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Historia 24568 — capítulo 47
"47.- Decir te amo y te amaré mientras estamos bajo una noche blanca en Múnich." Prefacio: …-Te extrañé mucho, Escarlet, te extrañé demasiado… (Harry Potter)
Habían pasado ya dos semanas desde lo sucedido aquel día en que Harry se presentó ante todos los líderes mundiales, para dejarles en claro que no se metieran en su guerra. El mundo empezaba a descubrirse como en verdad era y la gente muggle ya era pensada en cosas normales cuando veían una que otra criatura movilizándose por entre las sombras.
Pero todo aquello era solo cuestión de tiempo, puesto que aquellas cosas a las que el mundo se vería sometido estaban alcanzando el punto máximo de las cosas.
Por aquella tarde, Harry Potter y Severus Snape se encontraban platicando de aquel tema que habían dejado pendiente el día en que Harry resucitó a Escarlet.
-¿Ahora si me piensas decir como está eso de que al igual que Voldemort, tienes horrocruxes? Harry sonrió fríamente, su actitud había cambiado con notoriedad en esas dos semanas, ya no era el mismo chico amable de antes. -¿No pensarás que me iba a quedar muerto antes de tiempo, verdad? Al igual que Voldemort yo ambiciono la inmortalidad. -¿Cómo dices? -Preguntó Severus inquietamente. -Cuando tú logras hacer una hazaña gloriosa, la gente te inmortaliza en papeles o pinturas, pero igual mueres… yo quiero la inmortalidad venida de la vida… pero sabes perfectamente que cuando convoqué la forma de la llave y Escarlet me dijo que yo era inmortal… fue entonces cuando la tuve por completo…, pero antes de eso, mi alma se desgarró en siete partes, aunque mi alma es la siete, hay seis que quedaron libres, seis partes de mi alma… -¿Pero, por qué?... -Es sencillo, Severus. Mi alma se partió cuando recibí la maldición imperdonable de Voldemort aquel día, entonces vi la oportunidad de lanzarlos con tal precisión que fueron ocultados en diferentes criaturas, pero no solo eso, mi maldad se encerró allí también, y la parte de mi alma que quedó intacta se ha ido formando a cada día al igual que esas seis partes que me falta recuperar. Solamente que hay que encontrar esas seis esferas, las cuales mantienen en sí el recuerdo de todo aquello que yo oculté. -Veo que todo esto lo tenías bien medido… -Tuve que tomar muchas precauciones, las cosas no podían salirse de control y siempre supe que algo más malo que Voldemort aparecería, solo que me olvidé de recordarlo. -¿No se lo dirás a Escarlet?... -No, no se lo diré a nadie… nadie tiene por que saberlo, solo tú que he podido confiar en ti a plenitud. En ese entonces, una chica escuchaba todo aquello tan atentamente, una chica pelirroja que rápidamente salió corriendo del lugar, para perderse entre las escaleras que daban a su cuarto. -Pero ella… -Pero ella nada, Severus. No tengo por que decirle lo que haré o lo que no haré… -¿A no? Harry y Severus se giraron, entonces observaron con detenimiento que Escarlet estaba recargada en la puerta principal, escuchando todo lo que decían. -Severus, ¿podrías dejarnos un rato a solas? Severus miró a Harry y el asintió levemente. -Claro… Harry estaré arriba, cuando decidas algo, avísame. -Por supuesto Severus, así lo haré. Severus se inclinó ante Escarlet y salió directito, avisando a todos que no los interrumpieran para nada. Escarlet caminó lentamente hasta el sillón que estaba frente a Harry. Harry la miró, pero ella solo tenía el semblante serio y parecía estar molesta. Hubo unos momentos