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Historia 25384 — capítulo 1

Han pasado ya casi 10 años desde que los Dursaley se encontraron a su sobrino acurrucado y aturdido en la puerta.

Pero, aún así, para quien fuera al número 4 de Pubert Drive, creería que aparte de los Dursaley y su hijo, no había nadie más en aquella casa. Hace 10 años, la casa estaba llena de fotos de lo que parecía una pelota, con diferentes gorritos de colores. Pero Burp Dursaley ya no era un bebé, si no un chico robusto y musculoso.

Pero Pubert Drive no había cambiado en nada. Aún estaban los mismos árboles, las mismas casas, los mismos afiches de campañas presidenciales y los mismos viejos verdes que iban al Lucas bar.

Sin embargo, Harry se crió apartado del mundo durante todos estos años. Cuando era bebé y no llevaba más de una semana con los Dursaley, su primo Burp se comió al hermoso cachorro chihuahua que le habían regalado, por lo cual los Dursaley aprovecharon la casa del perro para dársela como regalo a Harry, ya que sería su nueva habitación por el resto de la vida.

Pero, fuera de ser un niño esclavizado, sin padres, durmiendo en una infección de pulgas y garrapatas, y ser rechazado por la humanidad, Harry era un niño completamente normal.

Harry no podía estar más feliz, ya que a partir de Septiembre iría a la secundaria.

Harry, iría a San Brutos, una escuela para delincuentes juveniles incurables. Sería la primera vez que estaría sin su primo Burp. Burp, iría a una escuela en el campo, donde estudió el tío Happy Dursaley, era una escuelita rural, en la cual se usaba una combinación de ropa de lo mas normal, o sea, smoking negro, pantalones de bermuda color verde lima, un sombrero peruano, calcetas de piel de conejo (todo sea por matar animales), y botas de cazador. Además, tenían derecho a llevar un bate, para que los alumnos se golpearan con ellos unos a otros en los recreos, lo que prometía ser de gran entretenimiento para el futuro.

-¡Levántate!- gritó la tía Paz Gloria, desde afuera de la casa del perro.- ¡Ahora!

-Ya voy- respondió maquinalmente Harry

Harry se preparaba para lo peor. Cada día, Harry hacía cosas extrañas, que ponían los pelos- canas a decir verdad- de Mr. Happy, de punta. Por eso Harry era un niño especial. Un día, por ejemplo, le cortaron el cabello, y al siguiente aparece Bin Laden. Otro, estornuda, y en las noticias dicen que atrapan ha Spiniak.

Tío Happy castigaba a Harry por cada cosa que pasaba. Si la capa de ozono adelgazaba un centímetro, lo castigaba, si anunciaban en la televisión algún accidente automovilístico, lo castigaba, si dos personas famosas terminaban una relación sentimental, lo castigaba. Por lo tanto se entiende que Harry pasara la mayor parte de su tiempo castigado en su casa de perro. Cuando Harry no estaba castigado, las cosas no iban mucho mejor, pues su increíblemente obeso primo Burp lo perseguía por todos lados para golpearlo. Sus padres no habían logrado enseñar a Burp el karate, pero él se había interesado en otra arte marcial que le venía mejor: el sumo.

Se entenderá entonces que Harry tuviera cero calidad de vida. Comía un M&M diario (medio si sus tíos no estaban de humor), usaba la ropa que sus tíos les robaban a los pordioseros que se quedaban dormidos en su patio, y ni siquiera podía usar el baño de la casa (“¡¿para que crees que sirven los jardines de lo vecinos?!" le había gritado su tío). Lo único que Harry podía hacer era contar las baldosas del techo, y revisar su e-mail. Porque aunque Harry no tuviera nada, todos pueden tener un e-mail, y él no era la excepción. Incluso sus tíos le habían dado permiso para tenerlo (lo habían hecho borrachos, pero igual contaba). La verdad, no es que mucha gente le escribiera a Harry. De hecho nadie le escribía, ni siquiera las empresas de perfumes o de diplomas universitarios. Como sería de solitaria la vida de Harry, que jamás recibió una cadena virtual ni ningún archivo. Ni siquiera Hotmail le había mandado un e-mail de bienvenida cuando se había inscrito, así de solitaria era.

Pero volvamos a ese día. Cuando Harry entraba a la cocina, tía Paz Gloria gritó:

-Ya llegó el hermoso, apuesto, galán, magnífico, y guapo muchachito del cumpleaños.

