Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← Harry Potter y los demonios antiguos · de clantob

Harry Potter y los demonios antiguos — capítulo 29

  • Bien mis queridos muchachos – dijo Eorwen – veo que han terminado su entrenamiento y que han logrado el dominio del hechizo.

  • Nos costó mucho trabajo – dijo Hermione.

  • Lo sabemos – dijo Argón – los hemos estado observando en cada una de las faces de su entrenamiento.

  • Vaya – dijo Ron – menos mal que no hablamos mal de nadie.

  • Pero llegó la hora de comprobar una coas – dijo Pies ligeros.

  • ¿Qué necesitan ver? – preguntó Amanda.

  • El resultado del entrenamiento una vez que salgan de esta cámara – dijo Eolodrin – recuerden que las condiciones acá adentro son distintas que las del mundo normal.

  • Entonces vamos – dijo Harry.

Los chicos se dirigieron a la salida de la cámara y cuando salieron lograron comprobar que sus cuerpos estaban más ligeros que otras veces, sentían como si se hubiesen quitado un gran peso de encima y ahora podrían volar si se lo propusieran, así que la reina les pidió que fuesen corriendo lo más rápido que pudiesen hasta el trono, así que los chicos hicieron eso y comenzaron a correr.

Cuando llegaron notaron que no estaba cansados, pro el contrario, aun sentían que podían correr, los reyes llegaron y les hicieron un par de pruebas de habilidad y manejo de su poder mágico, coas que los chicos hicieron de inmediato, para finalmente hacerles la prueba del hechizo del sello mágico, el cual les volvió a salir bien, por lo que quedaron muy felices.

  • Será bueno que descansen en su mundo el resto de la tarde – dijo la reina – pronto les llegará la hora de volver a su castillo.

  • No olviden sus cosas – dijo Argón entregando los brazaletes de Falcore y Feralof a Harry y Ginny.

  • Tampoco olviden las llaves – dijo Pies ligero abriendo el compartimento en el que las habían guardado.

  • Y traten de practica cuando puedan – dijo Eolodrin.

  • Cualquier cosa que necesiten nos avisan – dijo Eorwen – estaremos más cerca de lo que imaginan.

Los chicos tomaron sus cosas, se las pusieron y se despidieron de los señores, Eorwen conjuró un portal que los dejó nuevamente en la casa de los gritos, desde donde se dirigieron a casa de Hermione, cuyos padres se encontraban trabajando en un hospital en las afueras de Londres, ahí se ducharon y cambiaron ropa, para después dirigirse a comer a un restaurante cerca de ahí.

  • Este ha sido un mes de locos – dijo Ron.

  • Es verdad – dijo Amanda – fue más pesado que la semana que pasé en el reino de Eolodrin.

  • Pero recuerden una cosa – dijo Hermione – acá solo ha pasado una semana desde que salimos de vacaciones de pascua.

  • Es cierto – dijo Ginny – pero para mi es difícil asimilarlo.

  • El caso es que fue un duro trabajo – dijo Harry – pero lo bueno es que nos resultó.

  • Ahora solo tenemos que esperar a ver lo que ocurre – dijo Hermione.

  • Pero antes tenemos que terminar el mapa – dijo Ron.

  • Solo nos queda el séptimo piso y los pasadizos – dijo Hermione.

  • El séptimo piso lo podemos revisar en una sola noche – dijo Ron – pero los pasadizos no sabemos cuanto tardaremos.

  • Solo espero que no sea mucho – dijo Ginny – la gracia es que lo podamos ocupar antes de terminar Camelot.

  • Entonces apenas volvamos al castillo retomamos el trabajo – dijo Amanda.

  • Creo que deberíamos preocuparnos un poco más de nuestros estudios – dijo Hermione – este año los exámenes nos dirán en que puesto nos desempeñaremos.

El resto de la tarde fue pasó volando, así que los chicos tuvieron que correr para llegar a casa de Hermione y tomar sus cosas y llegar a la hora el castillo de Camelot, salvándose por los pelos de recibir una amonestación por incumplimiento de normas, después de que cada uno de ellos se dirigiera a su cuarto a guardar sus cosas volvieron a la sala común, pero Harry se dirigió al comedor para buscar a Shahalaa.

  • ¿Cómo la pasaste? – preguntó el chico – espero que bien como para no haberme escrito.

  • Lo hice – dijo ella – pero mi lechuza volvió diciendo que no encontró la dirección.

  • Eso es raro – dijo Harry.

  • Lo sé – dijo ella – pero supongo que se debe a que los padres de Hermione son muggles.

  • Pero ellos pueden recibir el correo – dijo Harry.

  • La cosa es que no te llegó mi carta – dijo ella - ¿además tu tampoco me escribiste?

  • Recuerda que me pediste que no lo hiciera – dijo Harry – por lo menos hasta que me avisaras que podía hacerlo.

  • Se me había olvidado eso – dijo la chica - ¿qué hiciste esta semana?

