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Historia 27387 — capítulo 29
El día amaneció triste y lluvioso, tal como el ánimo de Harry después de haber leído las cartas que su padre había guardado, no dejaba de preguntarse si su padre había superado el amor que le había profesado a Leanne, le atormentaba la idea de que tal vez, su padre solamente se había casado con su madre para olvidar a Leanne.
Unos suaves toquidos en la puerta lo sacaron de sus pensamientos y la aún más suave voz de Leanne lo asusto más que cualquier grito:
---Harry apresúrate o tendrás que irte solo, Ron ya esta aquí--- dijo Leanne desde el otro lado de la puerta
---Ahora voy--- contesto Harry con el corazón latiéndole a mil por hora.
Ya no quería estar ahí, esa hermosa casa que hasta la noche anterior había llamado hogar, ahora lo asfixiaba, no quería estar cerca de Leanne y pensar todas aquellas cosas que estaba pensando en ese momento:
"¿Mi padre en verdad amaba a mi madre?, ¿Por qué si amaba a Leanne, se había empeñado en conquistar a Lily? ¿Por qué?"
¿Por qué? Esa era la pregunta que nunca tenía respuesta, o siempre llegaba demasiado tarde, una constante en la vida de Harry.
Se levanto y se vistió en silencio, ni siquiera miro el pequeño cofre, ya no le daba una sensación de tranquilidad, ni cercanía a su padre, ahora le producía malestar y una tristeza inimaginable; su padre la había amado, la última vez que la vio se besaron, lo había ignorado por mucho tiempo, se convenció a si mismo que su padre solamente estaba encaprichado con Leanne pero no, él la amaba.
--- ¿Qué te pasa?--- Ron miraba fijamente a Harry, hacía horas que no decía nada, simplemente se quedaba muy callado, como si no quisiera estar ahí
---Nada, no dormí bien anoche--- mintió Harry
Ron no quedo conforme con la respuesta de su amigo, pero decidió que lo mejor no era insistir con el tema en medio de la clase de Leanne, ya hablarían cuando regresaran a la mansión.
Molly había preparado la comida y toda la familia estaba reunida en el comedor de la mansión; Ron, Hermione y Ginny hablaban con las cabezas muy juntas, Harry no se daba cuenta de eso, ya que no dejaba de mirar de soslayo a Leanne, estaba enojado con ella.
Ni siquiera repitió la ración de postre que casi siempre se comía, subió inmediatamente a su habitación sin necesitar excusa para marcharse, como siempre, todo giraba al rededor de Leanne.
---Harry--- llamo suavemente Ginny desde el otro lado de la puerta.
Harry ni siquiera se molesto en contestar, se volteo hacía la ventana, dándole la espalda a la puerta
--- ¡Estás siendo muy infantil, Harry!--- le recriminó Hermione entrando, ella no se molesto en llamar--- ¿Qué es lo que te pasa? Ron dice que has estado muy raro todo el día
---No me pasa nada--- contesto de malos modos, mirando enojado a su amigo
---Pues este no es el comportamiento de alguien que se encuentra bien, ¿Qué es eso?--- Hermione se acerco a la cómoda de Harry
--- ¡Nada!--- grito Harry abalanzándose sobre Hermione pero esta fue más rápida y…
--- ¿Cartas?--- pregunto interesada al ver de quien se trataba--- Todas son para tu padre, de Leanne y de Sirius
---No es cosa tuya, Hermione--- Harry se las arrebato de la mano
--- ¿Por eso estás así?--- pregunto Ginny acercándose a Harry--- ¿Por esas cartas?
