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Atada al Destino — capítulo 15
Despertaron al oír el timbre de la puerta. El primero en entrar en sí y reaccionar ante el sonido fue Jeff. Se levantó y corrió a abrir. Miró por la mirilla para ver quien era y se sorprendió al ver a Héctor. -¿Qué haces por aquí tan temprano?
-¿Temprano? Jeff es la una del mediodia. Tu padre está en un punto intermedio entre la preocupación y la desesperación. Yo que tú lo llamaría para decirle que estáis bien.
-Sí, tienes razón.
Los dos muchachos se sentaron en el salón. Jeff llamó a su padre y le explicó por encima lo que había pasado la noche anterior. Le ordenó que fuese para la Base lo antes posible y algo ininteligible. Cuándo colgó sabía que había dejado a Barulio más preocupado de lo que estaba. Héctor en cambio sonreía.
-¿Otra novata en la Base? Era lo que nos faltaba.
-Tranquilo colega, de esta no tendrás que hacerte cargo tú.
-No pensaba hacerlo. Ya tengo bastante con...
-¿Con quién si puede saberse?
Ambos muchacho se solbresaltaron y se volvieron. Selene estaba en el pasillo, ya lista aunque aún con cara de dormida, pero con la furia dando señales de querer salir.
-Con nadie.
-Eso pensaba yo. Jeff ¿qué hace él aquí?
-Mi padre lo ha mandado a buscarnos. Creo que se nos ha hecho algo tarde. ¿Savitri está lista?
-Está en el baño terminando de arreglarse.
-Ok, voy a ir vistiéndome yo.
-No tardes.
Selene y Héctor se quedaron solos en el salón. Ni siquiera se miraron. La chica se sentó en el sillón que su primo acababa de dejar libre. Lo que menos le apetecía después de la noche que había pasado era estar con ese "idiota engreido" y eso Héctor parecía intuirlo. La observó durante unos segundos y después empezó a molestarla, cosa que había descubierto recientemente que le encantaba.
-Vaya cara que tienes pequeña, ¿no has dormido bien o es que los ronquidos que das te despiertan a ti misma?
-No te interesa como haya dormido y no me llames pequeña.
-¿Por qué? Ante tu amiga se supone que soy tu novio ¿no?
-Savitri ya lo sabe todo así que no hace falta que finjas.
-Oh vaya, ahora que empezaba a cogerle el truco.
-Lo tenías de antes, jamás he conocido a una persona tan hipócrita como tú.
-¿Yo hipócrita? Esa palabra es demasiado grande para ti pequeña.
-¡Te he dicho que no me llames pequeña! ¿Es qué estás sordo o tienes una discapacidad mental que no te deja comprender las cosas?
-Ja,ja. Te creerás graciosa incluso. Vamos pequeña era solo una broma. No te enfades.
Aún sabiendo que lo estaba haciendo para molestarla, Selene no lo aguantó más. Se levantó del sillón y se encaró con él. Héctor tenía una media sonrisa dibujada en su cara, cosa que puso aún más furiosa a la chica.
-Mira enano mental, si me vuelves a llamar pequeña te juro que no respondo de mis actos. Me tienes ya un poco harta y hoy, precisamente, no estoy de humor para aguantarte.
-Original eso de enano mental; no esperaba menos de ti pequeña.
Selene ya no lo soportó más. Agarró la lámpara de mesa que los padres de Savitri tenían y se la tiró. El chico la esquivó por los pelos y la lámpara se estrelló contra la pared haciéndose añicos. Su semblante cambió. Comprendió que se había pasado un poco. Dio gracias porque Selene no tenía nada más a mano para tirárselo encima pero en vez de eso se puso a insultarlo, a la vez que sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Vamos, vamos pequeña, no te pongas así; solo estaba bromeando.
-Déjame en paz de una vez y deja de llamarme pequeña- Selene se acercó a él amenazadoramente apuntándolo con el dedo- Óyeme bien cabeza de alcornoque, no pienso auantarte nada ¿me entiendes?NADA. El que seas mayor que yo y mejor en algunas cosas no te da derecho a..
