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Una inadaptada social o un Angel de luz ¿Qué soy? — capítulo 47
Capítulo 45- La treta de la serpiente
Hermione caminaba a toda prisa, o al menos lo más rápido que el poco ejercitado cuerpo de Crabbe le permitía. Draco y ella habían sido llevados a una habitación donde debían vestirse para la ceremonia de esa mañana, se sentía cansada, no sabía por que Voldemort había elegido que fuera tan pronto, pero tampoco tenía tiempo para detenerse a pensarlo. Salió de allí con la excusa de buscar a su padre. El rubio se quedó buscando la manera de salir del atolladero donde se habían metido. Trataría de sacar a Luna de allí. Cuando la castaña casi llegaba a el área de servicio una voz poco familia para ella la hizo detenerse.
-Hijo, me dijeron que me buscabas- le dijo un hombre robusto y enmascarado.
Hermione sintió helar la sangre al oír que la llamaba hijo, eso quería decir que se encontraba frente a la única persona que quizás podría darse cuenta de quien era realmente o mejor dicho quien realmente no era.
-Hola padre- le dijo la chica imitando lo mejor que podía la voz de su odioso compañero de escuela.- si te andaba buscando- aseguró
-Bueno aquí estoy, ¿Por qué te dirigías a las cocinas?- le preguntó en tono algo perspicaz.
-Ah es que me dio hambre y quería ver si podía comer un pastelillo.-esa respuesta llego rápido a su mente, aunque sabía que era bastante creíble puesto que lo único que sabía hacer Crabbe era tragar.
-Bueno no me extraña- dijo en tono de humor el hombre cosa que le dio un poco mas de confianza a Hermione. - Hijo me dijeron que viniste a unirte a las filas- dijo con orgullo el hombre.
-Si padre, es que ya estoy harto de las inmundicias de este mundo- dijo Hermione no haciendo necesariamente alusión a lo que debería. Para ella la inmundicia era ese tipo de gente.
-Vaya hijo veo que has estado leyendo mucho, esas palabras de domingo- dijo burlón el hombre y Hermione no pudo evitar lanzar una carcajada a pesar de la situación porque ni siquiera el padre de Crabbe lo consideraba listo.
-Si padre, aprendo algo de Malfoy- le dijo la castaña admitiendo muy a su pesar que el rubio era el único en esa casa que era algo inteligente.
-Hablando de Malfoy, ten mucho cuidado con ese chico, escuche de buena fuente que el señor tenebroso no confía nada en él y que en la iniciación de hoy piensa ponerlo a prueba, piensa poner a prueba su lealtad.- le dijo en tono de alerta a quien creía su hijo.
-Esta bien padre tendré cuidado, aunque si te soy honesto no creo que Malfoy tenga ninguna doble intención- le mintió descaradamente, aunque ya Hermione a esas alturas estaba confiada, se había dado cuenta que de tal padre tal hijo, Crabbe padre no gosaba de gran sabiduría mental.
-Bueno hijo debo continuar con la ronda nos vemos en la mañana en la ceremonia, hazme sentir orgulloso- fue lo ultimo que dijo, le dio una palmadita en el hombro y salió de allí.
La castaña se permitió respirar en ese momento. No podía creer que había logrado engañar al padre de Crabbe. Ahora con un poco más de prisa recorrió lo que le quedaba de camino. Siguió todas las indicaciones que le dio el rubio y encontró el cuarto que él le había dicho. Introdujo la sortija y dijo las palabras. Al abrir la puerta se encontró con la cara ansiosa de sus amigos.
-Oh por Merlín! estas bien- dijo Ron en un tono de alivio que hizo sonrojar a la castaña. Y en menos de lo que pudo pensar ya lo tenía encima dándole un abrazo.
-Ron, se que estas contento de que Hermione esté bien, pero no te sientes algo raro abrazándola en el cuerpo de Crabbe.- dijo Harry mientras todos miraban la escena contrariados.
-Si verdad- dijo el pelirrojo y se alejo ahora siendo él quien estaba sonrojado.