“Imposible” pensó Harry. El no estaba de cumpleaños. Pero se dio cuenta de a quien se refería tía Paz Gloria, cuando Burp entró a la cocina.

Burp comenzó a contar los regalos, que ocupaban más de la mitad de la cocina.

¿Cómo pudo olvidarlo?... El cumpleaños de Burp… el peor día de Harry.

Cada año, en su cumpleaños, los Dursaley llevaban a Burp a pasear por la ciudad, a los restaurantes a robar comida, a la botillería a comprar licor, a los fliper, al casino, etc (al zoológico ya no, por que la última vez, el guardia apuntó con un revolver a Mr. Happy para que soltara a Burp, ya que un gorila suelto, es peligroso). Harry, en los cumpleaños de Burp, se quedaba al cuidado de la señora Pigg, una vieja chiflada, que vivía en la avenida matemática, cuya casa olía a mierda, y la entretención de ella, era mostrarle a Harry las fotografías de todos los babuinos con los que se había casado en el África.

-¡Intenta preparar el desayuno, sin quemar la cocina!- le dijo tía Paz Gloria a Harry

-Sí, su alteza- dijo Harry, haciéndole una reverencia a su interlocutora

-¡Rápido, mi café, muchacho!- le dijo Mr. Happy a Harry, como saludo matinal- Hoy, el prostíbulo cierra temprano, y… -se puso algo nervioso-, que diga, hoy tengo una junta, y no quiero llegar tarde

-¡Papá!, ¿Cuál número viene después del 1?-consultó Burp, que seguía contando los regalos

-¡El 2, hijo mío!- le dijo Mr. Happy

-¡ah, ya!- dijo Burp, y siguió contando

-¿Qué haces parado como un imbécil?- le gritó Mr. Happy a Harry

-Es como me paro siempre- explicó Harry-, y además, estoy haciendo huevos y bacón para tía Paz Gloria

Mr. Happy no puso reparos, y se dirigió a Burp:

-Ve a buscar el correo, Burp

-¡Que lo haga Harry!- respondió

-Ve a buscar el correo, Harry

-¡Que vaya Burp!- respondió Harry

-Pégale con tu bate, Burp

Harry se evitó el bate, y fue a buscar el correo. Llegó a la puerta de calle, y tomó los sobres de cobro de impuesto, los de Dicom, los que advertían pronta cobranza judicial, las revistas Play-Boy, una caja de explosivos, la nueva tarjeta de cliente frecuente de un motel de las afueras de la ciudad, para Mr. Happy , etc. Harry volvió con el correo a la cocina.

-Papá ¿Cuál número viene después del 2?-consultó Burp a su padre

-¡El 3, hijo mío!- dijo Mr. Happy a su hijo, con voz melosa. Luego, al ver a Harry, la cambió a una voz áspera- ¿trajiste mi correo, mocoso?

-Si, Mr. Happy- dijo Harry, haciendo una reverencia

-¡Pues, dame las cartas, imbécil!- Harry le entregó las cartas-¡y después, me lames los zapatos!

-¡Papá!- lo interrumpió Burp- ¿cuál número dijiste que viene después del 2?

-Este…- dijo Mr. Happy. Luego, al ver que lo que hacía su hijo es contar los regalos, repuso- Ah, no te preocupes. Tienes 84 regalos míos, 32 de tu madre, 40 de tía March, y 92 de todos los vecinos.

-¿Y eso a cuantos 1 equivale?- consultó Burp, mareado y confundido

-¡A 248, hijo mío!- dijo fríamente Mr. Happy

Esto, no tuvo el efecto que uno esperaría que tuviera un niño de 11 años, al saber que tiene 248 regalos.

-¿Y por qué?- gritó Burp- ¡Ayer me dieron 327, y ni siquiera había festividad!, ¿y hoy, que es mi cumpleaños… me regalan menos?

-¿Y como sabes que son menos si no sabes contar?- consultó Mr. Happy

-Pues,… por que…- se detuvo- ¡Olvídalo!

Mientras, Harry- que como dije, no recibía correos-, se divertía leyendo las reglas del usuario. Tía Paz Gloria, entró a la cocina, miró la sartén, y le dio a Harry un fuerte golpe de karate por atrás.