---No son solo cartas, son el testimonio del peor recuerdo de mi padre--- contesto Harry tristemente
--- ¿A qué te refieres?--- quiso saber Ron
---En cuanto las toque, salió de ellas un recuerdo como los que guarda el corazón de Leanne--- le contesto sin mirarlo--- Un recuerdo de mi padre sufriendo por saber que Leanne nunca sería para él. ¡Lloro por ella!--- grito Harry, los recuerdos le causaban un nudo en la garganta y las lágrimas le quemaban, rogando por salir
--- ¡Harry!--- dijo Hermione con un hilo de voz
Ginny se acercó a él y lo rodeo con sus brazos, se sentía estúpido, su padre la amaba y a él le habían pintado la historia de amor de sus padres como un cuento de hadas, todas esas mentiras las había desenterrado Leanne, ella era la culpable. No quería llorar, pero no podía evitar preguntarse cuando es que le contarían toda la verdad.
---Pudiste haber preguntado--- Leanne estaba parada en el marco de la puerta, en su rostro aún quedaba la sombra de una sonrisa.
Hermione y Ron se miraban a hurtadillas, Ginny intentaba mantener a raya su coraje y Harry, Harry decidió que no tendría consideración con una rompe hogares como ella
---Estás siendo muy injusto conmigo--- le aseguro Leanne
---Y tú no deberías ir por el mundo destruyéndole la vida a las personas--- dijo Harry con todo el odio que fue capaz, sabía que era un estupidez tratar de esa forma a Leanne, cuando ella podía acabar con él en segundos, pero ya nada le importaba, él no iba a guardar silencio como lo había hecho su padre
---Harry, no creo….--- empezó a decir Hermione, pero guardo silencio al ver la mirada encolerizada de su amigo
---Déjalo que se exprese--- contesto tranquilamente Leanne--- No voy a negar que conocía el contenido de esas cartas, sobre todo de la última, la que te puso de esa forma…
---Así que solo disfrutabas verlo sufrir--- le soltó Harry--- ¿Qué paso? Soltaste alguno de tus trucos de magia e hiciste que mis padres se enamoraran, o no querías que mi padre se interpusiera entre tu querido Sirius y tú--- también estaba enojado con Sirius
Una mirada de odio cruzo por los hermosos ojos de Leanne, siempre había odiado que alguien se metiera con Sirius, pero cuando hablo, lo hizo lo más tranquilamente que pudo:
---Nunca engañe a tú padre, nunca le mentí y muchos menos le di falsas esperanzas. Ya te lo explique una vez Harry, y la verdad no me gusta dar segundas explicaciones: James estaba encaprichado conmigo, nunca le gusto compartir y yo era algo que jamás pensó en compartir. Es verdad que James me quería demasiado pero nunca llego a amarme tanto como él quería convencerse, simplemente no estaba dispuesto a compartirme. Yo nunca vi con amor a tu padre, él era mi hermano y yo para él también--- le aseguro Leanne--- Te prometí que te contaría mi historia pero esa historia estaría incompleta si no te cuento la de todas las personas que estuvieron a mi alrededor. No te voy a engañar, yo nunca supe del amor de James por mí sino hasta tiempo después y de la carta hasta que regrese y estuve de nuevo en esta casa
--- ¿La amaba?--- pregunto Harry
---La amaba más que a nada en este mundo. Lily fue para James, lo que Sirius fue para mí--- le contesto Leanne
Harry no contesto, en realidad nade dio muestras de haber escuchado lo último, Sirius no era un tema prohibido, pero nadie hablaba de él más que Leanne, no cuando Charlie estaba presente. Leanne se dio la vuelta y salio de la habitación.
---Ya la escuchaste Harry, para tú padre no era más que un capricho--- le dijo Hermione en un intento de alegrarlo
Harry no contesto de nuevo, sino que se separo del cómodo abrazo de Ginny y guardo las cartas de nuevo en el cofre, deseando que ese cofre no se abriera nunca más.
La cena transcurrió en silencio, Leanne se mostraba contenta, indiferente a lo que había sucedido por la tarde, aunque siempre quedaba la opción de que estuviera fingiendo: cosa que ella sabía hacer magistralmente. Ron, Hermione y Ginny parecían más preocupados por el silencio de Harry que por los recuerdos que dejaría salir Leanne esa noche.
--- ¿Qué paso después?--- pregunto divertidísimo el señor Weasley.
