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Historia 24568 — capítulo 49

"49.- Entre vampiros…" Prefacio: …-Cuentan que el poder de Heero radica en gran parte de sus ojos… solo hay pocos que saben que es lo que guardaba… pero hay un problema… (Vampiresa del clan vampírico)

Aquellas sombras repletas de soledad se juntaban para formas un solo instinto alterno al salvaje. El miedo recorría aquellos pasajes desolados mientras un joven de pelo negro castaño y ojos tan claros al color verde-ámbar se encontraba erguido sobre el centro del valle montañoso, a unos kilómetros de la casa de Harry Potter. El día estaba muy nublado y era muy posible que se viniera una tormenta. El viento soplaba ferozmente y parecía como si aquellos árboles difíciles de arrancar desde raíz en cualquier momento se fuesen a desprender. La luna adornaba los cielos mientras el inicio de la mañana empezaba… no pasaban de las nueve de la mañana, pero parecía ser como si fuese una tarde de invierno. Un rayo iluminó todo el lugar, el aspecto de Heero era sereno y muy pacifico, pero en su mente una guerra empezaba a pelearse cruelmente, pues en unas horas se vería encima de una guerra entre ocho personajes por un trono que le correspondía únicamente a él.

Heero alzó la cabeza y miró por entre las nubes, aquellas motas negras empezaban a acercarse a cada minuto, mientras el viento inmenso empezaba a hacerse cada vez más fuerte. Una sonrisa débil apareció en su rostro y volvió a bajar la cabeza, para ver al horizonte las miles de motas que empezaban a oscurecer más el cielo.

-Han llegado ya -Y una sonrisa se dibujó nuevamente.

El viento de aquellos montes solitarios empezaba a formarse, las cosas empezaban a darse con un toque de magnificencia alrededor de Heero, y los pasos hacia el combate por el trono vampírico empezaban a retroceder.

Heero sacó su espada de color negro y la alzó, formando una increíble fuerza aúrica de poder maligno que s desbordó sobre los cielos y provocó un fuerte impacto de al menos dos punto uno en la escala de mercalli.

Miles de rayos hicieron que la iluminación del claro se volviera tenue y destellante. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Todos en la casa de Harry sintieron el escalofriante poder y la sacudida del temblor que no hizo ni el mínimo daño a la estructura por sus diversas protecciones.

-¿Sintieron eso? -Habló Milo sorprendido por el enorme poder de concentración aúrica maligna-. Fue sorprendente… -Es el poder que tiene Heero -comentó Harry sonriente-, creo que pronto se vendrá la hora en que se enfrente a los miembros del consejo vampírico. Aline sonrió delicadamente, estaba muy preocupada por su novio, puesto que no sería cualquier batalla. -No te preocupes, Aline, verás que todo saldrá bien -comentó Colette con una media sonrisa. -Es inevitable que yo me preocupe, no sé que le puede pasar, ni siquiera me avisó que ya se iba. -Tal vez lo hizo por que no quería molestar a nadie… Heero es muy decisivo en lo que hace, y aquellas cosas que él cree siempre están en las correctas… yo no soy quien para impedirte que vayas, pero si lo haces que te acompañe alguien, puede ser muy peligroso lo que verán allí -comentó Harry mientras observaba por la ventana la dirección en la que se encontraba Heero. Nadie dijo nada, pero era obvio que todos estaban dispuestos para ir al lugar en el que se enfrentaría Heero a los del consejo vampírico. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Bajo aquellas enormes montañas blancas por la nieve, uno de los más fuertes del consejo de los vampiros; Lutciano, se encontraba preparando sus cosas, el tiempo corría y cada vez estaba más cerca el combate contra el líder de todos los vampiros. Ya no había nadie más que él bajo esas cuevas, todos los vampiros y vampiresas se habían retirado hacia el campo de batalla, sin siquiera escuchar órdenes de aquel que los guiaba en esa zona.

-Son unos tontos… ¿Cómo se atreven a hacerme eso a mí? Yo que les he dado todo hasta ahora… Yuy solo ha sido un estorbo para que los vampiros puedan nuevamente dominar la tierra.

El viento empezaba a soplar fríamente y por entre las paredes de las nevadas de las grietas que en esos momentos se veían obstruidas por la nieve espesa.

