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Majestuosa belleza inusual — capítulo 10

Diana caminaba por el pasillo. Bostezaba y estiraba sus brazos hacia arriba para desperezarse. Tenía que dejar de dormir tanto y concurrir con un poco mas de frecuencia a las clases matutinas.

Ahora todos estarían en el comedor, almorzando… No llevaba puesto el uniforme pero la larga capa negra cubriría su inadecuada indumentaria. Sentía un frío terrible, el castillo era enorme y en el único lugar que se sentía cómoda era en la orilla de la chimenea de cualquiera de las salas. En fin, tenía hambre y ganas de ver a sus amigos.

Caminó por el costado de la mesa de Gryffindor. Sus amigos como de costumbre reían y hablaban, John estaba con ellos. Hacía tiempo que Diana y su compañero de banco habían dejado de sentarse en la mesa de Slytherin.

La primer semana después del reinicio de actividades al fin terminaba ese viernes, por la noche del sábado habría una fiesta, todos estaban sumamente emocionados.

Diana se sentó entre Hermione y Ron y se sirvió en su plato algo parecido a un guiso, no sabía exactamente que era pero le encantaba. Sus amigos siguieron hablando sin interrumpir la charla, al parecer el día de Diana comenzaba siempre a esa hora.

Le emocionaba ver lo felices que eran Ginny y su hermano, no se despegaban desde hacía cuatro días, cuando al fin Harry le había pedido a su amiga que salieran como novios. Ginny acepto encantada, y a los minutos la noticia se había extendido por todo el colegio.

Diana extendió su brazo para apoderarse de un bollo de pan y la capa se corrió dejando al descubierto la manga de su camiseta celeste. Miro de reojo a su novio frunciendo un poco los labios. Ron obviamente la estaba mirando.

-Diana, el miércoles te di a entender que el comedor del colegio no es el lugar ideal para andar con pijama.

-Pero si en un rato me voy a volver a acostar, me dio flojera ponerme el uniforme.

-No, no te vas acostar. Termina de comer y vamos a tu cuarto.

-¿Acción matutina, Ronnie? -pregunto Ginny que recién estaba escuchando la charla.

-No, otra vez vino… "indecente" al comedor.

-Por dios, Dian -Ginny la miro con reproche- es hasta de mal gusto lo que haces.

-¿Por qué? -pregunto haciéndose la ofendida mientras comía su pan- Al ser una de las chicas mas "lindas" de todo Hogwarts -recalco la palabra linda, para burlarse de lo que le había dicho hacía semanas Ginny- obviamente todo me queda bien, ¿o no?

-No digo que no, pero te tendrías que poner guapa para mi hermano, dedicarle tiempo a tu arreglo. Mírame a mí. Estoy impecable para complacer a mi chico -dijo Ginny apoyándose en el brazo de Harry mientras éste la atraía hacia su cuerpo para besarla.

Diana sonrió y termino de comer. Era cierto lo que decía su amiga, Ron era uno de los más populares entre las chicas del colegio, y si ella seguía con sus desplantes caprichosos lo perdería.

-Me voy a vestir…

-Voy contigo -dijo John mientras se paraba del banco- olvide unos apuntes de Transformaciones, y es la clase que sigue. Nos vemos mas tarde -saludo dirigiéndose al grupo.

Diana estaba sentada frente al gran espejo que había en la habitación de John. Vestía su uniforme y el largo cabello caía sobre su espalda en suaves ondas. Tomo uno de sus bucles y comenzó a ensortijarlo en su dedo…

-John, se esta haciendo tarde -dijo con voz cansina.

-Si, ya casi estoy.

John y Diana bajaban por las escaleras hacia la sala. Caminaron hacia la puerta y Diana se paró en seco recordando algo.

-Que idiota… Deje en la habitación un libro de Literatura Inglesa por el que Her se había mostrado bastante interesada. Ya va siendo hora de que lea literatura realmente buena, ¿o no?

-Esta bien. Búscalo, yo voy guardando lugar en el aula. Nos vemos ahí.

-Ok -respondió sonriendo Diana mientras caminaba a su cuarto.

