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Historia 26688 — capítulo 5

Capitulo 5. “Visita Inesperada”

-¿Me pasa la mantequilla, señora Granger?

-Por supuesto querida…

Era una hermosa mañana. Ginny, Hermione y los padres de esta última habían decidido tomar el desayuno al pie de la piscina, para si aprovechar los primeros rayos de sol de un verano que apenas empezaba. Un delicioso aroma subía en espiral desde los platos que estaban sobre la mesa, confundiéndose así con el perfume de las rosas del jardín. La madre de la castaña se había esmerado preparando la comida: huevos revueltos, tocino, cereales, tostadas, mermelada, mantequilla, leche, jugo, incluso frutas…Todo para cuatro personas.

-¿Sale algo importante en las noticias, papá?- preguntó la castaña a su progenitor, mientras miraba con resignación la doble porción de frutas que su amiga pelirroja había puesto en su plato.

-No, querida… Solo una estrella de rock que viene a dar un concierto…-respondió mientras doblaba el periódico y se disponía a untar mermelada de fresa a sus tostadas.

-Últimamente no hay nada fuera de lo normal en las noticias…-comentó la señora Granger.

-Supongo que desde que Harry derrotó a el-que-no-debe-ser-nombrado todo ha vuelto a la normalidad.- dijo Ginny.

-¿El-que-no-debe-ser-nombrado?- preguntó confuso el señor Granger.

-Se refiere a Voldemort.-contestó su hija haciendo caso omiso al sonido que hizo su amiga al escuchar el nombre.

-Ahh… si, nos lo comentaste anoche... Ese chico Potter debe ser muy valiente.

-Lo es…-afirmó una orgullosa pelirroja.

-Es cierto. Pero también lo dices porque es tu novio…-comentó la castaña.

-¿Es verdad eso? ¿Tienes novio?- preguntó asombrado el señor Granger.

-Ehh… pues sí. Harry y yo estamos saliendo desde hace un par de meses…-contestó Ginny un tanto sonrojada.

-¡Te felicito!-exclamó la señora Granger.- David, ¡no pongas esa cara!- le reprochó a su esposo.

-Pero es que son muy jóvenes como para tener novios Jane…

-Acuérdate que tú y yo comenzamos a salir a los diecisiete…

-Sí… pero…

-¡Hay ya papá! No seas un aguafiestas… -comentó la castaña tratando de corregir el desliz que tuvo.- Ginny casi tiene dieciséis…

-¡Además es muy linda!- aportó su madre.

-Gracias…

-Y sobre todo conoces perfectamente a Harry… Nunca le haría daño…

-Eso lo tengo claro, pero es que…-se cortó nuevamente. Esta vez por la llegada de una lechuza de plumas doradas que se posó en el hombro de su hija.

Hermione tomó la carta que estaba atada a su pata, y de inmediato se puso a leerla mientras el animal emprendía vuelo.

-¿Pasa algo malo?- preguntó Ginny a su amiga… pues con cada línea que pasaba su semblante se volvía mas sombrío. La castaña tardó unos minutos en responder, pero cuando lo hizo su cara parecía un poema.

-Andrea viene.-comunicó a nadie en particular.

-¿Andrea? ¡Que gran noticia!- la señora Granger compuso una enorme sonrisa.

-¿En serio? ¿A que hora llega?- preguntó su padre, al parecer también entusiasmado por la noticia.

-Dice que debemos pasar a recogerla a la estación del tren a las once de la mañana…-respondió mientras doblaba un pergamino rosa, y lo colocaba sobre la mesa.

-¿A las Once? ¡Pero si es en un hora!- Dijo la mujer de cabello rizado consultando su reloj.

-Sí…

-Lamento interrumpir… pero, ¿quién es Andrea?

-Andrea es la hija de mi prima favorita- contestó la señora Granger.

-Por lo tanto, mi prima segunda- completó su hija.

-Pero eso debería ser genial, ¿no?- preguntó confundida la pelirroja al ver la cara de sufrimiento que ponía su amiga.

