extenso para que ustedes puedan leer y entiendan la escencia de todo ese dia, porque narramos dias enteros, pero esta bien, hemos de solucionar eso, ya que cuando acabe el Torneo los capitulos se volverán más cortos ya que no tendremos que manejar a tantas personas.
Tambien sabemos que preferirían que nos enfocaramos en Draco y Hermione, pero no podemos desarrollar una relación tan estrecha en unos cuantos días, esto toma tiempo. En cuanto a las demas parejas tambien hacen parte del contexto ya que Theo y Blaise atraviesan por algo similar. Así que pedimos comprensión.
Pedimos una gran disculpa por el retraso en la actualización y esperamos seguir contando con el apoyo de todos nuestros lectores, así como con sus comentarios.
OoOoOoOoOo
De la pasión al odio...
En Beauxbattons…
Harry acomodaba al niño en su cama, mientras Sol lo despojaba de los zapatos, para después arroparlo, sonrientes, salieron de la habitación, cerrado la puerta con cuidado.
-
Gracias por traerlo Harry - le manifestó, sonriéndole tiernamente.
-
De nada nena, después de la bromita de tus primos, créeme que lo hubiera cargado yo mismo - aseguró el ojiverde.
-
Ahhh siento eso, de verdad discúlpalos… y por favor ignóralos, pero… les gusto lo que dijiste… creo que al menos en parte se mantendrán calmados - espetó la pelirroja.
-¿Qué dije? - cuestionó sin saber de que hablaba la pelirroja.
-
Si, eso de que no importa la distancia y…. que me quieres… fue lo que necesitaba oír, y yo pues… me encanto escucharlo - murmuró ligeramente sonrojada.
-
Es la verdad, la distancia no nos separara, ya lo veras… - aseveró el elegido.
-
Eso esperó - levantó el rostro, recibiendo los calidos labios del león, profundizando el beso al pasar sus brazos por su cuello, mientras el chico se estremecía.
Las voces en la Sala común llamaron la atención de ambos, Harry miró con tristeza a la chica, esta solo sonrió y lo tomó de la mano guiándolo a su cuarto.
-
Ven, pasa - pronunció haciéndole una señal, notando como dudaba al entrar - siéntate por favor - señaló su cama, que lucia un cobertor blanco, además de varios cojines.
-
Si, gracias… - la miró apoyada en el tocador, donde había varias botellas, mientras ella le brindaba una sonrisa dulce.
-
¿Estas nervioso? - interrogó divertida, al notar un ligero cambio de actitud del chico.
-
¡Nooo!¡claro que no! es solo que… - la miró reír suavemente y acercarse a la cama, apoyando las manos sobre esta, en busca de que sus miradas quedaran al mismo nivel.
-
Tranquilo Harry… si quisiera abusar de tu virtud, ya lo hubiera hecho - replicó divertida, observando un ligero sonrojo en sus mejillas.
-
No yo… - intentó negar, no quería quedar en ridículo frente a ella, así que se sereno pensando en que tenía que sacar lo Potter que llevaba por dentro, la miró nuevamente sonriéndole pícaramente, tomándola de la cintura la jaló, haciéndola recostar sobre la cama - no es mi virtud la que me preocupa… - advirtió, antes de apoderarse de los labios de la francesa con pasión, mientras sentía las manos de Sol en su espalda, aferrándose a él.
Se dejo guiar por los instintos, abandonado la boca sonrosada de la chica, besó su mejilla, bajando hasta su cuello, topándose con la barrera de la chaqueta que ella usaba, sin pesarlo desabotonó la prenda, dejando expuesta la bronceada piel que ostentaba los clásicos brillos, además de despedir el agradable aroma de su perfume, sin poder resistirse a tal invitación reinició su ataque, mordiendo ligeramente, mientras bajaba su mano hasta el borde de su falda, donde la abertura lateral de esta permitía el contacto directo con la piel, la cual acarició suavemente, sintiendo lo calida y delicada que era, lo cual lo incitaba a seguir, sintió como Sol se estremecía debajo de él ante las caricias que le estaba propinando, mientras ella acariciaba sus mechones negros con sus suaves manos, acercándolo más evitando que existiera espacio entre sus cuerpos.
La respuesta de Soleil y el calor que emanaba de su cuerpo, le provocaba una oleada de descargas eléctricas en todo su cuerpo, elevando su temperatura, más al sentir los labios de la francesa en su cuello, repartiendo suaves roces en él, mientras sus manos vagaban por su pecho, murmurándole palabras en francés a su oído, que simplemente lo hacían reaccionar más intensamente.
Regresó a sus labios moviéndolos acompasados, agitando aún más sus respiraciones, hasta que en busca de oxigeno el ojiverde, terminó el beso, dándole ligeros roces, antes de hundir el rostro en la pelirroja melena, queriendo recuperar el aliento y la normalidad en su respiración - ¿sabes?
-
Dime… - respondió agitada, llevándose una mano a la mejilla, la cual se sentía acalorada, mientras pasaba su otra mano por su cabello acomodándolo, aún podía sentir esas mariposas volar en su estomago, más al sentir el calido aliento del chico en su cuello.
-
Fue muy en serio lo que le dije a tus primos… te quiero mucho… a pesar de haber pasado solo un par de días a tu lado, que sin duda he disfrutado como nunca y no quiero que la distancia haga que pienses que esto se acabara… porque no es así… iré a Francia en vacaciones o en las salidas a Hogsmeade… usare un translador… todo lo que este en mis manos para estar cerca de ti…
-
Harry… - murmuró mirándolo llena de emociones - yo vendré cuando pueda… se que la distancia es un fuerte enemigo pero no me importa, como tampoco me importa que seas el elegido, que ese loco mago ande tras de ti, a pesar de solo llevar pocos días he visto más de ti que todo eso y yo también… te quiero… - musitó suavemente, acariciando su rostro.
-
Sol… no debes tomar tan a la ligera que yo sea el elegido… eso es algo que no me gusta, pero es una realidad y no me gustaría que a ti te pasara algo… es lo único por lo que me alegra que estés hasta Francia… para que Voldemort no se te acerque… - espetó serio, externando su preocupación.
-
No te preocupes, ni él nos va a separar y de mi seguridad yo me encargo… pero ahora eso no importa… creo que tengo algo que puede ayudarnos… - se levantó dejándolo en la cama, acomodando su falda, caminó hasta su baúl, bajo la atenta mirada del ojiverde, sacó un par de objetos - ten…
-
¿Qué es esto? - interrogó, para después sonreír al reconocerlo - un espejo comunicador.
-
Si… se que los adornos son muy femeninos, pero…
-
No, esta bien… es como tu - expresó risueño.
-
Así podremos hablar a distancia - expuso con una linda sonrisa, observándolo guardar el espejo.
-
Me agrada… gracias - la abrazó atrayéndola nuevamente hacia él, dejándose caer nuevamente en la cama, para después besarla con ternura. Estuvieron besándose por varios minutos más, dejándose llevar por el sentimiento, viviendo momentos bastante intensos, ya que la cabellera antes pulcramente semiarreglada del buscador, lucia ahora totalmente desarreglada, gracias a las caricias de Sol, al igual que sus ropas que lucían algo arrugadas por las vueltas que daban sobre la cama, dado el momento, el ojiverde se separó de esos suaves y calidos labios, observando la belleza de la pelirroja que se encontraba abrazada a él, acariciándola mientras ambos recuperaban el aliento, cuando el reloj de su habitación sonó marcando la hora - es muy tarde… tu tienes un partido mañana… será mejor que me vaya… si tus primos se enteran que estuve aquí me matan - exclamó difícilmente ya que por él, se quedaría a su lado, probando más de ella. Se incorporó arreglándose ropa, mirando la imagen de la francesa sobre la cama, la cual sin duda era sensual y tierna a la vez.
Por un minuto pensó en quedarse, pero abogó a la poca razón que aún le quedaba "no… deja de pensar en eso… tienes que irte, ya tranquilízate… respira… no puedes quedar en mal… y mejor vete antes de que se note los efectos de tu encuentro, no quieres quedar en mal con ella, no quieres que piense que eres un puberto hormonal, que note lo que causa en ti… no ya vete… ¡ya!… ¿qué va a pensar de ti, si nota cierta parte de ti que también esta acalorada?,"
-
Si tu no se los dices… yo tampoco - dijo divertida incorporándose imitándolo acomodándose su vestimenta.
-
Hecho… hasta mañana nena… - se acercó y la tomó en sus brazos.
-
Hasta mañana amor… buenas noches… - con un último beso suave y calido, se despidieron. Harry salió sigiloso de la Torre, mientras que Sol se dejaba caer en la cama - ¡Wow… que niño! ¡me encanta!
En Slytherin…
Zabinni miraba el techo de su cama con fijeza, en la cama contigua Nott respiraba tranquilamente, suponía que dormía, de vez en cuando su mirada iba a la puerta de la habitación al oír algunas pisadas afuera, pero al parecer esa noche no se llevaría a cabo nada, después miró al rubio acostado en la otra cama, el cual parecía dormir plácidamente "lo que m faltaba, primero Ginny me provoca, estoy apunto de traerla ¿y para qué? Para que estos dos estuvieran aquí, ¿dónde quedan mis privilegios de tener la habitación solo para mi?... bastante me costo correr a Draco y ahora esta Nott… si la hubiera traído, primero Malfoy en la puerta y Theo aquí…¡maldita sea! ¡estos solo arruinan mis momentos de esparcimiento!" - mañana le pondré cerradura nueva o un hechizo a esa puerta - replicó enojado, a un lado se oyó una risa burlona.
-
¿Estas frustrado, Blaise? - interrogó el rubio, burlándose de la desgracia de su compañero de habitación - duérmete ya… ahí ten pesadillas con la Weasley... pero si sueñas pervertido no me despiertes…
-
Idiota, estas en mi habitación… se un invitado educado y cierra la boca - acotó, dándole la espalda, cubriéndose con las mantas. Mientras Nott solo reía.