Un recorrido sobrenatural se provocó desde la espina dorsal del vampiro y lo hizo estremecerse, sabía perfectamente que las cosas empezaban a cambiar para mal. Todo su plan se podía ver afectado por el simple hecho de que todos los vampiros estaban de lado de Heero, menos los siete jueces.

La marca de la estrella infinita que Heero le había gravado al juez empezó a brillar y un dolor inmenso empezó a propagarse por la cabeza del juez. La luz le mostró aquellos ojos malignos de líder vampírico, aquellos ojos que mostraban la peculiaridad de quien en su tiempo fuese el más despiadado de todos los seres.

-Serás muy el líder vampírico, pero yo te destrozaré y me quedaré con tu trono, miserable enfermo…

Lutciano dio un grito de rabia y extendió sus alas enormemente para destruir todo el lugar y salir velozmente hacia el punto de encuentro para la batalla. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Empezaba el viento a hacerse cada vez más potente, todas las cosas parecían despegarse de su lugar, pero Heero no se había movido de se lugar por ningún motivo. Parecía como si todos esos fenómenos naturales los estuviera causando el propio vampiro.

Miles de vampiro se asentaron entre las zonas aledañas a la zona de batalla, uno de ellos, se acercó al joven líder.

-Armenofilies… El vampiro hizo una leve reverencia. -Es un gusto verlo de nuevo, señor. -El placer es mío -Heero giró su cuerpo y vio los centenares de vampiros que se reverenciaban ante él. -Cada uno de los vampiros de este mundo han venido a presenciar el retomo de su liderazgo…. -Puede que yo pierda, Armenofilies… -No importa, nosotros estaremos con usted hasta el juicio final. -Eso está muy cerca… -¿Mi Lord? -No me hagas caso… tengo muchas cosas en la cabeza. El otro vampiro se retiró, quería dejar tranquilo a su líder. Voló hasta los árboles en donde se situó junto a otros vampiros de diferentes clanes. -¿Por qué no entrena o algo? -Preguntó una vampiresa molesta. -Ya lo está haciendo… -Pues yo no veo ningún movimiento. -Heero Yuy no necesita movimientos para poder entrenar su fuerza, el límite de su superioridad es tan extenso que cuesta trabajo creer que ya no necesite entrenamiento para poder avanzar más en sus movimientos. Los otros vampiros estaban que no se la creían, pero siguieron observando el estatus quieto del líder vampírico. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Romail estaba sentado en su trono de juez, pensando en todas aquellas cosas que le rodeaban en la cabeza, pues pensaba seriamente en abandonar la batalla. Él bien sabía que el enfrentar al líder de los vampiros era un suicidio, pero al menos tenía la esperanza de que todos se unieran para poder atacarlo sucesivamente.

-¿Cómo haremos para que podamos vencerlo? -Se preguntó así mismo Romail mientras su mente divagaba en la forma de poder vencer al líder.

Los vientos del paisaje peruano se podían observar claramente y todas aquellas cosas empezaban a parecerle demasiado hermosas, pues nunca se había puesto a observar el paisaje a la perfección.

Entonces empezó a sentir un dolor agudo y penetrante en el brazo, la marca que le había gravado Heero Yuy le dolía terriblemente y entonces supo que ya no había salida, que debería ir así lo quisiera o no. Romail sabía a la perfección que todo aquel que era marcado por el líder de los vampiros tenía que cumplir una cierta cláusula que no se podía violar a menos que ambos estuviesen de acuerdo.

-Creo que ya no hay vuelta atrás… debo ir y enfrentar al líder Yuy -se convenció el vampiro. Extendió sus alas y se perdió por los cielos calurosos del Perú. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**El juez sureño, aquel vampiro de aspecto duro e impenetrable se encontraba caminando por los campos negros de la región, aquellos campos donde había tantos restos de humanos que habían dejado los vampiros al mando de Magarti, el señor juez de los de más rango en todos los clanes vampíricos. Las fuertes corrientes de olas del mar traían consigo el penetrable y mortal aroma del azufre. Esas tierras bañadas por la maldad de ese vampiro que esperaba la oportunidad para poder vencer al líder vampírico y después de eso quedarse como el nuevo líder de todos aquellos vampiros que en la actualidad servían a Heero Yuy. Aquella marca de la estrella infinita en su mejilla empezaba a perforarle la mejilla al rojo vivo, la carne quemada empezaba a caérsele y la piel restaurada no aparecía, cosa que estremeció al juez.

