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Una inadaptada social o un Angel de luz ¿Qué soy? — capítulo 48

Cap

ítulo 46- Con El alma desgarrada Ya se encontraban todos en lo que en algún momento había sido la sala de la mansión en la que vivía y ahora se había convertido casi en su matadero. Miró como estaban todos los enmascarado que había visto alrededor de casi toda su vida y ante él el señor tenebroso. Ese despreciable ser que tantos problemas le había traido, no entendía como en algún momento tan siquiera había pensado que su ideal era justo. Era solo un ser despreciable detrás de un poder y un solo fin, que no era el que el decía perseguir solo estaba sediento de poder. Mientras daba unos paso mas hacia alfrente se miró, vestía un sobretodo negro, hasta su rubio cabello estaba cubierto por este. Tambien observó como a su lado caminaba el que debía ser su compañero de escuela, pero que en ese momento en realidad era su compañera, compañera que en algún momento había despreciado y que ahora admiraba por su valentía, está también vistiendo el sobretodo negro. Al llegar alfrente se arrodillaron ante el que debía ser su líder.

  • Vaya gran día el de hoy. Siempre para mi es un placer cuando hay jóvenes con este ímpetu y estas ganas de mantener una perfeccion en nuestra raza. Raza que no admite errores, raza que es solo para valientes y fuertes. No para débiles de sangre mezclada o sucia. En nuestro mundo debe haber una pureza, pureza que solo se obtiene de nacimiento y eso es lo que buscamos aquí una pureza en nuestra sangre, una sangre tan potente que pueda perdurar de generación en generación siendo pura y mágica.

Luego de decir esto Voldemort paró un momento para recibir una ovacion de sus seguidores. Draco seguía con sus cabeza inclinada y de rodillas frente a Voldemort pero no pudo evitar voltear levemente su su rostro para mirar a Hermione en el cuerpo de Crabbe que continuaba arrodillado a su lado esta a pesar de tener su cabeza agachada al igual que el rubio tenía sus dientes muy apretados y su cuerpo bastante tenso, se notaba que lo que decía en ese momento el señor tenebroso no era para nada de su agrado.En ese momento agradeció que fuera Granger y no Potter quien estuviera a su lado por que conociéndolo ya se hubiese lanzado sobre Voldemort arruinando su plan. Luego de unos segundos ladeo un poco su cabeza al otro lado y notó dos grandes ausentes en la ceremonia, su padre y su tía, esto le extrañó bastante. Volvio a colocar su cabeza hacia al frente.

  • Ponganse de pies mis jóvenes dicipulos- les ordenó Voldemort y ellos obedecieron. - Ahora extiéndanme su mano derecha y hagan su juramento. Un juramento de lealtad. Juren por su sangre que siempre le serán fiel a su ideal, a su líder y a la causa. Juren que siempre pondrán esto sobre todas las cosas.- les dijo mientras enfocaba sus venenosos ojos en Draco. El rubio le mantuvo la mirada, practicando la mejor oclumancia que había aprendido, no caería ahora que estaba tan cerca. - ¿Lo Jura joven Malfoy?- le preguntó directamente.

  • Lo Jur…- se disponía a decir Draco pero en el preciso momento en que terminaba su frase, sintieron una oleada de energía que hizo estremecer a casi todos los presentes y segundos después la puerta del despacho explotó como si hubese sido de arena.

Todos los presentes incluso Voldemort taparon sus caras para no terminar bañados en astillas voladoras. Los mortifagos retrocedieron al ver entrar a la joven que solo horas antes habían visto llorar y rogar por la vida de su padre de muy diferente manera, se encontraba envuelta en un halo de oscuridad, una presencia tan fuerte y oscura que los hacía estremecer. Draco estaba helado viendo incrédulo la escena, Luna, su Luna tenía sus ojos negros, incluso su cabello de había teñido de negro, algo que no había ocurrido en ninguna de las ocasiones que la había visto ser poseída por la magia negra. Sabía que el momento que mas temía había llegado, su magia negra se había desatado en su totalidad, era lo que Voldemort estaba esperando. La Ravenclaw caminó lentamente hasta Voldemort, pero su vista no se enfocaba en él estaba enfocada en ¿Draco? El rubio sintió como una presión lo levantó del cuello y como su cuerpo se despegaba del suelo. Era como si una mano invisible lo levantara y lo asfixiara sin compasion. Se comenzó a quedar sin aire, sentía sus pulmones se vac{iaban y en vano trataba de luchar con la fuerza que poco a poco sabía le quitaría la vida. Unos Mortifagos se acercaron a defender a Draco pero el que no debe ser nombrado les hizo una señal con su mano para que se detuvieran de una manera muy morbosa como solo el sabia estaba disfrutando el espetaculo.

