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Harry Potter y los demonios antiguos — capítulo 28

Llegaron a castillo y rápidamente se dirigieron a dejar sus cosas a sus salas comunes, y después se dirigirían al gran comedor, claro que apenas llagaron a la sala común se encontraron con Amanda y Ginny quienes parecían muy contentas de ver llegar a los chicos, cosa que les extraño demasiado, ya que tenían cara de querer contar algo que les había pasado, así que apenas Harry, Ron y Hermione dejaron sus cosas en sus habitaciones se reunieron con las chicas.

  • ¿Cómo lo pasaron? – dijo Harry.

  • Podríamos haberlo pasado mejor – dijo Ginny.

  • ¿Qué ocurrió? – preguntó Ron – alguien las atacó.

  • Por suerte no – dijo Amanda – ya que no lo hubiese contado.

  • Entonces – dijo Hermione - ¿qué les pasó?

  • Nada – dijo Ginny – solo que todos olvidamos que tenemos que estar juntos por el asunto del sello de las llaves.

  • Se nos olvido eso – dijo Harry comprendiendo lo que les había pasado.

  • Tuvimos todo el fin de semana teniendo problemas con los hechizos – dijo Ginny – por lo que tuvimos que sacarnos las llaves para que la mamá de Amanda no se diera cuanta.

  • En todo caso – dijo la chica – había olvidado la sensación de poder que te entrega la llave cuando la tomas.

  • Yo pensaba que explotaría – dijo Ginny.

  • Bueno – dijo Harry – por lo menos sabemos que no podemos separarnos hasta que se nos indique.

  • Me parece bien – dijo Ron.

  • Mientras eso no nos obligue a vivir para siempre juntos – dijo Hermione.

  • Pues si es por mantener el equilibrio de la magia – dijo Harry – no nos quedaría otra cosa más que hacerlo.

  • Será mejor que bajemos – dijo Ron – Shahalaa tiene que estar esperándote.

  • Vamos – dijo Harry.

Salieron de la torre del fénix y se dirigieron al comedor, en que estaban el resto de los alumnos del colegio hablando acerca de lo bien que lo habían pasado durante el fin de semana, y a pesar de que Harry no había dormido mucho, solo el haber estado fuera del castillo y sin las preocupaciones de los exámenes había sido motivo suficiente para haber tenido un descanso acogedor.

Una vez terminada la cena, cada chico se retiró a su sala común, ya que al otro día comenzarían los exámenes de fin de trimestre, cosa que no le hacía gracia a los chicos, pero entes de acostarse, Harry recordó la pregunta que le había querido hacer a Hermione con respecto al mapa, por lo que los cinco se dirigieron al cuarto de Ron, una vez dentro la chica explicó a Amanda y Ginny lo que había ocurrido en su visita al cementerio.

  • Entonces con Ron nos quedamos – dijo Hermione – ya que queríamos preguntarle al administrador como hacía que el mapa mostrara el camino.

  • El viejo nos miró como bichos raros – dijo Ron – pero Hermione le dijo que había quedado sorprendida.

  • Así que el viejo me explico que con magia antigua se podía crear marcas en los mapas, claro que solo para mostrar el camino entre dos puntos dentro de un mapa previamente hecho.

  • ¿Les comentó que hechizo era ese? – preguntó Ginny.

  • Desde luego – dijo Ron – nos contó que usaba el encantamiento Mostraum guius para señalar los puntos en el mapa y que este buscaba de inmediato el camino más corto entre los dos puntos.

  • Además nos dio el título del libro en donde encontró el hechizo – dijo Hermione – y adivinen que.

  • ¿Qué cosa? – dijeron Harry, Amanda y Ginny.

  • Que ese libro lo tenemos a mano ahora mismo – dijo la chica mirando a Harry.

  • ¿Te refieres al libro que me regaló Bill? – dijo Harry.

  • Uno de los libros que te regaló Bill – dijo la chica – recuerda que eran tres libros de magia antigua y otro de hechizos olvidados.

  • ¿Y en cual se supone que sale? – preguntó Harry.

  • Magia antigua avanzada para expertos – dijo Hermione.

  • Que, ¿acaso también tienes ese libro? – preguntó Amanda.

  • Si – dijo Harry – pero una vez traté de hacer unos hechizos, pero no me resultaron, así que lo guardé en el baúl y no lo he vuelto a sacar.

  • Si serás – dijo Amanda – y yo haciendo reservas para poder leerlo.

  • Ya sabes – dijo Ginny – para la próxima le preguntas a Harry antes.

  • Bueno en todo caso – dijo Hermione – sabemos que en ese libro podemos encontrar varios hechizos de magia antigua que nos pueden servir.

  • Pero mejor lo dejamos para otro día – dijo Ginny – ya que mañana partiremos con los exámenes de fin de trimestre y quiero que me vaya bien.

Ya sabiendo que disponían de mayor información acerca de cómo poder terminar el mapa, Harry se fue a acostar, ya que por experiencia sabía que los exámenes serían difíciles, aunque esperaba obtener buenas notas, entonces se acostó tranquilamente y se durmió profundamente, pero logró despertar a tiempo para comenzar la semana de los exámenes.

Al ser exámenes de términos de trimestre eran cortos y solo se referían a la materia que habían visto durante el trimestre, por lo que resultaba sencillo para Harry, Ron y especialmente Hermione, por lo que eran dos exámenes diarios y obviamente respetando los horarios de clases, por que partirían con el de defensa contra las artes oscuras.

  • Bueno – dijo el profesor – comenzaremos con el examen, las primeras dos horas harán la parte escrita y después una leve prueba práctica.

El examen en verdad que no estaba complicado, por lo que Harry pudo terminarlo rápidamente, al igual que sus amigos, el resto de los chicos de la casa del fénix tuvieron algunos problemas, pero de igual manera lograron hacerlo, por lo que cuando terminó el tiempo, el profesor conjuró los exámenes y después de guardarlos en su escritorio comenzó con la parte práctica.

  • Veremos – dijo el profesor – como hemos dedicado este trimestre al bloqueo de maldiciones, especialmente el imperius probaremos el resultado, cada uno de ustedes deberá bloquear el hechizo.

  • Eso será todo – preguntó Rosa.

  • No es tan así – dijo el profesor – ya que además deberán aplicar el contramaleficio adecuado a una persona controlada por ella.

Así que comenzaron el examen, Harry no fue elegido para servir como persona que estuviera bajo los efectos de la maldición, ya que como era sabido por casi todos él tenía una gran resistencia a ser controlado por otra persona, pero cuando le llegó su turno apenas si alcanzó a bloquear la maldición antes que le llegara, y es que los movimientos de varita eran aún muy complicados para él.

  • Bueno Harry – dijo el profesor – ahora deberás quitarle la maldición imperius a la señorita Stone, así que cuando gustes imperius – dijo el profesor apuntando a Darla y poniéndola bajo los efectos de a maldición.

  • Impedinperus – dijo Harry apuntando a Darla y entonces sintió como había algo que impedía liberar la mente de la chica, por lo que comprendió cuando el profesor dijo lo difícil que podía llegar a ejecutar una liberación de mente, pero finalmente lo consiguió.

