Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Alcohol, Quidditch y Amor. · de

Alcohol, Quidditch y Amor. — capítulo 32

OoOoOoOoOoOo

Al descubierto I

Cerca del Lago…

Bilius aún cavilaba acerca de las palabras de Luna, mirando el horizonte, mientras Luna, sentada en el suelo, miraba la tierra con curiosidad, al parecer buscando algo, de pronto soltó una ligera carcajada, que logró sacar al pelirrojo de su ensueño, bajando la mirada notó como la chica sonreía divertida.

  • ¿Qué haces? - interrogó extrañado, sonriendo al ver la poca delicadeza con la que la chica giraba el rostro para mirarlo.

  • ¿Yo? Habló con las hadas, es que me hicieron cosquillas - replicó ensoñadoramente, mientras los rábanos en sus oídos danzaban.

  • ¿Hadas? Yo no veo nada - replicó, poniéndose de cuclillas para estar al nivel de ella - ¿Desayunaste Luna? ¿No será qué la falta de alimento te esta afectando?

  • Ron, eres un incrédulo, has asustado a las hadas, ¿sabes que cada ves que alguien afirma que ellas no son reales, una cae muerta? - lo regañó, haciéndolo sentirse ligeramente mal.

  • ¿Perdón?, yo no dije que no existieran, solo dije que no veía nada - se defendió apenado.

  • Bueno ya, no discutamos, y no, no desayune, no tenia ganas de estar por allá - murmuró respondiendo a la pregunta de su amigo.

  • ¿Fue por Neville?, Luna, no deberías dejar que él te impida hacer las cosas - comentó, animándola con una sonrisa.

  • No fue por él, solo no quería ir para allá - replicó, bajando la mirada nuevamente a la tierra. El silencio se hizo por un par de minutos, mientras Ron pensaba en una manera de plantear una pregunta que lo molestaba.

  • Este… Luna, ¿te puedo preguntar algo? - murmuró interrogante, acomodándose en el suelo al lado de la chica.

  • Si claro, ¿quieres conocer a algún elfo? - preguntó distraída, desconcertando a Ron.

  • Luna, yo… bueno, no me contestes si no quieres digo… ¿quién es el chico que bailaba ayer contigo? - curioseó, evocando como la noche anterior el chico mencionado no se había separado de su amiga.

  • Mmm es Rolf Scamander - contestó desconcertada por la pregunta.

  • ¿Y desde cuándo lo conoces? - cuestionó intrigado, ya que no recordaba haberlo visto antes.

  • Desde ayer, es un chico amable - afirmó, sonriendo ampliamente, logrando que sus pupilas celestes brillaran.

  • No deberías de confiar en extraños así Luna, te pudo hacer daño - profirió preocupado, sintiéndose sutilmente molesto o celoso al notar la sonrisa que le provocaba ese chico a su amiga.

  • Bueno, es que él no me pareció peligroso, sabe mucho de criaturas marinas, me contó cosas muy interesantes - repuso ingenua, mientras volvía a jugar con la tierra.

  • Pero deberías… - intentó regañarla, pero la sonrisa en el rostro de Luna lo hizo dudar - es mejor que me vaya, nos vemos después.

  • Mmmm bien - extrañada por su reacción lo vio alejarse, hasta dar la vuelta en un pasillo - que raro, por ahí no se va a Gryffindor - levantó los hombros, de pronto sintió dos presencias detrás de ella, giró, encontrando las figuras de los gemelos.

Y es que, los gemelos iban de camino al lugar donde esa noche se celebraría la fiesta, cuando notaron como unas figuras conocidas se acomodaban en el suelo.

  • Mira hermano, parece que Ron hizo caso de nuestro consejo - murmuró Fred, dejando en el piso el baúl que cargaban.

  • Mmmm cierto, Ron no es tan tonto, ven, vamos a investigar - sigilosamente llegaron hasta donde la pareja charlaba, escuchando los últimos comentarios de ellos, mirando como Ron se ponía de pie y se alejaba, dejando a Luna confundida. - ¡Ah Merlín! es un necio, vamos hermano.

Salieron de su escondite, deteniéndose tras Luna, la cual al sentir su presencia, los miró extrañada.

  • Lovegood, Lovegood, te encargamos al tesoro de la familia y tu lo dejas ir con la psicópata Brown - musitó Freddy, negando con la cabeza.

  • Pero no te preocupes, lo traeremos de regreso y de paso te reclutaremos como asistente de fiestas - comentó George, mientras la ayudaba a ponerse de pie, sin que ella pudiera objetar nada

  • Cuida del baúl, no tardamos - le gritó Fred, mientras ambos caminaban por el mismo camino que Ron se había ido.

  • Pero… - murmuró a la nada la rubia, para después recostarse en el baúl - esa familia es rara - replicó a si misma.

En los pasillos…

Hermione caminaba tan confundida entre el pasado y el presente que no prestaba atención a lo que la rodeaba, se sentía tan enredada.

¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø, Flash Back¸,ø¤º°°º¤ø, °º¤ø, °º¤ø,¸¸

Enlos últimos días del verano de 1996, Viktor visitaba su casa por primera vez, había tenido un tiempo libre, ya que como jugador de quidditch, su tiempo estaba mayormente ocupado en entrenamientos y en juegos del Torneo Internacional. Charlaban alegremente de la situación que se había presentado con los padres de ella al conocerlo.

  • Bueno, al menos podemos decir que le caíste bien a mis padres, aunque todavía no entiendan del todo que es el quidditch - afirmó divertida.

  • Pero si es tan fácil, intente explicarlo lo más claro posible - replicó sin entender que tan difícil era para los señores Granger comprender que ese era su modo de vida.

  • Quizás sea mejor que evitemos el tema por el momento, hasta que los pueda llevar a un partido y vean de que se trata - replicó lógica, aunque no le agradaba del todo el quidditch.

  • De acuerdo, Mione, ¿yo quería saber si te gustaría ir a mi casa en diciembre? - cuestionó el búlgaro posando su vista en su rostro, observando cómo se sorprendía ante tal invitación - claro que solo si tu quieres, yo se que no te dedico el tiempo suficiente y me gustaría que pasáramos esos días juntos, si quieres yo les puedo pedir permiso a tus padres.

Hermione lo miró dubitativa, después de todo, tendría que ir hasta Bulgaria, sola y eso significaría conocer a sus padres y no estaba segura de que tan bien tomarían el hecho de que ella fuera hija de muggles - Yo… este...