  • No mucho – dijo Harry – fuimos a ver a unos amigos, salimos, repasamos un poco, cosas como esas.

  • En mi caso solo estabamos encerrada, ya que la familia del que iba a ser mi esposo puso una marca mágica en la puerta para que cuando saliéramos ellos supieran.

  • ¿Cómo lo hiciste para salir? – preguntó Harry.

  • Simple – dijo ella – eliminé el sello por unos segundos y después me vine.

  • ¿No le pasará nada a tu madre? – preguntó Harry.

  • No – dijo Shahalaa – ella sabe cuidarse sola, además que no le harán nada, por lo menos hasta que sepan que estoy saliendo contigo.

Harry estaba muy cariñoso con la chica, cosa que la extrañaba mucho, pero no sabía que esa semana para Harry había sido un mes completo, pero lo del entrenamiento lo había hecho olvidar temporalmente a la chica árabe, por lo que ahora quería recompensar en cierta medida ese descuido, claro que ella no reclamó y solo dejó que el chico la tratara bien, ya que le gustaba mucho como se sentía cuando él le hacía cariño.

  • Pareciera como si hace mucho tiempo no me vieras – dijo ella.

  • Es que para mí esta semana ha sido como un mes – dijo Harry.

  • Me imagino como serán las cosas para las vacaciones - dijo ella.

  • Es que espero verte durante ella – dijo Harry.

  • Sabes que será difícil – contestó Shahalaa.

  • Pero falta para eso – dijo Harry – por mientras solo preocupémonos de disfrutar.

  • Creo que el par de tortolitos olvidó que mañana comienzan nuevamente las clases – dijo una de las compañeras de Shahalaa – y creo que es hora de que nos retiremos.

  • Hasta mañana – dijo Harry dándole un beso a la chica.

  • No vemos en el almuerzo – dijo ella.

Harry se dirigió a la torre del fénix y luego subió a su habitación, y que quería dormir lo más que pudiese antes de volver a lo que sería la última etapa de la elaboración del mapa, claro que al otro día se le sumo una nueva dificultad, sobre todo en defensa contra las artes oscuras, en las que comenzarían a ver los contramaleficio para alguna de las maldiciones de tortura que habían estudiado el año anterior.

  • Como saben – dijo el profesor Hunter – ahora nos toca comenzar con la manera de interceptar las maldiciones de tortura, y como la mayoría de ustedes conoce los efectos de ellas es que les será más sencillo.

  • ¿Cree que sea posible anular alguna maldición mientras se está llevando a cabo? – preguntó Hermione.

  • En teoría si – dijo Hunter – aunque para eso requeriría que el mago que este siendo torturado logre controlar el dolor de su cuerpo el tiempo suficiente para que pueda lanzar el hechizo de anulación.

  • Cuándo vimos los métodos de defensa contra las maldiciones de control mental vimos que el mismo que nos defendía de él nos servía para anular su efecto sobre alguien encantado – dijo Hermione - ¿En este caso es lo mimo?

  • Buena pregunta señorita Granger – dijo el profesor – en realidad se podría decir que si, salvo algunas excepciones, en las que el contrameleficio y el hechizo de protección son distintos.

  • ¿Qué maldiciones son esas especiales? – preguntó Rosa.

  • Las más complicadas – dijo el profesor – como la maldición Cruciatus, el hechizo rompe huesos y la tortura metamórfica.

  • ¿Solo esas tres? – preguntó Harry.

  • Por el momento solo esas tres – corroboró el profesor – pero son justamente esas las que estudiaremos el próximo año.

La clase continuó cuando el profesor comenzó a explicar cada una de las maldiciones de tortura que aprenderían a anular, después de eso comenzó a repasar los efectos que producían las maldiciones de tortura, así pasó la clase y a la hora de almuerzo se juntó con Shahalaa y después de eso se dirigió a la clase de medimagia básica, en las que tendrían su primer encuentro con la profesora Kupplenklain después de los del incidente con Ron, así que estaba esperando ver la reacción de ella.

  • Bueno – dijo ella – sé que algunos de ustedes quizás no sigan en esta clase el curso que viene, pero eso se verá según el resultado de los exámenes.

  • ¿Quienes se suponen que no siguen? – preguntó Darla.

  • Sus compañeros que estudian para Auror – dijo ella – ya que el próximo año harán los cursos que determinen al departamento al que pertenecerán.

  • ¿Quiénes llenaran las vacantes? – preguntó Judith.

  • Nadie – dijo ella – el curso se unirá con el otro y estará a cargo de otra profesora, mientras yo seguiré impartiendo el curso a los nuevos alumnos y los chicos de segundo.

  • Es una lástima – dijo Harry – sería bueno continuar con todas las clases.

Así finalmente comenzaron las clases, claro que el tema que Harry había estado esperando salió a la luz cuando ella se le acercó y le pidió que le llevase unos papeles a su despecho mi entras el resto de los chicos practicaba encantamientos para cerrar heridas, así que cuando estuvieron solos ella cerró la puerta y dijo.

