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Majestuosa belleza inusual — capítulo 2
Los días que Harry paso en los Dursley fueron fantásticos, así como él creyó que serían, se llevaba tan bien con Diana. A Harry le encantaba ver como Diana hacia lo que quería con Dudley, lo volvía loco con sus polleritas, era un verdadero encanto.
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Mi sol, ¿no me ayudas a lavar los platos? -dijo Diana dirigiéndose a Dudley.
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Si, Diana, claro -contestó Dudley con una sonrisa de oreja a oreja.
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"Si, Diana, claro" -repitió Harry con voz de mongoloide reparando a su primo.
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Pero callate, boludo-lo reprocho Diana- porque vos estés amarranado las 24 hs. en tu pieza no significa que los demás tengamos que seguir tu ejemplo, si no ¿sabés lo que sería está casa? ¡Un chiquero!
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Uhh, bardazo mal me tiraste, yegua -dijo Harry con una sonrisa provocadora.
Diana se acercó a él y le pego con el repasador.
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No me digas "yegua" -dijo sonriendo- soy toda una dama, amore.
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Esa pollera dice lo contrario ^^ además tu empezaste ¬¬
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Si seguís jodiendo a tu primito -susurró la muchacha- vas a hacer que deje de ayudarme, y prácticamente el hace todo el trabajo; yo lo empiezo y él lo continua y lo termina.
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¿Pero para que lo hacés? No limpies, si mi tía lo hace.
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Nene, hay personas que no pueden estar mucho tiempo al pedo. ¡Necesito hacer algo de vez en cuando!... además tu tía cocina riquísimo, y lo hace con mas ganas cuando se piensa que yo aseo todo esto, jojo.
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Ah, era eso, no lo había pensado, jaja, ven -dijo agarrándola de la mano- te invito un helado n.n
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Buenísimo, Dudley, amor, seguí por mi, ¿sí? Después cuando vuelva vemos una peli juntos, ¿dale?
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Claro, Diana -respondió Dudley imaginándose de antemano como sería esa noche mágica junto a su prima.
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"Claaro, Di—" ¡Auch! ¡Nena, mis costillas!
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Sos peor que pendejo de 6 años, u.ú ¡Madura, mierda!
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Te juro que hago lo posible para contenerme ToT pero Dudley es tan tentador.
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Pelotudo, dale, vamos -dijo ella tirando de la camisa del muchacho.
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Harry, me cagaste, te agarraste el helado más grande.
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Nada que ver.
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Si, pajero, tendrías que ser mas caballeroso y haberme dado el mas grande a mi.
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Nah, ya estas sacando panza, mira -le dice mientras tocaba el abdomen de la chica.
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Uhh, golpe bajo ¬¬ Yo no me meto con tu big culo >.<
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No, porque mi culo es bonito jojo
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Che, me parece que cuando salíamos de casa se te cayó la poca modestia que te quedaba.
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Jajajaja, estoy jodiendo, además no te hagas drama que toda tu anatomía está fenomenal. Anoche cuando dormías prácticamente te me tiraste encima, decí que yo tengo autocontrol porque si no, no te salvaba ni Matusalén.
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¡Cochinito! Además estaba dormida, uno cuando duerme hace las cosas inconcientemente, yo no me ando tirando encima de cualquiera, ¿sabes?
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Pero, yo no soy cualquiera, soy Harry Potter.
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Y lo decís como si dijeras "soy Brad Pitt", ¡pelotudo! ¡¿Quién te conoce?!
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Prácticamente toda la entidad mágica.
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¡Pero si no has hecho una mierda! En ninguno de tus libros de historia aparece un tal "Potter" ¿acaso te admiran por respirar?
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Humm -lo pensó unos minutos- si, me admiran por respirar n.n o sea, por vivir.
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…Admito que estas muy bueno, Harrucho, pero si por cada carita bonita alzamos un altar te aseguro que los libros de historia aumentarían enormemente sus páginas.
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No me quieren por ser una "carita bonita", pasa que cuando era bebé--- ¿dijiste que estoy "muy bueno"? -Pregunto con una pícara sonrisa-
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Jamás diría tal cosa -contestó Diana pasando sexymente la lengua por su helado.
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Sos una atorranta, yegua -dijo Harry sonriendo.