-¿Qué demonios está sucediendo? -Preguntó el vampiro al viento al notar que su carne no se regeneraba-. ¡Maldito vampiro mediocre!

Magarti hizo una mueca y dio un trago al vino de los hombres que en ese momento estaba servido sobre la mesa. Él nunca se había atrevido a servirse por él mismo, sino que siempre mandaba a algún vampiro que se le cruzara en frente. Magarti era considerado de los vampiros más nobles de sangre y por eso muchas veces se mezclaba entre las humanas para poderles hacer el amor y drenarles toda la sangre posible. Claramente todo eso lo hacía a espaldad de Heero, puesto que Heero había prohibido entrar en guerra con los humanos por los pactos acordados miles de años atrás y vueltos a regenerar en la pelea que hubo contra Lord Voldemort. El vampiro suspiró cansado, pero su egolatría era tan inmensa que no se mostraba débil ante nadie, la suerte era suya debido a que en esos momentos solo él estaba en la guarida, todos los vampiros se habían disipado y en esos mismos momentos estaban reunidos a los alrededores de la zona en donde se llevaría acabo la pelea por el trono máximo.

-Castigaré a todos esos imbéciles que osaron apartarse de mí y apoyar al vampiro Yuy… ¿Qué tiene ese mendigo timador, que yo no tenga? Puedo ser igual de fuerte, no sé como pudo derrotar al mayor de los vampiros, no tiene tanta fuerza, siempre se oculta, nunca sale, ¿cómo es posible que alguien como él sea el controlados de todas las tribus? ¡Es una estupidez!

Magarti se sumía en sus propios pensamientos de locura, pues pensaba tanto que eso estaba próximo en su mente. El tiempo llegó y el vampiro emprendió el vuelo hacia el destino ya señalado. Era tiempo de empezar la batalla por el trono vampírico. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**El momento estaba tan próximo que solo Heero Yuy era el más calmado entre los vampiros, aquella calma que precedía a la inmortalidad era sumamente tranquila, el viento acorde a los movimientos tenues de Heero, la luz de los rayos que amenazaban con dar paso a la intensa lluvia que de seguro se propagaría por entre los alrededores en cuestiones de minutos.

Heero observaba el horizonte, aún no era el tiempo pero sentía como ya los jueces vampíricos se apresuraban en llegar.

-El momento está próximo… no puedo esperar a que todos ellos estén frente a mí.

El vampiro se acomodó todo lo que llevaba encima, era sorprendente, por que con todas las cosas, herencia de sus amigos, y su capa, podía moverse con tal ligereza que parecía moverse a la velocidad de la luz. La tranquilidad era inmensa, y todo se podía percibir en un ambiente solitario y desalmado entre las comisuras de las montañas que cernían la luz tenue del día. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Pero cuatro de los jueces restantes se encontraban ya en vuelo, los cuatro jueces que no se habían preparado aún estaba ya en disposición de ataque; Endercot, Vlasfter, Xytlre y Ancortius, iban juntos ya hacia el destino dicho.

-Debemos hacer todo lo posible por derrotar al miserable de Yuy, debemos unirnos para poder lograr dañarlo, uno a uno no podremos… -Tienes razón, Xytlre, pero debemos ser precisos, seguramente Lutciano, Magarti y Romail ya tienen sus propios planes, pero nosotros iremos por la ventaja. -La forma más apropiada de poder vencerlo en tierra es cortándole sus alas… -comentó Endercot mientras imaginaba como poder hacerlo. -Lo que debemos hacer es poder distraerlo, cansarlo hasta ver el momento en que los cuatro podamos atacar fuertemente y vencerlo en su propio juego, no será nada sencillo pero al final debemos vencerlo… no queremos perder ante un mísero muchacho ingenuo. -Aceleremos el paso, debemos terminar esto cuanto antes… Y los cuatro vampiros aceleraron el vuelo, a una velocidad impresionante empezaron a surcar los cielos. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Aline caminaba junto a varios de sus amigos, de los compañeros que habían decidido ir a presenciar el terrible combate entre los vampiros. El clima indicaba aún la feroz tormenta y toda la serenidad de los lugares aledaños estaban tan espesa que era increíble poder respirar en ese lugar sin provocar al menos un pequeño ruido.

