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Historia 24609 — capítulo 2
Capitulo 2: No deben saber que sabemos.
Los alumnos de septimo de Gryffindor y Slytherin estaban en su clase de pociones. El profesor los habia hecho hacer un filtro de amor solo para retomar algunas clases. Lily y Melany trabajan animadamente riendo en quien podrian usar una pocion asi.
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No la necesitas, Anny. - Le decia Lily a su amiga.
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Tu tampoco, tonta. - Respondio.
James Potter veia desde su banco a la pelirroja que le habia robado el corazon. No podia creer estar enamorado de la unica chica que lo detestaba con todo su ser. La que lo ignoraba y golpeaba, inlcuzo hasta insultaba. "Entre mas me evite, mas me enamoro", pensaba James con una melancolica sonrisa.
-
Cornamenta, date por vencido. - Le dijo un Remus con voz paternal.
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No quiero, Lunatico. Tiene que haber una forma de convenserla de que la quiero.
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James, dudo que consigas eso con tu actitud.
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¿Cual actitud?
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Eres demaciado arrogante frente a ella, a las mujeres le gustan los hombres sencibles y Remus Lupin sabe de sencibilidad.
-
Ahora me vas a dar lecciones de como conseguir novia... - Solto el morocho sarcastico.
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Y ya que lo mencionas... - Dijo Remus como quien no quiere la cosa.
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Lunatico, - Comenzo con voz calmada James, su amigo lo incito a seguir con la mirada. - Cierra la boca.
-
Me ofendes, Potter. - Dijo Remus fingiendo.
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Y tu a mi, mejor no digas nada.
La clase transcurrio de una manera rapida. Lo mismo paso con el resto de las claseas. Y por fin llegaron las horas libres. Los Merodeadores estaban bajo un arbol en los jardines, James jugaba con su snitch, Remus leia y Sirius terminaba unos trabajos para no retrasarse; cuyos a pesar de ser largos y dificiles el canino del grupo lo termino en pocos minutos.
No muy lejos de ellos estaban Lily y Melany charlando como hacian siempre entre carcajadas. James no podia evitar quererla tanto, el sentimiento le sofocaba por retenerlo de esa manera. Pero Sirius tan pronto termino y guardo todo se dio cuenta de la presencia de esa chica con la que habia hablado la noche anterior. O eso es lo que el piensa, pues ella no estubo dispuesta a cruzar demaciadas palabras con el arrogante de Black. La observaba detenidamente con una inmensa curiosidad. Entonces el ojiazul vio como un trio de chicas se acercaba a ella con las varitas en sus manos. Sirius sintio un terrible odio en su interior. Una de ellas era la inigualable Jazmine Craft que comenzo a hacer comentarios, que no podian ser escuchados por Sirius, y sus amigas se reian con ella. Vio que esa chica no hacia nada por defenderse y estubo a punto de ponerse de pie pero algo le dijo que se detubiera.
-
Canuto, ¿que te pasa? - Pregunto James. Sirius se puso de pie rapidamente y caminaba en direccion a esas abusivas, vio como ella comenzaba a llorar silenciosamente. Escondiendoce detras de un libro para no ser vista en ese estado.
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Larguense. - Dijo Sirius de una vez esperando que cedieran, no podia meterse con mujeres aunque ganas no le faltaban.
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¿Y por que habria de hacerlo? - Pregunto Veronnica Stewart.
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Porque yo digo.
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¿Que haces, Black? - Un chico con dos atras de el se acercaban con paso decidido. - ¿Que te hace este idiota, linda?
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Nos esta dando ordenes. - Dijo su novia a la vez.
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Eres abusivo, Black. Metiendote con damas. - Hablo otro.
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¿Que pasa aca? - Pregunto la voz de Remus que se habia acercado con James.
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Oh, Lupin y Potter. Que pena me das, Black, ¿no puedes tu solo o que?
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Tranquilo, Sirius... - Le dijo Lupin tomandole de la ropa para que no se lo agarrara. Pero Sirius fue mas rapido y salto sobre el bocon que lo proboco.
Remus ni se molesto en detenerlo, pero lo que si hizo fue parar a otro de esos chicos que estubo a punto de lanzarse contra Sirius. Por su parte James detubo al otro. Las chicas observaban divertidas, lanzandos gritos de falsa preocupacion. Lily y Melody que habian estado haciendoce las tontas corrieron a la escena para separar a todos.
