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Historia 27253 — capítulo 8

Capítulo 8: Baile de Halloween Primera parte.

La sala común de Gryffindor estaba aún iluminada, y la chimenea contenía los restos de aquel fuego que se extinguía sin remedio.

La quietud del lugar se mantenía intacta, aún cuando dos jóvenes se encontraban allí, en un silencio tenso e incomodo, llevaban cerca de 10 minutos así.

Ashley se sentía inquieta y afectada, él no hablaba, la había ido a buscar a su habitación siendo tarde ya, pero no decía ni una sola palabra y eso sólo lograba enloquecerla.

Sirius por su parte no se sentía mucho mejor, minutos atrás mientras miraba el techo de su habitación había sentido el impulso de verla y hablarle, y se dejó llevar por eso, pero al llegar a su habitación, se dio cuenta que no había pensado en que decirle, había muchas cosas que quería saber, quería una explicación de porque había estado hablando con aquel chico en la cena, ¿iría ella con él al baile? ¿Por qué esa situación le molestaba tanto?. 

El merodeador alzó la mirada para ver a su amiga, sentada en el sillón central de la sala, esperando que él dijese lo que había ido a hablar con ella, se veía nerviosa, ¿Qué le sucederá?.

  • Sirius, es tarde, dime lo que sea que querías decirme, supongo que es importante como para sacarme de mi habitación a estas horas – dijo la castaña mirando su reloj que marcaba las 1.30 am.

  • Yo – Sirius se pasó una mano por su cabello, visiblemente alterado por la situación – hace días que no te veía

  • Pero no creo que haya sido para eso que me fuiste a buscar, ¿o sí?

  • No, la verdad yo quería saber si te encontrabas bien, desde lo de la apuesta que no hablamos, de hecho te he visto poco, ¿Estas molesta conmigo?

  • No, no lo estoy, ¿Por qué? ¿Tendría que estarlo? – dijo algo irritada por tener que contestar preguntas respecto de su situación actual con él, sabía que lo había evitado cada vez que lo veía, y que trataba de no encontrarse con él, ¿pero era necesario hacer preguntas? Porqueno se sentía capaz de responderlas, al menos no con sinceridad.

  • No, sólo has estado extraña, es más te vi conversando con Diggory, no sabía que fuesen amigos – al fin había llegado al punto que quería de verdad tratar el merodeador.

  • Ahhh, pues sí, he estado conversando con él, no es nada fuera del otro mundo, sólo me ha pedido ir al baile con él – dijo Ash sin darle mucha importancia, sabía que al merodeador eso no le importaba.

  • ¿Qué? – dijo exaltado, ¿Por qué le molestaba tanto que ella fuese con aquel Raven al baile?, pronto logró convencerse a si mismo de que le preocupaba que su amiga fuese herida por alguien, era su deber cuidarla, sí, ese era el verdadero motivo.

  • Eso, que iré al baile con Amos, me lo ha pedido hoy en la cena, y he aceptado, vamos Black, que eso no es muy relevante, no implica ninguna conducta extraña de mi parte.

  • Pues es extraño verte con ese chico, y ahora dices que irás al baile con él, no sé, hasta ahora no te conocía esa faceta.

  • ¿Qué faceta? 

  • Esa, la de conquistadora de chicos – contesto algo molesto, como si ella no tenía porque comportarse así, parecía incluso una acusación.

  • Que tonterías dices, Black. Yo no estoy tratando de conquistar a nadie, ni me interesa – eso inconcientemente logró relajar a Sirius, que no dejaba de mirarla intensamente. – hay muchas cosas de mi que no conoces, hasta hace poco me preguntaste porque no había salido con nadie – Ashley bajo un poco la mirada, algo avergonzada – y tienes razón, no le he dado gran importancia, pero creo que tienes razón. – Sirius la miraba expectante, ¿que quería decir con todo eso?

  • ¿En qué tengo razón?- En que debo salir con más chicos, conocer a otras personas, he pasado mucho tiempo sola.

  • ¿Sola? Pero si tienes a Lily y Allison, ellas no se te despegan por nada y también me tienes a mí. – dijo señalándose a si mismo, y recriminándose mentalmente haberle hecho notar esa soledad a su amiga.

  • No me refiero a eso, hablo de estar sin pareja, de un novio, Sirius, y en eso ni las chicas ni tú pueden ayudarme – golpe bajo para el merodeador, ni siquiera lo vio venir, pero dolía más de lo que quisiese. – necesito de alguien que me quiera, y me vea más que como amiga. 

