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Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 31
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En el Comedor…
Los alumnos retomaban las conversaciones aún mencionando el tema de la conducta de Malfoy, en Gryffindor el tema se había sepultado claro por bien de algunos, ya que otro evento vendría a cobrar más importancia.
-
Yo insisto, no me gusta el horario del partido - afirmó el pelirrojo enfurruñado.
-
Pero Ron, es más práctico, después de todo permite que ustedes duerman bien - replicó Lavender con inteligencia.
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Yo opino lo mismo Ron, después de todo, las fiestas han abundado últimamente y necesitamos descansar - expreso Harry a favor.
-
Eso lo dirás tu por tus horas de llegada, además de que te da "insomnio" - murmuró sonriéndole con doble intención al afirmar lo último.
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¿Tienes insomnio, amor? - cuestionó Soleil, delineando el rostro del león con su mano - ahora entiendo tus ojeras.
-
Si… yo… no es nada, solo… Ron exagera.
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No estarás volviendo a tener pesadillas ¿o si? - inquirió inquieta Hermione.
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No, no he tenido pesadillas… desde hace días - respondió evasivo, sonriéndole ligeramente.
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¿Pesadillas? ¿Insomnio? Amor, tienes problemas de sueño - aseguró Moon preocupada.
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Todo sería diferente si durmiera acompañado - replicó coqueto Harry, tratando de evitar el tema de las pesadillas, dejando a todos los presentes boquiabiertos ante tal afirmación, mientras que las mejillas de su novia se teñían de un intenso rosado.
En ese momento Víktor Krum, que se encontraba sentado en su mesa, decidió que era el momento de aprovechar la oportunidad de acercarse a la castaña que lo evitaba desde su llegada, necesitaba aclarar las cosas con ella.
Con un último trago de su jugo se puso de pie y con paso decidido se encaminó a la mesa de Gryffindor, al llegar un silencio opresor se hizo presente, mientras que Potter y Weasley lo miraban con resentimiento.
-
Mione, necesito hablar contigo - pidió, ignorando las miradas de los presentes.
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Ella no tiene nada que hablar contigo - repuso Ronald poniéndose de pie.
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Tranquilo Ron - pidió la castaña levantando su mano.
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Hermione, no estarás pensando en hablar con él ¿o si? - cuestionó Harry, levantándose de su lugar.
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Chicos, por favor, no queremos otra escena - clamó la leona, fijando su mirada en el búlgaro - Viktor, no creo que tu y yo tengamos nada de qué hablar.
-
Solo serán unos minutos, aún hay cosas que aclarar - insistió el búlgaro.
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Si es así, hablaremos una última vez - musitó la ojimiel levantándose, ante las miradas atónitas de sus amigos - discúlpenme chicos, volveré en un momento.
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Pero Hermy - intentó disuadirla Ginny.
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Estaré bien - sonrió tranquilizadoramente, para después abandonar el lugar seguida del hosco.
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No lo puedo creer, ¿cómo se fue con ese después de lo que le hizo? - alegó molesto el pelirrojo.
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Ron, Hermione sabe lo que hace - comentó la pelinegra.
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Mmmm aunque debemos admitir que Viktor sigue muy guapo - mencionó analítica Padma.
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Si, la edad le ha caído muy bien - agregó la otra.
-
Pero eso no cambia lo que le hizo - alegó indignada Ginevra, cuando notó como Zabinni se levantaba de su mesa y avanzaba hacia la salida al lado de Nott, se sintió impotente de no poder ir y alcanzarlo para saber cómo estaba. "Blaise… ¿estarás bien?..."
Soleil volteó siguiendo la mirada de la pelirroja a la puerta percatándose de la salida de los Slytherins "Mmmm ya veo, ¿estas preocupada por él?... igual que Hermy, algo esta pasando y ambas se sienten impotentes por no saber qué es, algo me dice que este suceso es solo el principio, no conozco a Malfoy, pero al parecer no esta bien… ahora más que nunca Hermy debe tener en claro lo que quiere… espero que su platica con Krum termine de cerrar sus asuntos pendientes…"
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Sol… - llamó el ojiverde, estrechando ligeramente su mano.
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Ehh… si, perdón - pronunció sonriéndole tiernamente, regresando a la realidad.
En Slytherin…
Blaise terminaba su desayuno, mientras meditaba lo que iba a hacer.
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Mira, mira… - señaló Nott con la vista, discretamente le moreno giró notando la presencia de Viktor Krum en la mesa de los leones.
-
Vaya, vaya… creo que alguien no le va a gustar esto - murmuró con una diminuta sonrisa - vámonos…
Nott se levantó elegantemente, dejó su servilleta y avanzó al lado del moreno, al pasar junto a sus compañeros, Blaise se giró sonriéndoles divertido.
-
Eres un idiota - susurró el rubio divertido.
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¿Qué? Solo les sonreí, después de todo no les voy a dar el lujo de verme derrotado… antes prefiero morir - comentó firme.
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No seas exagerado - dijo incrédulo.
-
Mmmm - murmuró únicamente apurando su paso hacia las mazmorras. Entraron a la Sala y sin hacer paradas se dirigieron al cuarto del moreno.
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¿A qué vinimos? - inquirió Theodore dejándose caer en la cama.
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Por esto - evidenció mostrando una botella, que rápidamente guardó en su mochila - y ni siquiera intentes acomodarte… que ya nos vamos - acotó arreglando su atuendo.
-
¿Piensas tomar? - cuestionó irónico, incorporándose - ¿A dónde vamos?
-
Ya veras… y créeme vamos a necesitar de la botella - aseveró abriendo la puerta de su cuarto.
Theodore no cuestionó más y lo siguió, esperando no arrepentirse de hacerlo, avanzar por los pasillos hasta llegar al corredor que dada hacia los terrenos, lo cual le extraño, pero prefirió no preguntar, caminaron por senderos hasta llegar a donde el bosque se volvía más espeso.
- Zabinni… - logró articular cuando el moreno lo silencio, tapándole la boca -¿qué diablos…?
El moreno no le dio importancia y avanzó lentamente escuchando las frases a la nada de su amigo - Si tienes razón ya es hora de que vuelvas a ser tú…
En los pasillos del Castillo…
Una pareja caminaba en silencio ajenos a lo que cada uno pensaba, Hermione miraba los ventanales desde donde se podía apreciar la extensión de los terrenos. "¿Dónde estarás?... ¿En la Sala? ¿Estarás bien?… yo se que siempre dices que estas bien, aunque te estés muriendo, todo por el orgullo de no verte derrotado, pero… ¿de verdad estarás bien? ¿Qué pasó? ¿Por qué saliste así? ¿Por qué ellos no te siguieron? Algo muy grave debe pasar, eso no fue solo una pelea más ¡demonios! Y yo sin poder hacer nada…"
- Mione - llamó tomando su mano, señalando una banca con vista hacia el lago.
La castaña salió de su ensoñación, entendiendo el gesto de Viktor - No… mejor hablemos de una vez, ¿qué sucede? - miró con interrogación las pupilas oscuras del hosco.