-¿En algunas cosas? Vamos pequeña se realista, soy mejor en..-Héctor no tuvo ocasión de acabar su frase. Selene había comenzado a darle puñetazos de baja intensidad. Rió para sus adentros. Había conseguido sacarla de sus casillas- Selene para, acabarás haciéndote daño- La chica no le hizo caso. Él le sujetó las muñecas para que dejase de pegarle pero ella se resistía, incluso intentó morderle. Al escuchar tanto alboroto Savitri y Jeff salieron a ver que pasaba.
-¿Qué estás pasando aquí? Héctor, ¿qué demonios haces? ¡Suéltala!
-Ya claro, ¿para qué me rompa el esternón con esos super puñetazos? Ni loco. Está loca.
-¡Maldito imbécil! ¡Suéltame de una vez! ¡Y no me llames loca! Aquí el único loco ¡eres tú!
Héctor rió y la soltó. Selene temblaba de ira e intentaba aguantar las ganas de volver a pegarle. Jeff intervino antes de que la situación se le escapase de las manos.
-Vayámonos ya. Braulio quiere hablar con todos nosotros cuánto antes. Héctor, ve delante en la moto, yo te sigo con ellas en el coche.
-De acuerdo. Nos vemos en la Base pequeña.
Cuando Héctor se hubo ido Jeff se volvió hacia su prima. Estaba demasiado alterada y a punto de llorar.
-Selene trata de calmarte, tenemos que pasar por tu casa a ver a tu madre. Y te aconsejo que no le hagas caso a ese cabezota, solo quiere provocarte.
-¿Y crees que no lo sé? El problema es que no puedo contenerme. Lo odio.
-Pues inténtalo. No te conviene.
-Como si fuese tan fácil que mis nervios se mantengan fríos con toda esta situación.
-¡Dejádlo ya! Los dos. Parecéis niños pequeños. ¿No teníamos prisa o algo así?
Sin decir palabra Jeff salió de la casa. Luego las dos muchachas le siguieron. La visita a casa de Selene fue corta. Su madre había salido y no estaba en casa. Le dijo a su hermana donde iba y se fue de nuevo. De camino a la Base ninguno de los tres pronunció palabra. Al llegar oyeron a Savitri soltar una exclamación de asombro.
-No me lo puedo creer.
-Créetelo, es real, aunque nunca lo hayamos visto.
-Chicas vamos, mi padre nos está esperando.
Se encaminaron hacía el despacho de Braulio. Por el camino se les unió Héctor. Selene intentó andar lo más alejada posible del muchacho. Este la miró y le hizo un gesto de burla. Iba andando al lado de Jeff y ambos hablaban en voz inaudible para las chicas. Savitri estaba tan perpleja que no podía decir nada. Selene sonrió y se preguntó que cara había puesto ella la primera vez que estuvo allí. Cuando llegaron ante la puerta del despacho vieron a Febo esperándolos. Y fue entonces cuando Selene recordó el sueño. Se paró en seco sin saber como reaccionar ¿debía contárselo? Savitri se volvió hacie ella y vió el miedo reflejado en su cara. La agarró del braxo y tiró de ella. No sabía exactamente que le pasaba a su amiga pero no era conveniente que los demás se diesen cuenta de algo. Al menos no en ese momento. Febo los saludó a todos y los hizo pasar por turnos. El primero en entrar fue Jeff, quien no estuvo dentro ni cinco minutos.
-Savitri mi padre quiere hablar ahora contigo.
-Está bien- la chica miró a su amiga algo nerviosa. Había llegado la hora.
-¿Quieres entrar sola o prefieres que Selene entre contigo?- Savitri miró a su amiga antes de contestar, quien le hizo una señal de ánimo. Luego se decidió. Le sonrió a Selene y dijo:
-Prefiero que entre.
Las dos amigas entraron juntas en el despacho. Braulio las saludó y les indicó que se sentasen en el sofá en vez de en las incómodas sillas.
-¿Queréis tomar algo?
-No gracias, está bien así. ¿Quería hablar conmigo?- El hombre miró a ambas chicas y luego asintió.
-Sí muchacha, tengo que ponerte al tanto de algunas cosas. Ahora que mi sobrina te ha contado todo hemos de tomar algunas medidas respecto a ti.
