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Historia 24884 — capítulo 1

  • A ver, a ver... Me dices que el idiota ese te dijo eso, ¿no?- se movía de aquí para allá, mareaba.

  • Sí... me dijo: "Sangre sucia, anda a..." ya sabes que- dijo ella mirandola con aprehención.

  • Perfecto... entonces, aquí va el plan...- pero la interrumpieron.

  • Ginny... ¿estás segura de hacer esto?- preguntó una rubia de ojos celestes.

  • Sí, y última vez que me vuelvas a interrumpir así, Kath- la miró con suspicacia- Si a Hermione no le gustara ella...

  • De hecho... no quiero...- la chica se retorcía las manos freneticamente.

  • ¿Cómo? ¿CÓMO?- abría los ojos desmesuradamente la peliroja- Esto se comenzará ahora, y sino... conmigo no cuenten más- ya se marchaba cuando la detuvieron.

  • Ginny, aceptamos- dijo una chica de achinados ojos negros y cabello del mismo color. Las demás chicas la miraron como si se hubiera vuelto loca de un momento a otro. La peliroja, de espaldas a las chicas, sonrió complacida.

  • Perfecto...- dijo rodandose sobre sus talones y mirando a todas con picardía- Hoy mismo se comienza el plan- Katherine, la rubia de ojos celestes trago saliva, Hermione, la castaña de ojos miel suspiró rendida, y Kimi, la morena de ojos negros, sonrió con complicidad.

Las cuatro chicas, todas pertenecientes a la casa de Gryffindor, se sentaban en su respectiva mesa para cenar. Ginny Weasley, Katherine O' Gready y Kimi Hakisawa, estudiaban en el mismo curso y en la misma casa, mientras Hermione Granger estudiaba un curso más, de la misma casa también.

  • Oigan chicas... ahí viene el que le quita el sueño a Kath todas las noches- comentó Ginny con su típica sonrisa pícara. Las chicas voltearon a ver; Seamus Finnigan.

  • No comienzen... saben que él no me gusta- decía la chica no muy convincente, ya que sus mejillas se tornaban de color carmesí. Todas rieron.

  • Claro, el día en que realmente te creamos, sería el día en que McGonagall se pusiera a bailar encima de la mesa de los profesores a bailar tango- todas rompieron en carcajadas. Katherine se sonrojaba más aún.

  • Ya, ya. Que la estan haciendo sonrojar mucho, y eso le pude subir la tención- decía Hermione entre sería y divertida.

  • Sí, sí- Ginny si que se divertía con esas chicas.

La verdad que eran muy diferentes: Ginny era divertida y siempre hiperactiva. Katherine era callada y tímida. Hermione, inteligente y siempre estudiosa. Kimi, ruda y malhumorada, aunque también bastante pícara. Pero tenían algo que hacía que no se diferenciaran; su amistad.

  • Hola, chicas- saludó Seamus a las chicas, todas asintieron en forma de saludo, excepto Katherine, que se atragantó con un pedazo de pollo- ¿Estás bien, Kath?- la chica casi que se desmayaba, Hermione, Ginny y Kimi ahogaban una carcajada.

  • S-sí... e-es-stoy bien...- tartamudeaba de una manera bastante graciosa. Seamus alzó una ceja, en modo de intriga por el comportamiento que adquería la chica cada vez que él la saludaba- ¿Y-y... tú?

  • Perfecto... Oye, ¿querrías ir conmigo este sabado que viene a Hogsmeade, Kath?- la chica abrió los ojos como platos. ¿El chico al que más quería, la invitaba por primera vez a... Hogsmeade? Era simplemente asombroso, pero, ¿y qué de aquel plan? ¿Dejaría de ir con el chico para ayudar a sus amigas? Vio que Ginny le hacía señas, incitandola a aceptar la propuesta del chico. Ella dudó. Kimi le hacía señas de que rechazara, de que valía más la pena sus amigas que él. Hermione simplemente la miraba esperando una respuesta, al igual que Seamus.

  • Yo...- esta vez no tartamudeaba- Ehh, Finnigan...

  • Seamus, Kath. Seamus. Déjate de formalidades conmigo- dijo el chico esbozando una linda sonrisa. Katherine sintió derretirse ante tanta dulzura.

  • Sí, sí... Seamus, yo... creo que no puedo- a Ginny se le borró la sonrisa alentadora, Hermione la miró con sorpresa y Kimi dio un saltito de alegría.