Diana le devolvió la sonrisa y siguió tomando su helado.
En casa de los Dursley, unos días después.
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¡Harry!, ¡Hedwig ya volvió! -Hedwig poso frente a Diana- Hola niña, ¿Cómo estas preciosa?, ¡no! ¡La galleta, no! ¡Pendeja , la estoy comiendo yo! ¡¡Harry!!
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Ven, Hedwig, ya te doy de comer, ¿me traes la respuesta?; gracias, espérame en la habitación, pequeña -y la lechuza voló hasta la ventana de la habitación de Harry, no sin antes darle sus muy conocidos picotazos cariñosos. Diana y él estaban sentados sobre una banca en el patio-.
Harry leyó rápidamente la carta. Al concluir, levanto la vista hacia Diana.
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Ron nos invito a pasar la última semana de vacaciones en su casa
-
¿A mi también? o.o
-Si, le comente de ti en la última carta que le mande. Le vas a caer muy bien, y no te preocupes por él, es muy simpático ^^
-… ¿Harry?
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¿Si?
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¿Cuantos años tiene tu amigo?
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¿Por qué lo preguntas? -pregunto Harry con picardía-.
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Bueno, pasa que la foto que tenías en tu cajón, esa en la que salís con tus amigos, el chabon se veía re pende, ¿Qué tan grande está ahora?
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Ron tiene mi edad, vah 17, es unos meses más grande que yo.
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Aham, 17 añitos, jeje, estaba re lindo en la foto, ahora debe estar bastante bueno el chabon.
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He, pajerasa, deja a mi amigo en paz, además el anda atrás de Hermione.
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¿No me dijiste que tu amiga estaba saliendo hace un año con un tal Víktor?
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Si, pero a Ron todavía le sigue gustando, en cualquier momento Hermione puede terminar su relación con este chico y entonces Ro---
-
No, no me jodas, Ron esta libre, la chica esa ya perdió su oportunidad, además no sabes como me gustan los colorados, como en mi país escasean impresionantemente…
-
¿Por que estas tan segura que Ron esta "divino"?
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No se, lo intuyo.
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... ¿"intuición animal"? -dijo Harry sonriendo-.
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¡Nene! ¡¡Más respeto, que soy una dama!!
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¡¡Aaaaaaaaaaaaahhhhh!! - Se escucha desde el interior de la casa
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¿? ¿Esa no es tu tía? -le dice Diana a Harry-.
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Si, también la tuya.
Entran al comedor.
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Opa, ¿y este viejito? -pregunta Diana-.
-
¡¡¡¿¿¿Dumbledore???!!! -grito Harry- Diana este es el director de mi colegio, tenle más respeto, carajo -le susurra a su prima-.
El viejo estaba terminando de salir de la chimenea. Si, ahora los Dursley tenían chimenea.
- Ohoohoho, disculpe por el susto señora, ¡Harry!, ¿como has estado muchacho?, veo que Diana esta contigo ^^
Diana se lo queda mirando por un rato con cara de "¿ah?"
-
Disculpe señor, pero no recuerdo conocerlo de algún lado, ¿usted si me conoce?
-
…Es una larga historia..."Diana Potter"
-
"Beckert"-lo corrige Diana-.
-No Dianita, tu eres Diana "Potter".
-
"Beckert"-lo vuelve a corregir Diana-.
-
Eres una Potter.
-
"Be-ckert" -le dice con aire de "¡¡tenes alzheimer, viejo boludo!!"-.
-
Diana, tu eres hija de Lily y de James, eres melliza de Harry, naciste minutos después que él.
Un prolongado silencio siguió a las palabras de Dumbledore.
-
… Profesor… ¿esta seguro de lo que esta diciendo? -pregunto Harry que todavía no salía del asombro-.
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Por supuesto que si, Harry.
-
¿Pero como puede ser posible que ella sea mi hermana? ¡¿Por qué yo no sabía nada de esto?! ¿Cómo fue que sucedió? ¡¿Y por que estaba Diana en un orfanato?!
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No es el momento de explicarlo ahora, todo vendrá a su tiempo, Harry. Diana por tu bien y el de los demás es preferible que vayas a la escuela de Magia y Hechicería "Hogwarts". Ya que--
-
No me joda.