-
Insisto, por favor, toma asiento - pidió nuevamente, logrando que la castaña cediera, acomodándose en la banca.
-
¿Y bien? - volvió a cuestionar, observando como él, tomaba asiento a su lado.
-
Se que para ti no es fácil hablar conmigo, pero hay cosas que debemos aclarar, no todo es como tu crees - aseguró el campeón.
-
Pues yo creo que todo esta muy claro y tienes razón, no es fácil escuchar tus palabras, entiende que para mi no fue sencillo nuestro rompimiento - concretó la castaña, desviando la mirada.
-
Lo se, para mi tampoco lo fue… mucho menos llegar a mi casa y toparme con la sorpresa de que tu ya no estabas ahí y en ves de hablar contigo, recibí una carta donde me explicabas tu partida - explicó con amargura.
-
Y entiende que yo no sabía cómo reaccionar al descubrir que tenías una prometida, ¿cómo querías que tomará eso?, ¿qué me quedara ahí a escuchar sus reclamos absurdos, sus humillaciones, sus desplantes? No, para mi, todo esta claro - afirmo categórica.
-
Siento que hayas tenido que pasar por eso, pero las cosas no son como tu crees - explicó apresurado.
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¿A no? ¿Entonces cómo son? - cuestionó ligeramente molesta.
-
Eso es lo que he tratado de explicarte todo este tiempo, si tu me hubieras recibido y aceptado mis cartas entenderías todo - reprochó dolido.
-
¿A dónde quieres llegar con esto? - interrogó sin querer responder a lo ultimo.
-
Justamente a que entiendas lo que pasó realmente, yo nunca te engañe… a quien encontraste en mi casa ni siquiera es mi prometida, ese día yo iba a pedirte que tu lo fueras por eso quise que hicieras el viaje a Bulgaria… para que conocieras a mis padres - manifestó, liberando lo que había retenido durante tanto tiempo…
En el Despacho de Dumbledore…
Snape arribaba al lugar, respondiendo así a la petición del Director, tomo asiento sin mediar palabra, pero sin duda en su expresión se pintaba la incertidumbre y la duda - ¿Qué ocurre Dumbledore?
-
Mi querido Severus, una situación se presentó esta mañana en el Comedor y necesito que investigues que ocurre antes del partido de esta tarde - comentó el anciano.
-
¿De qué se trata? - preguntó escueto.
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Al parecer el señor Malfoy protagonizó una discusión con algunos miembros de Slytherin - explicó con seriedad.
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¿Te preocupa que reincida? - inquirió sigiloso.
-
Últimamente han ocurrido demasiados eventos donde él se ha visto envuelto, no podemos permitir que sucesos como los anteriores vuelvan a ocurrir, recuerda que aquí los guardianes no pueden vigilarlo, por lo cual es tu deber saber todos sus movimientos así como los de el señor Zabinni - concretó sereno.
-
Tomaré cartas en el asunto en este momento, te informaré lo que averigüe - se puso de pie, dispuesto a salir.
-
Cualquier cosa fuera de lo normal, infórmalo de inmediato, recuerda que hoy vendrán sus padres y no queremos ningún problema - puntualizo Dumbledore, mirándolo abandonar el lugar.
Poniéndose de pie, caminó hasta llegar al lado de Fawkes, acariciando suavemente la cabeza del fénix murmuró - Hoy necesitare que seas mis ojos, presiento que eventos desafortunados se aproximan…
De pronto la escalera volvió a moverse, para dar paso a la Profesora de Transformaciones - Dumbledore, los alumnos tienen demasiado tiempo libre, deberíamos retomar parte de las clases, el hecho de que tengamos invitados no es excusa para conductas no propias de este Colegio.
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¿A que te refieres? - interrogó Albus.
-
Acabo de enterarme de que se han estado organizando fiestas nocturnas en las Casas además de que claro como no hay ronda de prefectos los alumnos llegan a altas horas de la madrugada a sus habitaciones - explicó McGonagall, tomando asiento frente al escritorio, donde ya la esperaba una taza de té.
-
Minerva, en cuanto a la seguridad, quizás sea mejor que se retomen las rondas, aunque pronto acabará el Torneo, por lo cual será mejor que solo asignemos a algunos de los profesores para hacer rondines de vez en cuando - sugirió sonriente, al ver la expresión de la subdirectora.
-
No deberías de ser tan flexible Dumbledore, a los alumnos les costará volver al ritmo de trabajo, más aún sabiendo que se acercan las vacaciones decembrinas - señaló con una sonrisa irónica.
-
Lo entiendo, pero tómalo como una recompensa por el esfuerzo y la buena labor que esta haciendo la selección, están siendo buenos anfitriones… - opinó el mago.
-
Es verdad, que sea su recompensa por el Torneo, pero hay que implantar ciertos limites - acotó la profesora.
-
Y lo haremos, no tengas duda - concluyó Albus divertido.
En el Comedor…
La mesa de Gryffindor…
Después de la salida de Hermione, los chicos siguieron con su desayuno, discretamente Ron miró la mesa de las águilas, pero hasta donde alcanzaba a mirar, no había señales de su rubia amiga.
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Bueno chicas, y ¿qué haremos hoy? - interrogó una de las gemelas.
-
Lav, por cierto, nos llegó la nueva de "Corazón de Bruja" deberías de verla - expresó Padma.
-
Si, tu también Sol, hay unas cosas muy interesantes - afirmó Parvati - es más, podríamos ir ahora a mi habitación - invitó la gemela
-
Suena genial, ¿vamos chicas? - inquirió la pelinegra.
-
Lo siento, yo no puedo, Iván y yo iremos a buscar a la Biblioteca libros sobre Criaturas mágicas, si no lleva su tarea mi padre no lo volverá a dejar salir, además de que nadie debe saber que ayer se desveló - replicó disculpándose, mirando la cara de fastidio de su hermanito.
-
Pero Sol… - objetó el pequeño, pero la francesa negó con la cabeza.
-
Nada Iván, si no aprendes algo de Criaturas mágicas como dijo papá, no volverás a salir conmigo.
-
De acuerdo - replicó resignado el chiquillo, apoyando la cabeza en las manos.
-
Mmmm tengo una idea, veremos a Hagrid, si quieres aprender de Criaturas mágicas no hay mejor maestro - resolvió Harry sonriente, después de todo el gigante era profesor de Hogwarts.
-
Cierto, Hagrid conoce de todas las Criaturas - confirmó Ron.
-
¡Genial! Anda Sol, vamos, con Hagrid será más divertido que si leemos aburridos libros en la Biblioteca… anda ¿si? Vamos - rogó Allen.
-
Y de paso vemos si Hermy esta por los Terrenos - aprobó Harry, poniéndose de pie caballerosamente ayudando a su novia.
-
De acuerdo - opinó la francesa - nos veremos después chicos, provecho - se despidió la francesa.
En compañía de Harry e Iván abandonó el Comedor.
-
Bueno chicas solo seremos ustedes Ginny y yo - acordó la pelinegra poniéndose de pie - nos vemos después en la Torre, Ron.
-
Bien - respondió el chico, clavando la mirada celeste en su hermana - pero… Ginny, tú y yo tenemos que hablar.