-Esto no me da buena espina, todo parece tan tranquilo -comentó Hagrid mientras daba enormes pasos. -Las cosas nunca parecen buenas, Hagrid -agregó Wen con una débil sonrisa. -Es que aquí todo parece como si hubiese sido callado por una tempestiva ola de maldad. -Y como no, si los vampiros empezaron a soltar muchas ondas de descarga muy potentes y destructivas. -¿Puede ser que haya más de uno en ese lugar? -Preguntó Marina temerosa. -Hay millares de ellos… todos en ese lugar están esperando a que de inicio el combate entre el líder vampírico y los jueces… -¿Cómo sabes eso, Aline? -Heero me lo ha dicho… no con palabras, puedo sentir como su aura me rodea y me previene… Colette la miró extrañada. -¿Es acaso que ya puedes comunicarte con Heero de esa forma? Aline la miró extrañada, pero negó a lo que Colette tenía por pensado. -No de esa forma, es alguna otra manera extraña de sentir lo que le pasa a la persona que amas. -¡Oh, bien…! En esos momentos en la zona de batalla…: **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Infinidad de fuerzas desconocidas se arremolinaban entre ocho vampiros de los más poderosos que había. Siete de ellos de un mismo lado, dejando solo a uno en su propia posición.

-Pero mírate nada más, Heero Yuy… eres un pobre diablo, muchacho engreído -dijo Magarti lamiéndose los labios tétricamente. Heero no dijo nada, solamente se quedó en la misma posición en la que había permanecido durante casi todo el día. -¿Por qué no hablas? ¿Es que acaso nos tienes miedo ahora? -Preguntó Ancortius sonriente. -Pueden decir todo lo que quieran… igual tendremos que dar una gran batalla… -¿Es que acaso no lo entiendes, Yuy? No podrás contra nosotros… somos siete experimentados vampiros contra un joven ingenuo, un híbrido que no merece estar vivo. -¿Es que acaso ustedes si se merecen vivir? -Preguntó Heero haciendo una mueca. -¡Insolente! -Déjalo Vlasfter, no vale la pena discutir con… -…¿Con alguien que tiene mucha más inteligencia que ustedes juntos? -Di lo que quieras, Yuy, al fin de todo verán todos los vampiros que seguirte a ti ha sido su peor error. -El error fue el haberlos dejado crear la cámara del consejo vampírico… pero creo que si yo les otorgué el permiso, yo mismo puedo arrebatárselo… -Las cosas contigo siempre irán mal, Yuy, fue bueno que ese tal Voldemort exterminara a tus cinco amigos ingenuos, murieron por tu culpa, por ser igual de estúpidos que tú. Heero enfureció la mirada sin que ellos se dieran cuenta y el poder de su aura empezó a manifestarse invisiblemente.

En esos momentos, Aline y los demás iban llegando a la zona en donde el combate se llevaría acabo. Los vampiros se sorprendieron de que hubiera humanos en ese lugar.

-¿Qué es lo que hacen esos humanos aquí? -Preguntó un vampiro arremetiendo en palabras contra los recién llegados. Armenofilies se puso enfrente del vampiro y casi lo golpea. -No te atrevas a insultar a esa chica… esa chica es la novia de nuestro líder… Inmediatamente todos los vampiros se giraron, y muchos de ellos empezaron a mostrar señales de respeto. Una vampiresa avanzó entre los vampiros y se situó ante el frente de la chica. -Mis respetos para usted, mi Lady, perdone la rudeza de algunos de nosotros. -No tengas cuidado -contestó tímidamente Aline, mientras sonreía a la vampiresa. -Parece que el combate está por dar inicio -comentó un vampiro volando hacia la punta de un árbol. Todos se miraron para ver.

Heero sonreía malignamente ante los siete jueces quienes se mostraban escépticos por lo que veían.

