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Historia 24568 — capítulo 54
"54.- La Orden Templaria vs. la Orden del Fénix." Prefacio: …-Repítete eso hasta que te lo creas, Ron. Sin duda alguna puede que todos tus amigos y allegados te crean. Pero entre tú y yo, sabemos que lo que yo digo es verdad… (Harry Potter)
"1.- Los inicios de un impacto…"
El ajetreo del los días empezaban a formarse tremendamente, clara era la vista de que en el ministerio de magia, los aurores entrenaban arduamente bajo las ordenes de el ministro de magia, quien a su vez apoyaba a la causa del movimiento de Harry Potter contra las amenazas de Mephist y su posiblemente no tardío retorno a la superficie terrestre. Pero en el caso de aquellos recurrentes a la afiliación de la Orden del Fénix, contaban con cierta tensión en la mente, dando el hecho de que ya no tenían algún espía dentro del grupo de Harry y lo cual les imposibilitaba el hecho de que no supieran a ciencia cierta lo que estaba tramando; a estas instancias se le sumaba el hecho de que ahora ya todos reunidos en la madriguera, discutían sobre cual sería la forma mas conveniente de poder mostrarle al mundo que Harry había sido el causante de la destrucción de todo Londres.
-Yo digo que hay que invadir el territorio que corresponde a él, podremos perforar sus defensas, nadie nos detendría si llevamos a todo los miembros mas capacitados. -No lo sé, profesora McGonagall, Harry no es tan tonto, sabe perfectamente que alguien puede esperar el momento indicado para atacarlo o hacerle alguna treta sucia, es un experto en manipular las artes oscuras, estoy segura de que en donde sea que se esté escondiendo, la magia de sus escudos sobrepasará a la nuestra -comentó Hermione ante la conclusión de la profesora. -Además sumémosle el hecho de que con él están nada menos que Severus Snape y Draco Malfoy, no quiero ni imaginarme que clase de tipejos puede tener ya entre sus filas. -No olvidemos, Ron, que también Remus y Nymphadora están con él -agregó Ojoloco Moody. -Si tan solo pudiéramos convencer a uno de ellos para que nos dieran información sobre los planes de Harry, con eso podríamos tomar cierta ventaja ante él. -Pues eso sinceramente no funcionará, todos aquí sabemos que ninguno de los que conformen ese grupo traicionará a Harry, no sé si por lealtad o por miedo a que les pase algo como a Ginny o peor -contestó de nuevo Ron, ante la expectativa de que nadie tenía una buena idea. -Entonces creo que la única alternativa que tenemos es retarlo a un duelo, podríamos hacer trampa y atacar todos para detenerlo y así mantenerlo preso, si no queremos una nueva guerra mágica -Dedalus Diggle sonrió con parsimonia. -Es lo que yo les decía desde hace unos días, pero ustedes no querían llegar a esos excesos, mas sin embargo las cosas se están saliendo de control, sino detenemos a Potter en estos momentos, más adelante será casi imposible hacerlo. -Ron tiene razón, debemos actuar ahora, Harry ha cambiado para mal, podríamos tener una guerra de proporciones colosales -comentó la señora Weasley decidida. Muchos suspiraron. -Entonces todos de acuerdo… la carta ha sido enviada ya a Potter… prepárense todos. **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Las puertas principales se abrieron y por ellas el ministro de magia entró; Harry estaba atento, leyendo una carta que hacía solo unos minutos le había llegado. El chico ojiverde apartó la vista de la carta, mientras una risa sarcástica se le formaba en los labios, cosa que el ministro de magia notó con cierta claridad remarcada.
