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Historia 27122 — capítulo 12
Capitulo 12:
Mañana de Quiddich:
James caminaba nervioso por el pasillo. Que le pasaba cada vez que estaban los tres solos? Se sentía incomodo por culpa de Remus, era la forma en la que le miraba, no lo podía soportar, pero esa mañana no podría estar pensando en eso. Tenia el entrenamiento de Quiddich.
-
James espera! – dijo Lily desde detrás.
-
Que quieres Evans?
Lily le lanzo una mirada despectiva reprochándole su brutalidad.
-
Donde vas?
-
Desayunar.
James estaba enfadado, no sabia por que, pero Lily y Remus le habían puesto de mal humor. “entrenamiento de Quiddich, entrenamiento de Quiddich” se repetía así mismo para intentar animarse.
-
Sabes que he conseguido 15 puntos para Gryffindor?
-
Sabes que he perdido 40? – dijo sarcásticamente James
-
Se puede saber que te pasa?!
-
Que es lo que quieres, Lily? – dijo James parando de golpe y mirándola enfadado.
-
Yo… quería hablar contigo… desde aquel día en pociones… no me has vuelto a hablar…
-
No eres el centro de mi vida, Evans, he tenido muchos problemas.
James siguió andando hacia el gran comedor. La chica de seguía con la cabeza baja, dejando que su larga melena rojiza le tapase el rostro.
James se sentó en la mesa, sobre la cual habían todo tipos de bollos y bebidas. Lily se sentó enfrente suyo. James alargo el brazo y cogió un bollo. Lily le imito. Nervioso, se sirvió un vaso de zumo de calabaza. Una vez mas, Lily hizo lo mismo.
Se había pasado, había sido mal educado con ella. Ella no tenia la culpa, pero se odiaba a si mismo por sentirse como se sentía. Además, si que era culpa de ella que se sintiera incomodo frente su amigo, o era culpa de Rem?
“hoy es mi primer entrenamiento. Estaré encima de una escoba, volare, sentiré el viento en mi rostro” James sonrió.
- Lo siento, Lily – dijo finalmente – es que estoy nervioso. Hoy es mi primer entrenamiento!
La chica se aparto la melena de la cara y sonrió.
-
En serio? Que suerte! A mi nunca me cogerían para el equipo de Quiddich, pero me gusta mucho!
-
A mi también. Mi padre jugo en el equipo de Gryffindor, y cuando era muy pequeño me compro una escoba. He sido criado en los aires. Soy muy bueno, seguro que no hay nadie mejor.
-
Seguro que yo lo puedo hacer mejor, aunque no haya tenido nunca una escoba, y la primera vez que monte fue el año pasado… pero me fue muy bien!
-
No eres nada comparada conmigo!
Lily le saco la lengua y James le tiro un trozo del bollo.
-
Algún día te apostare una carrera y veras como te gano! – dijo ella tirándole un trozo de bollo.
-
Es que quieres morir? Como te atreves a tirarme comida!?- dijo el tirándole un bollo entero
-
Tu me lo has tirado primero! – dijo ella esquivándolo ágilmente.
James se levanto de su sitio para coger a Lily, que se aparto de la mesa rápidamente, dejando que James se callera en la mesa derribando su vaso de zumo. Lily se rio tímidamente.
- No te rías!- dijo James avergonzado.
Un enorme búho marrón entro volando por la ventana y se poso en frente de James, que desato el sobre que tenia atado en la pata. Se quedo mirando al búho, que escrutaba a James con sus enormes ojos. De que lo conocía? No era su lechuza, ni el búho de sus padres, pero ya lo había visto en algún lugar. El búho miraba a los bollos receloso.
- Ten… - dijo James dándole un pellizco de su bollo
El búho cogió el trozo de buen grado y salió volando. James se sentó en su sitio y miro el sobre. Era un sobre amarillento en el que no ponía absolutamente nada. Lily se sentó delante de James y lo miro curiosa.
-
No lo abres? – dijo ella.
-
No lo se… no me da buena impresión…
-
Era una lechuza muy bonita, verdad? Era enorme, la mía es tan pequeña… es tuya?
-
No era una lechuza, es un búho. No se de quien es…
James miraba atento el sobre. No se decidía a abrirlo, pero necesitaba abrirlo. Algo le decía que lo abriera (n/a: su curiosidad xD). Paso su índice rompiendo el sello y saco el papel que había dentro. Lo desdoblo y observo su contenido, escrito con una delicada letra de color violeta.
