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Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. — capítulo 4
Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordo ruido,
oír se deja de corceles y de acero.
Son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón.
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor.
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal;
y allí, salvó su arrojo
la libertad naciente
de medio continente,
¡Honor, honor al gran Cabral!
“Serás lo que debas ser, y si no, no serás nada”
Hoy gente, se cumplen 157 años de la muerte del más capo ¿De quien estoy hablando? ¿Cómo de quien? Del general. José de San Martín, un groso. Mi ídolo. Yo se todo sobre el loco. El tipo era un vivo bárbaro. Soy un fanático de las estrategias que hacía. Díganme: ¿Qué prócer de algún otro país le brindo libertad al suyo propio y a otros dos? Nadie… y aunque esos países hayan sido Perú y Chile, sobretodo el descaro de los chilenos de envidiarnos, siendo que unos de los nuestros les ayudó a ser libres, pero eso ya fue. No hay nadie tan groso como el amigo José. Que lastima que se murió. Yo y el Damián nos consideramos unos grandes patriotas, fanáticos de la albi-celeste, por eso, nos da gusto y orgullo ser Argentinos, aunque el país no se lleve en tan buenas manos como cuando lo llevó este hombre, pero igualmente, defenderemos al país a punta de espada, o a punta de pluma… o con el puntero del mouse, pero lo defenderemos. Como una vez dijo el gran patriota:
“Cada gota de sangre americana que se vierte por nuestros disgustos me llega al corazón. Divididos seremos esclavos: unidos estoy seguro que venceremos; depongamos resentimientos particulares y concluyamos nuestra obra con honor”
Esa es la palabra que últimamente no se escucha. Honor no es una palabra por la que muchos se desgasten… no hay ética, no hay principios últimamente. Muchas de las cosas que hacemos desvalorizan el país que amo y tratamos de echarnos la culpa entre ciudadanos. No hay que rendirse ante las adversidades, no hay que decir que es imposible sacar adelante esta nación porque “Los hombres que se abandonan a los excesos son indignos de ser libres. Si somos libres, todo nos sobra” Por eso, escuchen hoy, no solo los argentinos, sino todos los latinos, y pónganse a luchar contra esos enemigos futurista de la bosta de infierno Yankee, que somos muchos y podemos.
“Sacrificaría mi existencia antes que echar una mancha sobre mi vida publica que se pudiera interpretar como ambición. Los soldados de la patria no conocen el lujo sino la gloria”
Por eso lean este fic, que es en homenaje a San Martín, que puede no ser lujoso, pero esperamos que sea glorioso.
Palabras mayores…
Capitulo 4: Piratas.
En el capitulo anterior…
-¿Quién te crees que sos vos?
-Harry, el perfecto. Si queres ir a mi casa esta noche te doy unos consejitos.
-No, gracias, no tenes una muy buena reputación.
-Espero con ansias venir a cubrir Gringots mañana-el chamullo que tiene este muchacho.
-¡Que semana más larga!-dijo Ron.
-Si, pero estuvo linda. Para mí, que Riggts ya no me controla-contó Harry
-Esta noche tenemos que ir hasta la casa de Demian. Hay que ir a comer ese asado. Y hay que ir a jugar al fútbol este domingo.
-Si, re groso. El domingo podemos ir con tus hermanos. Y que venga tu viejo también. ¿Tú hermana cuando vuelve?
-No se, creo que en mayo. Si no vuelve tampoco me importaría tanto.
-No, todo bien, pero yo quiero que me hagas, algo asi como una cita con Ginny-le dijo Harry
-¿Cómo que una cita? ¿Con mi hermana?
-Si, bueno, una cita, algo así por así decirlo. Quiero que vaya a comer algo a mi casa, hacemos el amor y la mando para tu casa.
-Ah no. Con mi hermana no. Sera una pendeja tarada, descerebrada, ignorante y floja, pero es mi hermana, por ende, también es tu hermana.
-Dale Ron. Tú hermana esta enamorada de mí, no le va a disgustar, dale.
-Pero vos estas mal de la cabeza, por supuesto que no le va a disgustar, pero a mis viejos sí que les va a disgustar, y encima le van a pegar a ella, por que a vos mi vieja te defiende, y seguro que después la ligo yo.
-Que mala onda, loco, si yo tuviera una hermana, te la regalo para que le hagas lo que quieras.
-Si tuvieras una lo pensarías. ¿A que hora vamos de Demian?
-Y que se yo, como a las nueve, asi chupamos de temprano.