  • ¿Tienes miedo?, no hay nada que temer, todo estará bien, mis padres ya saben de ti y les avise que posiblemente irías a pasar las fiestas navideñas con nosotros - explicó el buscador, intentando tranquilizar las dudas que ella pudiera tener.

  • Es natural que tenga miedo, no se como tomarán tus padres las cosas - razonó mortificada.

  • No te preocupes, todo esta bien, ellos te querrán - aseguró, sonriéndole confiado, mientras la tomaba en sus brazos y apresaba los labios de Hermione en un beso calido.

¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø, Fin Flash Back¸,ø¤º°°º¤ø, °º¤ø, °º¤ø,¸¸

  • ¡Merlín!, jamás sospeche lo que pasaría - acotó, recargándose en uno de los pilares que dominaban el lugar, dejando que una lagrima de tristeza se deslizara por si mejilla - pero entonces llegó diciembre…

¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø, Flash Back¸,ø¤º°°º¤ø, °º¤ø, °º¤ø,¸¸

El paisaje que se dominaba desde la mansión de la familia Krum era majestuoso, rodeado de un bosque cubierto por la nieve que quitaba la respiración, Hermione lo apreciaba desde un gran ventanal en el salón, que estaba calido gracias al fuego de la chimenea, ella esperaba el arribo de Viktor, el cual había salido apresuradamente sin decirle el motivo, solo manifestando que regresaría lo mas rápido posible.

Repentinamente la puerta de abrió, dando paso a una mujer desconocida.

  • Veo que te encuentras muy cómoda - manifestó, tuteándola sin siquiera presentarse, mientras tomaba asiento en uno de los confortables sillones.

  • Disculpa, pero ¿Quién eres? - cuestionó desconcertada por el tono agresivo de la mujer.

  • ¿Cómo que quien soy? ¿No lo sabes? - sonrió sarcástica, deslizando su mirada con desprecio por la figura de la castaña.

  • Obviamente si pregunto quien eres, es porque no lo se - respondió, defendiéndose del sutil ataque.

  • Ya veo, el pequeño Vik no te lo ha dicho ¿verdad? - replicó burlona, sonriendo felinamente - pues simplemente soy la futura señora Krum, la prometida de Viktor.

Ante tal aseveración, Hermy sintió como si se le rompiera algo interiormente, fijó su mirada en ella, quería comprobar la veracidad de sus palabras, mientras la mujer simplemente le sonreía satisfecha.

  • ¿Acaso te comió la lengua el ratón? - preguntó divertida - pero no se cual era el caso en ocultártelo, de cualquier manera se dará a conocer pronto.

¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø, Fin Flash Back¸,ø¤º°°º¤ø, °º¤ø, °º¤ø,¸¸

  • Ese ha sido uno de los peores momentos de mi vida, me sentí humillada y esa no dejaba de reírse y decir estupideces, por eso salí corriendo de ahí a empacar mis cosas, no tarde nada, pero no podía irme sin decirle nada a Viktor, así que le escribí la carta, cuando estaba a punto de salir de la mansión me encontré con su padre, ¡por Gryffindor! ¿Cómo le iba a decir por qué me tenia que ir?, solo le deje la carta y le dije que se la entregará a Viktor, después de todo el siempre había sido amable conmigo.

Clavó su mirada en una ave que arribaba a la Lechucearía, mientras más lagrimas escapaban de sus pupilas - Debí esperarlo, él tiene razón, no debí de irme así, pero yo solo hice lo que en ese momento se me ocurrió, quería huir, ni siquiera lo pensé bien. Pero cuando salió en los periódicos me dije que había sido lo mejor - reflexionó, sintiendo remordimientos por no haber permitido que él expusiera su versión.

  • Y ahora todo es tan confuso, ¿qué debo hacer?, yo estaba tan segura de querer luchar por estar con Draco, pero ahora…

En otro pasillo…

Al parecer, ese día todo estaba en contra de ella, primero la marca de su cuello, luego la pelea con Ron, después su encuentro con Parkinson y ni hablar del hecho de que no sabía cómo estaba Blaise.

  • ¿Acaso el mundo esta en mi contra? - interrogó a la nada, ya que el pasillo por el que deambulaba estaba vacío - lo que más me preocupa es cómo estará Blaise, Malfoy se veía bastante furioso y no puedo ir a Slytherin y preguntar por él, serian capaces de congelarme solo con la mirada… ¿Qué puedo hacer? - caviló unos minutos, pensando en alguna idea, pero descartaba la mayoría de ellas de inmediato, hasta que la idea acertada iluminó su mirada.

  • Lo tengo… - rápidamente cambió el rumbo de su caminar, esta vez dirigiéndose hacia donde las aves mensajeras dormían.

Al entrar, buscó en el lugar pergamino y tinta, afortunadamente esos artículos siempre estaban ahí, tomando el papel, escribió un par de líneas, para después enrollarlo y acudir al lado de una ave, que la miró con sus ojos oscuros y profundos al ser despertada - Toma esto y llévaselo a Slytherin, a la habitación de Blaise Zabinni - ordenó, el animal desplegó sus alas, abandonando su nido salió por una ventana.

  • Espero que no tarde, si no me molestare con él por hacer esperar a una dama… claro que una ventaja será que tendrá que convencerme de disculparlo - musitó maliciosa, mientras dibujaba una sonrisa, la cual se desvaneció lentamente - me preocupa lo que le esta pasando, además tengo que saber si lo que dijo esa estúpida de Parkinson es verdad - profirió cautelosa, mirando a través de la ventana del recinto la extensión de los terrenos, en espera del caballero de Slytherin.

En el Bosque…

La pareja seguía caminando por el interior del bosque, la mano de la francesa era sostenidapor el buscador, mientras la ayudaba a esquivar algunas ramas caídas - Cuidado Sol - la previno.

  • Si, gracias, pero entonces sígueme contando, dices que participaste en el Torneo de los tres Magos, escuche mucho sobre eso, pero no pude asistir - replicó remembrando sus compromisos en esa época - eventos extraños sucedieron ahí ¿no?

  • Hubiera sido genial tenerte aquí, así te hubiera visto desde antes - murmuró coqueto queriendo evadir el tema del Torneo.

  • Si, pero los compromisos de mi padre me impidieron venir, si recuerdo bien estaba en tercer año, pero… - musitó, quedándose callada por un momento al replantear lo dicho por su novio - pero, ¿cómo es que participaste? Se supone que solo pueden estar ahí los mayores de diecisiete años ¿o no? - cuestionó reflexiva.