  • Vaya señor Potter – dijo Hunter – en verdad que es un mago muy difícil de vencer, sobretodo por su control mental.

  • Gracias – dijo Harry – pero me costó mucho liberarla.

  • Es en parte porque yo no lo dejaba – dijo Hunter – y por otro lado le pedí a Darla que intentara oponerse a la liberación, para ver si podías lograrlo.

Así pasó el resto de la semana y los exámenes resultaron algunos fáciles y otros algo más difíciles como el de pociones y transformaciones, pero en el examen de mitología pasó algo que Harry había temido, ya que después de clases Andrea le pidió a Harry que se quedara porque quería hablar con él, así que de inmediato supo que era para preguntarle acerca la incursión en su cuarto.

  • ¿Qué es lo que necesitas? – trató de preguntar Harry con toda naturalidad.

  • Saber si fuiste tú el que entró en mi cuarto el otro día – dijo ella.

  • ¿Y para que querría entrar en tu cuarto? – preguntó Harry.

  • No lo sé – dijo ella – pero de algo estoy segura y es que tu entraste al cuarto.

  • ¿Y porque tan segura? – preguntó Harry.

  • Por que estaba bajo una capa invisible – dijo ella – y no son muchos los chicos que tienen una dentro del castillo.

  • Pero pudo ser cualquiera – dijo Harry.

  • Vamos – dijo ella – dime la verdad esta vez.

  • Ya te dije que no sé de lo que me hablas – dijo Harry.

  • Esta bien – dijo ella – te creo, ahora puedes retirarte.

  • Nos vemos luego – dijo Harry.

  • Harry – dijo Andrea antes de que Harry se retirara - ¿Te gustó lo que viste?

  • La verdad es que si – dijo Harry sin darse cuanta de lo que había hecho.

  • Ves que fuiste tu – dijo ella y Harry quedó pálido.

  • Bueno, este – trató de pensar Harry, pero en ese momento su mente quedó en blanco.

  • Ahora me dirás lo que hacías en mi cuarto – dijo Andrea

  • Si te dijera que llegué ahí sin querer ¿me creerías? – preguntó Harry.

  • Desde luego que no – dijo ella – porque sé que estaba ahí queriendo y buscando algo

  • Estaba ahí – dijo Harry – pero no buscaba nada.

  • ¿Entonces? – preguntó ella.

  • Es que encontré un pasadizo en uno de los corredores y me trajo hasta tu cuarto – dijo Harry – cuando entre me topé contigo durmiendo sin ropa y me puse nervioso, así que me di vuelta para salir pero el pasadizo había desaparecido, u ahí fue ciando de me cayó uno de tus adornos y despertaste, como no sabía como reaccionarias si me pillabas decidí dormirte y luego te puse en tu cama y te tapé.

  • Y donde estaba ese pasadizo – dijo Andrea.

  • Cerca del unos de los cuadros de los frailes – dijo Harry – el problema es que tropecé por ir corriendo y entré en él.

  • Bueno – dijo ella – espero que no se vuelva a repetir.

  • Eso te lo aseguro – dijo Harry mirando los ojos de la chica.

  • Eso espero – dijo Andrea – o si no me veré en la obligación de contárselo a Hoockword.

  • No te preocupes – dijo Harry – no se repetirá.

  • Otra cosa – dijo ella - ¿cómo lo hiciste para estar a la misma hora en la habitación de Kupplenklain?

  • Ese si que no fui yo – dijo Harry.

  • Ahora si tengo que creerte – dijo ella – y que sería muy raro que hubieses sido tu, pero algo me dice que si sabes quien fue.

  • Creo que mejor me retiro – dijo Harry – Shahalaa me tiene que estar esperando.

  • Por cierto – dijo Andrea – es una chica muy linda, espero que te trate bien.

Harry dejó el despacho de Andrea, pero ella estaba convencida de que Harry no le había dicho toda la verdad, pero como eran amigos no le contaría a nadie para no meterlo en problemas, otra de las cosas de las que estaba segura era que Harry y sus amigos estaban buscando algo en el castillo, pero no tenía idea que era, pero si se trataba de algo importante tarde o temprano lo sabría.

  • Tienes los instintos básicos de las hadas – le dijo una voz familiar desde su espalda.

  • ¡Laurelin! – exclamó Andrea – ¿Cómo llegaste hasta acá sin que nadie te viera?

  • La reina creó un portal que nos trajo hasta acá – dijo el hada – claro que ella espera encontrar a Harry y sus amigos en sus cuartos, pero yo le pedí permiso para pasar a verte unos minutos.

  • En verdad no me esperaba tu visita – dijo la chica - ¿Cómo están las cosas en tu mundo?

Durante un rato el hada habló con Andrea acerca de las cosas que pasaban el mundo, claro que omitió varias cosas que sabía que no podía contar, y menos a una chica a la que había conocido hace poco aunque fuese descendiente directo de su hermana, pero aun así Andrea ya sabía lo suficiente acerca de las llaves de poder y los demonios como para comprender la preocupación de todos, mientras tanto Harry y sus amigos estaban en el comedor, claro que mientras eso pasaba, todos sintieron como la voz de Eorwen les indicaba que los estaba esperando en el cuarto de Harry.

  • Acabo de recordar que tengo que terminar un informe espacial para artes oscuras – se levantó Ginny y salió en dirección a su cuarto.

  • Yo tengo que estudiar para mañana – dijo Amanda – magia antigua está algo complicada.

  • Es cierto – dijo Shahalaa – creo que también me retiro, nos vemos mañana Harry.

  • Te acompaño – dijo el chico para no parecer despreocupado.

Todos se pararon al mismo tiempo, claro que disimularon un poco y salieron del comedor calmadamente, pero apenas estuvieron fuera del alcance de la vista corrieron en dirección a la torre del fénix para ver que es lo que había ocurrido. Mientras tanto Harry había dejado a Shahalaa en la torre del dragón (que era la que estaba más alejada de la torre del fénix) y ahora se encontraba corriendo en dirección a su cuarto, cuando llegó entró corriendo y se encontró con la hermosa figura de la reina de las hadas.

  • Que bueno verte – dijo ella.

  • ¿Cómo esta? – dijo Harry.

  • Haciendo muchos preparativos – dijo la reina – claro que tenemos que afinar los últimos pasos.

  • ¿Qué es lo que tenemos que ver nosotros? – preguntó Hermione

  • Mucho – dijo ella – ya que como saben esperamos contar con su apoyo durante una batalla si se llega a realizar.

  • ¿Crees que les sirvamos de algo contra los demonios? – preguntó Amanda

  • Desde luego – dijo ella – pero necesitaran entrenarse un poco.

  • ¿En verdad que no lo hemos hecho como deberíamos? – dijo Ron.

  • Lo sabemos – dijo Eorwen – es por eso que durante la semana que tendrán libre irán con nosotros a entrenar, desde luego si es que aceptan.

  • Claro que aceptamos – dijo Harry – por lo menos cuantas conmigo.

  • Y conmigo – dijo Ron – no me voy a hacer a un lado cuando todavía puedo servir de algo.