En realidad la cena no había transcurrido en silencio, ellos no habían escuchado la conversación que se había mantenido.
---Pues que regrese dispuesta a acabar con James--- Leanne miro de soslayo a Harry--- Porque no empezamos con sus recuerdos--- sugirió tan sonriente como siempre
El andén nunca había sido tan deprimente y opaco como en esa ocasión; el sonido chirriante de la locomotora lo volvía loco, el humo que salía de el le provocaba malestar
¿Por qué todo resultaba tan irritante? ¿Por qué la risa de sus compañeros le resultaba desquiciante? ¿Por qué no podía respirar con normalidad? ¿Por qué se sentía tan infeliz cuando se suponía que iba al lugar que más alegría le daba?
Todo era por ella.
Sin ella dando saltitos emocionados cada vez que el segundero del reloj avanzaba un lugar; sin ella apretando suavemente su brazo cada vez que el pitido del tren anunciaba la cercanía del abordaje; sin su melodiosa risa cada vez que se daba cuenta del hecho de que lo sujetaba con demasiada fuerza.
Todo sin ella carecía de color y alegría.
Y ahí estaba ella, atravesando el muro de humo grisáceo, flotando como un ángel, su ángel personal; tan hermosa como siempre, más hermosa de lo que la había visto nunca, solo había pasado un verano y ese tiempo lejos de ella había sido el suficiente para borrar los rasgos infantiles de su rostro y de su cuerpo.
Un hermoso vestido rojo acentuaba cada parte de ella; su largo cabello flotaba magníficamente y una radiante sonrisa le iluminaba el rostro como nunca antes lo había visto.
---Lo lamento--- soltó James antes siquiera de que ella pudiera decir nada--- Fui un tonto y no merezco tu perdón, pero, por favor, perdóname
---No hay nada que perdonar--- le contesto Leanne radiante de alegría tomando el enorme ramo de flores que le ofrecía James y lo abrazo como si no hubiera pasado nada.
---Nos alegra que estés de regreso--- le dijo sonriente el padre de James
---Si--- aseguro su madre--- Pero por favor, la próxima vez que te marches, llévatelo contigo--- le pidió la señora Potter--- No podría soportar ver de nuevo a mi pequeño sufriendo por ti, se pasaba largas horas esperando tus cartas y cuando llegaban se ponía como loco….
--- ¡MADRE!--- la cortó James sonrojado por todo lo que decía su mamá
---No se preocupe, señora Potter, no volveré a dejar a James; además, ya sabía que algo así iba a suceder, nunca habíamos pasado más de un día separados, todo un verano, fue un infierno para ambos--- le aseguro Leanne
---Que tengan un buen viaje y un mejor trimestre--- les dijo a los dos la señora Potter mientras los abrazaba--- No vemos en navidad--- después le dio un beso en la mejilla a James
---Vamos a buscar a los demás--- dijo James algo sonrojado por los cariños de su madre
Leanne simplemente sonrió, lo tomo de la mano y se despidió de los padres de James con un gesto de la cabeza.
--- ¿Qué pasa? ¿No te gustan?--- le pregunto James al ver como Leanne se quedaba viendo el ramo de flores
--- ¡Claro que me gustan!--- se apresuro a contesta Leanne--- Es solo que me estaba preguntando si eran para mi…--- continuo algo sonrojada al verse descubierta
--- ¡Pero claro que son para ti! ¿Por qué dices eso?--- pregunto James preocupado
---Son lirios--- le contesto Leanne sin mirarlo--- Lirios - Lily--- continuo como quien remarca lo obvio--- La viste justo cuando ibas entrando a la florería que esta aquí enfrente--- dijo ahora más sonrojada
--- ¡Prometiste que no lo volverías a hacer!--- le grito enojado y asustado a la vez, no quería que Leanne se paseara por su mente en esos momentos
--- ¡Y no lo he hecho!--- le aseguro sinceramente Leanne--- Estaba espiando a Lily, le revienta que haga eso--- le dijo divertida--- Ella no hacía más que pensar en ti y en lo guapo que te ves con esa playera; ella piensa que resalta tus ojos y que te hace ver mas guapo de lo que ya eres, como si eso fuera posible--- Leanne puso los ojos en blanco
--- ¡¿En serio?!--- pregunto James sin pensarlo, para después desviar la mirada--- Pues que poco me interesa--- intento arreglar un poco la situación
---Si--- Leanne sonrió abiertamente, divertida al ver como se había sonrojado su amigo--- Tú creíste que no te había visto, pero ella se derritió por ti. En verdad no me molesta que las hayas comprado pensando en ella, en realidad me alegra; ya era hora de que te dieras cuenta.
