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Historia 27387 — capítulo 24

Leanne despertó sintiéndose más mareada de lo que se había sentido en toda su vida, tenía un paño húmedo en la cabeza, un nudo en la garganta y una sensación agradable en el estomago; sus ojos le pesaban tanto que no hizo ningún intento en levantarse, se sentía a gusto en aquella cama tan cómoda

---Leonor esta con Charlie--- la voz de Kingsley tardo mucho en llegarle a Leanne, quien aún estaba un poco dormida por lo que también tardo en contestarle--- Quiere que ya regreses, dice que no soporta estar rodeada de los Weasley. Leanne….

---No me quiero levantar, enviare a alguien más, ella puede regresar--- le dijo Leanne sin siquiera abrir los ojos

Unos segundos más tarde apareció Leonor con cara de enojada

---Estas loca o simplemente no lo entiendes--- le dijo enojada a Leanne

---Leanne no se siente bien, no creo que sea bueno que le grites--- la reprendió Kingsley

---Se suponía que regresarías antes de que ellos despertaran, he tenido que prepararles yo el desayuno y limpiar el tiradero que han dejado y además no puedes seguir usando la proyección astral, le hace mal al bebe--- continuo con su pedorreta Leonor

---Entonces es verdad--- dijo sorprendido Kingsley

---Claro que es verdad--- le dijo más tranquila Leonor

---Pero tampoco le hace mal al bebe, la magia que utilizo no le afecta--- les aseguro Leanne

Ginny se levanto muy temprano ese día, ella y Harry habían quedado en ir a dar un paseo, estarían todo el día juntos, solamente ellos dos

---Buenos días--- saludo Ginny a Leanne al entrar a la cocina

--- ¿Qué tienen de buenos?--- le dijo molesta para después marcharse dejándola sola

Ginny la miro algo extrañada, Leanne siempre estaba de buen humor pero ahora se veía realmente molesta, lo que ella no sabía era que ella era Leonor no Leanne

--- ¿Qué le pasa a Leanne?--- le pregunto Ginny a Harry una vez que ambos salieron de la mansión

---No lo se, cuando se levanto estaba de mal humor y durante el desayuno estuvo muy callada, casi se nos cuelga del cuello cuando se dio cuenta de que no recogimos nuestros platos pero después ya estaba todo muy normal inclusive nos preparo unas bebidas. Deben ser cosas de mujeres--- le respondió Harry

---Si, tal vez--- dijo Ginny al final, no quería hablar de Leanne

Los señores Weasley, Ginny y Harry habían decidido que lo mejor era esperar a que Harry terminara sus estudios de Auror para entonces empezar a planear la boda, cosa que le pareció lo mejor a ambos, ella había sido aceptada en las Arpías de Holyhead, sus entrenamientos comenzarían a principios de Julio.

Harry y Ginny caminaban sin rumbo fijo, en realidad lo que querían era estar solo los dos, no tenían planes, solamente disfrutaban el lugar, la mansión estaba rodeada por un enorme bosque, con grandes árboles, frutales y florales, cosa que le daba al lugar un ambiente muy romántico

--- ¿Qué es lo que quieres hacer?--- le pregunto Harry a Ginny

---No lo se, lo que tú quieras, podemos quedarnos aquí o ir a pasear al callejón Diagon o a Hogsmeade--- le respondió Ginny

---Que te parece si vamos al Londres muggle, la verdad es que siempre he querido ir al cine

--- ¿Al cine? ¿Qué es eso?--- pregunto Ginny algo confundida

---Es un lugar donde puedes ver películas, es muy entretenido, te aseguro que te vas a divertir

Ginny tomo la mano que Harry y ambos se desaparecieron en el bosque y aparecieron en un callejón de una calle atestada de muggles demasiado ocupados como para ponerles atención. Harry le había pedido a Bill que le cambiara algo de oro por dinero muggle.

Caminaron observando los escaparates mientras Harry le explicaba para que servían algunas cosas que ella llamaba “objetos para chiflados como mi padre”, compraron helados y se divirtieron mirando a un mimo para después dirigirse al cine

Dieron tres vueltas en el elevador porque Ginny lo encontraba divertidísimo y otras cuantas en las escaleras eléctricas, hasta que llamaron demasiado la atención, compraron palomitas, dulces y refrescos, para después meterse a la sala donde pasarían la película

Ginny nunca había visto una película muggle y esa era la cosa más romántica que había visto, el fantasma que regresa del más allá para proteger a la mujer que amaba, la música, y la escena donde juegan con la arcilla, todo era lo más romántico del mundo

