Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Una inadaptada social o un Angel de luz ¿Qué soy? · de

Una inadaptada social o un Angel de luz ¿Qué soy? — capítulo 46

Capitulo 44- La llegada

Como concentrarse en algo cuando estaba tan asustada, no asustada por ella ya que a esas alturas sabía que casi todo para ella estaba perdido, asustada por las personas que la rodeaban. Por su papá en un inminente peligro, por sus amigos, por su nana, por su amor. Sabía que de Voldemort ser poseedor de aquella magia que ella poseía sería casi imparable y podía llegar a ganar la estúpida batalla que había comenzado, todo por malditos motivos de sangre. Era un ser vil por naturaleza no se lo imaginaba poseyendo todo aquello. Respiró hondo trataba de concentrarse ya que a pesar de estar asustada y preocupada por el futuro el que ellos tuviesen su padre allí la ataba totalmente de manos y pies. Tenía que darles lo que pedían así supiera que eso podía llevar a la destrucción del mundo mágico. Sus ojos incontrolablemente se llenaron de lagrimas, no podía conjurar su magia negra no sabiendo todo eso.

-¿Lovegood tendremos que esperar mucho mas?- preguntó impaciente Voldemort esperando que la chica hiciera algo.

Ella no contestó nada se limitó a derramar lagrimas de impotencia. Sin siquiera abrir sus ojos.

-Vaya creo que necesitas una ayudita.- dijo mientras se ponía de pies.- Sabes tu nana es una anciana adorable.

Al escuchar esto Luna abrió inmediatamente los ojos y vio como de la varita de Voldemort aparecía una imagen de su nana haciendo trabajos cotidianos en la cocina, también pudo ver que detrás de ella y sin que lo notara había un enmascarado.

-Solo espera mis ordenes para actuar pequeña, solo eso. Así que me das lo que quiero o tu anciana y decrepita nana será historia.- dijo quitando la escena y enfocando sus rojos ojos en la rubia quien ahora respiraba con dificultad.

-No puedes controlar las personas como si eso fuera nada, no puedes controlar las vidas de todos, no te puedes creer un Dios universal al que todos adoran- Los pensamientos de la rubia se comenzaron a volver oscuros en ira, sentía como esta misma ira la rodeaba tornándose en un aura negra.

-Oh si que puedo y lo hago- dijo riéndose con una risa macabra.

-Eres una desgracia para el mundo mágico eso que llamas peste social eres tu, no nadie mas. Tu con tu cerebro inferior queriendo ser superior, queriendo ser un Dios. - Su aura se tornaba mas oscura al igual que sus ojos según hablaba. Sintió como de su mano una fuerza para ella invisible se volcaba contra Voldemort. Increíblemente él pareció desviarla, como si supiera justo lo que la chica iba a hacer. Comenzó a atacarlo con un tipo de bola de energía que salían de sus manos pero las desviaba, como si fuera solo una bola de soccer con la cual jugaban ambos.

-Te creías que no estaría preparado para tus simples ataque nena, eres mas que una mocosa. Y aun no me demuestras ser la persona que busco con esa miserable demostración de magia negra. - le dijo con su varita en mano.

Sabía que Voldemort tenía razón no estaba utilizando en su totalidad su magia negra y tampoco tenía intención de hacerlo, aun era consiente de lo que hacía sabía que de la magia negra tomar total control de ella no podría controlar lo que hacía. Así que no estaba en sus planes darle lo que Voldemort pedía, pero tampoco se lo dejaría saber la vida de los que amaba estaba en juego.

El bosque estaba oscuro. Draco escuchaba a el nuevo "Crabbe" respirar algo agitadamente. Se voltio a "verlo" molesto.

-Puedes dejar de respirar asi me desesperas- le dijo tratando de enfocarlo en la ocsuridad.

-Ahh Malfoy es que Crabbe esta en demasiado mal forma física y el que esté nerviosa no ayuda y la colina que subimos mucho menos- dijo Hermione tomando una gran bocanada de aire al final para reponer el perdido.