-Bueno ya, ¿qué nos tenemos que esperar?- preguntó Narci como siempre impaciente.
-La mansión está llena de mortífagos, ya vi a Luna está a salvo aunque por lo que parecía está siendo obligada a algo. Que sea no lo sé ya que solo atiné a verla cuando nos presentamos ante Voldemort- dijo la castaña haciendo todos estremecer con la sola mención del nombre.
-¿Estuviste de frente con esa cosa?- preguntó Ron alarmado.
-Si y no solo eso hoy en la mañana tendremos nuestra ceremonia de iniciación Malfoy y yo- aseguró nerviosa Hermione ante la cara de asombro de todos. Al ver su cara se dispuso a contarles lo que sería su plan de acción.
Draco caminaba de lado a lado como León enjaulado. Se sentía atado de manos en ese momento. Trataba de figurar como llegar a Luna sin ser detectado. Había podido ver claramente el terror en los ojos de la rubia, sabía que algo malo estaba pasando aunque no podía precisar que pasaba exactamente. Sabía que Luna lo había excluido a propósito de sus planes desde el principio quedando esto muy en claro cuando lo dejó inconsciente en su cuarto. Soltó una sarta de maldiciones, sabía que Luna no habría ido a buscarlo a su cuarto en Slytherin si algo realmente serio no estuviera pasando y él en sus ansias de poderla volver a ver no insistió en que le dijera la verdad. Se concentró mas en sus labios, en su cuerpo y en su deseo, que en su alma en el momento de su encuentro. Suspiró desde lo más hondo de sus pulmones. Debían salir de allí, tenía que sacarla sana y salva si no nunca se lo perdonaría. Se sobresaltó al escuchar que alguien tocaba la puerta de la habitación donde se encontraba. Dio la orden de que el que fuera que estuviera en el exterior pasara.
-Hola Draquito- dijo con voz melosa Pansy Parkinson que acababa de hacer su entrada a la habitación con paso lento y casi serpenteando como una víbora. Traía puesto un entallado vestido negro de manga larga, un escote bastante pronunciado en la parte delantera en forma de V y muy corto. También traía unos tacones de aguja.
-Pansy no estoy para ti en este momento, tengo demasiadas cosas en la cabeza como para esto, además me tengo que preparar para la ceremonia.- le espetó en voz venenosa el rubio que lo que tenía ganas era de lanzarle un cruccio a la odiosa serpiente.
-Pues lamento decirte querido que tendrás que sacar un momento para mí, porque lo que vengo a decirte es muy importante. - le dijo ella mientras se sentaba en el borde de la cama y cruzaba la pierna de forma casi indecente.
-Habla- fue lo único que respondió el rubio posando su mirada gélida en la pelinegra.
-Lo que pasará hoy es muy sencillo y elemental. Tendrás que respaldar cualquier cosa que diga yo si no quieres perder a tu rubita adorada- dijo Pansy en tono casi burlesco.
-¿Dé que demonios hablas Parkinson?- le dijo Draco perdiendo la paciencia y tomándola por las muñecas obligándola a ponerse de pies.
-Malfoy crees que soy imbécil y me trago el cuentito este de que vienes aquí por honor o por lealtad a nuestro señor. Te conozco lo suficiente querido y solo trabajas por tus intereses. Sé que vienes buscando salvar a la Lunática, no quieres perder a tu compañera de revolcadas- le dijo la pelinegra posando sus venenosa mirada en el rubio quien la tenía muy bien asida de la muñecas.
Draco la miro un momento vio una frialdad y un odio en los ojos de Pansy que le hicieron revolver el estomago. La soltó de golpe y esta calló bruscamente sobre la cama.
-Parkinson deja de hablar ridiculeces, suenas tan estúpida como te vez- le soltó mientras volteaba a acomodarse la camisa en el espejo, no quería que viera como lo habían tocado esas palabras.
Pansy se puso de pies de nuevo como si lo anterior no hubiese pasado y rozo unas de sus largas uñas por el cuello del rubio.