Cuando estaba llegando a su cuarto sintió unos extraños gemidos que salían de allí. Era la voz de Nataly, y si no se equivocabaestaba con… Oh, no.

Se sentía indignada por el poco tacto de su compañera de cuarto ¿Cómo se le ocurría traer a la habitación a su novio para hacer sus… cosas en pleno día? Sin duda Nataly era una descarada.

Diana giro sobre sí, y volvió sobre sus pasos, Hermione debería esperar hasta la tarde.

Al tercer paso se paró en seco y se mordió los labios sonriendo. Por alguna razón tenía una enorme curiosidad en ver como era Draco en materia sexual.

Se puso frente a la cerradura y se agacho con el propósito de ver por el ojo de la puerta. Draco tocaba a Nataly con una bestialidad que a Diana fascinó, de tal manera que, por un momento, deseo con todas sus fuerzas estar en lugar de la rubia.

Después de lo que habría sido cinco segundos, Diana se irguió dándose cuenta que lo que estaba haciendo estaba mal… le causaba placer, pero estaba muy mal… había olvidado que ella estaba de novia, y en sus pensamientos, prácticamente le ponía los cuernos a su Ron…

Era infantil especular de esa forma, pero por ética no era un buen pensamiento.

-Soy de cuarta -dijo sonriendo aún frente a la habitación, se dio vuelta y cuando se disponía a irse, se abrió la puerta tras ella y apareció el rubio acomodándose la corbata y cerrando la puerta tras él.

Diana se volteo y vio que Draco la miraba seriamente, la chica se sonrojó al recordar lo que había imaginado hacía unos segundos.

-Hola Diana.

Diana se volteo y, apresuradamente, camino por el pasillo hacia la sala.

Cuando llego a ella se sentó en uno de los sillones y respiró. Estaba sola, eran las tres de la tarde, todos estaban en clases… la mayoría por lo menos.

La niña sonrió ¿Por qué demonios estaba tan excitada? ¿Cómo se controla uno en esas situaciones?

Luego su expresión entristeció un poco. "¿Qué me pasa? ¿Por qué él? Odia a las personas que más quiero"

Sintió que alguien, por detrás, acariciaba su cuello, luego esas caricias subían a su mejilla. En lugar de asustarse por ello, sólo se dejo llevar por esa gracia. Pronto esas manos fueron remplazadas por unos suaves labios, el rubio estaba besando sus mejillas, su cuello.

Diana se levantó y retrocedió horrorizada. Draco estaba del otro lado del sofá, estaba extasiado al máximo ante semejante momento.

-Te gustó ¿No cierto?

-No te me vuelvas a acercar -susurró con vos temblorosa.

Draco sonrió y caminó, rodeando el sillón hasta llegar a unos centímetros de ella.

-Cuando yo quiero algo… lo consigo -dijo sin su acostumbrada sonrisa.

Diana estaba asustada, corrió hacia la puerta, pero Draco fue más rápido y agarrándola del brazo la empujó dejándola de frente hacia la pared, y se situó detrás, apoyándose en Diana, sintiendo la forma de su cuerpo.

En ella desapareció toda la excitación que hasta hacía un momento había sentido y en cambio lo remplazó por un espantoso miedo. Sentía las manos de Draco en sus muslos, en su cintura, sentía la respiración agitada del chico, aunque no estaba tan agitada como la de ella… los ojos de Diana estaban llenos de lágrimas, estaba casi llorando. Intentó safarze de él, pero fue inútil.

-¡BASTA! -grito Diana- ¡POR FAVOR, BASTA!

Draco hizo caso omiso y continuo besándole el cuello, la cara, acercándose peligrosamente a sus labios, tocaba los pechos de Diana sin la más mínima delicadeza.

Diana hizo un último esfuerzo en concentrarse, y de pronto, vio su camisa blanca bañada en sangre. Draco retrocedió al sentir un profundo dolor en su cuello,cuando Diana se volteó quedó espantada, el chico tenía un profundo tajo que recorría desde la mejilla hasta cerca de su pectoral.

-¿Cómo… lo hiciste?

Draco cayó pálido, estaba perdiendo una enorme cantidad de sangre.