-Ministro… -Se levantó e hizo una reverencia-. Buenas tardes tenga usted. -Buenas tardea, Harry -respondió cordialmente Scrimgeour, quien tenía cierta curiosidad por aquella carta que Harry sostenía y que llevaba en el frente el símbolo de La Orden del Fénix. -¿Algún imprevisto o noticia, ministro? -Preguntó Harry mientras daba un ligero suspiro. -Sí… bueno -en ese momento entraba Escarlet acompañada de Luna, quienes notaron la seriedad de Harry al suspirar. -Luna, Escarlet, reúnan a todos en la fuente, necesitamos hacer algo importante… Disculpe señor ministro, ¿me decía…? Scrimgeour movió la cabeza ligeramente y asintió. -¡Oh, sí!... bueno, lo que quería decir es que todos los aurores están entrenando arduamente ya, las fuerzas de investigación especial, y las de resistencia y contraataque están empezando a entrenar en los niveles diez. -Me parece perfecto, los necesitaremos, necesitaremos a todo aquel que esté dispuesto a combatir… por cierto ministro, ¿Azkaban sigue en funciones? -Sí, claro que sí. Están allí encerrados la mayoría de los mortífagos más peligrosos que pudimos agarrar. -Perfecto… -Sonrió Harry-. Acompáñeme señor ministro, tenemos algo muy importante de que hablar. -Por supuesto Harry. """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""-¿Alguien sabe el porqué Harry nos quiere ver a todos? Fue negativa la respuesta de todos. -Cuando lo vimos tenía un aspecto muy serio, a lo mejor algo ha ocurrido. -Esperemos que aún no sea nada con respecto a Mephist -Comentó Midori algo atemorizada. -No creo, sinceramente si eso hubiese ocurrido, Harry no estaría tan tranquilo como se lo vimos ahora -respondió Luna con una media sonrisa. Escarlet sonrió. -No te fíes de las apariencias, el modo de demostrar sus reacciones nunca van de acuerdo a lo que él siempre quiere aparentar… créeme, no por nada lo conozco así de bien. -Sí… creo que tienes razón. -Bueno ya… dejen de hablar de mí y vamos a lo que de verdad es interesante -se escuchó decir a alguien. Obviamente todos reconocieron la voz de Harry. -¿Y dice ser tu novia? -Preguntó Severus con una carcajada. -¡Cállate loco! -Gritó la chica de cabellos negros verduscos dándole un buen golpe al mago en el estomago. -¡Oye, no hacen falta las agresiones! -Contestó mortificado, dramatizando un poco el tinte de la escena. -Pues mejor cierra la boca, Severus. Más de una risa se escuchó, incluso lo divertido se mostró en Harry. -Bueno Harry, ¿y qué ese so tan importante e interesante que nos tienes que decir? -Preguntó Hagrid, mientras acariciaba a Buckbeak, quien se inclinaba ante Harry, mientras él hacía lo mismo. Tomó un poco de aire, para después soltarlo rápidamente. -Bueno, hace unos minutos recibí una carta de la famosísima Orden del Fénix, en donde todos los integrantes no han retado a un maravilloso combate, según esto, ellos quieren preservar la paz y derrotar nuestra causa, pues al parecer somos seguidores de ¡Lord Voldemort! -¡Yo digo que vayamos y les demos su merecido! -Gritó Milo eufórico. -¡Pues yo opino lo mismo! -Gritó Midori, mientras levantaba su varita. Harry sonrió. -Harry, podemos hacer esto sin que alguien salga dañado, mandaré a que todos sean apresados -comentó Scrimgeour tratando de encontrar un poco de pacifismo. -Sería lo mejor, ministro. Pero no lo más correcto. Dejemos que ellos nos enfrenten, les haré entender de una buena vez que con La Orden Templaria no se juega ni se jugará nunca. El ministro no tuvo más remedio que aceptar, sabía que Harry tenía mucha razón en eso, y las cosas empezaban a ponerse un poco tensas, además, si quería evitarse de un enemigo más, debía empezar a tomar medidas drásticas, pues las cosas no serían tan sencillas mientras