--- ¡Hay Harry! Es lo más romántico que he visto en mi vida, gracias por traerme a verla--- le dijo Ginny secándose unas lágrimas al salir del cine

---Me alegra que te haya gustado Ginny, la verdad es que yo también me divertí mucho, ¿quieres ir a comer algo?--- le pregunto Harry

---No, la verdad es que esas chucherías me dejaron llena, tal vez no debimos comer tanto, además ya es muy tarde y tenemos que regresar--- cuando salieron del cine ya estaba oscureciendo y lo mejor era no molestar a la señora Weasley

Buscaron un lugar tranquilo donde desaparecerse y aparecieron en los bordes de la Magriguera, la señora Weasley ya los esperaba aunque fingía estar dando de comer a las gallinas. Entro a la casa el tiempo justo para que los dos jóvenes se despidieran y después volvió a salir

---Harry querido, Leanne quiere que vallas a la mansión--- le informo poniéndole un pastel en las manos--- Dijo algo sobre un pequeño paseo

---Gracias señora Weasley, nos vemos mañana--- Harry camino hasta los limites del hechizo que no le permitía aparecerse y se desapareció

Leanne y Charlie estaban sentados en la sala tomando el té cuando el entro

--- ¿Qué tal tu día Harry?--- pregunto Leanne ofreciéndole una taza de té

---Nos la pasamos muy bien

---Van a ir esta noche--- quiso saber Charlie

--- ¿A dónde?--- pregunto interesado Harry recordando lo que le había dicho Molly

---El día de ayer trasladaron a los Dursley de nuevo a Privet Drive, nos tomo un tiempo poder sacarlos de la casa de seguridad pero ya están en su hogar y me pareció una buena idea hacerles una visita, claro, si quieres acompañarme, sino yo puedo ir sola--- le explico Leanne

---Bueno, si, supongo que si--- dijo Harry algo sorprendido, en todo ese tiempo no se había puesto a pensar en la suerte que corrían los Dursley y mucho menos en volver a pisar aquella casa

---No es necesario que me acompañes Harry, en realidad es una visita oficial, voy para explicarles algunas cosas referentes a sus seguridad y si no quieres regresar lo entenderé perfectamente--- le dijo Leanne al ver la cara de Harry

---Quiero ir, la verdad es que tengo que ir--- le aseguro Harry

---Pues bien, sube a cambiarte, nos vamos en 15 minutos

Harry subió a la habitación que anteriormente pertenecía a su padre sobre la cama encontró ropa muggle nueva, pensó que tal vez de esa forma sus tíos lo recibirían un poco mejor, ya que si se presentaba con sus ropas comunes se pondrían a dar gritos y maldiciones. Se cambió lo más rápido que pudo y al bajar de nuevo a la sala Leanne ya lo esperaba ahí; llevaba un sencillo vestido negro pero muy elegante, era de las pocas personas mágicas que él conocía que sabía vestirse a la perfección de muggle

---Que tengan buen viaje--- los despidió Charlie desde la puerta de la mansión

Ellos anduvieron bordeando el campo protector hasta adentrarse un poco en el bosque, a Leanne nunca le había gustado desaparecerse completamente en lugares descubiertos

---Manías que le tome prestadas a Moody--- le dijo Leanne deteniéndose cuando ella considero que ya estaban lo bastante protegidos por los árboles--- No me pareció muy buena idea irrumpir en su casa por medio de la chimenea, si mal no recuerdo, Petunia nunca fue muy fanática de la magia y tengo entendido que tampoco lo es su marido

---Ellos odian todo lo que tiene que ver con la magia, ¿entonces nos vamos a desaparecer?--- pregunto Harry reprimiendo malos recuerdos

---Si--- Leanne le ofreció una mano y ambos se desaparecieron

Harry reconoció inmediatamente el callejón de la calle Magnolia, ese lugar donde vio por primera vez a su padrino, Leanne no se detuvo mucho, sino que simplemente lo dio una ojeada y continuo caminando, en silencio hasta que llegaron a la puerta del número 4 de Privet Drive. Había vuelto, hogar, no tan dulce hogar

---Creo que una ofrenda de paz no nos caería nada mal--- Leanne agito su varita y dos grandes paquetes envueltos para regalo aparecieron de la nada, uno lo tomo ella y el otro se lo ofreció a Harry--- Tuvieron algunos inconvenientes mientras estuvieron en la casa de seguridad

Adentro solamente se escuchaba el sonido del televisor y los resoplidos del tío Vernon, Leanne guardo su varita y llamo a la puerta, pasos apresurados y pesados se escucharon, unos segundos más tarde el rostro redondo colorado de tío Vernon les dio la bienvenida

