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Una inadaptada social o un Angel de luz ¿Qué soy? — capítulo 44
Capitulo 42- Uno bien, dos multitud, mas es molestia.
Su Pulso se había acelerado, sentía que las venas de su rostro se habían comenzado a notar atreves de su pálida piel, sabía que la visita de uno indudablemente traería al otro.
-¿Qué Coño haces aquí Coldstain? - preguntó en el tono mas calmo que pudo aunque no ocultaba para nada su molestia ni bajaba su varita.
-¿Lo mismo te debería preguntar yo Malfoy?- contestó la pelinegra que acababa de aparecer con su varita también en alto.
Unos pasos rápidos se escucharon en el exterior acompañados de una voz.
-¿Narci la encontraste?- preguntó un chico haciendo acto de presencia pero se llevó una sorpresa al ver lo que realmente había encontrado su hermana, una de las personas que menos soportaba en el mundo.
No hubo casi tiempo de reacción cuando se volvió a escuchar la puerta abrirse.
-Ya estamos aquí Malfoy- dijo Harry,que no pudo evitar dar una exclamación de asombro al ver allí a los hermanos Coldstain.
Tras Harry entraron Hermione, Ron, Neville y Ginny. Al Draco ver la cantidad de personas dio un bufido molesto.
-Vaya Potter discreción no es tu palabra favorita por lo que veo- dijo en el tono mas sarcástico que pudo.
-Malfoy son de el ED además ya nos hemos enfrentado a Voldemort antes, ellos son capaces de manejar esto y si queremos salvara a Luna los necesitamos.- dijo el pelinegro Gryffindor haciendo que a Draco le dieran ganas de pegarle muy fuerte en su cara rajada por decir lo que acaba de decir frente a los Coldstain, sabía lo que venía.
-¿Qué pasa con Luna?- preguntó en un tono casi de histeria Narci mientras encaraba a Draco. Quien la miró fríamente enarcando una ceja.
-Nada que sea su problema mejor vuelvan por donde vinieron.- le respondió tajante.
-Mira idiota cualquier cosa que esté pasando con Luna esnuestro problema.- habló esta vez Nick abandonando el tono amable que lo caracterizaba por uno muy amedrentador.
Draco apretó muy fuerte sus puños y estaba dispuesto a soltarlos nuevamente sobre la cara de Nicholas pero Harry los interrumpió.
-Nick, Narci sabemos que Luna es su amiga. Y queremos que confíen en que ella va a estar bien. Pero ahora no tenemos tiempo te explicar que pasa. Lo que haremos es algo arriesgado así que será mejor que esperen hasta tener noticias.- le dijo Harry dirigiéndose a los hermanos quelo miraban anonadados.
-No Harry nos dirán que pasa ahora, es una orden- dijo Nicholas mirándolo ahora con amenaza.
-¿Pero quien te crees Coldstain?- esta vez habló enfadado Ron.
-No me creo nada Weasly, es lo que soy.- respondió volviéndose al pelirrojo.
-Calla Nick- habló Narci en tono de alerta.
-Narciesi de que vale seguir ocultando nada si nuestra misión esta totalmente en riesgo en este momento, nos corremos la chanza de perder a Luna y este imbécil- dijo señalando a Draco- No quiere decir nada- espetó.
-¿De que hablan?- preguntó confundida Hermione y por la cara de todos los presentes no era la única.
Nick tomó un aire y miró a su hermana quien asintió levemente con la cabeza.
-Escuchen esto es una larga historia pero se las resumiré. Narciesi y yo somos magos del departamento de profecías y magia negra enviados a Hogwarts para proteger a Luna.- dijo el pelinegro como explicación.
Todos se quedaron callados un momento en un total estado de incredulidad. Pero como era de esperarse el primero en romper el silencio fue Draco.
-Por favor se creen que nos vamos a tragar eso.- dijo empuñando nuevamente su varita molesto. - Además según el ministerio ese departamento no existe.- agregó.