-¿Qué medidas?
-Para empezar, asignarte a alguien para que te vigile a ti y a tus padres.
-¿Por qué?
-Para protegeros. Si antes corríais peligro por el simple hecho de conocer a Selene, ahora que tú sabes toda la verdad hemos de ser más precavidos que nunca. Nuestros enemigos podrían decidir de la noche a la mañana que sois un peligro para ellos y eliminaros o quizás intentarían sacaros información de la cual no disponéis. ¿Entiendes ahora por qué necesitais vigilancia y protección?
-Si pero ¿lo hacen por mi seguridad y la de mi familia o por la suya propia? Porque por lo que ha dicho lo que másle preocupa es que podamos darles alguna información sobre Selene o sobre la Base.
-Muchacha, ¿quieres que tu familia muera?
-No.
-Ahí tienes tu respuesta. No se trata de nosotros ni nuestra seguridad, sino de que no os pase nada. Ellos os mataría por el simple hecho de hacerlo. No necesitan un motivo. Hasta el momento has estado protegida sin saberlo, al igual que el resto de vuestras amigas- Ante esto Selene se sorprendió.
-¿Por qué no me habías dicho eso?
-Hemos tenido muy poco tiempo y había cosas más importantes de las que hablar. Como ahora.
-Si, pero...
-Selene, este no es el momento. Ahora tu amiga tienes que decidir tal como has hecho tú.
-¿Qué tengo que decidir exactamente?
-Si continuas con tu vida normal o te unes a nosotros.
-¿Solo tengo esas dos opciones?
-Por desgracia si. Se que no es para nada justo, pero es lo que hay.
-¿Qué pasa si decido seguir con mi vida?
-Lo mismo que hasta ahora. La única diferencia será que estarás más vigilada que antes.
-¿Y si me quedo?
-Esa respuesta ya la conoces. Te adiestraremos como a un guerrero más. Lo único que quiero que tengas presente es que, elijas lo que elijas, no habrá vuelta atrás.
-Me lo pone muy difícil.
-Lo sé y no tienes porque contestarme ahora. Tómate tu tiempo, reflexiona y piénsalo bien.
-De acuerdo, le contestaré lo anets posible.
-Gracias. Y ahora si no te importa me gustaría hablar a solas con mi sobrina.
Savitri asintió y se levantó del sofá. Le hizo un gesto a su amiga diciénsole "enseguida nos vemos" y fue hacia la puerta. Cuando ya tenía una mano puesta en el picaporte, la voz de Selene la detuvo.
-¿Es necesario qué se vaya? Puedo hablar delante de ella sin problema-Braulio la miró sin comprender. Parecía tener miedo de quedarse a solas con él.
-Prefiero que estemos a solas.
Encogiéndose de hombros y tras dirigirle una última mirada de ánimo a su amiga, salió del despacho. Fuera estaban todos pendientes de lo que estaba sucediendo y miraron a Savitri esperando a que ella les dijese algo, pero lo único que consiguió hacer fue dejarse caer en el suelo y enterrar la cabeza entre las piernas. Era hora de pensar y decidir.
En el despacho, Braulio posó la vista en su sobrina. Se notaba a leguas que apenas había dormido. El cnasacio físico era más que evidente, pero en sus ojos pudo ver el que albergaba en su interior. Buscó una manera adecuada para abordar la conversación. Jeff lo había preocupado bastante cuando habló con él por teléfono por lo que no sabía que hacer exactamente.
-¿No tienes nada que contarme?
-¿Sobre qué?
La chica evadía por completo el tema, por lo que decidió ir directo al grano.
-¿Qué pasó anoche?
-Nada.
-Selene, mi hijo me ha dicho que tuviste una pesadilla, que despertaste gritando y chorreando en sudor. ¿Cuándo fue la última vez que te pasó eso?¿Lo recuerdas verdad?-Levantó la cabeza y lo miró fijamente. Había tocado la fibra sensible.
-¿Me preguntas si lo recuerdo? ¿Cómo podría olvidarlo? Esa fue la peor noche de mi vida... al igual que los días que le siguieron. Creí volverme loca... Si hubiese hablado...
