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Historia 27122 — capítulo 13
Capitulo 13:
Doloroso desacuerdo
“El sauce boxeador” pensaron los tres a la vez.
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Hacia tiempo que no hablábamos de tu problema, verdad Remus?
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No hay nada de que hablar, Sirius, Dumbledore ya esta cuidando de mi. Que ibas a decir James?
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que casi me golpeo! Si no me creéis preguntádselo a Emily, ella estaba conmigo.
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Estaba contigo?
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Si, fue a verme entrenar, cosa que mis amigos no hacen.
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Debería de haber ido –murmuro Sirius.
Remus había ido a la biblioteca para seguir investigando. Peter había estado espiando a la gente, y Sirius hablando con Emmeline y Mary, con las que habían llegado a un acuerdo sobre la hora de la comida. Ellas dos, Sirius y Remus.
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No entiendo porque no querían que James viniese, mira que insistí e insistí, pero nada, no te quieren.
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es por Lily – dijo Peter en un suspiro.
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Que?- dijeron los otros tres
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Bueno, según ellas creen, Lily debería de dejar a Severus por James, aunque eso no es tarea fácil. “Tenemos que hacer un plan, Lily quiere mucho a ese asqueroso” “no se por que se junta con el, es muy feo” “James es mas guapo” “Sirius y Remus sabrán hacer planes, vedad?” – explicaba Peter imitando sus voces de una forma muy cómica – las conversaciones de las chicas son aburridas...
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Es increíble! Como lo sabes? Eres muy bueno – decía Remus mientras los ojos de Peter se llenaban de orgullo – verdad Sir…
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Me están utilizando? – Interrumpió Sirius- no me lo puedo creer! Yo las utilizo, no del revés! Aunque si yo se que ellas me utilizan y me dejo ser utilizado, en el fondo las estoy utilizando, verdad, James?
James estaba sentado, con un papel arrugado en la mano, mirando al fuego de la chimenea.
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Que es, James? – dijo Remus poniéndose a su lado.
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Si, que es?
Los Sirius se puso al lado de Remus y Peter al lado izquierdo de James.
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Una carta…- respondió algo ausente.
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De tus padres? Malas noticias?
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Es de Jane…
Los tres le miraron sorprendido. Jane, la prima de James, la mortífaga. Le había mandado una carta? James le paso la carta a Remus que la abrió y la leyó junto a Sirius.
- Se ha vuelto loca? – exclamo Sirius rompiendo el silencio.
En ese momento entraron Emmeline y Mary.
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Ya lo tenemos todo, vamos? – dijeron mirando a Remus y a Sirius.
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No podemos ir – dijo Sirius disculpándose.
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Que? Por que?
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Tenemos algo muy urgente que hacer…
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No es justo! El que nos ha llamado para ir a comer eres tu!
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Pero…
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Da igual Sirius, vamos con ella, lo haremos al volver…
Sirius miro preocupado a James y luego a las chicas, que le miraban con ojos suplicantes.
- No decidas nada sin nosotros! – le reprocho Sirius antes de abandonar la estancia.
Las chicas iban delante con una cesta, Sirius y Remus la seguían a regañadientes.
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Rem, se acerca noche de luna llena…
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He encontrado el hechizo – cambio de tema rápidamente Remus – creo que esta vez funcionara.
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De verdad? Yo también he encontrado un hechizo!
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Cual?
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Es muy útil. Homorphus. Sirve para…
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No hablemos de eso ahora, Sirius.
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Pero si lo usamos, podríamos quedarnos contigo mientras tu…
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Hablaremos luego, aquí, como ves, es un lugar publico…
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Ya hemos escogido lugar – dijeron las chicas interrumpiendo. – vamos al borde del bosque, hay una pradera enorme!
Los dos chicos asintieron y siguieron a las chicas. En la parte de fuera del colegio vieron a Hagrid, el joven y enorme guardabosques, que saludo a las chicas con entusiasmo. Emmeline y Mary le saludaron de vuelta y siguieron caminando.
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Que te ha pasado en la cara? – pregunto Remus al ver que la tenia llena de heridas.
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No ves que no tiene remedio – murmuro Sirius a su amigo, que tuvo que aguantarse la risa.
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Un pequeño accidente… nada serio…
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Pero como te lo has hecho? – volvió a preguntar Remus.
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No puedo decirlo…
El guardabosque había pronunciado las palabras equivocadas, o las correctas.
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Dínoslo, grandullón – dijo Sirius interesado acercándose a Hagrid con una intensa mirada.
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No… no se si debería…
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Venga ya! Puedes confiar en nosotros. No se lo diremos a nadie.
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Es verdad Hagrid, puedes decírnoslo.
Hagrid parecía intimidado por los dos pequeños niños de doce años.
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Esque… últimamente en el bosque… han aparecido…
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Remus! Sirius! No venís?
Los chicos miraros serios a las chicas pero se lo pensaron mejor y se despidieron de Hagrid. Un poco mas abajo, Charles Spinner había tenido la misma idea. Comía junto a tres chicas de su edad. Al ver a Sirius y Lupin les saludo alegremente.
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Ya decía yo que el joven Black seria un buen aprendiz. Pero a Lupin no le veía con cara de seguir mis pasos – dijo mientras estrechaba con energía las manos de los dos – y no esta nada mal – añadió mientras guiñaba un ojo a Emmeline y Mary, que se sonrojaban ligeramente y empezaban a reír tontamente.
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Ten cuidado, o el aprendiz superara al maestro – dijo Sirius con una sonrisa cuando vio que las chicas que acompañaban a Spinner le miraban.
Se alejaron colina abajo y las chicas prepararon lo necesario para la comida.
- Por que queréis almorzar con chicas? Los demás chicos no quieren…
Remus sacudió los hombros, mientras que Sirius sonrió.
- Por que mi misión es hacer felices a todas las chicas, y a vosotras os gusta que los chicos os inviten para hacer cosas, verdad?
Las chicas miraron admiradas a Sirius. Mary se sonrojo ligeramente y bajo la cabeza. Sirius recordó sus lagrimas y trago saliva.
- Que has preparado tu, Mary?
James miraba la carta. Después de pensar durante toda la tarde, había logrado recordar el antiguo código que había inventado con su prima.
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Debemos tener cuidado, James – dijo Remus.
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Lo se, pero me esta pidiendo ayuda, tengo que…
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No tienes que hacer nada! Es una mortífaga! Crees que yo ayudaría a mis primas por mas que suplicasen? Nunca! Son todos iguales! Te clavaran un cuchillo cuando menos lo esperes…
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No hables así! No conoces a Jane, ella no es asi! Fijate bien, cada vez que en la carta aparece algo de reloj u hora, significa que en la frase siguiente estará lo que de verdad quieres decir!
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“Estamos controlando toda la correspondencia” “ella esta prisionera”… - añadió Remus leyendo la carta
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Te va a utilizar para algo, James. No la ayudes!
James miro furioso a su amigo.
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No te metas Sirius! No tienes derecho de comparar a Jane con tu familia, no tienen nada que ver.
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Ella es igual que todas las demás, no confíes en ella!
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Por que no te vas con tus amiguitas y me dejas en paz? Te crees tan amigo mío cuando ni siquiera me has venido a ver en mi primer entrenamiento de Quiddich. Quédate con tus chicas y no te metas en mi vida.