---Puedo comprarte otras--- le aseguro intentado cambiar el tema
---No, estás me encantan--- le aseguro sonriente---Y ¿Dónde esta Remus?--- pregunto Leanne, intentando darle un respiro.
---Siendo sofocado por su madre. Ella esta esperando entregártelo, de la seguridad de sus manos a las tuyas--- le dijo poniendo los ojos en blanco y feliz por haber cambiado de tema
---Y esto lo dice el hombre al que su madre me acaba de entregar, a la seguridad de mis manos--- le dijo Leanne con fingido dramatismo
---Eso es diferente; yo soy un simple hombre, mientras que Remus es un hombre lobo, es completamente capaz de cuidar de si mismo--- le recordó James
--- ¿King?--- pregunto de inmediato Leanne, si James continuaba con ese tema, dejaría de ser un secreto
---Siendo diplomáticamente correcto, como le enseñaron sus diplomáticos padres; esperando que tú des el primer paso--- le dijo James en son de burla
---También esta molesto--- le aseguro Leanne
---Pero al menos él si te escribió--- le dijo James--- Él no te hizo esperar como yo
Leanne no contesto, pero le sonrió de forma tranquilizadora
"Si, pero fue igualmente doloroso"--- pensó para su adentros Leanne
---Candence y él se dieron un tiempo--- le dijo James examinando el rostro de su amiga
--- ¡Oh si!--- contesto Leanne fingiendo indiferencia--- ¿Por qué?
---Por quien, sería la mejor opción--- le contesto James--- Candence se molesto por el humor de perros que tuvo todo el verano; Alice me dijo que ella le dijo que esta demasiado prendido a ti y eso le molesta
---Solo somos amigos y me molesta que hayan terminado por mi culpa--- dijo Leanne intentando sonar sincera
---Se dieron un tiempo--- la corrigió James--- Y si sonríes un poco menos, tal vez Kingsley te crea cuando dices que te sientes apenada, ya que por tu culpa su novia puede estar a punto de dejarlo.
--- ¿Y Peter?--- pregunto mostrándole una sonrisa radiante
---Igualmente sofocado por sus padres, especialmente por su madre, ella quiere mantenerlo alejado el mayor tiempo posible de tú mala influencia.
---No es nada nuevo--- dijo fingiendo pesar--- ¿Y Frank?
---Atrapado entre las garras de Augusta, quien piensa que debería quedarse en casa donde nada malo le puede suceder y su padre cada vez más molesto porque Augusta lo trata como a un bebé--- le dijo sonriente--- Es increíblemente divertido ver como pone cara de resignación
--- ¿Y Alice?
---Esperando pacientemente que Augusta se descuide un segundo para ser ella quien sofoque a Frank--- dijo sonriente James--- ¿Y por qué no preguntas por quien realmente quieres saber?--- le pregunto James molesto
--- ¿Tan obvio es?--- le pregunto sonrojada
---Sirius me dijo que su madre los acompañaría, ya sabes, para dar la imagen de familia correcta y feliz--- le contesto desviando la mirada, no quería ver el rostro de su amiga, tan radiante cada vez que alguien mencionaba a Sirius
--- ¡Oh!--- suspiro Leanne--- Vamos a rescatar a nuestros amigos--- continúo un poco más animada, aunque James aún percibió un dejo de tristeza en su voz.