-Tú lo dijiste: “Debería”.

-Es que Mione y su prima no se llevan muy bien que digamos…-comenzó el hombre de cabello castaño.

-¿No muy bien? ¡Somos como el agua y el aceite! ¡No podemos mezclarnos!- exclamó su hija.

-Hay no digas eso… si se llevaban muy bien cuando eran niñas…

-O si, mamá… éramos como uña y mugre.-dijo sarcásticamente.

-¿Pero que paso para que se lleven tan mal?- preguntó curiosa la pelirroja.

-Bueno… todo comenzó cuando…

Flash Back

-Hermione, juega conmigo a las muñecas…-pidió una niña rubia de ojos verdes de unos seis años.

-No puedo… estoy leyendo.-se excusó una replica en miniatura de nuestra protagonista, a la vez que pasaba la pagina de un gran volumen de cuentos.

-Sí no juegas conmigo, entonces…

-¿Qué harás?-preguntó desafiante la castaña.

-Entonces se lo diré a tía Jane…-amenazó la chiquilla.

-No me importa.

-Pues a tío David…

-Mejor, el me apoyará…

-Bien, pero después no digas que no te lo advertí…

-No te preocupes, no lo haré.-contestó despreocupadamente sin darse cuenta de lo que hacía su prima.

La pequeña Andrea tomó una barra de chocolate y mucho cuidado y esmero la embarró totalmente en el t-shirt blanco que llevaba puesto. Le pasó el dulce a su prima, y ésta, tan concentrada en su libro estaba, que no se dio por enterada de lo que agarraba. Por ultimó, se tiró al suelo de la sala del apartamento en donde se encontraban y comenzó a llorar como si se le fuese la vida en ello.

-¡Mamá! ¡Tía Jane! ¡Ayúdenme!

-¿Qué estas haciendo?- preguntó la castaña arrodillándose a su lado, aun con el dulce en mano.

-Ya lo verás…-respondió y sonrió maliciosamente.

-¿Qué pasa aquí?- preguntó una mujer de cabellos rizados, entrando en la habitación seguida de una mujer rubia.

-¡Mamá! Hermione me atacó…-sollozó falsamente mientras corría a brazos de su madre.

-¿Es eso cierto?- preguntó la señora Granger.

-No. ¡Por supuesto que no!- exclamó su hija dolida porque su madre la creyera capaz de semejante tontería.

-¡Sí lo hiciste!- se defendió su prima.

-¡Que no lo hice! ¿Por qué haría algo así?- dijo dirigiéndose a su madre.

-Porque te pedí que jugaras conmigo, no querías y entonces ¡me atacaste!- la acusó la pequeña rubia.

-Es verdad que no quería jugar contigo, pero…

-¡Ves como lo admites!

-¡Que no lo hice!

-¡Que si lo hiciste!

-¡Que no!

-¡Que sí!

-¡Que…

-¡BASTA!- la cortó su madre.- No quiero más discusiones. Tu prima ha venido a visitarnos, así que complácela jugando con ella.

-Pero…

-¡Si peros! Eres la mayor Mione, compórtate como tal…- y sin más, salió de la habitación seguida por la mujer rubia.

-Te lo dije… Ahora jugarás conmigo.-dijo Andrea con una sonrisa triunfante en su rostro.

*Fin de Flash Back

-Ya… pero eso fue cuando eran niñas…-comentó Ginny cuando su amiga terminó de relatar la historia que le costó su primer regaño por parte de sus padres.

-Sí, pero ese fue sólo el comienzo muchas otras de sus trampas… -dijo resentida

-Hay... ¿no crees que estas exagerando un poquito?

-¡Que no exagero Gin! Andrea es la persona más engreída, fastidiosa, superficial, mentirosa, petulante, egocéntrica, interesada, presumida, ufana, presuntuosa, vana, fanfarrona, pedante, insolente, orgullosa, soberbia, arrogante...-se cortó para tomar aire.

-Parece como si estuvieras describiendo a Malfoy...-sugirió Ginny.

