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Majestuosa belleza inusual — capítulo 1
MIEDO A DESPERTAR
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¿Seguro que no te quieres venir con nosotros? -pregunto Ron sonriendo-.
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Seguro, viejo. Además me dejé muchísimos libros en casa de los Vernon -contesto Harry apretando la mano de su amigo a modo de saludo-.
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Bueno, como quieras. Pero ven a casa unos días antes de que vayamos nuevamente a Hogwarts, cualquier cosa te mando una lechuza.
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Esta bien, te veo después, ya deben de estar por llegar mis tíos.
La familia Weasley se despidió de Harry, el muchacho se sentó en el cordón de la avenida, frente la estación, esperando ya casi con impaciencia a que vinieran a recogerlo…pasaron mas de 2 horas… nadie llego.
- …Hijos de puta…me voy a tener q ir en bondi. Que boludo, me hubiera ido con Ron, quien me manda a esperar a mis tíos...
Después de dar varias vueltas en el colectivo, por fin llega a Privet Drive.
Nok-nock…………nok-nok………..NOK! NOK!
- No hay nadie…y bueh, menos mal que George y Fred me enseñaron como abrir estas cerraduras………… -tomo un gancho de ropa, lo abrió, y procedió a abrir la cerradura. Luego de unos segundos se sintió un leve "crack"- …No, si soy re winner.
Gira el picaporte, y tomando su carrito, entra al interior de la casa. Mira por los alrededores y no ve a nadie. Sube las escaleras, arrastrando su pesado baúl, entra a su habitación y ve a una niña acostada en su cama cubierta con una sabana blanca, tenia cabello caoba oscuro, largo y ondulado, su rostro se veía bastante pálido y su rostro estaba salpicado por unas leves gotas de transpiración. Harry se le acerco, la observo dormir… tenia una extraña sensación al contemplarla, no sabía bien que era, pero la veía tan tierna, tan... indefensa.
- ¿Quién será? -se preguntó-.
La niña abrió los ojos lentamente, sus ojos eran pardos, tenían una mirada bastante particular, se lo quedo mirando con extrañeza.
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…Hola -dijo Harry para romper el silencio- hemm, acabo de llegar, esperaba encontrar a mis tíos en casa. Supongo que sabes donde están…
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…En el acto de fin de año de Dudley -contesto la muchacha con voz baja y suave-.
-Ah, claro… este... Tú eres algo de tío Vernon, ¿verdad?
-Si, por lo que me han dicho, es mi tío.
-¿Ah, si? ¿Y estás hace mucho tiempo aquí?
-Desde hace 3 meses.
- Ah, ok. Yo vengo de un instituto… privado; y paso la mayor parte del año ahí desde hace un tiempo. Mi nombre es Harry... Harry Potter.
-…Soy Diana Beckert, un placer -dijo Diana sonriendo por primera vez-.
-El placer es mio, Diana.
Luego de un breve silencio, Harry indeciso, deja el baúl al costado de la puerta y se dispone a salir del cuarto.
-¿Seria mucho pedirte que… te quedes unos minutos conmigo? He estado durmiendo casi todo el día, y estoy totalmente aburrida.
-…Si, no hay problema.
Harry se acerco a Diana y se sentó a los pies de la cama. Diana se incorporo en la cama y se apoyo sobre el respaldar, contra unos almohadones.
Harry giro la cabeza rápidamente hacia la ventana. Acababa de notar que Diana no era tan niña como el creía. La chica tenía una apretada musculosa blanca que marcaba sus grandes y redondos senos, bastante bien, en opinion del chico.
Diana no notó el desvío de Harry y procedió como si nada.
-Vas a tener que disculpar que me haya adueñado de tu habitación n.n -Esta todo bien, no te hagas drama. Hey, Diana, te sientes bien, te noto un poco... pálida.
-Oh, si, estoy bien, solo he tenido un poco de fiebre estos últimos días... mira nada mas en que condiciones está mi musculosa -decía Diana mientras miraba el interior de su escote, estaba notando que no tenia corpiño, y vio como sus pequeños pezones se marcaban por la fina tela; inmediatamente flexiono sus piernas hasta apretarse el pecho con ellas.