-¿Que te dije me prepararas, bestia?- le dijo por la espalde, zarandeándolo del pelo de la nuca

-Huevos y bacón, su alteza- dijo Harry, dándose cuenta de que se le había olvidado después de ir a buscar las cartas

-Créeme. Si la C.O.N.I.N. no hubiera dicho que Burp “es sobre, el sobre peso de la obesidad de un hombre de cuarenta, aún siendo un niño de 11 años”, te cocinaría para el- dijo en susurro frío

-¿Qué sucede- interrumpió Mr. Happy- que todavía no llega la señora Pigg?

-¡Ah!- dijo tía Paz Gloria, y puso una cara aún mas desagradable, pero dejo a Harry-, pues, que está enferma. No podrá cuidar al mocoso- dijo, lanzando una furtiva mirada a Harry

-¿Qué le pasó a la señora Pigg?- preguntó asustado Mr. Happy

-Ya sabes que es de la derecha- dijo tía Paz Gloria-, y fue a las manifestaciones de la muerte de Pinochet

-¡Recuerda que se supone que estamos en el año 1991, aún no muere mi general!- le recordó Mr. Happy

-¡Aténganse al libreto, por favor!- les gritó una voz detrás de las cámaras

-Perdón- dijo tía Paz Gloria- ¡No podrá cuidar al chico, Mr. Happy!

Mr. Happy parecía asustado.

-Bu… bueno,… eh… supongo que March podrá cuidarlo… si, ella, mi querida hermana

-Ella odia al chico, Mr. Happy- dijo con desdén tía Paz Gloria

Harry se estaba creando un segundo nick. Quería escribir un correo a través de el, y enviarlo a el primes nick, para ver si recibía un correo por primera vez en la vida.

-Tu amiga, esa tal… ¿como se llamaba?- comenzó Mr. Happy

-No tengo amigas, Happy- lo interrumpió tía Paz Gloria

Mr. Happy se paró, muy colorado, y palpitándole la vena de la sien

-Soy “Mr.” Happy- bramó

-Lo siento, querido

-Mr. Querid…- se detuvo- eso

-¿Qué hacemos?- preguntó asustada Paz Gloria.

-Déjenme aquí- Propuso Harry-, puedo ilusionarme con recibir un correo mientras salen. Estaré todo el día sin recibir correo alguno, pero aún así no perderé las esperanzas; para cuando ustedes lleguen, yo no habré hecho más que estar toda la tarde con la nariz pegada a la pantalla, aún sabiendo que nadie me estima, que soy una basura, la escoria del mundo…

-¿Dejarte… a… aquí?- consultó tía Paz Gloria, algo nerviosa- este… ¿y si encontramos la casa en llamas?

-Al menos su cuerpo ya no existiría…- pensó Mr. Happy, algo entusiasmado- pero perderemos todas nuestras pertenencias como costo- dijo Mr. Happy, colocando de nuevo su cara de marrano

-Quizá… podamos llevarlo y dejarlo en la bicicleta- dijo tía Paz Gloria

-Esta es una “MX”, no hay mejor marca… ¡no la dejaré a su cuidado!- dijo Mr. Happy, furibundo

El timbre sonó.

-Llegó Pour Polkick- dijo Burp- Ve a abrir, mamá… ¡te lo ordeno!

-Si, hijo mío, si- dijo tía Paz Gloria, haciéndole una pequeña y apresurada inclinación a su hijo

Tía Paz Gloria, fue a atender a la puerta. Después volvió a la cocina, acompañada de un niño gordo, grande y estúpido como Burp

A decir verdad, en el grupo de Burp, todos eran grandes y estúpidos, pero como Burp era el más grande y estúpido de todos, era el jefe

-Se me ocurrió una idea…- dijo Mr. Happy, mirando a Harry de forma maliciosa

Harry, quien no podía creer su suerte, estaba acompañando a los Dursaley y a Pour al zoológico (Mr. Happy llevaba una mascara de cerdo, pero según el se veía distinto).

Harry, que por primera vez conocía un lugar que no fuera los lugares de la casa, que debe asear a diario, su casa de perro, el colegio, la Web de Harry Latino, o el correo que jamas recibía, estaba completamente emocionado. Jamás pensó que el mundo era tan grande, el zoológico estaba a 5 calles mas allá de la escuela, jamás pensó que el planeta llegara hasta tan lejos… era todo increíble. En el zoológico vio animales tales como osos, loros (que tenían cierto parecido con un profesor, pero no diremos cual para evitar denuncias), gorilas (eran grandes y peludos, se parecían a Burp, salvo que no eran rubios, y que no debemos ofender a los gorilas comparándolos con Burp, para evitar la intervención de Greenpeace), leones, águilas, tejones, serpientes… pero no pasó nada increíble hasta ahora, gracias a Dios.