-¡Exacto!

-Mione, ¡no hables así de tu prima!

-Prima segunda...-corrigió la aludida.

-Es lo mismo...

-No lo es...

-Como quieras... –cedió su madre- Lo que trato de decir es que Andrea debe estar pasando por un mal momento debido al divorcio de sus padres. Y nos visita para cambiar de ambiente...

-Claro.-bufó la castaña.

-Talvez estos años que estuvo viviendo en el extranjero le hicieron bien...-sugirió su padre.

-Ya la escucho alardear... “Mis cremas importadas de París...”, “Cuando estuve en New York...”, “¿Vas a salir así vestida?”, “El porche de mi padre...”, “Mi novio y yo somos tan felices...”- terminó de imitar.

-Eso es ver para creer...-comentó la pelirroja.

-Querida, lo que tu padre y yo queremos que entiendas es que debes tratar de ser amable con ella... tal vez se lleven mejor.

-Bien... pero si salta con algunas de sus estupideces-

-Cuida tu vocabulario.- la corrigió su padre.

-No respondo.-completó la castaña.

-Será mejor que salgamos ya... no vaya a ser que lleguemos tarde.-Mione, ¿podrías...?

-Listo.-Dijo cuando con un movimiento de su varita todo lo que había sobre la mesa de la piscina desapareció.

-Bien, pues en marcha...

Caminaron hacia adentro, la madre de la castaña cerraba las puertas mientras el padre sacaba el auto del garaje. Se subieron en la parte de atrás y de inmediato estaban camino a buscar a la tan “querida” prima. Según la señora Granger había una estación no muy lejos de allí, por lo que llegarían dentro de unos quince minutos.

A diferencia del trayecto pasado, Ginny puso mucha atención a todos los detalles que veía y que había ignorado por la velocidad que llevaba el Autobús Noctámbulo. Era una urbanización muy bonita, con casas muy parecidas a la de los Granger; en el centro se encontraba un parque en donde los niños se columpiaban mientras sus madres vigilaban. Más allá, había una plaza rodeada de tiendas, restaurantes, supermercados, un cine, y demás cosas que la pelirroja no pudo observar.

En un abrir y cerrar de ojos ya estaban parqueándose en la estación. Se bajaron del auto y caminaron hacia el tumulto de personas que iba y venía en todas direcciones. Al parecer acababa de llegar un tren.

-No la veo...-dijo el señor Granger mientras alzaba la cabeza por encima de la multitud que bajaba de los vagones ahora abiertos.

-Ya debería estar aquí…-comentó su esposa mirando su reloj de pulsera nuevamente.

-Talvez no llegó a tiempo para tomar el tren y no tuvo más remedio que volver a casa. O simplemente no pudo venir…-contestó una esperanzada Hermione.

-Ya quisieras, primita…

La castaña dio media vuelta. Hacia ellos caminaba una muchacha rubia de algunos dieciséis años. Llevaba un top y una minifalda que dejaban al descubierto una figura esbelta y bien torneada y unas bien formadas piernas. Sus ojos verdes resaltaban debajo de los lentes de sol que traía puestos. Su rostro lucía una sonrisa de autosuficiencia. Su caminar de modelo, y el bronceado de su piel llamaba la atención de todos aquellos que pasaban a su lado, en especial chicos, que se quedaban estupefactos ante tanta belleza. En fin, era la antitesis perfecta de nuestra protagonista.

La joven llegó hasta donde la esperaban sus tíos y prima.

-¡Hola tío David! ¡Tía Jane!- saludó dándoles un fugaz beso en la mejilla.

-¡Que grande y hermosa estás querida!- se sorprendió la mujer a la vez que caminaban de regreso al auto.

-Disculpa, pero… ¿Tu eres…?- preguntó dirigiéndose a la pelirroja.

-Soy Ginny Weasley. Amiga de Hermione.

-Oh! Mucho gusto Gin. ¿Puedo llamarte Gin, verdad?- y sin esperar respuesta continuó- Es un placer conocerte… Las amigas de mi querida prima también son mis amigas.