-Bueno Gran… Crabbe no tenemos de otra así que aguanta- le dijo y siguió caminando. Insultar a Hermione se le hacía un poco mas difícil que a sus compañeros quizás le quedaba algo de la caballerosidad enseñada por su madre. Quizas si fue grosero con ella en un momento fue por tontos prejuicios que ya no creía.

-Si de que aguantaré lo haré, pero por favor dile a tu amigo que los pastelillos y golosinas no son buenos para la salud- dijo y sigio su asenso.

No tardaron mucho en encontrar la puerta principal de el castillo, Draco mantuvo en todo momento su patronusdos pasos delante dé el un dragón de gran tamaño secundado casi a pasos por una nutria.

-Granger, si queremos hacer esto creible hay unas cuantas cosas que debemos plantear, pero la primera es que apagues tu patronus. Obviamente el patronus de Crabbe no es una nutria.

Al momento la chica sin protestar quito el hechizo patronus. Con el Dragón de Draco era suficiente para protegerlos a ambos. Aunque en algún momento también lo apagaría ya que no era bien visto que los mortifagos hicieran patronus, se supone que tenían otros medios de controlar los dementores.

-Ahora lo demás, no hables a menos que sea totalmente necesario. Mantente todo el tiempo conmigo sin alejarte. Ahora entraremos a la mansión, esto pasa a ser tierra de nadie, territorio controlado por mortios y gente que odia a los que no son como ellos de ser descubierta ambos estamos fritos. Así que aunque me cueste aceptarlo aquí uno depende del otro- le dijo fríamente el rubio y Hermione con la cara de Crabbe se limitó a acentir.

Ambos "chicos" se colocaron delante de la puerta principal y tocaron dos veces. Un enmascarado asomó la cabeza y al ver al chico Malfoy acompañado por Crabbe salió.

-¿Qué se les ofrece jóvenes?- preguntó el enmascarado que Draco rápidamente reconoció como Goyle padre.

-Venimos a ver al señor oscuro- se limitó a contestarle Draco.

-Él se encuentra ocupado. ¿Esperaba su llegada?- preguntó en tono de duda.

-No, pero le traemos información de vital importancia. - le dijo el rubio seguro de que eso le daría un pase seguro a su propia casa.

Voldemort esperaba con impaciencia. Luna volvía a concentrarse. Debía darle una mejor demostración de su magia negra si no quería que mataran a su nana ni a su padre. La chica comenzó a imaginarse malas imágenes de su vida. Pero en su mente nada le parecía tan malo como para superar lo que pasaba en ese momento. El miedo era mas fuerte que el enojo. Pero debía hacerlo asi que como pudo y acordándose de el triste momento en que supo que su mami había muerto y rememorando como se habían burlado de ella en el colegio consiguió elevar unos cuantos objetos en el aire y destruirlos con energía negra que Salía de sus manos, era justo lo que había hecho aquella vez en la soledad de la sala de estudios.

-Bueno veo que vamos progresando pero aun no es suficiente- le dijo en su fría voz.

-ESTOY TRATANDO- le gritó con desespero y lagrimas en los ojos Luna. Sentía que ya no le quedaba nada de la paz que siempre la acompañaba, solo sentía desolación y desesperanza.

En ese momento alguien tocó la puerta, de mala manera Voldemort dio la orden de quien fuera que estaba pasara. Un tembloroso enmascarado entró por la puerta. Y se acercó al señor tenebroso. Le dijo algo que a los oídos de la rubia fue imperceptible. Pero hizo que en su cara se dibujara una mueca sonrisa.

-Hazlos pasar, sé que se alegraran de ver mi invitada.- dijo y el hombre se alejo. ¿Qué mas podía esperar la rubia de esa noche?

El rubio camino con paso firme a través de el pasillo que bien conocía y que alguna vez considero su hogar y ahora era un lugar de miedo.