-Listo a las nueve te paso a buscar-se despidió Ron
Como a las nueve y media llegaron a la casa de Demian, pero sorpresivamente no había nadie. Esperaron como 15 minutos y llega el boludo.
-¿Qué hacen acá?
-¿Cómo que hacemos? Habíamos planeado un asado para hoy-lo retó Ron
-¿Y a vos te parece que yo me acorde? No, vamos a la parrillada que hay acá a 20 cuadras, en casa hay carne humana nomás.
-¿Asada?
-No, pero esta tierna igual. Hay como de 18 años.
-Ahhh, ¿y te esperaba?
-Si, pero que espere más.
Se fueron a pata hasta la parrilla y pidieron la carta. Sonaba una música bastante romántica de fondo:
En días de la semana,
en hora calculadas
izamos la bandera
un grupo de piratas
Llamadas misteriosas
encuentros clandestinos
hoteles alejados
lugares sin testigos
Nos sacamos es anillo carcelero
Y vivimos una noche de solteros
Primero pidieron el vino, no quisieron correr riesgos, mira si se quedaban sin.
-Mozo, ¿que nos recomienda?-preguntó Harry
-El salmón chileno es exquisito.
Los tres amigos se miraron con cara de asco.
-No, perdoname, no como cosas chilenas, tienen como el pechito muy frió.
-Yo menos. Esos chilenos son unos negros de mierda, traidores y putos encima-dijo Demian
-Yo a los chilenos los odio. Uno le cagó un negocio a mi viejo, otro le sacó una novia a Charlie, y el otro le pegó a Percy, aunque ese es un chileno mas o menos pasable.
-No, encima cuando tienen alguna miss universo, la mandan a otro país para que se la coja un político, chorro, garca y patilludo.
-Entonces les puedo ofrecer carne de cerdo inglesa.
-No, vamos de mal en peor, los ingleses son todos maricones-dijo Demian. Claro, eran todos ingleses, menos el que era un búlgaro hijo de puta-carne de vaca por favor, del MERCOSUR.
-Yo ya estoy un poquito cansado de la carne, voy a comer pasta. ¿Qué me ofrece?-le preguntó Harry
-De pasta hay una alta gama de variedades. Raviolones, zorrentinos, canelones, lazagna, tallarines y ñoquis. Yo le recomiendo esos ñoquis.
-¿A si? Bueno, entonces tráigame las seis variedades, por las dudas, no vaya a ser que no me guste lo que elija.
-Bien ¿y usted señor?
-Pollo. Tráigame un pollo entero-que asesino que es este Ron
-Bien, ¿con arroz puede ser?
-No, sin arroz. ¿Qué precios tienen los pollos?
-Bien, en el pergamino dice los precios, pero tiene pollo al disco, todo por peso, 19 Galleons el kilo, hay pollo al espiedo a 16 G. el kilo, pollo de tres pies a 24 G. el kilo, pollo de cuatro senos a 32 G. el kilo.
-¿Qué es eso?
-Tiene cuatro pechugas, es un producto original de nuestro restaurante. También tiene pollo al horno con papas a 15 G. el kilo, el pollo matrimonial que es un gallo y una gallina a 20 G. hay una oferta también de pollo con arroz a…
-No, sin arroz le he dicho-gruñó Ron
-Bueno señor le estaba comentando lo que tenia…
-Ah, que turro. Siempre queriendo venderle más a la gente, ¿no tiene también un par de zapatos? ¿Por qué no me vende el par de zapatos?
-Y bueno, pero cálmese señor, solo le explicaba.
-Usted es una persona muy ingenua, si yo pido pollo, quiero pollo, ¿no se da cuenta de que si me trae arroz me voy a llenar más rápido? Quiero un pollo entero, solo, sin salsa, sin chimichurri, sin pan, sin agua, sin nada. ¿Tiene una hija? ¿Por qué no me la vende?
-Quédese tranquilo, les traigo lo que pidieron y listo-el mozo se quiso retirar pero Harry lo detuvo.
-Dígale a esos elfos bolivianos que hay en la cocina que quiero la comida en 5 minutos.
-Tardan 20 minutos, señor.
-Tardan 5.
-No, 20 minutos es lo que tarda.
-Usted es una persona muy incompetente. Si no me trae eso en 5 minutos, no solo que me voy a ir, sino que le voy a mandar toda la nocturna de Aurors del ministerio. ¿Me entendió?
-Y quiero unos bombones de menta al Rhum de postre-agregó Demian
-Si, señor-el mozo se fue a la cocina mandando a la mierda a Demian a Harry a Ron, a los chilenos, al asado, a las pastas, al pollo, al arroz, a los bombones de menta y a la puta que lo parió.