  • Sabe que también cuanta conmigo – dijo Hermione

  • Y conmigo – dijo Amanda – por lo menos para demostrar que no se equivocaron en darme la oportunidad de conocerlos.

  • No seré la única que se quede din entrenar – dijo Ginny – además que para algo como esto es que nos prepararon durante las vacaciones.

  • Sabía que aceptarían – dijo ella – pero debo advertirles que será algo muy duro, más duro que su entrenamiento anterior.

  • Esos los hicimos en una semana – dijo Ron.

  • Bueno – dijo Eorwen – ahora los dejo, recuerden que vendré por ustedes el sábado por la mañana, así que tengan todo listo.

Eorwen se retiró del cuarto de Harry dejando a los chicos muy contentos con la noticia de que irían nuevamente a uno de los reinos, claro que de inmediato pensaron en el tipo de entrenamiento que haría si es que iba a ser más pesado que el anterior, después de eso Hermione le hace un comentario a Harry acerca de algo que no había considerado, y que no podía dejarlo pasar tan ligeramente.

  • ¿Qué harás con Shahalaa? – preguntó ella.

  • No lo había pensado – dijo Harry - ¿qué me sugieres?

  • Primero veamos que es lo que tiene pensado hacer ella durante sus vacaciones y luego decidimos que hacemos para que ella nos se entere de lo que harás.

  • Me parece una buena idea – dijo Harry.

Así que se acostaron y quedaron dormidos, y al otro día cuando siguieron con los exámenes los hicieron lo más rápido posible, ya que estaban muy entusiasmados con la idea del entrenamiento, mientras así que ese día durante el almuerzo se juntaron con Shahalaa para ver que es lo que haría ella, por suerte para todos la chica tenía otros planes en los que ni había podido incluir a Harry.

  • Mamá me pidió que la fuera a ver – dijo ella – así que iré a casa.

  • Es una lástima – dijo Harry – yo quedé de ir a ver a mis padrinos.

  • En todo caso no me habrías podido acompañar – dijo ella – no mientras no se resuelva el problema de mi matrimonio.

  • Espero que te vaya bien – dijo Harry - cualquier cosa me escribes.

  • Bueno – dijo ella – pero por lo menos espero que dediques todo tu tiempo libre a estar a mi lado.

  • Como quieras – dijo Harry.

  • Bueno – dijo Ron – nosotros nos retiramos, ya que el examen de transformaciones empezará luego.

Harry se quedó un momento con la chica y después cada uno de ellos se retiró a sus respectivas clases, así que después del examen Harry se junto nuevamente con Shahalaa, cenaron juntos y después dieron un largo paseo por los terrenos del colegio hasta que se dieron cuenta de que era muy tarde y cada uno se fue a su sala común. Harry vio como Ron seguía estudiando los encantamientos duplicadores.

  • ¿En que crees que consistirá el entrenamiento? – dijo Ron.

  • No lo sé – dijo el chico – solo espero que podamos hacerlo bien.

  • No he podido pensar en otra cosa que no sea ese entrenamiento – dijo Ron.

  • Será mejor que te concentres en los exámenes que tendremos mañana – dijo Harry – encantamientos es fácil, pero seguimos teniendo problemas en ocultismo.

  • Pero si la profesora supiera toda la práctica que hemos hecho d seguro que nos haría aprobar el curso con un 10 – dijo Ron.

  • No lo dudo – dijo Harry – pero aun tenemos problemas con los hechizos desilucionadores.

Luego cada uno se retiró a su habitación, y Harry se quedó dormido casi al instante, durmió algo intranquilo, ya que él también estaba más preocupado por el entrenamiento que por otra cosa. Ginny fue quien lo despertó, así que por lo menos tuvo el tiempo suficiente para ducharse y desayunar antes de comenzar con el examen de encantamientos, y Harry no se equivocó al pensar que el profesor no les exigiría mucho.

El otro examen, el de ocultismo también fue algo más sencillo de lo que ellos habían esperado, por lo que salieron rápidamente, al fin con la sensación de relajo que existía al saber que ya habían terminado, por lo que cada uno de ellos fue a preparar las cosas que llevarían para la semana de entrenamiento, claro que a todos los presentes les dijeron que pasarían el fin de semana en casa de los padres de Hermione.

  • Solo espero que no te olvides que estas comprometido - le dijo Shahalaa durante la cena

  • Lo mismo podría decirte a ti – dijo Harry.

  • Sabes que yo no te engañaré nunca – dijo ella.

  • Solo espero que no tengas problemas – dijo Harry – pero por cualquier cosa que necesites solo piensa en mi y sabré que me necesitas.

  • ¿Cómo estás tan seguro? – preguntó ella.

  • La verdad es que tengo un ubicador – dijo Harry – así que no será problema que te contactes conmigo, solo que no sé si funcione a tanta distancia.

  • Espero no tener que probarlo – dijo ella.

Esa misma noche habían autorizado las salidas, por lo que varios chicos, incluida Shahalaa se fueron, Harry y los demás pensaron en hacer lo mismo, pero no encontraron un sitio adecuado para irse, por lo menos por el momento no recordaron ninguno, hasta que Hermione recordó un sitio al que podrían ir sin que nadie se diera cuanta.

  • Vamonos a la casa de los gritos – dijo la chica.

  • De veras – dijo Ron – desde ahí podremos contactarnos con Eorwen.

  • Que esperamos – dijo Harry – vamonos.

Así que cogieron las cosas y se dirigieron al sitio de apariciones, claro con ellos se fueron varios de sus compañeros, por lo que ninguno hizo referencia al entrenamiento que realizarían, así llegaron y comenzaron a desaparecer poco a poco, tratando de aparecer lo más cerca posible de la casa de los gritos, luego y con mucho cuidado se dirigieron a la parte de atrás y entraron en ella, ya en ella comenzaron a pensar en Eorwen, y después de unos segundo apareció ella junto con Laurelin.

  • Así que estén ansiosos de comenzar el entrenamiento - dijo Eorwen.

  • Es que solo disponemos de una semana – dijo Hermione – así que mientras más pronto mejor.

  • Buena observación – dijo Eorwen – pero creo que será mas de una semana la que estaremos.

  • Eso no puede ser – dijo Ron – solo es una semana de vacaciones.

  • Lo sé – dijo Eorwen – pero lo que haremos requerirá de por lo menos un mes.

  • ¿Cómo justificaremos nuestra ausencia? – preguntó Amanda.

  • No será necesario – dijo la reina – ya que volverán a tiempo.

  • ¿Cómo es eso? – dijo Ginny – si solo tenemos una semana de vacaciones y usted nos dice que el entrenamiento durará un mes.

  • No me diga que manipulará el tiempo – dijo Hermione.

  • Algo parecido – dijo ella – es algo muy complicado, pero creo que lo entenderán.

  • ¿No se supone que es imposible manipular el tiempo? – dijo Ron

  • Si se puede – dijo Hermione – recuerda los gira tiempos.

  • Y esa es la misma teoría que utilizamos al crear el sitio en el que entrenarán – dijo la reina – no ha costado mucho trabajo prepararlo y el profesor Dumblendore nos ha ayudado mucho en eso.