  • ¿Por qué necesitas eso? – dijo molesto Sirius – hay muchas chicas sin novio, y no por eso lo están buscando.

  • Supongo que por la misma razón que tú tienes romances casi a diario con una chica diferente cada vez – Sirius sintió que estómago se le revolvía con esa declaración, ¿Ella quería tener una aventura con alguien por las mismas razones que él? Eso no era nada bueno. Por su parte Ash se sentía molesta por tener que darle tantas explicaciones, en verdad lo que más le molestaba era que él estuviese haciendo ese tipo de preguntas, como si ella no pudiese comportarse como una mujer normal y tener ganas de que alguien sea más que su amigo, pero claro, él podía estar con todo Hogwarts, eso no era malo. 

  • Me estas diciendo que quieres ser como una de mis citas, andar con uno y con otro, tener algún tipo de encuentro romántico en un closet y luego andar colgada de un chico que no esta realmente interesado en ti ¿Eso quieres? – al parecer el filtro que se encargaba de que Sirius no dijese cosas como esta a su amiga se había dañado enormemente. Ashley lo miró indignada, ¿cómo es posible que piense algo así de mí? Compararme con una de las babosas que andan besando el piso que él toca, es que ¿acaso se ha olvidado de todo lo que la conocía?

  • No digas estupideces Black, jamás querría ser como una de las tantas con las que te revuelcas, mi dignidad no me deja ser así de patética, jamás me comportaría como esas locas que besan el piso por el que caminas, es simplemente denigrante, y si voy a tener un encuentro romántico con alguien no sería en un closet escondida y mucho menos con alguien que se interesa menos por mí que por su propia ropa. Cuando he dicho que quería tener un novio, me refería a alguien que no me cambiase al otro día por otra, alguien capaz de enamorarse de mí. – Ashley temblaba de rabia, su mejor amigo la estaba comparando con una cualquiera, sin contar el hecho de que estaba enamorada de él, eso sólo lograba herirla más aún, porque aunque no quería creerlo así, sabía que él jamás podría amarla como ella le amaba a él. Por su parte Sirius se sentía ofendido y molesto, Ash había dicho lo que pensaba de él y su estilo de vida, sabía que era un error compararla con alguna de sus citas, pero le molestaba de sobremanera que ella estuviese comportándose así, con alguien que no fuese él, aunque no quisiese admitirlo.

  • ¿con que eso es lo que piensas de mí?

  • Sí – dijo mirándolo fijamente – no puedes negarme que te comportas como un idiota con las mujeres, y desde ya te lo digo Black, yo jamás seré como una de ellas, y sí, voy a salir con Amos, y le daré la oportunidad que se merece y me daré a mi misma la oportunidad de enamorarme de alguien que no sea un tonto. – dicho esto se levantó y se fue corriendo a su habitación. Sirius la observó, tratando de entender sus palabras. Ella iría al baile con Diggory, y eso sólo le dejaba una sensación amarga al merodeador.

Cuando finalmente Ashley llegó a su cuarto con un nudo en la garganta y una opresión en el pecho.

Allison y Lily la esperaban ansiosas, al verla llegar en tal estado intercambiaron miradas suspicaces y se apresuraron a hablar.

  • ¿Estas bien?

  • ¿Qué ha sucedido?

Ashley las observó como recién notando que sus amigas estaban ahí, no podía hablar, pero sabía que las chicas esperaban su respuesta.

  • Sucedió que Sirius Black es un desgraciado sin corazón.

Sin decir más, se dirigió a su cama y evito ver la mirada de “Cuéntanos algo que no sepamos” que sus amigas intercambiaron.Pero es que como podía realmente ella saberlo, él nunca se había comportado así con ella y dolía más de lo que debería.

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El día del baile llegó pronto, pero Allison tenía muchas otras cosas en que pensar, por ejemplo sus confusos sentimientos.

La verdad es que tenía un revoltijo en la cabeza.

Por un lado estaba James Potter y esa extraña atracción que sentía hacia él. Verlo en cada entrenamiento con esa actitud fuerte, masculina y poderosa. Era verlo y sentir un vuelco en el estomago. Pero él era de Lily, aunque ella no reconociese sus sentimientos, Allison sabía perfectamente que había mucho más bajo esa fachada de indiferencia de la pelirroja, pero James le inspiraba cosas que no entendía y que finalmente le llevaron a regalarle aquella escoba.

Por otro lado estaba otro merodeador, uno más tranquilo, más misterioso, sin embargo bajo esa imagen de niño bueno había algo peligroso en sus ojos dorados, algo que la hacia estremecerse cada vez que él la miraba como si esa mirada casi lobuna fuese sólo la punta del iceberg y ella caminase inevitablemente hacia un riesgoso precipicio donde sólo valía la pena lanzarse si él saltaba a su lado.

