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Historia 27122 — capítulo 6

Capitulo 6:

Encuentro nocturno.

  • No piensas encontrarte con es de verdad… verdad James? – James miro a Remus con cara de cansado mientras caminaba hacia la puerta – James, detente… no puedes hacerlo, te expulsaran – seguía intentando con desesperación Remus, mientras James ya empezaba a bajar las escaleras.

  • Nos expulsaran- dijo Sirius en tono cortante desde detrás de el – yo voy con el… tío, te dejabas la capa invisible.

Los dos bajaron decididos por las escaleras. La sala común estaba vacía y con las luces apagada. Llegaban tarde al encuentro con Peeves. El pequeño fantasma (no es exactamente un fantasma) estaría muy, muy furioso por que le hubieran hecho esperar.

  • Lumus – murmuro James al salir al oscuro y húmedo pasillo, haciendo que se encendiera una luz en la punta de su varita. Sirius lo seguía.

  • La capa…

  • No hace falta, caminamos mas rápido sin ella. Nos la pondremos si oímos pasos.

Ambos empezaron a caminar, iluminados por las varitas. A su paso, los innúmeros cuadros protestaban y lanzaban maldiciones en vos baja.

El castillo estaba en absoluto silencio, y lo único que se oia eran los pasos decididos pero cautelosos de los dos chicos, que estaban con todos sus sentidos puestos en su alrededor. No podían ser castigados, no esa vez.

  • Quien anda ahí?

Los chicos se quedaron si respiración. Era la voz de una mujer. No les era familiar, pero seria de alguna profesora de tercero.

Sirius le lanzo la capa por encima a James, y los dos apagaron sus varitas con un casi insonoro “Knox”.

Una mujer algo mayor se asomo al pasillo con una varita levantada. Vestía un pijama rosa y un gorrito de punta larga a conjunto.

  • Hay alguien ahí?

La mujer volvió a examinar el pasillo, pero no vio nada. Los chicos mal conseguían respirar. La mujer se rindió y se marcho, mientras Sirius y James respiraban aliviados.

Empezaron a bajar las escaleras. Aun notaban sus corazones alterados y el aliento mal lo habían recuperado.

  • Crees que aun estará esperando? – pregunto Sirius finalmente.

  • Espero que si

  • Si Remus no hubiese estado rechistando tanto, no llegaríamos tarde ahora.

James asintió. Remus estaba demasiado preocupado por el aviso de McGonagall.

  • Espero que no siga así de pesado, nos lo pasamos bien con el.

Una vez mas cayeron en silencio. Detrás de ellos empezaron a oir unos pasos una vez mas. James, que caminaba detrás de Sirius alcanzo a su amigo, que con un rápido movimiento lanzo la capa invisible sobre ellos.

  • Que nochecita – murmuro Sirius mientras James le lanzaba una mirada nerviosa.

Los dos se pusieron contra el miro y estuvieron escuchando con atención los pasos, que se acercaban cautelosamente. Una luz se asomo por la parte de arriba de la escalera.

  • Knox

Las luces de Sirius y James se apagaron y se taparon la boca para no hacer ruido.

La persona que bajaba la escalera, con la luz delante de la cara de forma que no se la podían ver, vestía un pijama azul con pequeños dibujitos. Era delgado y no muy alto.

  • Es un estudiante – afirmo James.

Sirius no dijo nada, clavaba sus ojos grises en el chico que bajaba las escaleras. Rápidamente levanto la capa invisible y salió al exterior. James intento cogerlo, pero Sirius fue demasiado rápido.

  • Casi nos matas del susto, Rem!

  • Menos mal que estáis aquí!

James respiro aliviado cuando Remus bajo la varita y dejo al descubierto su pálido rostro

  • Creí que no querías venir – dijo James algo serio.

  • No os podía dejar solos. Peter también quería venir, pero al pensar en Peeves se replanteo la idea y decidió quedarse y dormir.

Remus miraba a sus amigos que sonrieron y empezaron a caminar en dirección a la cita. Remus les alcanzo y los tres siguieron el camino.


Peeves le tiro una piedrecita en la cara a James, que le dejo una pequeña marca rojiza. El poltergeist les miraba enfadado.

  • Llevo esperando aquí parado media hora!

  • Lo sentimos mucho Peeves, habían profesores montando guardia.

Peeves siguió mirándoles serio, pero pareció convencido con la excusa de Sirius.

  • En marcha, no perdamos tiempo.

Peeves avanzo flotando por el pasillo rápidamente. Los chicos empezaron a seguirles caminando deprisa, pero intentando no hacer ruido.

Subieron unos dos pisos sin ningún problema, hasta que vieron a la sra Norris, que empezó a correr en dirección a su amo.

  • Es solo una gata? Esta en todas partes! –bromeo Sirius

  • Gata mala, corre a tu amo y cuéntale lo que has visto al único que te ama…- empezó a cantar Peeves.

  • No cantes! Cógela! – exclamo Remus muy nervioso

  • Yo? Por que?

  • Si nos encuentran, no te ayudaremos

Peeves miro a Sirius y medito sobre lo que acababa de decir

  • Muchacho Black, tienes razón, mucha razón

Peeves desapareció de la vista atravesando la pared.

  • Podemos confiar en eso? – preguntó Remus algo preocupado.

La pregunta floto en el aire durante algunos segundos. Nunca se habían planteado tal cosa, en verdad, nunca habían meditado sobre nada de lo que hacían.

Por primera vez, James parecía no estar muy seguro de lo que hacia y Sirius parecía receloso, pero todos estos sentimientos y dudas fueron interrumpidos por la estridente risa del poltergeist, que surgió por la esquina llevando a la gata de la cola.

  • Prosigamos jóvenes, prosigamos.

Peeves empezó a rodar a la gata cogiéndola de la cola, como si fuese un objeto. La sra Norris intentaba liberarse con desespero, arañando los finos brazos del poltergeist, que parecía no notar nada, pues seguía cantando alegremente

Llegaron frente a una gran puerta, en la cual, Peeves se paro en seco. Sonrió y lanzo al gato contra la puerta, que lanzo un maullido desesperado y cayo al suelo de pie, salió corriendo y desapareció de la vista de los chicos.

  • Mirad.

El poltergeist se lanzo contra la puerta, pero reboto y salió disparado hacia arriba. Seguidamente se tiro en picado contra el muro, y tuvo un efecto parecido.

  • Lo he intentado de todos los ángulos, pero no hay forma.

Miraron la gran puerta de madera con curiosidad.

  • Veremos lo que podemos hacer, ya te avisaremos.