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Historia 24609 — capítulo 3
Capitulo 3: Dibujo a la luz de la Luna.
James Potter y Sirius Black caminaban de un lado al otro en la sala comun. Remus estaba de muy mal aspecto y eso que la luna llena seria dentro de cinco dias.
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¡No puedo, no puedo y no podre! - Estallo James parando en seco. Remus lo observo detenidamente sin ganas de responder.
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Si, Cornamenta, podemos y podremos. - Confirmo el ojiazul poniendo sus manos en ambos hombros de su amigo. - Ella no es mas que una cualquiera, no sabe lo que dice.
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Te voy a pedir que no juzgues, Sirius. - Dijo Remus acostandoce en el sillon. Sus amigos se volvieron al rubio que veia el techo fijamente.
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Lunatico, ¡solo digo la verdad! ¡Es lo que es! Hay cosas que no se pueden esconder y Johnson no puede esconder, ni negar, que es una cualquiera.
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Que no juzgues. - Repitio Remus poniendoce de pie y saliendo de la sala comun. No podia escuchar a sus amigos hablar asi de la chica que le robo el corazon, la chica que lo consideraba: nada. Un vanidoso Merodeador.
Caminaba por los pasillos con sus manos en el bolsillo. Pensando en ella una y otra vez. Le costaba superar que nisiquiera tenia su amistad, que nisiquiera se dignaba a percatarse de su presencia. Estando con otra pensando que asi podria olvidarla. Cuan injenuo puede ser el amor, ¡y cuan ciego! Que tonto el corazon por caer en trampas asi de mortales. "Que infeliz eres Lupin. Enamorado de la equivocada; de la que tiene la peor fama", pensaba con una lagrima en su mejilla. El alma le decia a gritos que terminara ese capitulo tan triste y seguir con la vida que tenia. Con los mejores amigos y con Juliana Mirrors. La chica con la que estaba en ese momento. La chica que supuestamente le quitaba el sueño y lo hacia suspirar...
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¿Remus? - Lo llamo una voz femenina, el rubio se seco rapidamente las lagrimas fingiendo que tenia algo en el ojo y se dio la vuelta para ver a su novia caminar hacia el con aspecto preocupado.
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¿Como estas? - Pregunto el acercandoce para besarla en los labios. Ella lo acepto pero su exprecion no habia cambiado.
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La pregunta es: ¿como estas tu?
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Yo perfecto... no veo porque no estarlo.
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Remus, hemos sido novios por tres dias pero no soy tonta y se que algo te pasa. - El licantropo le sonrio para calmarla pero parecia empeorarlo todo. - Ademas te ves enfermo. Me gustaria que me tubieras confianza.
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Y te la tengo, es solo que no dormi bien anoche. - Se excuso. La chica no quedo conforme pero ya no pregunto. Lo beso y le sonrio.
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Si te sientes mal solo avisame, debo hacer un trabajo para mañana y si me necesitas estare en la biblioteaca. Te quiero.
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Cuidate. - Y Juliana se marcho.
Remus espero hasta que su novia desapareciera por un pasillo y se arrastro en la pared para abrazar sus piernas. Comenzo a llorar como nunca penso que lo fuera a hacer. Un sentimiento de culpa lo invargaba y carcomia por dentro. No podia estar con Juliana, besarla y decirle que la queria cuando en realidad piensa en otra. No podia engañar a esa buena muchacha haciendole creer que su noviazgo era la cosa mas perfecta.
Melany Johnson no hablaba y en su mente el tiempo se habia detenido. Lily vio que su amiga estaba metiendo la pata al no responder y rapida dijo:
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¿De donde sacaste eso? - Jannet se volvio a la pelirroja y sonrio.
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Solo lo pense. Es que hablan de Sirius y su banda como si fueran bacterias. Se me ocurrio que quizas ustedes...
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¡Ay Jenny querida! - Exclamo Melany volviendo a la tierra. - Tienes una enorme imaginacion. ¿Como se te ocurre pensar que me convierto en un animal? - Dijo como si fuera la cosa mas obvia del mundo.
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Tal vez seas buena 'peleando verbalmente' pero mintiendo eres la peor. - Dijo Jannet con un deje de picardia.