-¿Qué piensas decir?- le preguntó por lo bajo Hermione mientras los conducían al despacho del señor tenebroso.

-Algo se me ocurrirá, ahora hay que buscar la manera de infiltrar a tus amiguitos antes de que vayan a volar la mansión sin haber podido hacer nada.- le dijo Draco- en cuanto estemos en el despcaho debes buscar la manera de escabullirte hasta el area de las cocinas y debes llevar esta sortija- Draco se quitó su anillo poniéndoselo en la mano aHermione- debes entrar al primer cuarto de servicio en el encontraras un armario debes abrirlo, buscar una ranura e introducir el anillo luego di las palabras*"Fúndete ia curazon",*eso abrirá el pasadizo, pero es muy importante que tus amiguitos no entren aun, que se mantengan alertas pero que de ninguna manera entren Granger ¿Entiendes?- le pregunto cerciorándose que la Gryffindor había entendido todas la instrucciones, ella asintió.

En ese momento se abrió la puerta del despacho, ambos chicos entraron. Aunque ya su paso se había hecho menos seguro a ese momento. No tuvieron que esperar mucho cuado se encontraron con la cara sonriente del ser que para ellos era mas despreciable que existía, pero para impresión de ambos no fue con lo único que se encontraron, en medio del despacho y con ojos llorosos se encontraba Luna, quien los miró confundida y Draco podía jurar que veía terror en la mirada de su bella rubia. Respiró hondo y continuo caminando hacia el centro sin volver a mirarla sabía que si lo hacía podía echarlo todo a perder, no quería verla llorar no quería que estuviera allí. Caminaron hacia donde estaba Voldemort y ambos se arrodillaron. Al rubio le impresionó el temple de la castaña en ese momento. Era como estar una cucaracha en un baile de ratones, había puesto su vida en riesgo por salvar la de una amiga. Eso era admirable y hasta el rubio lo reconocía.

-Mi lord venimos a ofrecer nuestro apoyo a la causa- le dijo Draco con su cabeza inclinada.

-Si señor venimos por que estamos cansados de estar en esa escuela llena de inmundos y traidores a la sangre, queremos formar parte mas activa de su lucha- esta vez quien había hablado había sido Hermione en el cuerpo de Crabbe, eso a Draco le pareció hasta casi hilarante si no hubiese sido una situación tan delicada.

-Vaya eso es muy condesendiente de su parte chicos, sé que hará muy feliz a sus padres esto. Saben esto se debe celebrar. Hoy haremos una ceremonia de iniciación especial para ustedes. Vayan a prepararse, que hoy a la salida del sol tendremos una ceremonia.- dijo con voz escalofriante Voldemort.

Ambos chicos asintieron y fueron escoltados fuera del despacho por un mortifago.

-Y tu Lovegood, mas vales que estés lista pronto para darme constancia de tus poderes. Por el momento te daré tiempo de pensar.- luego de decir esto otro enmascarado sacó a Luna de la habitación.

La rubia no dijo nada. Aun continuaba aturdida por la presencia de Draco allí.

-Parkinson- llamó Voldemort a lo que Pansy con una marcada reverencia se acercó.- Tu también formaras parte importante en esta ceremonia de iniciación que tendremos para tus amiguitos esta mañana, sobre todo para Malfoy, ven niña tenemos que conversar.

Pansy con una sonrisa en los labios escucho gustosa el plan. La iniciación en definitiva no era para nada lo que Draco y compañía tenían planeado en su cabeza que pasaría. Todo era cuestión de lealtad.

'''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''

Hasta aquí el capitulo, se que no fue el mas largo del mundo, bueno en realidad fue bastante corto pero no los quería seguir haciendo esperar mientras le seguía quitando y poniendo cosas o en lo que se me ocurria una nueva forma de torturar a la pobre luna jeje eso ultimo es broma no se crean. Espero sus reviews para si saber que la historia no cayó en la pagina de el olvido para mis lectores por mi tardanza!! Los quiero mucho!!!