-
Pero Won… - intentó protestar Lavender, pero él la interrumpió.
-
Nada, vete con ellas Lav, Ginny las alcanzara en un rato - manifestó serio, tomó un par de galletas y las metió en su bolsillo, para después sujetar el brazo de su hermana, haciéndola salir del Comedor, caminaron hasta un pasillo alejado, Ron paró en seco y se volvió a mirar a la pelirroja con reproche - me quieres decir ¿qué clase de relación tienes con Zabinni?
-
No es algo que te incumba - respondió tajante, evitando la mirada de Ron.
-
Ginevra, parece que no entiendes - alegó molesto.
-
No, él que no entiende eres tú, es mi relación con él y temo decirte que no me importa tu opinión y tampoco tu permiso - objetó firme Molly
-
¿Cómo que no? Lo que entiendo es que es un Slytherin ¡por Merlín!, puede hacerte daño, además de que no sabes si trama algo - reclamó, intentando hacerla entender.
-
Él no trama nada, ¿le gusto sabes? - lo defendió con determinación, no le gustaba la manera en que Ron atacaba a Blaise, aunque seguía temiendo lo que el chico le haría a Hermione.
-
¡Por Gryffindor! Ginevra, tu misma viste lo que pasó en el Comedor, no es bueno que estés cerca de gente así - amonestó recalcando lo ocurrido.
-
Ni siquiera sabes lo que pasó, así que eso no es valido - replicó lógica.
-
Eres una terca Ginevra, aún así… recuerda cómo son, cómo nos tratan… lo que dicen de nosotros… ¿Acaso has olvidado todas la veces que nos han insultado? - aseveró incrédulo.
-
Y-yo no… pero… - tartamudeó indecisa ante las palabras de su hermano.
-
Nada, eso no cambia, ¿te das cuenta de qué tú sola estas engañándote? - cuestionó lógico.
-
No… Ron, se que él hizo eso, pero conmigo es diferente - señaló convencida, aunque sin duda las palabras de su hermano la hacían dudar.
-
¿Diferente? Vamos… no puedo creer que te dejes envolver en sus mentiras - bufó enojado por la necedad de su hermana.
-
No son mentiras, él es sincero… además él lo ha hecho publico ¿qué más quieres que más prueba que eso? - profirió retadora, con una brillo que Ron no sabía como interpretar.
-
B-bueno… - vaciló en que decir, después de todo eso era verdad.
-
¿Lo ves?... es todo Ron - finalizó avanzando unos pasos cuando la mano de su hermano la detuvo.
-
No, aún no acabamos… no confió en él, yo no creo que él haya cambiado, yo siento que hay algo más, además ¿qué les dirás a papá y a mamá? - interrogó, sacando sus ases de debajo de la manga.
-
¿De que? No se a que te refieres - evadió temerosa.
-
¿A no? Entonces te diré, o les dices tú o les digo yo lo que tienes algo con ese - amenazó serio, después de todo sabia que sus padres no les agradaría mucho dada la reputación de Zabinni.
-
Pero Ron… - protestó la chiquilla intentando hacerlo razonar.
-
Nada Ginevra, no me gusta lo que tienes con ese, así que les diré a mis padres, veremos qué dicen hoy en el partido.
-
Eres injusto Ron, tu no tienes derecho… ese es mi problema y yo veré cuando decírselos - prorrumpió enojada - además yo no me meto en tu relación con Lavender, no tienes porque meterte en lo que yo haga - alegó en su defensa.
-
Soy tu hermano mayor, así que me corresponde cuidarte y les diré a mis padres lo que haces - objetó firme levantando el tono de voz, así como la presión en su brazo.
-
Ron baja la voz, ¿quieres qué todos te oigan? Además de que el hecho de que seas mi hermano mayor no indica nada, de ser así los gemelos tienen más derecho a regañarme - informó con premura.
-
¿Fred y George? pero si ellos… - estaba apunto de descartarlos cuando una voz a su espalda lo hizo callar.
-
Ella tiene razón Ron - replicó Fred, deteniéndose a un lado de Ron.
-
Si, nosotros sabremos qué hacer con ella y su novio, tú relájate y tómalo con calma - expuso el otro gemelo, llegando al lado de Ron e interponiéndose entre él y la chica.
-
Ustedes no harán nada, yo le diré a mis padres - divulgó decidido.
-
No mi querido hermano, es a nosotros a los que les corresponde el deber de informarlo - acordó el pelirrojo.
-
Así es, nosotros tomaremos cartas en el asunto, tú no tienes porque molestarte - replicó George, apoyando la idea de su gemelo.
-
Pero es que ustedes…
-
Nada, nada Ron, mejor ve a buscar a tu novia y dale un par de besos, nosotros nos encargaremos de que Zabinni ande por el buen camino.
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Ni hablar, ustedes no conocen a ese… ese…
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Tu tampoco lo conoces Ron, así que cállate - manifestó enojada la pelirroja.
-
¿Cómo qué no? Es amigo de Malfoy ¿recuerdas a los mortifagos? No dejare que te relaciones con tipos así - apuntó decidido.
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Pero Ron, ella esta segura bajo nuestra protección - repuso George.
-
Si, déjalo en nuestras manos y como hermanos mayores te prohibimos que les digas nada de esto a nuestros padres - replicó George.
-
Ni hablar, ellos se tiene que enterar de esto - contestó categórico el menor.
-
Ginny, ¿nos permites un momento? - los gemelos arrastraron a Ronald un par de pasos lejos de su hermana.
-
Mira Ron, nosotros nos encargaremos de esto, además si tu le dices a papá y mamá sobre Ginny y Blaise, nosotros tenemos que decirle de la vez que… - se acercó y le susurró algo al oído, que hizo que Ron lo mirará furioso.
-
No serian capaces - manifestó serio.
-
Tal vez no, por eso, deja esto en nuestras manos, el niño Zabinni no puede contra dos mentes brillantes como las nuestras, ahora vete y busca a Brown o mejor aun, ve al Comedor y platica con Lovegood - aconsejo Fred, regresando al lado de Molly
-
Idiotas - se dio la vuelta, no sin antes mirar con enojo a su hermana, para después alejarse por el pasillo, sin rumbo fijo.
Los gemelos llegaron al lado de ella, Fred colocó una mano sobre el hombro de su pequeña hermana.
- Tranquila Ginny, nosotros nos encargaremos de que Ron no diga nada - prometió divertido.
. ¿Cómo hicieron para calmarlo?- cuestiono desconfiada.
-
Digamos que sabemos usar la persuasión, ahora ve y termina de desayunar - expresó George.
-
Ya terminé, iba a ir a Ravenclaw a buscar a las chicas.
-
Bueno entonces ve, y ándate con cuidado ¿eh? No queremos tener que ir por ti a Slytherin - replicó, reiniciando el camino con su hermano cargando un pesado baúl.
-
Son unos… - pero como acababan de salvarle el pellejo, era mejor optar por dejarlos en paz, así que se alejo, por el lado contrario al que se fue su hermano mayor.
