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Harry Potter: Una serie de eventos desafortunados. — capítulo 5
Tengo para mí un mandato
Ético-estético que es
Divulgar la literatura argentina
En la que yo me he formado.
Esta tarea casi militante
Que yo hago a pulmón,
Por empecinamiento o por convicción
Donde y como puedo,
Tendría que ser tarea de todos.
La literatura nos defiende de la infelicidad y la ignorancia.
Hoy me atrevo a decir que existe una gran literatura argentina sino- más modestamente- que hay títulos y autores que le dan la dignidad a esta literatura. Harry Potter: una serie de eventos desafortunados. Un fic argentino en Inglaterra. Luchemos por gloria a morir. Juremos con gloria a morir.
Acá esta el himno. El primer fic que tiene un himno. Y que groso. Pensado y escrito por Tincho. Les presento el capitulo cinco, disfrútenlo.
Capitulo 5: Cabrón.
En el capi anterior
-Todavía no nos comprometimos, pero tampoco nos peleamos-le aseguró Ginny a Harry
-Hay algo en el que no me agrada, que nunca me agradó. Esperemos que estés en lo cierto Ginny-terminó Harry, pensando que tal vez el hecho de que Malfoy le cayera peor, era su noviazgo con Ginny, o tal vez no.
Ginny había llegado con muchas noticias. La mayoría de los que había en Hogwarts eran viejos alumnos que habían dejado antes de que Voldemort llegara, estaban Parvatti, Lavander, Seamus, y otros. El año fue muy aburrido. No había ninguna amenaza, Dumbledor ya no hablaba en el almuerzo ni les daba consejos, Filch no amenazaba más a nadie sobre todo por que salía con la bibliotecaria, la dictadura de McGonagall era algo muy tedioso. Hogwarts ya no era el de antes.
Justamente al término de Hogwarts empezó algo muy loco. Empezaron a ocurrir varios hechos de índole policial. Había muchos robos, asesinatos, secuestros, violaciones, atentados, etc. Sobre todo un tipo que atacó una semana después de la llegada de Ginny, que se hace llamar Monstruo Oscuro, que secuestraba a magos, sobre todo mujeres jóvenes, las retenía dos semanas, las violaba, las mataba y después las colgaba en el árbol de alguna plaza. Estaba loco. No tenían ni la menor pista sobre los hechos. Sobre todo Harry y Marylin estaban muy ocupados. Ellos estaban en la división de robos, pero en ese momento tenían un caso de asesinato y robo.
-Explícame de nuevo como fue la onda para que entienda la gente que lee también-le preguntó Harry a Marylin
¡Ey! Cabrón ¿Were are you from?
Eres distinto y por eso te matamos
¡Ey! Cabrón ¿Were are you from?
Eres distinto y por eso te matamos
¡Ey! Cabrón, somos distintos.
-Bueno, el dueño ese del almacén, que era un mago, lo mató un MUGGLE, con arma MUGGLE. Le robaron todo lo que tenia en el kiosco. Hay dos sospechosos. Al frente de su negocio hay una heladería y una panadería, lo pueden haber matado por competencia, hacia tres semanas que ambos le habían propuesto comprarle el local y el no quiso venderlo. El tipo no tenía ningún otro enemigo, no tomaba, y ni siquiera tenia relaciones. Tendríamos que hablar con los sospechosos.
-Listo. Yo les voy a hablar-Harry se arremangó las mangas de la camisa.
-No, espera, calmate. Yo se todo esto de la actitud. Ya aprendí, Harry. Hay que hablar como gente civilizada.
-Quedate tranquila, no voy a hacer nada que no pueda controlar.
Llegaron a la cuadra del asesinato y entraron a la heladería.
-Buen día- habló Harry-¿el dueño se encuentra?-le preguntó a una empleada que estaba sirviendo un Súper Gridito.
-Si, ¿Quién lo busca?
-Mi nombre es Michael Landon, y ella es mi compañera Vanesa Williams, ambos somos del departamento de policías de Londres-sacó una placa falsa, que vendían los gemelos a tres Sickles-. Necesitamos hacerle unas preguntas, sobre el hecho ocurrido la noche de ayer.
-Bueno… voy a ver si se encuentra-contestó la empleada asustada
-Bien-terminó Harry sonriente.