En Gryffindor…
Ronald miraba la hora con desesperación, primero no pudo hablar con Ginny, así que había tenido que subir a su habitación… ahí ya estaban los demás, Neville algo ebrio, lo había mirado con rencor y había soltado una que otra indirecta sobre el chico que supuestamente lo había remplazado con Luna… pero cuando el león la nombró, Ronald se enojo aún más, a punto de abalanzarse contra él… afortunadamente Dean y Seamus los habían detenido, el moreno había acostado a Neville ordenándole que se callara, mientras Seamus dejaba a Ron para que fuera a su cama y se acostara… poco después los tres ya dormían, solo él seguía la espera de que el último llegara… en cuanto Harry abrió la puerta, su mirada viajo fugaz al ojiverde, el cual parecía en las nubes, mientras le sonreía tontamente.
-
¿Qué hora es, esta de llegar? ¿tenias qué haber llegado hace casi una hora? ¿qué estuviste haciendo? - interrogó, mientras el chico de cabellos azabache lo miraba sonriente.
-
Tranquilo Ron, tuve que esperar a Sol, traer a Iván, soportar a los primos y sus bromas… y… estar con ella… - respondió suspirando.
-
¿Estas bien?... estas bastante… - no sabía ni que palabra usar, pero realmente parecía estar en otro mundo.
-
Si… si estoy bien, ya vamos a dormir - dijo, dejando de sonreír, colocó el espejo en el mueble junto a su cama.
-
¿Eso qué es? - intentó tomarlo, pero Harry lo tomó antes que él.
-
Un espejo comunicador… el otro lo tiene Sol - explicó el elegido.
-
Entiendo, bueno ya duérmete, me tienes esperándote ¿y mira cómo vienes?, como si nada… que poca consideración con tus amigos… eres un malagradecido y además no me dejas ver el espejo - exclamó indignado el ojiazul.
-
¡Ohhh esta bien!… velo, pero no lo abras - expresó el buscador.
-
Mmmm bonito, muy femenino… ahora siéntete mal porque la querías engañar con Cho - musitó mirándolo con reproche el guardián.
-
Cállate… te pueden oír… y no, no la voy a engañar - respondió firme el moreno.
-
No puedes negar que lo pensaste… tuviste la intención - lo acusó burlón.
-
Mira no digas nada… ¡que tu tienes cierto intereses por Ravenclaw, he! eso es más perverso, aunque hoy estuvo con… - iba a continuar cuando el pelirrojo lo calló.
-
Cierra la boca… el sueño te hace delirar… ya duérmete, mañana hablamos - con eso se acomodo entre las mantas, poco después las luces se apagaron y Harry murmuraba cosas incoherentes. Lo miró sonriente - estas loco… ya te perdiste… - se acostó y ya estaba dormido cuando poco tiempo después escuchó sonidos extraños, pero estaba demasiado cansado para averiguar de que se trataba.
Harry despertaba exaltado, respirando agitadamente, mientras un sudor perlaba su frente y sus mejillas ostentaban un notorio rubor, sintiendo una extraña humedad debajo de sus mantas, tomó sus lentes mirándose con vergüenza, observó que nadie estuviera despierto - ¡por Gryffindor!... - se levantó caminando rápidamente hacia su closet para después caminar hasta el baño, donde se despojó de su ropa, mirándola con apocamiento, mientras un sonrojo furioso aparecía en su rostro, así se metió bajo el chorro de agua fría - ¡por Merlín!... si Carlo estuviera aquí ya me hubiera matado por tener esa clase de sueños relacionados con su prima - murmuró para sí, esperando que el líquido frió le bajará la temperatura, pero al recordar lo que había soñado y los momentos con su novia, el calor se volvía apoderar de él, manifestándose en cierta parte de su cuerpo - genial solo esto me faltaba… piensa en otra cosa… en otra cosa - se ordenó a si mismo.
Poco después salió del baño aseado, para volver a meterse entre las mantas y tratar de conciliar el sueño que llego mucho, mucho después.
En Premios Anuales…
En el cuarto del Slytherin, las mantas de la cama fueron descartadas con frustración, mientras en el rostro de Draco Malfoy se dejaba ver una idea perversa, abandonó la cama, llegando hasta la puerta de su habitación, la cual abrió sin dudar, cruzo el pasillo y entró en la habitación de la castaña, notando con la poca luz de la luna que entraba por una ventana, la forma de la chica en el lecho que dominaba la habitación, lentamente se acercó, contemplando la delicada figura femenina, su inocencia, lo indefensa que lucia con su bello rostro enmarcado por los rizos castaños, la leona despertó, mirándolo sorprendida acercarse, en tanto el rubio tomaba el borde de la manta, levantándola, Hermione solo lo miraba expectante, mientras se hacia lugar dentro del tibio lecho, la mano de la chica rozó su rostro con ternura, sonriéndole mientras susurraba suavemente su nombre, su cuerpo entro en contacto con el femenino, un silencio armonioso se hizo, no había necesidad de palabras, él solo fijo sus pupilas plateadas en los rojos labios que lucían entreabiertos, expectantes, lentamente bajo el rostro, sintió la mano de Hermione abandonar su rostro y pasearse por sus rubios mechones, mientras lo acercaba a ella, tomando el control de la situación se colocó sobre la castaña, se apoyó en sus brazos para mirarla, mientras esta le sonreía pícaramente, pasando las manos sobre su pecho, acariciándolo suavemente sobre al tela de su pijama mientras descendía, haciendo que placenteros escalofríos recorrieran la columna del hurón, para después apoyarse sobre sus brazos y levantarse hasta besar la pálida piel de su clavícula.
En un trance descendente hasta su pecho, abriendo lentamente los botones de la camisa de seda del chico, mientras lo miraba interrogante, al ver su piel lamió ligeramente sus pectorales, provocándole sensaciones placenteras, se dejo caer, levantando las cejas en mudo reto a las acciones del rubio, el cual tomó el reto como una invitación, sonriéndole pícaramente, descendiendo imitando el beso de la chica, apoderándose de su cuello, besando hasta el borde de la prenda que cubría el pudor de la leona, desabotono un botón… dos… notando como la respiración de la castaña se agitaba, notando su mirada anhelante, besó la piel descubierta, mientras sus manos vagaban por los confines de su cintura, subiendo lentamente, repentinamente, la castaña giró, dejándolo abajo de su delicado cuerpo, apoyándose sobre sus brazos, la miró morder sus labios, mientras bajaba el rostro, calentando con su aliento su rostro, estaba a punto de alcanzar sus labios cuando… ¡despertó!.
-¡Ahhhhhhhhhhhh maldita seas, sangre sucia!... - exclamó agitado y frustrado, miró la puerta de su habitación - no seas estúpido Draco… ni siquiera lo pienses… - se dijo así mismo, aunque la tentación era bastante, se levantó tranquilizando su respiración, mientras mojaba su rostro con agua fría, tomó una toalla secándose. Salió del baño, mirando con insistencia la puerta, sin poderse contener caminó hacia ella, abriéndola suavemente, caminó unos pasos hasta la puerta de la castaña, que se encontraba cerrada, miró el picaporte tomándolo "¿qué demonios haces?... de verdad que estas mal… aléjate de esa puerta… recuerda quien eres… y quien es ella… no puedes… no debes… pero ¿y si ella... y si también…?" aún con la mano en la perilla, respiró queriendo tomar valor, la giró lentamente, escuchando el clic al abrirse, cuando - ¡arrrrrrrggggggggggg malditas seas Granger! - masculló en un susurro para después volver a su cuarto, más frustrado que antes.
Se dejo caer en su cama, colocando las manos en el rostro, frustrado - ¡maldita seas Granger! ¡ahora también me estas volviendo loco!… ¡argggggg te odio…!.
Al siguiente día....
En Premios Anuales…
Hermione abandonaba la cama, aún cansada, caminó al baño con somnolencia, tallándose ligeramente los ojos.
- ¡Por Merlín! Entre el Torneo, las fiestas y Malfoy van a acabar conmigo - expresó mientras miraba sus ligeras ojeras en el espejo del baño. Despojándose de sus ropas se metió en la ducha, dejando que el agua tibia recorriera su figura.
Respiró profundamente recordando el día anterior - ¡Por Gryffindor! No se de dónde saqué tanto valor… enfrentar a Draco no es sencillo, pero como le dije ya no hay vuelta atrás… este es un paso que va a cambiar toda mi vida, él cambio mi vida… y eso no se que tan bueno sea; a veces con querer las cosas no es suficiente…
Alzó su rostro dejando que las gotas de agua lo acariciaran - Si tan solo esto no fuera tan complicado - una leve sonrisa se asomó en sus labios - pero eso es lo que me gusta, que Malfoy es complicado… - se detuvo a pensar en su última frase - pero esto va más allá, hay un mundo allá afuera que esta en contra de esto, que no sabe lo que se esta tejiendo detrás de las apariencias…
Cavilando o más siendo torturada por estos pensamientos, salió del baño, dejando escapar el vapor del pequeño cubículo, envuelta en su bata de baño, estaba dispuesta a cambiarse cuando una ligera brisa llamó su atención, siguiendo el camino, llegó hasta la puerta de su habitación, notando que estaba ligeramente abierta.
-
¿Qué pasó aquí? Acaso... - abrió del todo la puerta, mirando hacia todos los lugares posibles, hasta que se cruzó con la puerta de Malfoy, escudriño el piso en busca de pisadas o alguna pista que le dijera si él había estado ahí recientemente, pero no había nada - anoche yo cerré la puerta… estoy segura - razonó en busca de una respuesta, una sonrisa triunfante se dibujo en su rostro, mientras cerraba la puerta y se disponía a vestirse.
-
¿Y si Malfoy…? no, no puede ser… - se detuvo pasmada ante tal inferencia - ¡OH por las barbas de Merlín! - se llevó la mano a su boca, tratando de evitar soltar el grito que se alojaba en su garganta, ese grito de emoción - ¡no lo puedo creer! - dio unos pasos hacia su tocador aún en ese shock de emoción.
Se miró en el espejo, su corazón no podía latir más fuerte por la emoción - Malfoy… Malfoy… ¡Estuvo aquí! - pronunció tratando de creerlo, de que su cerebro procesará tal hecho - ok Hermione, tranquilízate, solo es una posibilidad… solo una posibilidad - volvió a sonreír pero esta vez más confiada - no lo puedo creer… - trató de tranquilizarse, hasta que notó que el reloj seguía corriendo - ¡por Gryffindor! ¡Ya es muy tarde… y yo aún estoy en bata!...