de silencio, en que los dos no cruzaban palabras. Pero se podía notar la enorme extensión de tensión que ambos provocaban con el simple hecho de quedarse así, sin hacer nada. -Sé que en el momento no lo dije pero, gracias por haberme traído de nuevo -habló con agradecimiento la chica, rompiendo el hielo. -No hay de que… -No tenías que hacerlo… -Exacto, no tenía, pero lo hice, no creo que eso ya importe mucho. -Lo dices como si te arrepintieras de haberlo hecho. -Pues tu actitud muestra muchas cosas, Escarlet. -¿Y que quieres que te diga, eh? ¡¿Quieres que te felicite cuando estás perdiendo el alma por tus estúpidas conclusiones en cuanto a ganar esta guerra?! -Debes entenderlo Escarlet. Uno debe hacer todo lo necesario para ganar… -¡¿Es que acaso estás demente, Harry?! ¡Sabes que eso no es verdad, cuando peleaste con Voldemort no necesitaste vender tu alma a nadie para ganarle! ¡Solo necesitaste el amor de las personas y la confianza en ti mismo! -¡Mephist no es igual que Voldemort! ¡Voldemort es comparado como una mísera porquería contra Mephist! -¡Hay por dios, Harry! ¡No me vengas con estas tonterías! -¿Qué tonterías? -¡Harry, las cosas como las haces están mal, esta vez tú eres el que se está equivocando de camino! -¡Yo jamás me equivocaré en lo que hago, y daré mi vida si es posible por destruir a ese desgraciado! -¡¿Y crees que creando horrocruxes te salvarás?, tanto que decías que no te harías igual que él y eres la misma imagen de Voldemort! -¡No me compares con ese desgraciado! -¿Y por que no? Sí eres lo mismo… haces lo mismo que él cuando iniciaba. -¡Es diferente…! -¡Sí, claro! ¡Repítete eso hasta que te lo creas! -¡Pues tal vez lo haga! -¡Imbécil! -¡Bruja! Ambos se levantaron con las varitas en riste, dispuestos a atacarse el uno al otro. -¡No creas que por que controlas ya mucho poder me dejaré vencer! -¡Entonces idiota eres, Escarlet! -¡No Harry, el idiota eres tú! Harry apuntó al pecho de la chica mientras que ella trataba de articular un hechizo. Harry estiró su mano y dio un manotazo a la varita de la chica, despegándola de su mano. -¡Idiota!... Escarlet arremetió contra Harry y le tiró la varita también. -No necesito de una varita para vencerte, niña caprichuda. -¡Si no fuera por mí aún la utilizarías! -¿Entonces debo suponer que te debo agradecer? Harry se acercó a ella y la sujetó por los brazos, pero Escarlet le trabó los pies y lo hizo caer. Harry la sujetó de la cintura y ambos cayeron al suelo. -¡Eres un tonto Harry! -¡Y tú una caprichuda! -¡¿Yo una caprichuda?! ¡Tú eres el caprichudo! -¡Cállate! -¡Haber, cállame, tonto bastardo! -Gritó Escarlet soltando leves golpes en el pecho de Harry. Entonces Escarlet no vio el momento en que Harry se levantó y plantó un beso muy calido en los labios de la chica, que al principio quiso rechazarlo pero que se quedó una vez más maravillada por ese sentimiento tan potente que tenía de amor hacía su Harry. Escarlet dejó de golpearlo y le pasó las manos por el cuello, mientras que Harry le acariciaba la espalda, cubierta por aquella delgada blusa de color azulado. Solo unos momentos más tarde se separaron. -¡Sigues siendo un idiota, Harry! -Escarlet lo abrazó profundamente. -Lo sé, pero tú sigues siendo una niña caprichosa. -¡Huy! Harry la volvió a besar. -Te extrañé mucho, Escarlet, te extrañé demasiado. -Y yo a ti, Harry, y yo a ti. Por favor, Harry, esta vez no te separes de mi lado, no me separes de tu lado. -No lo haré… pero debes entender que lo que hago es para lograr vencer