tuvieran algunas piedras sobre el camino; los mortífagos fugitivos y la supuesta Orden del Fénix. -¿A qué hora han citado el combate? -Preguntó Estefanía, mientras se amarraba las agujetas de su tenis. -A las seis de la tarde -contestó Neville quien leía la carta precisamente en esa parte. -Bueno, faltan al menos diez minutos para eso -agregó Sofía, mientras sonreía al ver que precisamente era casi la hora. -¿Diez minutos? Vaya… pensé que al menos faltarían unas dos horas -contestó con sinceridad Harry, quien ni cuenta del tiempo se daba. -Será mejor que nos vayamos, no queremos que esperen demasiado. -Por mí que esperen la eternidad en lo que termina la batalla- contra Mephist… pero bueno, será mejor irnos… ¡Todos aparezcan en el callejón Diagon, en el centro! Y así fue… """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""-¡Maldito cobarde, no vendrá! -Gritó Ron enfurecido y desesperado. Nadie dijo nada, parecía en esos momentos como si todos empezaran a sentir un poco de miedo. Pero muchas veces dicen que la ingenuidad hace al estúpido, y más si este no quiere darse cuenta a tiempo de lo que en verdad le puede llevar a la perdición… hay que ser constantes en los diferentes cambios, lamentablemente, las cosas no siempre salen o deberían salir como uno las quiere, al pie de la letra, siempre habrá diversos factores que entorpecerán el camino de lo que puede ser un camino perfecto de contracciones innecesarias. Éste era el caso de Ron, quien al parecer no comprendía de absolutismos… solamente de reacciones de ira estúpida, pero el pelirrojo tenía mucha confianza de que en verdad podía ganarle a Harry Potter en un duelo de magia, y esto lo mostrarían ante el mundo y ante todo él se consagraría como el nuevo vencedor de la oscuridad. Bueno… la confianza suele ser muy buena… mientras todo no se salga de control. Al igual que Ron, Hermione, empezaba a sentirse un poco más confiada, eran treinta y cinco miembros de La Orden del Fénix, no sabía cuantos serían del grupo de Harry, pero sin duda alguna, las cosas no podían salir mal mientras todos estuvieran alertas y no dudar en matar a Harry Potter si éste hacía algún movimiento ilícito. -¿Nerviosa? Hermione se sobresaltó un poco, asintió débilmente al mago del ojo loco. -Un poco, Harry siempre ha sido muy poderoso, no sabemos que poderes ha logrado obtener. -Bueno, de eso no te preocupes, según los informes de Ginny Harry no ha mostrado mucho poder del que tenía cuando derrotó al que no se nombraba, por lo que si todos nos unimos esto será pan comido. Hermione asintió, confiaba en las palabras de Ojoloco Moody. El cielo empezaba a nublarse lentamente, el sol quería abandonar ya esa parte, tal vez por que no quería presenciar algo que no debería suscitarse, pero no había opción, estas cosas no se pueden evitar. -Ya se ha tardado… pensé que estaría aquí antes de las seis… -Aún faltan dos minutos, Ron, tranquilo -comentó Minerva McGonagall. -¡Cosa de nada, profesora, ese miserable engreído es un inútil coyón! Entonces diversos estruendos empezaron a escucharse, y ante la vista de La Orden del Fénix se encontraba un grupo de al menos cuarenta integrantes. Harry avanzó con parsimonia, una tranquilidad que rayaba con la tranquilidad absoluta. Sacó su varita, cosa que a muchos sorprendió (del grupo de Harry), pues todos sabían ya que podía usar magia sin ayuda de un canalizador. -¿Me esperaban…? """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »""" "2.- Combate inicial."
La sonrisa de Harry era de absoluta indiferencia ante los treinta y cinco miembros de La Orden del Fénix que se encontraban ya en alerta permanente, ante la expectativa de que Harry tenía ya la varita en riste.