  • He esperado toda la semana para verlo – dijo ella.

  • ¿Qué es lo que necesita? – preguntó Harry.

  • Sabe bien a lo que me refiero – dijo ella.

  • No sé que me está hablado – dijo Harry.

  • Vamos Potter – dijo ella con un tono amable- ¿Puedo llamarte Harry?

  • Claro – dijo el chico – pero ¿par que quería verme?

  • Sabes a lo que me refiero – volvió a decir con su tono autoritario – sé que tu entraste a mi cuarto la otra noche.

  • ¿Qué entraron a su cuarto? – dijo Harry tratando de aparentar que no sabía nada del tema. - ¿se le perdió algo?

  • Ya te dije Harry – dijo ella – sé perfectamente que fuiste tú quien entró.

  • ¿Qué haría yo en su cuarto? – se defendió Harry.

  • Si lo supiera no te estaría preguntando – dijo ella.

  • ¿Por qué piensa que fui yo? – volvió a preguntar Harry.

  • Por que es eres el único que sé que tiene una capa invisible – contestó ella – hice averiguaciones y resulta que en todo el colegio tu ere él único que tiene una capa invisible registrada en el ministerio.

  • ¿Pero alguien puede tener otra? – dijo Harry.

  • Lo dudo – dijo la profesora – ya que en verdad que son difíciles de conseguir y sus creaciones están debidamente controladas por el ministerio.

  • Pero yo he sido – dijo Harry.

  • Vamos – dijo ella – sé que fuiste tu.

  • Yo no fui – dijo el chico - ¿Cuándo se supone que lo hice?

  • La noche del jueves – dijo ella – antes de salir de clases.

  • Pero yo no fui – dijo Harry.

  • En todo caso – dijo ella – pero si tienes intensiones de hacerlo te advierto que no te será sencillo escapar.

  • No se preocupe – dijo Harry – nunca he tenido intensiones de ir a su cuarto.

  • Retírate – dijo ella – y vuelve a la clase.

Harry salió del despacho de Kupplenklain para juntarse con Ron y Hermione, ahí les contó lo que habían hablado n l despacho de ella, por lo que ron se puso nervioso y votó uno de los frascos de pociones que estaban utilizando, para su suerte Kupplenklain no se dio cuenta de que había sido a él, ya que Hermione era la que estaba limpiando, pero miró brevemente al pelirrojo y sonrió.

Esa noche comenzarían el trazado de los pasadizos del castillo, y obviamente comenzarían por los pisos que cada uno de ellos había hecho, esta vez los cinco irían ya que uno de ellos llevaría Ginny bajo la capa invisible y la dejaría dentro de uno de ellos, y después la irían a buscar. Así que Harry se dirigió nuevamente al primer piso, y con mucho cuidados e puso a buscar las zonas en las que estaban las entradas a los pasadizos, y encontró la primera de ellas, la marcó en el mapa y después de eso marcó la contraseña y comenzó a recorrerlo.

Era casi imposible lo que estaba viendo, ya que los pasadizos, aunque no eran muy anchos, permitían el transito de una persona cómodamente, y recorría absolutamente todo el primer piso, entrando en la mayoría de los salones descubiertos por él, además de que en varios puntos se podía ver las sala a través de los cuadros, dejando en claro que alguien podía vigilar todo a todos en el castillo sin que nadie supiese.

  • Parece que todos los pisos son iguales – dijo Hermione

  • Pero cuando revisé el sexto piso solo encontré pasadizos – dijo Ginny – ningún cuadro que espiara, ni cosa por el estilo.

  • Pero el resto de los pisos hemos encontrado varios sitos como el que Harry dijo – comentó Amanda.

  • Lo que me extraña es que existan tantos pasadizos y que nadie los ocupe – dijo Ron - ¿Jamás los habrán encontrado?

  • No lo sé – dijo Hermione – pero puede ser que al estar sellados con magia no los hayan podido abrir y como no sabían donde estaban jamas los encontraron.

  • Pero cuando papá estudio acá podría haberlos buscado – dijo Harry.

  • Lo dudo – dijo Hermione – piensa que estaba con tu madre, y sin Sirius ni Reamus ni Peter, así que no creo que se haya dedicado a buscara nada.

  • En todo caso – dijo Ron – el trabajo por realizar es arduo, hay mucho pasadizos, yo encontré una especia de conexión con los otros pisos, pero al ser una especia de agujero no me atrevía a entrar.

  • Es cierto – dijo Harry – este castillo tiene más pasajes secretos que salas.

  • Por lo menos tenemos un buen trabo hecho – dijo la chica – así que solo es cosa de terminarlo y listo.

  • Cuestión de terminarlo y listo – dijo Ron – cada día que pasa nos encontramos con más cosas, si seguimos así el mapa no estará listo nunca.

  • No seas pesimista – dijo Amanda – por lo menos ya sabes donde está la cocina.