  • ¿C

ÓMO PUDISTE HACERME ESTO? YO CONFIE EN TI. YO QUE TE DI TODO DE MI MALDITA SERPIENTE ASQUEROSA.- Habló en la voz mas gélida eh inhumana que nadie había oído en la rubia.

  • ¿De..que…hablas…Luna?- le preguntó en un hilo de voz el rubio tratando de respirar y hablar simultáneamente aunque ambas cosas se le estaban dificultando demasiado

  • DE CÓMO LE SIRVES A ESTE MAL NACIDO, DE CÓMO NO TE IMPORTÓ LLEVARTE A QUIEN TE TUVIERAS QUE LLEVAR POR DELANTE PARA HACER TUS PLANES EGOISTAS REALES. DE CÓMO ROMPISTE LO QUE ME QUEDABA DE CORAZÓN.- Le dijo haciéndole mas presión.

  • ¡¡Luna le partiras el cuello!!- se escuchó un profundo grito salir desde lo profundo de la garaganta de quein se supone fuera Crabbe. La rubia dejó de mirar al rubio y enfocó la vista en el chico robusto en el suelo. Sin contemplaciones y con un simple movimiento de su mano lo lanzó contra una pared dejándolo incosnsiente.

En ese preciso momento y oportunamente para Draco, se escucharon unos pasos haciendo entrada por la puerta. Todos miraron para ver como con varita en mano entraba Harry, seguido por Ron,Ginny,Neville, Narci y Nick.

  • Vaya pero miren quien se une a nuestra fiesta, Potter y compañía. Que grata sorpresa.- dijo Voldemort dando una risa estridente como si lo que ocurriera fuera lo mas normal y feliz del mundo.

  • ¡¡Eres un Maldito imbécil!!- se limitó a decir Harry. Apuntandole con su varita.

  • ¡¡¡Harry!!!, Luna- dijo Narci mientra señalaba la rubia que seguía extragulando a Malfoy.

  • Luna suelta a Malfoy, no querras tener su muerte en tu consiencia nena- dijo en tono algo vasilante Harry no quería que ella lo golpeara nuevamente.

  • YA ESTOY HARTA QUE ME DIGAN QUE HACER- gritó a viva voz la rubia pero en ese momento soltó al rubio quien cayó al suelo.

  • No te quiero decir que hacer Luna, solo no quiero que hagas algo de lo que después te arrepientas. - le dijo Harry tratando de razonar pero sabí que esto era imposible, Luna no era Luna.

  • Que buen amigo Potter. Pero lo que quieres es que no deje salir ese poder que tienes esta chica. Ella va a ser grande, juntos alcanzaremos la grandeza Luna. Tu poder es uno que no puede desperdiciralo. Y nadie merece la pena suficiente como para que te lo aguantes. Vamos únete a mi y serás alguien, serás muy poderosa. - le dijo en el tono de voz mas tentativo que tenía, todos los presentes parecían congelado en su sitio. Ni siquiera por que todos tenían sus varitas fuera hacían algo era uan escena demasiado irreal para que alguien la creyera.

  • No me uniré a ti ser putrefacto. Eres solo un mago de cuarta que se cree superior pero que algo tan sencillo como la fuerza del amor te desvarata como una nenita, ya una vez fuiste derrotado peste y lo serás dos veces y tres y cuatro, no eres nada - Luna hablaba enfocando sus negros ojos en Voldemort esta vez.

  • Sabes eres una mocosa que no sabe nada de nada. Simpre has sido una inadaptada social, rechazada por todos y con las ideas mas locas y estúpidas. Te estoy ofreciendo que por primera vez en la vida seas alguien.- le dijo venenosamente.

  • Mientes imbécil, solo quieres matarla- esta vez se escucho esa voz proveniente del piso. Draco se incoporaba poco a poco del suelo mientras habalaba.

  • Mira quien habla de mentira, el mocoso Malfoy. Quien estuvo todo el tiempo bajo mi mando, enamorándote haciéndote confiar en él, para que, para que al fin y al cabo terminaras en mis manos.- Voldemort dijo y se acercó a Draco. Pero cuando lo hacía vio como Crabbe se acercaba varita en mano, había una cambio en él su nariz se estaba afinando y su cabello creciendo.

  • No lo toques - le dijo en tono de voz mas femenino.

  • Vaya por lo que veo tenemos toda la bandita Potter aquí- dijo el que no debe ser nombrado soltando una risita ante el acto de Hermione.

