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Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. — capítulo 11
Ni mi hermano ni yo pudimos crear una linda introducción para este capitulo, la noche nos esta matando y no hay forma de que nos podamos poner serios, si no tenemos que andar robando, y no da. Solamente voy a comentar que este capitulo nos conmovió, no por que lo hayamos hecho nosotros, sino por que cuando fue terminado y lo leímos, nos gustó de verdad. Es un enfoque muy diferente y se puede decir que terminamos de deformar por completo la historia, pero así mismo pudimos darle un toque dramático al asunto. Por ahí nos gustaría que lo lean, no importa si dejan RR, ya a esta altura no se puede pedir muchos fieles, con la Belu nos conformamos. Mi hermano tardó solo veinte minutos en escribirlo, eso es poquísimo, por que encima siempre que aprieta una tecla se toma algo, pero este capitulo lo inspiró de tal manera que las ideas salieron solas. Cuando lo terminó, no quiso editarlo, igualmente no hay escenas prohibidas, cualquiera puede leerlo. Es un capitulo que habla mucho del pensamiento, del fracaso, del temor a seguir perdiendo, e introduce los elementos para continuar con los restantes capitulos. Yo creo que el tema, y si algún día Analianopolis se digna a leerlo estará de mi lado, se amolda de forma perfecta como ningún otro. Se espera que lo lean, el comentario es opcional (pero dejen no sean forros)
Lo que dijo el Tin es cierto, nunca escribí de tal manera, escasas correcciones, una cosa casi totalmente hecha por el inconsciente.
Capitulo 11: La Soledad
Esperaría que no te asuste
este instante de sinceridad;
mi corazón
vomita su verdad.
Es que hay una guerra entre dos
por ocupar el mismo lugar;
la urgencia
o la soledad.
La soledad fue tan sombría
que no te dejó encontrar
tu naturaleza divina.
La urgencia ganó esta vez,
dispuesta a penetrarte,
prepotente y altiva.
Harry se encontraba sentado mientras jugaba con el control del mini componente MUGGLE. Sentado en un sillón de su casa en Grimmauld Place, desnudo por completo y con una botella de Vodka en la mano. Se encontraba completamente diferente a lo que había estado recordando. Ya hacia tres años que Rohan lo había atacado, desatando asi un terrible e indescriptible pandemonio en la vida de Harry. Harry nunca había enfrentado a un enemigo tan complejo. Complejo por que más haya de la mortalidad de su cuerpo, su amenaza seguía estando vigente aunque estuviese muerto o en otro lugar. Harry no podía comprender en lo que se había convertido su vida desde que ocurrió eso. No comprendía lo que había acabado de hacer… hacia tan solo media hora. Si la mente de Harry no lo engañaba, cosa que últimamente sucedía a menudo, habían pasado más o menos…
-… las doce-le susurraba una chica de unos 20 años en el oído.
Harry, con sus 22 casi 23 años, ya había ganado cierta influencia sobre la especie femenina menor a él. Digamos que la controlaba fácilmente. Pero en este caso, el carácter de la joven era un poco más liberal que el que Harry solía enfrentar.
Los dos se besaron apasionadamente y Harry la levantó del sillón y la apoyó en la pared. El cambio en el cuerpo de Harry estaba muy a la vista. Los ojos que antes eran verdes, ahora eran de un color aceituna muy opaco. Al igual que el pelo, que estaba muy maltratado y descuidado. No estaba afeitado, y tenía horribles signos de haber envejecido 20 años en tan solo 3. El físico era completamente contrario al que el solía tener. De los increíbles músculos que había desarrollado ahora solo eran colgajos muy desagradables. Había pasado de los abdominales de tabla de lavar italiana a la contextura de un acolchado. No era gordo, por que tenía un buen metabolismo, pero era algo peor, por que ahora era un flaco desmusculado. No veía nada… su rebeldía y su capricho lo había llevado a deshacerse de sus lentes y de sus lentes de contacto. Lamentablemente era un desecho humano. Un feo y borracho desecho humano. Pero la ironía de esto es que tenía más mujeres que las que podría haber tenido un actor de cine.