Cinco minutos después bajó por una escalera un tipo de unos 35 años, pesaba como 170 kilos, medía un metro setenta y cinco, asi que imagínense.
-Buenos días, oficiales, ¿Qué los trae por acá?-preguntó el jefe dándole la mano a Harry y sepultándola entre unos dedos que eran como choripanes.
-Dejame hablar a mi-le susurró Marylin a Harry.
-Como digas, Mary-le dio permiso Harry y se puso a mirar los gustos de helados.
-Buen día, ¿como es su nombre?
-Yo me llamo Rodolfo.
-Bien, dígame señor, ¿Qué hacia ayer a la noche, como a las once?
-Estaba pasando el presupuesto en mi oficina-dijo Rodolfo
-Bien, ¿escuchó algún disparo a esa hora?
-No, ninguno, yo tengo un televisor y miro mientras paso los libros.
-¿Cuándo se entero de la muerte de su vecino?
-Cuando me iba a mi casa, como a las doce y media, había gente afuera y me acerqué a ver-dijo el tipo.
Harry se acercó.
-Me cansé. Dígame una cosa: ¿Estabas cansado de que el finado vendiera más helados que vos, gordo?
-No, si lo único que vendía eran helados de agua y tenga un poco más de respeto.
-Usted no me va a decirme que tengo que hacer, gordo heladero. Usted es el sospechoso principal que seguramente mató a tiros a esa persona, infeliz.
-Yo no maté a nadie, yo estaba tranquilo en ese momento.
-Calmate Harry-le dijo Marylin.
-¡Como que no, gordo presupuestero! ¡Voy a hacer que lo crucifiquen, gordo esquimal!
-¿Por que me insulta señor?-dijo Rodolfo, asustado.
-Por que usted es un gordo de mierda. Mire, sabe lo que voy a hacer, oso polar, helado Panda, voy a pegarle una piña, va a dar dos vueltas va a quedar culo para arriba contra la pared, le voy a meter un cucurucho en el ano, y después le voy poner una bocha de crema americana y una de granizado, y después voy a agarrar la salsa de dulce de leche y le voy a llenar el culo de salsita, dirigible heladérico.
-Pe-pe-pe-intentó hablar el tipo con miedo, ante los ojos de furia de Harry
-¡Gordo, sacate la heladera de la boca! Andate a la mierda gordo anormal.
-¡Usted esta completamente loco!-le gritó el heladero-yo lo puedo denunciar por amenaza, ¿sabe con quien se puede encontrar?
-¿Con una heladera? Anda, gordo boludo, metete un Sin Parar en el orto.
-Váyase de mi negocio, estupido.
-Yo me voy si quiero, gordo trolo, heladero hincha del Liverpool, gordo, comedor de canelones, fríos como tu culo.
-¿Pero quien sos vos para decirme eso?
-¡Anda, gordo! ¡Sos del Liverpool! ¿Sabes por que? Por lo gordo, por que tenes mucho pecho, y más los helados, que son fríos, pecho frió. Sos pecho frió, gordo.
-Vamos Harry, por favor, es mucho, nos vamos-dijo Marylin queriendo sacarlo del lugar.
-¡Andate a la mierda, gordo, reventado social hijo de puta, sos un gordo de mierda, imbancable, que la familia no le habla, no tenes amigos y cuando un boludo como yo te viene a buscar, te pones a hablarme, y no me decís el homicidio que cometiste, asesino!
Marylin logró sacar a Harry del lugar.
-No, dejame, ahora voy a hablar acá al lado-y entró echando putas a la panadería
-¡No, pará!
¡Ey! Cabrón ¿Were are you from?
Eres distinto y por eso te matamos
¡Ey! Cabrón ¿Were are you from?
Eres distinto y por eso te matamos
¡Ey! Cabrón, somos distintos.
-¿Quién es el dueño acá?
-Yo soy, ¿por que?-le dijo una mujer de unos cincuenta años, tranquila.
-Por que, me dijeron que acá había una vieja hija de puta
Marylin se agarró la cabeza. La vieja y todos los empleados abrieron los ojos sorprendidos.
-Mira vieja puta, vengo a meterla en cana por haber matado a ese pobre hombre que trabajaba al frente.