-Por eso mismo quiero saber que has soñado. Esta vez podemos evitarlo.
-Se cumplira, pasará de nuevo.
-¿Qué pasará Selene? Cuéntamelo.
-No puedo...no lo recuerdo...no quiero recordarlo...
-Por favor..
-¡NO!
-Selene escúchame. Tienes que decirmelo.
-No puedo, de verdad...
-Hay muchas maneras de conocer lo que has soñado. Podría entrar en tu mente y sacarlo por mi mismo, pero quiero que me lo cuentes tú. Te sentirás mejor si lo haces. Afróntalo.
Selene se quedó callada durante unos momentos. Notaba la mirada de Braulio, siempre atenta a ella. Le estaba dando tiempo. Pero ella no necesitaba tiempo. Ni todo el tiempo del mundo sería suficiente para prepararse. Pero lo mejor era hablar. Tenía que hacerlo...se lo debía..por callar una vez...
-Al principio pensé que era otro sueño de esos en los que tú me hablabas- Braulio se sorprendió al escucharla. La voz parecía no venir y de ella y cada palabra salía de su boca como obligada. Le estaba costando trabajo recordarlo todo- pero cuando entré en el valle no había nadie. Estaba sola. Todo era demasiado extraño. Seguí a un perro hasta una cabaña medio derruida allí encontré dos cosas: una capa azul eléctrico y...-en ese punto Selene suspiró y una lágrima resbaló por su mejilla. Braulio no la interrumpió- también estaba...el...el diario de mi madre..Hablaba de mi, de mi padre, de su vida...yo...
-Tranquila Selene, no pasa nada. Imagino como te sentiste... ¿Puedes continuar?
-Sí...creo que si... -se limpió las lágrimas y continuó; se acercaba a la parte donde no quería llegar- Salí de la cabaña porque escuché un crujido; era ya de noche y tenía un mal presetimiento, que se confirmó cuando una flecha me pasó rozando. Eché a correr sin saber donde iba, me caí y me quedé allí. Me quedé dormida. Al despertar estaba en el claro junto a la roca. Tenía una inscripción "y si la vida te pisa, desenvaina una sonrisa, y vuelvete a levantar". Y entonces apareció ella. Mi madre. Me habló. Me dijo cosas...
-¿Qué cosas te dijo?
-Me explicó lo que significaba la frase, aunque ya lo sabía, pero me dijo que tendría que ser más fuerte que nunca y que me guardase de lo que allí había visto...eso no lo comprendí muy bien.
-No es tan extraño como piensas. ¿Qué viste en tu sueño?
-Pues...el claro, la roca, el bosque..
-Algo que nunca hubieses visto en ese lugar.
-La daga que apareció de la nada, la cabaña, la capa, el diario, el perro y la medalla.
-¿Qué medalla?
-Esta.
Selene sacó la medalla del bolsillo y se la tendió a su tio. Este, al verla, se sorprendió mucho. Era cierta, la leyenda era cierta..pero ella no podía saberlo. No ahora. La cogió y examinó cada detalle. Era un objeto único, tanto en su valor como en su antiguedad.
-Guárdala bien.
-Lo haré; es el único regalo que poseo de mi madre.
-Lo sé, pero ahora necesito conocer el resto.
-Ya...-Ella había albergado la esperanza de que olvidase el final del sueño al enseñarle el medallón, pero no había tenido suerte- No se si pueda..
-Vamos Selene. Por favor.
-Está bien. Después de darme esto ella desapareció y entraron en escena dos espadachines. Uno con la misma capa que yo había visto antes y el otro con una amarilla. El de la capa azul derribó al otro y...
-Continúa..
-No puedo...-Selene se estaba poniendo cada vez nerviosa. Estaba reviviendo ese maldito sueño. Lo estaba viendo ante sus ojos. Una y otra vez. Lo veía morir- No...
-¡Hazlo!
-¡Lo mató! ¡Le clavó la espada en el corazón! Y yo me quedé allí quieta sin hacer nada. No reaccioné, no me moví. No lo ayudé. Dejé que lo mataran...yo...-Ya no pudo retener más las lágrimas. Enterró la cabeza entre las manos. Aunque sabía que era absurdo, no podía dejar de sentirse culpable. Tendría que haberlo ayudado. Salvado...