Este comentario fue como activar un tipo de sensor de alerta en las cabezas de los chicos todos varita en alto se pararon justo al lado de Hermione haciendo prácticamente una barricada entre Draco, el señor tenebroso y Luna. La tensión se podía sentir en los presentes. Pero nadie hacía nada.

  • Luna sabes que Draco no te engaña- dijo esta vez Hermione quien seguía frente a Draco que ya se había incorporado.

  • Claro que lo hizo, y lo hizo conmigo. Vaya veo que fue buen actor si pudo engañarte Crabbe o bueno debo decir Granger.- dijo haciendo entrada Pansy con muy mala facha y con sus oídos aun sangrando.

  • Eso no es cierto- afirmó Draco, saliendo de detrás de Hermione y dando la cara.

  • Si lo es, no te hagas el inocente, ya deja de fingir estas con nostros ahora. No es necesario amor. Aquí tengo el anillo que me diste- dijo levantando su mano.

Este momento es como si le hubiesen echado un valde de agua sobre Draco. Como refutaría eso, él no le había dado ese anillo. Es anillo que tenía pansy ahora había pertenecido a su madre, había sido un regalo de bodas de su padre y tenía la insignia Malfoy. Pero sabía que ella los últimos días de sus vida no lo usó. Su padre en definitiva debía habérselo facilitado a Pansy. Ahora como haría que Luna creyera en él. Ya entendí lo que pasaba, y en definitiva era todo peor de lo que pensaba.

  • Luna sabes que yo no le dí ese anillo- le dijo dirigiéndose a la rubia, pero su expresión era tan vacía que sintió que su corazón se partía en miles de pedazos.

  • NO, NO LO SÉ MALFOY POR QUE VINIENDO DE TI NO SÉ NADA. LO QUE SI SÉ ES QUE ME UTILIZASTE Y AHORA LO PAGARAS, PERO PRIMERO LO PAGARÁ ELLA.- la rubia dijo esto pero antes de que nadie pudiera hacer nada vieron como Pansy volaba por los aires y asotaba con toda la fuerza contra una puerta de vitrales, los vidrios se rompieron en pedazos y un vidrio de gran tamaño atravezó su garganta, haciendo esto que la pelinegra callera al suelo en un gran charco de sangre agonizando.

Ese fue el momento en que todo el mundo se descontroló, el movimiento rápido fué como si hubiese activadoun control remoto . De pronto de algún lugar se susitó un hechizo y con eso la batalla. Hechizos volaban de un lado para otro, los jóvenes magos corrieron a la entrada del despacho donde podían tener quizás un poco mas de posibilidad de sobrevivir. De la entrada principal se oyó un gran estruendo y no fue sorpresa ver aparecer atarvez de esta una gran cantidad de magos. La Orden del Fenix hizo su entrada.

A pesar de que todo ocurría tan deprisa, en la cabeza de Draco todo pareció correr en cámara lenta. A él no le importó estar en medio de una batalla, ni que un hechizo lo golpeara, lo unico que hizo fue acercarse a Luna. Quien estaba de pies en el medio de todo, hechizos pasaban muy cerca pero ninguno la tocaba parecían rebotar sobre ella. Por un momento trató de buscar con su vista al señor tenebroso, pero parecía haberse desvanecido. Sabía que si había alguna posibilidad de sacar a Luna de allí era esa, pero como hacerlo sin que lo friera era una buena pregunta. Cuando ya casi llegaba a ella sintió como una mano sobre su hombro lo hizo detener. Al voltear se encontró con quien menos quería ver.

  • Coldstain no estoy para ti ahora, tenemos que rescatar a Luna.- le dijo de mala manera.

  • Malfoy en serio crees que te podras acercar a ella sin que te haga puré?. Lo menos que queremos ahora es que siga incrementando su ira.- le dijo Nick quien se volteó a contraatacar un hechizo que un mortifago le acababa de lanzar.

  • ME IMPORTA UN COMINO- le dijo y se dispuso a caminar, pero en ese momento de un solo alón Nicholas lo lanzó al suelo.

  • Malfoy no te hagas el héroe , la vida que esta en juego además de la de todos aquí es la de Luna, y no la arriesgaré solamente por que eres un imbécil- le dijo y sin decir mas se puso de pies y caminó hacia la rubia, que parecía estar en un estado de catatonia extraño. Como pudo tomó a Luna en su brazos. Pero no pasaron dos segundos cuando Luna volvió a hacer resonar por todo el lugar el grito estrundoso que había dado escaleras arriba, este hizo a todos los presentes taparse los oídos. Nicholas cayó al suelo como si lo que le hubiese lanzado la rubia hubiese sido un cruccio. Con sus oídos sangrando. La rubia como si esto hubiese sido nada salió al corredor y se perdió de vista de todos.