En los Corredores…
Sol caminaba de la mano con Harry, mientras que Iván iba un par de pasos adelante, estaba emocionado, después de todo era mejor ir con Hagrid que estar sentado en una Biblioteca, leyendo libros aburridos.
-
¿Hagrid conoce muchos criaturas, Harry? - interrogó emocionado el niño.
-
Si, el conoce de muchas cosas, incluso ha encubado el huevo de un dragón y le puso Norberto, aunque a decir verdad era hembra así que seria Norberta, pero se la llevaron a Irlanda.
-
¿En serio? ¡Genial! ¿No te parece fabuloso Sol?
-
Si claro, genial - respondió con una sonrisa a su hermano.
-
Solo recuerda no comer nada o al menos finge que lo comes si te ofrece, Hagrid tiende a ser un cocinero bastante malo - aconsejó divertido Harry.
-
Solo compórtate bien y no toques nada - pidió la francesa, mirándolo con seriedad.
-
Sol, eres cruel, lo dices como si destruyera todo lo que toco - murmuró apenado.
-
¿Quieres qué te recuerde con cuantas cosas has terminado? - preguntó irónica, levantando su ceja derecha.
-
No Sol, no digas nada, te voy a acusar con Oliver, le diré que tienes novio - amenazó avergonzado, mirando de reojo al ojiverde - no es contra ti Harry.
-
No te preocupes Iván - lo tranquilizó divertido.
-
No te atreverías, además yo le diría que rompiste su jarrón antiguo cuando jugabas con Richard y los demás - manifestó vengativa.
-
¿Y qué?… eso no es lo mismo a que le diga lo que haces, él me perdonaría solo por cuidarte - se defendió.
-
Iván, mmmm no me hagas arrepentirme de haberte traído - expresó secamente.
-
De hecho, no me trajiste, mi papá me mandó, solo porque Oliver dijo que no deberías de ir sola - le recordó, con una sonrisa triunfante.
-
Allen, dejaremos esto para cuando estemos a solas - concluyó.
-
Harry ten cuidado con ella… entra a las habitaciones sin tocar, no le importa la privacidad ni tiene respeto por la intimidad de cada quien - advirtió, aún indignado por lo que había pasado la mañana anterior.
-
Mmmm lo tendré en cuenta Iván, gracias - miró a Sol, cuyas mejillas se habían coloreado ligeramente ante esa advertencia, se acercó un poco más a ella, murmurándole al oído - no me molestaría que hicieras eso conmigo, pero no aquí, ya que estoy con cuatro personas más.
-
Harry… no me tientes que no respondo de mi - acotó divertida.
-
No me importaría - respondió coqueto.
-
Mmmm estoy aquí ¿recuerdan?, como te decía Harry, si hablaras con Oliver él te diría todo lo que Sol hace, o con mis primos, claro que ellos no te quieren mucho ¿verdad? Pero no importa, Buggy puede contarte muchas historias de ella cuando era pequeña - manifestó alegre.
-
Allen, deja de dar ideas y camina, esos primos no están muy bien conmigo en este momento así que por su bien es mejor que se mantengan alejados - advirtió, recordando la broma de sus parientes.
Pronto llegaron a la cabaña del gigante, donde amablemente agradecieron la ayuda de Hagrid.
-
Harry - llamó el pequeño, haciendo que la pareja volteara - de todos los novios de Sol, tus eres él que mejor me cae…
-
Ahhhh… gracias - respondió extrañado por el comentario, además que la alusión a otros novios no le era muy agradable.
En lo profundo del Bosque….
El líder de Slytherin levantaba su rostro encontrándose con las miradas de sus amigos.
-
¿Qué diablos hacen aquí? - cuestionó, no solo molesto por haber sido encontrado en esa situación, sino también por lo que ellos representaban.
-
Malfoy, Malfoy… encontrarte para mi no es difícil - replicó Blaise sentándose debajo de un árbol, mientras que Nott sólo avanzó hacia la roca, recargándose en ella.
-
Mmmm ni siquiera puedo deshacerme de ti, ¿acaso no puedes estar sin mi? - inquirió irónico, elevando la comisura izquierda de sus labios.
-
¿Yo? Tu eres él que nunca vas a poder estar sin mi Malfoy… - replicó el moreno, invocando tres copas, donde sirvió lentamente el licor de la botella que había tomado de su habitación.
-
Eres un idiota - profirió negando con su cabeza.
-
Vamos Malfoy, estoy enojado por la escenita tan poco discreta que nos hiciste y tu también, pero de eso no nos culpes, nosotros no te dijimos que te idiotizaras por la estúpida sangre sucia. Si algo aquí es lo que te causa problema es eso - resumió bebiendo de su copa con la satisfacción de haber dicho la ultima palabra - ahora si, podemos beber en paz.
Después de su breve discurso, Nott lo miraba incrédulo, levantando su ceja viajo su mirada de el moreno a Draco y de nuevamente al moreno.
-
Eres el mas grande de los imbéciles, el problema son ustedes, que se idiotizaron por unas… - calló, dejando lo demás al entendimiento de cada quien.
-
Pero por lo menos nosotros si podemos estar con ellas, no que tú te perdiste en el camino, mira que la sangre sucia… ni siquiera mestiza como Notty, ¡sangre sucia! - recalcó con asco, y mas aún por saber el engaño de Gerry.
-
¿Notty? No me vuelvas a decir Notty, idiota, y ¿por qué das mi ejemplo? al menos mi Emi tiene refinamiento, educación, no es una salvajita pobretona Weasley - puntualizó, nombrando los defectos de la chica.
-
Notty, cierra la boca, aquí el punto es Draco, no nosotros; mira que te estaba empezado a considerar el que ocuparía el lugar de ese ahora que puede ser exiliado de la sociedad - bromeó Blaise, tratando de aligerar la situación.
-
Estúpido - replicó, lanzándole una pequeña roca.
-
Bueno, basta de sus muestras de afecto, Draco ¿Qué diablos te pasó en el Comedor? ¿Cómo estas permitiendo que la situación te rebase? esa no es la manera de comportarse de un líder - reprendió con frialdad Nott.
-
Yo no tengo porque dar explicación de mis actos a nadie, más si estoy en todo el derecho de hacerles rendir cuentas sobre sus actos, aquí el que tiene el poder soy yo, pero creo que a ustedes se les ha olvidado quien soy yo - sentenció, mirándolos con sus frías pupilas.
Zabinni al escuchar ese alegato, se puso de pie, avanzando hasta donde se encontraba Malfoy - No, al que se le olvido quien era es a ti, porque si lo hubieras tenido en cuenta no te hubieras enredado con esa - interpeló mirándolo con severidad.
- ¿Pero mira quién lo dice?, el que se arrastra por una pobretona, que es lo de menos… una tipa que ha pasado por no se cuantos tipos de su Casa y de otras también… incluso el cara rajada Potter ¿quién ha caído más bajo? - interrogó venenoso, con las pupilas denotando una inmensa rabia.