-Hablas mucho para ser un miserable engreído -contestó Ron, mientras avanzaba un paso. -Si de algo estoy seguro Ronald, es de que yo sé callarme cuando es oportuno, y de no abrir mi bocota y decir palabras que luego no puedo comprobar, como es tu caso, viejo amigo. El chico pelirrojo frunció el ceño y al entender las palabras se puso histérico, cosa que hizo reír a Harry. -¡Miserable traidor! -Sabes, aquí el traidor no es ninguno de los dos, lamentablemente tú y Hermione me dieron la espalda cuando más los necesitaba, y ahora que posiblemente los hubiera necesitado más están decididos en matarme o en llevarme a la prisión de Azkaban por crímenes que no son ciertos y que ciertamente son falsos. Como el decir que yo utilicé las artes oscuras en un pasado… las artes oscuras empecé a utilizarlas dos días antes de derrotar a Voldemort, y por si no te enteraste me libré de ellas cuando decidí no ser un mago… pero sin duda alguna son cosas que jamás entenderías, ya que tu poco cerebro no alcanza a entender razones explicitas. -¡No digas estupideces! Ahora resultará que vienes a dar lástima -Ron carcajeó-, eso no te salvará de que te mate con mis propias manos… ¡Eres un peligro para la humanidad entera! No creas que no nos dimos cuenta de que sin duda alguna fuiste tú quien destruyó Londres. Harry abrió los ojos, no de sorpresa, sino de incredulidad, sabía que su ex amigo era idiota, pero no a esos extremos. -¿Y eso te lo ha dicho Hermione o tú lo has razonado por ti mismo? -Harry sonrió, mientras Hermione corría hasta Ron, para ayudarlo. -¡No trates de insultarnos Harry, tú has sido el que ha ocasionado todo esto! -Hermione… ¿acaso te has vuelto idiota? Si más no recuerdo, tú eras la más inteligente de los tres… -Movió la cabeza negativamente-… sabía que si te casabas con Ron o te ligabas a él acabarías con tu inteligencia… pero creo que es proceso de evolución… ¿o es de retro-evolución? Bueno, vaya Mephist a saber… sinceramente no puedo creer lo tarados que se han vuelto, dependiendo de aquella Orden que Dumbledore dejó abandonada a su suerte. Pienso ahora que todo esto es culpa de él… pero no, sinceramente no tiene nada que ver él dentro de esto… supongo que serán ustedes quienes me combatirán primero, ¿no? -Yo solo podría vencerte, tú solo eres un engreído y un prepotente, no sabes nada de la magia -contestó Ron cada vez más furioso. -Sí, tal vez tengas razón, Ron -el pelirrojo abrió los ojos con sorpresa ante lo dicho por Harry-, pero mejor que te ayude ella, tal vez no sea justo lo que yo te haga… -No la necesito, pero si tú quieres una humillación más grande, adelante… -¿Intervendrán los otros treinta y tres? -No. -Te recomiendo que si te estás muriendo o ella, quien sea, que entren a ayudarte, por que puedo pasarme de la mano y matarte sin querer… aunque ahora eso no me importa mucho, primero vamos a divertirnos un rato. -Desgraciado hijo de puta… -murmuró Ron mientras Harry caminaba hasta sus amigos. Harry se quitó la capa, y la espada que llevaba, Eris no pudo evitar el murmuro. -Harry, si todos entran, nosotros ayudaremos. -Agradezco eso, Eris. Pero creo que conmigo será suficiente. -¡Ah, no! -Replicó Draco-. No nos perderemos la diversión. -Sí, no puedes ser tú el único que se divierta, Harry -Remus le puso una mano en el hombro. -No es por que no quiera que peleen, por mí encantado, pero los he traído por una razón. Y esa es que vean mi estilo de pelea, por que tendrán que hacer y practicar mi nivel, así pondremos más resistencia contra Mephist. Claro, si en caso de que ellos vinieran contra ustedes… que seguramente lo harán, entonces sí, tendrán que pelear, pero solo en ese aspecto, primero veamos que tanto han mejorado ellos. -Ten cuidado, amor -habló Escarlet abrazando a su novio. -Sí, lo tendré… no te preocupes. Se dio la vuelta y empezó a caminar hasta el centro de donde se llevaría acabo el duelo. La gente empezaba a mirar aterrada, cubiertos entre las tiendas, los aparadores… -¡Protego inversitd! -Murmuró