  • Y no dudo que los elfos domésticos te atiendan mal – dijo Hermione.

Así nuevamente volvieron a las clases, pero tuvieron que dejar un poco de lado lo que se refería al mapa, ya que los profesores habían puesto mucho trabajo para las siguientes clases, y a eso se le sumó el aumento de los entrenamientos por parte de Albert, ya que el próximo partido definiría al campeón de la copa de quidditch y el ultimo partido sería contra el equipo de la casa del unicornio.

Otras de las clases que se venía complicada era la de artes oscuras, en las que verían las dos últimas maldiciones de torturas, que sin duda eran las más poderosas y castigadas por la ley, una de ellas era claramente la maldición Cruciatus, y la otra era la tortura metamórfica, claro que obviamente comenzarían por esta última.

  • Tortura metamórfica – dijo el profesor Morriset - ¿Quien me puede decir porque es considerara una de las peores maldiciones de torturas existente?, señor Potter

  • Por lo difícil que es poder anularlas – dijo Harry.

  • Si – dijo pe profesor – está en lo cierto, pero no es precisamente la respuesta correcta, señorita Granger.

  • La tortura metamórfica – dijo ella – al ser una forma incompleta da transformación provoca la incapacidad de defenderse, así además que puede perjudicar gravemente la saludo de la persona que se ve afectado por ella.

  • Correcto – dijo el profesor – el problema que la tortura metamórfica es un hechizo que requiere de un verdadero control mental, para pueda tener el efecto deseado.

  • ¿Pero entonces es más peligrosa que el Cruciatus? – preguntó uno de los chicos de la casa del dragón con quienes compartían clases.

  • No – dijo el profesor – se ha demostrado que la no existe peor forma de torturar que un Cruciatus bien ejecutado.

  • ¿Entonces que es lo complicado de la tortura metamórfica? – preguntó Ron.

  • Convertir la parte del cuerpo que se desea cambiar por lo deseado – dijo el profesor – hacer transformaciones completas es una verdadera ciencia, pero el hacerlas incompletas a gusto lo es aún más.

  • ¿Qué es lo que dice? – preguntó Hermione

  • ¿Alguno de ustedes ha sufrido algún tipo de transformación incompleta? – preguntó Morriset

  • Yo – contestó un chico de la casa del pegaso – en clases de transformaciones teníamos que transformarnos en un pájaro, mi compañero no hizo bien el encantamiento y me transforme a media, quede con alas de pájaros, pies de humano y cara con un enorme pico como nariz, pero el dolo que sentí fue grande.

  • Tu profesor o profesora te devolvió rápidamente tu estado normal – dijo el profesor - ¿cierto?

  • Si – dijo el chico – apenas vio eso corrió a mi lado y cortó el hechizo, se me pasó el dolor y castigaron a mi compañero.

  • ¿Por qué pasa eso? – preguntó una de las chicas de la casa del pegaso.

  • Simplemente porque una transformación incompleta trata de adecuar los rasgos transformados al cuerpo normal, en algunos casos quizás no pase nada, pero regularmente no se compatibilizan y comienzan a producir el dolor.

El resto de la clase la pasaron estudiando la teoría de la tortura metamórfica, por suerte era solo un hechizo, pero que tenía que tener un perfecto control de las transformaciones, así que más que nada el profesor les recomendó que practicaran las veces que pudieran y los más que pudieran, por lo que nuevamente no podrían dedicarse al mapa. Para su mala suerte transformaciones también estaba difícil, pero pese a todo a Harry ya no les costaba trabajo hacer los ejercicios.

Por fin vino una de las clases más esperadas por todos los chicos desde hace tiempo, y que en encantamientos comenzarían a ver la manera de crear los trasladadores, por lo que ese día todos lo chicos presentes trataban de prestar la máxima atención posible, por lo que

el profesor Pomfrey comenzó a decir.

  • Parece que están todos interesados en aprender a hacer trasladadores.

  • Es que en algunos casos pueden ser muy útiles – dijo Hermione

  • Tiene razón – dijo el profesor – sobretodo para los Aurores, quienes cuando arrestan alguien regularmente tienen que llevar un trasladador, pero lo mejor es crear uno par que se active en el momento deseado, por lo que es preferible hacerlo después.

  • ¿A que se refiere? – preguntó Harry.

  • Un trasladador lo puedes programara para varias funciones – dijo el profesor - claro que siempre con el objetivo de transportar cosas, pero cuando hacer uno que no utilizaras de inmediato tienes que ponerle hora de activación, o en su caso algún día, o lo que uno estime conveniente.

  • Como por ejemplo algún tipo de peligro – dijo Ron.

  • Se cree que si – contestó Pomfrey- pero la verdad es que nunca he sabido de alguno que haya hecho eso.

