← Historia 25765 · de
Historia 25765 — capítulo 1
Capítulo I: Medianoche en la Torre de Astronomía
Hermione bajaba los escalones de la escalera del cuarto de las chicas. Llevaba puesto un lindo vestido de seda de color rosa claro, con los hombros descubiertos y largo hasta los tobillos, de un corte clásico y elegante. Los zapatos de tacón alto, del mismo color del vestido.
Tenía el cabello sujeto a una finísima diadema de brillantes, donde la luz hacía que resplandecieran en las bellísimas facetas.
Completaban su atuendo, unos pequeños aretes y una gargantilla con un pequeño brillante en forma de corazón, regalo de sus padres en su cumpleaños número 16, poco antes de su muerte, a causa de un accidente automovilístico.
Era la noche del Baile de Graduación. La culminación de 7 años de trabajo duro, pasión y dedicación.
También de los años más felices y tristes de su vida. Felices, porque en ese lugar encontró conocimientos, buenos amigos y el amor; tristes porque muchos de los compañeros ya no estaban, formaban parte de las bajas que tuvo como consecuencia la guerra con Voldemort; la muerte de sus padres y la decepción de un amor no correspondido.
Pero todo eso ya formaba parte de un capítulo cerrado de su vida. A sus padres y a sus amigos muertos siempre los recordaría y los llevaría es su corazón. Pero no a esa persona del que aun estaba enamorada.
No sería justo. Se lo había prometido a él. Una nueva vida juntos al salir de Hogwarts.
Sus dos amigos la esperaban al pie de la escalera. Al principio ella se negó que la aguardaran, sobre todo Ron, quien estaba saliendo con Luna y luego estaba Harry. Pero él era otra historia. Tenía admiradoras de sobra, quienes estarían encantadas de asistir al baile como su acompañante.
************************* FLASH BACK*********************
-
Esas son tonterías Herms – le respondió Harry, luego de escuchar su negativa. – Sí, Mione – apoyó el pelirrojo – Durante todos estos años fuimos el trío de oro de Gryffindor, ¿Verdad? Pues lo seremos incluso más allá de esta noche.
-
Así que te esperaremos esta noche al pie de la escalera de la sala común a las 20, para ir los tres juntos. No aceptamos una respuesta negativa – terminó diciendo Harry.
-
De acuerdo – respondió Hermione suspirando – Nos vemos esta noche chicos.
FIN DEL FLASH BACK*
Harry se acercó y tomó la mano de su amiga para ayudarla – Estás increíblemente hermosa – dijo el muchacho de ojos verdes, dándole un suave beso en la mejilla, el cual provocó un leve sonrojo en el rostro de ella.
-
Vaya que sí – apoyó el pelirrojo – Seguro que es Magia Negra, un hechizo ilusionador que te hace parecer muy bella – dijo Ron riendo.
-
Ronald Weasley, si quieres te lo enseño, porque esta noche en verdad lo necesitas – bromeó la chica divertida. Los tres se echaron a reír. Algunas cosas siempre serían las mismas.
Hermione tomó el brazo que Harry le ofrecía, y del otro lado se encontraba con el de Ron. Así los tres amigos se dirigieron al tan esperado Baile.
El Gran Comedor estaba decorado como una verdadera pista de baile. La luz estaba condicionada con magia, cuya intensidad dependía del tipo de canción que se escuchaba.
En vez de las acostumbradas largas mesas de cada casa, las habían pequeñas y diseminadas por todo el salón.
En la entrada había una escultura de hielo que representaba las cuatros casas: Gryffindor, Slytherin, Ravenclaw y Hufflepuff.
En cada esquina del Gran Comedor, arreglos florales que medían casi dos metros de alto, cada uno de ellos con diferentes clases de flores recién cortadas para la ocasión.
Hermione, Harry y Ron, se acercaron a la mesa donde se encontraban esperándolos Luna, Ginny, Dean, Neville y Lavender.
El tiempo pasó con rapidez entre conversaciones y demás, hasta que llegó la hora del baile. La luz del candelabro que iluminaba el centro del salón, se atenuó hasta dejarlo casi en la oscuridad.
Las primeras notas románticas resonaron en todo el salón. Ron y Luna se apresuraron para ir a bailar, los siguieron Dean y Ginny, así como también Neville y Lavender.
-
Nos hemos quedado solos – dijo Harry mientras observaba a sus amigos bailar.
-
Así parece – respondió Hermione apoyando los codos sobre la mesa, mientras sostenía su rostro con ambas manos - ¿Qué piensas hacer después de mañana, Harry? – preguntó.
-
¿Mañana? – respondió confundido - ¿A qué te refieres con eso, Herms? Sabes que no soy bueno con las preguntas capciosas.
-
Sabes que yo voy a Francia, que aceptaron mi solicitud en la Universidad – respondió Hermione con seriedad – Me refería a eso Harry, a tus planes futuros.
Una linda chica de Ravenclaw se acercó a la mesa, bastante decidida, miró a Hermione y dirigiéndose a Harry, simplemente lo invitó a bailar.
Él aceptó algo vacilante y mirando a su amiga dijo – Disculpa, vuelvo en un momento. No te vayas.
- Descuida, ve y diviértete – respondió ella con una sonrisa forzada.