Poco después escuchó la puerta de la habitación contigua cerrarse, una sonrisa traviesa se posó en su labios, rápidamente terminó de arreglarse, salió minutos después, necesitaba solo quedar un par de pasos atrás del rubio…
En la otra habitación...
El rubio más sexy del mundo mágico abría sus parpados, revelando sus bellas pupilas plateadas, miró el techo con frustración, para luego desquitar un poco de su coraje, aventando las mantas a un lado.
- ¡Maldita seas Granger! - murmuró, mordiendo las palabras con furia, poniéndose de pie se encaminó al baño, donde prácticamente se arrancó el pijama y se metió bajo el chorro de agua, aún antes de haberla templado, así que lanzó un sonoro grito de sorpresa, rápidamente moderó la temperatura y terminó de ducharse, sin querer pensar en nada, solo quería poder descansar… que todos sus tormentos con esa hermosa tentación manifestada en Hermione Granger terminaran.
Salió del baño con una ligera toalla atada a sus caderas, mientras que con pasos furiosos llegaba hasta su closet, donde tomó uno de los muchos uniformes de su armario, lo aventó sin cuidado hacia su cama, escuchó algunos ruidos que provenían del exterior, lo que indicaba que su compañera de Sala ya se encontraba despierta, sin poder evitarlo recordó el incidente de la noche anterior.
- ¡Maldición Draco! ¿Cómo pudiste ser tan estúpido?... caer tan bajo - se recriminó duramente, sintiendo un gran coraje combinado con la impotencia, cerró su puños con fuerza hasta que sus nudillos se pusieron de un color no comparable con su pálido tono de piel.
Furioso se acercó hasta el tocador, donde dejó caer al suelo un par de botellas que aventó con sus manos, dejando salir parte de su sentir - ¿Cómo diablos fui a caer tan bajo?... ¡Soy un Malfoy!, ¡lo tengo todo!… soy respetado, pertenezco a un grupo privilegiado de familias, soy rico… guapo, he tenido a las mujeres que he querido… pero tuve que dejarme ganar ante ella, justamente ella… a la que no puedo tener, la que no esta a la altura de mi vida, de la sociedad, de la pureza de sangre…
Golpeó con sus puños contra el tocador, haciendo temblar los pocos frascos que aún seguían intactos - Arrggghh no se cómo arrancarme esto, me quema… me hace alucinar, desear… eso es lo peor… si esto sigue no se cómo voy a lograr controlarme, anoche estuve a nada de entrar a esa maldita habitación, desee tanto hacerlo… poder tocarla, sentirla, hacerla mía…
- ¡Por Salazar Slytherin! ¿Qué carajos estoy diciendo?.... debo poder, esto ya no esta a discusión, esto tiene que ser así… es lo correcto - cortó su monologo al percatarse de su último argumento - pero… ¿correcto para quién?
Sin querer seguir dándole vueltas a ese asunto, se tranquilizó y comenzó a vestirse en un silencio que solo lo hacia sentirse atrapado en esas cuatro paredes, frente al espejo intentaba anudarse la corbata, reparó su desastre y colocó nuevas botellas en su tocador.
Mecánicamente tomó un poco de gomina, la pasó por entre sus rubios mechones, peinándolos hacia atrás, se colocó la túnica se echo un poco de loción y volvió a fijar su vista en las pupilas grises reflejadas en el espejo - tienes que tomar el control total… no puedes permitirte nada de esos sentimientos que solo te hacen ser un idiota…. primero a Slytherin por esos y después al Comedor. No más estupideces, mantente firme y no flaquees ¿oíste?
Abandonó la habitación, descendiendo las escaleras rápidamente, abría la puerta de salida cuando escuchó como la leona bajaba las escaleras, no estaba dispuesto a entablar una conversación, ya no más discusiones ni reconciliaciones estúpidas, no más flaquezas… abandonó el lugar sin mirarla, fingiendo un paso confiado, pero sintiendo la mirada de ella sobre él, esa mirada que podía jurar lo estaba quemando, esa mirada que había logrado atravesar su helada barrera.
En Slytherin…
Blaise se miraba en el espejo analíticamente, revisando con minuciosidad su apariencia, mientras tanto, Nott esperaba recostado en la cama a que el moreno terminara su auto contemplación para así, poder salir del lugar.
-
Vamos Blaise, no es para tanto, aunque te emperifolles nunca serás igual que un rubio, resígnate a ser moreno - se mofó divertido, ya que sabía que ahora se afanaba más por su arreglo debido a la Weasley, lo cual no le agradaba del todo ya que se había percatado de ciertos detalles que quizás Blaise había pasado por alto, pero ya encargaría de abrirle los ojos.
-
Nott sabes perfectamente que me encanta ser moreno, tengo más sex appeal en un dedo que tú en todo tu pálido y rubio cuerpo. Si no me crees podemos preguntarle a mi club de fans… o a tu noviecita, ¿qué te parece? - interrogó malicioso, mirándolo a través del espejo.
-
Imbécil… déjate de idioteces y termina de una buena vez, que tengo hambre - ordenó ligeramente molesto por el comentario.
-
Si, si… ya voy - afirmó divertido, le gustaba molestar a Nott, ya que siempre se mantenía tan frió y controlado, sonriendo se dio una última mirada en el espejo, tomó su túnica y la colocó sobre sus hombros - ¿no esperaremos a Draco?
-
No creo que venga, ya se que no puedes vivir sin el amor de Draco, pero yo tengo hambre, ¿te vas o te quedas?
-
Esta bien, vámonos, ¿sabes qué deberías de tomar clases de yoga? Es bueno para el estrés - acotó el moreno, mientras Nott lo miraba con desesperación.
-
Cierra la boca - expresó divertido, saliendo primero de la habitación, siendo seguido muy de cerca por Blaise.
Salieron de las mazmorras bajo la atenta y furiosa mirada de varios de sus compañeros de casa.
En Gryffindor…
En la habitación de Brown, ella y Ginny se afanaban en desaparecer las marcas del cuello de la pelirroja, porque si llegaban a ser vistas por otra persona en especial por Ronald, se desataría un tumulto.
-
Vamos Lav, haz algo, no puedo bajar así - suplicó ligeramente desesperada.
-
Ya lo se, pero no se quita del todo y no tengo aquí… pero claro - se levantó y buscó entre los frascos del mueble, alzando uno con gesto de triunfo - ¡aquí esta!
-
¿Eso qué es? - interrogó con desconfianza.
-
Tranquila Ginny, esto resolverá tu problema, es una poción para quitar los moretones, los golpes y esas cosas, cuando Ron se lastimó en un entrenamiento la Enfermera Pompfrey me la dio - explicó tranquilizándola.
-
¿Te la dio? ¿Así, nada más? - interrogó aún con desconfianza, después de todo la Enfermera no era conocida por ser proveedora de pociones.
-
Bueno, es que le dije que no me gustaría que Ron fuera todo marcado por la escuela, ya sabes que mi novio no debe de estar marcado - afirmó con vanidad.
-
Lav, Lav, no entiendes - murmuró triste, negando con la cabeza - bueno, pónmela para poder irnos, si no bajamos rápido los chicos se irán.
-
Claro - inició el proceso untando la poción, mirando dudosa a la chica - y… Ginny, pudiste hacer que Blaise no diga nada ¿verdad? - inquirió la pelinegra, dejando caer los hombros ante el gesto negativo de su cuñada.
-
¡Lavender, Hermy se va a poner furiosa! - exclamó tapándose la cara con ambas manos.
-
Lo se, pero dime lograste convencerlo ¿verdad? - repitió esperanzada.
-
Blaise prometió no decirle nada a los Slytherin, pero yo tuve que prometer que tampoco le diría a Hermione que él esta enterado de su secreto - divulgó finalmente con aflicción.
-
¡¿Qué?! ¿Y por qué hiciste eso? Digo… ¿él planea algo malo contra ella o…? - titubeó, no queriendo augurar nada malo.
-
No lo se, aunque no lo creo, pero ya ves como es Blaise y la verdad es que si se molestó mucho cuando supo que una impura había entrado a Slytherin - sentenció la pelirroja.
-
¿Sigue con eso? Yo pensé que por estar contigo, había retomado el buen camino - mencionó impresionada.
-
Lavender... ¿Cuándo ha estado en el buen camino? - preguntó irónica - él sigue siendo un Slytherin ante todo y una cosa es que él y yo tengamos algo y otra muy diferente que él permita que alguien se burle de su casa - refirió seca.
-
Bueno lo prometiste tú, pero yo puedo decirle a Hermy - exclamó lógicamente Brown.
-
Ni lo pienses, además, con qué cara le vamos a decir que por culpa nuestra se ha descubierto su secreto, se va a enojar muchísimo con nosotras. Ella confiaba en que le sabríamos guardar el secreto - completó apenada, bajando el rostro.
-
Lo se, ¿crees qué nos deje de hablar? - preguntó temerosa Lav.
-
No lo se, pero espero que no y que lo que Blaise planea no sea nada malo - mencionó esperanzada, mientras miraba como las marcas en su cuello desaparecían después de que la pelinegra le untara la poción.
-
Listo, ahora termina de arreglarte y vámonos, los chicos ya deben estar abajo - la apuró Brown, mientras se dejaba caer en la cama, no quería pensar en lo que Zabinni le haría a Hermione.
En otra parte de Gryffindor…
Harry Potter despertaba después de una tormentosa noche, aún con las ojeras que evidenciaban el poco tiempo que había logrado conciliar el sueño. Se puso de pie aún somnoliento y como siempre de camino al baño sacudió a Ron, miró alrededor, Dean y Seamus se estaban terminando de alistar, mientras que Neville le daba la espalda ya que miraba por la ventana.
Saludó con pereza, recibiendo unos cuantos murmullos de respuesta, se adentró en el cuarto de baño, donde se dispuso a ducharse, pero esta vez con agua caliente ya había tenido suficiente de agua fría. Repentinamente unos cuantos gritos penetraron a través de la puerta cerrada, la voz de Neville era inconfundible y su tono era bastante elevado, otra más era del moreno era más suave y la del pelirrojo, pero no alcanzó a distinguir bien las palabras de este, así que se apresuró a ducharse para salir justo cuando Dean cerraba la puerta tras de si, sondeó la habitación encontrando solo a Ron sentado en su cama con cara de pocos amigos.