Harry si conocía a un mago que había hecho eso, ya que Dumblendore le había dado un trasladador a Marlene cuando fue llamada por su tío para ser interrogada por Voldemort, Harry en ese tiempo había estudiado un poco acerca de la creación de los trasladadores, pero no había conseguido hacerlo bien, pero por lo menos le había dado tiempo a la chica para escapar de Voldemort.

  • El encantamiento requiere de que el mago indique claramente el sitio al que desea llegar – dijo el profesor – en este caso las coordenadas del punto en el que se aparecerá, además de la hora en que se desea activar.

  • ¿Puede usarse alguna palabra clave? – preguntó Hermione.

  • Si, pero es algo más complejo – dijo el profesor.

El resto de la clase la pasaron tomando notas acerca de los métodos de creación de los trasladadores, cosa que no le gustó mucho a los chicos, pero sabían que no aprenderían a crear dichos artefactos de un momento a otro, después de clases se dirigieron al comedor y posteriormente se dirigieron a la clase de ocultismo, en donde comenzarían a estudiar la teoría de la creación de las capas invisibles.

  • La verdad que una capa invisible es algo complicado de hacer – dijo la profesora Lee – además que su creación es muy controlada por el ministerio de magia, cada vez que alguien crea una tiene que registrarla.

  • Pero hay personas como el señor Moddy que ven a través de ella – dijo Hermione.

  • Pero es porque él tiene ese ojo mágico – dijo la profesora – para el resto de nosotros es prácticamente imposible ver, solo con un par de lentes reveladores se consigue.

  • ¿Hay algún encantamiento que permita anular las capas invisibles? – preguntó Harry.

  • Hay uno – dijo la profesora – solo que es temporal y permite ver a alguien que está bajo una capa invisible solo por unos segundos.

Después de un par de preguntas más la clase continuó, la profesora les comentó acerca de los encantamientos desilucionadores, que permitían hacer que algo se volviese transparente, pero no invisible, y ese era el encantamiento que se tenía que poner en la capa, pero lo que completaba el encantamiento era el material con la que se confeccionaba esta, que era un material muy raro de conseguir.

  • Uno de los materiales es hilo de telaraña gigante – dijo ella – ese es en teoría él más sencillo de conseguir y que en la mayoría de los bosques mágicos existen estas criaturas.

  • ¿Entonces cual es el problema? – preguntó Hermione.

  • Se necesita un poco de fibra de camaleón del bosque, sangre de camaleón de río, ambos animales muy difíciles de encontrar dado su don de cambiar de tono y esconderse en su entorno.

  • Pero y los animales de criaderos – dijo Hermione.

  • Que yo sepa no hay criaderos de esos animales – dijo la profesora.

  • ¿Y donde se supone que viven esos animales? – preguntó Ron.

  • En los bosques mágicos – dijo la profesora – supuestamente en el bosque de Camelot deberían haber, pero entre tanto monstruo dudo que quede alguno con vida, y si lo hay tienen que vivir escondidos.

  • ¿Si alguien tuviese los materiales sería muy complicado hacerla? – preguntó Amanda.

  • Eso es otra cosa – dijo la profesora – ya que para poder hacer la tela los materiales se tiene que someter a un proceso que demora cerca de dos semanas para por lo menos obtener el hilo necesario para hacer la capa.

Los chicos se miraron y de inmediato supieron lo que los otros estaban pensando, ya que si las cosas les resultaban como esperaban le podrían hacer una capa a Ginny, claro que antes tenían que ver exactamente lo que necesitarían para ello y como conseguirlo, por lo menos sabían que uno de los ingredientes sería sencillo conseguirlo, asó por fin llegó el sábado y un momento de relajo para ellos, sino hubiese sido por la madrugadora sesión de quidditch y las pruebas del club de duelos.

  • Por suerte he avanzado en mis deberes – dijo Harry cuando estaba sentado con Shahalaa, Ron y Hermione bajo la sombra de un hermoso árbol.

  • Hace tiempo que no me sentaba a ver el lago – dijo Hermione.

  • Es que con todo lo que hemos tenido que hacer este año apenas hemos tenido tiempo para nosotros – dijo Ron.

  • Y eso que comparten el cuarto – dijo Harry.

  • ¿Sus padres no les ponen problemas? – preguntó Shahalaa.

  • La verdad es que mamá piensa que comparto cuarto con Harry y que Hermione se queda con Ginny.

  • Y mis padres piensan que duermo con le resto de mis compañeras – dijo Hermione.

  • ¿Qué pasaría si se enteraran? – preguntó nuevamente la chica.

  • Creo que se molestarían con nosotros – dijo ella – pero no por estar juntos, sino por no contarles.

  • Mamá me mataría – dijo Ron – a Hermione no le diría nada, le tiene mas cariño que a mí.

  • Y a ti Harry – dijo ella - ¿qué dicen tus padrinos por que compartes el cuarto con Ginny?

  • Ellos no opinan – dijo Harry – solo Arabella me dice que tenga cuidado con lo que hago.