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¡BLACK! - Grito Melany desesperada. Tratando de separarlo de su victima pero no lo logro. Remus la observaba cuidadosamente, hacia tiempo que no la tenia tan serca y sintio un escalofrio recorrerlo.
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¿Que es lo que esta pasando aqui? - Era la voz de Minerva McGonagall que hizo detener a todo el mundo. Sirius estaba en el piso con Alan Kelher. Remus tenia agarrado de la ropa a un tal Carlos Montgomery y James estubo discutiendo todo el rato con Michael Mart.
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¡Sueltame imbecil! - Le grito Sirius a su atacante que todabia queria golpearlo.
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¡Black, Potter, Lupin, Evans y Johnson. Al despacho del director! - Las chicas iban a protestar pero la mirada de su Jefa las detubo. Los cinco caminaron en direccion al castillo; ahora solo quedaban los seis y esa muchacha. - Ustedes seis los quiero en mi dispacho y usted señorita McKnight acompañeme.
Esos seis caminaron en direccion al castillo sin alguna forma de librarse del castigo que les esperaba. Mientras McGonagall caminaba en otra direccion que no era su salon y se alejaron del colegio. Caminaron por unos prados muy hermosos que ella jamas hubiera podido ver. La profesora se detubo y la observo sonrojada.
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¿Hice algo mal, profesora? - Pregunto Jannet McKnight viendo que su profesora no se consentraba.
-
No, no. Claro que no. - Contesto rapidamente la mujer. - Debo pedirle un enorme favor, McKnight.
-
Puede llamarme Jannet si desea.
-
Bien, Jannet, debo pedirle un favor.
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Digame.
-
Black sera castigado y necesito que...
La mujer hablo por varios minutos buscando las palabras correctas para expresarse. Jannet la observaba con terror sin poder creerse lo que su Jefa de Casa le estaba pidiendo. A su vez Minerva parecia avergonzada de preguntar si podria.
-
¿De verdad tengo que decirle eso? - Pregunto la chica por tercera vez.
-
Si.
El castigo a los Merodeadores empezaria el lunes y los tres estarian separados, como se hacia siempre en cada castigo. Lily y Melany se libraron del castigo al explicarle a Dumbledore su verdadero papel en el asunto. Estaban todos en la sala comun ese mismo dia con caras de enojo y frustracion. Era el primer lunes del año y los Merodeadores ya estaban castigados y no era algo de lo que estubiera orgullosos precisamente. De repente el hueco del retrato se abrio y aparecio Jannet McKnight con su mochila en la mano, levanto su mirada y vio a Sirius que la observaba, se sonrojo pero camino en direccion a el.
-
Necesito hablar contigo. - Le dijo ella muy seria. El se puso de pie y la siguio fuera del retrato.
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¿Y bien?
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No debiste ir hoy y provocar a esos chicos.
-
¿Que intentas decir?
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Que no debiste entrometerte hoy.
-
Eres una desagradecida, eso es lo que eres.
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Jamas pedi tu ayuda. - Habia una lucha en el interior de Jannet por tener que ser asi de dura.
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¡De acuerdo! - Exclamo Sirius muy enojado. - ¡Intentare ser tan amable la proxima vez! - Y finalizando esta oracion entro una vez mas a la sala comun.
Jannet no podia creer que tubiera que ser tan cruel con alguien que solo intento ayudarla. Le estaba costando pero habia sido peticion de su profesora.
El lunes llego y cada quien sabia a donde tendria que ir para su castigo. Tambien lo sabia Sirius Black que para su sorpresa tendria que ir a la bibiloteca; era el castigo mas sueave que reciviria. Iba por los pasillos el solo esa tarde a las 7 PM. Pensando si podia escaparse del castigo, pero penso que le iria peor. Cuatro lunes castigado en una biblioteca que solo se ocurre a pensar que es para odenar libros. Entro. No habia nadie. "Esperare 3 minutos y si nadie aparece, me largo", peno Sirius con una ilucion de salvarse.
-
Black. - Lo llamo una voz femenina que salia de entre las estanterias con un libro gordo y viejo.
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Eres tu. - Dijo Sirius muy serio.
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Si, soy yo. - Replico ella fingiendo enojo. Le lanzo el libro y si no fuera por los bueno reflejos el animago habria perdido el tiro.
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Malagradecida y grosera... - Murmuro el chico. Jannet le escucho pero no replico, en lugar de eso se sento en una de las sillas e invito a su compañero, el se sento y la vio - ¿Que se supone que haces tu aqui?