-Es increíble que aún cuando vas a morir sonrías… -Creo que te has equivocado de palabras… pero basta de tantas tonterías… ¿Por qué no comenzamos de una vez con esto? Quiero irme de aquí lo antes posible… -¿Es que acaso tienes miedo? -Basta de platicas ¡mátenlo! -Gritó Romail sacando su espada negra. Heero soltó una potente cantidad de poder que hizo retroceder a los siete jueces por el miedo de que quedaran desintegrados. Las nubes empezaron a soltar su descarga de agua y los tronidos de los truenos y los destellos de los relámpagos empezaron a mostrarse, feroces, como si aguardaran el momento en que la batalla entre los vampiros iniciase. -¡Ahora conocerán el verdadero poder de mi presencia! -Gritó Heero mientras una energía alteradamente oscura empezaba a rodearlo. Los siete jueces y todos aquellos vampiros que empezaban a sentir el enorme poder de su líder se sintieron atrapados entre las enormes cantidades de maldad. -Es como si Heero Yuy mostrase su verdadera forma… -comentó una vampiresa. -¡Es que Heero Yuy está a punto de terminar el ciclo de los vampiros! -Gritó Arcangeous, uno de los vampiros generales. Aline al escuchar eso puso mucha atención a lo que empezaba a suceder. -¡Atáquenlo antes de que se transforme por completo! -Gritó Lutciano. Pero no se podían acercar, el increíble poder que se desprendía del cuerpo de Heero inhabilitaba todo ataque. Entonces cada uno de los miles que estaban en el lugar, pudieron observar como aquel Heero casi humano que había estado parado en ese mismo lugar por casi todo el día, empezaba a transformarse… unas enormes alas empezaron a brotar de su espalda, el pelo y uñas de su mano empezaron a crecer y a darle una tonalidad más espeluznante. Los dientes se afilaron más y sus ojos verdes-ámbar cambiaron a uno rojo sangre tan puro y lleno de maldad. El aspecto era totalmente diferente al Heero normal. Los siete jueces se veían asombrados, no podían creer lo que veían. -No es posible… -Que quede claro, jueces, que mi transformación es solo para apresurar las cosas, pude haberlos matado con mi forma humana… pero quiero que estas cosas sean divertidas. -¿Qué cosas dices, Yuy? -Ahora lo verán… Heero desapareció del lugar y nadie se dio cuenta cuando los siete jueces terminaron en el suelo todos golpeados. Heero se elevaba por los aires, sonriendo, mirando como aquellos que osaron desafiarlo se arrastraban como viles perros. -¿Qué fue lo que pasó? -Preguntó Draco sorprendido. Severus trataba de articular palabra, pero todo había sido sorprendentemente rápido. -No ha solo dado un golpe… -comentó un vampiro-… lo he visto, fueron cientos de golpes los que dio en tan solo unos segundos… -¿Pero… cómo…? Entonces la lluvia empezó a arreciar, lentamente el lodo fue formándose y grandes charcos de agua lodosa se empezaron a notar. -¿Qué es lo que sucede, no es que acaso me iban a matar? -Preguntó Heero sonriente. -¡Maldito bastardo! -Endercot fue el primero en precipitarse y lanzarse contra el líder Vampírico, quien esperó paciente la llegada del juez. Los ataques de los jueces eran cada vez más certeros, pero ninguno de ellos lograba dañar a Heero, ni un rasguño se le provocaba. Heero lanzaba ataques débiles, tratando de jugar con los jueces quienes a casa segundo se mostraban más enfurecidos por el simple hecho de no poder tocar a Heero. -Será inútil todo lo que hagan… nunca debieron desafiarme… -¡Cállate! Ancortius tomó de los brazos a Heero y lo zarandeó, una fuerte onda de electricidad le cortó a Heero las alas y Lutciano fue quien lo arrojó al suelo, sangrando y casi muerto. -¡Eres tan solo una mísera basura, Yuy! Muchos se sorprendieron al ver tal cosa… pero solo unos pocos pudieron ver al real sobre Lutciano… -Dime Lutciano… ¿serás tú el primero en morir? Los seis jueces apartados de Heero y Lutciano se aterraron al ver como Heero pasaba sus filosas uñas sobre el cuello de Lutciano. -¡Maldito!... Heero abrió sus alas y cubrió al juez, alzándolo a unos metros de donde estaban. El líder vampírico alzó sus manos y empezó a formar símbolos extraños en el cielo… -¡Urukan sin darayu! -Y miles de dagas envenenadas aparecieron sobre Heero, quien sonrió. Las dagas fueron lanzadas a una velocidad sorprendente y cada una de ellas se enterró en el cuerpo del juez, quien gritó de terror y dolor al sentir la muerte cerca. Heero voló hasta él y lo sujeto del cuello, rompiéndole la yugular con sus uñas. -Piedad… -Suplicó el juez… Heero abrió la boca y dejó ver sus colmillos. -No hay piedad para los traidores… adiós, juez de porquería. Heero sacó su espada en un movimiento rápido y la enterró en el cuello del vampiro quien abrió su boca solo para derramar sangre que calló cerca de la boca de Heero, el cual la lamió con placer. -Solo eres basura… Lutciano… -Heero lo lanzó con tremenda fuerza que el cuerpo del juez, inerte y sin vida cayó sobre las rocas, cera de donde minutos atrás Heero se había quedado parado por un buen tiempo. -¿Qué demonios es lo que eres? -Preguntó Romail asustado. -Soy aquel que pondrá fin a tu vida eterna… Romail… Los seis jueces que quedaban se sorprendieron por la ligereza de los movimientos de Heero y aquellos conectores de energía que se desprendían los ataban a cada uno a un destino muy cruel.

