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Historia 26122 — capítulo 10
Estuvieron horas allí metidos, planeando, por eso cuando salieron estaban agotados. Hermione se dirigió hacia la cocina, dónde sus amigos discutían sobre algo, pero dejaron de hacerlo cuando llegó la castaña.
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¿ porque tardaste tanto? – Ron rompió el hielo – he tenido que soportar a estos dos – dijo riendo.
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¿ y eso es para lo que me quieres? – No quería contestarle así, pero no lo podía aguantar.
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Yo... ¡no Hermione! – dijo Ron confuso - ¡Sólo bromeaba!
-¡ya, claro! – fulminó a Ron y dijo – Bueno, me tengo que ir. Necesito tomar aire, ya volveré – No le apetecía nada otra discusón. Decidió ir a pasear por el callejón diagon.
Todos se quedaron con la boca abierta, y antes de que Harry y Ginny empezasen a “hablar” con él sobre ella, Ron marchó, necesitaba también aire fresco. Fue a Hogsmeade.
Samantha, por su parte, al acabar la reunión, fue directamente a Hogsmeade, a reunirse con Malfoy, pero necesitaba un lugar resguardado ya que era por la tarde y brujas y magos paseaban por las calles. Por eso decidió alquilar una habitación en Hocico de Puerco, la numero 38, que no tenía ventanas por donde los pudiesen ver. Se sentó en la cama y cogió el Hechizo que Malfoy le dio. Cogió su varita, y empezó a recitarlo; no pasó nada, esperó unos minutos, entonces apareció. Draco tenía un aspecto horrible, estaba lleno de sangre y tenía el labio inferior cortado en dos; por no decir los arañazos que tenía.
-¿qué...? – dijo ella sorprendida. Entonces Draco cayó tendido en la cama, y con los ojos entornados le pidió ayuda. Tenía incluso la voz magullada.
Sam rápidamente hizo aparecer una botella de alcohol, unos algodones y tiritas.
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Solo se esta forma muggle de curarte – se disculpó – pero funcionará... aunque te dolerá.
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¡ARR! – gimió Draco cuándo Sam le pasó el algodón mojado por la frente, donde tenía un rasguño.Se movió con desesperación. – escueze – dijo con su voz tocada (N/A: es decir, ronca).
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Pues esto no es todo – dijo riéndose, y se puso a cuatro patas, encima de Malfoy, sentándose en sus piernas, para que no se moviera.Una posición un poco... comprometedora – Ahora en el labio, vas a ver las estrellas.
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No creo, porque ya las veo – dijo pícaramente, viendo a Sam encima de él. Ella hizo cómo si no lo hubiese escuchado, por eso siguió, pero le apretó fuertemente el labio con el algodón como castigo - ¡AAAAAH!¡BRUTA! – chilló – eres mala.
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Te equivocas Malfoy – apretó un poco más – esto es una obra de caridad comparado con lo que tú has llegado a hacer.
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Sí, tienes razón – y mientras Sam le ponía una tirita en la mejilla dijo – Supongo que querrás saber cómo me lo hice...
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Por supuesto – se disponía a curarle el pecho, donde parecía tener una herida muy fea.
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Pero dime... habéis aceptado mi propuesta?
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de momento sí – Draco sonrió maliciosamente – Pero te lo advierto... – Entonces Draco rodó cogiendo a Sam, y se colocó encima de ella, mirándole a la cara. - ¿qué haces?
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Darte las gracias – y la besó en la mejilla. Se levantó y se sentó en el filo de la cama, dejando a Sam estirada bocarriba y pasmada.
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Fue mi tia Bellatrix, últimamente cómo está en... , cómo está tan sensible, lo paga todo conmigo. Por eso he tardado tanto. Me estaba machacando. – tragó saliva – es odioso, ahora se ha vuelto la jefa y... no hay quien la controle – Sam se sentó a su lado, mostrando apoyo – Supongo que querrás saber nuestro próximo golpe – la miró a los ojos, eran preciosos – será en Lilliestand, en la sede de “humanos unidos” , ya sabes, los pocos magos que intentan que la relación muggle-mago sea mejor... y dónde casi todos los que trabajan son sangre sucias...
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Espero que sea verdad, iremos allí con nuestras tropas – que falsa que sonaba, no quería mentirle a Malfoy pero... las cosas se tenían que hacer así. - ¿pero que queréis conseguir?
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¿no te lo imaginas? – dijo con malicia en sus ojos - Es una porquería de plan, pero mi Tía no sabia por donde empezar. Queremos conseguir las listas de todos los sangres sucia, para poderlos fulminar,¡Ah! Y llevarnos, de paso, algunos trabajadores por encima. Mi tía sigue tan chalada cómo siempre.
-y supongo que tú les ayudarás, ¿cierto?
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Cierto, pero te juro por Merlín que no mataré a nadie – se puso más serio que nunca y dijo – nunca lo he hecho.