Ese era el motivo por el cual debía arrancarlo de su corazón. Ella era simplemente su amiga, su mejor amiga en el mejor de los casos, pero nunca algo más.
- Si supieras que no voy a regresar – pensaba mientras observaba al amor de su vida, divertirse con aquella chica.
Se sentía estúpida en aquel lugar. Varios chicos de su casa, y de otras se acercaron a ella para invitarla a bailar. Ella los rechazó a todos, no sentía ganas, es más, lo único que deseaba era que la noche terminase, que amaneciera y así nunca más volver.
Necesitaba paz. Sosegar su lastimado corazón, para luego enfrentarse a la despedida definitiva. Y ella conocía el único lugar en donde lo encontraría. Lentamente abandonó el Gran Comedor, para dirigirse a la Torre de Astronomía, pues sabía que estaría vacía por completo. No se percató de que unos verdes ojos la seguían.
Sentada en el mirador, recostada por uno de los telescopios, contemplaba el cielo repleto de brillantes estrellas. Por más que intentaba sacarlo de su corazón, no podía hacerlo. Lo amaba. Pero él sólo la veía como una buena amiga.
- No existo para él - Pensó con tristeza mientras una solitaria lágrima corría por su mejilla. – Esto será lo mejor. Quizás lejos podría olvidarte.
Hermione exhaló un largo suspiro mientras susurraba el nombre de la persona que ocupaba sus pensamientos, y que el suave viento de la noche se encargó de llevarse.
- ¿Por qué no me esperaste, Herms? – preguntó una voz detrás de ella.
Ella, secó con rapidez la lágrima que caía en su mejilla, mientras rápidamente giraba, poniéndose de pie.
-
Quería estar sola, ya sabes, para despedirme del lugar y todo eso, además – dijo la chica, sin mirarlo – te veías bastante divertido con aquella muchacha, así que no quería estropearte la noche. Nada más.
-
Me divertía, sí, pero me extrañó ver que desapareciste – Harry se acercó a ella.
-
Lo siento, ahora ya sabes que estoy bien – Hermione hizo el amago de retirarse – Te veo mañana en el tren – dijo sintiéndose dolida.
-
No te vayas, Hermione – el moreno tomó uno de los hombros de ella, impidiendo así que se retirara. – Déjame terminar – continuó Harry, al ver la expresión enojada de su amiga – Me divertía, pero no es lo mismo sin ti – dijo, mirándola directamente a los ojos.
Ella sintió una calidez desconocida, cuando Harry la atrajo hacia sí, y tiernamente la abrazó. Podía sentir el aroma de sus rebeldes cabellos, la suavidad de la tela de la capa de él.
Él se sentía confundido. Por una parte ella era su amiga, pero estaba sintiendo demasiadas cosas. Lo asustaba, pero no quería soltarla. La necesitaba. Deseaba sentirse así por siempre.
Como si fuera lo más natural entre ellos, Harry la soltó, para tomar la barbilla de ella con una mano, con la otra, la volvía a acercar hacia él, para después besar los dulces labios de ella.
Los dos se dejaron llevar por la marea de sensaciones descubiertas a expensas del otro. Ella simplemente no lo podía creer. Pero sabía que no la amaba. Sólo era un hermoso regalo de despedida.
Amanecía. Hermione abrió los ojos lentamente. Un pequeño sobresalto, hizo que despierte totalmente. No estaba en su habitación. Tanteó con una mano el otro lado de la cama. Abrió los ojos como platos al darse cuenta que no estaba sola.
Los recuerdos de la noche anterior, asaltaron a su mente. El Baile, Harry bailando con otra, ella llorando por él en la torre de Astronomía, Harry conversando con ella en ese mismo lugar, Harry besándola…
-
¿Qué habían hecho? – pensó la chica. Ella sabía que fue sólo el momento, la despedida.
-
Harry, despierta, a las 9 tenemos que estar en ese tren – susurró al oído de su amigo.
-
Cinco minutos más, por favor – respondió el muchacho entre sueños.
-
¡Harry! – casi gritó la chica - ¡Despierta ahora! – y comenzó a zarandearlo suavemente.
-
¿Hermione? – preguntó el chico cuando cayó en cuenta de que no estaba en su habitación, de que no estaba vestido, de que ella, su amiga, se encontraba en la misma situación que él, y que además amanecieron juntos.
-
Sí, Harry – respondió ella, ruborizándose por completo – Pero no te preocupes – continuó diciendo – Siempre seremos amigos – afirmó mirándolo a los ojos.
Muy en su interior, ella albergaba la esperanza de que Harry no la dejara ir, que le confesara su amor, y quien sabe, el tiempo lo diría después.
- Hermy – respondió él, tomándola de la mano – Eres mi mejor amiga. Te quiero mucho.
Ella sintió que las fuerzas la abandonaban, pero hizo un último esfuerzo y le respondió – Claro Harry, tú también eres mi mejor amigo.
Por fin se habían bajado del tren. – Fue lo mejor – pensó ella mientras lo veía partir. Y acto seguido giró en la dirección contraria que tomaba él. Y con esto, cerraba un capítulo de su vida.
Continuará…
Notas Finales: Es la primera vez que respondo a un desafío, ojalá les haya gustado; y ya saben, ante cualquier duda, queja o sugerencia (hasta un “deja de escribir”) pueden dejar un review en “La Gerencia”. Muchas Gracias. Besitos!!!!