  • Pues si, pero… digamos que participe más obligado que por decisión propia, ahí conocí a Viktor, de hecho Hermione fue a ese baile con él.

  • ¿Y tu con quién fuiste? Porque si fuiste uno de los campeones eras de los que abrían el baile ¿o no? - interrogó curiosa, esperando que su respuesta no la hiciera enojar.

  • Pues… con una de las gemelas, con Parvati Patil, pero… no es como piensas - trató de explicar al a ver el gesto de sorpresa de Sol - no sabíamos como invitar a una chica, el Baile se acercaba y Ron y yo no teníamos pareja, así que un día, se me ocurrió al verlas pasar - aclaró presuroso -si hubieras venido, te habría invitado a ti.

  • ¿No acabas de decir que no sabias cómo invitar a las chicas? - preguntó divertida.

  • Por ti habría hecho el esfuerzo - afirmó galante.

  • Pero tenias a alguien en mente supongo, alguien a quien querías invitar en vez de Patil ¿o no? - cuestionó suspicaz, ya que no creía que no tuviera a alguien en mente.

  • Pues… no creo que te vaya a gustar esto, yo quería ir con Cho, pero ella fue con Cedric - replicó divertido, notando el gesto de disgusto de ella.

  • Mmmm definitivamente debí venir, tenia que haber visto eso - acotó negando con su cabeza.

  • ¿Recuerdas al jugador lesionado de nuestra selección? - interrogó cambiando de tema - Claro, el que llegó a gritar a Fred y George en el desayuno ¿no?, Corner creo que se llama, el que fue novio de Ginny- contestó acordándose del tipo en cuestión.

  • Si, ese fue con Fleur, Ron lo odió más aún, porque en ese tiempo estaba idiotizado con ella, sabes que es muy bella -le contó, sonriendo al recordar como Ronald se dividía entre su enojo por ver a Hermione con Viktor y el de ver a Corner con Fleur.

  • Lo se, la belleza de una veela, Gabrielle también es muy bonita - replicó sonriente.

  • Si, en el Torneo durante una de las pruebas Fleur no pudo sacarla del lago y yo no podía dejarla ahí, la vemos de vez en cuando, aunque la última vez que la vi ya estaba más crecida- afirmó, notando la mirada curiosa de ella.

  • ¿Crecida? ¿Y la ves muy seguido? - indagó con un tono irónico, denotando ligeros celos que no pasaron inadvertidos para el ojiverde, el cual la tomó entre sus brazos, llevándola consigo mientras se apoyaba en un árbol.

  • No mucho, aunque ninguna veela se compara con tu belleza, celosa - halagó, besando los labios de la francesa, deslizando sus manos a su cintura, mientras ella los apoyaba en sus hombros.

  • No soy celosa, simplemente me gustan las cosas claras - acertó a decir, poniéndose de puntillas para poder alcanzar los rojos labios del león, que por un momento levantó el rostro impidiéndole alcanzarlo, para después besarla divertido al ver su puchero de reproche.

Poco después Harry giró, apoyándola en el tronco del árbol, afanándose en besar las mejillas femeninas, bajando hasta su cuello, cuando el sonido de unas voces conocidas llamó la atención de Potter, colocó un dedo en los labios de Sol para pedirle silencio, mientras atisbaba entre los troncos, repentinamente un movimiento lo hizo fijar su mirada en un punto, logrando ver el cabello rubio del líder de Slytherin

  • Son Malfoy y sus amigos, hay que estar en silencio para que no nos vean, no entiendo qué hacen aquí si acaban de pelearse en el Comedor -susurró extrañado, aguzando el oído para escuchar lo que aquellos decían.

  • Harry, no es bueno husmear, mejor vámonos - lo amonestó Soleil, también pendiente de lo que pudieran decir y rogando a Merlín porque no dijeran nada de su castaña amiga.

  • Espera… - ambos se quedaron el silencio al escuchar la reveladora platica.

El trío Slytherin, degustaba satisfactoriamente el licor de sus copas, ya más "serenos".

  • Malfoy te odio, ¡eres un maldito!, arruinaste mi perfecto rostro nuevamente, ¿cómo se te ocurre golpearme en el mismo lugar que la vez pasada? ¿Qué le voy a decir a mi madre?

  • ¿Y qué le voy a decir yo a mis padres? Además yo soy más importante, mi bello rostro no puede estar herido - replicó señalando su labio lastimado.

  • No sean idiotas, digan que se pelearon con unos Gryffis y eso basta -aconsejó sabio el rubio, sonriendo radiante -a ver si aprenden a ser pulcros, como yo, inmaduros.

  • Malfoy, ¿no crees qué se esta ganando una muestra del gran afecto que sentimos por él? -altercó el moreno, mirando a Draco con las cejas levantadas.

  • En efecto, se lo esta ganando y no dudes que se lo expresaremos en el momento indicado - amenazo Malfoy, mirando amenazadoramente a Theo.

  • Solo inténtenlo y verán de lo que soy capaz - se ufanó el rubio, levantando orgulloso el mentón.

  • Escuchaste Malfoy, Notty se esta revelando, hay que imponer tu autoridad de líder - profirió en un intento de atar navajas.

  • ¿Ahora lo consideras de nuevo el líder?, eres un maldito convenenciero - espetó sardónico - primero le pegas y luego lo curas.

  • Así es nuestra relación, ¡no te metas! - sentenció divertido.

  • Además, todo esto inició por tu culpa, tu iniciaste la epidemia cuando te saliste de mi yugo para irte con esa - culpó, clavando sus pupilas de manera amenazante sobre Nott.

  • A mi no culpen de sus deslices, yo soy un inocente espectador, yo no le dije a Blaise que saliera con Weasley, además la primera vez lo hizo para salvarte - opinó defendiéndose, mientras bebía de su copa.

  • Recuerda que para que Granger no dijera que estuviste bebiendo con nosotros, tuve que decirle que saldría con Ginny, por eso se quedó callada - agregó evocando los hechos pasados.

  • ¿No me digas que desde ahí ya habías caído con la Granger? ¿Se aprovechó de que estabas etílico? ¿Te ultrajó? - interrogó divertido Nott, queriendo desesperar al rubio, al cual ya le brotaba una vena en su frente.

  • Cierra la boca, claro que no, lo de Granger fue después - gritó, aclarando la situación.

  • No, eso fue cuando se confesaron sus sentimientos, la noche que fuimos a tu casa, fue tan romántico - aseveró inconciente Zabinni, burlándose de los recuerdos de esa noche.