Luego, Mr. Happy se hizo pasar por parquímetro, y al tomar las llaves de un tipo que llevaba nada menos que un convertible Ferrari, dejó la bicicleta tirada, y se quedó con el auto.

Mas tarde, conoció la plaza O`higgins, el restaurante de lujo (según Mr. Happy), el “Ave Cesar”, el teatro municipal, y la farmacia. Mas tarde, fueron a un vertedero de basura, ubicado a cientos de metros sobre la ciudad. Iban hasta allá, por que Mr. Happy, dijo que debía deshacerse de cierta cosa de la cual debió deshacerse cuando la dejaron en su puerta hace casi 10 años. Era algo raro, Harry solo sabía sobre el y el paquete de droga Haitiana que habían llegado a Pubert Drive para esa fecha, nada mas.

Al llegar al vertedero, Mr. Happy se adentró en el, haciéndole señas a Harry para que se acercara. ¿Era un sueño? Harry se acercó, mirando las cosas que había en el piso, cosas sin importancia, como notas del exmandatario Pinochet, o fichas con datos como que la primera junta de gobierno se celebró en los 1700, o pruebas que demostraban que en realidad fue Chile el primer país en pisar la luna…

Al llegar junto a Mr. Happy, este le dijo:

-Bonita vista, ¿no, Harry?

-Pues… si muy bonita –dijo Harry, algo confundido, mirando todo el smock de la ciudad… por extrañeza, le recordaban el transantiago.

-Pues, véala, pequeño, yo… este… estaré esperando en el auto

-No Mr. Happy, gracias –dijo Harry, sorprendido por el trato que recibía de su tío… si unos minutos antes, ¡hasta le había comprado un chocopanda!

-No, harry, ya te dije, te quedas mirando esto –Mr. Happy se ponía rojo, y se le hinchaba la vena de la sien

-No, en serio, prefiero ir con usted, Mr. Happy

-¡Te quedas aquí, bestia de

-Pero…

Mr. Happy, comenzó a correr hacia el auto… bueno, correr para el, Harry se fue caminando tranquilamente, y llegó mucho antes, a la edad de Mr. Happy, y con la cirrosis que tiene, no es posible correr muy rápido. Además, Mr. Happy casi ni tenía problemas de salud, solo cirrosis, leucemia, cáncer a la próstata (eso alarmaba a Tía Paz Gloria), cáncer de mamas (nadie se lo explicaba), alta presión arterial, asma, congestión estable, hemorroides, sinusitis, cataratas en el ojo izquierdo, ceguera en el derecho, cojera, una pequeña joroba, desalineación de dientes amarillos, pie plano, pediculosis, colitis, tiña, lepra, apendicitis, entre otras pocas.

Cuando llegó al auto, no respiraba, tenía los ojos blancos, los pantalones mojados en el entre piernas, y la lepra se le notaba mas que nunca, después de 10 años, que se le había notado cuando llegó Harry a su puerta.

-¡Oh, no!- gritó espantada Tía Paz Gloria- Mr. Happy, no te puedes morir, aun estamos casados con separación de bienes

-¿Qué hacemos?- preguntó Harry, mas que mal, era una vida la que se estaba perdiendo

-Lancémoslo al mar, así lo hicieron en “Scary Movie”- dijo Burp

-¿Sabe conducir, alteza?- le preguntó Harry a Tía Paz Gloria, la cual negó con la cabeza- Bueno, esto podemos remediarlo… la velocidad promedio de un viaje desde acá hasta la posta, contando que los semáforos cambian cada 30.5 segundos, mas la velocidad máxima permitida, y el trayecto, que son al menos 5 Km.… llegaríamos al hospital dentro de una hora promedio…

-¡En español, bestia!- gritó tía Paz Gloria, con voz y baba de perro rabioso

-Usted déle respiración artificial, mientras yo conduzco- dijo decidido Harry- Ya me entrené cuando yo debía conducir al colegio, mientras Mr. Happy se recostaba en el sillón a leer la play-boy de Burp…

-¿A leer que?- le interrumpió tía Paz Gloria

-Eh… olvídelo… hay que salvar a Mr. Happy

Tía Paz Gloria asintió con la cabeza, y comenzó a darle respiración artificial a Mr. Happy. Harry, iba a velocidad “warp” hasta la posta…

-Ah… Harry… -dijo Burp, que veía como tía Paz Gloria le daba incansablemente respiración artificial a Mr. Happy, de repente (quizá por los movimientos del auto), se movía un poco mas abajo del ombligo al darle la respiración- ah… ¿no necesitas tu también respiración artificial? –Burp le guiñó el ojo a Harry por el espejo retro-visor.