-¡Cogeme boludo, dale que estoy podrida de aguantar a mi novio con sus rutinas y sus protocolos de esa estúpida religión! ¡Dame masa!-claro, era más difícil que sacar una mancha de tinta de un vidrio…
-¿Tenes novio?-le preguntó Harry desconsolado. Estaba podrido de ayudarles a las muchachas a meterle los cuernos al marido o al novio. Porque Harry estaba muy solo, y quería salir con alguien. Pero todas las chicas de su edad ya estaban con novio.
-Si, que importa, para que me saco estos zapatos de mierda
-Pero… yo no quiero que esto sea lo único que tengamos-dijo Harry emberrenchinado (existe esta palabra ¿no?)
-No te hagas drama, voy a venir todas las noches, para que me hagas de todo, DE TODO.
-No, no, yo quiero que dejes a tu novio y salgas conmigo
-Pero-la chica ya se había cansado de la charla-¿Qué te pasa…? Vos… eh… ¿Cómo era tu nombre?
-Harry, no ves que ni me escuchas…
-Yo no puedo dejar a mi novio. Estamos muy comprometidos, Harry. No se si estoy preparada para vivir con vos.
Harry se enojó.
-Te lo voy a decir claramente: Deja a tu novio y empeza a salir conmigo. Y no lo voy a volver a repetir. Pensá bien lo que vas a responder.
La chica se acurrucó contra la pared. La asustó la mirada de Harry, era asesina, era malévola.
-Pero… no se de que hablas… yo solo quería sexo… nada más… y… dejame ir a mi casa…-susurró la chica asustada
A Harry se le desfiguró la cara de odio.
-¿Asi que querías sexo? Entonces si querías sexo, sexo vas a tener-sonrió de manera vengativa y le arrancó la ropa de un tirón y la apresó con las manos.
-¡Soltame! Dejame tranquila, sos un enfermo.
Harry le pegó despreciativamente una piña en la cara. Si, una piña a puño cerrado en el pómulo derecho. La chica se quedó infartada de miedo y con los ojos llorosos. Le temblaba el mentón.
Harry la levantó y la apoyó cara a la pared.
-Quedate quieta por que te mato, putita. Si vos querías coger, ahora te voy a coger. Y no solo hoy… ahora te vas a quedar a la fuerza en mi casa y vamos a hacer el amor todos los días a toda hora como una feliz pareja ¿no es cierto?-y dejó de lado todos los principios que tenía. Anteriormente, Harry se acostaba con mujeres no para obtener placer, sino para darles placer a ellas y que se enamoren de tal manera de él que tengan que necesitarlo. Ese juego a Harry le encantaba. Pero en ese momento le importó un carajo la mina. Ahora iba a buscar su propia satisfacción. Iba a agarrar a esa rubiecita y la iba a penetrar hasta que se le saltaran los sesos, si es que tenía.
Fue un espectáculo terrorífico que no les puedo comentar… (quiero que este fic este limpio). La pobre chica gritaba, berreaba, lloraba amargada. Después de unos minutos se cansó de llorar. Y se quedo tranquila solamente con lágrimas en las mejillas y los ojos en blanco. Era algo trágico y tristísimo.
Después de que Harry terminó, la chica no se movió. Solo se quedó echada en el piso y con la cabeza en la pared, suspirando y sollozando de vez en cuando. El joven se sentó en el mismo sillón donde ahora estaba sentado, manoteo un botella de ron y se quedó pensativo. Se sorprendió del sabor salado que tenia el ron y ahí fue cuando se dio cuenta de que estaba llorando. Había cometido un delito grave. No solo ante la justicia sino ante si mismo. Y en ese momento en que la excitación y la locura ya se le habían pasado, se dio cuenta de que era irreversible… y que como hacia tiempo alguien había dicho, su vida era muy desgraciada. Rohan había ganado la guerra. La primera batalla la ganó Harry, pero Rohan había venido ganando batallas desde hacia 3 años. Harry estaba vencido y cuando se dio cuenta a lo que había llegado, entregó las armas.