  • Cállate Blaise, que si recuerdo ese día tú pobretona estaba borracha y la tuviste que llevar a Gryffindor y estuviste a punto de llevarla a Slytherin - exclamó divertido.

  • No se que te sorprende, ayer estuvo a punto de hacer lo mismo, hubieras visto su cara cuando entró y me vio en su habitación, fue de total decepción - replicó divertido Theo.

  • Por eso le pondré una nueva chapa a mi cuarto, ya nadie entrará sin mi consentimiento, así que búsquense otros refugios para cuando a ti te intente violar la sangre sucia y cuando a ti te mande al diablo tu mestiza - arguyó engreído, señalándolos con la copa.

  • Sr. Malfoy, Zabinni, Nott, ¿Qué pasa aquí? - cuestionó mirando fríamente las copas así como la apariencia impropia de los chicos.

  • ¡Profesor Snape! - expresó Nott sorprendido, mientras los tres hacían el intento por ocultar la huella del delito tras su espalda, pero por la mirada de Snape, era obvio que fue demasiado tarde, lentamente escudriño el lugar, endureciendo su gesto por un instante.

Blaise hizo un intento discreto por sacar su varita para desaparecer la botella y las copas, pero la mirada del profesor sobre él lo hizo desistir - Ni siquiera lo intente señor Zabinni, creo que agregar una falta más a sus felonías seria demasiado - pronunció el pelinegro, analizando a los jóvenes.

  • Malfoy, acompáñeme, Sr. Zabinni, Nott, los quiero en Slytherin, ya hablaré después con ustedes - se inclinó y tomó la botella, con un pase de varita hizo desaparecer los recipientes de cristal, al ver que ninguno hacia el intento por obedecer sus ordenes usó un tono de voz más enérgico - ¿qué esperan? ¿No escucharon?

Saliendo de su estupor, el trío se puso de pie, en tanto Draco caminaba al lado del Profesor de Pociones los otros dos hacían gestos de burla, y Zabinni tomaba la mano de Nott, moviendo los labios con la palabra "Padrino".

Draco simplemente los ignoró, ya tomaría venganza en otromomento, por ahora tenia que poner toda su atención en caminar sin trastabillar. Al llegar a la puerta del Castillo, Severus observó a los otros dos con recriminación - Ustedes a la Casa y arreglen su apariencia, eso no es propio de un Slytherin - los regañó, dejándolos ahí, para alejarse con Malfoy.

En un pasillo…

Ronald Bilius caminaba sin destino especifico, la plática con Luna lo había hecho analizar la situación de su hermana, pero de momento lo que más lo tenia alterado era ese tal Scamander, el chico con el que había bailado Lovegood la noche anterior.

  • Es una chica muy confiada, alguien podría herirla, ¿qué no se da cuenta? Podría ser un mortífago y ella bailando tan normal ¿qué pasa con las chicas de este lugar? - interrogó a la nada, ya que no esperaba recibir respuesta, él solo se contestó - ni idea, son bastante raras, como las Patil, que chicas tan locas, deberían…

  • Ronald, querido hermano, eres justo la persona que buscábamos - gritó Fred, deteniendo su soliloquio.

  • No cuenten conmigo, todavía no se me olvida su traición, ¿cómo pueden apoyar a Ginny en eso? - replicó sin voltear a verlos, mientras avanzaba más rápido.

  • Vamos Ron, no seas un mal hermano, nosotros vigilaremos a Zabinni para que no se pase de listo, pero ahora necesitamos de ti - apuntó George, corriendo hasta alcanzarlo.

  • Si, nos hacen falta manos para terminar los preparativos de la fiesta, y tenemos que darnos prisa porque hay que prepararnos para el juego de esta tarde - acotó el gemelo, asiendo el brazo del chico.

  • Ya les dije que yo no voy, tengo cosas que hacer -manifestó renuente, clavando los talones en el suelo para no moverse.

  • Vamos Ron, Luna nos ayudará y no es bueno hacer esperar a una dama - aseveró George, jalando de él.

  • ¿Luna? ¿Cómo demonios la metieron en esto? - inquirió, caminando al lado de ellos sin resistencia.

  • Necesitamos ayuda y estaba sola y triste, no sabemos que tenía pero estaba muy deprimida, así que decidimos ocupar su mente en algo, no es bueno que una dama llore, ¿lo sabes no? - agregó el pelirrojo, logrando sacarlo hasta los Terrenos.

  • No claro que no - replicó Ron, sin prestar mucha atención, ya que su pensamiento estaba invadido por la rubia.

  • Bueno, entonces vamos - el trío caminó por el césped hasta llegar donde tiempo antes habían dejado a Luna a la espera.

  • Tardaron mucho, pensé que me habían olvidado - profirió la rubia, mientras jugaba con una ramita de árbol seca.

  • Lo sentimos Lovegood, pero ya estamos aquí, ahora vamos, necesitamos mucha ayuda para la fiesta de esta noche, será una gran fiesta ¿Ron qué esperas? - cuestionó aventándolo ligeramente hacia la chica.

  • Ya voy, ya voy - se acercó a ella, tomando una asa del baúl, mirando a sus hermanos - ¿acaso esperan qué ella lo cargue? ¿No qué son unos caballeros?, ayúdenme - atacó Bilius sonriente, regresándoles por una vez uno de sus comentarios.

  • Vamos Ron, claro que no esperamos que ella lo cargue, si tu eres un caballero que puede cargarlo solo, nosotros escoltaremos a Luna, síguenos - con eso cada uno de los gemelos se colocó al lado de la rubia, caminando con ella, mientras Ron los miraba furioso.

  • Eso malditos gemelos… siempre me envuelven en sus locuras - farfulló mientras cargaba con bastante esfuerzo el baúl y los seguía lentamente.

De regreso en uno de los pasillos…

  • Y ahora todo es tan confuso, ¿qué debo hacer?, yo estaba tan segura de querer luchar por estar con Draco, pero ahora… - a su mente volvieron imágenes de su relación con el búlgaro, así como la imagen del rubio.

  • ¿Qué siento ahora por Viktor? - se preguntó a si misma, tratando de aclarar sus pensamientos - yo era feliz con él, él siempre fue tan complaciente, siempre me trató especial, hacía todo lo posible por pasar tiempo conmigo aunque tuviera que viajar tanto, además no le importa la cuestión de la sangre, aunque a su madre si, pero me iba a pedir que me casará con él, es una gran muestra de que no tiene prejuicios y además de su amor, ¿Qué me impide volver con él? - caviló, apoyando la espalda en el muro, mientras se dejaba resbalar hasta sentarse en el suelo.