Somos los piratas
Nos gusta la aventura, las noches de bailanta
Somos los piratas
Toda una vida fiel… al gato y a las trampas
-¿Y, vagos?-preguntó Demian
-Bueno, primero-dijo Ron- que Harry y yo ya nos establecimos en el ministerio, asi que queremos decirte que vamos a empezar a tener poco trato, para evitar problemas.
-No tengo drama, por mi no me hablen nunca más en su vida-comentó Demian con los brazos cruzados.
-Bueno, pero este domingo vamos a ir a jugar un picadito, ¿te prendés?
-Por supuesto. ¿Ginny cuando llega?
-Y, en mayo, unas semanitas nomás y listo-dijo Ron
-Ah. Ya es mayor de edad, ¿me la puedo voltear ahora, Ron?
-¿Y yo te puedo voltear los dientes? ¿O te volteo el cuerpo entero y te rompo el orto?
-Ehhh-dijo Demian sonriente- cuanto amor por tu hermana… y díganme que mierda hacen en el ministerio…
Un viaje de negocios
reuniones de trabajo
problemas con el auto
rebusque del pirata
Patines y levantes
programas todo el día
una agenda secreta
con un doble vida
No tenemos vacaciones ni feriados
El gremio del pirata es muy sacrificado
Hablaron como cuatro horas, para resolver los problemas que habían quedado y se dispusieron a partir.
-Mozo-le dijo Ron- ya me voy, pero me quede con un antojo, ¿me trae de la cocina un poco de ese arroz que seguro nadie lo debe haber probado?
El mozo lo empezó a correr como 14 cuadras, lo agarró, lo metió en las parrillas donde estaban los pollos y salio Ron al rato, doradito.
Estaban Ron y Harry en el andén de la estación. Estaban tomando un Doctor Lemon.
-Esta fresquito este Doc.-dijo Harry
-Si, no soporto más el calor-dijo Ron. Imagínense, pleno mayo, 40 grados de calor, todos apretados ahí esperando a sus hijos, nietos, o hermanas, o novios, o novias, cualquiera que se tiró un simple gas… y no quedo nada. Harry no podía respirar. Había metido la nariz en la botella y respiraba todo el gas de la bebida. Sacó la nariz de allí, y solo pudo comparar el olor con el de un día de otoño a las siete de la mañana al lado de una estación de servicio… un olor a petróleo destilado tenía ese pedo. Harry ni con alcohol había conocido un pedo de esos. Delante de él había una vieja de unos 82 años, apoyada a la pared con las piernas cruzadas y media inclinada. Esa debió ser la fuente de semejante escape de metano. Seguro que era uno de esos pedos con arteriosclerosis. Un pedo maduro, lento y añejo. Si ese pedo hubiese sido un vino habría sido espectacular. Se había tirado un gas la vieja. Si la señora esa usaba bombacha seguramente ahora se habría transformado en una hilacha.
-Joven-le dijo la vieja-¿me lo levanta?
-¿A que?-preguntó Harry con asco-¿al pedo que se le cayó?
-No, a ese Galleon que hay ahí-le corrigió
Harry levantó el Galleon, se lo mostró a la mujer y lo arrojó lejos.
-¡Vaya a buscarlo! ¡Vamos, cache, cache!-le dijo Harry y la vieja se fue a buscarlo insultando.
-Uff, ¡que cosa horrible!-dijo Harry-¡debe tener crema moca el culo de esa mujer!
-¡Ginny!-gritó Ron
En uno de los vagones del tren se recortó Ginny con su metro sesenta, esbozó una sonrisa perfecta, aireo el sedoso pelo color naranja que tiene.
Harry la contempló estupefacto. Era una bestia. La miró y casi como que se enamoró Harry. Y mientras sonaba una música, que no se de donde salía, creo que del estereo del tren:
“Iluminada y eterna,
enfurecida y tranquila
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida
con una estrella fugaz
te confundí la otra noche
y te pedí tres deseos
mientras duraba tu luz
dejame llorar”
Ginny por fin contempló a Harry, hubo un cruce de miradas, y ambos ampliaron sus sonrisas un 50%. Harry salio corriendo hacia ella.
