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Historia 25682 — capítulo 4
Capítulo 4. Flash back
Flash back
-Tom… ¿Eres tú…?
Si, Jane… soy yo -respondió Voldemort- ¿Estás bien? -no recibió respuesta alguna- ¡Lumos!
Al no recibir respuesta alguna, se preocupó mucho… Según como recordaba a su esposa… estaba embarazada y ya tendría alrededor de siete meses… Lamentablemente no había estado presente en los dos últimos meses y no había podido admirar la forma en que el vientre de SU Jane había ido creciendo… Era una verdadera lástima, pero tenía sus razones… muy pronto el mundo estaría libre de los estúpidos muggles que rondaban por las calles…
Buscó con la mirada a la dueña de la voz que le había hablado en un principio. Muy pronto notó que al pie de la cama matrimonial, que yacía en el cuarto, había dos maletas a medio cerrar. En una de ellas se encontraba toda la ropa de su mujer junto algunos de los libros que solía leer en su tiempo libre… En la otra, se encontraban algunas de las cosas que poco a poco Jane había ido comprando para cuando fuera la hora de la llegada del bebé.
Inmediatamente después notó que junto a las maletas se hallaba una mujer de cabello castaño claro, de unos 20 años, con la cabeza recargada sobre su regazo, llorando hasta más no poder. Alzó el rostro al sentir como su marido la observaba. Era hermosa, tenía unos labios carnosos y sus ojos, bañados en lágrimas, eran de color gris. Voldemort hizo además de acercarse a ella, para abrazarla y reconfortarlo, por lo que fuera que estuviera llorando…
Pero ella, al notar este gesto, con un poco de dificultad, se puso de pie y con la varita en su mano izquierda apuntó a Voldemort directamente al pecho. Cuando la joven se hubo puesto de pie, Tom Ryddle notó como el vientre había crecido… mucho más de lo que había imaginado… sin duda alguna, muy pronto le daría el mejor obsequio, que podrían jamás darle… un milagro de vida…
-¿Qué crees que haces, Jane? -preguntó algo confuso y con burla añadió- ¿Me vas a hechizar? –rió de su propio chiste, pero al notar que Jane no parecía tener intención de moverse ni un centímetro, añadió con voz fría -¡Baja la varita de una maldita vez, Jane! -ella le miró con odio antes de responder
-¿Y si no qué? ¿Me matarías a mí también, así como mataste a los Prewett? -Jane bajó la mano, que tenía libre hasta su vientre, y acariciándolo con ternura le dijo con frialdad a Voldemort- ¿Nos matarías Tom? ¿Matarías a tu hija para conseguir lo que quieres?
-Sabes, que no sería capaz de hacerlo. No te mataría ni a ti, ni a mi hija… son lo que más quiero en este mundo…
-Pues que manera tan rara tienes para demostrarlo…
-¿Qué quieres decir…? Sabes que daría la vida por ustedes… por las dos…
-¡Ay, por Merlín, Tom! Eso ni tú te lo crees. Serías capaz de cualquier cosa por conseguir lo que quieres… Eres capaz de matar a quien se meta contigo… Como los Prewett ¿no? Se metieron en tu camino y…
-¿Así que por eso te enojaste?
-¿No te parece suficiente?
-¡Jane por Merlín! Pero si tu me conocías y sa…
-No Tom, me temo que no te conozco… creí conocer al hombre de mis sueños… amoroso… perfecto para mis hijos… Pero no… -mientras iba hablando, poco a poco, Jane iba bajando la varita, aunque no se daba cuenta de ello- ese no eres tú… para conocerte debería esperar toda la vida, y aún así nunca lo lograría…
-¿Qué harás? -dijo cuando por fin la varita de su esposa no lo estaba apuntando- ¿Te marcharás?
-Así es… me voy a casa.
-Este es tu hogar… ¡No tienes a donde más ir!
- Te equivocas… si tengo a donde ir…
-¿Por cuánto tiempo será? -Jane bajó el rostro- Te estaré esperando… Mi amor no tiene fin Jane… te esperaré hasta que decidas que ya he pagado el dolor que te haya causado… Tú sabes que así será… Te esperaré… toda la vida si es necesario…
-Pues me temo que morirás esperando Tom… NUNCA regresaré… me marcho por siempre…
-¿QUÉ? ¿Y qué hay de mi hija? ¿De mis derechos como padre? ¡No puedes abandonarme! Nadie nunca lo ha hecho ¡NO PUEDES!