  • Pero esta Malfoy, el hurón Malfoy, el líder de Slytherin, el rubio de bote… él es lo que me impide volver con Viktor, él es tan diferente a Viktor, casi nunca ha sido bueno conmigo… él tiene tantos prejuicios y sin embargo…

¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø, Flash Back¸,ø¤º°°º¤ø, °º¤ø, °º¤ø,¸¸

¿Quién es el que teme ahora?, no vales ni una de las lagrimas que he derramado y mucho menos lo que me haces sentir… me das pena Malfoy - se giró con la intención firme de alejarse de él. Cuando…

Draco escuchó esas palabras, la miró darse la vuelta dispuesta a irse, después de haber provocado todo ese desastre, pero no lo iba a permitir tan fácilmente irse, le tomó de una mano, jalándola hasta apoyarla contra la pared.

  • ¡Maldita seas Granger!… tu tampoco lo eres… porque sabes que no estas a mi altura, eres un sangre sucia, no eres lo que yo quería para mi y sin embargo eres tu… y acepto que tal vez no valga tus lagrimas en tu corta mente, pero te voy a decir porque si las valgo… porque soy yo… el único que te hace sentir viva… que te hace consciente de ser mujer, yo puedo hacerte pasar del odio al amor con un solo gesto y puedo decir que te has ganado mi respeto por ser tu la única que se ha atrevido a enfrentarme y es por eso que te permito lo que acabas de decir, pero es la única vez que ocurre… porque voy a ser el hombre que tanto te aprecias de querer, no te voy a volver a permitir que me digas algo así… si osas volver a dirigirte a mi así, conocerás el precio de tu osadía - sentenció firme con fuego en sus pupilas el Slytherin.

¸¸,ø¤º°º¤ø °°º¤ø,¸°º¤ø, Fin Flash Back¸,ø¤º°°º¤ø, °º¤ø, °º¤ø,¸¸

  • Él tiene razón es el único que me puede hacer pasar del odio al amor con un solo gesto, a pesar de no ser el que hubiera querido para mi… es él, al que veo de diferente forma, él que logra hacerme sentir toda una gama de emociones que jamás había sentido, él que logra que yo olvide la mundo por completo, por el que estaba dispuesta a enfrentar a todos por estar juntos… sin embargo, también es una maldito racista, que no deja de ser sangre pura, que no valora lo que siento y es capaz de dejarlo pasar solo por conservar su imagen ante el mundo - lagrimas de impotencia corrían por su rostro, golpeó el suelo con el puño, intentando desquitar un poco de su coraje.

  • Sí tan solo Draco hiciera las cosas más fáciles, no estaría aquí sufriendo esa confusión de sentimientos, se que no sería fácil, que tendríamos que adaptarnos a la situación, pero quizás algún día la gente que nos importa lo aceptaría, habrá quienes no, pero eso no importa, solo importa estar juntos - expresó esperanzada.

En el Bosque…

Harry intentaba ocultar a Sol y a él mismo de la sagaz mirada de Snape, después de todo estaba prohibido para los alumnos del Colegio estar ahí, además después de escuchar la plática de los Slytherin estaba demasiado desconcertado como para enfrentarse al maestro de Pociones.

Los pasos que se alejaban lograron hacer que sus hombros se relajaran, liberando a Sol de la presión que ejerció al estrecharla contra el árbol - ¿Estás bien? - cuestionó, mirándola con preocupación.

  • Si, claro, pero ¿por qué nos ocultamos? - interrogó aturdida, preocupada por lo que él estuviera pensando de lo que acababan de escuchar.

  • Era Snape, si nos hubiera visto, también nos hubiera costado un castigo, posiblemente el dejarme sin jugar en el Torneo, además de que esta prohibido para los alumnos estar en el bosque - agregó ayudándola a salir del lugar.

  • Entiendo, bueno y ahora ¿me puedes explicar por qué estábamos husmeando? - cuestionó la pelirroja, fijando sus pupilas chocolate en él.

  • Es una larga historia, mejor vamos a Gryffindor, ven - la invitó, evitado el tema de los Slytherin.

  • Harry, es obvio que tenías un motivo para espiar a Malfoy y los demás, así que explícame - reclamó sin entender su reticencia.

  • Bueno, desde que ingresamos a Hogwarts, Malfoy y sus amigos se la han pasado molestándonos, además de la clara rivalidad de casas, entre Slytherin y Gryffindor. Siempre molestan a los Weasley, en especial a Ron, yo soy el Cara rajada, San Potter, Potty y no cuantos apodos más y creen en la pureza de la sangre y esas cosas, siempre se la pasan atacando a Hermy por ser hija de muggles - explicó sintiendo que su molestia crecía al recordar todos sus enfrentamientos.

  • Ya veo, pero eso no explica el ¿por qué los espiábamos? - repitió curiosa y preocupada por lo que él pudiera estar deduciendo, notó como él analizaba sus palabras antes de hablar.

  • Bueno… es que… se me hizo demasiado sospechosa su actitud y tenia razón, ¿escuchaste lo que dijeron? - interrogó, evocando las palabras de los Sly.

  • ¿Lo de Ginny? - cuestionó queriendo evadir lo dicho de Hermione.

  • Si, también eso, pero hablaban de Hermione, eso no me gusta, mejor regresemos al Castillo - murmuró brusco, avanzando para salir del bosque, en tanto Sol caminaba de la mano un paso atrás, pensando en cómo le iba a decir a Hermione que Harry tenia sospechas de lo que pasaba con Malfoy.

Caminaban en silencio, hasta que al llegar a la entrada al Castillo, Harry se volvió a mirarla, Soleil mantenía la mirada perdida; sintiéndose mal por el tono que había usado anteriormente con ella -Lo siento, no fue mi intención hablarte tan bruscamente - se disculpo, colocando su mano en la mejilla femenina, haciéndola levantar el rostro.

  • ¡Me gritaste!, ¡A mi!, entiendo lo de Malfoy y sus rencillas, pero yo que culpa tengo - mencionó haciendo pucheros clavando sus pupilas en el rostro afligido del ojiverde.

  • No Sol… yo… discúlpame… no fue mi intención - tartamudeó preocupado al ver la tristeza en el rostro femenino.

  • No… eres cruel, yo tan linda contigo y tu me maltratas - rezongó exagerando un poco mirando hacia abajo.