-Rubia… no te voy a pedir perdón por que lo que hice no lo tiene, pero quiero que te vallas.
La chica lo miró con los ojos llenos de lágrimas.
-¿Por qué hiciste eso, Harry?
-¡Y que mierda te importa, idiota! Andate antes de que me arrepienta
La chica salió a la calle desnuda… no quería quedarse ni un segundo de más…
Con violencia sujeta su alma
a una brutal represión,
esperando apaciguarse.
O confía en el paso del tiempo,
como otra solución
para encontrar la calma.
Pero te pone loco en las noches,
rogando entrar
en los confines más oscuros.
Después te arrodillas
ante el amor maternal,
suplicando ternura.
Esos eran los recuerdos de Harry… ahora estaba pensando. Eran las dos de la mañana del 5 de septiembre. Harry quería despejar su mente. Ahora él no era más gente que Voldemort. Era igual de hijo de puta que él. Jugueteó con la varita apuntándose a la sien. No se animaba a susurrar las palabras. Encima era tan cobarde que ni matarse para aliviar al mundo podía hacer. Tendría que haber dejado que Demian lo matase. De pronto, vio el diario del 4 y se puso a ojearlo. Era un diario maldito para él, ya que reflejaba el gran triunfo se sus conocidos y ratificaba su derrota. En una pagina una nota completa del gran Draco Malfoy, magnate de los negocios, que ganó millones de Galleons con su invento de la escoba Apettite_for_destruction alfa… asi se llamaba la escoba. Era malísimo el nombre a criterio de Harry, pero estaba potenciada con un sistema casi invisible a vapor, como el que usaba el expreso de Hogwarts. La alfa había sido la primera edición, ahora ya iban como por pi…
En otra página se resaltaba la importante actuación de la modelo mágica Cho Chang. Los vampiros nunca existieron. Cho nunca fue mordida por uno. Ni siquiera recuerda haber visto uno. Todavía no podía creer que Rohan lo haya engañado de esa manera. Era bastante bajo. Cho era famosísima. Había tenido un salto al estrellato con una revista. Hechisex era el nombre de la revista. Era una revista más bien erótica y en la primera edición se había presentado la morocha como la “floricultora de mandrágoras”, junto con el “auror de la varita de 15 pulgadas y media”. La revista era dinamita mediática. Harry todavía conservaba esa edición. Claro que después de eso, Chang se puso a realizar papeles un poco mas “cultos” hasta que llegó a ser modelo de la grandiosa revista “Raviolandia” (casi vieja la revista), una revista MUGGLE que había comprado un mago los derechos de edición. Ahora, Cho era la belleza asiática del momento.
En otra página se mostraba la maravillosa acción contra el crimen de Seamus Finnigan y Dean Thomas, los Aurors estrellas del ministerio. Riggts se había jubilado y ahora estos dos hacían de las suyas como los mejores agentes del país. Habían estado al borde de atrapar al Monstruo Oscuro, el criminal del siglo que violaba y mataba a 4 mujeres por mes como mínimo. Nadie lo había visto siquiera, pero ellos fueron los únicos que lo vieron, asi que ahora eran muy apreciados.
Los gemelos habían destruido cualquier rastro de negocios de chascos en el mundo, y ahora eran los únicos empresarios relacionados con la diversión. Había de ellos un largísimo informe que comentaba la gran sobre explotación que habían causado ellos en el mercado de tal rubro. Nunca la gente había tenido la ocurrencia de mezclar las cosas MUGGLES con las mágicas como los gemelos, creando un producto perfecto, económico y que influyó tanto en el publico que fue imposible desplazarlo. Ninguna sociedad había tenido tal duración y tal ascensión. Nunca disminuyeron sus ganancias. Eran unos verdaderos genios.
Ginny había salido con Draco un año entero, luego este la dejó por que se iba a una gira de nosequé. Harry se entero de que habían cortado medio año después y cuando quiso ir a ver si podía llegar a algo con ella, ya tenía un nuevo amante. Ginny y Draco estuvieron un año separados, pero cuando Malfoy volvió, primero realizó su gran negocio y luego la persiguió hasta que Ginny volvió a juntarse con él. En el diario solo comentaban la gran relación de estos dos en los últimos años. Algunos hablaban de un casamiento, otros solo decían que estaban enamorados. Ginny trabajaba con Malfoy y se encargaba de todos los temas legales.