-
Señorita, por lo que han averiguado de usted tiene muchos antecedentes policiales, debería agradecer que los muggles no encarcelan a menores de edad. Ha estado haciendo estragos con sus poderes, tiene que aprender a manejarlos y también es prefer--
-
No me joda. Sé usarlos.
-
Lo se, pero no controlarlos.
-
Los puedo controlar a mi antojo.
-
Es exactamente por eso que tiene que venir conmigo.
Diana le dirigió una mirada asesina a Dumbledore, una mirada cargada de odio, de repugnancia.
- Si de verdad me conoce, no estaría jodiendo conmigo de esa manera.
Harry no quería que Diana se fuera, habían sido tan pocos días los que pudo estar con esta muchacha, y ahora sabiendo que era su hermana no dejaría que la arranquen de su lado… no de nuevo.
-
Profesor, por favor, déjela pasar las vacaciones aquí, iremos juntos a Hogwarts cuando comiencen las clases.
-
Harry, ha costado demasiado encontrar a Diana, si ella llegara a escapar--
-
No lo hará, yo me encargare de que no ocurra, se lo juro.
-
…No se si es conveniente que la deje aquí.
-
Pero profesor, aquí va a estar a salvo, usted mismo me hace quedar en esta casa cada año para que no me ocurra nada. Piense en Voldemort, si el llegara a saber de la existencia de Diana, la mataría.
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Tu no entiendes Harry -se apresuro a decir Dumbledore-.
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¿Cómo no voy a entenderlo? Ella es de mi familia, es una Potter, Voldemort la matara si sabe de ella.
-
Harry, es imposible que ella se quede en--
-Diana, ¿verdad, que no te vas a escapar? -pregunto Harry interrumpiendo a Dumbledore-.
-
… -Diana miraba hacia el piso, no pronunció palabra alguna-.
-
… ¿Dian?
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No -contesto sinceramente-.
-
Lo ve profesor, por favor déjela.
Dumbledore tenía una extraña mirada. Pero ¿Cómo no iba a complacer a su alumno predilecto?
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…Esta bien, Harry. Pero, señorita, -dirigiéndose a Diana- le advierto que le será imposible escapar de aquí, habrán aurores situados en este lugar vigilándola las 24 horas.
-
Le dije que no me voy a ir a ningún lado.
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Es lo que le recomiendo, si uno de los aurores resulta herido, se estará enfrentando a toda una comunidad mágica, y créame cuando le digo--
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A ver.. ¿Usted es tonto?, le dije que no me voy a ir a ningún lado.
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Diana, es el director de nuestro colegio. Trátalo bien, ¿quieres? -Harry estaba un tanto molesto-.
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¡Es que me hastía! ¡Viene como si nada a decirme todas estas estupideces y ni siquiera tiene la bondad de explicarme que mierda estoy haciendo acá!
-Te entiendo, pero--
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No Harry, no tenés la mas puta idea de cómo me estoy sintiendo en este momento.
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Esta bien, Harry -dijo Dumbledore- déjalo así. Diana, el tiempo responderá tus preguntas, mejor dicho… con el tiempo responderé tus preguntas… me retiro. Los veré en Hogwarts… a ambos. Con permiso señora, y disculpe que la haya molestado-le dice a tía Petunia-.
Dumbledore volvió a la chimenea y detrás de unas grandes llamas verdes, desapareció.
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Así que… -dijo Harry mirando contento a Diana- somos hermanos.
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Si, al parecer…
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…
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¿Me ayudas a hacer pororo, brother?
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Bueno, dale. Esperame un segundo que le respondo a Ron, de paso le comento que tengo una hermana que esta para el crimen. Jojo.
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¡No seas imbécil! -dijo Diana riéndose-.
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Voy a hacer un esfuerzo -contesto Harry en tono de burla.
Diana le dirigió a su hermano una gran sonrisa y se fue a la cocina un poco rara, por lo menos así la noto Harry. Pero no quiso preguntarle nada... no pudo preguntarle nada, el mismo se sentía extraño, como nunca le había pasado antes... Diana y el tenían la misma sangre, por las venas de ambos corría la misma sangre... por esas finas líneas rojas circulaba la misma sangre. Se sentía completo, nunca hasta ese entonces se había sentido así. Diana era ese algo que faltaba para llenar su vida...