Los golpes, las patadas, los rasguños… los seis jueces intentaban dar acertadamente al líder vampírico, pero cada objetivo que lograban tener era deshecho por el simple hecho de que Heero era mucho más veloz que todos juntos. Los poderes combinados de Romail y Vlasfter hicieron que Heero recibiera un poderoso golpe en el estomago, lo cual hizo que le saliera sangre de la boca… pero no fue lo suficiente como para dejar al líder con el cansancio encima.

Fue el momento de Vlasfter para atacar, frente a frente al líder vampírico utilizó la mayoría de sus técnicas. Un golpe se impactó en la frente de Heero, abriéndole levemente la piel y escurriéndole sangre por el centro de su rostro.

-Veo que has logrado mejorar tus habilidades, Vlasfter… pero creo que no son lo suficientemente poderosas como para lograr vencerme a mí…

Heero salió volando al igual que Vlasfter hacia uno mismo, y un choque de proporciones colosales se provocó. El estruendo movió lentamente la tierra de las zonas aledañas, un campo magnético de aire se formo y una cúpula de aire comprimido se formó ante ellos. Vlasfter dio una vuelta de trescientos sesenta grados y trató de colocar un certero golpe con su espada en la cabeza de Heero, pero el vampiro líder desapareció de la nada y apareció justamente del otro lado de Vlasfter, quien solo sintió como una onda filosa le atravesaba desde la quijada hasta el cerebro.