---Buenas noches señor Durs….--- pero Leanne no pudo continuar con su saludo porque en ese momento tío Vernon dirigió la mirada a Harry y cerro la puerta con un portazo

---Bueno, supongo que no podía esperar un recibimiento caluroso--- dijo Harry encogiéndose de hombros

Harry paso la mirada por la fachada de la casa, no quería recordar pero eso era tan imposible como dejar de amar a Ginny, las imágenes de la última vez que había estado ahí le inundaron el cerebro, el ataque de los mortifagos, la muerte de Hedwing, la terrible suerte de George y por supuesto la muerte de ojoloco

--- ¿Quién era Vernon querido?--- se escucho la voz de tía Petunia sacando a Harry de sus pensamientos

--- ¡NADIE! ¡Asquerosos mocosos que encuentran divertido llamar y correr!--- le grito su esposo completamente furioso

Leanne le sonrió divertida y volvió a llamar a la puerta

--- ¡Ahora van a ver esos mocosos!--- Petunia Dursley abrió la puerta blandiendo un cepillo para platos como garrote

---Buenas noches Tuney--- tía Petunia dejo caer el cepillo e inmediatamente se llevo las manos a la cabeza y entro corriendo despavorida, comportamiento que siempre adoptaba Dudley cuando había magos cerca

--- ¿Tuney?--- pregunto Harry, él sabía que su madre la llamaba así de cariño pero no esperaba que Leanne lo supiera

---También conocía a tu tía, un verano pase unos días en su antigua casa--- le contesto Leanne--- Creo que quieren recibirnos o de lo contrarío no habían dejado la puerta abierta

Harry estaba seguro que los Dursley no tenían nada de ganas de recibirlos pero aún así entro detrás de Leanne

Tío Vernon y ti Petunia estaban sentados en el sofa de la nueva sala y miraban a Harry y a Leanne como incapaces de creer que ellos estaban ahí

--- ¡Harry!

Dudley entro en la sala procedente del piso superior y Harry se quedo tan sorprendido de verlo como los Dursley de verlo a él; ya no era el joven gordo y con el peso de un ballenato sino que ahora se podría decir que tenía el peso normal de un adolescente normal, aunque si un poco más musculoso de lo que Harry sería jamás

--- ¡Caray Dudley! Tú si que has cambiado--- dijo Harry sorprendido

---Si bueno, me aleje de la comida chatarra y más al gym--- le contesto este acercándose y estrechándole una mano--- Escuche los gritos de mi padre y quise ver que era lo que pasaba, mucho gusto--- dijo dirigiéndose a Leanne

---Mucho gusto Dudley, mi nombre es….

---Aléjate de ella--- su madre tomo a Dudley de la mano y no permitió que Leanne se la estrechara

---… Leanne--- termino de decir Leanne--- Harry y yo hemos traído regalos, se que Phineas les dio muchos problemas en la casa de seguridad, sobretodo con la vajilla, nos hemos pasado por tú tienda de antigüedades favorita y hemos comprado esto--- dijo Leanne pasando por alto el gesto de tía Petunia y poniendo el paquete en la mesita de café, Harry la imito

---Gracias--- contesto Dudley al ver que sus padres no lo hacían, Petunia se sujetaba con más fuerza el cabello y no hacía más que mirar al espejo que estaba junto a la chimenea

---Tú estas muerte--- dijo por fin tía Petunia señalando a Leanne con un dedo acusador, como si fuera un equivocación, una mala broma--- Ella dijo que te habían matado, pero, pero estas como siempre

---Si bueno, es difícil envejecer cuando eres una pintura--- dijo Leanne sin darle mucha importancia--- Me alegra comprobar que Dudley conserva algunas características Evans, me recuerdas muco a tu abuelo--- le dijo sonriendo a Dudley

--- ¿Qué es lo que quieren?--- pregunto Vernon mirando de hito a hita a Leanne, no sabía que pensar, no parecía una bruja, en realidad se veía muy normal

---En realidad esto tendría que haber sido una visita oficial, pero Harry me quiso acompañar y me pareció buena idea--- dijo Leanne mirando a Harry--- Una banda de carroñeros entraron por la fuerza a su casa y causaron un gran revuelo buscándolos, miembros de la Orden se encargaron de borrar las memorias de sus vecinos, por su puesto, pero si destruyeron muebles y demás accesorios por lo que tuvimos que remodelar la casa por completo, espero que sea de su agrado

A decir verdad el lugar era más bonito que anteriormente, todo era de la mejor calidad y Harry supuso que los Dursley también lo pensaban pero nunca lo dirían