-¿Quién era? El de la capa amarilla, ¿quién era?-Selene levantó la cabeza. Él lo sabía- Dilo Selene, por favor.
-Era...era Febo..-El hombre se derrumbó. Se tapó la cara con las manos. Creyó escuchar un sollozo- Yo lo siento tio, yo...
-¿Quién más lo sabe?
-¿Qué?
-¿A quién se lo has contado?
-Yo...a nadie. No se lo he contado a nadie- Braulio pareció relajarse un poco, aunque en su cara podía verse la lucha interior que mantenía consigo mismo.
-Está bien, nadie más debe saberlo. Di que no recuerdas lo que soñaste o cuenta solo la primera parte, pero nada sobre el enfrentamiento.
-De acuerdo...
-Y Selene..
-¿Sí?
-No te sientas culpable, era un sueño, solo un sueño y en los sueños muchas veces no actuamos como lo haríamos normalmente.
-Lo sé.
Braulio se sentó a su lado y la abrazó. No debía dejarla caer, no tan pronto, y él no podía permitirse el lujo de hacerlo. Tenía que ser fuerte. Dejó que la chica, y él mismo, se recobrase un poco antes de seguir hablando con ella. Había más temas que tratar.
-¿Estás más tranquila?
-Si, ahora que te lo he contado...
-Hay otras cosas que quiero hablar contigo..
-¿La nota?
-Ese es uno de ellos y del que hablaremos primero, pero es preferible que los demás entren.
El hombre se levantó y abrió la puerta. Las cuatro personas que estaban fuera se lo quedaron mirando. Febo y Jeff se dieron cuenta de inmediato de que algo le pasaba a su padre. En cambio Héctor estaba más entretenido en otras cosas. Los cuatro entraron en el despacho y tomaron asiento. Era el momento de hablar de otras cosas.
-Braulio, ¿para qué nos querías a todos aquí?
-Por si no lo recuerdas, ayer nos atacaron.
-Eso lo sabemos, pero ¿por qué estamos reunidos? ¿Pasó algo que yo no sé?
-La nota-Héctor se quedó mirando a Selene interrogándola con la mirada- Cuando nos atacaron dejaron una nota dirigida a mí. Ya es hora de conocer su contenido.
Los cinco jóvenes miraron a Braulio espectantes. El hombre se había quedado con la nota el día anterior. Sacó una llave diminuta de su bolsillo y la introdujo en un cajón. De allí sacó un pequeño sobre, algo amarillento. La nota.
-Selene ¿estás segura de que quieres saber lo que pone?
-Dámelo, yo lo abriré.
Braulio le tendió en sobre a la muchacha. Esta lo cogió con las manos temblorosas y lo abrió con mucho cuidado. Sacó un papel, casi en blanco. En el centro había algo escrito.
-¿Qué dice Sel?
-No lo entiendo, es algo extraño, como un acertijo o algo así...Menos la última parte claro.
-Déjame ver-Jeff le quitó la nota de las manos y la leyó él mismo- Yo tampoco lo entiendo.
-¿Qué dice?Léelo en alto.
Selene cogió de nuevo el papel y lo leyó en vol alta. El rostro de Braulio se ensombreció y Héctor se puso pálido, aunque nadie notó nada ya que estaban pendientes de Selele y de la nota.
-Sigo sin entenderlo. Léela de nuevo a ver si le buscamos algún sentido.
-"Día y noche. Luz y oscuridad.
Poderosos estando juntos, inservibles estando solos.
Los dos luchan para sobrevivir, pero solo uno lo conseguirá.
La profecía se cumplirá.
Tú, morirás."
-La amenaza de muerte está muy clara. El resto no tanto. Aunque eso de la profecía..¿Papá tú concoes alguna profecía que hable de la luz y la oscuridad?
-¿Qué? No, no me suena de nada.
-A lo mejor se refiere al bien y el mal.
-Podría ser.
-Dejemos la nota para otro momento ¿si? Ahora creo que Selene debe saber algo.
-¿Yo? ¿Qué tengo que saber?
-Después de lo de ayer tarde y lo de anoche he tomado una decisión que puede que no te guste.
