← Historia 25672 · de
Historia 25672 — capítulo 10
Harry le tendió la mano a su hija. Al sentir el contacto de su piel blanca como la nieve empezó a llorar. Temblaba.
Entonces los ojos de Lucy se encontraron con los suyos. Fue una sensación indescriptible. Harry no podía parar de llorar. Pero la cara de la niña cambió, sus ojos se llenaron de duda, luego de alegría y rápidamente de ira.
Lucy no podía creer que realmente su padre estuviera allí, con ella agarrándole la mano. Pero no se sentía a gusto, primero sintió duda y justo después estuvo a punto de abrazar a su padre pero recordó todo el tiempo que había estado sola… llorando y sintió que lo odiaba por haberla abandonado, porque quería respuestas.
Harry no sabía que decir. Solo lloraba y miraba a su hija con fascinación. Pero la niña se soltó de su mano y se cruzó de brazos mirándolo con una oscura ira que a Harry le recordó mucho a él.
Lucy miró a su padre con los brazos cruzados. Quería abrazarlo, pero sentía demasiada rabia.
-
¿Qué haces aquí?
-
He venido a verte…
-
Ah…
-
¿No me vas a dar ni un abrazo?- dijo Harry con media sonrisa en la boca.
-
Quiero respuestas… -dijo mirando hacia otro lado
Entonces Harry se sentó en el césped de la colina y le pidió a Lucy que se sentara a su lado con un gesto cariñoso.
-
Me recuerdas mucho a mi con tu edad ¿sabes?- dijo Harry mirando al horizonte.
-
No creo que tus padres te abandonaran de pequeño.- dijo Lucy con desdén
-
Ellos murieron cuando yo tenía un año.
-
Ah…-dijo Lucy impresionada. Sabía que no había ningún Potter vivo pero no sabía que su padre se había quedado huérfano tan pronto.
-
Si quieres respuestas será mejor que preguntes ¿no?
-
¿Dónde está mi… madre?-dijo ella con cierto esfuerzo.
-
No ha podido venir.
-
Vamos que no tiene interés en verme ¿no?
-
¿Cómo? ¿Por qué no iba a querer verte?
-
Porque ni ella ni tú me queréis. ¡Porque me abandonasteis! ¡Porque no os importa que haya estado once años preguntándome quién soy- Lucy se había levantado y gritaba a su padre llorando- ni que haya estado llorando todas las noches desde que me dejasteis en la puerta de ese horrible orfanato! ¡¡Y de repente me entero que soy bruja y que tengo familia y que en vez de haber estado con ellos he estado SOLA!!
-
¡¡Lucy!!
Harry se había levantado. Cada frase que Lucy había pronunciado era como si le hubiera clavado un puñal. Aunque sabía perfectamente como su hija se sentía no podía soportar saber que pensara eso de Ginny y de él.
- ¡Lucy Lilian Potter! Siéntate.
La niña se quedó paralizada. Ya no sentía rabia solo pensaba en abrazar a su padre y en pedirle perdón por haberlo llorar.
- Voy a contártelo todo pero por favor no me interrumpas porque no tenemos mucho tiempo ¿vale?- Harry miró a su hija de nuevo sentada a su lado que asentía nerviosamente- Bueno…
Harry le contó (todo lo resumido que pudo) su vida. La muerte de sus padres, Voldemort, su cicatriz, los Dursleys, la llegada de Hagrid, la seleción, Hermione y Ron, el Quidditch, Sirius, la cámara secreta, la piedra filosofal, el torneo de los tres magos, la profecía, Dumbledore, Ginny, los Horrocruxes...
La peor parte de contar fue cuando le contó la última batalla contra Voldemort en su antiguo orfanato, donde guardaba su último Horrocrux.
-
Solo estábamos Ron, Hermione, Ginny y yo.-dijo Harry mientras la cara de su hija lo miraba con preocupación- fue el día que cumplí 18 años. Acabábamos de destruir el último Horrocrux y Voldemort apareció. Tenía un aspecto horrible, su cara se desquebrajaba y gritaba que nos iba a matar a todos y por segunda vez en mi vida… Voldemort me echó la maldición imperdonable, Avanda Kedavra pero rebotó contra mi cicatriz y murió.
-
¿Murió? ¿Así sin más?- preguntó Lucy integrada
-
Luego descubrí que mi cicatriz también era como una pequeña parte de él así que el se mató a si mismo- dijo Harry con una sonrisa sarcástica, que pronto volvió a ser una cara triste- justo después llegó Bellatrix Lestrange. Dijo que no iba a acabar hasta matar a todo lo que quisiera y antes de que pudiéramos hacer nada la muy cobarde había desaparecido…
-
¿Es la que mató a Sirius Black?