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Entonces nos lo pones más fácil – y le guiñó un ojo – ahora déjame que te quite la camiseta y termine de curarte.
-Cierto, tengo una raja enorme en el pecho pero... – suplicó – ¡¡¡No me pongas eso que me escuece!!!
Sam rió fuerte. Entonces alguien abrió la puerta sin que lo vieran. Estaban ambos de espaldas a esta.
- estírate para que me ponga como antes – se volvió a sonrojar – es más cómodo.
Y mientras Sam se ponía en esa posición tan comprometida, se oyó un portazo.
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¡Mierda! No pusimos la llave – bufó Malfoy – nos pillaron, mierda, mierda, mierda...
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Rápido, lárgate – dijo muy seria – voy a ver quién es.
Sam salió corriendo de la habitación, corrió escaleras a bajo, y vio salir una peluca pelirroja a la velocidad de la luz, por la puerta.
Cuando Ron llegó a Hogsmedade, las calles estaban repletas de gente, gente feliz y con un poco de resaca por culpa de todos los festejos. Fue hacia la casa de los gritos, quería estar solo, pero entonces alguien gritó su nombre.
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¡Ron!¡Hey Ron! – era Dean Thomas - ¿Cómo estás?
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Bien Dean, pero... – “quiero estar sólo”, iba a decir, pero su amigo lo interrumpió.
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Te veo paliducho. Vente conmigo a Cabeza de Puerco, las Tres escobas está lleno – lo cogió del brazo – te invito. – Desgraciadamente Ron, ya no tenía escapatoria.
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Bueno... vale, pero solo una copa ¡eh!
Pero una copa se convirtió en unas cuantas. Después de un rato ya necesitaba ir al lavabo, no sabía dónde estaba, pero Tom, el tabernero, creyendo que sería otro de sus borrachos clientes, le dijo que fuese abriendo puertas, que ya se lo encontraría. Ron bufó, dejó a Dean en la barra y subió al piso de arriba y empezó a abrir puertas: nº30... un escobero, nº34... una habitación vacía, nº 37... no se abría, 38... una chica en una habitación le quitaba la camiseta a un chico, hacían buena pareja... y estaban disfrutando, riéndose... estaba claro que ese era su momento, iba a hacerlo porque la chica dijo:
- Estírate para que me vuelva a colocar cómo antes – dijo ella – es más cómodo.
Entonces Ron reaccionó; era Sam... y... y no lo podía creer, el chico era Malfoy. Ahora lo entendió todo, la reunión... ¡TODO! Dio un portazo y salió corriendo. Tenía que avisar a la Orden.
- ¡Eh, tú! – gritó Sam cuándo salió del pub. El chico se giró, y ella lo reconoció. - ¿Ron?¡Ron! – corrió aún más - ¡Roooooon! ¡Ven aquí!
Ron se desapareció de repente, pero ella sabia a dónde iba, y por eso temía lo que podría pasar. Ambos se aparecieron frente al número 12 de Grimmauld place. Ron entró.
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¡No Ron! Espera, te lo puedo explicar ambos estaban ya dentro.
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Tranquila Sam, no hay nada que explicar – entonces estalló - ¡ERES UNA TRAIDORA, IMPOSTORA, ASQUEROSA!
Con los gritos, todo el que se hallaba en la casa, alarmados por estos, fueron a ver que sucedía.
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¡se puede saber que mosca te ha picado Ron? – preguntó Harry, tan confundido cómo los demás.
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¿qué, que pasa? ¿qué, que pasa? – señaló a Sam con un dedo - ¡Es una traidora a la Orden!¡Trabaja para los mortífagos!¡ se lo monta con uno!
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Chico, creo que te haré un chequeo a fondo, no estás en tus cabales – dijo Moody, con el ojo giratorio fijo en Sam, y el otro en Ron.
-¡No! Yo la vi con... con ese asqueroso, estaban quitándose la ropa en una habitación ¡y se metieron en la cama!
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Sólo si me dejases...- dijo Sam casi en un susurro inalterable.
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¿qué te deje? Venga, porfavor. Tú y Malfoy – hubo un gran silencio, los poco sque inentaban acallar a Ron le dejaron hacer, así que este dejo de chillar, y dijo – Todo este cuento que nos ha soltado de que necesitamos a Malfoy para acabar con los Mortífagos... es porque estás saliendo a escondidas con él, le pasas nuestra información, y de paso disfrutáis... Lo de tu plan era sólo una excusa más para estar con él, sin que nadie sospechara, pero...
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¡No Ron!¡Vistes mal! Dejame que te lo explique... – Ron abrió la boca para rechistar pero...
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No Ron, déjala que se explique – le cortó Hermione poniéndose el dedo en los labios, cosa que hizo ganarse una mirada asesina de su amigo.