-Pero si yo no hice nada…
-¡Como que no vieja sucia, con esos alfajores de maicena que hace! ¡Vieja asesina! Voy a encarcelarla por dos cosas, primero por matar a ese hombre, y segundo por que a mi amiga, ve a la mujer que esta conmigo, esta amiga mía vino el otro día a comprar una macita marmolada acá. Asi está mi amiga, cólera tiene, una semana descompuesta estuvo, por culpa suya y de su masa.
-Pero usted esta loco, si acá solo trabajan profesionales, que realizan un control de calidad muy bueno-dijo la mujer confundida.
-¡Que van a ser profesionales! Miren los cañoncitos con dulce de leche que hacen, todos húmedos, el dulce de leche es una cagada.
-Mentira, si todo lo que vendemos tiene muchísima calidad.
-Mentira, si yo compre un biscochito con grasa y antes de grasa tenia gluten, vieja tortillera y chota.
-Si yo no lo vi en mi vida a usted-dijo la mujer
-Que no, si seguramente que se paso el biscochito con grasa por su concha vieja chota, si se limpia con la uña el orto y después les pone dulce de leche a los cañoncitos. ¿Tiene crema pastelera en la cuchufleta, vieja?
-Pero escúcheme…
-No la escucho ni mierda, vieja pajera.
-Usted es un loco de mierda, usted y su amiga hija de puta, andate a la concha de tu madre vos y toda tu familia-explotó la vieja.
Harry miró a Marylin y esta quedo petrificada.
-¡Usted me insulto, vieja puta! ¡Mary, por favor, insultala! ¡No dejes que te insulte!
-¡Vieja de mierda! ¿Le parece lindo, darme cólera a mí, e insultar a mi compañero? Usted es una asesina-le retrucó Marylin-¡alguien que hace esas palmeritas, seguramente no esta bien de la cabeza!
-Mire, vieja-le dijo Harry enfurecido-usted seguramente que le dio a probar uno de esos vigilantes con crema a la victima de este asesinato y seguro que estaba envenenada esa masa. Yo le voy a mandar a su casa, una masita, pero va a tener una granada adentro, ¿me entendió? ¡Va a entrar por debajo de su puerta mi granada de masita!
-Pero andate a la mierda atorrante, borracho, putito.
-¡Pero! Vieja, mire lo que le voy a decir: Usted es una vieja, muy, pero muy conchuda, el panadero es trolo, el pastelero es drogadicto, el repartidor es analfabeto y la vendedora es una negra; voy a prender fuego esta panadería de mierda y a usted la voy a colgar de los pelos de la argolla del cartel que hay en esta panadería. ¿Me entendió? Listo, nos vemos vieja podrida. ¡Hay un olor a concha en esta panadería que esta contaminando toda la calle!
Salio Harry con Marylin del lugar.
-¡Oh, Harry, siempre haces lo mismo! ¡Siempre amenazando a los sospechosos! ¡Ya estoy cansada! ¡Me dijiste que si iba al coiffeur ibas a dejar de insultar a todo el mundo!
-Vos también la insultaste-dijo Harry-¿aparte me vas a decir que no estas más linda con el pelo asi ondulado?
-Si, puede ser, pero…
-Lo que pasa es que si yo cambio, vos vas a dejar de estar enamorada de mí, y no vamos a poder salir más.
La chica lo miró con asco.
-Si, seguro. Seguí insultando a los sospechosos. Al final no sabemos quien es el culpable ahora.
-Sabemos que esos dos no son. Es obvio. La victima no tenía mucho surtido, esos dos sospechosos no se van a ensuciar las manos por algo tan tonto. La heladería esa tiene un millón y medio de gustos y la panadería es conocidísima, incluso tiene locales en todo el país. Es obvio que eso fue un ajuste de cuentas, por alguna razón, que investigaremos mañana, ¿no es cierto, mi amor? Tendrías que ir al dermatólogo también, tenes un par de granitos y…
-Basta Harry, dejame de joder.
Fue la sangre de Simón Bolívar
Fue la guerra, fue la mentira
Que en la radio digan lo que digan
Hay miseria y viene de arriba.
Es que esta tierra nació bendecida
Tiene agua y todos los climas
Seguiremos a Simón Bolívar
Uniremos América latina