Harry, apuntando hacia una de las tiendas. Ante la curiosidad de Ron, Hermione comentó. -Es un hechizo para proteger las cosas, seguramente lo ha hecho para no dañar a las personas que están viendo. -Patrañas, solo lo hace para quedar bien y que confíen en él como en un pasado. -Sí, seguro que es eso -contestó Hermione, mientras se preparaba. -Bueno, ¿están listos? -Preguntó Harry con una sonrisa. -Sí… -Esperen… ¿alguna regla, un hechizo, maldición o encanto que no debamos utilizar? -No… todos están permitidos. -¿Seguros? -Sí… Ojoloco sonrió, Ron y Hermione eran de los mejores en La Orden que controlaban y manipulaban bien los hechizos. -De acuerdo… entonces, ¡empecemos con el juego! No se hizo esperar, a los dos segundos Hermione y Ron habían lanzado un imperio al mismo tiempo y que había dado en Harry al instante. -¡Já! ¡Estúpido! -Ron estaba ardiendo en felicidad-. ¡No que eras muy poderoso, Potter! ¡¿Ha donde se ha ido tu poder, tu ego?! -Matémoslo de una buena vez, Ron, Harry era bueno librándose del imperio. Pero eso no parecía verdad, pues Harry estaba inmovilizado, parecía estar solo esperando órdenes de Ron y Hermione. Ron asintió ante lo dicho por Hermione. -Bien… Ahora Potter, ponte la varita apuntando a tu pecho. Harry obedeció inmediatamente, sus ojos estaban serios y oscuros. -¡Ahora di la maldición imperdonable y mátate! -Gritó Hermione alterada. -¡Harry! -Luna estaba por intervenir, pero Escarlet la detuvo. -Tranquila… Harry nunca cayó en esa maldición. -¿Cómo es posible eso? -Preguntó Scrimgeour. -Dumbledore y Harry desarrollaron una forma para combatir muchos hechizos… pero Harry descubrió cosas que ningún mago ha logrado. Harry abrió la boca… -¡Avada Kedavra! …Y cuando Ron y Hermione veían y saboreaban la victoria como cual caramelo fuese, un rayo increíblemente potente pasó entre los dos, haciéndoles caer estrepitosamente al suelo. -¡Pero que demonios pasó! -Gritó Ron fuertemente y con un terrible miedo en los ojos, Hermione se había quedado inmóvil al casi ver como el rayo impactaba en uno de los dos. -¿En serio creíste que un imperio podría controlarme? -Harry sonrió mientras caminaba de un lado a otro, moviendo las manos graciosamente-. ¿Ya terminaron? Ron se levantó, sus expelliarmus volaban a todas direcciones mientras Harry solo caminando los esquivaba. -¡Oh, por favor, ¿cuántos más tendrás que lanzarme para que uno al menos me dé?! -¡Crucio! -Gritó Ron a lo loco. -Bien, si tú no actúas entonces tendré que hacerlo yo… espero que estés listo para ir al infierno, Ron… El pelirrojo empezó a correr hasta Harry, lanzando maldiciones a izquierda y derecha, sin atinarle a Harry. Harry cerró lo ojos, apuntó hacia donde corría Ron… …Abrió los ojos… -¡Expelliarmus! -Gritó. No uno, ni dos… ni siquiera tres rayos salieron… eran cientos de rayos chicos que se unieron para después formar uno más potente el cual impactó en el pecho de Ron y lo hizo volar hasta la pared más cercana, pero sin que el rayo se fuera, seguía apretando cada vez más su pecho. Los gritos desproporcionados de Ron empezaban a alertar a los demás miembros de La Orden de que era momento de actuar. Harry lo supo, en ese momento los otros treinta y tres empezaron a atacar. Sin hacer mucho esfuerzo Harry atacó a Minerva McGonagall, dejándola inconciente al estrellarle un expelliarmus en la cara. Dedalus Diggle se quebró los dos pies al recibir una maldición desconocida por parte de Harry. Ojoloco Moody gritó de dolor y entró en shock al sentir como su ojo mágico explotaba y le devastaba mitad de la cara, como un acido potente empezaba a carcomerle la piel. -¡Lo ven… ahora lo ven! 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Todos sabían de aquellas cosas indiferentes entre Escarlet y Ginny, pero la cosa estaba en que era momento de que ambas arreglaran sus diferencias. Nadie dijo nada cuando el momento en que Escarlet avanzó hasta la chica y de un expelliarmus la quitó de la espalda de Harry, pues la pelirroja pensaba atacar a traición.