  • ¿Dónde iremos? - preguntó Ginny.

  • A la cueva del tiempo – dijo la reina – es un sitio que construimos y que tiene acceso desde los cuatro reinos, pero a los que solo unos pocos pueden acceder.

  • ¿En qué consistirá el entrenamiento?- preguntó Harry.

  • Cuando lleguemos les diré.

Así que la reina creó un portal que los condujo a su propio reino, una vez dentro de este los guió por le bosque hasta una extraña cueva, que tenía unas escrituras rúnicas recientemente hechas, además de los dibujos de varios relojes de arena, los chicos miraron sorprendidos la caverna, entonces esperaron que fuese la reina la que diese las instrucciones, entonces ella los miró y les dijo.

  • Cuando entren se dirigirán hasta la cámara que hay dentro, ahí pasaran la semana, será un verdadero desafió, ya que sus cuerpos deberán soportar el cambio de tiempo, por lo que los sentirán más pesados y serán menos ágiles que de costumbre.

  • ¿Pero cual será nuestro entrenamiento? – preguntó Ron.

  • Cuando llegues a la cámara lo sabrás – dijo ella.

  • Entonces vamos – dijo Ron.

  • Otra cosa – dijo Eorwen – no podrán llevar nada más que su varita, todo lo demás se quedará acá.

  • ¿Y las llaves? – preguntó Harry.

  • No se preocupen por ellas – dijo mostrando un baúl – las guardaremos ahí hasta que ustedes salgan, y estarán protegidas por todo un contingente de criaturas mágicas, además que tenemos varios ejércitos aliados en el reino por si algo llegase a pasar.

  • Si es así – dijo Hermione sacándose la llave y sus cosas – no veo problema.

Cada uno de ellos dejó las cosas al cuidado de loas hadas, Harry y Ginny se vieron obligados a dejar a Falcore y Feralof, pero los fénix de inmediato salieron de los brazaletes y se dirigieron a reunirse con sus compañeros, ya que según instrucciones de Argón ambas aves estarán custodiando el baúl de las llaves hasta que los chicos salieran.

Los chicos se despidieron de la reina y ella les sonrió y les deseó buena suerte, por lo que ellos entraron en la caverna, claro que apenas pusieron un pie dentro de ella sintieron como todo su cuerpo se volvía muy pesado, tanto que les costaba avanzar, Harry reconoció ese efecto como el que había sentido momentáneamente la vez que había ocupado el gira tiempo cuando estaba en tercer año.

  • Vaya – dijo Hermione – debe estar utilizando el hechizo del gira tiempos de manera constante.

  • Apenas si me puedo mover – dijo Ginny – siento mi cuerpo muy pesado.

  • Yo también – dijo Amanda – no creo que podamos avanzar mucho a esta velocidad.

  • Es parte del entrenamiento – dijo Ron – es lo que Eorwen nos comentó.

  • Creo que lo único que nos queda es acostumbrarnos al nuevo peso de nuestro cuerpo – dijo Harry – es como esas veces que corríamos con pesas en el cuerpo.

Como era de esperarse la marcha fue muy lenta, claro que los chicos no sabían que tan lejos esta la cámara en la que entrenarían, por lo que no se apuraban, entonces cuando llevaban un par de horas caminando pensaron que mejor acelerarían el paso, por si la cámara estaba retirada, sin pensarlo dos veces comenzaron a tratar levemente, así que por lo menos la marcha se le hizo un poco más rápida, claro que el problema seguía siendo que cada vez sentían el cuerpo más pesado que de costumbre, d pronto vieron que una luz aparecía frente a ellos, por lo que supusieron que sería la entrada a la cámara de entrenamientos, y se preguntaban como sería.

Al salir de la cueva y entrar en la cámara se llevaron una enorme sorpresa, ya que ellos esperaban un cuarto cerrado, oscuro y con paredes de ladrillos, pero esto era todo lo contrario, ya que se trataba de un enorme terreno al aire libre, con muchos arboles, claros y un pequeño arroyo, en verdad que parecía una especia de valle antiguo y olvidado, en el que no había nada más que flores y árboles.

  • ¿Qué les parece? – preguntó la reina Eorwen.

  • Es hermoso – dijo Hermione.

  • Nos costó mucho hacerlo – dijo Argón quien estaba al lado de Eorwen.

  • Pero parece que valió la pena – dijo Pies ligeros.

  • Bueno pero mejor comencemos – dijo Eolodrin – ya que tiempo es algo que precisamente no tenemos.

  • ¿Qué es lo que haremos? – preguntó Hermione

  • La verdad es que les enseñaremos un hechizo muy poderoso – dijo Eorwen.

  • ¿Acaso aprenderemos el “hechizo de los cuatro elementos”? – preguntó Ron.

  • No – contestó Pies ligero – pero si uno que nos ayudará si es que los demonios llegasen a escapar.

  • ¿Qué hechizo es ese? – preguntó Amanda

  • El que utilizamos para encerrar a los demonios – dijo Argón.

  • Pensamos que si ustedes tienen las llaves de poder en sus manos deberían aprender el hechizo por si acaso tuviesen que utilizarlo – dijo Pies ligeros.

  • Vaya – dijo Ron – debe ser un hechizo poderoso.

  • Lo es – dijo Eolodrin – ya que crea un sello mágico alrededor de quien lo reciba, haciendo que cualquier hechizo ejecutado desde su interior no tenga efecto.

  • Es por eso que tienen que estudiarlo y aprenderlo – dijo Eorwen – claro sin el poder que les dan las llaves, el sello que creen sería sencillo romperlo.

  • En todo caso es un hechizo muy útil – dijo Ginny.

  • El problema es que al igual que el “hechizo de los cuatro elementos”, utiliza una gran cantidad de energía mágica – dijo Eolodrin

  • Y en su caso - agregó Argón – pensamos que quizás consuma un poco de su energía vital si no lo ejecutan de manera correcta.

  • Es por eso – dijo Pies ligeros – que dedicaremos todos los días.

  • Así que partiremos preparándolos físicamente – dijo Argón.

  • A cargo de esto estará Rohim – dijo Pies ligeros.

  • Después estará su entrenamiento de combate – dijo Eolodrin – a cargo de Aloistan.

  • Luego vendrá un entrenamiento para aumentar su poder – dijo Argón – ese lo hará Finwe.

  • Finalmente aprenderán el hechizo – dijo Eorwen – Laurelin los ayudará.

  • ¿Comenzaremos mañana? – dijo Eorwen – así que pónganse cómodos y aprovechen de descansar, lo necesitarán.

Los señores se retiraron y los chicos entraron a una hermosa cabaña que había cerca de la entrada, vieron que era cómoda, tenía claramente dos habitaciones para dormir, y un pequeño comedor, no había chimenea, ya que la temperatura era agradable, así que los chicos dejaron sus cosas en las habitaciones y después de eso se reunieron en el comedor a discutir acerca la conversación que habían tenido con los señores de los elementos.

  • Vaya – dijo Hermione – será fantástico aprender un nuevo hechizo.