Ron era… ¿como se puede decir? lo “IN” del momento… eras un tonto si no tenias una túnica que dijera “Weasley, el verdadero REY de Inglaterra” u otra que decía “el rey Arturo pudo sacar la espada, pero Ron habría podido sacar la piedra” y se mostraba la caricatura de Ron despejando una roca de un aro. Ron jugaba para el Magíchester United (tengo que dejar los juegos de palabras) y para la selección de Inglaterra. Era un ídolo. Estaba en la cima del campo de Quidditch. Era como una imitación de arquero-volante, combinando sus pocos conocimientos de fútbol con los de Quidditch y creando asi al Guardián-Cazador. Era una saeta… no solo por que Harry le hubiese dado su ya antigua escoba que era para Ron un orgullo y usaba esa antes de usar las avanzadas escobas de Malfoy que era su cuñado, también le decían así por lo rápidas que eran sus reacciones… iban par a par su escoba y las escobas profesionales de los demás, nadie sabia como lo hacia. Los dueños de la fábrica de saetas de fuego habían salvado su negocio gracias a Ron y ahora eran sus auspiciantes. Hacían todo por él. Incluso crearon la Saeta Rayo y la Saeta del Rey que tuvieron un éxito insuperable por que venían autografiadas por Ron y al final del palo estaba tallada la cara de Ron. La compraban incluso las mujeres que no jugaban al Quidditch para practicar la charla con su ídolo utilizando el mango de la escoba.
Hermione también había tenido un buen despliegue. Al principio trabajó en la empresa de Malfoy como asesora de finanzas… irónico, con lo que odiaba que el rubio se burle de la falta de dinero de su novio, pero fue lo único que podía hacer en ese momento que estaba desocupada. Luego se convirtió en la agente de Ron. Era como su manager. No solo para ahorrar dinero utilizando la intelectualidad y la sabiduría de Hermione, si no para controlar también que a este no se le vayan las manos con sus fans.
Harry se detuvo en la página de matrimonios. Ahí vio el anuncio del aniversario de casados de Remus Lupin con Nimphadora Tonks, si no con quien mierda se va a casar. Había sido una buena fiesta, pero para Harry no significaba más que un motivo para entristecerse… no por Lupin, por eso se alegraba, pero cada aniversario de bodas lo ponía mal. El de los padres de Ron, el del hermano, ahora el del merodeador. En la pagina también decía que se cumplían siete meses, el mejor aniversario, por que el mes siete era casi sagrado, del casamiento del ministro de la magia Percy Weasley con su mujer Angelina Johnson (la tenía que poner en algún lado, y creo que la puse en el peor). Claro que se habían casado por el hijo que Angelina estaba esperando y que decía que era de él. Nadie de la familia de Ron creía que esto fuera verdad, y fue a lo mejor por eso que ninguno recibió invitación a la boda, salvo lo gemelos que fueron invitados por parte de Angelina. La que si creyó fue su antigua novia Penélope, que le hizo un papelón al frente de todo el ministerio y lo mandó para que se fuera a la re “Troya” y volviera, como había hecho el héroe griego que había tenido una mujer del mismo nombre.
Pero la noticia mejor era el recordatorio de que en tan solo unos cinco meses todas las fans del astro juvenil de Quidditch, no tendrían oportunidad de cumplir su sueño, por que solo eso faltaba para que Ron se casara con Hermione.
Se lo había propuesto hacia como un año en el primer partido de Quidditch de Ron, estallaron los fuegos artificiales del triunfo, que el mago Gandalf andaba repartiendo por que estaba corto de presupuesto, y se escribió el mensaje:
“Bomboncito de menta, ¿queres estar con el rey para toda su vida?”. Claro, se habían mezclado los fuegos artificiales del comercial de Honeydukes y los de la coronación del príncipe Carlos de Inglaterra. Pero aunque hubiese estado en chino Hermione hubiera entendido de que hablaba.