  • Vaya Buen plan Coldstain- dijo Draco con sarcasmo, que sin mas se puso de pies y comenzó a correr hacia la dirrecion en que luna se había ido aprovechando el momento en que todos aun se encontraban aturdidos.

Corrió por el pasillo de la mansión varita en mano. Estaba dispuesto a atacar a cualquiera que se interpusiera en su camino. Nada le importaba mas en ese momento que poner a salvo lo único valioso que le quedaba en la vida y eso era Luna. Se detuvo un momento necesitaba concentrarse, ya que buscar sin rumbo en ese momento no era una opción. Al detenerse escuchó unos sollosos provenientes de un lugar cercano. Sin bajar su varita y con paso vacilante se dirigió hacia donde se escuchaban los sollosos muy conocidos para él.

En el despacho las cosa no iban tan bien. Harry contratacaba un ataque proveniente de uno de los encapuchados cuando escuchó a Ginny gritar a su lado. Un hechizo le había pegado justo en el hombro. Sin pensarlo mucho mas y con un hechizo aturdidor dejó fuera de combate al Mortio con el cual peleaba y se dirigió a ayudar a Ginny. Esta se encontraba en el suelo herida, pero a pesar de todo no había dejado de pelear como toda uan Gryffindor, ya que aun en el suelo seguía lanzando hechizos defensores.

  • ¿Estas bien?- preguntó muy preocupado el pelinegro mientras la ayudaba a ponerse de pies.

  • Si, es solo mi hombro- dijo Ginny que miraba su brazo y parecía tener un rasgo de quemadura. En ese momento al levantar la mirada de su boca salió un grito- Harry cuidado -girto mientras veía como casi con impotencia un mortifago lo atacaba por la espalda.

Harry se dio la vuelta, pero estaba muy cerca. Casi no había llegado a cubrirse cuando escuchó que alguien tras de este convocaba un hechizo, haciéndolo caer totalemnte aturdido, no fue una gran sopresa ver que Narciesi era quien había salvado a Harry de ser pulverizado por el hechizo del mortifago.

  • Gracias- alcanzó a decir este.

  • Ni lo menciones, solo no bajes la guardia si, recuerda que la guerra ah comenzado y tu sobre todos tienes una tarea importante que hacer.- le dijo la pelinegra y luego se retiró para seguir peleando la batalla.

  • Si Harry, Narci tiene razón- le dijo Ginny.

  • Solo mantente a salvo si, no quiero que te vaya a pasar nada.- le dijo el ojiverde y se dirigió a la batalla junto a Narci.

Ginny respiró hondo y también entró en acción. Era genial ver a la orden del fénix peleando, era casi artístico la forma en la que bloqueban hechizos y contratacaban.

Draco entró con paso vacilante, y efectivamente como lo había pensado ahí estaba su rubio angel. Pero se detuvo en seco cuando vio que la chica se aferraba a algo mejor dicho a alguien con fuerza. Sus lastimeros sollosos eran casi punales a su corazón. Mientras mas se acercaba mas temia por el estado de Luna. Pudo ver como aun agachada sobre sus rodillas en sus brazos acunaba el cuerpo inerte de Xenophilus, el padre de la rubia. Se podía ver sangre brotando de su nariz y boca. El vestido de la rubia estab de igual manera empado en sangre. No quería que lo que sospechaba fuera cierto pero mientras mas se acercaba mas lo confirmaba. No sabia que hacer asi que decidió hacer lo que sentía, colocó su mano sobre el hombro de la rubia, quien pareció ni sentir el tacto de él estaba demasiado envuelta entre lagrimas y sollosos histéricos.

  • AYUDALO, SALVALO POR FAVOR, SALVALO- Habló repentinamente la rubia.

Draco hizo primero lo que le pareció mas obvio y esto era verificar si el hombre tenia pulso, si su corazón aun latía. Su miedo se volvia realidad, no había pulso en su cuello. No tuvo que decirle nada, sabia que ella lo sabía. Se veí tan dolida como nunca la había visto, incluso parecía ni notar que él estaba allí, su sufrimiento no permitia la entrada de otro pensamiento que no fuera ese. El no soportaba verla así destrozada nuevamente, su ángel de luz inundada en total oscuridad en ese momento. Su dolor tan palpable que hacia el ambiente insoportable, casi irrespirable el aire. Sabía que tenía que sacarla de allí, ¿pero cómo? Como haría para que dejara allí el cuerpo sin vida del hombre que le había dado la de ella, aquel que había guidado sus pasos tanto como podía. Draco cavilaba todo esto frustrado sin encontrar una solución lo suficientemente rápida, tampoco se atrevía a hacer ningún movimiento que fuera a alterar a la rubia. De pronto y ante los ojos incrédulos del rubio la oscuridad de la habitación empezó a cesar siendo suplantada por una intensa luz blanca, ya Draco había visto esto e incluso lo había experimentado en sus momentos de intimidad con la rubia pero nunca dejaba de impresionarlo. La luz salía de ella era casi etéreo, hermoso e impactante a los ojos de cualquiera. Estático y sin habla Draco vio como las manos de Luna se movían al inerte pecho de su padre, allí la poso con mucha ternura y entre sollozos los labios de la rubia se comenzaron a mover en una especie de canto, una canción de cuna.