-¿Ah no? -retó Jane a Voldemort, este negó con la cabeza haciéndola enfurecer aún más, si es que eso era posible…- Pues acostúmbrate a ello, pues muchos lo harán…
-No puedes…
-Tan sólo mira como lo hago…
Se agachó para cerrar las maletas que yacían a sus pies. Cuando lo hubo hecho, tomó una y con dificultad se puso de pie. Voldemort se acercó hasta ella y cuando estuvo a su lado, le tomó la mano como muestra de cariño pero ella le soltó furiosa y le dijo:
-¡No me busques tom! Te mereces lo que te está pasando, te lo buscaste. No puedo permitir que mi hija crezca con un ejemplar de… de asesino como padre
-¿Tú hija? -repitió incrédulo- También es mi hija Jane… Recuérdalo… ¿O crees que tú hiciste un truco de magia y quedaste embarazada así como así? ¡NO! Yo también puse de mi parte.
-Olvídalo Tom… Jamás permitiré que te le acerques a MI hija… JAMÁS…
Se agachó una vez más para recoger la otra maleta, pero al estar de cuclillas, frente a esta, Voldemort la tomó de la muñeca con mucha más fuerza de la que hubiera querido, haciéndole daño. Ella lo miró fijamente y él aflojo un POCO la fuerza que estaba ejerciendo sobre ella, pero aún sosteniéndola con firmeza. Jane se puso de pie, dejando sus rostros separados por apenas escasos centímetros.
-¡No irás a ninguna parte!
-Ya lo he decidido Tom, y no puedes hacer nada para impedirlo. No nos volverás a ver, ni a mí, ni a la niña, yo personalmente me encargaré de ello.
Voldemort abrió la boca para reclamarle algo, pero de pronto… ¡PLIN! Al lado de Jane, se apareció un hombre de unos 21 ó 22 años, moreno, alto, con un MUY buen cuerpo (cabe recalcarlo) con el cabello castaño oscuro y largo y sus ojos eran de un color azul eléctrico e irradiaban paz y calidez. Vió la escena que se llevaba a cabo frente a sus ojos y haciendo un gran esfuerzo para no lanzarse sobre Voldemort para asesinarlo, dijo con voz molesta.
-¿Lista Jane?
-Por supuesto -trató de soltarse de Voldemort, pero este no lo permitió, miraba al joven con una mirada cargada de odio y de rencor y Jane lo notó y le dijo en un susurro sólo audible para él- ¡No te atrevas a hacerle algo! -luego, en tono normal añadió- ¡Suéltame Tom! –Voldemort volvió a clavar su mirada en ella
-Las encontraré Jane –dijo en un susurro, para que el tercero no lo oyera- Te aseguro que lo haré… tarde o temprano lo haré… ya verás…
-No lo creas -respondió ella de la misma manera, l tercero los miraba con una mezcla de odio, asco e impaciencia- Puedes hacerme lo que quieras a mí… pero a mi hija no la tocarás… ¡Ya acéptalo!
-Eso lo veremos Jane -le respondió con una sonrisa en el rostro.
-¿Nos vamos Jane? -los interrumpió más que harto el joven.
-¡Claro!
De un jalón Jane se soltó de Voldemort y caminó, con las maletas, y paso decidido, hacia su “salvador”, al llegar junto a él. Se abrazaron como hacia años que no lo hacían. Él tomó ambas maletas y tras dirigirle una mirada de odio a Voldemort, desapareció con un ligero ¡Plin! Jane se giró para observar por última vez al hombre que una vez amó.
-¿Ya es definitivo?
-Así es… ¡Adiós Tom!
Él se acercó hasta donde estaba ella, con su mano izquierda tomó su barbilla y la hizo mirarle a los ojos. Poco a poco sus rostros se fueron acercando… Aunque, sin que Jane lo notara, Voldemort se llevó la mano derecha hasta su espalda y tomó disimuladamente su varita y…
Fin flash back