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Tendras el castigo conmigo. - Sirius sonrio como si fuera un chiste. - Si, Black, haras lo que te diga por cuatro lunes seguidos.
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Entiendo... - Solto Sirius sarcastico, aun con esa sonrisa en el rostro. - Supongo que esto es una broma.
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Antes de empezar debes prometerme algo - Dijo Jannet ignorando por completo al ojiazul. Sirius la vio para que siguiera: - Debes prometer que no te enamoraras de mi. - Sirius estallo en una carcajada que fue detenida por la bibliotecaria que ya estaba molesta con la sola presencia de un Merodeador en su terreno. Jannet sonreia sinica y al chico le costo reponerse de la risa.
-
Oh, Merlin... - Decia mientras se secaba una lagrima del ojo. - Esto es lo mas estupido que me han pedido. Evidentemente no sabes que no me enamoro, no me conoces, niñita.
-
¿Puedo tomar eso como un 'no, no me enamorare de ti'?
-
Por favor. - Dijo Sirius sinico.
La chica tomo el libro una vez mas y lo abrio. El contenido sorprendio a Sirius Black. Un libro que no habia visto nunca y que no se imaginaba encontrar en la biblioteca de Hogwarts. Las paginas era amarillas y arrugadas por los años, la cubierta rajada y las letras casi intelegibles. Era enormemente gordo y la letra pequeña.
-
Leeras estos poemas. - Sentencio Jannet respondiendo la pregunta del chico.
-
Tienes que estar loca si piensas que me haras leer estupidos poemas de amor. - Corto Sirius entre enojado y sorprendido.
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No lo estoy. Mas te vale que empieces. Compartiremos cuatro lindas horas con este libro que veras los proximos castigos. - Dijo Jannet tratando de sonar cruel, pero le costaba ser asi.
-
"Te quiero. Te lo he dicho con el viento, te lo he dicho con el sol, que dora desnudos cuerpos juveniles y sonrie en todas las cosas inocentes..." - Sirius comenzo a leer en voz alta totalmente fastidiado.
Jannet McKnight sonreia pero ahora era con sinceridad. Ese libro lo habia leido cientos de veces y no se cansaba de escuchar esos bellos poemas. Le recordaban a... Ese pasado, tan catastrofico, tan deprimente, tan cruel... Habia tenido que enfrentar eso con solo doce años, ella habia tenido que vivir sin ella. Por su culpa, por su estupida culpa. Lagrimas comenzaron a brotar de sus ojos.
- "Te lo he dicho con las nubes, frentes melancolicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas..."
Superar esa muerte le habia costado su entera y futura felicidad. Con un padre descuidado, totalmente en contra de ese 'colegio de raros', sin el apoyo de cualquier otro familiar; estaba totalmente sola.
- "Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino..."
Tratando de buscar refugio en libros y tontos poemas de amor. Escondiendo ese dolor aceptando una tonta propuesta por una profesora loca. Si tan solo estubiera ella para devolverle el brillo que habia perdido con su falta. Se sentia tan sola en un mundo de insencibles, de personas crueles y ruines.
El tiempo volo en la mente de Jannet, que por si ella fuera escucharia esos renglones dia y noche. Pero un Sirius desesperado la saco de sus cavilaciones.
-
Termine. - Dijo con voz cansada el chico. Su reloj marcaban las 11:04 PM y estaba muerto del sueño.
-
De acuerdo, nos vemos el lunes que viene. - Y diciendo esto la chica partio a la sala comun, aunque tubiera al ojiazul detras de ella.
Lily y Melany estaban sentadas en el Gran Comedor desayunando la mañana siguiente. Melany andaba curiosa por saber que habian tenido que hacer los Merodeadores pero no comentaba nada. Por la puerta pasaron tres figuras, y una de ellas con pesadas ojeras.
-
Vamos, Canuto, al menos es una vez a la semana. - Decia un James tratando de levantarle el animo a su amigo.
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¡Es que no lo soporto! ¡Nunca me obligaron a hacer algo tan humillante! - Chillaba. Los Merodeadores se sentaron muy lejos de la pelirroja y su amiga y Remus le dedico una mirada significativa a la castaña que ni se habia percatado de su presencia.
-
¡Remus! - Una voz femenina se acerco al rubio saludandolo con la mano, para luego agacharse y besarlo en los labios. El licantropo le sonrio y la invito a sentarse con el. Melany habia levantado la vista para darse cuenta de que estaba pasando.
-
¿Como estas, linda? - Pregunto el chico acariciando su mejilla. La chica se sonrojo y comenzaron a charlar animadamente.