  • Pero tendremos que tener mucho cuidado – dijo Harry – puede que sea muy peligroso usarlo.

  • Lo sé – dijo Amanda – pero vale la pena si sirve para detener a los demonios.

  • Espero que lo logremos – dijo Ron – se ven que confían en nosotros y no quiero decepcionarlos.

  • Entonces – dijo Ginny – será mejor que descansemos, ya que supongo que este será un entrenamiento más duro que el del verano.

  • Es cierto – dijo Harry – y eso de sentir el cuerpo pesado no ayudará en nada.

Entonces se fueron a las habitaciones y se acostaron, durmieron tranquilamente, pero aún no salía el sol cuando Rohim llegó a despertarlos, así que el unicornio esperó un momento mientras los chicos terminaban de prepararse, así fue que cuando estuvieron listos comenzó a decirles lo que harían ese día.

  • Su cuerpo tiene que acostumbrarse a este lugar, por lo que solo haremos ejercicios livianos hasta que cada uno de ustedes pueda moverse libremente.

  • Esto es como andar con pesas – dijo Ron.

  • Por eso es que correremos toda la mañana – dijo el unicornio.

Sin protestar, ya que sabían que el unicornio tenía la razón los chicos comenzaron a correr, el problema es que el aire parecía algo enrarecido, así que no podían respirar bien, sin contar con que cada pasado que daban se hacía más difícil, por lo que antes de dos horas estaban completamente agotados, Rohim les autorizo un breve descanso y les dijo.

  • La falta de aire es debido al hechizo, a mí me costó acostumbrarme.

  • ¿Así que estuviste aquí ante? – preguntó Ron

  • Desde luego – dijo e unicornio – todos quienes estaremos entrenándolos tuvimos que venir acá para acostumbrarnos a trabajar en este ambiente, además nos sirvió como entrenamiento especial.

  • Vaya – dijo Hermione – pero los señores no parecían cansados

  • Es que ellos son muy poderosos – dijo Rohim – lo único que no han podido hacer es romper el hechizo de las llaves, pero nada más los afecta.

  • ¿Y los demonios? – dijo Harry – ellos pueden destruirlos.

  • No pueden – dijo Rohim – pero si pueden encerrarlos, como lo hicieron con ellos.

  • Eso sí sería terrible – dijo Amanda.

  • Por eso es que nos estamos preparando para eso – dijo Rohim – y las llaves de poder tendrán un importante papel que desempeñar, al igual que ustedes.

  • Entonces sigamos – dijo Ron.

Así pasaron el resto de la mañana entrenando sus piernas para que pudiese soportar sin problemas el aumento de peso del cuerpo, claro que como dijo Rohim eso lo hicieron hasta el mediodía, hora en la que les dio un poco de agua y comida, ya que no habían probado bocado desde el día anterior.

El resto del día los pasaron haciendo trabajos de brazos y ejercitando algunos otros músculos del cuerpo, además de practicar ejercicios de respiración, después de eso fueron nuevamente hasta la cabaña, a la que llegaron muy cansados, y sin siquiera querer probar bocado alguno se acostaron a dormir, ya que en verdad había sido una dura jornada para ellos, no tardaron en dormirse pero sintieron que no habían descansado mucho cuando Rohim llegó nuevamente para comenzar la jornada.

Se demoraron tres días completos en acostumbrarse al lugar, así fue que el martes comenzarían lo que para Rohim sería el verdadero entrenamiento, y es que aumentaría su resistencia física lo más que pudiera, para eso los hizo correr con pesas hasta la orilla de un pequeño lago, en donde comenzarían a ejercitar varias partes de su cuerpo.

  • He escuchado que la natación es uno de los deportes en que los humanos ocupan muchas cosas, como piernas, brazos y que permite realzar buenos ejercicios de respiración, así que métanse al agua y crucen el lago nadando.

  • Pero es que no trajimos bañador – dijo Amanda.

  • Bueno, entonces lo hacen si él y listo – dijo Rohim, quien no entendía el porque del uso de la ropa.

  • No creo que sea correcto – dijo Hermione, pero creo que pudo transformar las túnicas en bañadores.

  • Bueno – dijo Ron – será mejor que intentes.

Así la chica sacó su varita y comenzó a transformar las túnicas de sus amigos en bañadores, nada fuera de lo común, así que cuando estuvieron listos se metieron al lago y comenzaron a nadar, a simple vista el lago parecía pequeño, pero no sabían porque no llegaba a la otra orilla, por fin y cuando ya estaban dándose por vencidos llegaron al extremo del lago y descansaron un momento.

Así pasaron la semana, cada vez haciendo grandes esfuerzos para no caer, claro que por lo menos sentían el aumento de su resistencia cuando por las tardes tenían que hacer el mismo recorrido, pero sin nada que les dificultara el avance, finalmente el viernes Rohim se despidió de ellos, diciendo que lo habían hecho mejor de lo que había esperado, mientras y que lo chicos agradecieron al unicornio por su ayuda.

Se acostaron temprano, ya que querían recuperar fuerzas para no quedar tan mal el primer día en que Aloistan los entrenara, y Harry se preguntó que clase de entrenamiento les haría ella, ya que cuando lo entrenaron a él regularmente se dedicaban a combatir, por lo que pensó que ahora harían lo mismo, pensando en eso se durmió profundamente, así que no se dio cuanta cuanto tiempo había pasado cuando fue despertado por la llegada de Aloistan.

  • Bien mis jóvenes amigos – dijo la céfiro – es hora de comenzar nuestro entrenamiento.

  • ¿Qué es lo que haremos? – preguntó Amanda – ya que cuando estuve en su reino mi entrenamiento consistió en ejercicios físicos y combates.

  • Lo sé – dijo ella – pero esta vez será distinto, ya que les enseñaré a ser más ágiles de lo que son, sé que se acostumbraron a este ambiente.

  • Es por eso que nos será más fácil este entrenamiento – dijo Ron.

  • Estas equivocado – dijo ella sonriendo – que hayan aumentado su fuerza y resistencia no quiere decir que lo mismo haya pasado con su habilidad, sé que no te cuesta trabajo moverte, pero lo haces con la suficiente rapidez como para evitar un par de ataques.

  • Creo que sí – dijo Ron.

  • Intentemos – dijo ella invitando al pelirrojo a ponerse frente a ella.

Aloistan con un rápido movimiento arrojó un ataque a Ron, el chico lo vio, pero no logró levantar la varita a tiempo para detenerlo, por lo que fue derivado por la dama, así que cuando se levantó comprendió lo que ella había querido decir con lo de su agilidad, entonces se levantó y volvió a sentarse con sus amigos.

  • Como ven – dijo ella – su fuerza ha aumentado, pero aveces eso significa una disminución en su velocidad de reacción, entonces trabajaremos eso, para que su fuerza aumentada sea capas de seguir los movimientos rápidos y tener reacciones rápidas.

  • ¿Entonces como conseguirás que aumentemos nuestra agilidad?

  • Cree un circuito de carrera – dijo ella – en las que tiene que evitar varios obstáculos.

  • No suena muy complicado – dijo Amanda.

  • Espera a verlo – dijo ella – después me das tu opinión.