-Decimos la verdad - dijo esta vez Narci.
-¿Cómo estar seguros de eso?- preguntó Neville quien llevaba una cara de decepción.
-Déjame ver tu varita Nick- habló Hermione que había estado observando todo críticamente.
El pelinegro la miró un momento. Sabía que ella tenía la clave para comprobar su relato, asi que sin mucha mas objeción le colocó su varita en la mano que la castaña tenía extendida hacia él. Hermione tomó la varita en sus manos y con cuidado la colocó con la punta hacia abajo. "Mustrus minelos" dijo y vio como de la parte posterior de la varita que estaba hacia arriba en ese momento salía una luz azul que proyectaba una marca, la marca era un mago con una profecía en una mano y su varita en la otra.
-Dice la verdad- dijo la castaña muy impactada aun sosteniendo la varita iluminada en su mano.
-Herms ahora nos puedes traducir a el idioma mortal ¿que rayos significa eso?- preguntó Ron que como todos no entendía nada.
-Todos los magos que trabajan para el ministerio tienen su propia marca en sus varitas, Ron debes saberlo hasta el departamento donde trabaja tu padre la tiene, esta marcaes lo que los identifica en caso de alguna fatalidad, esta marca nunca la había visto pero si te puedo garantizar que es del ministerio de magia, lo queda concordancia con el departamento en el que dicen trabajar los chicos, mira la profecía en la mano del mago y la forma en que tiene colocada la varita, todo concuerda.- explicó con emoción Hermione sintiendo como si hubiese hecho un gran descubrimiento.
-Bueno si ya se cansaron de hacer investigaciones acerca de nosotros creo que ya es hora de hacer algo que de verdad valga la pena como hacer algo por buscar a Luna.-dijo como siempre exasperada Narci.
-Por primera vez estoy de acuerdo contigo Coldstain - agregó Draco quien había mirado todo de muy mala cara- Pero ni sueñen que ustedes estarán involucrados- dijo señalando los hermanos.
-Eso crees tu imbécil, gracias a ti Luna esta en esta situación, por que lo mas seguro por ti es que los mortifagos saben quien es ella- le gritó Nick haciéndole frente amenazadoramente a Draco.
-Maldito Coldstain…- dijo el rubio mientras se disponía a írsele encima.
-¡YA BASTA!- gritó colérica Narciesi parándose entre los dos chicos- esto no cuestión de echarse culpas,es cuestión de salvar a Luna. Las diferencias que tengan me importan un bledo lo que si me importa es que mi amiga esta en Merlín sabe que lugar y a la merced de El que no debe ser nombrado. Así que dejen sus estúpidas hormonas de machos cabríos fuera de esto. Y vamos a buscar a Luna. Y tu Malfoy- dijo esta vez volviéndose hacia el rubioy señalándolo - no intentes sacarnos de esto por que no lo lograras así que ahórrate saliva y dinos donde está Luna.- completó.
Draco lo pensó un momento, en parte Narciesi tenía razón no era momento de ponerse a discutir y menos con ellos sabía que a fin de cuentas no cederían, y pues si eran del ministerio debían saber bastante de defensa.
-Lo único que les diré es que por el momento no involucraremos al ministerio ni a nadie que no esté aquí, creo que ya somos mas que suficientes- dijo mirando al grupo con cara de pocos amigos.
-Pero Malfoy Dumbledore debe saber lo que pasa- protestó Harry.
-Potter no soy idiota, eso lo sé solo digo que no lo sabrá justo ahora, debemos tener ventaja para tener mas posibilidad de salvarla, a veces el ministerio es muy obvio a la hora de atacar y un movimiento en falso podría ocasionar la muerte de Luna.- espetó Draco.
-¿ Y qué harás? - preguntó Ron.
-Arrgg!! Si dejaran de hacer tantas preguntas tontas esto se agilizaría.- Draco ya estaba a su límite- Arius ven- le ordenó a su elfo que miraba todo con sus grandes ojos algo asustado.
