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Historia 26713 — capítulo 10

Albus estaba en el aula de pociones. En esa hora le tocaba con el profesor Farvole, un hombre nada amigable.

  • Algunos pensarán que no hay poción que pueda trasladarnos de un lugar a otro, pero hay una, y muy antigua la llaman “Le plorté movilys do Morté”, la cual esta en idioma elftaniano, el idioma de los Elfos Negros de Italia. Se puede traducir a “La poción trasladora de Morté”, ya que algunos piensan que “Morté” es un nombre, pero yo pienso lo contrario. Yo pienso, ya que se que “morté” en el idioma de los elfos marinos es “muerte”, por lo cual creo que se mezclaron los dos idiomas para formar el nombre-

El profesor lo dijo malévolamente, por lo cual levantó las sospechas de Albus- Bueno, ahora vayan a la página 22 y preparen la poción con los ingredientes anotados. Se le quitaron algunos para que no tuviera el efecto original, sino que solo se podrán trasladar por el castillo.-

Entonces todos empezaron a preparar la poción, pero Albus miró el libro, dándose cuenta de que pasaba algo. De pronto en su mente, esa voz volvió y le susurró:

-Agrégale una gota de sangre de unicornio a la poción y unos polvos de oscuridad, pero si quieres que pase algo extraordinario ponle veneno de Dragón Klankrent-

-Ese dragón no existe- le dijo a la voz.

-Si existe. Busca en el armario que hay en el fondo de la sala- Y después de eso la voz desapareció.

Albus hizo lo que la voz decía y vio que tenía razón; ahí estaba el veneno, con etiqueta y todo. Entonces le agregó lo que le había dicho la voz, a parte de los preparativos de la poción. Entonces la voz le dijo:

-Si quieres, puedes tomarte unas dos gotas, pero no más- dijo la voz, y desapareció por segunda vez.

Entonces Albus tomó dos gotas. Sabía que ningún dulce podía ganarle, su sabor era melodioso y encantador. Pero la avaricia lo impulsó a tomar una gota más. Y lo hizo. Pero de pronto lamentó haberlo hecho.

Entonces, todos sus compañeros, en especial Lily, chillaron, gritaron, y uno se desmayó.

Albus se vio la cara. Bajo sus pies, estaba su cuerpo, inconciente. O eso parecía. Entonces se dio cuenta de que todos lo veían con cara de miedo.

-¡Albus, eres un fantasma!- gritó Lily, muy asustada.

Era cierto. Albus flotaba en el aula. Se dio cuenta de quien se había desmayado era el profesor. Pero entonces se dio cuenta de que ahora podía ver la forma de la voz que le hablaba. Era, increíblemente, el KingNight.

-¿Qué te pasa, Albus? Estas pálido como la cera- se burló.

-Tu… ¡Tu sabías todo esto!- gritó Albus, ignorando las cara de miedo de sus compañeros.

-Si, yo lo se todo. Se que tu maldito padre destruyó a Lord Voldemort, así arruinando mi aparición y la posibilidad de destruir o gobernar este mundo. Se que viste ese “Thestral” en ese bosque. Se que tu madre solo es una Weasley, lo cual me da asco. Y se que tus hermanos, Lily y James, están condenados-

-¡No te burles de mi familia!- Gritó Albus, furioso.

-Entiende que yo soy la muerte, Albus, soy invencible. Nunca me vencerás. Estas condenado de por vida. Y ya que es de por vida, despídete de tu forma fantasmal- Dijo, con una fuerte risotada, y Albus volvió a su cuerpo, aterrado por lo que acababa de ver.