-
¿Qué pasó? - cuestionó intrigado.
-
Lo de siempre, ese Neville que no puede mantener la boca cerrada - profirió en respuesta, mientras se tapaba el rostro con una almohada.
-
Tómalo con calma… ¿te dijo algo de Luna? - incurrió caminando hacia su closet, dejando tras de si algunas marcas de agua.
-
Mmmmm - respondió el pelirrojo, aventando la almohada aún lado, para después ponerse de pie y encaminarse al baño, donde se detuvo sonriente al ver como Harry miraba la ropa con duda, recordó que la noche anterior había escuchado ruidos entre sueños.
-
¿Qué? ¿Pasa algo? - inquirió el ojiverde al notar la mirada extraña en el rostro de su amigo.
-
¿Dormiste bien Harry? - preguntó curioso, sonriendo maliciosamente al ver el rubor en las mejillas del buscador.
-
Si, claro… ¿por qué? - cuestionó nervioso, acomodándose sus gafas con el dedo índice.
-
Mmmm anoche creí oír ruidos raros, además de que antes de que me durmiera te oí pronunciar palabras in entendibles, pero ahora que lo pienso, creo que era el nombre de Sol, ¿no será que tu tuviste un... digamos... sueño "divertido"? - interrogó pícaro, levantando las cejas.
-
Yo... no, claro que no… digo, que cosas dices Ron... mejor vete a bañar - ordenó Potter evasivo.
-
Mmm interesante ¿qué crees que dirían los primos… o la misma Sol si se enterará? - dijo mofándose del color que había adquirido su amigo.
-
Eres un idiota, yo no… bueno… deja de calumniarme y... - intentó defenderse, pero la expresión de su amigo cambió, haciéndolo callar.
-
¡Por Merlín! ¿Y si no fue con Sol? ¿Soñaste con Cho? ¿Te imaginas lo que diría Sol si se enterará de qué sueñas con Cho?
-
Ron, cállate ya y ve a bañarte - mandó ruborizado, mientras daba un paso amenazante hacia él.
-
Mmm información interesante ¿qué podré hacer con ella? - se oyó, mientras cerraba rápidamente la puerta tras de si.
-
Ronald, una palabra y eres hombre muerto - sentenció el ojiverde, mientras que desde atrás de la puerta cerrada se escuchaba una sonora carcajada.
Poco después ambos salían de su habitación mientras el ojiazul seguía embromando al pobre buscador, salieron de la Torre Norte con rumbo al Gran Comedor.
En Beauxbatons …
Las chicas de la selección francesa se encontraban sentadas en los cómodos sillones de la Sala común, escuchando las palabras de su capitana, algunas todavía estaban en pijama, ya que las habían levantado muy temprano, pero otras ya se encontraban vestidas y dispuestas para ir a desayunar.
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Bien, entonces si ya todo quedo claro, solo nos queda decirles como quiero que se alineen en esta ocasión, después de lo que ocurrió la vez pasada tenemos que poner más empeño en la anotación de puntos, no quiero más agresión de parte de nadie a menos que ellos lo hagan ¿quedo claro? - varias cabezas asintieron - ahora la alineación, intentaremos algo nuevo Domy, guardiana, Sari y Véri bateadoras, Sol, Juli y yo seremos cazadoras y gracias a que Abiány se siente indispuesta por la fiesta de ayer - dirigió su vista hacia la aludida, la cual se sostenía la cabeza y entre cerraba los ojos en señal de dolor - …Gaby DeLacour se estrenará como buscadora, con su ligereza esperamos que pueda ganarle a Potter o Malfoy.
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¿Crees qué sea buena idea Altea? No es que no quiera que juegue Gaby, pero es muy novata para este juego tan importante, ¿no crees? - arguyó Sarianna.
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Lo se, pero necesitamos de su agilidad y velocidad, hemos visto jugar a Hogwarts y sus buscadores no son ningunos tontos.
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Sobre todo Potter ¿o no Sol? - interrogó picadamente Véridienne.
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Este… si… es muy buen buscador - respondió, ladeando su cabeza ruborizándose ligeramente.
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Si, es tan buen buscador que rápidamente "encontró" el Sol… ¿no chicas? - cuestionó Domy en un juego de palabras.
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Ya niñas, dejen en paz a Sol y su Potter… - manifestó divertida Altea.
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Además con lo que hizo Rogelle - colocó su vista en la francesa mirándola con resentimiento - Harry no jugará en este partido… así que el buscador será Malfoy - evidenció categórica Sol.
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Sea como sea dediquémonos a jugar - concluyó la capitana - Gaby, hay que tener cuidado con Malfoy, es ágil en la escoba y puede ser un problema - aconsejó sería Gallausiaux - ahora vayamos a desayunar - con eso se dio por terminada la junta.
Algunas de las chicas subieron a asearse, mientras que Sol esperaba por su hermano y Domy la miraba con las cejas levantadas.
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¿Vas a ver a Harry? - cuestionó divertida al ver como el sonrojo disminuía en las mejillas de su amiga.
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Si, ya debe estar esperándome en el Comedor, pero Iván como siempre, no se da prisa - contestó la francesa, mirando como por la escalera descendía la figura de su pequeño hermano - vamos Iván, te dije que te quedaras aquí, pero tu necedad de ir con tus primos ¿verdad?
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No me regañes Sol. Many y Pitty me dejaron subir a colocar las luces con ellos y Carlo me dijo que me iba a divertir, pero me quede dormido, ¿qué pasó? ¿De qué me perdí? - interrogó curioso el pequeño, que ya conocía como bromeaban sus primos.
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No preguntes Iván, mejor no preguntes, pero esos me las pagarán - completó Sol, con expresión vengativa.
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Tranquila Sol, yo voy a cambiarme, te veo después - acordó Domy subiendo por las escaleras.
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Bien, nos vemos - con eso la pareja de hermanos salió de Beauxbatons rumbo al Comedor.
En los pasillos…
Draco seguía su camino, sintiendo en su nuca la mirada de la castaña, al pasar por las escaleras que bajaban a las mazmorras pensó en seguir su plan e ir a Slytherin para alejarse de ella, pero la discreta risa que escuchó a su espalda lo hizo desistir y seguir de frente hasta el Comedor, no podía permitir que pensara que estaba huyendo de ella.
Su paso siguió siendo confiado, aunque en un gesto inconciente, limpio de sus manos el sudor ligero que las humedecía, llego hasta el Comedor, donde como siempre se detuvo en la puerta, mirando la mesa de su Casa en busca de Nott o Zabinni, pero no había señales de ellos.
- Esos… malditos holgazanes - masculló por lo bajo.
Resignado optó por caminar hacia el lugar más alejado, ya que cuando esos aparecieran no estaba dispuesto a oír los reclamos de parte de los demás miembros de su casa.
Se sentó y tomó un vaso de jugo de calabaza, pero no bebió, solo lo sostuvo frente a su rostro, notando discretamente como la castaña tomaba asiento en la mesa de los leones.
- Lo último que me faltaba… que Granger se volviera una acosadora - murmuró para si, pero no pudo evitar recordar sus palabras la noche anterior "en lo dicho… esta dañada" - no seas idiota, no más estupideces Draco… ya no más - se dijo convencido, aunque por dentro la batalla que se libraba entre lo racional y lo irracional lo confundía cada vez más, así que optó por pensar en otras cosas - ¿dónde demonios se meten esos cuando uno los necesita?... ahora es cuando me vendrían bien las estúpidas bromitas de Blaise… al menos me distraerían.
En Gryffindor…
Hermione miraba divertida como Malfoy realizaba sus intentos por alejarse de ella, aunque debía admitir que era un buen actor, hasta el final quería mantenerse frío e inalcanzable.
- Malfoy, Malfoy, Malfoy… tan mal estas, ahora ya no me engañas - susurró para sí, esbozando una sonrisa divertida y dejando escapar una ligera risa al recordar como el dudo en entre los pasillos que llevaban a las Mazmorras y los que llevaban al Comedor. Tomó un vaso de zumo de calabaza y bebió un sorbo sin perder detalle de las acciones del rubio, claro no podía ser tan evidente así que tomó un libro de su bolsa y lo colocó frente a ella aparentando que leía.
"¿Buscando a tus amigos?... ¿quién diría que ahora necesitas de ellos?, siempre escondiéndote tras otros, ¿cuándo vas a aprender a enfrentar las cosas tu solo?".
En ese instante su atención fue atraída por un grupo en la misma mesa "¿qué estará pasando?... por su miradas se nota que algo traman, ¿por qué miraran así a Draco?", observó un poco más, analizando las acciones, hasta que cayó en cuenta de lo que pasaba.
"Ahora entiendo… debe ser por Blaise y Theo, de seguro están tramando hacerles algo, claro después de todo ellos faltaron a las reglas de Slytherin y Draco como líder debe de imponerles el castigo, pero… ¿lo hará? ¿Será capaz de hacerles daño?" dejó que su mirada regresará al buscador, encontrándose con las pupilas plateadas "¡Demonios!... ahora es cuando más me gustaría que me dejará estar a su lado, de seguro debe ser difícil para él… aunque sea el gran Draco Malfoy, líder de Slytherin, frío y calculador… pero ¿qué puedo hacer?".
En ese momento una mano en su hombro la sacó de sus cavilaciones, haciendo que su conexión con él se rompiera, se giró encontrándose con las figuras de las gemelas Patil.
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Tranquila Hermione - mencionó Padma.
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No te asustes, solo somos nosotras, además ¿qué puede tener de interesante ese libro? - aseveró la otra.
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Tu nunca paras, hay vida más allá de los libros - refirió la pelinegra sentándose a su lado.
Los Slytherin estaban a punto de llegar al Comedor cuando la mirada del moreno fue atraída por la figura de cierta de leona.