-Este… no, gracias, Burp –respondió Harry con náuseas

Llegaron a la posta, y colocaron a Mr. Happy en una camilla, y lo pasaron a urgencias. La enfermera, les prometió colocar a cada paciente del grupo, 2 fichas, una con el nombre, y otra con la enfermedad.

-¿Nombre, señora? –preguntó la enfermera

-Eh… Paz Gloria Dursaley–respondió tía Paz Gloria, quien sabe para que quería la enfermera saber eso

-Dígame… ¿Cuál es la enfermedad?

-A, pues… es más de una

-No se preocupe, señora, estamos para servirle –la enfermera puso sonrisa de vendedor de productos de limpieza

-Bien… resfrío, gripe, congestión nasal, alergia a las verduras, polvo, polen, animales, algunas frutas, sufre de…

Dos horas después…

-… cirrosis, leucemia, cáncer a la próstata, cáncer de mamas nadie se lo explica –dijo tía Paz Gloria, al darse cuenta que la enfermera despertaba, dando un respingo, y mirando las… mamas de tía Paz Gloria-, alta presión arterial, asma, congestión estable, hemorroides, sinusitis, cataratas en el ojo izquierdo, ceguera en el derecho, cojera, una pequeña joroba, desalineación de dientes, pie plano, pediculosis, colitis, tiña, lepra, apendicitis, entre otras pocas.

-Ok –la enfermera da un bostezo prolongado- espere el anuncio del medico, el hará la operación y las intervenciones quirúrgicas que se necesiten…

-Ok, espero… -dijo tía Paz Gloria, tratando de tomar aire, por hablar sin para durante 2 horas.

A los 5 minutos, el doctor gritó:

-Paz Gloria Dursaley

-Aquí, soy yo, esper… -tía Paz Gloria comenzó a tomar a Mr. Happy, para que el doctor se lo llevara, pero el doctor y 4 enfermeros tomaron primero a tía Paz Gloria, y la llevaron a la U.T.I. (Unidad de Tratamientos Intensivos, negro ignorante)

-¡No, no soy yo, es mi esposo!- gritaba tía Paz Gloria, tratando de soltarse

-No, señora, yo no soy su esposo, gracias a Dios, y si, usted si es usted- le dijo el enfermero mas joven

-¿No estará queriendo decir que el enfermo es su esposo y no ella?- dijo el enfermero mas viejo, que cojeaba

-Ignórenla- dijo el doctor leyendo las fichas médicas- aquí dice que tiene problemas cerebrales

El doctor y los enfermeros se llevaron a tía Paz Gloria, entre los gritos “si, eso quise decir”, los cuales ignoraban.

Mas tarde, Burp sintió hambre (que novedad), y sacó la billetera de Mr. Happy para ir a un bar de la av. Pedro Montt., aprovechando que las piscolas estaban a 2 por 1…

A las 5 AM, Mr. Happy despertó. Cuando Harry le contó todo lo sucedido, Mr. Happy corrió a la U.T.I., con un mazo hecho con las patas de la camilla, y se escuchó “acarrúuu”, justo antes de que varios enfermeros salieran disparados desde la U.T.I…

“Mr.” Happy y tía Paz Gloria –a quien le habían colocado 8 puntos en cada articulación de su cuerpo- le dijeron a Harry –o más bien lo hizo Mr. Happy que se subiera al auto.

Llegaron al bar, y Mr. Happy al ver el letrero, con una mujer desnuda, repuso:

-Ya veo por que Burp vino aquí… yo lo iré a buscar… quizá tarde un poco… -dijo con una sonrisa, sus pantalones crecieron, y entró en el bar. A las 8:30 AM, Mr. Happy salió del bar, acompañado de Burp, con unas sombrillas de jugo en el pelo, bastante rojos, y algo mareados, pero ambos reían. Entraron al auto.

-Salú compare -dijo Mr. Happy a su hijo, mostrando una botella de “Whisky Johnnie Walker, Red Label”

-Salú, po, mi “taita” –Burp muestra otro botella, brinda con su padre, y se zampan sus respectivos Whiskys- Ohe, loco, ¿cachaste a esa rubia…?