Diana salió de la sala corriendo, sus ojos aún estaban empapados en lágrimas, pero en parte se sentía feliz. Pudo usarlo, después de tanto tiempo volvió a usarlo.

Pero estaba desesperada. Draco se estaba muriendo.

Fue donde debía haber estado por la mañana, a sus clases de DCLAO.

-¡Snape! -entro a la vacía aula - ¡SNAPE! -gritó aun más fuerte subiendo por las escaleras que daban al despacho del profesor.

Snape salió rápidamente, casi llevándosela por delante.

-¿Qué es lo que te ha pasado? ¡Estás herida!

-No, Snape, venga conmigo.

Lo tomó de la mano y lo llevo corriendo a la sala de Slytherin.

Nataly estaba llorando desesperadamente sobre Draco.

-Intente buscar ayuda, pero no podía dejarlo solo -dijo Nataly sollozando del dolor.

Snape se agacho y después de analizar la herida, con un movimiento de varita controló la hemorragia.

-Llama a Madame Pomfrey. Que venga lo más rápido que pueda -ordenó a Nataly.

Nataly se levantó con dificultad y corrió a la enfermería.

Diana no quería responder a las preguntas del profesor, así que para evitar quedarse a solas con él, salió tras Nataly y fue corriendo a la habitación de su hermano.

Se encontraba Harry junto a Neville, estudiando.

-Bro, te uso la ducha un segundo ¿puede ser? -dijo sacándose la ensangrentada camisa y bajándose la pollera.

-Usala -respondió Harry apenas viendo a su hermana y continuó explicándole la tarea a Neville- Como te decía, agregándole pelos de unicornio se te hace lío después para agregar la primera poción que te explique, entonces lo que tenés que hacer es echarle los dos a la vez, ¿capisci?

Neville no respondió, estaba aún un tanto perturbado.

-… ¿Diana está en la ducha? -preguntó Harry dándose cuenta de ello.

-Si, Harry.

-¿Y estaba manchada con…?

-Con sangre, Harry.

-¡Diana! -gritó Harry sin levantarse de la cama.

-¡¿Qué?! -respondió desde la ducha.

-¡Te mandaste algún pedo!

-Depende desde el punto de vista que lo veas.

-Que pajera -susurró molesto, levantándose de la cama y entrando al baño- ¿que hiciste?

-¡Lastime a alguien! -dijo un poco asustada asomándose por detrás de la cortina.

-¿A quién? -preguntó preocupado.

-… A un compañero de clases, después te explico ¡Estoy tratando de acomodar las ideas! ¡Quiero estar sola!

-¡Ok! Pará que me hecho una meada .

-Que croto que sos… ¡No tires la cadena!

-Ups… -Harry salió del baño antes que su hermana le arrojara algo.

Snape estaba parado del otro lado de su escritorio, su túnica tenía manchas de sangre y su cara demostraba lo agotado que se sentía. Diana estaba sentada en una cómoda butaca, vestía una linda remera verde junto unos jeans que su hermano le había prestado. Su cabello aun estaba húmedo, y se sentía bastante incomoda por la situación.

-…¿Qué sucedió? -preguntó a Diana rompiendo el silencio.

-Se… lastimó.

-¿Qué sucedió? -repitió Snape.

La chica permaneció callada por unos segundos.

-Lo lastime - respondió en vos baja mirando al piso.

-¿Te das cuenta del motivo por que estás aquí?Matas a cualquiera que se cruce por tu camino, no puedes controlarte.

-Draco no esta muerto.

-No, no lo esta. Pero… te asustaste -dijo Snape con cierto tono de burla.

Diana frunció el ceño. Lo único que le faltaba era que un profesor se burlara de ella.

-El director hablará contigo -Snape camino hacia la puerta.

-¿Cómo esta Draco?

-Bastante bien… no fue tan profunda la herida, mañana estará como si nada… Esta de más decirle que no se acerque al muchacho ¿verdad?

-No tengo necesidad de hacerlo, pero no puedo evitar que él lo haga.

Snape salió del despacho, sin decirle nada. Pocos minutos después entró Dumblendore.