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Veréis ... – entonces lo explicó todo, excepto el pacto que habían hecho algunos de la Orden con ella, por tanto dijo que simplemente se reunió con Malfoy para rechazar la oferta – Además, yo sólo lo curaba – repitió por tercera vez, que la pillasen así, le había afectado.
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Pues vaya pose paraa....
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ya está bien, Ronnald – le cortó seriamente Lupin – Te creo Sam, pero hay algo que no me cuadra.... ¿en serio no tienes nada con Malfoy?
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¿Porque lo tendría que haber? – el corazón le latía más fuerte sin saber porqué.
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¿En serio? Ni... ¿ni siquiera sientes algo por él? - Lupin empezaba a sospechar algo... tanto interés en este tema... y tal y cómo los había pillado Ron... podía hacerle mucho daño a SAm, quein consideraba cómo una hija.
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No... – tibuteó – no claro – el corazón le latía más y más - ¿cómo habeis podido pensar eso?
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De acuerdo, yo te creo en la primera parte Sam – dijo Ron rojo y arrepentido, Hermione inconscientemente lo cogió del brazo para consolarlo - ¡pero no me trago que tú y Malfoy no tengáis algo! ¡Vamos! Esas risas... le quitaste la camisa...
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le estaba curando – entonces se dio cuenta- y mira las manchas de sangre de mi camiseta! Es su sangre!
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Bueno vale, - dijo Lupin mirando a todos los presentes. Quería acabar con esto. – entonces, ¿no te dio información alguna?
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La respuesta parece obvia, ¿no? – esperaba que Lupin entendiese que eso era un “Sí”.
Pero a pesar de haberlo solucionado todo, de haberlo explicado, todo el mundo seguia allí, a su alrededor, expectantes y serios.
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Supongo que no acabáis de creerme – soltó una risita cortada y amarga – Supongo que si no es así, me querréis echas de la Orden... una lagrima se vió en su rostro por primera vez para la mayoría de los que allí estaban.
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no Sam, no te puedes ir, te necesitamos – Harry la abrazó – sin tus ayudas y consejos casi todos estaríamos muertos, y Voldemort, vivo.
Al rato después mientras anochecía, el chico daba vueltas en una habitación del piso de arriba, ahora todo el mundo pensaría que quería echar fuera de la Odren a Sam, o algo así, entonces lo apartarían.
- Ron, ¿cómo te sientes?
Otro de sus problemas, Hermione, entró por la puerta, desde lo ocurrido la última vez casi ni se hablaban, y si lo hacían era para discutir, a pesar de decir haberlo arreglado todo, o casi todo: él no podía dejar de pensar en aquella noche ...que sin duda fue la mejor de su vida.
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Tranquilo, nadie te echará las culpas ni nada – le puso la mano en el hombro. Ron notó ese contacto, y se estremeció, por poco que fuera – si otro hubiese visto esa escena hubiera pensándolo mismo; pero sinceramente ahora no creo que esos dos tengan algo.
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Aunque le creo en lo de que no es una traidora, no creo en que no tengan algo.
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No empieces, Ron
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Vamos, Herms! ¿Tu estarías encima de un Mortífago y riéndote con él?
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¡Ron! – dijo ella alarmada – ¿no vistes las manchas de sangre?
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Bueno, él es un mortífago –dijo pícaramente y con una sonrisa burlona que hizo subir los colores a Hermione – puede que le vaya el sadomasoquismo – entonces ella rompió en risas – me encanta tu sonrisa.... – “no Ron, me matas con estas palabras” pensó ella dejando de reír – hacía tiempo que no te veía reír así, tampoco hablamos como antes...
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no, Ron, si que habl...
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Hablamos, pero para discutir, pero creo que sé porque es ... no logro olvidarlo.
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¿A que te refieres? – pero sabía perfectamente de que hablaba su amigo, sintió un cosquillo por la barriga.
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Supongo que para ti es fácil, pero no para mí. Cada noche mis sueños me llevan hasta allí, sueños que terminan en pesadillas al ver que todo aquello ahora tiene que ser olvidado. – “¿se le estaba declarando?” pensó Hermione – Se, que esto puede romper lo único que me queda contigo, mi amistad, pero, necesito hacerlo – acarició su cara, un cosquilleó recorrió la piel de los dos – sólo te pido que no lo tengas en cuenta en el futuro, que entierres esto, cómo hiciste con lo otro, pero que lo tengas en consideración para saber que...
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Shhhhhh – Hermione lo cortó, poco a poco, casi sin querer se iban acercando más – fui una necia – le susurró – necia al creer lo que no era creíble.
Sus narices se rozaban, entonces casi por arte del viento, juntaron sus labios a poco a poco sintiéndolo todo, dándolo todo.
- Te amo – susurró Ron. Y se fundieron en otro beso, esta más apasionado que el otro, Ron cogió a Hermione por la cintura, cosa que le hizo estremecer, mientras ella jugaba con su pelirrojo pelo.
Largo rato pasó besándose, hasta que...