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Eres mas astuta de lo que pense, ¡mas que Anny de hecho! - Exclamo Lily acercandoce a la rubia para examinarla de serca.
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Entonces si lo eres, Anny.
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No se como puedo ser buena pelando pero pecima mintinedo, no tiene sentido. Pero ¡si, si lo soy! - Estallo por fin la morocha. - Pense que lo iba a tener en secreto eternamente.
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No te preocupes, tu secreto esta a salvo conmigo. Es mas, me lo llevare a la tuba. ¿Te parece?
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Gracias. ¡Ey! Me acorde de algo. Se que le impartes los castigos a Black.
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¡Ah! ¡Es cierto! - Exclamo Lily con emocion.
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Si... - Hizo una pausa. - McGonagall me lo pidio. - Y les conto con lujo de detalle cada palabra que le dijo su profesora acerca de ese castigo. Lily no podia creer absolutamente nada, lo mismo con Melany.
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Osea que... ¿Black lee poemas? - Repitio Melany con una carcajada contenida.
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Pero no deben decirle a nadie, es importante que el no lo sepa.
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No te preocupes, Janny. Pero no lo puedo creer.
Jannet habia omitido la parte en que le pidio a Sirius que le prometeria que no se enamoraria de ella. Se habia sentido estupida y avegonzaba al pedir eso, pero eran peticiones de una profesora. Tampoco lograba explicarse porque McGonagall le hubiera pedido que ELLA dijera que debia hacer Black en su castigo. No lo queria como amigo, ni mucho menos pensar en que podia gustarle. Jannet era de limpia corazon pero ella reconocia un vanidoso cuando lo veia y Sirius era uno de ellos. No le inspiraba confianza y entre mas pronto terminaran esas seciones con el: mejor.
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¿Tu tambien eres animago, Lily? - Pregunto Jannet cambiando rapido de tema.
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Naa. Esas cosas son de Anny. No me llama la atencion.
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Anny, yo dibujo y me encantaria tener tu retraro en forma animal este domingo. A la luz de la luna, ¿me dejarias? - Pregunto Jannet con una enorme sonrisa.
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¡Por supuesto que si! Nunca nadie me habia pedido algo tan lindo, me encantaria.
El resto de la tarde la pasaron contandoce cosas, poniendoce al tanto sobre sus vidas, terminando unas tareas y riendo a carcajadas. Jannet se sintio rapidamente en confianza, esas chicas les inspiraban ese sentimiento. Ni hablar de Melany que estubo relatandole su historial amoroso por mas de una hora. Pero el sol comenzo a ponerse y la hora de la cena llego por fin y como un milagro para cierta colorada.
Dos amigos caminaban en direccion al Gran Comedor con la ausencia de su amigo el licantropo, quien no dijo no tener hambre y se quedo en la sala comun.
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Yo digo que Lunatico nos esconde algo. - Dijo Sirius con tono de: 'Lo se pero no tengo con que probarlo.'
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¡Ya lo se! ¡Lo haz dicho mas de veinte veces! - Estallo James. Llegaron al Gran Comedor y se sentaron. - Me gustaria saber que le pasa a Remus.
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¿Crees que deberiamos decirle a Juliana? - Pregunto Sirius con comida en la boca. James meneo la cabeza dudoso.
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No lo se es que-- Pero James dejo de hablar rapidamente al ver la presencia de su casi cuñada con una cara preocupada.
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Chicos, ¿donde esta Remus?
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En la sala comun, es que el pobre no se sentia muy bien... - Dijo Sirius rapidamente. La chica los vio interrogante pero ya no dijo nada; y con una sonrisa forsada volvio con sus amigas.
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No se porque, pero algo me dice que Remus no quiere a Juliana. - Comento James.
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Remus no le haria algo asi a una chica... - Solto el ojiazul. James lo vio con la duda latente.
Aquel dia Remus no salio de su habitacion, solo en la noche para darle las buenas noches a su 'novia' y tratar de calmarla. Lo que mas lo destruia por dentro era lo paciente que era esa chica. Jamas le reprochaba cuando no estaba con ella, o cuando no le decia donde estaba. Ella siempre le daba su espacio y lo respetaba enormemente.