al final de todo. -Es que no puedo entenderlo Harry, yo no soy Ginevra, quien se olvidó de ti cuando tú no estuviste durante tres años. Yo pasé casi trece años sin saber de ti, sin poderte tener a mi lado como cuando éramos niños. Y yo jamás pude volver a enamorarme de otra persona, por que siempre fuiste tú quien cautivó y estuvo presente en mi corazón. Y aún así Harry, aún si tú te fueras por siempre yo te amaría por la eternidad. Por eso sufro cada vez que te sucede algo, por eso me siento morir cada vez que tú haces alguna estupidez. Por favor Harry, ponte en mi lugar. Harry le sostuvo la cara y lentamente unió sus labios con los de ella y un nuevo beso empezó a formarse entre ellos. -Ven, vamos, platiquemos en otro lugar sobre eso. -¿En donde? -¿Te parece bien Múnich? -Oh pero por supuesto que sí. Harry la tomó por la cintura, y ambos desaparecieron rápidamente del lugar. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**La chica entró en su habitación velozmente, solo siendo observada por aquellas cosas que solo estaban estáticos en su cuarto. En esos momentos invocó un pergamino, una pluma y la tinta negra que tanto utilizaba para escribir sus cartas.
La letra chueca, pero legible se empezó a transcribir en el pergamino amarillento. Al fin de todo eso llamó a su lechuza y le ató el pergamino a la pierna.
-Ya sabes que debe llegar a mi hermano… ¡date prisa! La lechuza se perdió en el horizonte, debía entregar la carta lo antes posible o sino las cosas empezarían a ponerse mas duras que antes. -Debo hacer todo lo posible por detenerte Harry, te amo y por eso lo hago -dijo la chica sintiendo un profundo odio por la chica de cabello negro verdusco que en esos momentos ya se encontraba en Múnich con su amado Harry Potter. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Las sombras se manipulaban a su antojo, los seres de aquella inmensa oscuridad eran ferozmente atroces y todo aquel que se atrevía a entrar salía sin alma de su cuerpo. La inmensidad de la oscuridad se ceñía sobre una de las criaturas encapuchadas que se arrastraba por entre la maleza del espeso bosque negro, solo siendo seguido por aquellos de su clan que demasiadas vidas habían cobrado ya. Pero todo era absolutamente relativo a la simplicidad de que mientras las cosas estuvieran en calma, todo se vendría abajo para verse tirado en un instante en que las cosas solo fuesen de tres partes contiguas a la inmensidad de las cosas oscuras.
-Lo siento cerca… siento que ese ser vendrá nuevamente…
En la inmensidad de las entrañas de aquel bosque, aquel ser encapuchado que se deslizaba por entre los caminos pedrosos y deformes sentía entonces el poder absoluto del ser que alguna vez lo aprisiono entre sus oscuras entrañas. El hueco en su boca se abrió y la neblina empezó a cernir toda la oscuridad… provocando así que miles de criaturas despertaran de su inmenso letargo. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Las calles de la hermosa Múnich se alzaban ante la vista de los dos jóvenes enamorados que caminaban tomado de la mano entre aquella gente que simplemente los observaba como una pareja normal. Por esos tiempos estaba el spielart; festival de teatro de Múnich. Y por las calles se podían observar a las personas con sus típicos disfraces y trajes engalanados por las noches. Las navidades estaban cercas, no faltaba mucho mas que dos semanas a lo mucho y la gente empezaba a adornar sus casas para tener al menos una velada muy bonita el día que pronto se venía.