- Blaise ¿qué demonios te pasa?, ¿por qué pones esa expresión de idiota? - cuestionó al no escuchar la respuesta del rizado a su última pregunta, cuando se percató del por qué de la actitud de su amigo - tenía que ser…
Zabinni no prestó importancia a los comentarios de su acompañante y avanzó unos pasos más hasta encontrarse frente a la puerta del Comedor con Ginevra Weasley.
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Buenos días, Ginny - saludó galantemente, sabiendo que eran el centro de atención de muchas miradas, tomó la mano de la pelirroja, estrechándola suavemente, mientras se inclinaba a depositar un beso en los labios cereza de la leona.
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Buenos días Blaise - respondió ligeramente sonrojada por tantos pares de ojos sobre ellos - ¿cómo dormiste?
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Bien, gracias, aunque hubiera podido dormir mejor - añadió coqueto, guiñándole un ojo.
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¿Dormido? - mencionó divertida, recordando su platica de la noche anterior.
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Bueno… si tu me hubieras querido acompañar sería diferente - respondió mirándola con un brillo malicioso.
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Blaise… te pueden escuchar - reprendió, esperando que nadie lo hubiera escuchado, notando como Nott entraba al Comedor al igual que su amiga. Tomó su mano, guiándolo unos pasos lejos de la multitud curiosa.
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Tranquila no lo dije tan fuerte, además que les importa… ¿qué pasa, te notó extraña? - inquirió al ver como ella sondeaba el lugar.
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Blaise ¿no le harás nada malo a Hermione, verdad? - interrogó abruptamente, con lo que la sonrisa en el rostro moreno se desdibujo ligeramente.
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Ginny, no le habrás dicho que yo se la verdad, ¿o si? - incurrió, mirando fijamente las pupilas avellana de la leona.
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No, claro que no, pero no quiero que lastimes a Hermione, porque de ser así entonces yo tendría que… - manifestó débilmente.
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Tranquila Ginny, no le haré nada malo, solo le dejaré un par de cosas en claro a Gerry - replicó tranquilizador, aunque en su mirada dejaba ver cierto brillo helado.
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¿Cómo qué? - preguntó preocupada.
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Cosas de hombres - respondió evasivo - bueno, tengo que ir a desayunar, ¿nos veremos después?
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Por supuesto, pero Blaise recuerda que no te perdonaría si lastimaras a Hermione - sentenció firme, para después acortar la distancia entre los dos y depositar un suave beso en la mejilla del chico, aunque fue más en las comisuras de los labios que en la mejilla, con lo que se ganó que Zabinni levantará las cejas.
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En lo dicho Ginny, sigue jugando con fuego y te vas a quemar - auguró divertido, estrechándola ligeramente contra él.
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Eso esta por verse, nos vemos - sonriente caminó a su mesa, aunque estaba inquieta y más aún al ver la mirada de Hermione sonriéndole - más te vale no dañarla Blaise.
En Slytherin…
Draco nunca pensó en que se alegraría al ver a esas locas gemelas, pero por lo menos habían logrado que Hermione dejara de analizarlo, pero ahora eso le daba a él la oportunidad de observar como se desenvolvía ella con sus amigos. No pasó mucho tiempo cuando divisó en la entrada la figura del rubio sin Zabinni, lo cual le extraño.
- ¿Por qué a esta hora y dónde esta el "negro"? - reclamó seco.
Nott solo suspiró y negó con la cabeza mientras tomaba elegantemente asiento al lado de su líder.
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Llegamos tarde por culpa de Zabinni que no terminaba de arreglarse… y lo demás no te preocupes esta allá afuera con… - dejó inconclusa su frase esperando que quedará por entendido lo demás.
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Ese… - rodó sus ojos al captar - aún sigo sin entender que le vio a esa…
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Mmmmm yo prefiero desayunar que hablar de eso - acotó comenzando a comer - ¿y a ti qué te pasa? - inquirió al notarlo extraño.
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¿Qué me pasa? ¿Acaso no ves como están complotando contra ustedes? - señaló al grupo de Slytherins.
Theodore no se dejó intimidar por eso, simplemente chasqueo su lengua y siguió desayunando como si nada, Draco estaba a punto de decirle algo cuando el moreno por fin arribó a la mesa.
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¿Qué pasa Draco por qué pones esa cara? ¿Acaso la sangre sucia no te dejó dormir? - ironizó con una gran sonrisa, mientras se sentaba.
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Deja de hacer idioteces - ordenó Malfoy frustrado al ver las acciones del moreno.
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Uy que genio, no estamos de buenas ¿eh? - comentó tomando una vaso de zumo.
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Permítanme un momento - se disculpó Nott, caminado hacia su novia, que estaba por salir del Comedor.
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¡Por Slytherin! - exclamó incrédulo Malfoy, mientras que Blaise sonreía al ver las acciones de su pálido amigo.
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Ya Draquito… deberías acostumbrarte, no es nuestra culpa que no estés de humor - aseveró malévolo el moreno.
En la entrada del Comedor…
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Buenos días Emi - saludó Nott, depositando un suave beso en los labios de su novia.
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Buenos días amor - respondió al saludo, mientras sus amigas se alejaban y varias miradas los taladraban a la distancia.
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¿Todo esta bien? No ha pasado nada ¿cierto? - interrogó desconfiado al captar las miradas de varios de sus compañeros de Casa que abandonaban el recinto.
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No nada, todo está bien, deja de ser tan aprehensivo - pidió tranquilizadora, tocando la mejilla del rubio con ligereza.
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Mmmm es que no conoces a los de mi Casa - respondió negando con la cabeza.
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Tómalo con calma - expresó con ligereza la Ravenclaw, dibujando una sonrisa confiada en sus tiernos labios aunque por dentro tenia miedo de lo que pudiera pasar.
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Mira quién lo dice, ¿qué vas a hacer hoy?
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Pues no se, supongo que estar en mi Sala… quizás salga a caminar cerca del lago con mis amigas - repuso la chica.
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Ya veo, es mejor que te quedes con tus amigas, no me gustaría que te hicieran algo, si me necesitas manda una lechuza - expresó con seriedad.
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De acuerdo, ¿tú dónde vas a estar? - interrogó curiosa.
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Con Malfoy y Zabinni, hay ciertos asuntos que resolver - respondió evasivo.
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No te harán nada, ¿verdad? - cuestionó preocupada.
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No, mientras este con Draco es muy poco probable que nos hagan algo, pero hay que estar atentos - respondió, aunque sabia que los Slytherins eran capaces de todo.
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Ya veo, cuídate mucho por favor - le rogó, extendiendo su palma en la mejilla masculina.
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No te preocupes, nos vemos después ¿de acuerdo? - acordó volviendo a besar los labios de la pequeña Ravenclaw, para luego regresar a su mesa.
En Gryffindor…
Hermione agradecía que Lavender apareciera, las hermanas Patil estaban a punto de volverla loca con tantas preguntas sobre los franceses en principal sobre Carlo.
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Bueno días a todas - saludó la morena, sentándose junto a Padma.
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Buenos días Lav ¿y Ginny? - cuestionó Parvarti al no verla entrar.
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Ahhh pues ella esta ocupada con su galán - comunicó divertida, evitando mirar de frente a la castaña.
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¿Esta con Blaise Zabinni? - inquirió con efusividad Padma.
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Si, si… pero no grites - pidió Brown.
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Pero cómo quieres que no, eso es todo un acontecimiento - objetó la Ravenclaw.
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Si, ¿dime cuántas veces un Slytherin se deja ver al lado de una Gryffindor?... ¡jamás! - alegó la otra gemela.
Hermione simplemente las miró con temor, a veces esas chicas podían ser demasiado efusivas, dirigió su mirada de nuevo a la mesa de las serpientes, ahora que todas estaban entretenidas ella podía volver a lo suyo, notó el ligero alivio que dejó ver Draco al aparecer Nott por la puerta, percibiendo también un dejo de extrañeza mirando nuevamente la puerta, al parecer en busca de algo o de alguien.
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Hermione - le gritó Padma zarandeándola ligeramente.
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¿Qué? - respondió ligeramente sorprendida y molesta por ser maltratada de esa manera, además que interrumpía su análisis acerca de Draco.
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Pero ¿por qué me gritas?, yo solo te quería preguntar tu opinión sobre la relación de Ginny con Zabinni - profirió la morena.
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Pues… yo… - no sabía qué decir después de toda ella se encontraba en un enredo más grande, pero gracias a la iluminación de Merlín, Ginny apareció en ese momento y ahora toda la atención estaba sobre ella, así que respiró aliviada.
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¡Ginny! ¡Por fin! Cuéntanos todo - ordenaron las gemelas, mientras la pelirroja miraba a sus otras dos amigas con interrogación, pero no hubo tiempo para más ya que Padma la sentó a su lado sin permitir acción alguna.
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Tranquilas… ¿qué pasa? - preguntó confundida.
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No finjas danos detalles - exigió Parvati.
-
Si, sabemos que estabas con el fascínate e inalcanzable Blaise Zabinni - agregó la otra, mientras Lavender y Hermione negaban con la cabeza al notar que media mesa las miraba gracias al efusivo tono de voz de las chicas.
-
Ehh… podrían bajar la voz, no queremos seguir siendo el centro de atención - pidió Hermione, haciendo que las gemelas se concientizaran un poco y se tranquilizaran claro no lo suficiente para olvidar el tema.
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Ginny, o sea, que buen cambio hiciste - expresó Parvati picara.
-
Si, de Corner a Dean de él a Potter y ahora Zabinni, no estas nada perdida, ¿eh? - completó Padma, divertida.
Un silencio apareció después de tal comentario, que no era necesario, Lavender tosió tratando de evitar que la furia de Ginny emergiera, ya era suficiente con el brillo asesino que iluminaba ahora sus pupilas.
-
Ehhh chicas, eso no viene al caso ahora - expresó con diplomacia.
-
Siempre me he dado a conocer por ser selectiva - recalcó la última palabra mientras su pupilas viajaban entre las dos gemelas, haciéndoles una indirecta.
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Chicas tranquilicémonos, además tenemos suficiente con las miradas y comentarios provenientes de Slytherin - prorrumpió lógica Hermy.
-
Bueno como sea, retomemos, Ginny ¿qué pasa?, detalles - volvió a pedir Padma.