El fin de semana llego y aquel domingo prestaba perfecto para un paseo nocturno. Pero la luna llena no era de muchas alegrias en un Merodeador que se sentia depravado y casando de ante mano. Con un extraño dolor en todo su cuerpo, que lo obligaba a estar acostado o en un solo lugar sin moverse. La noche asomo y Remus, Sirius y James fueron hasta aquel hueco en el Sauce Boxeador y penetraron en la Casa de los Gritos donde despues de unos minuto los tres adolecentes desaparecieron para dar lugar a un trio de una especie diferente.
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Hay un lugar donde estube haces unos dias y se que seria perfecto para dibujarte. - Decia Jannet con un cuaderno enorme y varios lapices de todas las clases.
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Donde quieras. Que pena que Lily no vino, siempre se pierde estos bellos paseos.
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¿Tiene miedo? - Pregunto Jannet preocupada.
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Le tiene panico a la oscuridad. - Contesto Melany de la misma manera.
Caminaron varios minutos y escuchando los sonidos que la naturaleza regalaba de noche se acomodaron frente a una jardinera enorme, con flores de todos lo colores, pero que con la oscuridad se veian grises y lo hacia ver simplemente perfecto. Melany en un segundo paso de ser una adolecente a un tigre blanco, con esas rayas negras. Tan elegante la luz de la luna, tan bella y pacifica. Jannet estaba fascianda ante aquel animal tan unico, que solo podia ver en libros y en su imaginacion. Estaba unos metros de ella. Bien acomodada entre esas flores. Con la luna justo sobre su blanco pelaje: el dibujo perfecto en la ocacion perfecta.
Jannet movia el lapiz con agilidad, levantando y agachando la mirada a cada momento, con miedo a perderce un solo detalle. De vez en cuando Melany le daba un rugido de felicidad, la rubia sonreia. El mejor dibujo de su coleccion.
Un alce, un perro y un lobo corrian entre juegos y un buen rato. Recorriendo por milecima vez esos terrenos. Pero el canino se detubo en seco y alzo el ocico olfateando algo nuevo. El alce lo observo con cuidado y lo imito, lo mismo con el lobo. Corrieron en direccion a ese... aroma. Corrieron y corrieron enloquecidos y de repente Sirius Black aparecio. Enrrojecido hasta la mente al ver a Jannet McKnight ver a ese trio salir de la nada. El tigre se quedo estatico entre la jardinera y no penso en volver a su forma humana a menos que estubieran a salvo. El lapiz de la rubia cayo sobre el pasto freco y vio con temor al lobo. Pero mas miedo le dio saber que Sirius cambio a su forma sabiendo que estaba ella.
- ¡Black! - Grito asombrada. El chico la vio pasmado, sin habla. El alce se acerco al ojiazul y con sus grandes cuernos lo hizo caminar en otra direccion hasta perderse. Pero el lobo no parecia tener intenciones de seguir a sus amigos pues sus claros ojos estaban en un tigre con una mirada ligeramente familiar, era muy parecida al de la chica que amaba, era como el de...
~
Lunes en la mañana. Espesas nubes grises cubrian lo que en su momento fue: un despejado cielo celeste. Eran serca de las las 7 AM y tres chicas desayunaban en silencio. Janny y Anny le habian relatado a Lily lo que habia pasado la noche anterior y la pelirroja se quedo sin respuesta. No podia creer que Sirius fuera tan estupido de voler a su forma humana en frente de una persona que supuestamente no sabe su secreto. Despues de una media hora bajaron dos de los Merodeadores. Jannet salio disparada del Gran Comedor sigilosamente. No podia ver a Sirius a los ojos.
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Buenos dias. - Saludo James indiferente.
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Hola. - Respondieron las chicas viendo la cara de Sirius, estaba palido y tenia una exprecion pensante.
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¿Que te pasa, Black? Estas muy calladito. - Dijo Melany con voz melosa e irritante.
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¿Desde cuando te importa lo que me pase? - Inquirio el ojiazul levantando la mirada y clavandola con odio en Melany.