Y finalmente, por otra parte, estaba su pareja de baile, Brian Mc Clean, golpeador y capitán del equipo de Ravenclaw, era casi obvio que él estaba interesado en ella, cosa que sin duda no era seguro con los otros dos, es más era casi imposible que Potter se fijase en ella, porque él sólo tenia ojos para su amiga Lily, en cuanto a Lupin, con él… con él nunca se sabía que pensar.

Allison seguía sobrevolando el campo de quidditch, no era tiempo de entrenamientos pero volar le hacía sentirse más liviana, como si los problemas se quedasen en la tierra y ella pudiese verlos desde el cielo.

Finalmente decidió que era hora de bajar a la realidad, aunque igual de confusa se sentía al menos más tranquila.

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  • ¿y bien, Canuto? ¿Qué tal tu conversación con Ash ayer? – preguntó James sentándose en el borde de la cama con el pelo aún más revuelto y vestido sólo con su pantalón de pijama.

  • No me lo menciones – dijo de mal humor Sirius

  • Supongo que fuiste sutil y no la comparaste con ninguna de tus citas – dijo Remus mientras salía del baño con unos jeans, una toalla alrededor del cuello y el pelo aún mojado después de la ducha. Sirius lo miró molesto.

  • ¿Irá con Diggory al baile?

  • Sí – gruñó mientras sus ojos de plata brillaban intensamente.

  • Veo que eso no te hace muy feliz – filosofó Remus mientras buscaba una camiseta en su armario.

  • Y a ti no te hace muy feliz que Leigh vaya al maldito baile con Mc Clean ¿o sí, Lunático? – Remus lo fulminó con sus ojos dorados que parecían llamas ardiendo al recordar lo del famoso baile.

  • Bien, entonces soy feliz de saber que ninguno de nosotros disfrutara de este estúpido baile.

  • Pero tú vas cagado, Cornamenta. Por lo menos ninguno de nosotros tiene que salir con esa loca fanática de tu anatomía, sinceramente amigo te compadezco – dijo Sirius levantándose y dando palmadas en el hombro de James, algo más animado de saber que él no era el que más mal estaba. Luego se dirigió al baño.

  • Esta será una noche muy larga – suspiró derrotado James desordenándose el pelo.

  • Para algunos más que otros – dijo sonriendo malévolo Remus, a lo que James le lanzó una almohada que Remus no alcanzó a evadir.

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Las horas pasaron frenéticamente para algunos y amargamente lentas para otros, pero finalmente la hora del baile llegó, la sala común de gryffindor estaba atiborrada de alumnos esperando a sus parejas y otros salían a buscarlas.

En los sillones se encontraban los merodeadores esperando a sus parejas, al menos dos de ellos porque James estaba haciendo hora para no llegar a tiempo a su cita o simplemente no llegar.

Las túnicas de gala que vestían resaltaban su físico bien moldeado por las escapadas nocturnas y el quidditch.

  • Te digo Canuto, que podrías reemplazar a Brand como golpeador, desde que esa Bludger le desencajó la clavícula no ha podido batear bien.

  • Sólo si me pasas tu escoba nueva para jugar – dijo malicioso Sirius.

  • Entonces, tú deberías asistir a la sesión de tortura con Daguett, porque estoy a punto de devolverle su escoba y conservar mi dignidad.

  • Conociendo a esa loca, tu dignidad no será lo único que tendrás que intentar conservar, porque esa mujer te mira con más hambre que Lunático en luna llena.

  • Eh! No me ofendas – respondió Remus integrándose a la conversación.

Finalmente dos jóvenes de Gryffindor se acercaron a los chicos.

  • Ya estamos listas – dijeron a coro ambas amigas.

  • Vaya, finalmente.

  • Sirius, Cariño. ¿Te gusta como me veo? – preguntó una rubia joven, de cabello largo y liso, que además lucía unos ojos azul cielo y una boca prometedora, que vestía un traje de gala negro con ribetes dorados completamente ajustado a su esbelta figura.

  • Sí, nena te ves bien – dijo fijando su vista justo en una de las tres jóvenes que bajaban por la escalera, Ashley se veía más hermosa y sexy de lo que la había visto nunca, con un vestido azul brillante, como cuando el sol resplandece sobre el mar, con un escote demasiado grande para gusto de Sirius, sobre todo porque no era el quien bailaría con ella, su cabello recogido en un peinado casual y elegante. Un fuego inexplicable quemaba su estomago y no podía entender muy bien el porque.