Iba a ser una gran fiesta. Harry estaba entusiasmado y a la vez contrariado. Otro casamiento que pasaba y el suyo no estaban ni cerca. No por que estuviese con tantas ganas de casarse, pero era por que quería tener una mujer a su lado, siempre. Neville y Luna no tardarían en casarse, y él que ya se podría haber casado y separado veinte veces no lo había hecho nunca.
Harry dejó el diario a un lado, no quería saber más nada. Ya sabía demasiado. Él ya había pasado de moda. Debes en cuando en la calle alguien decía: ¿te acordas de Voldemort? Ese si que había sido un villano, no como las porquerías que hay ahora que no se sabe que son. ¿Cómo era el que lo venció? A si, Potter, no se supo más nada de él… Voldemort era más famoso que él. Había figuras de acción de Voldemort y de Dumbledore, pero no de Harry. Ahora toda la gente estaba contentísima de que pudieran jugar con imitaciones burlistas del mago más grande de todos los tiempos sin miedo, incluso a veces recordaban esos momentos ¡y suspiraban con nostalgia! Desagradecidos, siempre vivieron con miedo y ahora que había paz se quejaban de la poca acción que había en sus vidas.
Ahora Harry lo único que tenia en su vida era locura, desenfreno, alcohol y mujeres. Viéndolo asi no esta tan mal, pero si vivís esto, tres años seguidos puede llegar a cansar. Y Harry estaba cansado. Endeudado también estaba. En esos últimos años no había tenido ni un solo trabajo fijo. Solo pequeños laburos de momento que no le pagaban el alcohol que consumía. Asi que en esos años Harry se la pasó reduciendo la fortuna que sus padres le habían dejado a cenizas o a botellas vacías. Faltaría muy poco para que la bóveda se vaciara y se terminara quedando sin casa ni auto ni moto por causa de las deudas.
Ya era hora de que madurara. No quería seguir viviendo asi. No PODIA seguir viviendo asi. Su mente sabía esto, pero su corazón necesitaba estar alegre, y con alcohol y mujeres era la única forma de que esto pasara. ¿Qué podía hacer?
Salió a la vereda. Eran las siete de la mañana. Harry no se dio cuanta de si se había dormido un rato o se había quedado toda la noche despierto. A Harry le caía mal la gente últimamente, sobre todo la gente mayor que había quedado en su barrio. Y cuando vio en la calle a don Forge que era el viejo más insoportable de todos exclamó:
-¡Viejo puto!
-Y… pero…-tartamudeo el viejo.
-¿Qué dice viejo roñoso?
-Si vos sos… pendejo…-no le salían las palabras al viejo senil
-Borracho… esta borracho viejo puto.
-Si, puto por que me cogí a tu madre y a tu hermana.
-Por eso mismo viejo. Oiga, dígale a su nieta por teléfono que se lave bien la entrepierna que voy a ir a su casa y le voy a pegar la chupada de concha de su vida.
-Por que otra cosa no podes… este… hacer.
-¿Qué dijo? Pregúntale a tu señora si no puedo, viejo hijo de puta.
-Yo te voy a matar pendejo de mierda, si nadie te enseño modales a vos-se le estaba parando el corazón al viejo.
-Y yo voy a hacer una denuncia por que usted esta loco, viejo pelotudo.
-Y yo voy a sacar la 32 punta hueca y te…
-¿La 32? Mire, treinta y dos centímetros de pija le voy a meter en el orto, viejo pajero-y se metió en la casa nuevamente.
No podía creer que ese viejo de mierda viviese más feliz que él. Pero si tenía como ochenta años. Y encima era feo. De alguna forma tenía que salir de ese pozo. Pero siempre decía lo mismo y no podía. Necesitaba que alguien lo saque. ¿Pero quien? ¿Quién lo saca de ese inframundo?
De pronto la respuesta llegó a el como por arte de magia.
-Necesito un psicoanalista MUGGLE-pensó.