---Lamentablemente su regreso se tuvo que postergar más de un año, hasta ahora, como comprenderán, estábamos muy ocupados restaurando el orden dentro de nuestra comunidad, pero sabías que mientras estuvieran en la casa de seguridad nada malo les sucedería, ya que aún teníamos algunos problemas encarcelando a los mortifagos fugados, pero ahora las cosas ya están en orden y es seguro para ustedes estar aquí--- continuo explicándoles Leanne

--- ¿Así que podrías haber regresado desde hace un año y ustedes no han hecho más que darnos largas?--- pregunto tío Vernon molesto

---No les hemos estado dando largas, como ya le explique, no era seguro para ustedes regresar aquí hasta que el Ministerio estuviera libre de traidores y mortifagos sueltos--- le volvió a decir Leanne--- En fin, hemos puesto protección alrededor de la casa para su protección así como algunos aurores que harán rondas por aquí para evitar problemas, comprobaran que hemos retirado a Phineas y el nuevo mago que los vigilara desde adentro no les causara problemas--- dijo Leanne señalando una pintura que de momento no tenía ocupante--- Tiene repelente muggles para los demás invitados pero ustedes podrán verlo y hablar con él. Tengo entendido que saben viajar con polvos flu

--- ¡Oh si! Y es divertidísimo--- dijo sonriente Dudley, a Harry le resulto extraño que su primo dijera eso, ya que antes le temía a todo lo que tuviera que ver con la magia

---Si, muy divertido--- contesto molesto tío Vernon

---Hemos una ampliación a la chimenea… --- Harry no pudo contener la risa, claro que tuvieron que hacerle una ampliación, Dudley ahora era delgado pero tío Vernon había ganado unos cuantos kilos más desde la última vez que Harry lo había visto--- Y esta conectada a la Madriguera, al Refugio y a la mansión Gryffindor--- continuo Leanne sin hacerle mucho caso a la risa de Harry--- Para que en caso de necesitarlo salgan de aquí sin problemas, así que será mejor que no la tapen como ya habían hecho en otra ocasión--- Leanne saco un frasco con los polvos flu pero estuvo indecisa sobre a quien dárselos

---Yo me haré cargo de ellos--- se ofreció Dudley tomando el tarro--- Los lugares seguros son la Madriguera, el Refugio y la mansión Gryffindor--- le recito este asegurándole que no lo olvidaría

---Fue un placer verlos, pero Harry yo tenemos que marcharnos, espero que volvamos a vernos pronto--- Leanne se levanto y Harry también lo hizo

---Harry me gustaría mostrarte algo--- dijo Dudley poniéndose también de pie--- En mi habitación

Leanne se volvió a sentar y Harry y Dudley se dirigieron a la habitación del segundo

---Me alegra que estés bien, sabía que no iban a poder contigo--- le dijo sonriente Dudley una vez que entraron en la habitación--- Hestia Jones y Dedalus Diggle me contaron todo lo que hiciste, es realmente impresionante

---Gracias Dudley--- Harry creyó que estaba perdiendo la razón, la verdad es que había mucho de diferente en Dudley, había que admitirlo, ahora si creía que eran primos

--- ¡Estoy enamorado!--- soltó Dudley sin poder contenerse y sacando de uno de los cajones una fotografía--- Su nombre es Sofía y somos novios y todo es gracias a ti

Harry tomo la fotografía que le mostraba su primo donde ellos dos estaban abrazados, Sofía era una joven de cabello largo y rubio, de ojos azules, sonrisa amable y muy bonita, pero sobre todo parecía una buena persona

---Es muy bonita Dud--- le dijo Harry regresándole la fotografía

---Consérvala, le he hablado de ti y le caes muy bien, tal vez algún día la conozcas--- dijo abriendo la puerta--- Le ha molestado un poco nuestra mudanza pero nos vemos casi a diario así que no mucho de que preocuparse, además hablamos a diario por teléfono

Al llegar de nuevo a la sala, Leanne se levanto y se dirigió hasta los dos primos para marcharse

---Fue un placer conocerte Dudley--- Leanne le ofreció la mano y esta la estrecho

---Disculpa la conducta de mis padres, es que ellos aún no se acostumbran--- se disculpo Dudley

---No te preocupes, ya lo harán, tiene mucha suerte de tenerte a ti--- le aseguro Leanne

---Nos vemos Dud--- se despidió Harry

---Adios--- se despidió también Dudley

Después de todo no era tan malo estar ahí pensó Harry, no sería un dulce hogar, pero tampoco era una tortura regresar ahora que Dudley había cambiado tanto, quien sabe, tal vez hasta podrían ser amigos.