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No se quien te dijo que me importas, lo comento porque parece que viste algo demaciado grande para tu cerebro. - Sirius ya no contesto y puso como pretexto su desayuno. - ¡Ah! Y por cierto... - Sirius levanto una vez mas esos diamantes azules y la vio impaciente. - McGonagall me pidio que te recordara que tienes castiguito hoy a las 8 en la biblioteca con--
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Gracias. - Corto Sirius avergonzado de escuchar el nombre. No se atrevia a tan siquiera pensarla.
Las clases habian sido por primera vez en la historia escolar de Jannet McKnight, un martirio de los peores. Evadiendo la mirada del chico que por curiosidad veia que hacia, viendo si ella tambien lo veia. La rubia no se consentraba y desepciono a todos los profesores.
Eran las siete y media y todos los alumnos de Gryffindor estaban en la sala comun, ya que la lluvia se la habia rebuscado para durar toda la tarde. Jannet ya se habia ido y, como era de esperar, estaria en la biblioteca buscando el mismo libro de la ultima vez para...
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¡Canuto! - Grito James sarandeando a su amigo que estaba dormido, casi inconciente, en el sillon mas grande. Solo le faltaba el dedo pulgar en la boca.
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Cornamenta... es muy temprano... dejame dormir... - Y se le dio la espalda a su amigo.
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Canuto, llegaras tarde a tu castigo y si llegas tarde McGonagall te ahorcara personalmente.
El dormido abrio los ojos de repente y se acordo de aquel dichoso castigo. Sus amigos solo habian estado castigados un dia y habia sido menos pesado: limpiar los baños de toda la escuela mas los trofeos en la Sala de Trofeos (¿Donde mas?).
Sirius caminaba lentamente hacia su tragico destino. Recordando lo que habia pasado la noche anterior y lo idiota que habia sido, solo a un imbecil como a Sirius Black se le ocurre revelar tal secreto y tenia que ser frente a Jannet McKnight. Claro que lo peor vion despues de que salio huyendo de esa rubia y ese tigre...
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- Flash Back * * *
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El trio habia decidido esconderse en el Bosque Prohibido, con temor a que esa chica volviera a verles y ahora fuese a todos. Miedo habia sentido un Remus en la mente de aquel lobo de tan solo imaginar que habia pasado si supiera SU secreto. Sirius habia vuelto a ser aquel perro negro pero ya no corria, ni movia la cola con emocion, no ladraba y no hacia nada para compartir con sus otros dos amigos.
La noche paso y en cualquier momento amaneceria. Los Merodeadores volvieron a la Casa de los Gritos y esperaron a que Remus volviera a su forma humana. Cuando esto paso, James y Sirius lo hicieron tambien. El ojiazul veia el piso hipnotizado.
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Canuto, ¿por que hiciste eso? - Inquirio James asercandoce a el.
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Sirius, ¿que te impulso a hacerlo? - Ahora fue Remus quien hablo, que se estaba cambiando. Sirius no contesto, solo se paro, le dio unas palmadas suave a su amigo el lincantropo y se fue. Directo a la sala comun, donde rogaba poder consiliar el sueño y no volver a pensar en eso nunca jamas.
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- Fin Flash Back * * *
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Cuando se quiso dar cuenta ya estaba en la biblioteca sentado esperando a que apareciera Jannet de entre las estanterias. Y asi fue, aquella chica de lacios y dorados cabellos con el mismo libro del primer castigo. Se sento junto a el y sin tener que decirle algo, el comenzo a leer:
- "Uniendo sentimientos incapaces de entener, guardando secretos sin razons ni poder..." - Jannet se sentia ligeramente ligada con aquel poema, era por la misma razon que le habia abierto el libro en esa pagina. - "¿Que me cuesta gritarlo a los cuatro vientos? Mantengo en pie esa estupida regla aun pensando que nadie lo sabra aun que sea queriendo... "
Sirius leyo unos treinta poemas y sin parar, sin tomar una gota de agua de un vaso que habia frente a el. Jannet lo escuchaba atenta, complaciendoce de esos renglones. Por fin la hora de terminar llego pero Sirius seguia leyendo.