-No se como pude dejar que tú estuvieras alguna vez con mi Harry… eres una maldita zorra traidora -habló la chica de ojos verdes mientras incitaba a la chica a que se levantara. -Lo hice por su bien, Harry está tomando el camino equivocado y más contigo a su lado. -Por favor, pensé que eras diferente al estúpido de tu hermano, pero veo que no piensas en nada inteligente. -¡Tú no estuviste allí cuando él más necesitaba a alguien! -Gritó la pelirroja. -¿Y tú sí? Si más no recuerdo tú le metiste el cuerno cuando él desapareció ante Voldemort, cuando incluso fue en busca de él te enrolaste con otro tipo… -¡Cállate! -¿No soportas que te digan la verdad? -¡Avada Kedavra! No se supo que pasó, solamente cuando Ginny cayó con la cara golpeada y Escarlet solo había movido tres veces su varita. Un esfuerzo muy fuerte tuvo que hacer la pelirroja para poder levantarse, pero sin duda alguna no era mucho lo que su cuerpo podía hacer ya. -¡Me las vas a pagar maldita perra! -Murmuró entrecortadamente la chica Weasley mientras escupía sangre y lágrimas salían de sus ojos y surcaban sus mejillas polvorosas. -Pues adelante si es que eres tan hábil como presumes -contestó Escarlet mientras hacía una pose muy sensual al momento de ponerse en guardia, (esto según Harry). Un leve gemido ahogado pudo escucharse proveniente de Ginny, alzó su varita y tratando de murmurar algo, cayó de bruces al suelo, inconciente y agonizando. -¡Expelliarmus! -Se escuchó. Escarlet recibió el golpe y se hizo hacia atrás, tratando de no caer. -Ahora seré yo quien peleé contigo. La chica de cabellos verduscos alzó la mirada, para encontrarse con una enfurecida Hermione, que había logrado salvarse del castigo de Harry, y ahora apuntaba hacia la novia del ojiverde, quien sonreía de una manera muy singular. -Veo que nadie puede combatir igual de traicioneramente como tú, Granger. -No digas estupideces Escarlet, sabes perfectamente que en un pasado era yo más poderosa que ustedes. -Tú misma lo has dicho, "en un pasado", ahora solamente eres una insignificante basura, al igual que esa loca que trata de levantarse para ayudarte. Hermione se hincó, tratando de que Ginny recobrara la fuerza. -No dejaremos que te salgas con la tuya, por ti seguramente es por lo que Harry actúa de esa manera tan oscura -agregó Ginny mientras suspiraba. Un hechizó mal rebotado pegó en la nuca de Hermione, lanzándola hacia Escarlet, quien la repelió con un expelliarmus, dejando a la chica sangrando de la cara. Ginny no supo cuando ocurrió, pero lo que si era muy notable fueron las risas de todos los amigos de Harry, pues era irónico que el hechizo que pegó en la nuca a Hermione fue de Ron, que se volvía loco por tratar de dar a Harry, quien simplemente jugaba con él. -Es hora de que dejes de molestar, Ginny -Escarlet movió la varita, era su muy conocida facilidad para hacer hechizos sin decirlos, solo pensarlos. La pelirroja cayó con los ojos abiertos, inerte, inmóvil… """« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »""" "4.- Ante ti, mis palabras de honor y verdad."
Una mirada de odio, rencor, frustración, ingenuidad, maldad, envidia, coraje, fatiga, perversión… solo una mirada con cada una de esas situaciones. Así era la mirada que en ese momento Ronald Weasley conectaba con Harry. Pensar que algún día habían sido como hermanos…, pero lejos estaban esos días en que ambos hacían todo juntos, en que enfrentaban aventuras sin igual solo con una amistad que parecía legítima…
-----------------Flash Back------------------¿Crees que algún día podamos vivir en paz, y dejar de buscar peligros mortales? -Preguntó un niño pelirrojo a uno pelinegro azabache, mientras ambos miraban atentos aquel crepitar del fuego, una noche de diciembre. Una sonrisa por parte del pelinegro se formó, y miró a su amigo, quien un tono melancólico tenía. -Yo espero que sí. Trataremos de que así sea. -Se ve muy lejano ese día… -Sí, lo sé. Pero no hay que bajar la esperanza, aún queda un largo caminos. Circunstancias difíciles enfrentaremos, pero la amistad que tenemos hará que podamos lograr grandes cosas. -¿Crees que nuestra amistad termine trágicamente algún día? -Créeme Ron… nuestra amistad será casi una leyenda.
-----------------Fin del Flash Back----------------- Recuerdos galopados cruzaban la mente de Harry que solo sonrió ante eso.