-¿Escuchaste eso Ginny? ¡Ya eres su amiga! ¿No es fabuloso?- dijo sarcásticamente la castaña.

-Veo que sigues igual… Justo como te recordaba, con tu cabello enmarañado y tus dientes de castorcito, primita…

-Y yo veo que sigues igual de perrita…-dijo la aludida en un tono perfectamente audible, apretando las uñas contra las palmas de su mano.

-¿Qué dices?

-Nada… que veo que tienes una perrita…-rectificó al ver la mirada que le lanzaba su padre, señalando hacia el enorme bolso que traía la rubia.

-Ahh… Sí, es una chiguagua, la compré cuando estuvimos de vacaciones en Cancún…-dijo con una falsa sonrisa.

-¿En serio? ¿Cómo te fue por allá?-preguntó el señor Granger más por evitar otro conflicto entre su sobrina y su hija, que por estar interesado en lo que tuviera que contar.

-¡Ah, pues súper bien! ¡Osea, lo máximo! Mi papá me mandó de vacaciones con unas amigas, las que eran VIP por supuesto, porque ni loca le pagaba el pasaje a cualquiera, osea…¡Cero que ver! En el avión íbamos en Primera Clase, como personas importantes que somos… Al llegar al aeropuerto unos chicos que estaban guapísimos fueron a recogernos y nos llevaron al hotel y entonces…

10 minutos después

-Y cuando regresamos de la fiesta en la playa a la que nos invitaron, los chicos estaban con unos traguitos por encima de la cabeza, por lo que no tuvimos más remedio que dejarlos en la recepción. Osea, por que ni locas los subíamos a que durmieran arriba… Además de que mi daddy nos mataba… ¿te imaginas? Pues sí…

5 minutos después

-Pero te digo que fue rarísimo… porque osea, si apenas me conoces… ¿como me vas a pedir que salgamos Sí, que es verdad que soy sumamente bella, y que estuvo super sweet todo lo que me dijo, así a la luz de la luna… ¡pero no es para tanto! Y cuando ya nos íbamos de camino aeropuerto se me acercó con una caja y yo me asusté muchísimo porque ¡había algo moviéndose dentro! Y resultó que era un perrito, que en realidad era perrita, pero que no lo descubrí hasta que llegamos al veterinario y tuve que cambiarle el nombre de Jay a…

-¡Ya llegamos!- cortó la señora Granger, haciendo que sonara un suspiro de alivio por parte de los demás excepto la rubia..

-¿Tan rápido? El tiempo vuela cuando una se divierte…-comentó mientras se bajaban del auto.

-Dirás cuando tú te diviertes…-rectificó la castaña.

-¿No es lo mismo?-preguntó la ojiverde.

-¡No!

-Lo que sea… ¿Tía pintaste la casa?

-No querida… está igual como siempre…

-¿En serio? Pero está mucho más claro desde la última vez que vine…

-Eso es porque la última vez que viniste era de noche y estaba oscuro…-suspiró Hermione.

-¡Ah, es cierto!- dijo divertida ante su tontería.- Sabes… creo que deberías hacerlo, ponerle unos colores más vivos, para resaltar los espacios y darle más sofisticación al lugar… porque la verdad esta…-lanzó una mirada de superioridad a las blancas paredes, que por cierto, estaban muy elegantes a mi parecer.

-Bueno… ¿Y quieres algo de comer?- preguntó la madre de la castaña obviando el comentario anterior…

-Por supuesto, ¡me muero de hambre!- accedió mientras se sentaba en el sillón más cómodo y colocaba a su perro justo donde su prima iba a tomar asiento

-¿Y que se te antoja?- preguntó con mucha cautela su tía conocedora de los exigentes gustos de su sobrina.

-Pues… me gustaría una sopa de camarones con poco ajo.

-Ehh…

-¡No he terminado!

-Lo siento-se disculpó la señora Granger.