-
No hay mucho que contar - pronunció tratando de hacerse la interesante, mirándolas de reojo, notando sus expresiones de incredulidad - bueno… no lo entenderían es otro nivel.
Granger levantó su ceja al escuchar tal comentario, mirándola con diversión "tenías que decirlo", negó con su cabeza y miró a Lavender quien solo sonrió en complicidad, retirando rápidamente su mirada lo cual le extraño.
-
Perdón, ¿cómo qué no lo entenderíamos? - preguntó la leona.
-
Es solo que no lo pueden comprender ya que nunca han estado con un Slytherin - concluyó vanidosa, sonriendo con superioridad, dejando a las gemelas sin poder imputar tal afirmación.
En tanto Hermione sonreía disimuladamente ya que al menos en ese comentario estaba de acuerdo con Ginny.
-
Pues explícanos, porque después del baile de ayer créeme que todas queremos un Slytherin - afirmó Padma abanicándose el rostro con su mano.
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Tranquilas chicas, recuerden que es de Ginny y puede reservarse el derecho de contar su intimidad - opinó Lavender, ya que ella ya estaba enterada de los por menores.
-
Pero Lav, a todas nos pareció genial lo de ayer, hasta Emi miraba a Zabinni sorprendida y a Sol le pareció bastante bueno - acotó una de las gemelas.
-
¿Qué? Pero si ya tiene a Harry, que no mire a Blaise - expresó con un tono celoso la pelirroja, haciendo que las gemelas sonrieran conocedoras, mientras Lavender negaba con la cabeza.
-
Tranquila Ginny, Sol tiene a Harry, además solo decimos que bailó muy bien, nadie a hablado de quitártelo - replicó apaciguadora Hermione.
-
Mmmm este Ginny, si miras discretamente a tu alrededor, podrás ver que tienes clavados figurativamente en tu espalda alrededor de 50 puñales - replicó la pelinegra, haciendo referencia a las miradas asesinas de las chicas del Colegio.
-
¿Qué? - sin discreción la pequeña pelirroja miró alrededor, notado lo dicho por su amiga, pero sobre todo, no pudo evitar la furiosa mirada de Pansy Parkinson, que le expresaba un odio enorme desde su mesa - ¡Por Merlín! esa esta loca.
-
¿Quién? - interrogó Lav, mientras captaba la mirada de la Slytherin - creo que esta furiosa.
-
No me importa… que haga lo que quiera, Blaise esta conmigo - contestó firme la leona, regresándole la mirada furiosa a la Sly, la cual sostuvo por un par de minutos.
En tanto en la entrada…
Harry y Ron arribaban por fin al Comedor, de inmediato la mirada del ojiverde vagó hasta la mesa donde suponía estaría la selección francesa, pero no había rastro de la presencia de su novia, así que caminó algo desanimado a su mesa.
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Tranquilo Harry, seguramente se le hizo tarde, no pongas esa cara de decepción después de todo soñaste con ella o quizás con Cho - dijo divertido Ronald - ahhh mira ahí esta mirando como siempre acosadoramente, pero sonríele no seas patán - agregó con una palmadita en el hombro.
-
Cállate Ron - pidió con una sonrisa irónica, mientras avanzaban hacia su mesa - si sigues por ese camino estas en peligro de que yo divulgue tu vida, recuerda que te conozco - espetó recurriendo al chantaje.
-
No serías capaz - profirió incrédulo.
-
Mmmm pruébame, me estas llevando a ser un Slytherin - manifestó amenazadoramente.
-
A mi no me culpes, todo esto empezó por tus sueños… - acusó deslindándose de cualquier culpa.
-
Shhh, cállate ya - ordenó a pasos de llegar al lado de las mujeres de su mesa, claro que Ron se sentó al lado de Lav, mientras que Harry lo hizo frente al pelirrojo, aún mirándolo con intimidación - buenos días.
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Buenos días - saludó Ron, mirando de reojo a su hermana, la cual tenía la cabeza gacha, mientras comía una rebanada de pan - tenemos que hablar muy seriamente Ginevra.
-
Ron, es muy temprano, déjanos desayunar en paz por favor - pidió su novia, tomando la mano del pelirrojo, mientras sonreía tranquilizadoramente.
-
Pero… es que… - captó la mirada de reproche de Harry, así que dejó caer los hombros derrotado - esta bien, pero esto no se acaba aquí, ¿oíste?
-
Bueno chicos, les contaré que según los rumores que corren por aquí, los gemelos están organizando una fiesta, ¿sabes algo de eso Ron? - interrogó Parvati.
-
No, no tengo idea, aunque conociendo a mis hermanos, todo es posible - respondió más interesado en su desayuno que en los rumores.
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Mmmm yo creía que tu sabias algo - replicó algo decepcionada la gemela.
En ese momento la asiática se levantó de su mesa dispuesta a salir del Comedor, claro no sin antes pasar cerca de la mesa de los leones para saludar a Potter.
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Bueno días Harry - pronunció con melosidad Chang al pasar rozando sus dedos en su hombro.
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B-buenos días Cho - saludó replegándose hacia Ginevra que estaba sentada a su lado.
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¿Dormiste bien? - interrogó Chang, acercando su mano al rostro del ojiverde. En tanto el ojiceleste sonreía sarcásticamente mirando a Potter con las cejas levantadas.
De pronto Hermione divisó una figura conocida en el umbral, se dirigió a Lav, moviendo los labios sin sonido, al instante la pelinegra giró entendiendo lo que la castaña le había querido decir, rápidamente codeó a su novio, el cual la miró con interrogación, frunciendo ligeramente su ceño.
-
¿Qué pasa? - susurró sin querer perder detalle del acoso de Cho sobre su amigo.
-
Mmmm ya llego Sol - murmuró señalándola, mientras el guardián sonreía estaba vislumbrando una nueva oportunidad de molestar a su amigo y quizás salvarlo de la asiática.
-
Harry, ya no sufras, todos sabemos que tu vida sin Sol no tiene luz - argumentó Bilius.
-
¿Y a quién le importa esa? - alegó Chang, mirándolos con resentimiento por interrumpir su platica.
-
A todos nos importa y más a Harry, ¿qué no sabes que es su novia? - señaló recalcando sus palabras Hermione.
-
¿Su novia? Por favor… ella no pasará de este Torneo, a ese tipo de chicas no se les puede denominar novias - expuso despectivamente. En ese momento Harry se liberó de la mano de su mano, para después ponerse de pie, mirándola con enojo.
-
Tu comentario es inapropiado, independientemente del Torneo ella es mi novia y aún después lo seguirá siendo, así que si no tienes nada más que decirme… - determinó serio, haciendo el ademán para que se retirara, de lo que no se había percatado es que no solo ese comentario había caído en cuenta en Cho sino también en otras personas.
-
Pero… esta bien me voy, pero tu y yo aún tenemos algo pendiente - comunicó segura de si, pasándolo topándose con la francesa.
-
Vamos Harry anímate, no permitiremos que Cho se te vuelva a acercar - ayudó Hermione, tratando de tranquilizar la situación más al saber que Sol había escuchado parte de la discusión.
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Ignórala recuerda las palabras de Sirius, no es rival para Sol, además todos sabemos que te flechó desde el primer momento en que la viste - comentó su amigo, levantando el tono de voz un poco, lo suficiente para que la pelirroja que se acercaba alcanzara a oírlo, sonriendo divertida.
-
Ron, baja la voz - pidió Potter con un fugaz sonrojo en sus mejillas - ¿quieres qué todo el mundo te escuche?
-
¿Perdón? ¿O sea qué no quieres que todo el mundo se entere de que te guste desde el inicio? - interrogó divertida la francesa, haciendo que el ojiverde girara, sonriendo ampliamente al verla tras él.
-
No claro que no… es que… bueno… - ante los tartamudeos del buscador, la cazadora se acercó sonriéndole, besando los labios del chico en un tierno roce.
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Tranquilo Harry, buenos días - saludó complacida.
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Buenos días Sol - respondió el buscador, dirigiendo sus pupilas al niño que los miraba con el ceño ligeramente fruncido - buenos días Iván.
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Buenos días - respondió al saludo, para después repetirlo a todos los de la mesa, que respondieron divertidos.
-
Ven Iván, siéntate - pidió Ron, haciéndole un lugar junto a él, mientras Harry hacia lo mismo con su novia.
El rubio no podía terminar de creer en lo descarados que se habían vuelto esos, esperó a que Theo volviera para sermonearlos.
- Nott solo te esperábamos a ti, Draco no ha querido decirme nada incluso dejo su desayuno, creo que ya no me quiere ¿tu qué crees? - se mofó del silencio de su líder, aunque sabía que pasaba por la mente de este.
Theodore simplemente tomó asiento al lado del buscador - Yo no me meto en relaciones de dos.
-
Mmmm no se supone que saliste a ver a tu noviecita… deberías venir de mejor humor, ya nadie me comprende, al menos tengo la atención de todas las chicas - exclamó vanagloriándose al ver la mirada por parte de las féminas.
-
Blaise, temo decirte que ellas tampoco te miran a ti, sino a nosotros, recuerda que no eres rubio - bromeó Nott.
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¡Ohh las barbas de Merlín! Has hecho una broma, mal hecha pero la hiciste, eso quiere decir que tu noviecita si te dio algo - expresó condescendiente.
Draco los miró con hastió, descruzo sus brazos y golpeó la mesa con su puño - ¿Quieren dejar de actuar como estúpidos? - ordenó captando así no solo la atención de sus amigos si no también de los complotadores de su Casa.
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Tranquilo Malfoy - dijo Nott un tanto sorprendido por sus acciones.
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Si, tómalo con calma, desayuna… la falta de alimento en tu sistema te pone mal - alentó el moreno.
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Déjate de estupideces Zabinni - habló posando sus frías pupilas en él - ¿qué demonios les pasa?, ¿cómo se atreven a exponerse de esa forma?... no conforme con salir con esas y con lo que pasó ayer, siguen pretendiendo mofarse de la Casa, si su intensión es hacer que esto no solo sea un castigo para ustedes sino para sus… sigan como van y verán de verdad las consecuencias - sentenció con frialdad, sintiéndose impotente, sabía que ellos se estaban arriesgando demasiado y que pronto él no podría hacer nada, pero detrás de esto también estaba el hecho de saber que ellos hacían lo que él no podía, que ellos tenían el valor de enfrentarse a todo por lo que sentían, pero él no podía darse ese gusto, no era correcto.
