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Ravenclaw se embaraza de Slytherin. — capítulo 2
Los 3 fundadores deciden que Slytherin tiene que saber la noticia acerca de Ravenclaw, así que deciden ir en su búsqueda, aprovechando las vacaciones, ya que no había nadie que se pudiera encargar del colegio en su ausencia.
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¿A dónde pudo haber ido?- dijo Griffindor- Puede estar en cualquier otra parte del mundo, fue mi mejor amigo y lo único que sé con respecto a dónde se pudo haber metido es que tiene que haber serpientes allí.
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Tienes razón, le encanta estar rodeado de ellas, y para él mientras más, mejor.- corroboró Hufflepuff.
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En ese caso, podemos ir a Egipto, seguramente está allí, porque los egipcios también adoran a las serpientes.- propuso Ravenclaw.
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Lo más rápido es utilizar un translador.- Griffindor agitó la varita y convirtió una roca en translador.- A la cuenta de tres, uno...dos...tres...
Aparecieron justo en un mercado egipcio, repleto de brujas y magos, tanto turistas como nativos. No muy lejos de ahí, había una pirámide, con tumbas de antiguos faraones y hechiceros egipcios. Dentro de esa tumba también se rumoraba que había un tesoro enorme, pero no había nadie que lo confirmara por el hecho de que todos los que se habían atrevido a entrar habían muerto dentro y sus cuerpos se quedaban ahí, para siempre. Muchos decían que esas extrañas muertes y desapariciones se debían a una maldición que un poderoso hechicero egipcio había hecho hacía siglos, esto parecía ser cierto, debido a que, en la entrada de la pirámide, había un obelisco que lo confirmaba y lanzaba una advertencia a todo aquel que prendía entrar, diciendo que la muerte podía hallar.
Después de haber buscado a Slytherin entre la multitud y haber preguntado por él en el pueblo, cayeron en la cuenta que era verdad lo que decían los rumores: Slytherin había decidido entrar a la cueva a explorar, incluso había testigos oculares que lo habían visto entrar, pero nadie lo había visto volver y se rumoraba que había muerto a causa de la maldición.
Esto no les extrañó en lo más mínimo a los otros fundadores, puesto que Slytherin era muy ambicioso, y seguramente había pensado en que podía hacerse con el tesoro, pues la leyenda era muy conocida en aquellas tierras, sobre todo estando la pirámide tan cerca, sin embargo, también era muy conocido que nadie había logrado salir de ella con vida, hasta la fecha. Pero esto no iba a detener a Slytherin en su afán de apoderarse de un tesoro inmenso y tan antiguo como ese.
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Bien, al parecer el viejo Slytherin está muerto, será mejor que regresemos al castillo.- dijo Hufflepuff.
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Eso no lo sabemos. Podría estar vivo y necesitar nuestra ayuda. Él habría hecho lo mismo por nosotros.- Replicó Ravenclaw.
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No estés tan segura.- dijo Griffindor.
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Tenemos que ir por él, recuerda que también es uno de los fundadores, y lo necesitamos para que seleccione a sus alumnos y Hogwarts pueda seguir con normalidad.- Ravenclaw no estaba dispuesta a darse por vencida.- ¿O acaso el valiente Griffindor tiene miedo? ¿No me dirás que no irás Hufflepuff, simple tan generosa, o acaso no es cierto eso?.- Había dado justo en el clavo. Sus compañeros asintieron, en silencio, lo inevitable.
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Está bien.
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Iremos por él.
Ravenclaw sonrió, satisfecha, muy pronto volvería a estar con su amado, y, con suerte, su rescate haría que todo volviera a ser igual entre los 4 fundadores.