Harry se levanto y camino hacia la ventana -¡Hija de puta!, no me podes poner ese lomaso en la cara- pensó.
-Si vos sos sobrino de tío Vernon, y yo también, eso nos convertiría en primos.
-Si, en cierta manera -afirmo Harry dándose cuenta de ello- ¿Cómo te tratan aquí?
-Me respetan. Pero me aburre mucho este pueblo, me pensaba ir hace un tocaso, pero tu primo me dijo que la "peste de la familia" pasaba sus vacaciones acá… así que en realidad, tenía curiosidad de conocerte -dijo Diana sonriendo con picardía-.
-¿Y por que crees que la peste soy yo? -pregunto un poco molesto y divertido a la vez-.
-Jeje, no te enojes. Pasa que sos diferente a ellos, te ves mas… hum, menos refinado.
-… Jajaja, no me extraña que digan eso de mi, no me ven con muy buenos ojos en este lugar, pero te aseguro que no soy tan "basura" como ellos dicen, en realidad ellos son los que dan asco.
-…Contame como te fue en tu escuelucha.
-No es una "escuelucha", es una de las mejores instituciones que hay en Europa. Y me fue bastante bien, gracias.
-Como pretendes que te vaya mal, con tus materias cualquiera pasaría de año.
-… No te sigo -dijo Harry confundido-.
-Dejaste muchos cuadernos viejos debajo de esta cama, sos muy descuidado, cualquiera los pudo haber encontrado.
-…¿A que te refieres?
-A tus cuadernos de magia. Son un embole, les enseñan estupideces, por que no les enseña a usar una calculadora, o historia de enserio interesante, como la de mi país por ejemplo.
-Hey… no tenias por que husmear entre mis--
-No te enojes, ¡perdón!. Ya se que fue desubicado de mi parte agarrar esas cosas, pero imaginate el hecho de estar aca tres meses sin hacer nada. Lo mismo no justifico lo que hice, solamente, yo… perdón -dijo con voz infantil-, pero no te hagas problema, no le voy a decir a nadie lo de ese… "mundo".
-…¿Así de fácil? ¿No vas a cuestionar nada de mi mundo, y el por que, ustedes los muggles, no conocen nada del mio aunque nosotros si conozcamos el suyo?
-¿"muggle"? -pregunto Diana sin prestar mucha atención a lo que dijo Harry-.
-Personas sin magia.
-No me lo vuelvas a decir, suena de cuarta.
-Así les llamamos a tu tipo de gen--
-Bueno, con más razón, no me llames así.
A Harry le pareció extraño el tono de Diana.
De abajo se sintió un portazo, y luego pasos rápidos y pesados en la escalera.
-¡¡Ya llegue, Diana!! -se abre la puerta de la habitación y aparece Dudley del otro lado- ¿Me extrañast--?... ¡¿que haces tu aquí?!
-A mi también me da gusto verte, primo -contesto Harry sarcásticamente-.
-¡¡¡Mamá, Harry esta en casa!!!
-Dudley, por favor, no levantes la voz que me siento mal -le pide Diana en voz baja-.
-¿Aun estas indispuesta, Diana? ¿Quieres q te traiga algo?
-No, gracias, vení y dame un besito, te felicito por pasar este año sin problemas.
Dudley con una gran sonrisa estúpida, va hacia donde ella estaba, y la abraza, recibiendo un beso en la mejilla.
Ya eran aproximadamente las 21.00hs., la cena ya estaba lista, tía Petunia había preparado unas ricas milanesas con papafritas [la verdad es q no tengo idea q es lo q comen los ingleses, pero las milas con las papas están geniales ^^] Harry y Diana estaban arriba charlando, y de ves en cuando andaba de metido Dudley.
-¡Amorcito, la cena ya esta servida! -grito tía Petunia-.
-¡¡Ahora voy mamá!! -contesta Dudley- ¿Vamos Diana?
-Si, primito, vos adelantate que ya te alcanzamos ^^
-…Muy bien -dudó un poco por lo de "alcanzamos", osea, Harry también iba-.