-Hubiera sido divertido afrontar este nuevo desafío contigo y Hermione -habló Harry con cierta melancolía. Suspiró-; ¿Qué les ha pasado? -Decidiste pasarte al otro lado… ¡Tú fuiste el que cambió! -Gritó Ron, mientras mantenía su varita en riste. -Sabes perfectamente que debía encontrar la forma de derrotar a Voldemort de una forma u otra, bien lo sabías Ron. Sabías que si yo entregaba parte de mi alma, su espíritu se sellaría y tendríamos al fin la paz que tanto deseábamos, más sin embargo me diste la espalda después de eso… esperaste a que todo terminara para poder tirar la grilla contra mí. Fue injusto de tu parte, Ron. Trataste de abrir las cámaras acorazadas en Gringotts, te adueñaste de mi varita… pero creo que sabías perfectamente que estaba vivo. Muchas de las miradas se posaron en los dos. Aquellas palabras de Harry despertaron la curiosidad de todos. -No sé de que me hablas. -Yo creo que sí, Ron… yo creo que sí. Puesto que mi varita se hubiese roto si yo hubiera muerto, al igual que la de Voldemort fue partida en dos cuando lo asesiné… te conté también de que Fawkes hubiera desaparecido al momento de que yo muriera… tú lo sabías, y aún así arruinaste mi reputación, diciendo al mundo entero que yo era sucesor de Voldemort, de que yo controlaría las artes oscuras para poder dominar el mundo, y terminar lo que ni Grindelwald y Voldemort pudieron… -Harry mostró sus palmas y de ella salieron dos esferas, una blanca y una negra, su cuerpo sufrió un cambio radical, mostrando medio cuerpo como era bondad y la otra parte como era pura maldad. Los sobresaltos de todos no se pudieron hacer esperar-. Hasta cierto punto tienes razón, puedo dominar la magia oscura en su totalidad. Y puedo utilizarla para dominar el mundo a mi antojo y deseo… pero sabías perfectamente que nunca lo haría, que jamás intentaría hacerles daño a las personas, mucho menos a ustedes que alguna vez fueron mis amigos. Sí, lo sabías perfectamente… pero la envidia tuya al ver que superaba los límites de la magia conocida se hicieron presentes, trataste de igualarme sin pensar que eso te llevaría a un desquicio total. Te llevaste entre los pies a Hermione -(quien empezaba a levantarse y escuchaba la conversación)-, pues ella bien sabía que yo no sería nunca así, fue mi mejor amiga, mi confidente, una hermana para mí, le tenía tanto amor a ella como a ti, que eso me hizo poder mantenerme cuerdo al momento de llenarme de odio contra Voldemort… pero lo sabías… claro que lo sabías -Harry sonrió y miró el cielo, en donde dos motas de colores, una blanca y una roja se aproximaban-…, siempre lo supiste, creíste que tumbando mi reputación, despojándome de todo lo que tenía y haciendo creer que yo era malo, en el momento que regresaría me encontraría en un mundo sin nada, pudiste haberlo hecho, pero no contabas que tus hermanos protegerían todo lo mío, que encontraría una familia en muchas personas más, que a pesar de perderlos a ustedes no estaba solo, que nunca estuve solo… siempre me lo dijo Dumbledore, no solo los tendría a ustedes más adelante, y hasta ahora es que lo entiendo. Debo decirte que aún así te agradezco todo eso que hiciste por mí, pues me he dado cuenta de cosas maravillosas, encontré en Luna y Alisé mis hermanas menores, en Severus y Remus unos padres, en Draco un hermano… -señaló a toda La Orden Templaria-… en todos ellos una familia que sé que se quedará allí, que se quedará gravada en mi corazón aún cuando yo muera… lamentablemente ustedes no… -¡Patrañas! ¡Todo lo que dices son mentiras! -Repítete eso hasta que te lo creas, Ron. Sin duda alguna puede que todos tus amigos y allegados te crean. Pero entre tú y yo, sabemos que lo que yo digo es verdad. -¡Avada Kedavra! Harry sonrió ante el rayo que iba hacía él en una velocidad feroz y desgarradora. Ron sonrió desquiciadamente al ver como el rayo impactaba en Harry y este solo alzaba la cabeza. El viento sopló fuertemente, pero Harry no caía al piso, muerto como debería ser. La mirada aterrada de todos se presentó al ver como Harry movía la cabeza y miraba