Así que ella los hizo correr hacía otro lugar, en donde pronto vieron que había una especie de arco que marcaba la entrada a algo que no se veía donde terminaba, entonces ella dijo que tendrían que entrar de a uno, por lo que comenzaron por Hermione, ella entró y después de cerca de media hora salió, llena de golpes, Ron trató de ir a verla, pero Aloistan lo mandó a que entrara, mientras que ella se llevó a Hermione a descansar y hacía que el resto de los chicos hiciera algo de ejercicios.

Ron se demoró menos en salir, claro que quedo igual o pero de golpeado que su novia, por lo que Aloistan lo dejo descansar junto con Hermione, mientras y que le indicaba a Amanda que entrara, la chica salió cerca de media hora en el mismo estado, y Harry se seguía preguntando que es lo que había adentro, pero tampoco pudo acercarse a Amanda, y que Aloistan lo obligó a seguir haciendo ejercicios, y Ron y Hermione estaba haciendo lo mismo más retirado de Harry, Ginny salió en el mismo estado que los demás, y Aloistan le dijo a Harry que entrara.

El chico cruzó el arco y se encontró con una especie de pasillo, entonces comenzó caminar, coma había visto a sus amigos pensó que algo los estaba atacando, por lo que caminó con mucho cuidado, esperando que nada lo atacara, llego a un gran espacio, y apenas llegó al entro sitio algo que se le acercaba por la espalda, se giró y vio una especie de saco que se dirigía hacia él, pero no logro reaccionar y recibió un fuerte golpe que lo derribó de inmediato, entonces se puso de pie para continuar, pero apenas lo hizo fue derribado por otra cosa que ni siquiera vio.

Pasó cerca de diez minutos antes de que pudiese eludir las cosas y salir del ahí, llegó nuevamente el un pasillo y caminó sin preocupaciones hasta llegar a otro espacio, esta vez avanzó con cuidado, pero mirando en todas direcciones, pero esta vez recibió un golpe desde el suelo, algo había aparecido y lo había derribado, después de eso se puso de pie y caminó mirando el suelo, el problema fue que fue golpeado por uno de sus costados, en la cara y en el pecho, por lo que cuando logró salir de ese cuarto estaba muy lastimado, finalmente llegó a otro claro, esta vez vio como habían unas especies de pelotas flotando, y avanzó cuidándose de sus movimientos, claro que no podía mirarlas a todas, así que pronto sintió como estas empezaron a golpearlo, sin que él lograra defenderse, luego de unos cinco minutos de intentar alcanzar la salida lo consiguió y el fin llegó donde sus amigos.

  • Parece que a ninguno le fue bien – dijo ella – así que mañana lo volveremos a intentar.

  • No sé si resista otra golpiza como esa – dijo Hermione.

  • Lo harás – dijo Aloistan – ya que en la cabaña encontraran cosas para curarse.

  • Me parece bien – dijo Ginny – pero el problema es que no creo que pueda llegar hasta la cabaña.

  • Ese no será problema – dijo la dama – por las tardes podrán aparecerse si yo lo autorizo, y creo que por esta vez lo haré.

Así pasaron varios días en los que salían de la cabaña muy temprano y comenzaban a correr en dirección a circuito, el recorrido lo hacían en el mismo orden y por fin el miércoles todos habían logrado salir de él si ningún golpe, por lo que la dama les dijo que aumentaría la velocidad de los objetos, cosa que no la causó gracia a ninguno de ellos, pero no fue tan terrible como era de esperarse.

El viernes hicieron la última prueba, en las que cada uno tendría que eludir todos los objetos mientras derribaba los que estaban marcados, por lo que no solo tuvieron que cuidarse de sus ataques sino también de buscar los blancos, cosa que todos consiguieron, en distintos tiempos pero lo hicieron, por lo que la dama se despidió de ellos dejándolos descansar tranquilos, ya que aun les quedaban dos entrenamientos que hacer.

Finwe llegó el sábado muy temprano, ya que según él trabajo de aumentar el poder mágico de alguien era un proceso muy difícil, sobretodo porque necesitarían dominar claramente su corriente mágica, cosa que solo Harry y Ginny hacían, pero no como deberían hacerlo para poder aumentar su poder.

  • Harry y Ginny – explicó Finwe – al dominar la invocación del fuego han tenido que aprender a controlar su corriente mágica, pero no es suficiente.

  • ¿Y que pasa con nosotros? – dijo Hermione.

  • No les será muy difícil conseguirlo – dijo el fénix – ya que en cierta medida tuvieron que controlar su corriente mágica para dominar su respectivo hechizo.

  • ¿Entonces empecemos? – dijo Amanda – ya que nos queda muy poco tiempo.

Así los chicos comenzaron a hacer ejercicios de concentración y después de eso comenzaron a tratar de que su magia se concentrara en un solo punto, cosa que Harry y Ginny hacían, por lo que ese día se dedicaron a ayudar a sus amigos a que consiguieran lo mismo, pasó todo ese día y ya cuando era casi medianoche todos dominaban su corriente mágica, cosa que los dejó muy contentos.

  • Creo que es hora de que descansen – dijo el fénix – mañana comenzaremos con el entrenamiento para aumentar su poder.

Así los chicos entraron en la cabaña y se durmieron, ya que al final, aunque había sido una jornada liviana, sus cuerpos aun estaban un poco agotados por los entrenamientos anteriores, además que Finwe les había dicho que volvería temprano para comenzar su entrenamiento, por lo que habían dormido muy poco cuando llegó a despertarlos.

  • Es hora de comenzar con el entrenamiento – dijo Finwe.

  • ¿Qué es lo que tenemos que hacer? – preguntó Ginny.

  • Primero – dijo Finwe – tendrán que concentrar la mayor cantidad de magia posible en sus manos.

  • ¿Exactamente cuanta? – preguntó Ron.

  • Toda la que te sientas capaz de concentrar – respondió el fénix.

  • ¿Para que nos servirá eso? – preguntó Harry.

  • Para que cuando terminemos el entrenamiento podamos comprobar el resultado –dijo el fénix.

Cada uno de ellos comenzó a concentrar la mayor cantidad de magia que podía, después de un par de minutos cada uno de ellos se sentía algo cansado, pero Finwe les dijo que miraran el resultado de su concentración, por lo que todos abrieron los ojos y encontraron frente a ellos una esferas de magia, todas eran relativamente del mismo porte, lo que indicaba que poseían casi las mismas características mágicas, solo la de Harry era un poco más grandes que las otras, pero eso era algo que todos esperaban.

  • Ese es su nivel actual – dijo el fénix – ahora es lo que debemos aumentar con trabajos de concentración y su completo dominios de su magia.

  • ¿Qué es lo que haremos? – preguntó Ginny.

  • Primero deberán repartir su magia equitativamente en su cuerpo – dijo Finwe – y cuando esté así tratar de mantenerla activa, para eso realizaremos la concentración.

  • ¿En que nos beneficiará eso? – preguntó Amanda.

  • Con su corriente mágica activa y distribuida por todos su cuerpo no podrán hacer todo de manera normal – dijo el fénix – por lo que su corriente se verá obligada a aumentarse para conseguir el objetivo, por eso es necesario que la controlen a voluntad.