Sin darle tiempo a reaccionar, el puño de Zabinni se estrelló contra su mejilla, impulsándolo contra el suelo, desde donde lo miró con una mezcla de incredulidad y furia, se llevó la mano a la comisura de los labios, limpiándola y mirando como se manchaba de rojo, ya que un hilillo de sangre emanaba de su boca - Eres un idiota, nunca pensé verte así… y mucho menos celoso de una situación como esta, el problema es que quisieras estar en nuestro lugar ¿verdad? Poder estar con esa… aún sabiendo que eso traería consecuencias - subrayó decepcionado Blaise.
Nott contemplaba la pelea con serenidad, a pesar de los hechos, posó su vista en Draco en espera de su respuesta…
Cerca de los Terrenos…
Hermione entreabrió sus labios, demasiado sorprendida por tal revelación que venia a derrumbar todo lo que ella pensaba hasta ahora.
- Yo se que cualquiera en tu lugar hubiera creído lo mismo, era lógico pero si tu me hubieras esperado, para aclararlo todo hubiera sido diferente - señaló notando como la castaña no daba crédito a sus palabras - a quien conociste es solo la chica que mi madre pretende que sea mi prometida, solo eso… - concluyó expectante de alguna frase.
La prefecta no podía si quiera terminar de procesar las palabras de su ex novio, un profundo vació se presentó en su estómago acompañado de un notorio nudo en la garganta - Y-yo…
-
Lo siento, no entiendo cómo mi madre pudo permitir que eso sucediera, no entiendo cómo no se permitió conocerte mejor, yo estaba seguro de que si lo hacía terminaría de acuerdo con mi decisión de hacerte mi prometida - comunicó afligido, pasando su mano por la pálida mejilla de la leona.
-
P-pero… no es verdad, no puede ser, incluso salió en los periódicos - negó dejando escapar unas gotas cristalinas de sus ojos.
-
Era lógico que los periódicos lo sacaran, no olvides que aunque yo no quiera… soy demasiado público, lo que se dijo ahí solo fue lo que se pudo deducir… más después de tu huida, la gente comenzó a asumir cosas que no eran verdad - profirió apenado - Herrmione para los dos fue difícil, se que tu creías eso, pero yo trataba por todos lo medios de decirte que no era así… pero al parecer tu no quisiste saber más, era como si finalmente te rindieras y no quisieras luchar por nuestra relación - divulgó confundido.
-
Y-yo - lo miró, notando la sinceridad de sus palabras, lo cual tampoco era buena señal ya que esto cambiaba totalmente el panorama que se había presentado hasta ahora - no se que pensar de todo esto, ha pasado mucho tiempo y las cosas han cambiado…
-
¿Cambiado? ¿A qué te refieres? ¿A tus sentimientos? - interrogó intrigado, analizando la mirada de la leona, notando el brillo de la duda en ellos.
La ojimiel se levantó dando unos cuantos pasos, tratando de procesar las palabras del búlgaro y encontrar cómo responder a esos cuestionamientos.
-
Mione…
-
Viktor… yo estoy muy confundida, necesito pensar… - comentó aturdida, sintiendo la mirada analítica del hosco.
-
Entiendo, pero… - se levantó acercándose a ella - ¿aún me quieres o no?
Hermione se congeló ante tal pregunta, después de todo esto cambiaba muchas cosas, aunque tampoco podía negar que sus sentimientos habían cambiado - Viktor… yo, tengo que pensar, es mejor que nos veamos después, prometo que tendrás respuestas.
Krum no comprendía por qué no había querido responder, más aún siendo algo tan importante, fue entonces que la semilla de la duda se plantó en su corazón. Pasaron varios minutos antes de que él volviera a hablar.
- Mione, solo quiero que sepas que esperare el tiempo necesario y que yo te sigo queriendo - tomó su mano, depositando un suave beso en el dorso, para después dar media vuelta y alejarse, dejándola sumida en una nube de incertidumbre y confusión.
En otro punto del lugar…
Ron vagaba furioso después de las palabras de sus hermanos estaba bastante enojado - Esos son unos idiotas y Ginny ¿Por qué demonios no entiende?, pero mis padres sabrán todo hoy, ellos sabrán qué hacer, no me importa lo que digan esos gemelos, cuando mis padres sepan esto no habrá nada mas que decir, no se compara con lo que pudieran decir de mi, pero de cualquier manera tengo que hablar con ese pervertido, de mi hermana no se va a burlar - murmuró malhumorado, saliendo por la puerta que llevaba a los Terrenos.
- Y no conforme con eso, todavía tienen el descaro de mandarme a buscar a Lavender, como si yo fuera que… o a platicar con Luna ¿qué no comprenden que es mi amiga? Además Luna no estaba en el Comedor, quién sabe dónde andará, aunque conociéndola seguramente se olvido de ir a desayunar y anda vagando por algún pasillo recóndito del Castillo - sondeó el lugar, en busca de su destino, aunque tuvo una ligera punzada en su pecho al no encontrar por ahí a su amiga.
Caminó alrededor del lago, tomó una piedra y arrojándola con fuerza al agua, tratando de desquitar su coraje, buscó otra en el suelo y estaba a punto de lanzarla cuando una suave voz lo asustó.
Luna se encontraba sentada en una piedra alta a la orilla del lago, había visto los pasos rápidos de su pelirrojo amigo desde que había salido del Castillo, no alcanzó a escuchar sus murmullos, pero cuando lo vio arrojar la piedra, supo que el chico estaba bastante furioso, ágilmente se bajó de la roca, llegando justo cuando estaba a punto de arrojar la siguiente.
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No es buena idea hacer eso Ronald - pronunció la rubia, llegando hasta donde él estaba.
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¡Luna! ¡Por Merlín!, me asustaste - replicó este, llevándose una mano al pecho.
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Lo siento, pero si arrojas piedras así, despertarás a las ondinas del lago, además de que el calamar gigante no es muy amable - le explicó, tomando la piedra de manos del pelirrojo.
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Entiendo - expresó, aunque Luna era un ser inexplicable, de pronto recordó lo que venia expresando - ¿Cuánto tiempo llevas ahí? ¿Escuchaste lo qué dije? - cuestionó preocupado.
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No ¿de qué? Bueno, te vi salir del Castillo, pero no oí lo que decías ¿estás bien? ¿Qué pasó? - incurrió curiosa, jugando con su collar de corchos.
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No, nada - mintió, suspirando aliviado, era una fortuna que Luna no lo hubiera escuchado.
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¿Seguro? por la manera en la que arrojaste la piedra parecía que estabas bastante enojado - concretó la ojiazul.
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Bueno es que… ¡aaaahh mis hermanos me desesperan!, son tan… tan… - intentó explicar, pero no encontraba las palabras adecuadas para que los castos oídos de Luna escucharan, después de todo era una dama y sus palabras para explicar lo que sentía podían herir su sensibilidad.
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Tranquilo, no te enojes, ven - lo guió hasta las rocas y se sentó, haciendo que el chico imitara su gesto - ahora dime qué pasó.
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Es que, bueno mis hermanos solo buscan sus intereses, no ven que ese Zabinni le puede hacer daño a Ginny - explicó nuevamente molesto.
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¿Ya trataste de explicarle a Ginny? - cuestiono dubitativa.