“Iluminada y eterna,
enfurecida y tranquila
sobre una alfombra de hierba
ibas volando dormida
con una estrella fugaz
te confundí la otra noche
y te pedí tres deseos
mientras durabauuuuuuuuuu”
¿Qué mierda pasó? ¿Saltó el casette? No, lo que pasó es que se había bajado Malfoy del tren, había tomado la cintura de Ginny con la manito derecha y la había besado descomunalmente, y la dejó desparramada en un costadito. Y no solo eso, Ginny le agarró la nuca con la mano izquierda y con la derecha le masajeo las nalgas de una manera, que no le puedo dar a entender a nadie. No, es imposible, lo agarró y le puso el orto como en la segunda bisagra de la puerta, salio el tren como a 700 Km. por hora, que vamos a andar pijoteando, y lo dejó como a 20 años luz de distancia de donde estaban. No había pasado casi nada.
Harry, es obvio que desanduvo los trancos que había realizado y le preguntó a Ron si tenía unos lentes con otra graduación. No, no los tenia disponibles por que ya se los había puesto él. No podía ser posible. Ginny no podía haberse besado con Malfoy. Era obvio que hubiese ido a Hogwarts, por que incluso Harry y Ron habían declarado a su favor en el juicio, pero estaban seguros que si hubieran sabido eso no les habría importado condenarlo.
En eso llega Ginny y los saluda.
-¡Harry! ¡Que lindo, me vinieron a buscar!-Ginny abrazó a Harry estrechamente-¡que lindos que están, tanto tiempo!-y dirigiéndose a Harry-¿Qué pasa, mi amor? ¿Te sentís mal?
-Ginny…
-Ginny…
Ni Harry ni Ron podían hablar.
-Decime que ese era un gemelo malvado de Malfoy, por favor-dijo Ron
-No. Era Malfoy.
-¿Y te diste cuenta que lo besaste?
-Por supuesto, sale conmigo-dijo Ginny
-¿Qué dijiste pendeja de mierda? ¡Como que estas saliendo con Malfoy! Es imposible, sos una conchuda, infeliz, ignorante, desesperante y traumatizante.
-¿Por qué?
-¿Cómo por que? ¡Es Malfoy! El rey de los hijos de puta, fue mortifago por dos horas o quien sabe si no más. Es mi enemigo mortal. ¡Me hizo vomitar asquerosos caracoles en segundo! ¡Te los voy a meter a vos en la boca a esos caracoles!
-No fue su culpa, vos lo atacaste.
-Pero… ¡encima lo defendes! ¡Es rubio! ¡Es rico! ¡Es un agrandado de mierda y un pésimo jugador de Quidditch! ¡Todo lo contrario a vos!
-Pero a mi me gusta, y no me importa lo que me digas vos por que soy mayor de edad, y a mi me gusta Draco, y yo me cabalgo a Draco y yo se la chupo a Draco, te guste o no, no hay forma que me hagas cambiar de idea. ¡Defendeme Harry!-dijo Ginny agarrándole el brazo derecho.
-Perdón pero no puedo. No esta vez.-dijo Harry- Ginny, entendé esto. ¡Se llama Malfoy! Hay 80 millones de personas en el mundo incluyendo las mujeres y vos tenes que elegir a Malfoy ¡No puede ser!
-¿Qué fue lo que pasó?-le preguntó Ron un poco más calmado, pero con la vena de la frente inflamada-. Siempre lo criticaste.
-Nada, es que, él hizo su último año en Hogwarts, y estaba solo, no tenía amigos ni nadie. Y se volvió muy tierno, es re dulce ahora que no tiene la influencia de su padre. En el último evento del año estuvimos charlando y nos pusimos de novios. Entiéndanme, eran en los últimos meses, un poco de alcohol, el nuevo casino de Hogwarts y…
-¿Casino?-preguntó Harry
-Si, desde que te fuiste, Hogwarts, ya no tiene inversionistas, entonces tuvo que vender partes del terreno, y los profesores tenían que dar clase por la mañana, y ser banqueros de noche. Es la onda.
-Tu onda me tiene re podridazo. Nunca voy a aceptar a Malfoy. Menos como mi cuñado. Antes prefiero desheredarte de mi hermandad.
-¿Pensaste bien lo que haces?-inquirió Harry-¿es muy seria la relación?
-Y mira… no hubo nada muy comprometido hasta ahora. Pero fecha de vencimiento no tenemos.
-No me cae muy bien-dijo Harry-pienso que todavía hay algo dentro de él que no me agrada. Espero que tengas razón, Ginny.
Harry todavía había quedado anonadado por lo que había pasado. Le había hecho mal eso. Algo había sentido, o sea que algo por Ginny sentía. Miró la botella vacía y la puso en el piso. Tal vez había sido el pedo de la vieja lo que le hizo mal ¿no?
Somos los piratas
Amigos de la noche, los gatos y las trampas
Somos los piratas
Después del cabaret… nos vamos para el sauna.