  • Lo siento Sol, de verdad, es que… bueno… no lo pensé - se justificó, tomando las manos de la chica y llevándolas a su pecho.

  • No. Ahora tendrás que hacer méritos - acotó, exigente.

  • ¿Qué quieres, qué haga? Dime y lo haré - prometió apresurado, besando sus manos.

  • ¡Pues sorpréndeme! - manifestó levantando el rostro que aún se mostraba triste.

  • ¿Qué te sorprenda?... pero ¿cómo? - indagó confundido, pero al ver su rostro triste no pudo negarse - lo haré, pensaré en algo, pero no me mires así - pidió, rozando su nariz con la de ella - nena, tenemos que hablar de otra cosa - comentó, esperando que ella comprendiera lo que estaban por hablar.

  • ¿Qué pasa? por tu tono creo que no me va a gustar y apenas estas recuperando mi amor ¿recuerdas? - refirió, notando como Harry se tornaba ligeramente serio, miró alrededor, llevándola hasta una solitaria banca donde ambos se acomodaron.

  • Lo se, pero necesitamos platicar, porque quiera o no el Torneo se acabará pronto, tu regresaras a Francia y yo no quiero que fracasemos por la distancia - comentó, mirando sus manos unidas.

  • Yo tampoco, mira tenemos los espejos, con ellos podremos comunicarnos, también puedo usar un translador para venir a verte cuando me sea posible, como en las vacaciones de navidad, aunque… ¿pasas las vacaciones aquí?, ¿o vas a tu casa? Pero… ¿con quién vives? ¿Dónde esta tu casa? - cuestionó insegura.

  • Bueno, antes vivía con mis tíos en el mundo muggle, pero ellos detestan la magia así que cuando Sirius regresó, me mudé con él, al mundo mágico, vivimos en Grinmauld Place,en el centro de Londres, ahí si puedes subir a mi habitación no como aquí - murmuró pícaro - también viven ahí Remus y Tonks y por supuesto que eres bienvenida cuando quieras - respondió sin dar detalles de donde había regresado su padrino.

  • Gracias amable caballero, lo tendré en cuenta - murmuró divertida.

  • Y si tú no puedes venir, yo puedo ir a verte, aunque… - dudó, ya que lo mantenían restringido en las salidas, por los ataques de mortifagos.

  • ¿Qué? ¿No puedes ir? Mira, mis primos no viven conmigo, esos solo están en casa de mi abuelita… tienes que conocerla es genial, ella los mantendrá en orden - prometió, mirando el gesto sonriente en el rostro del león.

  • ¿Y tu hermano?, recuerda que Iván amenazó con acusarnos con él - musitó ligeramente preocupado.

  • Que él no te preocupe, Oliver no es como el resto de mi familia, aunque… bueno, creo que tendré que hablar con él antes de que ellos lo envenenen - susurró, ya que no era la primera vez que eso sucedía.

  • Esto será complicado - negó con la cabeza, sonriendo nervioso.

  • Pero no te preocupes, todo estará bien, si puedes ir, aunque no se si sea buena idea que vayas al Colegio, demasiadas niñas mirándote, no me agradaría, pero te puedo invitar a mi Sala. Recuérdame que te enseñe como hacer un portal con los espejos, es algo de lo que me ha dejado estar en un Colegio de niñas - afirmó con travesura, recordando lo que eran capaces de hacer sus compañeras con tal de ver a sus novios y salir a distraerse.

  • ¿Entonces no compartes habitación con más chicas? - curioseó con ideas no santas cruzando por su mente.

  • Claro que no, es una de las ventajas de ser hija de diplomáticos - aseveró, riendo ante la mirada del chico - ¿Qué estas pensando Harry?

  • Nada, creo que si iré a visitarte - aceptó pícaro, dibujando una sonrisa bonachona.

  • Mmmm pensándolo mejor, no se si sea bueno que te enseñe ese hechizo - susurró, mirándolo con desconfianza fingida.

  • Entonces no nos veremos y tendremos que esperar mucho, mucho, mucho ¿eso quieres? - espetó, acercándose hasta clavar sus pupilas esmeralda en las chocolate.

  • ¿Eso cuánto seria? - alcanzó a decir, antes de que sus labios fueran atrapados por la calida boca del buscador.

La francesa liberó sus manos de las de él, subiéndolas hasta su nuca donde las entrelazó, separó mínimamente sus rostros, murmurando suavemente - Eso no me convence - afirmó, antes de que un divertido Harry reiniciara su ataque.

En el Despacho de Snape…

Draco movía las manos nerviosamente dentro de sus bolsillos, la fría y pétrea cara de su padrino no demostraba piedad alguna para sus acciones y no era que la esperara, pero por ser su único ahijado debería de ser más complaciente.

  • Entiendo Sr. Malfoy que el día de hoy protagonizo un desafuero en el Comedor - regañó el Profesor, sentándose en el sillón de su escritorio y clavando la mirada en su interlocutor, utilizando un pequeño truco.

  • Yo este…tuve un desacuerdo con Zabinni y Nott y me altere un poco - respondió, pensando en una manera de evitar el regaño.

  • ¿Un poco dice? Todo el Comedor murmuró acerca de su altercado, eso no es propio de el líder de la Casa de Slytherin, ¿y cómo es que si tuvo usted un desacuerdo con los señores Zabinni y Nott y acabo de encontrarlo en compañía de estos? - interrogó, mientras indagaba en la mente del chico con el uso de la legeremancia.

  • Bueno, es que, ya lo arreglamos - replicó sonriendo sardónico, mientras que Snape notaba imágenes de Zabinni siendo golpeado por Draco y viceversa.

  • Como le dije, eso no es propio de su nivel, aunado a que no se puede ir por el Colegio con ese aspecto, recuerde que somos anfitriones de este Torneo - completó, esperaba ver un cambio en la mente del rubio, pero este no sucedió.

  • Lo se- aceptó, sin darle importancia.

  • ¿Qué cree que diría sus padres si se enterarán de esto?, tengo entendido que asistirán al juego de esta tarde y seria un buen momento para informarles - sentenció buscando alguna reacción, la cual no tardó en presentarse, el sobresaltó del rubio fue notorio y a su mente acudieron las imágenes de sus padres, así como la de Schlange, la rubia de Slytherin.

  • Se enfadarían conmigo, así que por favor no les diga nada, no se volverá a repetir - aseguró Draco, bajando la cabeza.