-Jué la que me atendió –dijo Mr. Happy, que estaba mas colorado medida tomaba mas Whisky, que se los iban proporcionando el personal de atrás de las cámaras, tapados con chales para que no los vieran

-Cha, la cue`a… a mi me atendió esa pelirroja… -Burp se miró a la altura como entre las rodillas y el ombligo, y repuso- ya ni me funciona

-A mi tampogo`

-Pero si a vos nunga te ha funciona`o

-¿Y como te ice con tu mamá?

-Ya po, me hicite bien jodío, que querí que te diga, po`

-No aleguí, que si no hubierai heredao de mi, el tener la cuestión larga, loco, la pelirroga ta que hubiera salío tan exitá, po

-Es que le pagué el triple con tal de que me tocara la weá po`, si no quería…

-Pues, es así como conocí a tu mamá, y también pagando el triple…

Después de toda una mañana, en la que Burp pareció heredar la cirrosis de Mr. Happy, este despertó, dándose cuenta de lo sobrio que estaba, viendo a Burp aún algo borracho, y a tía Paz Gloria, que aún estaba como el hoyo, sus ojos giraron hacia Harry. ¿Todos en estado deplorable, y el tan sano y salvo como se puede estar en toda la vida…?

-Tienes que tener la culpa, desecho de la vida…

-¿Qué le ocurre, Mr. Happy?

-Escúchame, culebra ponzoñosa, hasta aquí te duró la maldita vida…

Mr. Happy, conduciendo a velocidad de político, volvió al vertedero, tomo a Harry, y lo lanzó cuesta abajo. Cerca de Mr. Happy, estaba Burp, más drogado que nunca, y tía Paz Gloria, que gracias a los esteroides ya se podía mover un poco, estaba cambiando sus vacunas de penicilina, por unas de heroína.

De repente, una bandada de moscas se abalanzó sobre Harry…

-¿Eres tu Jhon Connor?- consultaron las moscas… ¿moscas parlantes?

-No –dijo Harry, que estaba completamente retorcido, tanto así, que parecía que estaba haciéndose un candado chino, a buen entendedor, pocas palabras

Harry, recordando la película “Terminator”, dijo:

-Ese chico obeso, con cara de marrano, cuerpo de marrano, y cerebro de marrano, que está drogado allá arriba, es quien buscan

-Veamos… si, tiene 11 años acá en el 1991, se droga, tiene cara de depravado, es rubio… ¡Es él, muchachos! –dijo la mosca jefe (supuso eso Harry, por que llevaba un sombrerito- Moscas Terminators… ¡Al Ataque!

La bandada de moscas, lanzó en coro una palabra así como “Swerdensen”, y un vapor verde le dio a la montaña de basura… dicha, se cayó, desapareció, se pulverizó o quien sabe, pero ya no estaba. Las moscas, se abalanzaron sobre Burp, quien gritaba “aún no me fumado todo mi alpiste verde, no jodan”

Mr. Happy, que cayó abajo, junto a Harry en cuanto desapareció todo, tomó a Harry, y con una máquina fumigadora, sacada de su porta-maletas, espantó a todas las moscas. A Harry, quien aún sostenía del cuello, lo metió en el portamaletas, con el aroma residuo del líquido extintor, para que se fuera asfixiando durante el camino. Sin embargo, Harry no sintió nada de nada durante ese viaje.

En cuanto llegaron a la casa, Mr. Happy tomó a Harry, y le dijo:

-Todo esto es por tu culpa

-Yo no hice el libreto –se excusó Harry

-Ya me desquité con el libretista, por eso yo no tengo bigote, soy el doble de Mr. Happy, el original fue despedido

-¿Serás mas simpático que tu predecesor? –consultó Harry, lleno de esperanzas

-Espero que no –dijo Mr. Happy con una sonrisa malévola, que se veía más malévola sin el bigote

Cinco minutos mas tarde, Harry se vio en el sótano de la casa, colgando de cabeza, atado en los pies por cadenas, su cabeza inerte –por decirlo de alguna forma- sobre un caldero hirviendo, por si intentaba soltarse, se caería sobre las llamas, el fuego violento, y su espalda, estaba siendo dada de latigazos por Mr. Happy, un látigo con púas, que con solo rozar la piel, quitaban gran parte de ellas… y es así, como una vida es acribillada a sangre fría, por los imbéciles perdidos… drogadictos…