-Si…Amo- se acercó dudoso.
-Mañana en la mañana le entregarás está carta a Dumbledore- dijo sacando una carta del bolsillo de su túnica- y quiero que le digas de todos los qua andan en esto, ya que hay mas visitas indeseadas de lo que pensaba- terminó el rubio, recibiendo mala cara de los presentes.
El pequeño elfo asintió con la cabeza.
-Arius también necesito que le digas algo- habló Nick.
El elfo miró a su amo en busca de aprobación, Draco hizo un pequeño asentimiento de cabeza. Arius volvió a mirara a Nicholas en espera de que terminara.
-Necesito que le digas que el plan B debe ser activado, él sabrá a que me refiero. - terminó el pelinegro.
-Bueno creo que es hora de irnos, ya hemos perdido demasiado tiempo. El que se quiera arrepentir que lo haga ahora.-dijo el rubio luego miró la cara de los 7 jóvenes allí presentes. Su gesto seguro le dio lo que necesitaba para partir. Todos se encaminaron al bosque prohibido. Su misión había comenzado.
Caminaba de un lado para otro totalmente desesperada, llevaba allí horas y aun no había visto a su papá. Estaba nuevamente en el cuarto de Draco, pero esta vez no había una Grace que la ayudara un poco con el trago amargo. La puerta estaba cerrada con llave lo sabía por que había tratado de salir de allí. Se llevó un gran sobresalto cuando escuchó como de sopetón abrían la puerta de la habitación. Vio entrar un enmascarado quien llevaba a rastras un hombre. El corazón de Luna se oprimió y sus ojos se llenaron de lagrimas al ver que el hombre que llevaban como si fuera un saco de papas era su padre. El enmascarado lanzó al padre de Luna al suelo. Estaba muy golpeado, su boca y su nariz sangraban copiosamente. Sus siempre lustrosa y llamativa túnica era un harapo sucio. El enmascarado volvió a abandonar la habitación cerrándola con llave nuevamente.
La rubia corrió hacia su padre y se le abalanzó encima para abrazarlo. Copiosas lagrimas caían de sus ojos. El estaba en el suelo y parecía inconsciente.
-Papá…Papá- decía ella mientras tocaba su rostro.
Al escuchar la voz de su hija él abrió sus ojos.
-Hija…como…estas?- preguntó en un hilo de voz mientras levantaba lo mas que podía su mano para tocar la mejilla de Luna.
-Papá perdóname, esto es mi culpa- decía ella mientras lloraba inconsolablemente y acariciaba su rostro.
-No…No… lo es pequeña.- decía tratando de consolarla Xenophilus.
-Si. lo es, si yo no fuera el monstruo que soy, esto no estaría pasando, tu estarías bien y no aquí tan mal herido como lo estas- decía entre sollozos mientras se abrazaba al pecho de su papá.
-No quiero que digas que eres un monstruo eres mi princesa, mi bello ángel- habló esta vez tratando de sonar mas claro el padre de la rubia.
La rubia se incorporó y aun entre lagrimas comenzó a estudiar las heridas de su papá.
-Papá vamos al baño hay que limpiarte esas heridas.- le dijo ella y como pudo lo levantó.
Caminó con el recostado de ella al cuarto de baño e hizo que se sentara en el retrete mientras puso a llenar la tina con agua caliente. Esperaba que no fueran a buscarlos en buen rato, sabía que quizás lo del baño en ese momento no era la mejor idea pero debía hacerlo ya que las heridas de su padre estaban mal. Lo que se le ocurrió fue cerrar con llave la puerta, sabía que no los mantendría fuera pero al menos tendría tiempo de prepararse antes de que entraran. Luna ayudó a su padre a quitarse la camisa ensangrentada que llevaba y la túnica. Su padre estaba golpeado por todos lados. Esto la hizo sentir aun mas culpable. Con una toalla comenzó a limpiar las heridas del rostro de su papá. Fue hacia el botiquín de baño y teniendo mucha suerte encontró unos remedios que detenían el sangrado, la chica sufrió un escalofrío al recordar que esos remedios Draco los usaba cuando su padre lo golpeaba tan fuerte que lo dejaba sangrando. La rubia vertió un poco en el trapo y lo frotó con cuidado en las partes mas lastimadas del rostro de su papá. Luego lo ayudó a entrar en la tina.Lo ayudó a lavarse con cuidado, ella tenía la impresión de que cada vez que le pasaba la toalla lo lastimaba ya que su rostro se contorsionaba en una mueca, pero era la única de limpiarlo bien sin que corriera la probabilidad de infectarse ninguna de sus heridas.