  • Mmmm eso no sentaría un buen precedente, sobre todo porque como ya sabe, siendo Premio Anual, se obliga a mantener un historial excelente - aseveró, indagando entre las imágenes del cerebro del chico, ante la mención de su honor como premio anual, la imagen de la chica de Gryffindor acudió a su mente - ¿se siente usted bien Sr. Malfoy?

  • Por supuesto- aseguró sereno, divagando entre varios recuerdos que no pasaron inadvertidos para el Jefe de la casa verde y plata.

En las afueras de las mazmorras…

Nott y Blaise arribaban a la Sala de Slytherin, el moreno apoyaba su peso en el hombro del rubio, quejándose.

  • Vamos Nott, no seas un mal amigo, ayúdame a caminar, todavía que dejas que Draco me golpeé te quieres librar de mi, mala persona - seguía recriminando, mientras subían las escaleras con paso lento, ante la mirada de varios de los alumnos de esa Casa, que no les dirigieron comentario alguno.

  • Blaise, deja de decir idioteces y camina bien, que no te paso nada, eres un exagerado dramático, deberías preocuparte por lo que nos dirá Snape - acotó molesto, abriendo la puerta de la habitación de un tirón.

  • Ese maldito de Snape, se llevó la botella, se aprovecha de su condición de Profesor - replicó molesto, caminando hasta dejarse caer en su cama.

  • ¿Eso es lo qué te preocupa? - interrogó sorprendido.

  • Pues claro, te dije que era una cosecha especial - le recordó vanidoso, mirando el buró donde escondía más licor.

  • No te altera lo que le digas a tu madre ¿verdad? - se afanó en interrogar, sin creer en la desfachatez de su amigo.

  • Claro que no, además Draco arreglará esto, por algo es el ahijado de Snape, él no será capaz de castigarlo - adjudicó sabiamente.

  • En eso tienes razón, pero yo que tu no me confiaría tanto, puede que Draco solo mire por sus intereses y no te cuide la espalda - murmuró muy al estilo Slytherin.

  • No lo creo - agregó, mirando el techo de su habitación.

En eso, el suave sonido de un golpeteo rompió el silencio, Nott en un acto reflejo miró la ventana en la que se alcanzaba a distinguí una lechuza agitando sus alas - Te llaman Blaise - señalo la ventana.

  • ¿Quién demonios será? No estoy de ánimos para noticias de familia - apuntó en voz baja, poniéndose de pie con pereza llegó hasta la ventana, abriéndola de un tirón. El ave le tendió su pata, el chico descolgó el pergamino y de un manotazo asustó a la criatura, que lo miró con reproche para después alejarse.

  • ¿Quién te escribe? - cuestionó, mirando como el moreno leía, sonriendo estúpidamente al finalizar - ¿Blaise?

  • Tengo que salir, pero primero tengo que asearme, no puedo ir así, ese estúpido de Draco tendría la culpa si llego tarde - raudo, se internó en el baño, cerrando la puerta tras de si.

  • Pero Blaise… - ante el portazo, se puso de pie, tomando el pergamino de la cama de Blaise, leyó rápidamente - no puedo creerlo, a este le truenan los dedos y ahí va

Regresó a la cama, escuchando el correr del agua en el baño, poco después Blaise salía con una ligera toalla en sus caderas hasta su armario, de donde obtuvo una muda de ropa, regresó al baño, para salir ya cambiado. Mirándose en el espejo, estudio su labio con preocupación - ¿Se nota mucho el golpe?

  • Blaise ¿qué demonios haces? No puedo creer que solo te truenen los dedos y vayas corriendo tras ella - reclamó incrédulo, mirando como el moreno pasaba gomina por sus rizos.

  • Cállate que tu estas peor y deberías de aprovechar para ir a ver a tu noviecita, no es bueno que siempre estés pegado a mi, yo se que soy tu ídolo pero no seas co-dependiente - manifestó divertido, lanzándole una toalla.

  • Eres un idiota, deberías de pensar en… - intentó replicar, pero las palabras del chico lo interrumpieron.

  • Si, si, lo que digas, me voy - colocándose loción en las mejillas y el pecho, avanzó hacia la puerta - ve a ver a tu novia y relájate Notty - con eso abandonó la habitación.

  • Idiota, pero… creo que… - con una mueca divertida se puso de pie, de un vistazo reviso su apariencia en el espejo, sonriendo ante su pulcritud, abandonó la habitación,

En tanto Blaise avanzaba presuroso a la Torre de las aves mensajeras, la nota de Ginny era clara y si una dama solicitaba de su presencia, el como el caballero que era no podía retrasarse, subió los escalones sin prestara atención más que a la puerta que esperaba al final.

Al llegararriba, miró la inigualable figura de Ginny, la cual, lo esperaba apoyada en una ventana, al oír sus pasos, levantó la mirada, sonriendo coqueta al verlo avanzar hacia ella.

  • Hola, pensé que tardarías más - manifestó, abandonando su muro de apoyo y avanzando hasta él.

  • Yo jamás hago esperar a mis admiradoras - respondió, abrazando a la pelirroja.

  • ¿Admiradoras? Eres un… - intentó regañarlo, pero los labios del Slytherin la hicieron callar mientras se movían libremente sobre los suyos. Olvidándose del reclamo, la leona subió sus brazos a los hombros del chico, respondiendo gustosa a la caricia.

Después de varios minutos en los que lo único que se oía era la agitada respiración de ambos, Ginny separó ligeramente el rostro, mientras intentaba recuperar el aliento, en tanto Blaise aceptaba su alejamiento, pero no despegó sus manos de la cintura femenina.

  • ¿Me llamaste para abusar de mi? - interrogó divertido, mientras se inclinaba y respiraba en su cuello.

  • Claro, o para que otra cosa te he de llamar - respondió divertida, deslizando las manos por la espada del moreno hacia abajo.

  • Vaya, así que solo te interesa mi cuerpo ¿no? -interrogó, depositando ligeros besos en el cuello femenino.

  • Así es, aunque también me gusta como bailas - afirmó, contoneándose ligeramente por las cosquillas que el moreno le provocaba con sus acciones.

  • Yo lo se… deberías sentirte privilegiada, no a todas les doy el lujo de bailar conmigo de esa manera.

  • Mmmm el privilegiado eres tu, aunque debo admitir que lo haces bastante bien - replicó la pequeña Weasley.

  • Lo se… - el dialogo se volvió a interrumpir, ya que el Slytherin reinició su ataque la boca femenina, poco después Ginny volvió a separarse, miando al Sly interrogantemente.