Nott dejó su tenedor y cuchillo sobre el plato - Malfoy…
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Basta, no quiero escuchar sus tontas razones, la verdad es que esto esta por explotar y no lo entienden, están aquí desayunando como si nada, mientras otros planean su desaparición - interrumpió explicación cualquiera que le pudieran dar, ya no estaba para escuchar sus argumento y palabras de amor y fe.
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Malfoy, nadie te ha pedido que vengas a concientizarnos, no me creas tan estúpido para no saber que están tramando, yo se me cuidar y si acaso temes cumplir con tus deberes como líder no nos eches a nosotros la culpa, mejor porque no culpas a quién es culpable de tus dudas, quién verdaderamente te ha hecho faltar a las reglas de Slytherin, no te preocupes por nosotros, preocúpate por ti - replicó con firmeza Zabinni.
-
Suficiente de esto, no es necesario este tipo de situaciones - refirió secamente Theo.
-
¿No es necesario?, al contrario como líder nunca debía permitir este tipo de faltas y ridículos espectáculos - añadió molesto.
-
Es muy tarde para querer tomar partido, esto ya no lo vas a poder detener, sea lo que sea que resulte - aseveró el moreno.
Las pupilas de Draco refulgaron de frustración, sin decir más se levantó, arrojando la servilleta con desdén, avanzó por pasillo con pasos enfurecidos, topándose con los rostros satisfechos de sus compañeros de Casa, se detuvo justo a su lado.
- Nadie sin excepciones, va a volver a cuestionar ni sobre pasar mi autoridad y las reglas que yo impongo y mucho menos las de Slytherin - puntualizó determinante, sin posar sus pupilas ellos. Abandonó el recinto dejando tras de si un ambiente de satisfacción, incertidumbre y un mal sabor de boca para algunos.
En el interior del Comedor aún reinaban los murmullos que iban y venían al presenciar tal escena.
-
Esto no esta bien - murmuró después de varios minutos Nott, sin separar su vista de los ojos oscuros de Zabinni, que dejaban ver la irá reprimida y el sentimiento de abandono.
-
Lo se, pero se tardo yo esperaba esto mucho antes - divulgó sintiendo aún pesadas miradas sobre ellos.
-
¿Y por qué estas tan tranquilo?, acabas de pelearte con Draco, tu que eres de quien se supone más cercano - murmuró extrañado.
-
No estoy tranquilo y lo sabes porque tu tampoco lo estas, ambos estamos ocultando lo que en verdad queremos hacer, después de todo seguimos siendo Slytherins - prorrumpió amargamente acompañado de una sonrisa irónica.
-
Cierto - concordó, sondeando discretamente el lugar, notando aún el alboroto del lugar, pero en principal la mirada interrogante de cierta castaña de Gryffindor.
-
Es mejor que terminemos de desayunar - aconsejó el rizado, retomando su desayuno, aunque sabía que la amargura de su boca le impediría degustarlo.
-
Mmmm quién lo diría de ti, no deberías ser aprensivo con él - aconsejó, tomando un sorbo de su zumo.
-
No lo soy, pero espero más de él, no me hace gracia que se quiebre por una sangre sucia - susurró débilmente, lo suficiente para que solo lo escuchará el rubio.
-
A nadie le hace gracia, pero quizás deberías darle otro enfoque - sugirió categórico.
-
Mmmm aquí y en donde sea el punto sigue siendo el mismo - respondió obstinado.
-
Creo que tu amor obsesivo por él no te deja ver más allá - agregó un tanto divertido.
-
Mmmmm no me hace gracia Nott - dijo seco.
-
Vamos ¿ahora ya no bromeas?, ahora es cuando necesitamos de tu pésimo sentido del humor - informó el ojiplata.
-
Mi humor se lo llevó ese malagradecido - alegó ligeramente indignado.
-
Estás preocupado por él - afirmó, al darse cuenta de cómo la expresión de su amigo había cambiado.
-
No - negó rotundamente, mientras que Theo sonreía ante tal respuesta que sabía era una mentira.
-
Y como yo no quiero ser él que diga qué haremos, te dejo a ti la elección - comunicó, no porque no pudiera decir por si solo qué hacer, sino porque sabía que Zabinni ya tenía la respuesta.
-
Ahora terminar de desayunar, después iremos a dar un paseo no sin antes pasar a Slytherin por algo - comentó con seriedad.
En Gryffindor…
Harry contaba la broma de la que fue preso la noche anterior. Hermione sonreía al escuchar tal relato, pero su atención aún estaba sobre el líder de las serpientes.
- Y entonces todos salieron huyendo… - alcanzó a decir el ojiverde cuando el sonido del golpe sobre la mesa, llamó su atención, varias cabezas giraron presenciando como Malfoy se notaba molesto y era protagonista de una discusión.
Los murmullos no se hicieron esperar así como las especulaciones del motivo de tal pelea, varias miradas se posaron en la pelirroja Weasley, la cual no alcanzaba a comprender lo que sucedía, sin embargo la más atenta era la castaña que afligida observaba como su compañero de Sala arrojaba la servilleta, abandonando así su lugar en la mesa, lo vio avanzar por el pasillo con los puños cerrados, luciendo sus nudillos más pálidos acompañados de sus venas exaltadas, lo que era una clara señal del punto de furia del que era presa.
De repente su vista fue nublada por varias personas que se pusieron de pie, intentando lograr captar algún detalle más cuando el líder de las serpientes paró en seco frente a los claros complotadores que se mantenían atentos a las palabras del rubio.
En un auto reflejo Hermione se levantó apoyando sus manos en la mesa, pero solo logró percibir la salida del ojiplata, regresó su vista a Blaise y Nott los cuales no podían ocultar el azoro que les había causado la actitud de Malfoy. En un impulso avanzo por el pasillo con la intensión de salir y buscarlo.
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Hermione ¿a dónde vas? - preguntó Padma tomándola del brazo. La ojimiel volteó frustrada por haber sido detenida.
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Y-yo… - se paró en seco, cayendo en cuenta de su proceder.
"¡Diablos!, ¿y ahora qué le digo?, ohhh demonios no puedo irme así sin dar explicación alguna, pero…", miró la puerta con añoranza y frustración, regresó su vista a la mesa donde todos volvían a sus asientos, era demasiado tarde, no podía irse. Con impotencia volvió a su asiento, posando su mirada en aquellos a los que el Slytherin había dejado tras de si, a los que Gerry podía considerar como sus amigos.
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No lo puedo creer, nunca había visto así a Malfoy - mencionó Parvarti.
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Me pregunto ¿qué habrá pasado? - profirió Lavender.
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No lo se, pero yo tome grandes fotos - intervino Colin, con cámara en mano, dejando a todos con expresiones de incredulidad.
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Ese hurón siempre queriendo ser protagonista, debió ser solo un berrinche de los muchos que hace, aunque hacía mucho que no pasaba - espetó con desdén y extrañeza Ron.
Ginny por su parte no podía alejar su vista del moreno, después de todo también a ella le afectaba lo que había pasado, unas enormes ganas de ir con él se adueñaron de ella, pero no podía exponerlo a otra escena. Ahora tenía a todo el Comedor sobre él, cerró su puño impotente, simplemente observando con impotencia la espalda del rizado.
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¿Ves Ginny?, ¿eso quieres?, que clase de gente hay en esa Casa, reflexiona, Zabinni no es mejor que Malfoy - agregó inoportunamente el ojiazul.
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Ron, creo que tu comentario no viene al caso - puntualizó Lavender, al notar lo conflictuada que estaba su amiga.
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¿Cómo que no?, es mejor que se de cuenta que ese no es bueno - añadió obcecado.
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Ron, no es el momento - cortó Harry, no quería que ahora ellos fueran los que protagonizaran una discusión, además era evidente que la pelirroja no estaba para ese tipo de comentarios.
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Si Won-won, por favor - pidió su novia.
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Pero ¿qué pasó? - cuestionó sin entender el pequeño francés.
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Mmmm es algo difícil de explicar Iván - respondió su hermana, dirigiendo su vista hacia la castaña, que sin duda sabía también le afectaba lo sucedido.
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Malfoy parecía enfurecido, ¿tendrá qué ver con las relaciones de Zabinni y Nott? - comentó intrigada Padma, mirando a Ginevra.
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Puede ser, pero ¿y Malfoy a dónde abra ido? - manifestó curiosa la otra gemela.
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Quizás este en tu Sala Hermione, creo que no es bueno que te aparezcas por ahí o se desquitara contigo - dijo Padma, mirándola con extrañeza ya que parecía no tomarle importancia sus palabras.
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Hermione ¿estas bien? - inquirió el ojiverde, percibiendo un aire de preocupación en su rostro "Mmmm ¿qué le pasara?, ¿acaso… esta preocupada por Malfoy?, no, no puede ser… pero ayer cuando hablamos con ella sobre Gerry, los defendía demasiado, pero la realidad es que algo esta pasando con Malfoy y sus amigos, esto no pronostica nada bueno, debo averiguarlo… quizás deba decírselo a Dumbledore…".
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Eh… si claro - respondió tardíamente la ojimiel, sacando de sus pensamientos al elegido que aún la miraba analíticamente - ¿pasa algo Harry?
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No, nada - sonrió tranquilizadoramente.
Mientras tanto en la mesa de las serpientes, el grupo de facinerosos intercambiaba comentarios acerca de lo ocurrido.
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Hasta que Malfoy esta cumpliendo con su deber - opinó Bole.
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Si, comenzaba a pensar que se había ablandado - argumentó Higgs observando a los traidores con brillo satisfactorio.
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Todos lo llegamos a pensar, pero no es líder por nada… aunque sus palabras no me agradaron - señaló con resentimiento Bletchley.
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¿Y qué esperabas?, después de su actuación de anoche atacando a los traidores sin su autorización - comentó lógica Millicent.