-Lo único que te digo es eso Draco amor, si no quieres perder a la lunática tendrás que asegurar todo lo que diga si no quedarás al descubierto- fue lo ultimo que dijo antes de salir tongoneandose por la puerta de la habitación.
Sin poderlo evitary de pura frustracióncon los puños Draco rompió el espejo en el cual momentos antes se miraba. Sangre comenzó a fluir de sus manos pero eso no le importó mucho. Ahora si todo se había complicado, sabía que Pansy lo había descubierto y si no le seguía la corriente Luna estaba perdida. Solo no podía imaginar que tramaba la venenosa serpiente. Sabía que nada bueno sería.
La rubia estaba echa un ovillo en la cama, al llegar nuevamente a la habitación su padre ya no estaba en ella. Y ahora no solo era su papá, también su nana estaba en peligro. Esto le había quitado cualquier hilo de esperanza que le quedara, su corazón estaba destrozado. Y otra cosa era ¿Qué hacía Draco ahí? Esto no podía ser peor ahora si estaban en peligro casi todas las personas que amaba. Pero su mente no dejaba de pensar en la presencia de él, ¿qué tramaba?. Si había ido a salvarla ¿por qué aun no se había aparecido en la habitación?Su cabeza le dolía de tanto pensar en todo, sentía por primera vez desesperanza y soledad. Las lagrimas corrían nuevamente por su rostro, no las trató de aguantar, ya de nada valía. Su papá no abandonaba su pensamiento, ¿Dónde lo habrían llevado? o si quizás ¿Lo estaban lastimando nuevamente?. Preguntó a el mortífago que la llevó pero este hizo como si ella no existiera. Y ella sabía que para ellos ella no existía, era un número más en los juegos de su morboso y asqueroso líder. Un taconeo la hizo voltear su cuerpo, se había sumergido tanto en su doloroso pensamiento que no había escuchado cuando la puerta se había abierto. Vio como Pansy Parkinson caminó unos pasos en sus altos tacones y tomó asiento en un pequeño sillón estilo romano que había frente a la cama. Luna se limito a mirarla sin decirle nada, esa chica le causaba repulsión. Algo que en sus 17 años de vida nadie le había causado, solo su líder y ahora ella.
-¿Cómo la estas pasando querida?- Preguntó en un tono tan fingidamente dulce que casi ocasiona que la rubia le pegara.
-¿Qué quieres Parkinson? - le respondió Luna en tono frio.
-Solo saber como estabas, vaya pero veo que no estas de mucho humor.- dijo mientras volteaba la cara mirándose en un espejo de gran tamaño que se encontraba en el cuarto y se acomodaba el cabello- deberías estar mas animada no crees, ya llego tu noviecito Draco a salvar el día- le dijo en tono sarcástico sin dejar de mirarse al espejo.
-No se que hace Draco aquí- le dijo Luna incorporándose, no se sentía capaz de hablar sentada y respirar, sentía que se le helaba la sangre.
-¿Qué no sabes?, vaya que bien conoces a tu hombre!- exclamó poniéndose de pies de nuevo y haciendo sonar sus tacones al paso - ¿Lovegood en realidad creíste que Draco te amó en algún momento?- preguntó en tono sarcástico mirando la cara de la rubia que solo la miraba con cara casi petrificada ante la pregunta- por Merlín, no me hagas reír Lovegood. ¿Qué nunca notaste que siempre una trampa? - mientras dijo esto se acerco a la rubia que estaba estática, con lagrimas en los ojos. - Solo te utilizó para ganar un estatus de mortífago calificado, fuiste su puente de asenso, buscó tu confianza, te hizo creer en él, hizo que lo amaras, decía que te amaba, pero todo fue mentira- le dijo la pelinegra casi al oído.
-NO ES CIERTO- le gritó ya exasperada Luna. No soportaba que nadie se metiera con lo que ella sentía tan real, de las pocas cosas que la habían hecho feliz en el mundo.