  • ¿Por qué no puedes?- preguntó el chico con intriga. Katherine sintió un vuelco en el estómago, no pensaba que el chico le fuera a responder con otra pregunta.

  • Porque...- se trató de excusar lo más convincente posible, pero entonces Hermione interrumpió en su salvación.

  • Porque Katherine tiene que estudiar mucho, sabes... los TIMOS- la castaña sonrió destilando mentira por sus ojos.

  • Vale, bueno, si quieres, Kath, podemos estudiar juntos, ¿tú qué opinas?- Ginny tuvo que sostener a su rubia amiga, ya que casi se caía de el banco.

  • Creo que ella...- trataba de decir la peliroja pero entonces la rubia pareció recobrar su cordura.

  • Me parece bien, Seamus. Nos veremos a las 5:30p.m en la biblioteca, ¿vale?- todos quedaron pestañeando, incluyendo al castaño. La chica se había liberado de aquella timidez que tanto la caracterizaba para pasar a ser una chica segura, por un pequeño momento, claro.

  • Bien...- aceptó Seamus Finnigan con poca respiración. Y se marchó despidiendose con la mano.

  • ¡Joder!, ¿qué a sido eso, Kath?- dijo Ginny asombrada. Hermione sonreía mientras comenzaba a comerse su comida. Kimi miraba a cierto lugar.

  • ¿A qué o mejor dicho a quién miras tanto, Kimi?- le preguntó Hermione en voz baja. Katherine y Ginny conversaban divertidamente sobre cierto castaño.

  • ¿Yo? A nadie. Bueno...

  • ¿Y con eso crees que me vas a convenser?- preguntó la castaña esbozando una media sonrisa.

  • Bueno...- trató de excusarse la morena, pero no pudo.

  • ¿Te gusta mucho Harry, verdad?- preguntó sin más rodeos.

  • ¡Joder, Herms! ¿Cómo es que puedes saber todo así de simple?- exclamó la chica molesta y levantandose del banco para marcharse seguramente a un lugar donde no hubiera tanta gente. Hermione se le quedó mirando un largo rato para luego terminar con su jugo.

  • Hola, Hermione- saludaba un chico pelirojo sentandose al lado de ella. Hermione sintió mariposas en el estómago.

  • Hola, Ron. ¿Has estudiado?- el chico rodó los ojos con exasperación, ¿hasta cuándo con los EXTASIS?.

  • Bien, yo vine aquí para saber en donde te habías metido en todo el día y saber como estabas, y tú vienes y me preguntas sobre algo que sabes muy bien que me quita los ánimos de... ser- decía el chico un poco malhumorado.

  • Bueno, Ron. Luego no me andes diciendo que has salido mal en un examen, porque sabes que no te apoyaré- reprochaba la castaña girandose y dándole la espalda al pelirojo.

  • Hermione, vamos. ¿Te pones así por una estupidez?- listo, esa fue la última gota que derramó el vaso de paciencia de Hermione.

  • ¿Estupidez? Ron... ¿acaso eso te parece estúpido? ¿Que saques un examen mal te parece... nada?- Hermione se levantó y le dio la espalda al chico, se disponía a irse cuando la mano del chico la detuvo.

  • Herms...- susurró el pelirojo.

  • Herms nada, Ronald. Lo has hecho de nuevo- se soltó con brusquedad y se marchó del Gran Comedor.

  • ¡Diablos!- murmuró por lo bajo mientras veía irse a la chica. Harry se puso a su lado.

  • ¿Por qué siempre se la pasan discutiendo, hombre?- preguntó Harry como no queriendo la cosa.

  • No sé, Harry. No sé- y se marcharon también. Ya habían comido.

El Gran Comedor fue quedando solo poco a poco, y Ginny y Katherine aún mantenían su conversación fija, cuando alguien las interrumpió:

  • Weasley, O' Gready, es hora de irse a su sala común- avisó las vos severa de la subdirectora, McGonagall.

  • Ahh, profe. Sólo un ratito más, por favor- rogó Ginny, pero la subdirectora optó por una pose no muy amable que digamos- Vale, vale. Ya nos marchamos...- Ginny le hizo una seña a Katherine para marcharse, la rubia asintió y recogió sus cosas, lo mismo hizo la peliroja.

  • Buenas noches, profesora- se despidieron las dos.

  • Buenas noches, chicas- se despidió McGonagall.