-¿Hija sabes donde estamos?- preguntó después de un rato Xenophilus. Increíblemente se sentía mucho mejor con las curaciones que su hija le había hecho, aunque aun estaba muy débil por los golpes de su cuerpo.
-Si Papá estamos en Malfoy Manor- le contestó la chica con pesar.
-La casa de Lucios Malfoy, vaya sorpresa.- contestó con ironía el hombre.
-¿Por que lo dices papá?- preguntó la rubia mientras ayudaba a su padre a ponerse de pies para que saliera de la tina.
-Por que estos meses había estado haciendo unas investigaciones de familias adineradas con conexiones del bajo mundo, y como ya sabes pues Lucius era uno de ellos, eso explicaría la paliza.- explicó su padre tratando de restarle importancia a la situación.
-Vengo ya papá- le dijo la rubia sabía que su padre lo que quería era que se sintiera menos culpable por todo, pero no lo logró.
Sabía que a su padre lo habían llevado allí para convencerla de que fuera hasta allí y se uniera a ellos. Estaba aterrada no sabía que hacer. Suspiró y salió a la habitación. Luego de cerciorarse de que no había nadie mas se dirigió hacia el armario de la habitación. Al abrirlo sintió ese aroma embriagador que solo lo había olido en una persona, en Draco, su Draco. Sin poderlo evitar otra lagrima recorrió su mejilla, recordar sus últimos momentos juntos era algo que la alegraba y la mortificaba. Odiaba haber hecho lo que hizo de desmayarlo, pero sabía que era la única manera de que no la siguiera. Lo amaba demasiado como para perderlo ahí en manos de quien él a luchado tanto por no servir. Tomó una de las camisas del rubio entre sus manos y la llevó a su nariz tratando de absorber lo mas que podía su aroma. Luego volvió al baño donde estaba su papá sentado nuevamente sobre el retrete. Le acercó la camisa para que se la pusiera, su papá siempre había sido de contextura delgada, sabía que la camisa de Draco le quedaría bien.
-Hija no me pondré la camiseta de un mortifago.- dijo con el poco orgullo que le quedaba el padre de la rubia.
-Papá no es de ningún mortifago, es de Draco.- le dijo mirándolo muy seriamente.
Xenophilus miró un momento la camiseta y luego a su hija que lo miraba con cara dura, así que decidió no protestar mas y como pudo se colocó la camisa para luego abotonársela. De mangas le quedaba algo larga ya que Draco era mas alto que el padre de Luna, lo que daba por consecuencias extremidades más largas. Luego con ayuda de Luna se puso de pies y caminaron hasta llegar a la cama donde la rubia lo recostó.
-Vaya ya había olvidado lo que se sentía estar en una cama.- dijo el padre de la rubia.
-¿Donde te habían tenido papá?- preguntó consternada por eso.
-Pues parecía un sótano o algo así, no sabría decirte con exactitud estaba muy oscuro. Ven acércate hija.- le dijo mientras le hacía señas a Luna para que se acostara junto a él en la cama. La rubia lo hizo, y se abrazó a su pecho como cuando era niña y tenía una pesadilla. Solo que en ese momento no la tenía la vivía.
-¿Qué nos pasará Papi?- le preguntó ella aun bajo su abrazo con voz entrecortada.