“Querido primo,
Hace tiempo que no nos vemos. Como te comente en navidad, estoy escribiendo una pieza de teatro, no se si recuerdas como se llama “La princesa malvada”. Me gustaría que me dieses tu opinión:
El guardia entra en escena: sabes lo que pasa? Que no creo ni una palabra de lo que dices! Eres un embustero!
Príncipe: le digo la verdad! La princesa llegara a la ciudad dentro de poco. Debemos tenerlo todo preparado! (El reloj marca las dos de la tarde)
Guardia: es imposible que este de camino. Estamos controlando toda la correspondencia! Si estuviera de camino lo sabríamos todo!
Príncipe: pero se lo aseguro, ella pronto estará aquí. (el príncipe mira preocupado el reloj)
Guardia: te digo que es imposible, ella esta prisionera! Su tío la tiene cautiva para que no venga aquí!
Príncipe: lo se, imagínese que llegaría a pasar, por eso le aviso, soñé que llegaría aquí, y se que pasara.
Bueno, esa es la introducción. No se cuando nos volveremos a ver, ahora estoy en Italia en un colegio muy bonito, es maravilloso. Dicen que se parece mucho a Hogwarts, o que incluso es mejor, solo aceptan a sangres-puros.
Cuento MUCHO contigo para que me ayudes con la obra de teatro.
Muchos saludos de tu prima que te quiere un montón,
Jane.”
James levanto la mirada. Lily seguía mirándole curiosa.
-
Tengo… tengo que ir al entrenamiento… yo… me voy al entrenamiento… - James arrugo la carta y se la metió en el bolsillo.
-
Estas bien, James? – dijo Lily algo preocupada
James siguió caminando en dirección al campo de Quiddich. “QUE?!” era lo único que se pasaba por su cabeza. Antes de que se diese cuenta estaba en frente de Charles Spinner
- Justo a tiempo! – exclamo este sonriendo – espero que no te importe que haya traído compañía…
James le miro durante algunos segundos. Se aseguro que realmente estaba delante de el. Entendió las palabras que Charles acababa de decir y miro a su alrededor. Tres chicas le miraban sonrientes.
-
Que mono que es – dijo la primera.
-
Yo ya le había visto varias veces – dijo la segunda, que James reconoció de la casa de Hufflepuff- siempre va con otros niños. Uno con el pelo rubio, tan mono!
-
A mi me parece que el de pelo negro es el mas guapo, de mayor será muy guapo! – dijo la tercera, y las tres se rieron.
-
No digáis esas cosas, o me pondré celoso – dijo Charles sonriendo a las chicas.
-
No tienes por que, Charlie – dijeron las tres a la vez – igual que nosotras no nos enfadamos cuando te vas con otras chicas
James no entendía nada de lo que pasaba. De que hablaban? Quien eran? Que hacían allí? Que era la carta de Jane? Que pasaba con Lily? Y con Remus?
- Basta!
Charles y las chicas le miraron sorprendidos. James meneo la cabeza, miro al campo de Quiddich, respiro profundamente y sonrió. Pensar en el Quiddich le ayudaba a despejar la mente.
-
Muy bien! Y mi equipaje? – pregunto emocionado
-
Aquí, Potter, aquí esta – dijo Charles aun extrañado.
Le extendió una túnica roja y dorada. James la desdoblo y vio “POTTER” escrito en la espalda, acompañado de un gran “9”.Corrio hacia el cambiador y se quito su ropa rápidamente, colocándose su equipo e Quiddich. Su escoba estaba allí en el vestuario. Se la habían enviado sus padres algunos días antes, y la profesora Hooch se la había quedado para examinarla. Alargo la mano para cogerla y oyo un pequeño ruido, como de algo cayéndose.
Emily le miraba muy sonrojada. James lo entendió en el momento y también se sonrojo. Emily le había visto cambiarse.
-
Yo… creía… que Sirius…- parecía al borde de un ataque de nervios – lo siento mucho James! Me he tapado los ojos! Lo prometo!
-
No pasa nada, Emily – dijo James quitándole importancia, aunque se sentía un poco avergonzado – seguro que has visto a tus hermanos cambiarse muchas veces, verdad? – dijo el recordando como el y Jane se habían cambiado uno delante del otro cuando eran mas pequeños
Emily asintió con la cabeza y pareció un poco aliviada.