-
Es Juliana Mirrors. Una Gryffindor para mi sorpresa pues nunca la habia visto. - Comento Lily de forma casual. Melany la vio enojada.
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No te pregunte quien era. - Repuso la chica con una seca mirada. - No me importa que haga ese Merodeador.
-
Yo le hablo a Remus, ¿que tiene que tu tambien lo hagas?
-
¿Desde cuando le hablas a Lupin?
-
Desde siempre.
Melany ya no respondio y se consentro en su desayuno. Y como pasa cada cuanto cientos de lechuzas irrumpieron en el Gran Comedor. Pero una en especial llamo la atecion de todos los estudiantes, incluso de los profesores. Esa lechuza parda se paro frente a Lily. Dejando una caja enorme sobre su cereal. Todos los ojos del Gran Comedor estaban en Lily Evans que veia la caja esperando que desapareciera. Pero Melany no ayudaba demaciado...
-
¡Ahhh! ¡Es para ti, Lily! ¡Abrelo por favor!
-
Callate, Anny... - Susurraba la pelirroja. Pero su curiosidad fue demacido enorme y dandole su premio a la lechuza se consentro en el gran paquete.
Garraspeo una falsa tos pidiendo que cada quien volviera a lo suyo y asi fue. Inexplicablemente el murmullo volvio a hacer su presencia y Lily se sentia mas comoda. Examino la caja tratando de imaginar que habia dentro pero una Melany impaciente no la dejaba pensar demaciado.
-
Lily, ¡me pones los pelos de punta! ¡Abre la dichosa caja! - La pelirroja no lo penso demaciado y comenzo a romper el papel que lo cubria. Su rostro se ilumino al ver que era un...
-
¿Que demonios es eso? - Vocifero un Sirius totalmente ido.
-
Tus padres son unos angeles. - Comento Melany.
-
¿Por que me habran relagalo algo asi? - Pregunto Lily mas para si que para alguien mas.
-
¿Que no es obvio? Tienes todo lo que tus padres desearian ver en la imnepta de Petunia. - Exclamo la castaña.
-
¡¿Que es eso?! - Volvio a exigir el Merodeador de ojos azules.
-
¡¿Que demonios te importa, Black?! - Grito Melany perdiendo la paciencia.
-
Acompañame a la sala comun a dejar este tesoro. - Dijo Lily. Su amiga no lo penso dos veces y se marcharon del Gran Comedor.
-
¿Que era eso? - Pregunto Sirius una vez que las chicas dejaron el lugar. Pero nadie respondio.
Cada quien siguio con lo suyo hasta que tubieron que ir a sus clases. Estaban en Trasformaciones y aquel dia solo tomaron apuntes. Le siguio Cuidado de Criaturas Magicas y asi siguio su horario. Hasta que llego la hora del almuerzo y el Gran Comedor volvio a llenarse. Lily y Melany hablaban del televisor que la pelirroja habia recivido; ya lo habian instalado y tenian DirectTV.
-
¡Evans! - Le llamo Sirius con una curiosidad increible. La pelirroja se volvio a el con la peor cara jamas registrada.
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¡¿Que quieres, por Dios, que quieres?! - Estayo.
-
¿Que es eso que te trajeron tus padres?
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¡No metas el ocico donde no te llaman, Black! - Grito Melany. Sirius se quedo de piedra como aquella vez en el tren. Comenzaba a sentir miedo a esa muchacha. ¿Por que lanzaban indirectas asi de filosas?
-
Esa chica me asusta. - Dijo Sirius en voz baja dirigiendoce a sus amigos.
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¿Que sabran? - Pregunto James. - ¡Ey, Johnson! ¿A que vienen tu amenazas?
-
Tampoco metas el tuyo, Potter. - Dijo Lily con una sinica exprecion.
-
Contigo no hablo, Evans. - Dijo James lo mas rudamente que pudo. La pelirroja se puso de pie para darle lo que se merecia pero su amiga la detubo.
-
Tranquila, Lily, estos animales no merecen nuestro tiempo. - La colorada obedecio y se sento sin despegar su asecina mirada de James Potter. - Bajando los humos, querida confidente, no deben saber que sabemos.
-
¡Es que ese idiota, infeliz, hueco, tarado, arrogante, egocentrico de Potter me saca de mis casillas!
-
Lo se, lo se. A mi tambien pero ya lo hablamos.