-Creo que solo has sido un poco de problema… casi nada… Los ojos de Vlasfter todavía se movían y solo estaban llenos de terror, al ver que no había podido hacer mucho más contra su líder. -Adiós… juez inútil… Heero le partió la cara en dos y abriendo su palma de la mano desintegró al juez, que solo rastro de él fue su sangre que devoraron los vampiros cuando calló sobre ellos. -Y bien… ¿Quién será el próximo?... -Preguntó Heero sonriente, mientras los cinco jueces que quedaban se lanzaban hacía él para atacarlo al mismo tiempo. Xytlre y Endercot soplaron fuertemente mediante el soplo mortal, pero eso no afecto en nada a Heero quien sonrió irónicamente, pues él había sido el creador de dicho poder. -Es momento de ver lo que haces dichas esferas… -Murmuró Heero mientras esquivaba los golpes de Endercot… Entonces Heero al estar moviéndose de un lado a otro, no se dio cuenta de cómo Romail enterraba su espada en un costado de su abdomen, por detrás. Heero dio un grito de dolor y solo giró los ojos para encontrarse con el rostro sonriente del juez que lo tomaba por el cuello y le enterraba las uñas para degollarlo. -Tu problema es que eres demasiado confiado, Yuy… -Sí, eso es verdad… te confieso que nunca me di por enterado de que estabas por detrás de mí… grave error… -Sí, lo mismo pienso… grave error para ti, Heero Yuy… pero ahora debo matarte. -Eso lo debiste hacer… -un dolor intenso le hizo la vista nublada al joven vampiro que cerró los ojos fuertemente. -Es el veneno de siliusius… veo que ya estás empezando a sentir sus efectos… -Sí… siento arder mi cuerpo… pero como te decía, debiste matarme en el acto, y no alardear de que ya me tenías enjaulado… -¡Entonces muere! Aline se tapó la boca horrorizada. -Demasiado tarde, Romail… Heero hizo un movimiento con sus manos y salió impulsado de la espada, con una velocidad increíble tomó una de las pequeñas esferas y regresando con la fuerza de su impulso, abrió la boca de romail y le hizo tragar la esfera. -¡¿Qué mierda me has puesto en la boca?! -Gritó Romail asustado. -Oh, ya lo verás… Heero se lanzó contra él y le impacto un tremendo golpe en el estomago, elevándolo a varios metros del nivel en el que estaban. -¡Maldito!... -Gritó Romail con fuerza. -Adiós… Heero hizo una seña con la mano… Entonces en el interior del cuerpo de Romail, la pequeña esfera provocaba un ciclo de reacción demasiado poderoso. El viento empezó a azotar los árboles fuertemente y una explosión de proporciones colosales se provocó desde el punto de Romail. Heero incluso tuvo que apartarse del lugar asombrado de la magnitud de la explosión. -¡¿Pero que mierda le pusiste a tus esferas, Jaden?! -Se preguntó Heero mientras se carcajeaba por la cara que había puesto Romail-. Sea lo que sea fue increíble… Las energías de los cuatro vampiros restantes se acumularon frente a Heero y el chico solo sintió los poderes arremetiendo contra él. Fue tanto el poder que Heero salió despedido hacia el suelo, pero antes de estrellarse contra las rocas pudo abrir sus alas y sostenerse a unos centímetros de chocar. Lamentablemente eso no le fue suficiente, ya que Ancortius logró impactar un rodillazo en el estomago de Heero que lo hizo provocar una enorme grieta en el suelo. El vampiro juez dio tres golpes en el rostro de Heero quien solo intentaba quitárselo de encima. -¡No dejes que se levante! -Gritó Magarti quien volaba rápidamente con la espada en punta para enterrarla en la cabeza de Heero. Heero trató de tomar a Ancortius por los hombros pero le fue imposible. -Este si que será tu fin… -No lo  reo, Ancortius… no lo creo… Hubo un enorme destello de luz y la visión de Magarti se nubló, pero el vampiro siguió su camino, esperando a que su golpe de espada fuera certero. Hubo un sonido de un hueso que se apachurraba, entonces Magarti supo que había dado en el blanco. La luz se disipó y Magarti se ensombreció al ver que a quien había matado era a su compañero… al mismo Ancortius quien yacía bajo los pies de Magarti, solo con la mirada perdida y el cráneo destrozado. -¿Te has atrevido a matar a uno de los tuyos?... Pero Magarti, ¿cómo has podido? -Heero lo decía con burla. Magarti se asustó tanto que se elevó por los aires. -¿No te han enseñado que si quieres matar a un vampiro, debes degollarlo primero? Heero sacó su espada y pasándola lentamente cortó por completo el cuello de Ancortius. -Eres un desgraciado mal nacido… Heero solo asintió, abrió sus alas y solo un as de luz oscura se pudo notar que pasó con gran apego por entre Magarti. Xytlre y Endercot solo sintieron la ráfaga de viento que les hizo elevarse más de lo normal. -¿Qué fue lo que hiciste?... -Ya no tiene sentido seguir hablando contigo, Magarti… Magarti levantó su espada y cuando iba a lanzarse hacia el líder vampírico sintió como si miles de espadas filosas le rebanaran el cuerpo. Los dos jueces restantes miraron aterrados el momento en que la cabeza, pies, manos y el torso partido en cuatro de Magarti se separaban y solo una lluvia de carne y sangre era lo que descendía. -¿No creen que esto ha sido muy entretenido? Digo, ustedes de los pocos en ver el poder de mis ojos. Todos aquellos que conocían la leyenda de cómo Heero Yuy había vencido al líder vampírico principal  sabían que en los ojos del líder actual, se escondía un enorme secreto, un secreto más allá de lo desconocido. -¿De que habla? -Preguntó Aline a la vampiresa que estaba a su lado. -Cuentan que el poder de Heero radica en gran parte de sus ojos… solo hay pocos que saben que es lo que guardaba… pero hay un problema… -¿Cuál es? -Preguntó Hagrid temeroso. -Que todos aquellos que lo han visto, han muerto despiadadamente… Muchos abrieron sus ojos, debía ser un enorme poder entonces. Xytlre intentó clavar su espada en los ojos del líder vampírico, pero fue muy lento para la velocidad. -Creo que ya eres mío, Endercot… El vampiro se giró temeroso… y supo inmediatamente que estaría perdido. Nadie supo que fue lo que pasó, pero todo pasó tan rápido, que solo se pudo observar el tiempo en que los ojos de Endercot empezaban a consumirse, como si un potente corrosivo lo estuviera carcomiendo por dentro. La piel del vampiro se consumía a cada momento y la sangre que brotaba se evaporaba como si estuviera sometido a un calor demasiado intenso. Los gritos aterradores del juez vampírico se escuchaban por todos lados y muchos de los vampiros se taparon los ojos para no ver el despiadado fin de Endercot… quien caía hecho solo un espeso líquido viscoso, con un desagradable olor. -¿Qué fue lo que hiciste? -Preguntó Xytlre asustado. -Digamos que algo que ningún otro vampiro puede hacer… pero solo puedo decirte que no hice nada… el poder de mis ojos es mucho más allá que desintegrar a un pobre vampiro ingenuo. -¡No puede ser…!  -Oh, pero claro que sí… es demasiado sencillo… -Heero sintió un dolor en la herida de su costado. Tenía que quitarse el veneno-… pero supongo que por ser el último que va a morir en mis manos serás el que más batalla me dé… no es así. Xytlre solo abrió la boca, cometiendo el error de quedarse petrificado. Pues cuando la trató de cerrar, solo sus labios pudieron tocar el frío acero de la espada que le atravesaba de lado a lado. Heero soltó una carcajada. -Ni siquiera te diste cuenta de eso, ¿verdad? El juez solo sentía un dolor inmenso. -Lo siento… pero ya me han hecho perder mucho tiempo… -Sacó la espada y cortó el cuello del vampiro, para después enterrarla en el corazón del mismo juez. En ese momento hubo un silencio estremecedor. Los cuerpos y pedazos o líquidos de cuerpos de los siete vampiros estaban regados, ese había sido el fin del consejo vampírico. Heero regresó a tierra y su aspecto era más aterrador y esa sonrisa que ameritaba las ganas de seguir matando se volvían cada vez más fuertes. -¡¿Quién es el siguiente!? -Gritó Heero-. ¡Vamos, ¿es que acaso nadie es capaz de darme una pelea digna?! El silencio se hizo cada vez más sepulcral. -¡Entonces ya saben que osar desafiar al líder vampírico, a mí, a Heero Yuy es llevar consigo a la muerte misma! Todos los vampiros y vampiresas gritaron de euforia y el grito alternado de todos se propagó por todo el lugar. -¡Honor y honra al líder Yuy! -¡Lealtad y fraternidad por siempre! Heero levantó su espada, sonriente y victorioso. -¡Regresen a sus campos y guaridas, la batalla pronto será, prepárense para luchar! Un nuevo grito de euforia se provocó y todos los vampiros volvieron a ennegrecer el cielo al salir en todas direcciones. Heero sonrió ferozmente y su estado mutante iba desapareciendo lentamente, hasta que al fin quedó el Heero normal. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Harry sonrió triunfante.