  • Eso suena lógico – dijo Hermione – es como obligar a las piernas a correr con más peso, al final ella aumentas la fuerza para conseguir el objetivo.

  • Exactamente – dijo el fénix – el problema de aumentar la corriente mágica es que se debe hacer de manera gradual, para que el cuerpo también se adecue a ella sin que tenga complicaciones, es lo agotado del entrenamiento, ya que deberán mantener el equilibrio total, no dejar que la magia se concentre en un solo lugar, esparcirla completamente por todos lados.

Así comenzaron el entrenamiento, en verdad que era tan agotado como los demás, claro que no era físico, sino más bien sicológico, y que el distribuir la magia por todo el cuerpo y mantenerla en ese estado requería en verdad un gran dominio de ella, cosa que también era un gran trabajo mental, pero no les estaba yendo del todo mal, ya que por lo menos sentían a diario el aumento leve de su magia. Otro de los problemas del entrenamiento era que cuando dominan su magia de dispersaba hacia varios lugares de su cuerpo, perdiendo el equilibrio, por lo que los chicos tuvieron que hacer ejercicios de relajación en vez de dormir.

  • Vemos – dijo Finwe – ha pasado la semana y he visto que han progresado mejor de lo que todos esperábamos, pero no hemos visto cuanto es lo que su magia a aumentado.

  • ¿Quieres que volvamos a hacer la concentración de magia? – preguntó Ron

  • Si – dijo el fénix – recuerden que tienen que concentrar la mayor cantidad e magia posible.

Así los chicos comenzaron a hacer lo que el fénix les había pedido, por lo que después de unos minutos cada uno logro ver el resultado del entrenamiento, y en verdad que quedaron sorprendidos, ya que todos habían prácticamente duplicado su poder mágico, cosa que dejó especialmente contento el fénix.

  • En todo caso – dijo Finwe – si quieren seguir aumentando su poder ya saben lo que tiene que hacer.

  • Gracias – dijo Ginny – en verdad que nos ha servido mucho esta semana.

  • Espero que la que sigue sea igual de provechosa – dijo el fénix - y recuerden que la practica y el entrenamiento es la única forma de conseguir sus objetivos.

  • Lo haremos – dijo Ron.

  • Y aprovechen lo que queda del día para descansar – dijo Finwe.

Los chicos disfrutaron del resto del día, pero no descansaron, sino más bien aprovecharon de recorrer el lugar y disfrutar del bello día, ya que no hacía ni frío ni calor, almorzaron al aire libre y se tendieron en el pasto a disfrutar del canto de las aves, cuando ya se estaba haciendo tarde los chicos se dirigieron a la cabaña, y que suponían que Laurelin llegaría muy temprano para que comenzar a practicar el hechizo con el que podrían encerrar nuevamente a los demonios.

  • Así que me estaba esperando – dijo el hada al comprobar que los chicos estaban despiertos esperando a que llegara.

  • Desde luego – dijo Hermione – yo no pude dormir esperando el momento en que comenzáramos.

  • Bueno – dijo ella – entonces empecemos, salgamos.

Los chicos siguieron al hada hasta un lugar muy apartado, obviamente este lugar los chicos no lo conocían, ahí se detuvieron un momento y esperaron a que Laurelin les diera las indicaciones, entonces vieron como el hada hacía unos movimientos con su báculo y hacía aparecer una serie de rocas de un extraño color, pero Harry las reconoció de inmediato, ya que debía de ser del mismo tipo que utilizó para practicar el dominio del “hechizo de los cuatro elementos”.

  • Son piedras mágicas – dijo Laurelin – tienen la propiedad que no son afectadas por ningún hechizo que no esté bien realizado.

  • ¿Por eso se reconstruían cuando no realizaba bien el hechizo? – preguntó Harry.

  • Exacto – respondió el hada – ahora lo que deberán hacer es crear el sello mágico a las piedras, cuando lo hayan hecho de manera correctas estas desaparecerán.

  • ¿Eso será todo el entrenamiento? – preguntó Ron.

  • Desde luego que no – dijo ella – ya que como sabrán este hechizo es muy especial y requerirá de un pequeño esfuerzo por parte de ustedes.

  • ¿Qué es lo que tenemos que hacer? – preguntó Amanda.

  • La verdad es que se trata de un hechizo muy preciso, requiere de tres cosas a la vez, las que tienen que llevarse acabo al mismo tiempo.

  • ¿Qué son esas cosas? – preguntó Harry.

  • Mejor les explico el hechizo – dijo ella – este hechizo tiene que ser lanzado con todo su poder mágico, es por eso que se les entren{o en aumentarlos, además que en su caso deberán ejecutar un movimiento especial, tanto con su varita como con su cuerpo, y finalmente decir el hechizo.

  • No suena muy difícil – dijo Harry.

  • Pero lo es – dijo Laurelin – el movimiento del cuerpo, de la varita, la expulsión del poder mágico y las palabras del hechizo tienen que estar coordinadas y terminar al mismo tiempo.

  • ¿Cómo es eso? – preguntó Ginny.

  • Que tienes que lanzar el hechizo en el momento justo en el que terminas el movimiento del cuerpo y la varita y al mismo tiempo que lanzas tu poder mágico.

  • Eso ya no suena tan fácil – dijo Ron.

  • Comencemos – dijo Laurelin – primero deberán saber que el hechizo de llama “Vala Ainur Elenion”, y se ejecuta de la misma manera.

  • ¿Qué quiere decir exactamente eso? – preguntó Hermione

  • “Poder sagrado de las estrellas” – dijo el hada – es una especie de invocación al poder mágico de las estrellas, es algo que hicieron los señores.

Comenzaron practicando primeramente la correcta pronunciación de las palabras, que estaba claramente en el idioma del celta, así por lo menos estuvieron toda la mañana para poder aprender bien la pronunciación, la que tenía que ser ejecutada en un tiempo determinado, cosa que dificultaba el trabajo.

El segundo paso fue enseñarles el movimiento de la varita, con la que se tenía que trazar una espiral perfecta, desde afuera hacia dentro, en la que los lados tenían que estar equidistantes en todos sus puntos, cosa que según los chicos era prácticamente imposible, pero el hada los hizo practicar todo el día, y la mañana del otro día hasta que cada uno de ellos logró hacer el movimiento de manera correcta.

  • Ven que si era posible – dijo el hada – pero aun queda mucho por hacer, y ahora veremos los que es el movimiento del cuerpo.

Si lo de la varita había sido fácil, esto lo era el doble, ya que había que ejecutar una especie de movimientos con los pies, como si se tratase de pasos de baile, todo esto haciendo exactamente lo mismo que con la varita, trazar una espiral perfecta con los pasos, y justo al llegar al centro mismo se tendría que lanzar el hechizo. Los chicos se miraron incrédulos, viendo como el hada hacía una demostración de ellos, entonces después de unos segundos aparecieron una seria de marcas en el piso (cinco espirales con posiciones de pies dibujados en ella).