-Si lo es nena, en realidad Draco siempre me ha pertenecido como yo le pertenezco a él. Tenemos una pacto casi de nacimiento. No pensaste que por que tu te aparecieras eso acabaría. Fuiste una herramienta y hoy obtendrá los frutos de su trabajo, por que hoy es su iniciación como mortífago, para eso vino. Ya no tendrá que fingir mas contigo, y se que eso lo alegrará, no sabes lo horrible que sintió al tener que hacerse pasar por tu novio. Era casi depresivo para él, siempre me tocaba consolarlo a mi.- dijo con una sonrisa dibujada en sus labios pintados de rojo.
-MIENTES MALDITA ARPIA, MIENTES- le volvió a gritar la rubia mientras su aura se hacia tan negra como la noche.
-Si miento entonces como llegó esto a mi mano- dijo Pansy mientras en ese momento levantaba sus larga mano para mostrarle a Luna como brillaba el anillo del emblema Malfoy sobre esta. - Crees que no sé que te tuvo que obsequiar la de el emblema Black, para darte cierta confianza, pero ese emblema nunca significó nada para él, es un Malfoy de corazón, y como Malfoy necesita a su lado una mujer que sea a su altura, no una desquiciada.-decir esto había sido el jaque mate de todo. En menos de un segundo, Luna tenía a Pansy agarrada al cuello sobre la pared, con una fuerza que de presionar mas se lo partiría. Sus ojos en un total negro al igual que su aura.
-DIME QUE NO ES CIERTO- presionó ella mientras apretaba mas el cuello de la pelinegra.
-O..si… que … es .. cierto- dijo casi sin aire.
La rubia dio un grito tan desgarrador que todos los cristales de la habitación se rompieron en mil pedazos, había tenido tanta potencia que se había escuchado por todo el castillo. Pansy se retorcía sin poder respirar bajo la presión de la mano de Luna, sus oídos habían comenzado a sangrar, ya que sus oídos habían sido lacerados por la cercanía del potente grito. La rubia no aflojo ni un poco, veía como bajo sus manos la pelinegra se quedaba sin aire. Pero sentía que la Luna pasiva y amorosa había desaparecido. Solo sentía odio, dolor y ansias de venganza. La puerta se abrió de repente.
-Luna suéltala- escuchó una voz masculina que le hablaba con algo de autoridad. Sin soltar a Pansy volteo su rostro para encontrarse con tres de sus amigo en la entrada de la puerta. Nick era el que hablaba.
-Luna, amiga se que es una maldita perra, pero tu no eres una asesina Luna- habló esta vez Narci en tono deseperado al ver como la persona que estab frente a ella no era la Luna compasiva que conocía era simplemente un ser oscuro.
La rubia parecía no escucharlos conscientemente, aunque en un momento tomó a Pansy y la lanzó contra la mesa de noche del cuarto quedando esta inconsciente sobre los pedazos de madera. Caminó hacia donde estaban sus amigos. Fue un gran impacto el verla asi, sus ojos negros y la atmosfera que la rodeaba igual. No decía palabra. Simplemente pasó por su ladoy camino a la salida.
-Luna espera- Harry hablo mientras posaba su mano sobre el hombro de la rubia, pero sintió como una fuerza invisible lo lanzó con fuerza contra la pared. Todos se quedaron petrificados mientras la rubia salió volando la puerta de madera en mil pedazos.
Harry se puso de pies con dificultad sentía su espalda adolorida. Narciesi había comenzado a soltar lágrimas mientras inconscientemente su cuerpo temblaba. Nick trataba de figurara en su mente que haría. Esto sería mucho peor de lo que imaginaban, la magia negra de Luna se había desatado. Y sabían que ahora para controlarla sería mas difícil de lo que pensaban. Se encaminaron a buscar al resto de los chicos ahora si necesitarían ayuda casi celestial.
Ahhhh!! No me maten, es que pues se tiene que acabar ya pronto!!! Le estimo unos tres capítulos mas!! Espero me digan que les pareció el capitulo, lo hice con todo mi cariño para ustedes!! Espero poder actualizar pronto!! Besitos!!