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El punto es que desde ahora las cosas cambiaran, a llegado el momento de que cumpla con su promesa y sino el Consejo intervendrá - comunicó Parkinson con una sonrisa triunfante, dejando que su vista viajara al moreno para después posarla sobre su enemiga, la menor de los Weasley. "Ah llegado el momento de saber tu respuesta Blaise".
En otra parte del Castillo…
En su Despacho el Director de Hogwarts se encontraba reunido con los Directivos de los diferentes Colegios, además de un encargado de la Asociación Internacional de Quidditch y el Jefe de Deportes y Juegos Mágicos, acordando los últimos detalles del Torneo, así como la Clausura.
La junta se llevó en relativa calma, la gente abandonaba la habitación cuando Sir Nicolas hizo su aparición.
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Dumbledore te traigo noticias - anunció.
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¿Qué sucede Sir Nicolás? - cuestionó mientras tomaba asiento frente a su escritorio.
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Eventos reprobables han ocurrido en el Comedor, durante el desayuno - comunicó el fantasma.
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¿Reprobables? ¿A qué te refieres? - inquirió sin entender.
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Los alumnos de Slytherin, principalmente el joven Malfoy tuvo la descortesía de protagonizar una penosa discusión con los miembros de su Casa ante todo el Comedor - divulgó indignado - ¿cómo es posible que se den estas situaciones cuando somos anfitriones del Torneo?, ¡que mala impresión se llevaran los invitados!, debes hacer algo al respecto - exigió Nick Casi Decapitado.
Albus medito unos minutos sobre la información que le acaba de ser dicha, nada bueno presagiaba que Malfoy protagonizara ese tipo de hechos, dada su posición y el peligro que podría correr.
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Entiendo… tomaré las medidas pertinentes - aseguró el anciano.
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Eso espero, pero ¿qué se podría esperar de unos Slytherin?, después de todo el Barón Sanguinario nunca ha sabido ser un buen fantasma - atacó para después desaparecer a través del muro.
Sin perder tiempo Albus se levantó y mandó una lechuza urgente al Jefe de la Casa verde y plata.
En los corredores del Castillo…
Draco avanzada furioso aún con la impotencia dentro de él, se detuvo en seco harto de todo y golpeó su puño con toda la fuerza posible contra la pared - Son unos idiotas… todos… - gritó dejando salir el coraje.
Cerró sus ojos con fuerza, como si quisiera desaparecer todo, se recargó en el frío muro, respirando profundamente varias veces.
"¿Cómo es posible que este dejando que esto me sobrepase?, ¿qué diablos esta pasando?... todo esta derrumbándose…", de repente percibió como unos pasos se acercaban a él, abrió sus ojos observando por el ventanal los Terrenos, se incorporó y se alejó rápidamente, hasta llegar a un lugar escondido entre los grandes árboles oculto de miradas indiscretas, tomó asiento en un gran roca que sobresalía, mirando con resentimiento a la lejanía donde la sólida estructura del Castillo dominaba el paisaje.
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¿Cómo las cosas llegaron a este punto? - se preguntó confundido, elevando su rostro hacia el cielo, cubierto por el follaje del bosque - estoy harto de todo… de esta situación estúpida, yo estaba bien… soy premio anual, soy líder de Slytherin…las mujeres me adoran y ahora tengo a Nurit, pero tenía que venir esa… esa ¡sangre sucia! A arruinarlo todo junto con su pobretona amiga… esa idiota Weasley que solo ha venido a apendejar al imbécil de Zabinni y ya me lo volvió un solapado, un románico ridículo… un perdido… ¡Merlín! ¿Qué demonios le dio? Y luego Nott, el único que siempre mostró tener más cerebro, él que no rompía ninguna regla… el perfecto santurrón me sale con que anda con una mestiza… ¡una mestiza! - se levantó tomando una piedra del suelo lanzándola con furia contra la corteza de un árbol.
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¡¿Cómo diablos es posible?! Y yo permitiendo este tipo de desafueros, se supone que debo saber todo lo que ocurre en Slytherin y ahora unos imbéciles vienen a exigirme, a mi… ¿cómo se atreven?, no son nada… y todavía pretenden decirme lo que puedo, debo o no hacer… a mi, el líder de Slytherin, porque quieran o no ninguno de ellos es lo suficiente para tener ese cargo - manifestó sacando su enojo, pateando algunas ramas secas, continuó así por varios minutos, hasta que se cansó y se volvió a recargar en la piedra.
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Mi vida se la esta llevando un carajo… - cortó al evocar el recuerdo de Hermione, echó su cabeza hacia atrás suspirando largamente, dejando escapar su aliento con pesadez - ¡maldición!... la odio, jamás debí dejar que esto pasará… ni siquiera debí comenzar a verla como mujer… ella nunca debió pasar de ser una sangre sucia amiga del Cara rajada - estrelló su puño contra la roca en un gesto impotente, las imágenes de ella seguían recorriendo su mente - pude negarme a estar en esa maldita Sala con ella, pero no… creí poder manejarlo y lo estaba logrando… pero todo pasó tan rápido, debí hacerle caso a mi padre - exclamó con frustración.
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Él y Blaise se encontraban en la residencia del último, disfrutando de unos días libres, después de todo el estar con su familia no era precisamente vacacionar; ya era más de media tarde, el sol iluminaba con sus calidos rayos el jardín donde ellos disfrutaban cómodamente en sillones.
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Cartas para el señor Malfoy - anunció el elfo domestico de la familia Zabinni.
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Vaya Draco, ni en vacaciones dejas de ser vigilado - murmuró Blaise burlón.
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No es mi culpa que tu no seas querido por tu madre - comentó en respuesta el rubio, arrebatando las misivas de manos del elfo, para luego ignorarlo.
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¿Quién te escribe? - interrogó curioso el moreno.
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Una es de Hogwarts - afirmó, rompiendo el sello y leyendo con desinterés, mientras leía una sonrisa de satisfacción apareció en su rostro por un momento, para después desaparecer y mostrar una mueca de desprecio - ¡no puede ser posible! - gritó, levantándose de si sillón y caminando de un lado a otro con pasos furiosos.
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¿Qué te pasa? - inquirió extrañado, arrebatándole el pergamino cuando pasó a su lado - veamos qué te puso así - refirió, leyendo con interés, para después mirar a su amigo con expresión de pesar - tu con la sangre sucia… eso será todo un espectáculo.
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Cierra la boca, eso no será así - aseveró, mientras pensaba en la manera de evitar que eso ocurriera.
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Bueno, bueno, en vista de que no la leerás, dame la otra carta para leerla - expresó intentando arrebatársela.
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¿No sabes que no se lee la correspondencia ajena? - abrió el sobre, rompiendo el sello, para después leer la distinguida caligrafía de su progenitor, dibujando una sonrisa irónica - ¿lo ves?, te lo dije - replicó lanzándole la carta, la cual Blaise leyó en voz alta
"Draco te supongo enterado de tu honor como premio anual, así como de lo despreciable que es el tener que compartir tal honor con una sangre sucia. Me encargaré de llevar esto al Consejo de padres, ningún Malfoy compartirá Sala con una despreciable sangre sucia, como es ella.
Por otro lado, como es posible que permitieras que una sangre sucia estuviera a tu nivel, se espera mucho más de ti como miembro de esta honorable familia, así que espero que hagas todo lo que este en tus manos para ser el único premio anual.
No quiero que te mezcles con esa clase de gente, no olvides quien eres y no quiero enterarme de que te permitas relacionarte con tal clase de seres.
Te haré saber las decisiones del Consejo.
Lucius Malfoy"
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Esto se pone interesante - sonrió divertido.
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¿Interesante?, es insultante que hayan pensado en ponerme con esa… esa, entre todas las que hay en Hogwarts… ese viejo esta loco - aseveró de mal humor.
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Quizás pensó que no seria bueno una Sala solo par ti, con la santurrona ahí no podrás hacer nada, a menos que te relacionaras con ella - expresó realizando una pausa analizando su ultimo comentario para después rectificar - pensándolo bien… tienes razón el anciano esta loco.
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Claro que tengo razón, además yo jamás me involucraría con esa… ni siquiera la veo como mujer, además yo no recojo lo usado por el Cara rajada o el Come babosas - afirmó determinante.
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Y no olvides que también tuvo que ver con Krum, hay que reconocer que no es cualquier sangre sucia… ha llegado alto - reconoció el moreno.
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Krum ese… después de verlo caer tan bajo, ya no es considerado como algo bueno, es un traidor de sangre - completó el ojiplata.
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Mmmm pues algo ha de tener esa… no se qué, no me preguntes, nunca la he visto tan detenidamente… a excepción de cuando fue el Baile de Navidad, hay que admitir que se esmeró para lucir como dama - recordó Zabinni.
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Zabinni, no seas idiota, ella jamás será una dama, es una inmunda sangre sucia y siempre lo será - concluyó firme.
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Así debía haberse quedado… como una inmunda sangre sucia, pero no… tenía que caer con ella, con ella… ¡maldita sea, no debí confiarme!… y ahora ya es demasiado tarde, no puedo cambiarlo - expuso derrotado sintiendo como una oleada de dolor y pesar se apoderaba de él - nadie más debe enterarse de esto, no es lo que se espera de mi… finalmente entiendo que mi padre tenía razón, yo no debía haberme relacionado de ninguna forma con ella… nosotros los sangre pura no podemos, ni siquiera esta permitido… y hasta ahora comprendí que se paga caro, no puedes nada más comenzar algo y esperar que la gente no intervenga, ¡maldita sea! - explotó nuevamente, dejando que una lagrima saliera, la cual limpió inmediatamente.
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Me avergüenzo de mi, ¿cómo pude caer tan bajo? - pasó sus manos por su rubia cabellera - pero yo… no se… nunca me había sentido así, nunca había deseado tanto estar con alguien, pero ¿por qué ella?... he tenido a tantas… ¿por qué ella?, la única que no puedo tener… la que esta prohibida - dejó salir un grito de impotencia.
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No se qué voy a hacer, pero no puedo permitir que esto llegue más lejos, ya no… tengo que volver a tomar el control de la situación - asintió para si, cuando el sonido de unos pasos sobre la otoñal vegetación llamaron su atención.
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Si tienes razón ya es hora de que vuelvas a ser tú…