-Eso es sólo de entrada. De plato fuerte… mmm… ¿Qué tal unas langostas bien cocidas? De postre… creo que estaría bien unos brownies cubiertos de helado de fresa y vainilla, con dos cerezas por favor…

-¿Algo más, o eso es todo?- preguntó sarcásticamente la castaña mientras su pelirroja amiga, abría la boca en señal de sorpresa.

-Déjame pensar… ¡Ah sí! Se me olvida: una soda dietética. Ahora sí es todo.

-¿Una soda dietética?- preguntó confusa Ginny.

-Por supuesto Gin… Hay que cuidar la dieta…-respondió picándole un ojo.

-Ahh…

-Bien… Creo que nos hace faltan algunos ingredientes para preparar lo que quieres. Pensándolo bien, no tenemos nada de eso en la cocina…- respondió algo nerviosa la mujer.

-Hermione podría aparecerse e ir a comprarlos. Ya tiene los diecisiete, ¿no?

-Sí, ya puedo usar la magia. Pero no por eso voy a hacerlo cuando a ti se te de la gana.

-Un momento… ¿tu también eres bruja?- preguntó asombrada la pelirroja.

-¡Por supuesto! ¿Acaso pensabas que Hermione era la única con magia en la familia? ¿Nunca se lo mencionaste?- preguntó dirigiéndose a su prima.

-Pues no… se me olvidó. –respondió ésta inocentemente.

-En fin… ¿Mione, vas a comprar las cosas?- preguntó su padre.

-No.

-Pues lo haré yo. Regreso pronto.-dijo mientras cerraba la puerta con las claras intenciones de no regresar hasta que fuera totalmente necesario, y así no tener que soportar las discusiones que sabía se avecinaban.

El resto de la tarde transcurrió muy lento, según Hermione, que trataba de pasar el mayor tiempo posible lejos de la vista de su prima. Pero ésta, a sabiendas de sus intenciones, las seguía a todas partes solo por la simple necesidad de fastidiarla. Fiel a su promesa, la castaña trataba de llevar la fiesta en paz, cada vez que podía… Así que todo marchó bien, o mejor dicho, dentro de lo “normal”, hasta poco después de la hora de la cena. Cuando por poco estalla la tercera guerra mundial. ¿Cómo pasó? Pues… Mejor léanlo por ustedes mismos…

********** Flash Back **********

Estaban todos sentados en la sala, disfrutando de unas deliciosas galletas de chocolates rellenas de vainilla (a excepción de la castaña, que tenía terminantemente prohibido tocarlas) que había traído el señor Granger del supermercado. Cuando de repente…

-¡Hermione! ¡Suelta esas galletas! ¡¿Qué no ves que estas muy gorda y ya te has comido tres paquetes?! Después te sube la azúcar y tengo que llevarte al veterinario…-regañó Andrea.

-¿Qué? ¿Veterinario? ¿Estas loca o que? ¡Si no he probado bocado! – exclamó la castaña.

-Hay… pero crees que todo en la vida gira alrededor de ti, ¿o que?

-¡Pero has dicho Hermione!

-¡Hablaba con mi perro!

-¿Qué?

-Y dicen que eres inteligente… que la perra se llama Hermione.-dijo poniendo los ojos en blanco como si fuera lo más obvio del mundo.

-¿Estas loca?

-XD

-¡Cállate Ginny!- le espetó a la pelirroja que de inmediato paró su ataque de risa.

-No estoy loca ni nada parecido… Es que me pareció que era igualita a ti y decidí ponerle tu nombre.-dijo señalando a la chiguagua que miraba a su ama con los ojos bizcos mientras dejaba un charco de baba en el suelo.

-¡Pero ni en el blanco de los ojos! ¡Lo hiciste a propósito! Ya verás…-abalanzándose con varita en mano hacia donde estaba su prima.

-¡BASTA!- gritó su padre, quitándole de encima a su hija, mientras que su sobrina corría a refugiarse a brazos de su tía.

-Hay… ¡pero que violenta eres!- dijo frotándose el brazo.

-¡Puedo ser más violenta si quieres!-vociferó liberándose de los brazos de su padre.