-
Lo siento, pero Sirius y los demás no han venido. Estaban algo ocupados esta mañana.
-
Entonces… te vere a ti entrenar! – dijo ella sonriendo por fin.
James cogió su escoba y salió al campo acompañado de Emily, que se sentó en las gradas junto a las chicas.
- Muy bien – empezó a decir Charles – como yo fui el anterior buscador, debemos comprobar algo. Eres mas rápido que yo?
Los dos se colocaron el uno al lado del otro. Pegaron una patada en el suelo y salieron volando. James no sabia hacia donde tenia que volar, pero simplemente siguió a Charles para saber donde iba. Era rápido, tenia que admitirlo, pero el podía ser mas rápido. No tardo en pasar delante de Charles. Nunca había volado tan alto, y quería volar cada vez mas alto. Empezó a subir y a subir, lo mas alto que podía, voló alrededor del colegio y se acerco a sus enormes muros de piedra. Paso por la sala común de Gryffindor y siguió tomando altura.
Los campos verdes alrededor del gigantesco castillo lleno de altas torres. As hacia allá estaba el bosque prohibido, un sombrío mar de arboles. Un lago, el campo de Quiddich, algunos patios internos. Todo cada vez un poco mas pequeño.
- James! Si sigues subiendo te marearas! – decía Charles gritando desde lo lejos.
James casi no lo podía escuchar, ya casi no lo podía ni ver. Freno con la escoba y espero a que Spinner le alcanzara.
- Chico, ya veo que eres rápido, no hacia falta que me abandonaras! – dijo bromeando.
James sonrió satisfecho.
- Vamos a volver. Ahora vamos a hacer un entrenamiento distinto. Te lanzare bolas que tendrás que coger antes de que caigan al suelo.
Las cuatro chicas recibieron con un vitoreo a los dos chicos, que enseguida se pusiern a hacer el siguiente ejercicio.
Al principio era simple. Charles lanzaba un bola, bien alta y lejos. James volaba lo mas rápido que podía y cogía la bola antes de que cayese. Spinner la lanzaba cada vez mas baja, dejando a James menos tiempo para cogerla.
-
Increible! – dijo cuando James cogió una que había lanzado bastante baja.
-
Muy bien Potter! – se oyo desde las gradas.
James se sentía extremamente bien cuando la grada le alababa. Se sentía como en casa. Charles lanzo otra bola. James salió disparado hacia delante y la focalizo, no le quito los ojos de encima ni por un segundo, estiro el brazo y noto como sus dedos se cerraban alrededor de la bola de cuero. Era una sensación agradable. Una sensación de victoria.
-
Por hoy creo que ya esta.
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Mas un vuelo alrededor del colegio!
Emily se acerco corriendo
-
Una carrera James, apostemos na carrera – dijo ella divertida.
-
Claro!
Emily se apresuro a coger la escoba de su hermano y a montar en ella.
- Cuidado, Potter, mi hermana es muy rápida! – dijo Charles mientras le pasaba uno de sus fuertes brazos a una de las chicas por encima de los hombros – preparados! Listos! Ya!
Los dos salieron todo lo rápido que pudieron. James se puso en cabeza, pero Emily le seguía de cerca. Era muy rápida. James le miro.
- Nunca me alcanzaras! – dijo el divertido.
Emily se puso seria y acelero. Se acerco un poco mas a James, pero este sabia mantener las distancias. No quería dejar a Emily atrás, así que no aceleraba, dejaba que la chica estuviese cerca suyo. Aminoraba la marcha y le removía al pelo, ante de que la chica pudiese quejarse, aceleraba y se alejaba de ella. No miraba al frente, mantenía su mirada burlona sobre la pequeña Emily.
- Cuidado James! – grito esta al mirar a James
James miro hacia enfrente. Habia un árbol delante de el. Un enorme árbol. Levanto la punta de su escoba desviándose del árbol. Derrepente, una rama del árbol apareció delante de el, y no solo eso, sino que iba rápidamente a su dirección. Volvio a desviarse del árbol y se apresuro en alejarse. Miro a su alrededor para comprobar que Emily esuviese bien. No parecía tener problemas, se había parado lejos del árbol, del sauce lloron que llevaba a la casa de los gritos.