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Claro, pero solo dice que él no le hará nada, pero es un Slytherin ¡por Gryffindor! son capaces de todo, además tu sabes sus creencias acerca de la sangre, ¿crees qué no le harán nada? Para ellos es una traidora de sangre - manifestó exaltado.
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Tranquilo Ronald, mira, no podemos negar que las cosas son engañosas, no olvides que Zabinni lo ha hecho publico, eso debe significar algo ¿no? - expresó, quedándose en silencio por un par de minutos, mientras vagaba en sus recuerdos.
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¿Qué te pasa? ¿Luna? - cuestionó preocupado llamando su atención tocándola con el índice en su hombro, ya que el silencio que se hizo fue extraño.
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Ron - lo miró como ensoñadoramente, aún en su nube.
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¿Si? - preguntó extrañado.
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Acabo de recordar algo - murmuró enigmáticamente.
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¿Si? - repreguntó más extrañado.
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Ayer, cuando salí al tocador, vi que los Slytherin querían atacar a Zabinni y a Nott, pero llegó Malfoy y los salvó, yo creo que esto sucedió porque ellos están con ellas ¿crees qué ellos se arriesgarían así por una broma? - preguntó, con aire analítico.
Bilius no daba crédito a lo que escuchaba, tratando de darle lógica a lo que le había comentado - ¿De verdad? ¿Estás segura de qué eran ellos? ¿En qué momento fue? - cuestionó incrédulo.
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Mmmm pues mucho antes de que bailará - suspiró ensoñadoramente, elevando la mirada como recordando la noche anterior.
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Luna… - pronunció ligeramente molesto por la expresión del rostro de su amiga, así como por el suspiro tan alusivo.
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Ronald, yo creo que juzgas mal a Zabinni, porque no confías más en Ginny, dales una oportunidad, no te unas a los opositores, yo creo que ya tienen suficiente con sus diferencias y con los Slytherin - aconsejó sabiamente Lunita.
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Pero es que… - replicó, pero calló al analizar un poco más las palabras de Lovegood, un nuevo silencio se hizo presente, siendo esta vez él, el que estudiaba la situación.
En los pasillos…
Después de la pelea con Ronald, Ginny vagaba por el Castillo sumida en sus pensamientos.
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Blaise ¿dónde estarás? Ahora sería un muy buen momento para que estuvieras conmigo, aunque creo que tu no estas muy bien tampoco ¿Qué habrá pasado? - se preguntó confundida.
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Pero miren a quién tenemos aquí - susurró Pansy con ironía, caminando de frente a ella - el juguete de mi Blaisie ha aparecido.
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Parkinson - pronunció con desdén, al levantar la vista, encontrándose con la pelinegra, mirándola como si fuera un insecto que se arrastrará por el suelo - pero si quién habla de juguetes, tu que no eres más que el tapete por el que siempre pasa Malfoy.
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Eres una estúpida, al menos yo tengo clase, me codeo con lo mejor no como tu, ¿cuándo vas a comprender que no eres más que una pobretona sin clase y que Blaise solo busca una cosa de ti? ¿Crees qué él será capaz de presentarte en su casa? ¿Y qué usarías? ¿Esos trapos andrajosos? - se rió con malicia, destilando veneno en cada una de sus palabras.
Ginevra cerró sus puños fuertemente, conteniendo el coraje que la Sly había despertado - Mira Parkinson, si Blaise solo buscó eso de ti, no quiere decir que conmigo sea igual, créeme que no somos iguales - señaló sonriendo con superioridad.
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Y se ve que tu no conoces a Blaise - recalcó, sonriendo aún con burla - él solo esta jugando contigo, ya veremos como quedas cuando Blaise vuelva a mi - refirió confiada.
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¿A ti? ¿Volver? Pero Parkinson, si tú nunca lo has tenido - aseveró la leona, mirándola con burla - ni a él, ni a Malfoy, ni a nadie ¿verdad? Pobre de ti.
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Mira pobretona, créeme, lo he tenido más de lo que tú nunca lo vas a tener - afirmó Pansy segura de si.
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No, no te equivoques, no es lo mismo tu alucinación barata a la realidad y temo decirte que la realidad soy yo ¿se te rompió el corazón? Ah pero pobre ya recordé que tu no tienes corazón - se burló Ginevra altiva.
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Traidora de sangre, de verdad que eres ingenua por no decirte estúpida, ni siquiera tienes idea, pero no seré yo quién te saque de tu ignorancia, ya veremos hoy quién tiene la razón - concluyó enigmática - disfruta lo que resta, porque serán tus últimos momentos con él, volaste demasiado alto y ahora caerás al suelo, donde perteneces - con eso siguió su camino, riendo malévolamente, dejando a Ginny con la ira reprimida.
En los Terrenos…
A las orillas del bosque prohibido, una pareja caminaba de la mano, disfrutando del paisaje y de un momento de tranquilidad sin interrupciones.
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¿Sigues preocupado por Hermione? - cuestionó meditabunda Sol, mirando el horizonte.
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Un poco, es solo que… no me gusta que haya ido con él, tú no sabes lo que sufrió después de su rompimiento - contestó pensativo, desviando la mirada del horizonte para fijarla en la chica.
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Entiendo, pero… Krum no parece una mala persona, claro, no he tenido el gusto de tratarlo, sin embargo no creo estar en la posición de juzgar sus actitudes - comentó sincera.
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Eres demasiado confiada, yo tampoco lo creía así, es más cuando llegó al Torneo era mi ídolo, lo admiraba y me sorprendió verlo con Hermy en el baile, incluso me preguntó que relación había entre ella y yo, pero todo cambio cuando se anunció en el periódico su compromiso con otra - evocó el Gryffindor.
-
Ya veo, Harry a mi perspectiva el hecho de que saliera en un periódico no es un buen precedente, es una situación delicada, aunque si solo lo supieron por el periódico no se me hace justo, ¿alguien habló con él?, ¿salió de su boca? - inquirió curiosa.
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La propia prometida se lo dijo a Hermione cuando la encontró en casa de Krum - respondió molesto, aprendo sus puños.
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¡Por Merlín! Que mal gusto, pero ¿alguien habló con Viktor? - volvió a cuestionar.
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Ya todo estaba más que dicho, nunca Hermione permitió que se le volviera a acercar y nosotros si lo hubiésemos visto creo que lo hubiéramos molido a palos - replicó más molestó aún, tomando una roca del suelo la lanzó con fuerza, desquitando un poco de su coraje.
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Harry, tranquilo - pidió suavemente, afianzando de nuevo la mano del ojiverde - te voy a dar un ejemplo, para que veas otras perspectivas, yo vivo en Francia, tu vives aquí, un día, tu llegas a mi casa y mis primos como de costumbre hacen una de las suyas, como la que hicieron la vez pasada de decirte que Carlo era mi prometido, ¿Qué harías? ¿Te irías y no querrías volver a hablar conmigo? ¿O esperarías para hablar conmigo y poder aclarar todo? - planteó lógica.
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Pues… es diferente, esto salió en todos los periódicos - alegó categórico.
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Supongamos que también sale en todos los diarios, después de todo soy hija de un diplomático, por lo cual también sale en Sociales - agregó seria, mirando como Harry cavilaba acerca de sus palabras.