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Puedes irte. - Dijo Jannet quitandole el gordo y viejo libro. Lo cerro y se encamino a las estanterias a devolverlo. Sirius estaba sentando y como un impulso se paro y la siguio.
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Si le dices a alguien lo que viste anoche... - Comenzo Sirius mas con miedo que odio.
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No le dire a nadie, no tienes necesidad de amenazarme. - Jannet lo vio sin alguna exprecion visible, solo paso a su lado y se marcho. El merodeador queria decirle algo mas pero ella ya se habia ido.
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Potter, dejame decirte que este es un pais libre y si quiero me siento en ese sillon asique se buen idiota y ¡MUEVETE! - Grito Lily enfrente del morcho de gafas que se habia apropiado del puesto de su amigo Sirius.
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Evans, ¿por que no jodes a alguien mas? Como bien dijiste: es un pais libre y si quiero me acuesto aqui.
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¡Tienes una cama por el amor de Dios! ¡Me estresas, Potter! ¡ME ESTRESAS!
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Y tu me apresas, linda. ¡Oh! Se me acaba de ocurrir una gran idea, estoy seguro de que aceptaras. ¡Acuestate conmigo! Como lo hiciste anoche... - Melany que veia la escena divertida lanzo una estruendosa carcajada al escucha la ultima parte. Lily le devolvio una rencorosa mirada y se volvio a James que la veia seductor.
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Anoche nisiquiera estabas aqui, "amor" - Dijo Lily en voz baja agachandoce a su lado, estaban a dos centimetros el uno del otro y James se sintio acorralado. - El dia que este contigo en una cama, sera el mismo momento en que me quite la vida y tambien la tuya.
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¿Como piensas suicidarte y despues matarme a mi? - Pregunto James tratando de salvarse de la situacion.
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Tienes razon... - Dijo Lily con voz melosa y seductora, no sabia porque hacia eso pero estaba intimidando al Merodeador y eso era lo que queria. - Mejor te mato y yo quedo viva.
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Lily... - La llamo su amiga como diciendole: 'Cuidado con lo que dices.'
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Anny, no es justo. ¡Toma el sillon mas comodo!
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Por cierto, Potter. ¿No deberias estar con tu amigo que esta en la enfermeria? - Comento Melany como quien no quiere la cosa.
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¿Preocupada por el, Johnson? - La chica lanzo una risa sarcastica.
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Quiero que te largues, por eso lo digo. - James rio como si fuera una excusa la explicacion de la morocha, se paro y se salio por el retrato. Lily lanzo un grito de alegria antes de que James desapareciera y se lanzo en el sillon.
Lily se acomodo boca abajo y aspiro el perfume del chico que estube antes. Le encantaba ese aroma, era suave, delicioso, masculino... Melany pensaba en lo que habia pasado la noche anterior y cuando vio aquel hombre lobo, ¿quien era?
Si bien el trio de esas chicas sabia el secreto de James Potter y Sirius Black, no habian logrado descubrir el de Remus Lupin, si es que tenia uno. Habian tratado todo, espiandolos, siguiendolos pero no pasaba nada. Era un Merodeador y eso era un hecho pero... su esquema estaba incompleto. ¿En que animal se transformaba Lupin? Por la mente de Melany paso que ese ser podia ser Remus, pero, ¿Lupin un hombre lobo? ¿Como era eso posible? La mente de Melany Johnson trabajaba a mil por hora y habian muchas hipotesis, pero ningun sin una buena explicacion.
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Lily, ¿te acuerdas lo que te hable sobre anoche? - La pelirroja asintio todabia boca abajo en el sillon. - Pues, me quede con la duda porque con Janny vimos un 'hombre lobo' no un lobo. - La pelirroja giro la cabeza y su mirada se conecto con la de su amiga por dos segundos.
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¿Que quieres decir? - Pregunto.
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Aun no sabemos en que animal se transforma Lupin, ¿y sin EL es el hombre lobo? - Se aventuro a decir en voz alta.
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Anny, entiendo que estemos todas con la curiosidad al salto pero... lo que estas diciendo es algo fuerte. - Respondio la pelirroja a su vez.
-
Pero...
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Anny, si tan solo hablaras con Remus mas seguido, entenderias porque lo digo.