Así pasaron el resto de la tarde, hasta que llegaron el resto de los chicos de la casa del fénix, así que todos reunidos comenzaron a hablar acerca de las clases y como estaba tomando Rosa y Aline la relación de Harry y Shahalaa y por suerte par el chico no fue tan terrible como se la había esperado, ya que por lo menos ellas ya parecían resignadas.

  • Creo que fue lo mejor – dijo Rosa – por lo menos elegiste una bella chica.

  • Y evitó que alguna de nosotras se molestara con la otra – dijo Aline.

  • Supongo que seguiremos siendo amigos – dijo Harry.

  • Desde luego – dijo ella – pero eres tú el que siempre nos evita.

  • He notado que Amanda es muy cercana a ustedes – dijo Carlos - ¿se puede saber por qué?

  • Es por el apoyo que le dimos el año pasado – dijo Hermione – nosotros sospechamos desde un principio y nos dedicamos a averiguar acerca de su procedencia y cuando descubrimos la verdad no nos apartamos de ella.

  • Es verdad – dijo Darla – recuerdo que de inmediato ustedes la defendieron.

  • ¿De qué están hablando? –preguntó Shahalaa.

  • De nada importante – dijo Harry – otro día te lo explico.

  • Hablando de Amanda – dijo Scott - ¿alguien la ha visto?

  • No – dijo Judith – pero por lo que supe pasa mucho tiempo en la biblioteca.

  • Es que las clases de magia antigua están muy difíciles – dijo Shahalaa – y ella debe estudiar mucho, ya que es una de las mejores del curso.

  • En todo caso un no logro sacarle en nombre del chico que le gusta – dijo Aline.

  • Es porque tu no le cuentas el nombre del chico que supuestamente anda detrás de ella – dijo Rosa.

  • ¿Ustedes no saben quien pude ser? – preguntó Aline – por lo menos sé que no es Harry ni Ron, pero si que es de la casa del fénix.

  • La verdad que nunca nos ha contado eso – dijo Harry – cuando está con nosotros hablamos de varias cosas o de las clases, pero en lo que es su vida personal es un poco cerrada.

La verdad es que solo Ginny y Hermione sabían que Amanda el nombre del chico que le gustaba, pero ni Harry ni Ron lo sabían, ya que nunca le habían preguntado, además era normal que no le contara a ellos ya que nunca le podrían dar buenos consejos como los de Hermione ni recibir la comprensión de alguien como Ginny, pero igual se sorprendieron de ni haberse dado cuenta que su amiga estaba detrás de uno de sus compañero de casa y ahora Harry no descansaría hasta averiguar de quien se trataba.

Esa noche seguirían revisando el castillo y terminarían de realizar el trazado de los pasadizos, por lo menos esa era su intensión, ya que aun les quedaba por hacer un piso entero, pero habían decidido que lo harían el final, cuando ya el resto del castillo estuviese listo, esa noche les costó mas trabajo salir, ya que al ser fin de semana los alumnos aprovechaban de quedarse hasta tarde, pero eso también los benefició, ya que se podría mezclar entre ellos si es que pasaba algo, Harry comenzó en el punto en que había quedado y continuó con su trabajo, y aprovechó de verifica todas las entradas, claro que no se atrevía a salir por el momento por si había alguien detrás de la salida.

Cuando esa noche se reunieron par hablar sobres lo avances de esa noche, y todos habían terminado de revisar sus pisos, por lo que dedujeron que solo bastarían dos o tres incursiones más para terminar el mapa de todo el castillo, así que luego de pasar al mapa definitivo todos los avances de ese día los chicos se retiraron a dormir, ya que al otro día necesitarían ponerse al día con los deberes que habían dejado pendientes.

El domingo se levantó muy temprano y se junto con Shahalaa ya que pensaba que había llegado la hora de pedirle a la chica que fuese formalmente su novia, ya que por lo menos él se sentía muy a gusto con ella y sentía que era la chica a la que había estado esperando, por lo que apenas terminó el desayuno la llevó a una de las torres de astronomía y comenzó a hablar con ella.

  • Sabes que este tiempo que hemos estado juntos han sido para mi muy buenos – dijo el chico.

  • Para mí ha sido como un sueño – dijo ella.

  • Pero creo que llegó el momento de decidir lo que haremos – dijo Harry.

  • Acaso quieres que dejemos de vernos – dijo Shahalaa.

  • Claro que no – dijo Harry – solo que me gustaría saber si quieres ser mi novia.

  • Pensé que ya lo era – dijo la chica.

  • No lo eras formalmente – dijo Harry – recuerda que estabamos probando para ver si resultaba y pienso que sí.

  • En ese caso – dijo ella acercándose al chico y abrazándolo suavemente– claro que quiero

Harry de inmediato acercó su cara a la de ella y comenzaron a besarse, tierna y dulcemente, después de eso comenzó a acariciarla con delicadeza, claro que sin propasarse, puesto que sabía que eso sería una verdadera falta de respeto a las creencias y costumbres de ella, sin embargo los besos que se daban eran claramente más ardientes cada vez, hasta que decidieron separarse y bajar a reunirse con los demás, además de hacer juntos un trabajo de defensa contra las artes oscuras, en las que Harry era considerado uno de los mejores.