"Durmiendo bellos ojitos Soñando con cosas bonita En el mundo de los sueños nada te dañará Pero recuerda siempre que has de volver a mi Ya que con amor espero ah que Tus bellos luceros vean a luz del día Y Si un día tus ojitos no se abrieran por el egoísmo de Morfeo Te iría a buscar al mismo mundo de los sueños Por que eres mi pequeño Lucero Quien llena mi vida de luz"

La Rubia termino de cantar con voz trémula y ahogada.

  • No puedes dejar a tu lucero, no me puedes dejar papá, no tu también. No aquí, no ahora, No así- le suplicó a su padre mientras lagrimas brotaban como agua cristalina de sus ojos sin que la luz blanca cesara.

Impresionantemente de golpe el pecho de Xenophilus Lovegood comenzó a moverse y el lugar se llenó de una ronca toz que salió de su boca, eran sus pulmones tomando aire nuevamente. Los ojos desorbitados del hombre se abrieron y se enfocaron en los de la rubia que estaban llenos de lagrimas.

  • La ví hija… tu mamá la vi… hermosa…- el hombre hablaba casi sin sentido- escuché tu voz… sentí tu presencia dentro de mi… ella prometió que siempre estaría ahí para mi y volvi. Tu me necesitas…

Al escuchar esto Luna abrazó a su papá, quien correspondió el abrazo a pesar de lo débil que estaba. En ese momento el Rubio después de ver la increíble escena reaccionó.

  • Luna, sé que quizás tengas dudas, pero necesito que salgamos de aquí, juro explicarte todo, lo juro pero necesito que estés segura primero. Necesito que salgamos de aquí ya- le dijo Draco en tono algo autoritario para que no se notara así el shock que lo embargaba.

  • Como confiar en ti Draco, como después de lo que vi hoy, después de ver a Pansy con ese anillo- le dijo en voz cansada ya ni siquiera había molestia.

  • No se como hacer que confíes, no tengo nada para probarte lo importante que eres para mi solo lo que siento.- le contento sinceramente el rubio.

Luna lo miró un momento, luego miro a su padre, herido e inconsciente, pero vivo.

  • No sé como voy a enfrentar al mundo después de lo de hoy Draco, pero lo que si estoy segura es que quiero que mi padre este seguro, quiero que salga de aquí con vida, si dices amarme lo harás- le hablo la rubia.

Un estruendo sonó en el pasillo exterior de la habitación en que se encontraban, y sin más aviso un grupo de enmascarados entró a la habitación. La rubia se puso enseguida de pie protegiendo a su padre, el rubio hizo lo mismo. Todo pasó muy rápido hechizos volaron por la habitación de una lado a otro en un momento uno golpeó de lleno a Draco en el pecho mientras trataba de desviar uno que iba hacia Luna. Casi inmóvil Draco vio incapacitado de hacer algo como dos de los enmascarados tomaban a Luna y la sacaban de la habitación, mientras lo último que escuchó fue un grito de : "DRACO PROTEGE A MI PADRE"

El hechizo había dejado a el rubio casi incapasitado, pero como pudo se puso de pies, en cuanto habían sacado a Luna todos los enmascarados habían abandonado la habitación, dando claro cual era su objetivo principal. En vano Draco trato de buscar por los pasillos, pero no había rastro de Luna ni de los Mortifagos. El rubio regresó con Xenophilus quien segui inconciente, le dolía mucho el pecho, ni siquiera reconocía el hechizo que le había pegado, pero en ese momento le importó poco. Sacó nuevamente su varita y convocó un patronus. La forma de un Dragón apareció frente a él, el rubio le habló.

  • Potter estoy en una de las habitaciones principales superiores con xenophilus, tienen a luna- fue lo que dijo y luego hizo partir el dragón a su destino.

Exhausto y ahora lleno de preocupación de recostó sobre el suelo, donde de pronto todo se volvió negro.