-Aún no hemos empezado a poner nuestros adornos de navidad -comentó Harry con una sonrisa, viendo a unos niños jugar entre la nieve. -Es verdad, ¿los pondremos? -Preguntó Escarlet emocionada y temblando a la vez, Harry invocó un hermoso abrigo que combinaba con el color del cabello de la chica. -Ten, cubrete, no te vayas a resfriar. Escarlet tomó el abrigo soñadoramente y dio un beso en los labios a Harry quien sonrió sonrojado. -Gracias… -No hay de que. Ambos siguieron caminando, la gente amable les saludaba y ellos respondían. -Que bonitas se ven las calles con la nieve adornando las casas y edificios. A pesar de que es viernes doce. -La tarde se va, y la noche empieza a llegar… Ambos llegaron al parque central de la ciudad, a un lado del lago superior, la gente estaba feliz mientras ellos dos subían las escaleras del kiosco. Ambos llegaron a la parte frontal, mientras tomados de la mano veían como el sol se iba y se ocultaba entre las sombras. -Dime Harry… ¿Por qué has hecho todo eso? Harry entendió la pregunta y solo hizo una mueca con la boca. -Hay cosas que ni yo mismo entiendo… pero sé que las cosas tiene una razón de ser. -Pero es que tú siempre escoges el camino que más te hace daño. -Escarlet… para lograr algo hay que sacrificar muchas cosas. -¿Incluso tus sentimientos por las personas que amas? ¿Tus sentimientos hacia mí? -Sé a lo que te refieres, corazón, pero desde el día en que nos dimos aquel beso cuando tan solo éramos unos niños te diste cuenta de que así es como debían ser las cosas. -Sí, pero en ese momento no me pareció tan preocupante por que solo era una niña, Harry, ahora soy una joven, ya he madurado lo suficiente como para entender que te amo, y que si tú sufres también lo haré yo. -¿Y tú crees que yo no sufro por ti? -Harry la miró a los ojos-. Me sentí morir cuando ese desgraciado te mató, sentí ganas de matar a cuanta persona se me pusiera enfrente. Escarlet, tú sabes mejor que nadie la naturaleza de mi ser, sabes que detrás de este poder, detrás de esta piel y de esta alma se encuentra encerrada mi verdadera forma… Solo tú la has visto y sabes que en el momento en que todo se vea perdido ella nacerá nuevamente y será imposible poder regresar a mi verdadera forma. Escarlet bajó la mirada y observó detenidamente como una pareja se besaban mientras estaban sentados en unas de las hermosas bancas de la lateral. -Pero si tú haces lo mismo otra vez irás perdiendo el alma que tienes, tu esencia irá desapareciendo poco a poco. No necesitas hacerlo… Harry sonrió y la abrazó. -Tú sabes tan bien como yo, que es necesario hacerlo, solo ellos podrán emparejar el marcador, sabes que necesitamos todo lo que sea necesario para librar esta guerra… Escarlet sonrió a media, pues Harry tenía razón. -¿Recuerdas aquella vez en que pudimos observar ese día? -¿El día en que nos enfrentaríamos a Mephist? -Sí. Harry asintió. -Sabes que aún me falta a mí poder estar a tu lado, como en ese entonces vimos. -Tú siempre estarás a mi lado. Te amo Escarlet, y tenlo por seguro, de que siempre lo haré -contestó Harry besando a la chica de cabellos negros verduscos. Escarlet sintió el calor de Harry y lo apretó con más fuerza, para no soltarlo, para no querer soltarlo jamás. -¿Crees que después de todo esto nos podamos casar? -Preguntó Escarlet sonrojada. -Yo creo que sí, ¿por qué no? -Bueno, es que no sé si tú me sigas amando o te vayas con Ginevra para siempre… Harry soltó unas cuantas leves carcajadas. -Hay Escarlet. Yo no podría volver con esa demente, sabes, la verdad nunca la amé, como bien se dice por allí, simplemente fue un capricho de la juventud. -Pues eso espero, no pienso compartirte con nadie, ¿me entendiste? -Claro, a la perfección. Ambos nuevamente empezaron a besarse, pero los dos conocían el