Jesse Bart, la pareja de Sirius se acercó y rodeó el cuello del merodeador con sus brazos, logrando que él fijase la mirada en ella, aunque él de reojo vio a su amiga mirarlo molesta.

  • Que bueno que te haya gustado – dijo la rubia besándole con un leve roce en los labios para no perder el carmín de sus labios.

  • ¿Y yo? ¿Cómo me veo, Remus?- dijo Brittany Randal, igual de rubia que su amiga de ojos verdes y esbelta figura, que vestía un traje rojo sumamente escotado.

  • Eh, si, bien – dijo casi sin mirarla Remus.

  • Con todo lo que han tardado en bajar es una suerte que no se vean tan mal – dijo James a Sirius en un susurro que sólo él alcanzó a oír y que lo hizo reír.

En tanto, ni James ni Remus habían podido dejar de mirar a Lily y Allie, quienes no necesitaban tanto escote para verse extremadamente sensuales.

Lily lucía un vestido blanco ligeramente brillante con un corte diagonal en la caída del vestido que ofrecía la interesante oportunidad de ver sus piernas torneadas, además de su espalda desnuda.

Allie por su parte optó por un vestido verde con tonos dorados que resaltaban bajo la luz, al igual que sus ojos, un escote en corazón y la falda tenía un corte hasta medio muslo.

Sin embargo, James logró disimular, no quería caer el mismo de siempre, evitó mirar a Lily directamente y se tragó sus ganas de acercarse y decirle algo incitante.

Remus luchaba contra su pareja para que le dejase respirar, porque esta no le soltaba el cuello. Mala fue la idea de dejar que Sirius le consiguiese una pareja para el baile, cuando ni siquiera tenía ganas de asistir.

Las chicas salieron de la sala común con un montón de sentimientos encontrados, Lily se sentía molesta porque James ni siquiera la había mirado, aunque jamás lo fuese a admitir públicamente, Ash estaba furiosa por la nueva pareja de Sirius y por como ella se le colgaba del cuello y le besaba, y finalmente Allison se sintió un poco ofendida por la actitud de Remus, que cuando hablaba con ella resultaba ser casi una tarea titánica, pero para abrazar a esa chica era rapidísimo.

Cuando finalmente Sirius y Remus lograron soltarse del abrazo de Jesse y Brittany, salieron de la sala común seguidos de un James que caminaba como si fuese a cumplir su condena a la orca.

El gran salón estaba espectacular, había pequeñas mesas adornadas con una calabaza sonriente que se iluminaba cuando alguien se sentaba en las mesas. La pista de baile estaba cubierta de pequeñas velas que flotaban a dos metros de suelo y que seencendían y apagaban al compás de la música, uno que otro murciélago y los fantasmas de un lado a otro, el cielo estaba inusualmente despejado y las estrellas observaban centellantes la fiesta de halloween.

Los merodeadores y dos de sus parejas llegaron finalmente a la puerta, allí rodeada de amigas fascinadas porque la “líder del club de fans” tendría una noche con James Potter; se encontraba Alice, con un vestido dorado demasiado escotado y demasiado corto para ella, James se limitó a rodar los ojos y armarse de paciencia, con un poco de suerte el ponche estaría lo suficientemente fuerte como para olvidar este momento.

  • James, al fin llegas, te has tardado bastante cariño, pero no importa ya estas aquí – dijo colgándose del brazo del merodeador y mirando con superioridad a sus amigas que la observaban extasiadas.

  • Si, como sea, entremos – Los tres chicos se sentaron en una mesa que se les antojo pequeña.

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En el otro lado del salón, las chicas se sentaban con sus respectivas parejas en la mesa, Max parecía molesto por no poder sentarse con sus compañeros de Slytherin, pero era una decisión en la cual Lily no iba a desistir, ella se sentaría con sus amigas aunque tuviese que hacerlo sola.

  • No está tan mal como pensabas, Lily. De hecho este año se han esmerado en la decoración. – dijo Allie mirando a su alrededor.

  • Yo creo que es una pena que no hayan tomado en cuenta los consejos decorativos del Barón Sangriento como el año pasado – respondió Ashley.

  • ¿De verdad te gustó la decoración de esa fiesta? – preguntó Amos alarmado mientras se sentaba en una silla al lado de Ashley.

  • Por supuesto que no, Amos, de hecho, si mal no recuerdo, Ash estuvo a punto de desmayarse al ver los cuerpos decapitados – dijo Lily riendo.