-¿Cuál?
-Hasta que vengas a vivir con nosotros dentro de tres semanas alguien se mudará a tu casa para poder protegerte- A Selene no le pasó desapercibido el tono que su tio usó al deciralguieny tampoco todos los rodeos que estaba dando.
-Tio ¿quién es el qué....?-De momento se hizo la luz en su cabeza. No podía ser...-¡No! No me digas que será él quien venga.
-A mi tampoco me hace mucha gracia pequeña pero así es la vida.
-Pero ¿no hay nadie más? Febo, Jeff.. no se cualquiera menos él.
-No Selene, no hay otro.
-Acabaremos matándonos.
-Espero que no. Además, el tiempo que paséis juntos tendréis que aprobecharlo, tanto en entrenar como en intentar mejorar vuestras relaciones.
-Pides imposibles Braulio.
-Al menos intentadlo.
-Claro. Si casi me mata esta mañana con una lámpara no se que me hará en estas tres semanas.
-Lo de la lámpara ha sido culpa tuya. No dejabas de provocarme y además...
-¡Basta! Los dos.
Todos estaban contemplando la escena entre divertidos y preocupados. Compartían el razonamiento de Selene: acabarían matándose el uno al otro.
-Es hora de comer. ¿Queréis quedaros u os vaís a casa?
-Nos quedamos ¿te parece bien Sav?
-Sí, así voy conociendo esto un poco.
Todos salieron del despacho y pusieron rumbo al comedor. Las dos chicas se quedaron un poco retrasadas para poder hablar con tranquilidad.
-¿Qué te parece todo esto?
-La verdad, nunca me imaginé que nuestro paraiso encerrase todo esto bajo tierra.
-Yo tampoco.
-¿Podrás soportarlo?
-¿El qué? ¿Al plasta ese? No lo sé, pero lo intentaré...
-Jaja, será digno de ver. ¿No estás preocupada?
-Un poco sí, pero no por él, es por ti.
-Vamos Sel, ¿a estas alturas?
-Sav...No tienes porque hacerlo. Tú tienes elección.
-Vamos Sel, ¿Acaso no te acuerdas? Juntas hasta la muerte, vida eterna.
-Sí, me acuerdo. Entonces ¿te quedas?
-Afirmativo amiga. Somos un kit, un 2x1.
-Jajaja ya...bueno...¿Sabes que seré tu jefa verdad?
-¿Qué? Que fuerte...Bueno...Te tendré que obedecer jajaja
-Jaja, tranquila no hará falta. Bueno, démonos prisa o nos dejarán sin comida. Por cierto, ¿qué te ha parecido la nota?
-No se, un tanto extraña...¿Tú la has comprendido?
-No del todo, pero se de alguien que podría ayudarme a resolverlo.
-¿Quién?
-Ya lo verás. Ten paciencia.
-Odio cuando me dices eso.
Las dos chicas entraron en el comedor y se sentaron a la mesa con los demás. Varias persona a las que Savitri no conocía se acercaron a saludar a Selene. Después se quedaron solos. Se quedaron allí hasta bien entrada la tarde. Héctor las llevó a ambas al pueblo y se instaló en casa de Selene, quien no dejaba de mandarle miradas asesinas. Era desquiciante. Y eso que solo era el primer día de unas largas tres semanas.
¿Qué les ha parecido? Bueno bueno..ustedes dirán ^^ Y ahora lo de siempre!
1º Comentarios plis!!!necesito saber su opinion!!!y anda que no me alegra!!cada vez que abro el correo y veo un mail de potterfics me pogo a dar saltitos xD
2º El próximo capítulo va a tardar un poco porque el martes tengo el primer exame y ya si que no puedo escribir...a si que hasta el día 12 más menos no actualizaré
3º Gracias a todos los que han leido, comentado y agregado a favoritos. Hacéis que el fic avance día a día. ^^
4º Si os gusta Egipto y sus misterios os recomiendo el fic "The best guarded secret" de Adara_Black. Aunque está empezando aguarda muchas sorpresas ^^
5º Ahora si ya los dejo, ya saben!Comentarios!!
un beso para todos!!os quiero!!
#Selene#