límite de su amor, no podían entregarse el uno al otro, pues aún no era tiempo de encontrar la forma de que su amor perdurara por la eternidad. -Sabes, aquellas cosas que nos preocupan siempre se han ido acrecentando… ¿en verdad crees que llegue el día en que podamos estar juntos y sin preocuparnos de lo que vendrá en el futuro? Harry observó a la chica de su corazón y le asintió. -Yo pienso que sí, las cosas siempre tiene un propósito, pero hay veces que todo ese mal se convierte en cosas buenas. -Es que hemos luchado tanto por casi veinte años, que creo que nunca vendrá el día en que podamos ser felices juntos. -Yo también lo he llegado a pensar. Mucho tiempo eso se me vino a la mente, pero creo que esta vez tenemos algo por que pelear tú y yo. -¿Por qué precisamente? -Por nuestro amor, Escarlet, por la familia que queremos formar, por todo aquello que compartiremos juntos, por todo en sí a lo que respecta entre nosotros… por eso tenemos que luchar Escarlet. La chica asintió feliz, y ambos partieron de allí, para conocer mejor la ciudad, y aprovechando el tiempo que tenían entre sus manos. -¿Entonces me amarás? -Te amé, te amo, y…
"Con la paz de las montañas, te amaré. Con locura y equilibrio, te amaré. Con la rabia de mis años, como me enseñaste a hacer. Con un grito en carne viva, te amaré. En secreto y en silencio, te amaré. Arriesgando en lo prohibido, te amaré. En lo falso y en lo cierto, con el corazón abierto, por ser algo no perfecto, te amaré…
Te amaré, te amaré, como no está permitido. Te amaré, te amaré, como nunca se ha sabido… Por que así lo he decidido, te amaré…
Por ponerte algún ejemplo, te diré; Que aunque tengas manos frías, te amaré. Con tu mala ortografía, y tu no saber perder, con defectos y manías, te amaré…
Te amaré, te amaré, por que fuiste algo importante. Te amaré, te amaré, cuando ya no estés presente. Seguirás siendo costumbre y te amaré…
Al caer de cada noche esperaré, a que seas luna llena y te amaré. Y aunque queden pocos restos en señal de lo que fue, seguirás cerca y muy dentro, te amaré
Te amaré, te amaré, a golpe de recuerdo. Te amaré, te amaré, hasta el último momento. A pesar de todo siempre, te amaré…
"
Escarlet derramaba pequeñas lágrimas de felicidad, era en verdad cierto que ese niño que había crecido tan rápidamente y que había sido el causante de todo su amor la amaba.
-Ahora sabes que a pesar de todo siempre, te amaré… -Dijo Harry mientras la miraba atentamente a esos hermosos ojos verduscos. -Siempre lo supe, pero me he dado cuenta de que es muy hermoso preguntártelo. Y más aún si me lo dices cantando como ahora. -Entonces te lo cantaré cada vez que tú lo quieras. Escarlet sonrió y Harry se dio cuenta de que ella era demasiado fuerte, pero también muy sensible a la vez.
Los rascacielos se empezaban a prender, la gente entraba a los bares para darse calor entre el ambiente tan relax que se propagaba Las luces del día eran suplantadas por la luz eléctrica, los faros de las calles y las series de luces que adornaban los árboles y todos aquellos aparatos navideños que se podían observar. La oscuridad del cielo era iluminada por esas motas brillantes de estrellas, que habían dejado de lado esa luna rojiza tan potente que muchas veces los cielos cuarteaban. Los niños cantaban y jugaban alegremente entre la nieve, sin sospechar todo lo malo que en esos momentos empezaba a aparecerse en las profundidades de los abismos.
Eran noches maravillosas aquellas en Múnich, mientras que todo se olvidaba, todos aquellos temores se iban para dar paso a las noches frías pero ambientadas al calor de la gente que tan amable era. Por donde uno mirara siempre había una sonrisa y eso a los dos jóvenes enamorados les trajo nostalgia, pues podría ser que muy pronto todo eso acabara.