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De acuerdo. - Exalo e inalo varias veces e intento consentrase en su comida que estaba demaciado buena como para perder el apetito por una estupidez como Potter. - Ayer me acorde de esa muchacha del tren.
-
Averigue que se llama Jannet McKnight y lo mas increible de todo... Ella esta impartiendo el castigo de Black.
-
¡¿Que?! - Exclamo Lily sin poder creer que Sirius obedecia las ordenes de una chica de su misma edad. - ¿Y que le esta haciendo hacer al perro?
-
No lo se, pero mis fuentes me daran ese dato muy pronto.
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¿Como es que te enteras de todo? - Pregunto Lily sin poder creerlo.
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Para que veas... Sabes, es muy solitaria, podriamos invitarla a estar con nosotras, ¿no crees? - Sugirio Melany.
-
Lo se, hoy en la hora libre, cuando la veamos, le decimos.
Ya en la hora libre Lily y Melany caminaron en direccion a la biblioteca por si ahi estaba, pero no. Caminaron por todo el castillo y como final recurso: los jardines. Que aquella tarde prestaban perfectos para una buena lectura bajo un frondoso arbol o simplemente pasarla bien. Pues aquel dia el sol brillaba sobre todos y la brisa refrescaba cada rostro.
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¿No es ella? - Pregunto Lily asustada señalando un lugar apartado de los terrenos. Melany lanzo un suspiro enojado y ambas caminaron hacia Jannet que estaba siendo molestada una vez mas por ese trio de viboras.
-
¡Por tu culpa nuestros novios estan castigados! - Gritaba Jazmine Craft, la 'lider' del grupito. Jannet McKnight no respondia, solo trataba de evadir sus miradas.
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¿Puedo saber que mierda haces? - Mascuyo Melany furiosa. Las cuatro se volvieron a la morocha que estaba parada en una pose muy de superioridad y Lily a su lado que en seguida se acerco a ver como estaba Jannet. Si habia alguien en el planeta para pelearse verbalmente con alguien esa era Melany Johnson.
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Creo que contigo no es el drama, estupida. - Dijo Veronnica Stewart.
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Pues dejame decirte que el 'drama' ya es todas. Mucho cuidado a quien le hablas asi, y con mis amigas no te metas. - Respondio Melany con rapidez.
-
¿Te crees mucho verdad? Dejame decirte que no hay nadie que sea mas que yo. - Hablo de nuevo Jazmine.
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No me creo... - Dijo Melany casualmente - SOY mucho y yo que tu empiezo a dudar porque a mi no me llegas ni a los talones. Sabes, recuerdo perfectamente que dije en el tren y pienso hacerte la vida imposible con tal de bajarte de esa nube de mosquitas muertas.
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¡Eres una puta cualquiera! - Grito Allison Williams.
-
Eso y mas querida, mas te vale que tu y tus huecas amigas comiencen a cuidarse conmigo porque yo ¡NO las tolerare! ¡No como Janny lo ha estado haciendo con ustedes! ¡LARGUENSE!
-
Esto es una amenaza, zorrita - Comenzo Jazmine Craft antes de irse -, cuidate tu tambien porque esto no se queda asi. - Finalizo con tono tenebroso.
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Pues estare esperandote. ¡Cuando quieras! - Y las tres chicas se marcharon. Melany exalo por varios segundos y se acerco con Lily que abrazaba a Jannet, quien a su vez lloraba. - ¿Janny?
-
Gracias... - Alcanzo a decir la rubia separandoce de Lily que comenzo a acariciar su lacio cabello.
-
No debes dejar que te traten asi. - Dijo Lily con un tono dulce. La rubia sonrio timidamente.
-
En fin, si tu no te atreves a decirles nada: yo lo hare. Ya viste que facil fue hacerlas correr. - Dijo Melany con una amplia sonrisa. - Pero en fin, ¿que dices de pasar el dia con nosotras dos?
-
Muchas gracias, me encantaria.
El, ahora, trio maravilla caminaba en direccion al lago con las ganas de encontrar ese enorme arbol y descansar el resto de la tarde bajo el. Habian estado planeando algunas cosas para el fin de semana y entre ellas: un paseito nocturno en domingo que justo daba luna llena. Jannet, que leia un libro, consentro su atencion en sus dos nuevas amigas que charlaban sobre eso y una salida a Hogsmeade que se aproximaba.
- Anny... hay algo que se, bueno, no se si lo se pero me gustaria que me corroboraras - Comenzo Jannet con verguenza. La chica la insito a hablar con una simple mirada: - ¿Eres animago?