  • Esto de los contramaleficios es algo que me cuesta mucho – dijo ella.

  • Es cierto – dijo Harry – sobretodo por el movimiento de la varita.

  • Podría ser simplemente como las maldiciones – dijo ella – se apunta y listo.

  • Como dijo alguien una vez – comentó Hermione – es más sencillo destruir que crear.

  • Es verdad – dijo ella – pero igual es complicado esto de los contramaleficios.

Se pudo decir que fue un día tranquilo, Amanda estuvo con Ginny repasando ocultismo y por la tarde se juntó con Shahalaa para hablar de magia antigua, por lo que la chica árabe se enteró de que Harry tenía en su poder uno de los libros de magia antigua más difíciles de conseguir, pero supuso que Amanda lo tendría, por lo que se lo pidió para ve un par de hechizos.

  • Sé que Harry te lo pasará – dijo Amanda – pero igual me gustaría poder leerlo.

  • No te preocupes – dijo Shahalaa – que te parece si lo compartimos, tu lo guardas y cuando necesita algo de él te lo pido.

  • En todo caso tenemos que pedírselo a Harry – dijo Amanda.

  • Va – contestó Ginny – sabes que él se los pasará aunque no se lo pidan.

  • Eso es cierto – dijo Amanda.

Harry en ese momento se encontraba ayudando a un grupo de chicos de primer año en artes oscuras, mientras que Ron hacia lo mismos con los chicos de segundo en defensa contra las artes oscuras y Hermione ayudaba a un par de chicos de la casa del pegaso con unos ejercicios de transformaciones. Al final todos se fueron a dormir, lo mismos que Harry, ya que necesitaban descansar un poco.

  • Vamos – dijo Ron – esta noche terminaremos lo que son el quieto y sexto piso.

  • En todo caso Ginny irá al quito piso con Harry y Amanda – dijo Hermione – y que el sexto está prácticamente terminado.

  • Eso siempre y cuando Hunter y Kupplenklain no nos tapen con informes – dijo Harry.

  • Hablando de ella – dijo Hermione – creen que se haya dado cuanta de que Ron fue quien votó la poción la clase pasada.

  • No lo sé – dijo Amanda – espero que no.

  • Bueno – dijo Ron – será mejor que vayamos a clases, quiero aprender los contramaleficios.

  • Otra cosa – dijo Hermione – aprovechando que estamos solos, creo que sería bueno que practicáramos el hechizo que de sello para que no perdamos la costumbre de hacerlo.

  • Es cierto – dijo Ginny – claro que no podemos lanzarlo acá adentro.

  • Pero por lo menos podemos ensayar los pasos – dijo Amanda.

  • Eso lo veremos después – dijo Ron – ahora vamonos a clase.

El día pasó sin ninguna novedad, ya que Hunter realizó una clase más teórica que práctica, mientras que en la clase de medimagia Kupplenklain se dedicó a pasar la materia acerca de métodos de vendajes y la manera de determinar el grado de presión de cada una de ella, pero cuando pasaba por el lado de Harry o Ron los miraba esperando ver cual de los dos se ponía más nervioso, por suerte Harry no tenía de que preocuparse, y Ron supo controlarse gracias a la palabras que Hermione le dirigía por medio de sus ubicadores.

Esa noche salieron nuevamente para hacer el mapa, aprovechando que los profesores no habían dado trabajos, así que se repartieron tal como habían acordado, Harry, Ginny y Amanda irían al quinto piso, mientras Hermione y Ron se encargarían de revisar el sexo piso, salieron bajo las capas invisibles y caminaron en dirección a la entrada del primer pasadizo, apenas pudieron se separaron y comenzaron a realiza el trabajo, el que como era de esperarse les resultó mucho más fácil y solo necesitaron una jornada para hacerlo.

Se juntaron para ver el avance de la jornada y vieron con satisfacción que todos los planos coincidían, así que únicamente quedaba la revisión de lo que era el séptimo piso, cosa que estaban seguros que podían hacer en una sola jornada, sobretodo porque era el más pequeño de todos, aun así ellos esperarían a ver como estaba las clases antes de tomar la decisión de hacerlo esa noche.

Fue una surte nuevamente que solo en lectura rúnica les pusieran un poco de trabajo, pero ellos sabían que la traducción no estaba complicada y por eso es que decidieron dejar el trabajo apara otro día y esa noche dedicarla completamente a lo del mapa, así que cuando llegó la hora los cinco chicos s juntaron para ponerse de acuerdo de lo que revisaría, así que cada uno de ellos tomó una copia del plano del séptimo piso.

  • Esta vez Harry hará el ala norte, Ron el ala oeste, Amanda el ala sur yo el ala este, Ginny entrará al primer pasadizo que encontremos en el camino.