Leanne sonreía y parecía completamente divertida de revivir para sus amigos las aventuras que había vivido en su viaje, pero James se dio cuenta de que cada tres segundos miraba hacía la puerta del compartimiento, tan disimuladamente que parecía no hacerlo; o que cada vez que se acomodaba en cabello detrás de la oreja, miraba el reloj, cada vez más nerviosa; faltaba muy poco para que el tren se pusiera en marcha y Sirius aún no había llegado.
--- ¡Hola!
--- ¡Sirius!---Leanne se puso de pie en un salto y corrió la distancia que los separaba para colgarse del cuello de este, pero inmediatamente lo soltó al darse cuenta de lo que había hecho
---Bueno, ¡Páguenme!--- dijo Kingsley atrayendo la atención de todos
--- ¿Qué quieres decir?--- pregunto Leanne sentándose de nuevo, agradecida por la intervención de su amigo
---Hicimos una pequeña apuesta--- comenzó a explicar Frank--- Sobre si Sirius terminaría o no en Azkaban al intentar quitar de en medio a su querida madre--- le dijo a Leanne--- Ya sabes, ¡Sirius y Walburga juntos todo un verano y vivir para contarlo…!
---Kingsley fue el único que aposto a favor de Sirius; yo le di tres semanas--- continuo Alice
---Pues ya ven que estoy aquí y Walburga continúa respirando, pero no por falta de esfuerzos por mi parte--- dijo Sirius sentándose al lado de Leanne, pero procurando no tocarla
--- ¿Cuánto gano King?--- pregunto Leanne, evitando también mirar y tocar a Sirius
---Tres galeones por cabeza, veamos--- dijo pensativo Remus--- 15 galeones
---Y los quiero para el final del día--- dijo seriamente Kingsley
---Y hablando de cosas más alegres--- dijo Alice cambiando de tema--- Cuéntanos de tu verano, anda Love--- le pidió Alice
---Si, ¿Qué tal se puso el viejo Camus cuando vio los dragones?--- pregunto interesado Frank
---Pues desde que la abuela falleció cazando dragones, fue la primera vez que estuvo lo bastante cerca de alguno….
James dejo de escuchar, su mirada estaba clavada en las manos entrelazadas de sus dos mejores amigos; ya no se molestaban en ocultarlo, en fingir que no se miraban, solo era cuestión de tiempo
---James, ¡JAMES!--- le grito Leanne
--- ¿Qué?--- pregunto este. De pronto se había hecho de tarde, ni siquiera se había dado cuenta
---Has estado muy raro todo el camino--- le dijo Leanne examinando su rostro--- Te estaba intentado decir lo les que traje de regalo--- Leanne tenía frente a ella un enorme baúl
--- ¿Cómo le hiciste para que tú madre no se diera cuenta?--- pregunto impresionado Remus
---Pues todo lo compraba cuando ella estaba en las reuniones, después lo reducía y lo metía en el baúl--- le contesto orgullosa de si misma--- También tuve que reducir el baúl, no podía andar cargándolo todo el tiempo
---Algún día tu madre dejara de pensar que eres un angelito--- le dijo divertido Frank--- Si fuera Augusta, te revisaría de pies a cabeza
--- ¿Quieren ver lo que les traje?--- pregunto Leanne divertida por el comentario de Frank
--- ¡Si!--- contestaron todos en un mismo grito, todos menos James
Leanne comenzó a sacar todo tipo de aparatos, utensilios, botellas de todos los tamaños, pociones, chuchearías e infinidad de objetos; algunos de apariencia inofensiva, mientras que otros, completamente tenebrosos.
James sonreía cada vez que Leanne le pasaba algo y repetía las frases: "¡Increíble!", "¡Maravilloso!", "¡Perfecto!" y "¡Espectacular!" tantas veces y con demasiado entusiasmo, parecía incapaz de quitar esa sonrisa de maniaco que tenía en el rostro; no sabía cuanto tiempo más iba a ser capaz de soportar ver como Sirius continuaba tomando la mano de Leanne y no echársele encima.