nuevamente hacia Ron. -Algo que se me ha olvidado decirles es que soy inmortal, el único que sabe como matarme va a ser Mephist… nada de lo que hagas o intentes tú o ellos me matará o me detendrá… nada, Ron. Nada… -¡Eres igual que Voldemort! -¡Eso no lo niego, Ron! ¡Yo soy Voldemort! -Gritó Harry mientras miraba al cielo y su aspecto se hacía oscuro, una llama blanca y otra roja lo cubrieron y dejaron ver a un Harry con vestimentas rojas y plateadas, una corona hermosamente rodeaba su frente-. ¡Que te juzgue la vida, a ti y a todos los que me traicionaron! ¡Ahora ministro! -Gritó Harry. El ministro de magia alzó su varita y lanzó un rayo al cielo, en donde todos los miembros de la Orden del Fénix se agruparon. Un túnel de gusano se empezó a abrir. -¡Sentens into di fracto! -Gritó Harry y un fuego perpetuo rodeo a cada uno de los rivales de Harry. Los gritos despavoridos se escucharon, en ese momento fue cuando Ron se dio cuenta de su error, de un error que cometió al perder a su gran amigo de la infancia… y en un abrir y cerrar de ojos, todos los treinta y cinco miembros de La Orden del Fénix desparecieron, al igual que el aspecto de Harry volvía a la normalidad. -Lo siento… en verdad que lo siento. Dos miradas curiosas, aparte de todas las cientos demás se crispaban ante lo que había sucedido. No lo podían creer, pero algo podían hacer. -Gracias Ministro -dijo Harry mientras sonreía. -No hay de que. Mejor así, ya dejarán de interferir. -Sí… Nadie quiso decir algo más acerca del poder que mostró Harry. -Será mejor que nos vayamos ya -comentó Escarlet, quien notaba algo extraño en Harry. -¡Ustedes no irán a ningún lado! Todos se giraron, Harry supo inmediatamente de quien era la voz. -¡Avada Kedavra! -Gritaron las dos mujeres. Ambos rayos impactaron en Harry, quien solo cerró los ojos. -¡No irás a ningún lado Potter! Harry suspiró, la mujer de aspecto sucio y desquiciado se acercaba rápidamente, mientras la otra de cabellos rubios se quedaba cuidando la espalda de su compañera. -Bellatrix… que bueno verte otra vez. -¡Metriculos incandecents! Harry abrió los ojos... sorprendido… **"""« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »« ȫ » §§§ « ȫ » §§§ « ȫ »"""**Oscura y solitaria la prisión de Azkaban se veía, todos sabían de los refuerzos que Harry le había hecho a esa prisión, que mantenida en un mar de aguas oscuras y tenebrosas, en medio de la nada, de un lugar donde habitaban las criaturas más horribles de la tierra estaba. Muchos estruendos se escucharon, avisando a las criaturas de que nuevos huéspedes habían llegado.
-Tenemos invitados -comentó un tipo de cara atroz, pálido y flacucho. Su rostro demacrado hacia comprender que el tipo había empezado una guerra interna muy feroz. -Tienes razón… Habían aparecido, todos golpeados, heridos. -¿En donde estamos? -Preguntó Hermione. Ron levantó su varita, se sentía demasiado débil. -¿Es que acaso no reconoces Azkaban? -Dijo alguien dentro de las sombras. -¡Muéstrate! -Gritó Ojoloco, quien sangraba del rostro, ya no podía detectar la magia pues su ojo mágico ya no estaba. -No importa si me muestro o no, de igual forma, ustedes no podrán salir ya de aquí. Miles de formas salieron de entre las paredes, y el grito aterrado de Ginny se fue perdiendo por entre los corredores de la enorme prisión. Pero nadie la podía escuchar… Nadie… Jamás… Nunca… Nunca nadie jamás…
"Heero Ainur Yuy Inou..." "Ultimo Caballero Templario..." "Dios de la Muerte..." "Guerrero Elemental del Fuego..." "Guardián de los Secretos Illuminati..." "Rey Shaman..." "Líder Vampírico..." "Próximo Heredero Al Trono Infernal..." "Au revoir"
»»!En el próximo capítulo!:««
»»"… -Entonces tú fuiste quien robó mis nuevos hechizos… quien robó las instrucciones a seguir.
-Por nada… agradece a tu amiga, ella fue quien te ayudo a salvarte. Bella sabía a lo que se refería con eso, pero de igual forma se sentía muy agradecida-. ¿Por qué han venido aquí, se preguntan? Es sencillo… les ofrezco una salida.
-¡Harry, es hora de desayunar! -Gritó Draco desde una larga distancia."««