La fiesta se realizo en el bar de Hogsmeade. La gran mayoría de los alumnos de último año estaban allí. Diana bailaba con Hermione mientras los muchachos y Ginny charlaban en la barra.

-No te deberías arriesgar tanto, Diana -Hermione se movía al ritmo de la música pero no había perdido detalle de lo que su amiga le había contado del episodio del día anterior, incluyendo la charla con el director- es terrible que Dumblendore te haya llegado a amenazar con expulsar a tu hermano… lo que no me explico fue como no se le ocurrió antes esa amenaza.

-A mi también me extraño -dijo Diana haciéndose la sorprendida pero aún enojada con la medida que había tomado el director.

-Encima el caradura de Draco te mira como si nada -dijo Hermione mirando hacia una de las mesas donde se encontraba Draco y su grupo- yo digo que tendrías que advertirle a Ron, Diana. Si Draco quiere intentar lastimarte de nuevo—

-No lo va a hacer, ¡quedó más que advertido!

-Más vale que te tomes el asunto con seriedad, no quiero que nadie te viole en estos días -comento Hermione con burla mientras llevaba de la mano a Diana dirigiéndose a la barra.

Diana se colgó del cuello de Ron y lo abrazó apoyándose a su pecho.

-Hermosa, me encanta esta bebida muggle -comento Ron mientras bebía su gran vaso de fernet y ponía su mano disponible en la cintura de su chica. Inmediatamente busco sus labios para besarla.

-Harry, bailemos -Ginny arrastro hacia la pista al pobre de Harry que le aterraba todo lo que se relacionaba al baile, pero todo sea por complacer a su novia.

Ron puso mala cara al ver como su hermanita besaba con una desfachatez increíble a su amigo, frente a todos en la pista.

-Ahora que pasa-Diana se molestaba cada vez que Ron se ponía de mal humor.

-Nada

-¿Como que nada? Es obvio que te molesta que mi hermano se trance a Ginny.

-Se esta desprestigiando frente a todos.

-¿Por besarse con un chico se desprestigia?

-Esta mal visto en las mujeres que hagan eso.

-¿En las mujeres? No me vengas con tus planteamientos machistas ahora por favor.

Hermione tomo de la mano a John.

-John, a la pista -ambos salieron con gusto de la escena al ver que una de las habituales peleas entre Ron y Diana se aproximaba.

-No es un planteamiento machista, simplemente no quiero que mi hermana se vea como una trola frente a todo el colegio.

-No se ve como una trola por besarse con Harry, no seas idiota. Nosotros dos lo hacemos a menudo.

-Si, pero Ginny no es como tú-se arrepintió en seguida por decir lo que dijo.

-…¿Qué dijiste? -Diana lo miró con incredulidad.

-Salgamos, es casi imposible hablar con esta música.

-No, ¿sabes qué? Ya me cansaste… no es la primera vez que me tratas como una puta, y no puedo estar soportando eso de alguien que se supone es un apoyo para mí.

-… ¿Me estas cortando?

-Jamás lo haría, pero obviamente no estas cómodo con la situación, simplemente te estoy ahorrando toda la escenita.

Ron la miro a los ojos, Diana también lo miró por unos minutos. La chica intentaba hacerse la seria, en cualquier momento se echaría a reír y lo abrazaría diciéndole que era una broma.

Pero luego Ron sonrió de costado.

-Si, es cierto. Va a ser lo mejor.

Diana lo miró extrañada, él ya no la miraba.

En un segundo comprendió que sus "supuestas" suposiciones sobre la incomodidad que le causaba a su chico eran ciertas. Ella simplemente se había adelantado a un hecho que él ya había pensado hacer.

Tuvo que tocarse la mejilla al ver que algo tibio caía por ella. Al ver que estaba llorando corrió hacia la entrada del bar, tomó su saquito de corderoy y slio por la puerta.

Ron vio salir a Diana, miro el piso unos minutos y luego camino por la pista dirigiéndose a una chica de Ravenclaw que no lo había dejado de mirar en toda la velada.

Al tiempo que Ron bailaba con la linda morena, Diana corría sobre la nieve que quedaba camino al colegio, intentando no caerse e impidiendo que las lágrimas salieran con abundancia de sus hermosos ojos.