-
Si. Ella misma.-dijo Harry con mucha tristeza mirando al horizonte
-
¿Pero que tiene que ver eso conmigo?-dijo Lucy después de un rato mirando a su padre.
-
¡No he terminado!-dijo su padre- ¡Es la historia de tu padre, claro que tiene que ver contigo!-dijo sonriendo mientras su hija se avergonzaba
-
Lo siento-dijo ella con un hilo de voz
-
No pasa nada.- dijo él sonriendo y acariciando la cara de su hija- bueno pues después de eso, volvimos a la Madriguera, pasaron los meses y… bueno unos meses después de lo que pasó en el orfanato, la primavera siguiente, tu madre y yo estábamos en el altar. Nos casamos aquí en la Madriguera y nos trasladamos a vivir a una casa en el valle de Godric. Es preciosa.
-
¿Erais muy jóvenes no?
-
La verdad es que sí-dijo Harry con cara feliz- pero ¿para qué esperar? Ya habíamos sufrido bastante ¿no? Bueno pues en octubre de ese año Ginny se quedó embarazada, de ti.-se quedó un rato mirando a su hija con cariño- todo iba genial. Casi todos los mortífagos se habían entregado o Ron y yo los habíamos capturado. Pero todavía no había ni rastro de Bellatrix, Snape, Pettigrew ni los Malfoy. En diciembre encontramos a los Malfoy pero Draco murió en la redada. Eso creemos pero nunca hemos encontrado su cuerpo y no lo hemos vuelto a ver ni a dado señales de esta vivo. Pero en mayo ocurrió lo responde tu pregunta. Tu abuelo Arthur iba a salir del Ministerio de Magia cuando Bellatrix lo mató. Era de noche y no había ya nadie en el Ministerio. Unas pocas horas después encontramos a Arthur en el suelo muerto y su sangre esparcida por el suelo con una frase: “Ahora toca tu hijo Potter”. Ginny se asustó mucho y estuvo a punto de perderte. Estaba ya de ocho meses. No sabíamos cómo habían conseguido entrar en el Ministerio. Teníamos que actuar rápido, elegimos a Ron cómo guardián secreto de nuestra casa pero fue imposible protegernos porque el maldito profeta nos seguía a todas partes. El 29 de junio de ese año naciste tú. Eras tan pequeña… guapísima. Pero nosotros estábamos asustados. No hacían nada más que atacar a nuestros amigos y familiares. Atacaron a Percy, y a nuestros compañeros de Hogwarts. No sabíamos que hacer. Habíamos descubierto que Snape y Pettigrew se habían unido a la loca de Bellatrix. Un día que estábamos en el hospital, habíamos ido a vacunarte y a ver a Percy, tenías 2 meses, nos encontraron. Ya se nos había ocurrido la idea de dejarte en un orfanato, pero solo si las cosas de ponían muy feas. Entonces cuando ya te habían vacunado y estábamos en la habitación de Percy, tu estabas en una cuna que nos habían facilitado los sanadores, Ron llegó y nos dijo que habían entrado el San Mungo y habían matado a varios sanadores, tu madre y yo te cogimos y te llevamos a…
-
… a Grimmauld Place-dijo la niña terminando su frase
-
¿Cómo sabes eso?-dijo su padre atónito
-
Es un sueño que tengo… bueno ya se que no es un sueño…-dijo ella recordado el día de su 11 cumpleaños, la última vez que lo había “soñado”- ¿Por qué dice… mamá que Él nos encontrará?
-
Se refería a Snape.- dijo él acordándose con toda claridad de la escena- solía decir que era como un murciélago… Bueno tu madre y yo te llevamos esa noche a Grimmauld Place y le enviamos una lechuza a la profesora McGonagall para que te dejara en el orfanato y Remus Lupin para que se asegurara de que Minerva te dejara. Es lo más duro que he hecho en mi vida. Despedirme de ti… recuerdo que te sujetaste a mis gafas y al pelo de tu madre y no te soltabas… bueno pues ahora te digo que ayer encontramos a Snape, Pettigrew y Bellatrix… ya podemos volver a ser una familia… si tu quieres claro.
Harry miró a su hija que lloraba en silencio y entonces se abrazaron. Lucy lloraba en los brazos de su padre, ya no le odiaba ni tenía rabia…
-
Te quiero papá- dijo la niña entre sollozos
-
Y yo a ti cariño, te quiero más que a mi vida… perdóname...
-
Que enternecedor, Pipi-Potter…
Padre e hija se separaron al instante y cuando miraron hacia atrás un rubio con cara demacrada se reía de ellos.
Continuara…