  • Parecían muy reales – se sonrojó.

  • ¿Habían fiestas como esta en Durmstrang? – preguntó Allie a Max.

  • Sí, pero son más elegantes, esta parece más una fiesta de disfraces – dijo mirando con indiferencia el salón y evidentemente aburrido.

  • ¿Y qué te trajo a estudiar a Hogwarts? – preguntó Brian algo altanero.

  • La verdad me vi obligado a venir, mis padres fueron trasladados a Londres y me han hecho estudiar aquí.

  • ¿Pero te ha gustado Hogwarts? – pregunto tímido Amos.

  • Tiene de todo un poco, la verdad hay cosas que me agradan y otras que no, pero estando Lily aquí no hay otro lugar donde quisiera estar. Sin embargo, creo que el quidditch es bastante mejor en Durmstrang.

  • ¿A si? Y como lo hacen para equilibrarse en las escobas con esos tremendos abrigos de topo que usan – respondió picado Brian.

  • Pues bastante mejor que aquí, considerando que ustedes apenas puedes estar sobre una escoba – dijo altanero Max.

  • Bien, ya esta, no hablemos de deportes porque ya sabemos que no nos llevará a buen puerto. – dijo conciliadora Ash, notando que Allie iba a responderle a Max.

  • ¿Te parece si bailamos? – dijo Allie molesta a Brian.

  • Sí, cualquier cosa es mejor que estar aquí – respondió el Golpeador de Ravenclaw.

  • ¿Qui..ieres bailar? – dijo un sonrojado Amos a Ashley.

  • Claro – respondió la castaña tomando la mano que su pareja le tendía para ayudarla a pararse de la silla.

Cuando todos se habían levantado de la mesa, Lily se volvió furiosa hacia Max.

  • ¿Qué diablos te sucede? – dijo molesta.

  • Te dije que nos sentásemos con mis amigos, no me caen nada bien las parejas de tus amigas.

  • ¿Ah, sí? Y a ti, ¿Quién te cae bien? Porque desde que llegaste a Hogwarts sólo te has quejado de todo y de todos, no sé como es que te has hecho esos amigos, pero ya te he dicho que yo estaré sentada con mis amigas, si quieres irte, puedes hacerlo, y si te quedarás trata de hacer que mis amigas no tengan que alejarse por tu poca simpatía.

  • Lily…

  • No, me da igual lo que quieras decirme, ya has logrado amargarme la fiesta – dijo Lily levantándose y alejándose entre el tumulto de gente que se encontraba bailando.

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  • Yo he estado 3 veces en Sudamerica y es impresionante, tiene lugares que estoy segura que no se imaginarían, ¿alguno de ustedes la conoce?

  • No!! – dijeron a la vez los tres merodeadores, intentando que Alice se callase un instante, llevaba más de media hora hablando de sus vacaciones y ellos estaban apunto de acriminarse con ella. James, para evitar seguir torturando a sus amigos le propuso ir a bailar a su pareja.

  • Finalmente se fue, que chica tan habladora – dijo Jesse acercándose al rostro de Sirius mientras le acariciaba la mejilla con la mano. – y bien, ¿Cuándo iremos a bailar nosotros?

  • Nena, déjame disfrutar unos instantes de la paz y tranquilidad que hay en estos momentos, en un rato bailamos.

  • Esta bien, nosotras nos vamos al baño – molesta Jesse intentó separar a Brittany de su acaramelada conversación con Remus – Brit, vamos, Brit!!

  • ¿Qué? ¿Qué quieres? – dijo despegándose de una ahogado Remus.

  • Vamos al baño.

  • Esta bien – se levantó de las piernas de su pareja donde hace 15 minutos estaba sentada cuando pilló desprevenido al merodeador de ojos dorados – ya volvemos cariño.

Sirius y Remus las observaron alejarse, mientras se acomodaban en la silla.

  • Yo… yo creo – dijo Remus intentando recuperar el aire perdido – que tenemos que alejarnos de esta mesa lo antes posible, antes de que ellas vuelvan.

  • Bien dicho, Lunático, porque si vuelven probablemente no puedas volver a respirar.

Ambos se levantaron con agilidad y se acercaron al mesón donde se encontraban variadas cosas para comer y beber.

  • ¿Crees que debemos ir a rescatar a James?

  • No, si se nota que lo esta disfrutando – respondió Sirius riendo mientras observaba a su amigo bailando con cara de fastidio e intentando sacar las manos de Alice de su propio cuello.

  • Si, tienes razón se ve entretenido – dijo Remus riendo.

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