  • Recuerden tener cuidado al ingresar en los despachos – dijo Amanda - aun pueden descubrirnos.

  • Vamos – dijo Ginny – así más rápido volvemos.

Cada uno se dirigió al ala que le correspondía, mientras que Ginny fue dejada en el primer pasadizo que descubrieron, así Harry comenzó a recorrer todas las salas que habían en el ala norte, encontrando solo un par de cuartos desocupados, pero que claramente eran para esconderse en caso de emergencia, así que no demoró mucho en terminar su parte, por el que decidió ir a echarle una mano a Ginny.

  • ¿Para que estarán estos espacios? – dijo la pelirroja.

  • No lo sé – dijo Harry – pero hay algo que me tiene preocupado.

  • ¿Qué cosa? – preguntó Ginny.

  • Se supone que estamos en el séptimo piso y que no hay nada más arriba – dijo Harry.

  • Correcto – dijo Ginny - ¿Pero que tiene de raro?

  • Que estos espacios están en todos lo pisos y en la misma posición, como si fuese el hueco de un ascensor – dijo Harry.

  • Lo sé – dijo ella – pero no sabemos como funciona.

  • Eso no es lo raro – dijo Harry – si te fijas el que está aquí muestra como su siguiese subiendo.

  • Es verdad – dijo Ginny – y según recuerdo Amanda comentó que el que estaba en las mazmorras solo subía.

  • Exacto – dijo el chico – por lo que podría deducir que existe otro cuarto más arriba y que nadie conoce.

  • Pero ¿Cómo probar? – dijo Ginny.

  • La única manera sería entrando en ese espacio – dijo Harry.

  • Pero puedes caer – dijo Ginny.

  • No si me ato con una cuerda – dijo Harry.

  • Bien – dijo ella conjurando una y amarrándola a uno de los pilares que había cerca, mientras que Harry se amarraba la cuerda a su cintura.

  • Si Hermione tiene razón este es un medio de transporte entre pisos – dijo Harry – y si no es una trampa.

Harry respiró profundo y después de eso dio un paso al vació, pero para sorpresa de los chicos este no cayó y se quedo parado en el aire, como su algo lo estuviese afirmado, como si en verdad existiera un piso bajo sus pies, eso ya era algo, pero aun no tenían idea de como ver su utilidad, por lo que Harry optó por lo más sencillo y fue pedir ser llevado al sitio al que quisiese ir.

  • Al cuarto piso – dijo el chico sin pensarlo.

De inmediato desapareció, sintió una sensación que le hizo cerrar los ojos y cuando los abrió notó claramente que estaba en los pasadizos del cuarto piso, así que nuevamente se hablo y pidió que lo llevasen al séptimo piso y rápidamente llegó donde estaba la pelirroja, quien al ver la desaparición de Harry se había asustado un poco.

  • Es como dijo Hermione – dijo Harry – es una especie de sistema de ascensores que conecta todos los pasadizos.

  • Eso es fantástico – dijo Ginny – espera que los demás se enteren de eso, es uno de los mejores descubrimientos que hemos hecho.

  • No lo creo – dijo Harry – aun puede que tengamos otro descubrimiento – dijo Harry – espérame aquí, que quiero comprobar algo.

Harry se introdujo nuevamente en el espacio y miró hacia arriba, esperando no equivocarse pidió ir al siguiente piso, así que desapareció, Ginny miró el sitio esperando ver volver a Harry, y el chico volvió después de un par de minutos con una enorme sonrisa, entonces sacó su ubicador y les pidió a todos que se reunieran con él en la entrada del pasadizo por la que habían dejado a Ginny, ya que había algo que tenían que ver, por lo que a los diez minutos los cinco chicos estaban nuevamente en el sitio que marcaba los espacios.

  • ¿Qué quieres mostrarnos? – dijo Hermione

  • El mayor secreto de Camelot – dijo Harry.

  • ¿Cuál es? – preguntó Amanda.

  • Síganme y se los mostraré.

Harry explico como había que usar los elevadores mágicos (como él los llamó) y después les mostró como hacerlo, uno a uno los chicos comenzaron a subir, mientras que Harry supervisaba que a ninguno lo pasara nada, por lo que fue él último en llegar al cuarto, y en verdad que los chicos quedaron maravillados, ya que se trataba de una hermosa sala circula en la que había una hermosa mesa de piedra.

La forma de la habitación no es lo que llamaba la atención, sino que parecía que no estaba abandonada, ya que no había un una sola partícula de polvo, la iluminación que tenía haría pensar que aun era de día, otra cosa que llamaba la atención era la cantidad de libros que habían en unos de los estantes, todos desconocidos para ellos, pero claramente escritos por la misma persona. En medio de la mesa de piedra se encontraba un libro cuya tapa parecía estar hecha de oro, se acercaron a ella y vieron que tenía escrito él titulo por medio de runas, así que no les fue difícil leer lo que decía.

“Registro de la sala de la verdad”