-Me gusta la noche, todo se ve tan tranquilo. -Sí, es verdad, me recuerda mucho a las noches de Bernal. -¿En donde estuviste estos tres años? -Sí, en ese lugar todo era tan tranquilo, la gente es muy amable, y se tiene una vista espectacular de todo el paisaje. -¿Algún día me llevarás a ese lugar? -Claro, sí, iremos… La chica tomó la mano de Harry y ambos siguieron caminando, Harry sonrió nuevamente y mientras miraba a su amad, empezó…:
"Viernes hoy, de noche solo voy, está nevando en la ciudad. Me meto en cualquier bar y pido algo de beber. ¡Que divertido es! ¡Que ambiente tan relax! ¡Que buenas vibraciones hay! La gente está feliz, me siento en casa aquí…
Noche blanca en Múnich. Nieva en al ciudad. Viernes doce en Múnich. Noche mágica…
Viernes hoy, de noche solo estoy soy un extraño en este bar. Está de pie allí, no para de mirar…
Y se acerca a mí, se me pone a hablar, no sé muy bien que quiere decir. Pero creo adivinar que la noche es de los dos…
Noche blanca en Múnich. Nieva en al ciudad. Viernes doce en Múnich. Noche mágica…
Noche blanca en Múnich. Nieva en al ciudad. Viernes doce en Múnich. Noche mágica…
Noche blanca en Múnich. Nieva en al ciudad…
"
Harry sonreía con placer, mientras que Escarlet corría débilmente con Harry por detrás. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Un chico pelirrojo se mostraba muy asombrado por la carta que acababa de leer, sus ojos se habían irritado en furia pero a la vez sentía un miedo que le carcomía el alma.
-¡Hermione! -Gritó el chico atemorizado. La chica de cabello castaño ya menos enredado de cuando era joven apareció de la nada muy alterada, pensando que tal vez alguien estaba atacando a su esposo. -¿Qué pasa Ron, por que tanto escándalo? -¡Mira! Hermione tomó con fuerza el pergamino, rodando los ojos por el miedo que tenía su esposo. Pero la chica terminó igual de pálida y miedosa cuando acabó de leer el pergamino. -¡Esto no es posible!... -Hermione, debemos hacer algo, la gente debe saber que él es el nuevo mago tenebroso. -¡Es que aún no lo puedo creer, Ron, eso quiere decir…! -Sí Hermione, Harry Potter es un miserable bastardo, ¡ha creado sus propios horrocruxes y quien sabe que logrará más hacer, debemos encontrárselos y destruirlo, matarlo a él también! -Definitivamente debemos llamar a la Orden, esto no se puede quedar así. Los dos salieron inmediatamente de su casa para dirigirse a La Madriguera, necesitaban avisar sin más tardanza. """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""-¿Crees que sea hora de irnos? -Preguntó Escarlet a Harry. -¿Ya quieres irte? -Yo desearía quedarme aquí mucho más tiempo, pero creo que ya mi cuerpo está muy cansado… ¿podemos venir otro día? -Por supuesto que sí amor mío. Ven, es hora de irnos.
Ambos se tomaron de la mano y aparecieron en el cuarto de Harry, ambos sabían que de ahora en adelante empezarían a dormir juntos, puesto que ambos se sentían protegido el uno con el otro.
Entraron en la cama solo en ropa interior, y ambos se abrazaron mutuamente, el lazo de aquel vinculo de poder se acrecentaba. Pronto sería el momento en que las cosas empezarían a surgir…
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
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»»"…-Yo también te amo, Harry, más que a nada en este mundo.
-No importa como sea la vida, si será fácil o difícil, si saldremos vivos de esta guerra o no, pero aquellas cosas que ven y observan todo serán testigos de que daré hasta mi último aliento por lograr que Harry obtenga la victoria sobre Mephist.
Para bien o para mal las cosas cambiarían y de una forma u otra, el inicio y el fin de la guerra se verían entrelazados a un futuro incierto."««