-Así q vienes de un orfanato -le dice Harry con aire de conmiseración- pero no entiendo tu relación con tío Ver---
-Si hay algo que odio es que sientan lastima por mí, te exijo que no lo vuelvas a hacer…
-…No siento lastima por ti, solo que… mis padres murieron cuando yo tenia un año de edad, si no fuera por sus fotografías, nunca hubiera sabido como eran… me hacen mucha falta… y me imagino lo mal que te debes sentir tu sin ni siquiera saber como son, ¿no te da curiosidad? saber como eran sus rostros, su forma de ser, su---
-En lo absoluto… me críe bien sin ellos, un señor lo hizo, fue la imagen mas cercana a un padre que he tenido, yo lo considero mi viejo…
-¿Y tus padres biológicos?
-Por lo que me dijo la monja del orfanato, me encontraron en la basura… -dirigio su vista al piso y sonrio sarcasticamente- me cago desde pendeja.
-… oh… disculpa.
-Todo bien, cuando encuentre a la que fue mi vieja, le voy a hacer lo mismo. Que boluda, me hubiera matado para asegurarse de que no la iba a joder en un futuro.
-No digas eso, es tu madre, debió tener sus razones para…
-¿Tirarme?... no la enredes mas, no viene al caso.
Entra a la habitación tía Petunia.
-Diana, querida, la cena esta servida hace horas, baja por favor.
-Si tía, vamos Harry.
Tía Petunia puso cara de "¡no, ese hereje no!" -muchachos dense prisa- e hizo una sonrisa forzada.
-¿Por que se me hace que te tiene miedo? -le susurró Harry a Diana-.
-No les conviene llevarme la contra ^^
-¿? ¿A que te refieres con exactitud?
-Harrucho, bancame que me ponga algo y bajamos.
-…ok (de que me quejo, se cambia frente a mi).
Diana se puso un corto enterito rosado, que marcaba su firme trasero, y dejaba al descubierto sus lindas piernas.
-Hey, Diana…no dejas mucho a la imaginación, ¿lo sabias?
-Callate pajero, que ya ennumere un par de fantasías que voy a cumplir con… -miro atrás de Harry- ese culo.
-Cuando quieras, yo encantado.
-Je, je quien nos escuchara bromear así nos tildarían de psicópatas sexuales.
En el comedor:
-Supongo que tu -refiriéndose a Harry- dormirás en el sofá -espeto tío Vernon-.
-No tío, va a dormir conmigo, la cama no es muy grande, pero si dormimos bien juntitos entramos, ¿no Harry? -dijo Diana sonriéndole al muchacho-.
Harry con tal de ver encabronado a su tío le siguió el juego a Diana.
-Oh, claro, además si es por el calor que ha hecho en estos días, no creo que lo tengamos, estoy acostumbrado a dormir en boxers, así q no se preocupen por mi.
-Y por mi tampoco, duermo nada mas que en bombacha ^^
Esto hizo que a tía Petunia se atragantara con un pedazo de carne.
-¡¡No voy a permitir que se cometa algún acto de lujuria bajo este techo!! -grito tío Vernon-.
-… Tío querido, no estoy escuchando bien -dijo Diana-.
Los muebles empezaron a moverse y sus ojos estaban cambiando a un color platino.
-¿Qué decías?
-Q-que puedes hacer lo que te parezca correcto Dianita…
Harry no podía creer que Diana también fuera una bruja, ahora entendió ese tono de la conversación de hacía un rato; también entendió el supuesto respeto que sus tíos le tenían, en verdad era miedo. Aunque le extraño bastante que la chica pudiera usar su magia como si nada.
-Es mejor que nos vayamos a dormir, hoy ha sido un día bastante largo -dijo tía Petunia- Dudley, cachorrito, de hoy en adelante tendrás que dormir con Harry.
-Mamá, espero que estés bromeando, sabes bien que jamás compartiría mi cuarto con ese... engendro.
-¿Crees que a mi me gustaría respirar el mismo aire que tu?, dormiría en el inodoro antes que escuchar tus asquerosos ronquidos.
-¡Cállate Harry!, no te atrevas a volverle a hablar así a Dudley.
-Creí que ya habíamos arreglado ese asunto -comento Diana- Harry duerme conmigo, al fin y al cabo esa es su pieza. En todo caso si te jode que este ahí me voy al cuarto de Dudley yo...
-... ¿En serio dormirías con Dudley? -pregunto Harry atónito-.