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¿En que momentos hablas con el? - Inquirio Melany, su amiga solo levanto las cejas como dandole a entender que ella todo lo podia.
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El esta tontamente enamorado, Anny. Solo escuchalo.
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¿Enamorado de Mirrors? - Dijo molesta.
Pero Lily no le respondio porque Janny entro por el retrato con un libro en la mano. Caminando con la vista fija en algo inexistente. Lily se puso de pie y corrio a su amiga.
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¿Que paso, Janny? - La chica no respondio, solo se sento en uno de los sillones y contemplo el fuego. - ¿Que te dijo el idiota de Black?
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Nada. - Respondio la chica.
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Pero te vez en shock, dinos que fue lo que paso. - Janny vio a sus amigas y le relato el pequeño dialogo que habia tenido con Sirius.
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¡¿Ese maldito te amenazo?! - Estallo Lily. Janny sonrio.
-
No tubo tiempo de amenazarme por completo.
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¡Hasta que sacaste ese caracter escondido! - Dijo Melany.
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Pero igual, ¿donde esta ese Merodeador? - Exigio Lily.
-
En la enfermeria, fue a ver a Remus.
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El cornudo tambien fue. - Comento la colorada. Melany se acordo sobre la conversacion que habia sostenido con su amiga sobre la supuesta conexion de Remus Lupin con aquel hombre que Anny y Janny vieron la noche anterior ese dia de luna llena.
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¿Que? ¿Que Remus que? - Solto de repente Jannet. - Anny, es algo serio lo que estas diciendo...
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Eso fue lo que dije y ella no se conformo. - Dijo Lily.
-
En fin, ¿estaremos a tiempo de ir a cenar? - Pregunto Janny viendo su reloj y marcaba las 11:23 PM. Sus amigas la vieron incredula.
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Supuestamente a partir de las 9 PM teneos prohibido salir de la sala comun. - Cometo Melany.
-
Tu lo dijiste: 'supuestamente.' - Aventuro la pelirroja con un deje de picardia.
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¿Puedo tomar eso como un 'vamos a las cocinas podamos o no'? - Dijo Janny con temor.
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Janny, Janny, Janny, Lily era como tu, creelo, pero la domestique y mira que facil es hacerla ir a las cocinas incluso a las 4 de la mañana. - Dijo Melany poniendo su brazo en los hombros de su amiga caminando hacia el portaretrato pero por mismo entraron dos figuras con sonrisas en sus rostros.
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¿Planeando escapaditas nocturnas, Evans? - Pregunto James con una sonrisa mas amplia que la anteriror.
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¿Metiendote en lo que no te importa, Potter? - Mascullo Lily de la misma manera.
Sirius le dedico una fugaz mirada a Jannet que veia otra parte. No podia estar pasandole eso a el, ¡justo a el! El mas mujeriego de todos, tenia que ser Sirius Black. Pero por la mente de Jannet McKnight pasaban otras cosas. "Tengo que hablar con McGonagall, ya no soporto tener a Black bajo mi poder, ya ni eso me hace olvidar el rencor sin fundamento que le tengo", pensaba frustrada. Esperando que la interesante pelea que habia entre James y Lily terminara de una buena vez.
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¿Nos ibamos no? - Pregunto Jannet ya perdiendo la paciencia. Todos se volvieron a la chica mas cumplidora de reglas de Hogwarts que pedia 'fuera de sus casillas' salir de la sala comun de Gryffindor en horarios no permitidos. - Digo...
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Es cierto. - Dijo Melany cortante tomando del brazo a Lily y Jannet mientras salian por el retrato. James y Sirius caminaron hasta el sillon y se acomodaron.
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Juan, ¿que te pasa con McKnight? - Pregunto James divertido.
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¿Juan? - Inquirio Sirius saliendo de sus cavilaciones.
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¿Que tu apodo no es Don Juan? - Sirius rio.
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Y dime, Canuto, se sincero conmigo que somos hermanos. ¿Que te esta pasando? - Pregunto James ahora un poco mas serio.
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¿Con ella? - Dijo Sirius, su amigo asintio. El ojiazul lanzo un suspiro con una risa.