-Creo que esa batalla se ha definido ya… entonces es cierto… Heero Yuy esconde un gran secreto en sus ojos… interesante… **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Aline corrió fuertemente hacia el lugar en donde se encontraba Heero, quien en esos momentos se curaba las heridas que tenía.

-¡Heero! -Gritó la chica abrazándolo fuertemente, -Hola mi amor… estoy bien, estoy bien… no te preocupes, en verdad… -¡¿Cómo no quieres que me preocupe, me sentía morir cada vez que ellos te atacaban?! -Pero todo salió bien, te lo dije… no hay nada de que preocuparse. -Tonto… -Sí, lo sé… vámonos de este lugar, necesito descansar.

Y así, un asunto más estaba resuelto ya… Heero Yuy seguiría siendo el líder vampírico y el más fuerte de todos los vampiros en el mundo.

"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"

»»!En el próximo capítulo!:««

»»"… El tiempo pasó y aquellos rayos del sol empezaron a notarse tenuemente, las cosas iban y venían, y aquellos ruidos de los habitantes de la enorme casa empezaban a hacerse presentes.

-Ron, ¿ya has avisado a La Orden? -Sí, todos están de acuerdo en meter a Harry en Azkaban… es un peligro para todos.

Severus sacó su varita y como estaba muy cerca de la pelirroja le apuntó en la cien, clavándosela levemente…"««