-Es mi primo, Harry ¿por que no lo haría?
-...No, me caes bien... duerme conmigo, no voy a dejarte con semejante estúpido.
-No, esta bien, además no creo que a tía Petunia le moleste, ¿no, tía?
-... La habitación de Harry es más grande, te vas a sentir más cómoda ahí, Dianita.
-Bueno, si me lo pide así, duermo con el niño de ojos azules.
-Oh, hace casi 17 años que los vengo viendo y pensé que eran verdes -comento Harry irónicamente-.
-...Te quedarían mejor azules ^^
-Ya, cállate, eres poco observadora, tendrías que admitirlo. Me voy a dormir, ¿vienes?
-Okis, ayudo a levantar la mesa y voy -Diana se levanto y con ayuda de Harry levanto parte de la mesa, ya que su tío y su primo aun no habían terminado- vamos.
En la habitación de Harry:
-¿Como haces para usar la magia sin que los del ministerio te vengan a molestar?
-Le hice un pete al jefe de esa cosa, por eso me tienen acomodada.
-¿En serio? o.o
-...No, ^^ no soy ninguna puta, gracias por insinuarlo.
-Lo siento... eres graciosa ^^
-¿Querés que te muestre algo gracioso? -le muestra un pequeño cuaderno de tapa negra similar a una libreta- ésto es gracioso.
-...Ese es mi diario, ¿en que momento lo sacaste?
-Cuando te fuiste al baño o.o....
-¿Husmeas nuevamente mis cosas frente a mis narices y ni siquiera tienes la decencia de decírmelo?
-Es cierto, te lo tendría que haber pedido... ¿me prestas tú diario, Harrucho?
-No u.u. Dámelo, ahora.
-... Nuu -respondió, nuevamente usando su voz infantil-.
-DAMELO ^^
-Noo, quitamelo.
-¿Qué vas a hacer?... ¿crees que metiéndolo entre medio de tus pechos me disuadirás de sacarlo?
-........si... ¿o acaso serias capas de acosarme de esa forma? Sos de lo mas bajo.
-¿"YO" SOY DE LO MAS BAJO? Discúlpame, pero yo no soy el que esta con el libro entre medio de las pelotas para que mi prima o lo que seas mío, trate de sacarlo.
-No lo tengo entre medio de las tetas, hice amague de meterlo pero no es ese el lugar que tenia pensado -desprende su enterito dejando caer los tirantes hsta la altura de su cadera y pone entre su ropa interior inferior el cuadernito- ¿ahí pensás meter mano?... primo...
-...Hasta lo haría con placer, primita -se acerca a ella y la toma de la cintura apretándola contra su cuerpo-.
-¡No! ¡Harry! No vas a hacerlo... -dijo Diana tratando de convencerse de sus palabras-.
Metió suavemente su mano bajo el enterito que la chica había desprendido, de modo que quedaba como un pantalón, Harry no apartaba los ojos de los de Diana, agarro el cuaderno y jalo hacia arriba con delicadeza, rozando su cintura con la mano, tocando su suave piel. Cuando ya lo tuvo en su poder la soltó con mucha sutileza. Diana seguía con la mirada fija en los ojos de Harry... luego sonríe.
-Por lo poco que leí parecías un vago de lo más tímido y boludo.
-Una imagen vale más que mil palabras, niñita.
-Si, lo acabo de comprobar -Diana se terminó de sacar el enterito y se puso un pijama negro.
-¿No que dormías en calzones? -pregunto Harry que ya se había acostado en una orilla de la cama-.
-No, gay. Estaba jodiendo para verle la cara a esa señora -contesto saltando por encima de Harry y colocándose en la orilla que daba a la pared- buenas noches, apaga la luz -dijo sonriéndole y hundiendo la cara contra la almohada-.
Harry sonrio, simplemente no podía creer la suerte que tenía de tener a una muchacha tan linda y simpática en su habitación, parecia un sueño, un sueño del que no querría despertar jamás. ¿Como había sido eso posible? Él, que se creía el boludo mas desafortunado de la tierra por pasar unas vacaciones de mierda toda su vida... ahora las estaba disfrutado, y ni siquiera había pasado un solo día en esa casa, en la casa de sus tíos.