  • Blaise, ¿Qué pasó esta mañana en el Comedor? ¿Por qué Malfoy se molestó de esa manera? - cuestionó intrigada, notando la ligera hinchazón en el labio masculino.

  • Solo una pequeña discusión con Malfoy, nada de importancia - contestó despreocupado.

  • ¿Una pequeña discusión? Y por eso estas así - murmuró, tocando delicadamente el labio masculino.

  • Esto no es nada, solo un pequeño altercado - respondió evasivo.

  • ¿Pequeña discusión? ¿Pequeño altercado? Vamos Blaise, no soy tonta, dime ¿qué es lo qué pasa? - exigió, clavando su mirada en la de él.

Blaise guardó silencio durante un par de minutos, pensando en que responder, ya que no podía decir la verdad, eso preocupó aún más a Molly,

  • ¿Qué pasa? - interrogó desesperada ante el silencio del Slytherin.

  • Yo se que no eres tonta, pero hay cosas que yo no puedo decirte, son cosas entre ellos y yo - replicó, mirando la mueca de enfado de Ginny.

  • Eso lo entiendo, pero creo que por el solo hecho de estar contigo debes tenerme algo de confianza para contarme las cosas - objetó, cruzando los brazos frente a si en espera de una explicación mejor.

  • Y la tengo, pero no me pidas que te diga cosas que implican la confianza que tengo con ellos - señaló firme.

  • Entonces, ¿ahora comprendes el por qué no podía decirte lo de Hermione? - debatió categórica, rebatiendo su discusión anterior.

  • Es distinto, porque tu amiga se involucró con nosotros, ella osó entrar a Slytherin con mentiras - atacó serio, denotando su enojo en la voz.

  • Pero eso no fue culpa de ella, ella solo quería jugar en el Torneo, fue Malfoy el que la llevó a Slytherin - discutió ella, recurriendo a las cosas que su amiga le había contado.

  • ¿Sabes que? Ese no es un tema que yo tenga que discutir contigo, mejor hablemos de otra cosa - apuntó, acercándose nuevamente para besarla, pero la chica dio un paso atrás.

  • Esta bien, dejaremos este tema, pero aún hay otra cosa que quiero hablar contigo - manifestó seca.

  • ¿Y ahora qué pasa? - inquirió, mirando el techo del lugar con un suspiro de frustración, "¿qué nada me va a salir bien este día? Lo único que me faltaba es que Ginny sea una Pansy ¿Qué no ve que necesito amor? Solo falta que también ella me golpee"

  • Pansy Parkinson, eso pasa…

Theodore avanzaba por el pasillo, de camino a Ravenclaw, esperaba poder aprovechar el tiempo con Emilie, sin que hubiera algún imprevisto, ya que esperaba que los Slytherin no planearan algo de momento, ya sabia que era imposible que aquellos abandonarán la idea de dejarlos en paz, pero al menos quería tener un momento de tranquilidad sn tener que empuñar su varita a cada esquina.

Dando la vuelta en un corredor, miró hacia todos lados, cuidado sus pasos, cuando a lo lejos distinguió la figura conocida, hacia él con la cabeza gacha y una expresión pensativa caminaba Hermione Granger, el tormento actual de su amigo y al parecer por su expresión había estado llorando, suponiendo que eso se debía a que las cosas no habían salido bien con Krum.

Hermione seguía sentada en el suelo, en busca de respuestas que no llegaban a su cabeza, levantó el rostro, mirando las cúpulas del techo, las lagrimas seguían saliendo tristes de sus ojos, suspiró hondamente dejando escapar el aire - Merlín, ¿Qué hago? - lentamente se puso de pie, reiniciado la marcha, seria bueno ir a su Sala para estar en compañía de sus amigos, pero no sabía si podía guardar silencio frente a ellos, así que caminó rumbo a su Sala, Draco seguramente estaría en Slytherin con Nott, así que no esperaba verlo por el momento.

Con la cabeza gacha, avanzaba por los pasillo, estudiando el intrincado suelo a cada paso, rogando por tener una respuesta, no prestaba atención a lo que pasaba a su alrededor, hasta que una voz la hizo levantar el rostro sorprendida.

  • ¿Llorando por los rincones Granger? - indagó Nott, llamando su atención.

  • No te importa -contestó con intención de seguir su camino "lo último que necesito ahora es que Nott me insulte, esto es demasiado"

  • Espera, no me interesa tu vida, pero si tenemos que hablar- ordenó acercándose a ella con su mirada fría y analítica, como la de una serpiente que acecha a su presa.

  • ¿Hablar?, tu y yo no tenemos que hablar de nada - expresó, sin detener sus pasos.

  • Es sobre Draco - susurró suavemente, únicamente para que ella alcanzara a oírlo.

Hermione se paró en seco al escuchar esas palabras, se giró mirándolo con interrogación, ¿era verdad? Algo grave debió haber pasado con Draco para provocar que Nott quisiera hablar con ella - ¿Qué con él? - pregunto dudosa, sondeando el terreno.

  • Aquí no, vamos a otro lado - avanzo por el pasillo, subiendo as escaleras al lado más solitario del Castillo.

Mione avanzó desconfiada de las intenciones del rubio, pero podía más su curiosidad por saber que ocurría, así que lo siguió hasta llegar a un aula vacía del sexto piso.

Nott paró frente a la puerta, abriéndola, dudo por un momento en pasar o en cederle el paso, después de todo era una sangre sucia, pero quería asegurarse de que ella entrará al aula, así que le cedió el paso - entra.

La leona le lanzó una mirada desconfiada, después de todo él seguía siendo un Slytherin y ella una Gryffindor, la habitación lucia oscura con algunos pupitres arrumbados, por un momento su cerebro le mandó una señal de alarma, así que instintivamente se aferró a su varita, ahí en la oscuridad, notó como la luz se fue extinguiendo a medida que el rubio cerraba la puerta, para finalmente recargarse en ella, resaltando sus brillantes pupilas clavadas en ella, denotando una frialdad que por un momento la paralizó.

  • ¿Y bien? Habla, ¿Qué pasa con Malfoy? ¿Y qué tengo que ver yo con eso? -interrogó displicente, apretando cada vez más su varita.

  • No finjas, lo se todo - aclaró el ojiplata.

El corazón de Hermione se aceleró sin control,"¿Qué es lo que sabe? ¿Lo de Draco? ¿Lo de Gerry? ¿Lo de Viktor?" pasó saliva nerviosa.