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Supongo que desde ese punto de vista las cosas son diferentes - aseveró lógico.
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Si, lo son… mira no digo que las cosas hayan sido así en el caso de Viktor y Hermione, pero puede ser una posibilidad - comentó seria.
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Pues supongo que entonces Hermy no hizo mal en ir a hablar con él, para terminar de aclarar las cosas - mencionó resignado.
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Pues no lo sabremos hasta después, así que ya quédate tranquilo, de cualquier manera están en Hogwarts, no le puede pasar nada - señaló razonablemente.
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Esta bien, pero ya que estamos hablando de eso, hay algo que quiero preguntarte -expresó apenado, mirando la punta de sus zapatos.
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Dime, porque yo también te quiero preguntar algo - manifestó, aguardando su pregunta.
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Yo… bueno, eso que dijo Iván de tus novios, pues tu ya sabes de mis relaciones aquí, de Cho y Ginny, pero ¿hay alguien especial allá? - cuestionó intrigado, levantando su mirada hasta clavarla en las pupilas chocolate.
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Pues a mi también me gustaría hablar con respecto a Chang y Ginny, pero primero contestaré a tu pregunta; tengo muchos amigos, ya que soy invitada a muchas fiestas, pretendientes tengo, pero ninguno es relevante, novios, si, si he tenido, ¿especiales?, pues uno, Paris, lo conocí en un viaje, hace un tiempo, es el caballero perfecto, guapo, rubio, de buena familia, decidido, altivo, egocéntrico y tiene una banda, toca el bajo y la batería… - describió elevando su mirada al cielo como evocando el recuerdo de dicho personaje.
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Mmjj mmjj - carraspeó, interrumpiendo su monologo - Entendí, así que supongo que siendo músico se llevaba bien con tus primos ¿o no? - interrogó ligeramente molesto.
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No, es demasiado egocéntrico para que les agrade a mis primos, o mejor dicho demasiado guapo para su gusto, a ellos no les agrada nadie - informó divertida.
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¿Entonces no soy solo yo? - indagó sorprendido, notando la sonrisa de su novia cada vez más sarcástica.
-
Claro que no, ellos siempre son así y Paris es otro nivel, poco le importa lo que piensen ellos - acotó conciente de que el simple nombre del chico no les agradaba para nada a sus familiares.
-
¿Por culpa de ellos terminaste con él? - curioseó, esperando la respuesta con incertidumbre.
-
No, claro que no, no llegan a esos niveles, ellos solo son fastidiosos, decidimos darnos un tiempo, ya que por sus constantes giras no tenía tiempo para mí y yo estaba en la escuela así que no me era posible ir a verlo - respondió serena, sin apartar la mirada de las profundidades verdes de su novio.
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¿Y lo sigues queriendo? - indagó temeroso de su respuesta.
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Si, uno no deja de querer a las personas así nada más, pero las cosas han cambiado, los dos seguimos nuestras vidas, él debe seguir de gira y yo pues deje que el tiempo me curara y te encontré a ti - se acercó, llevándose la mano de él a su cuello - y lo que siento por ti es distinto, eres tu y solo vas a ser tu ¿entiendes?
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Entiendo - contestó serio, notando la sinceridad de esas palabras.
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Bien, ahora yo, ¿qué pasa con ellas? Yo se que Chang no dejará de ser un problema, esta obsesionada contigo y no cesara en sus intentos en cuanto a Ginny, ¿pues dime?, ella es diferente ¿o no? - cuestionó con seriedad, mientras bajaba la mano, pero sin soltarla.
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Bueno, con Cho… - vaciló en contestar, debido a los extraños acontecimientos y propuestas de la chica - ella es… solo mi ex novia, tienes razón al decir que siempre será un problema, parece que se le ha metido en la cabeza que soy de su propiedad, pero quiero que sepas que yo no volvería con ella bajo ninguna circunstancia, eso ya pasó y no siento nada por ella - concretó categórico, notando como la expresión de su novia se relajaba ligeramente.
-
¿Y Ginny?, ella es la hermana de Ron y él es tu mejor amigo, ¿nunca has pensado en regresar con ella? Lo de ustedes es reciente - profirió temerosa, sabiendo los sentimientos de la leona.
Harry aspiró profundamente, analizando la respuesta que por supuesto era más compleja que la anterior e involucraba sentimientos - ¿Pensar en regresar con ella?, si te soy sincero si lo hice, lo analice mucho, quizás demasiado y en eso el tiempo fue pasando, después yo vi tan lejana la posibilidad, además no quería que saliera herida, yo me concentre más en la batalla que en tratar de estar con ella, después empezó su gusto por Zabinni y yo me aleje cada vez más, no te niego que me preocupa su relación con él, pero también respeto sus decisiones y se que ella se sabe cuidar sola, es mucho mejor bruja que sus hermanos - sonrió burlón, recordando como ella dominaba más rápido los hechizos.
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¿Y ahora?, ¿Qué pasa con ella? - averiguó ligeramente ansiosa.
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Ahora estas tú, tú llegaste a ser una luz en la oscuridad, lo que me sacó de ese abismo en el que estaba, desde que te conocí fue como si abriera los ojos después de un mal sueño, ni siquiera se cómo lo hiciste, solo pasó. Cuando vimos a Sirius en Hogsmeade y me preguntó si ya eras mi novia y respondí que no, casi me asesina, no sabes… me sacó la descendencia Potter sin más, me hizo decidirme a no perder la oportunidad de estar contigo - afirmó, acariciando la tersa mejilla de ella.
-
¿Es decir que el Monsieur Black es el responsable de esto? - murmuró señalando el anillo en su dedo.
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En parte si, me dijo que a mis padres no les gustaría verme solo y que te merecías alguien como yo - afirmó bromeando, levantando las cejas mientras se tocaba el pecho.
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¿Merecer? ¿Disculpa?, más bien, tú tienes el privilegio de estar conmigo - afirmó divertida, sonriéndole coquetamente.
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Si, lo se, por eso quiero que estés segura de que para mi, solo existes tu - aseguró firme, acariciando su mano.
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Entonces resumiendo, ¿no consideraras más regresar con Ginny?, entiende que yo debo estar segura de eso, no es lo mismo estar en un Colegio de niñas donde no hay nada que temer, que estar aquí donde se encuentra una persona importante con la que compartiste una relación, con la que aún sigues conviviendo y que es tan cercana - murmuró, exponiendo sus miedos.
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No, no lo considero ni lo consideraré en el futuro. Hemos escogido diferentes caminos y no hay manera de regresar a lo que fue, aunque siempre seguiré preocupándome por ella al igual que lo hago por Hermy, son mis amigas - concluyó convencido el ojiverde.
-
De acuerdo, solo una cosa más y damos el tema por terminado ¿y si ella si quisiera volver contigo? ¿Qué harías? - indagó queriendo dejar todo en claro, más sabiendo que Ginny lo haría si Zabinni la defraudaba.