  • Como verán estas son las posiciones en que tienen que poner sus pies cuando comiencen – dijo el hada a los chicos.

  • ¿Por qué hay huellas de distintos colores? – preguntó Hermione

  • Simple – dijo el hada – ya que las marcas amarillas representan el lugar antes de que comiencen el movimiento de la varita.

  • Esto parece en verdad muy complicado – dijo Ron

  • Y lo es – dijo Harry – mira todo lo que hay que hacer para lanzar un hechizo.

  • Será mejor que practiquen – dijo Laurelin – esta vez creo que les costará un poco más desarrollar los movimientos.

Los chicos comenzaron a practicar de inmediato, quedando en claro que no serían nada de fácil hacer los movimientos, las chicas no tenían problemas en hacer algunos de os movimientos, debido a la elasticidad de sus cuerpos, además que al ser chicas eran un poco mas sueltas, Harry y Ron sin embargo eran un poco más torpes, sus movimientos eran rígidos, pero por lo menos su coordinación era buena.

Pasaron tres días para que dominaran el movimiento, pero aun tenían un leve problema y es que no conseguían coordinarlo con el de la varita, aun así Laurelin dijo que seguirían adelanta con el entrenamiento y que practicarían un poco más la coordinación, ya que en ese momento tendría que comenzar a practicar el inicio de la concentración de energía al momento de ejecutar lo pasos.

  • Después del primer giro – dijo ella – comenzaran a concentrar su energía en el brazo que sujeta su varita, recuerden que tiene que ser lanzado con todo su poder para crear una prisión lo suficientemente poderosa.

  • Espero que no sea tan difícil hacer esto – dijo Harry.

  • Yo también – dijo el hada – solo nos quedan tres días para dominar todo y aun no probamos el hechizo.

La concentración de su poder en el brazo no fue nada difícil para los chicos, pro seguían teniendo el problema con la coordinación de los movimientos de los pies con el de la varita, claro que ahora Laurelin le sumaría un nuevo desafío, y que dijo que era hora de comenzar a probar el hechizo.

Uno a uno los chicos fueron pasando para intentar realizar el encantamiento, pero los resultados eran los de esperarse, ninguno de ellos logro provocarle a las piedras correspondientes, ni un solo cambio, ni alguno que mostrara que no estaban tan lejos de conseguir el objetivo, por lo que el hada les hizo entrenar aun más duro. Y es que todo tenía que ser perfecto y coordinado, ni un movimiento de más ni un movimiento menos, todo en un tiempo especifico.

  • Esto está más complicado de lo que pensé – dijo Hermione la noche del viernes

  • Parece imposible hacer todo lo que nos pide – dijo Amanda.

  • Vamos chicos – dijo Harry – sé que lo lograremos, pero necesitamos esforzarnos más.

  • Vaya Harry – dijo Amanda – nunca te rindes.

  • No – dijo el chico – y menos cuando hemos llegado tan lejos.

  • Es verdad – dijo Ron – el problema es que se nos acaba el tiempo.

  • Entonces pasaremos toda la noche practicando – dijo Harry – sabemos los movimientos y concentrar la magia, sabemos el hechizo, lo único que tenemos que hacer es coordinarnos.

Y lo chicos salieron de la casa y se fueron el lugar en el que hacían las practicas, entonces uno a uno comenzó a realizar los movimientos, mientras que los otros los observaban para ver en que se equivocaba, la mayoría de ellos tenía el mismo problema, que al final había algo que hacía que fallaran, un paso mal dado, las palabras mal pronunciadas, que expulsaba el poder antes de los normal, que el giro de la varita y los pasos terminaban a destiempo, etc.

Esa noche no durmieron, y no sintieron cansancio, pero igual descansaron momento mientras tomaban algo de desayuno, entonces apenas terminaron llegó Laurelin, quien parecía muy contenta de que lo chicos hubiesen practicado toda la noche, cosa que mostraba el interés de ellos por aprender, así que nuevamente reanudaron el entrenamiento, claro que Laurelin recomendó otra cosa.

  • No se obliguen a pensar en los movimientos – dijo ella – su cuerpo ya los memorizó y los ejecutará por inercia, solo piensen en que quieren hacerlo bien, o que ya saben hacerlo de maravilla.

  • Eso suena bien – dijo Ginny – pero como quieres que pensemos en otra cosa si no podemos concentrarnos en bien en los movimientos.

  • Entonces pongan su mente en blanco y dejen que el resto pase – dijo ella – sabrán el momento en el que tengan que hacer todo, será como por instinto.

  • ¿Crees que funcione? – dijo Ginny.

  • Desde luego – dijo el hada – es algo como un baile, aprendes los pasos y después de eso los ejecutas por inercia.

  • Música – dijo Hermione – como no lo pensé antes.

  • ¿Qué cosa? – dijeron todos

  • Esto es como una especie de baile – así que solo pensemos en una melodía y le ponemos los pasos, así será más fácil.

  • No perdemos nada con intentarlo – dijo Ron.

Cada uno de ellos penso en algún tema que le gustara, y que fuese acorde con el ritmo de los movimientos, así que después de unas horas Laurelin les pidió que tratasen de hacer desaparecer las piedras, cosa que casi logran, pero no era la magia suficiente como para conseguirlo, pero Laurelin les dijo.

  • No es que sena débiles, solo que han agotado mucha e su magia en el entrenamiento y como no han descansado no han podido restablecer sus energías.

  • Entonces descansemos un poco – dijo Ginny – y después probamos nuevamente.

  • Entonces será mejor que coman algo por mientras – dijo Laurelin – ya que hoy no ha desayunado y la hora de almuerzo ya pasó.

Comieron un poco y después descansaron otro poco, para luego comenzar nuevamente a entrenar, aun seguían con algunos problemas de coordinación, pero estos eran muy leves, pero el hechizo requería de perfección, así pasaron nuevamente toda la noche hasta que por fin lograron dominar los pasos, por lo que Laurelin les pidió a cada uno de ellos que volviera a intentar colocar a la piedra un sello mágico. Esta vez tenían que hacerlo cinco veces seguidas, así que la primera fue Ginny, quien logró hacer todo bien y poner el sello en las piedras.

Amanda lo logro al segundo intento, pero después de eso no falló ninguna de ellas, Ron por su parte hizo lo mismo que Amanda, Falló la primera y el resto de ellas fueron perfectas, Hermione consiguió sus cinco intentos de manera impecable, así que el único que quedaba era Harry, quien se dirigió al sitio en el que estaba practicando y se puso e posición, comenzó los movimientos y cuando llegó al centro dijo.

  • Vala Ainur Elenion – y el hechizo salió de su varita dirigiéndose a la primera piedra, la cual quedó con el sello que Harry había puesto, con el reto de las piedras hizo lo mismo.

Una de las cosas que no se habían fijado, era que cada piedra había quedado con un sello diferente, y que hacía fácil de identificar las piedras selladas por cada uno de los chicos, puesto que se dibujaba en ellos el grabado de la forma animaga de cada uno de ellos, lo que los dejó bastante asombrados, pero no pudieron hacer preguntas, ya que una vos indicaba que alguien había llegado sin que ellos lo notaran.