-Tranquila Mione… -trató de apaciguar la pelirroja al ver la mirada asesina de su amiga..

-A mi me parece muy lindo que le haya puesto el nombre de su prima favorita a su mascota…-comentó la señora Granger enternecida.

-Pues eso es lo que yo pensé… Deberías estar alagada de que te llames como mi perrita…-agregó la chica.

-¿Alagada yo? ¿No será que ella que debe estar alagada al llamarse como yo?

-Eso fue lo que dije…

-No fue lo que dijiste…

-Que si…

-Que no…

-Que sí…-hubieran seguido discutiendo como cuando niñas de no ser porque alguien sugirió subir a dormir.

-Tienes razón mamá… Mejor ya me voy a acostar…

-Por cierto… ¿Dónde dormiré yo?- pregunto la rubia mientras la castaña se despedía de sus padres.

-¿Dónde más? ¡En el cuarto de huéspedes con Ginny!- contestó Hermione lanzándole una mirada de compasión a su amiga.

-Ohh…

-¿Qué pasa querida, no te gusta?

-Bueno… lo que pasa es que esa habitación es muy luminosa…

-¿Y?- preguntó la castaña, que no se esperaba nada bueno…

-Y que mis ojos son muy sensibles a la luz…

-Fácil… ¡tápatelos!

-¡Hija! ¡No seas tan egoísta e insensible! Puedes dormir donde quieras Andrea…

-¿Qué tal en la habitación de Hermione?

-¡NO! ¡Ni siquiera lo pienses! ¿Por qué mejor no duermes en la sala? Puedo hacer aparecer una cama…

-¡Por supuesto que no! Dormirá en tu cuarto y caso cerrado.-contestó su madre.

-¡Genial! ¡Sencillamente fenomenal! ¿Qué otra cosa podría salir mal?- en ese instante resbaló con el charco de baba que hay dejado su tocaya en el piso.- Ahhhhh!!!!!!!!!!!!!

¿Estas conforme ahora? Ya me quitaste mi nombre, mi casa, mis padres, mi amiga, ¿y ahora también mi cama?- preguntó desafiante a la rubia.

-Pues…

-¿Es que no sabes lo que es el sarcasmo?

-¡Herms!, ¿estás bien?- preguntó la pelirroja mientras la ayudaba a ponerse de pie.

-Sí… estoy bien. Será mejor que me vaya a dormir, no vaya a ser que comience a caer truenos en plena casa…- subió las escaleras mientras afuera empezaba a llover.

-Mejor subo con ella. Nos vemos mañana. ¡Buenas Noches!- deseó mientras arriba se escuchaba un portazo.

********** Fin de Flash Back**********

Las dos amigas estaban acostadas una al lado de la otra en la cama de la pelirroja, en un completo silencio. Hermione fingía leer “Cien formas de maravillar a un hombre”, mientras que Ginny estaba sumergida en sus propios pensamientos, respetando el mal humor de su amiga. De repente la castaña habló:

-Tenemos que decirle a mi mamá lo de la fiesta.

-Tienes razón. Mañana lo haremos. También debemos comenzar con tu rutina de ejercicios. No vaya a ser que no nos de el tiempo.

-Lo sé. Pero ni siquiera tenemos fecha…

-Debemos resolver eso también.

-Sí.

-Oye Ginny… quería pedirte disculpas por comportarme así. ¡Es que Andrea me saca de mis casillas!

-No te preocupes… te entiendo.

Después de un rato de silencio.-Que duermas bien Gin…

-Gracias, igual.- Dijo su amiga cubriéndose con las sábanas…

En menos de cinco minutos las dos chicas estaban sumergidas en un profundo y tranquilo sueño. El de nuestra protagonista lleno de chiguaguas, pero aun así tranquilo…


El capi más largo hasta el momento!!!

Verdad que la espera valió la pena?

Ojalá me recompensen con muchos reviews, recuerden que la inspiracion desaparece si no ceo que les va gustando!!!!

Besos!!!

*** Lu ***