-
Pues lo dudo, porque ayer nos quedó muy claro que va en serio con Zabinni, pero si se diera el caso, hablaría sinceramente con ella. Mira, yo estoy contigo, asumiendo muchos temores, me arriesgo a muchas cosas y también te arriesgo a ti, pero te lo dije ayer, prefiero que estés lejos por tu protección y estando aquí si yo volviera con ella es un blanco fácil, si no regrese con ella antes, no lo haría ahora, ni después, quédate tranquila - remató Harry, esperando que sus palabras tranquilizaran las dudas que pudiera tener, se inclinó hasta probar el sabor de los labios de su chica, que respondió gustosa al gesto.
En el Bosque Prohibido…
Draco se incorporaba aún con la mano en las comisuras de su boca, con sus pupilas brillando de furia, escuchando las palabras ominosas del que se decía su amigo, lentamente caminó hasta llegar frente al moreno - y aunque así fuera sigo siendo el líder de Slytherin y yo se cual es mi deber, ¿pero tu? No fuiste lo suficientemente inteligente para no volverte un traidor…
-
El problema no es inteligencia, la situación radica en el valor de cada quien y tu Malfoy, eres un cobarde, cobarde para admitirlo, cobarde para detenerlo y cobarde porque le temes a la sangre sucia, no eres capaz de ponerle limites, ¿Dónde esta el gran líder que presumes ser? - se mofó, sonriendo sardónico, repentinamente el impacto en su mejilla lo lanzó contra un árbol, del cual se detuvo para no caer por completo.
-
Frente a ti imbécil… frente a ti se encuentra el gran líder que soy, porque antepongo mi legado, mi condición de sangre y mi estatus, no soy cobarde, soy coherente con la sociedad en la que nos criamos, no soy ningún idiota idealista como tu, que porque cree tener el valor para enfrentar la situación va y hace las cosas ¿qué va a pasar cuando de verdad todo se te venga encima? ¿Qué le vas a decir a tu madre? ¿Vas a tener el valor de presentar a la pobretona? ¿Qué le vas a decir al Consejo de padres? ¿Qué vas a hacer cuando seas repudiado por todos? Recuerda que has vivido en una sociedad de sangres puras, ¿Qué vas a hacer cuando nadie te respete? ¿Cuándo te retiren tus privilegios? ¿Vivir en esa pocilga al lado de la familia pobretona? ¿En un cuartucho? ¿Cómo diablos te vas apagar la Universidad? ¿Vas a trabajar? ¿Tu?, no seas iluso, a nosotros nos criaron para tener todo, no carecemos de nada y sobre todo tenemos un futuro resuelto - barbotó sin detenerse, observando la mirada aún retadora de Blaise, mientras recitaba su discurso.
-
Las cosas a su tiempo Malfoy, de cualquier manera no seré el único y si los demás que no son de nuestro estatus tienen una buena vida, ¿qué te asegura que yo no?, vamos Draco, estas dando excusas y lo sabes. Sea como sea lo enfrentaré… finalmente ella es sangre pura, ¿qué te hace creer que yo no pueda convencer a mi madre y a todos los demás? Yo tengo más a mi favor que tu o que Nott - argumentó, mientras escupía la sangre que emanaba de su labio, nuevamente herido por el rubio.
Nott miraba la discusión, aún sin tomar partido, él solo se dedicaba a beber en silencio, analizando las acciones y las palabras, notando un par de aspectos en los que él si tomaría partido, haría unas visitas que no le agradarían del todo, pero que eran necesarias si no quería que el mundo se les viniera encima, él si iba a prevenir.
-
A mi no me metas en eso, tu y Nott son los únicos que corren peligro aquí, yo para el mundo y para ustedes no he hecho nada. Tengo a mi novia sangre pura, que es Nurit, yo si puedo llegar y presentarla sin temor al rechazo, además es elegante, una dama, no una salvaje pobretona, que aunque la mona se vista de seda, mona se queda… y ella será siempre una vulgar Weasley - se ufanó el rubio, burlándose de la condición monetaria de la familia pelirroja, de pronto su carcajada fue silenciada, al recibir otro golpe de parte de su amigo, pero esta vez en la mejilla contraria, regresándolo al suelo.
-
Que estúpido eres Malfoy, te resguardas bajo las faldas de Nurit, la cual es una ingenua por no saber que cuando estas con ella piensas en la sangre sucia, además el mundo no podrá saber nada de lo tuyo con esa, pero lo sabes tú y aunque lo niegues lo sabemos nosotros y posiblemente lo sabe más gente y lo peor Malfoy es que tú no puedes engañarte, tú sabes que tan lejos has llegado, por eso ahora pretendes volver a tú trono para limpiar tú conciencia. Si vas a volver a tú condición de líder, mínimo hazlo porque de verdad lo quieres hacer, no porque sea tú deber - profirió irguiéndose, mientras miraba a su amigo hacia abajo.
Theodore después ya haberlos dejado desahogarse, decidió intervenir, abandonó la roca donde estaba recargado, caminó hasta quedar en medio de los dos - Ambos son unos idiotas, ahora pueden tranquilizarse, vamos a beber en paz y por Merlín arréglense, ese no es el aspecto de un Slytherin - murmuró, deslizando su mirada por las figuras de sus amigos, las cuales se notaban bastante maltrechas.
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Necesito mi copa, odio el sabor de la sangre - susurró, buscando en el suelo, descubriéndola tirada con el contenido regado - Genial, ¿no pudiste ser más delicado con el alcohol? ¿O separarme antes de derramarlo? ¿Sabes lo qué cuesta una botella de estas, Nott? Es cosecha especial de 1960.
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Por eso yo disfrutaba del licor, mientras ustedes daban ese espectáculo como niñas - profirió regañándolos, bebiendo el último vestigio de alcohol de su copa.
-
Zabinni, ¿Por qué a mi me golpeas y no golpeas a ese? Después de todo, dejó que se derramará el alcohol - bromeo, regresando a la roca donde volvió a sentarse.
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¿Y a mi por qué me tiene que golpear? Esas muestras de amor son solo de ustedes y sus relaciones raras, yo soy gente civilizada - puntualizó, caminando hasta la roca en donde estaba recargado.
-
Nott, mejor cállate, que tú tampoco estas en una buena posición para decir nada - aclaró Malfoy, fulminándolo con su helada mirada.
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Ya… bebamos y disfrutemos de la quietud del bosque - arguyó Zabinni, acercándose con la botella y sirviéndoles a ambos.
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¿Qué te pasa? - cuestionó Theo, levantando las cejas ante el comentario tan filosófico de Blaise.
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Te digo que esta muy atrofiado, esa le dio algo, ahora hasta "la quietud del bosque" ya confiesa Zabinni, ¿qué te dio la Weasley?, si tu eres un maldito cínico y ahora hasta romántico resultas - opinó ya mas relajado el líder de la Casa.
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Lo mismo que te dio a ti la sangre sucia - recalcó, apoyándose en el árbol con una sonrisa estúpida en su rostro.
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Esas Gryffindor son peligrosas, nunca nada bueno ha salido de esa Casa - concluyó sabiamente Theodore, bebiendo de su copa.
-
Salud por eso - brindó Draco, levantando su copa.