-No lo sé hija, pero veras que todo saldrá bien.Siempre el bien vence sobre el mal- le dijo con cariño.
-Papá…Draco no es mala persona, de verdad él es diferente, me ha ayudado mucho.- Luna decidió que era mejor hablar de eso mientras hubiese tiempo, no quería que su papá tuviera una mala impresión del el hombre que ella amaba.
-Hija hablas de ese chico de forma diferente- le dijo su padre en tono suspicaz pero aun la tenía abrazada.
-Es que él es diferente papá. - Luna se incorporó un poco para mirar a su padre a la cara.- ¿Papá te puedo mostrar algo sin que te pongas histérico?- preguntó ella que se le habían comenzado a subir los colores al rostro. Sabía que lo que iba a decir quizás lo trastornaría algo pero era mejor que lo supiera ahora.
-Bueno eso creo hija- contestó con cara dudosa.
La rubia respiró hondo y metió la mano en su bolsillo. Sacó el anillo que Draco le había regalado, aquel que marcaba su compromiso. Con cuidado lo colocó en su dedo y luego levantó la mano al nivel de su mejilla para mostrárseloa su padre. Xenophilus por un momento perdió el color del rostro y la miró embobado.
-Vaya esto si es una sopresa Luna- atinó adecir- ¿Pero quien es el chico?- preguntó aun sin hacer y sacar sus cuentas.
-Es Draco Malfoy papá- dijo aun mas roja la chica.
-Esto si es una impresión- dijo y para sorpresa de la rubia una sonrisa apareció en sus labios. - Pero estas segura Luna, ¿estas segura que puedes confiar en él?- preguntó sin salir aun de la impresión.
-Si papá totalmente, Lo Amo y se qué el me ama me lo ha demostrado muchas veces. El no es como su padre y su mas grande miedo es el poder tan siquiera parcerse en algo. Sabes no es la primera vez que estoy aquí padre, ya una vez Voldemort me hizo venir, pero Draco arriesgó su vida para sacarme de aquí Papá, ya después de eso cualquier duda se disipó, esta sortija perteneció a su madre.- le dijo la rubia acercando su mano a la de su papá quien miró el anillo con detenimiento.
-Eres mi bebé Luna y solo quiero que tomes buenas decisiones en la vida, si crees que el joven Malfoy es la correcta pues te apoyaré.- le dijo él y la abrazó.- Lamento haber sido un idiota la ultima vez que nos vimos, creo que estaba ciego y no me había dado cuenta de la mujer en la que te has convertido hija.- dijo mientras su voz se entrecortaba.
-Perdóname tu a mi por haber dicho todas esas cosas Papá, sé que no era la manera.- dijo ella apretándose mucho a su padre.
Ambos estaban fundidos en un abrazo cuando escucharon abrirse la puerta de golpe y un enmascarado entró por ella. Xenophilus apretó mas a Luna a él, pero sin decir nada el enmascarado la tomó fuertemente del brazo y la separó de él. El padre de Luna hizo gesto de quitársela pero este le apuntó directamente con la varita.
-Si quieres volver a ver a esta mocosa as te vale que te quedes tranquilo- le dijo mientras tomaba mas fuertemente a luna del brazo y casi le espetaba la varita en la mejilla.
-Estaré Bien Papá- lo trató de tranquilizar Luna.
Con cara de enojo y frustración volvió a tomar asiento en la cama y el enmascarado sacó a Luna de la habitación a empujones. Lo ultimo que vio su padre fue como ella en voz baja le decía Te amo.
Bueno hasta Yo a este momento tengo los nervios casi destrozado ahhh que va a pasar? Bueno al menos ya Xenophilus sabe de la existencia de Draco en la vida de Luna. Perdonen de verdad si me tardo, tratare de no hacerlo pero debo admitir que no tengo nada del próximos capitulo al menos escrito todo esta en mi cabeza. Los quiero mucho y gracia por el apoyo incondicional que me dan. Los mega quiero!! Se me cuidan mucho.