Agradeció infinitamente cuando los prefectos entraron al compartimiento para pedirles que se cambiaran y aún más cuando por fin se bajo del tren y pudo alejarse un poco para aclarar sus ideas.
La Selección le pareció tan aburrida como siempre, no resulta tan impresionante cuando no eras tú quien esperaba ser seleccionado y espero paciente a que el profesor Dumbledore diera sus tradicionales palabras de bienvenida; quería cenar y meterse en la cama lo más pronto posible, ese día había resultado un infierno.
---Otro año que comienza--- dijo el profesor Dumbledore poniéndose de pie y dándole la bienvenida a todos con sus manos y sonriendo calidamente--- Estoy seguro que este año…
---Ejem, ejem--- Sirius se puso de pie interrumpiendo al profesor Dumbledore
--- ¿Qué haces?--- le pregunto Leanne en voz baja intentando sentar a Sirius; la profesora McGonagall lo miraba completamente enfurecida
---Disculpe que lo interrumpa profesor, pero tengo algo muy importante que decir y usted siempre nos a dicho que es mejor hablar antes de que el banquete nos ponga somnolientos.
El profesor Dumbledore se sentó de nuevo en su silla, dejando que todas las miradas se clavaran en Sirius
---Leanne--- dijo Sirius clavando su mirada en ella, quien estaba completamente sonrojada--- Desde hace mucho tiempo, en realidad desde la primera vez que te vi--- se corrigió a si mismo--- supe que eras muy especial y que era muy afortunado al saberme merecedor de tu amistad, pero con el paso del tiempo, me ha sido insuficiente; es por eso que el día de hoy, delante de todo el colegio, te pregunto: ¿quieres ser mi novia?
Todo el mundo contenía el aliento y miraban a Leanne y a Sirius, esperando la respuesta de la primera.
--- ¡SI!--- grito Leanne. No le importo que estuviera la mesa entre los dos, no le importo que todo el mundo los estuviera observando y escuchando, no le importo derramar todo lo que tenía delante. Ella simplemente se lanzo a los brazos de Sirius y lo beso, tan roja y nerviosa pero desbordando felicidad.
Todos contuvieron la respiración por un par de segundos para después explotar en aplausos y victoreos para la nueva pareja, todos menos la mesa de Slytherin y…
James se sumió en su asiento, la furia estaba reflejada en su rostro y un dolor punzante le subía por la garganta desde la boca del estomago. Quería gritar, quería destrozar miembro por miembro a su mejor amigo, quería salir corriendo de ese lugar y nunca más volver.
---Mi vida sin ti… ¿Qué va a ser de mi vida sin ti?
Una fracción de segundo después, James abrazaba emocionado a Leanne y le daba palabras de felicitación a su amigo; su fingida felicidad consiguió engañar a todos…
---Maldito, maldito, ¡MALDITO!--- grito James golpeando las paredes con sus puños
Se había hecho bastante daño, pero por lo menos no se había roto las manos; la sangre comenzó a salir por los delicados cortes que tenía en la piel.
---A mi parecer--- le dijo en tono de burla Remus, acababa de dar la vuelta--- La palabra correcta sería "estúpido" o "tonto"
--- ¿Te parece gracioso?--- le pregunto molesto James, intentaba detener la sangre con un pañuelo
---En realidad, me estaba preguntando cuando sería que explotarías--- le dijo mientras cerraba sus heridas con la varita--- La señora Pomfrey lo haría mejor que yo… pero supongo que no quieres ir a verla.
---Gracias--- le agradeció en voz baja
---Bueno, por lo menos ya dejaste de encontrar todo maravilloso y perfecto y dejaste de sonreír como un maniático--- Remus termino de cerrar las heridas de James y lo miro a la cara
--- ¿Tan obvio es?--- pregunto James, hablaba muy bajo y había apartado la mirada; los ojos de su amigo eran tan penetrantes como los de Leanne
---Por ahora, Leanne esta cegada por Sirius, así que dudo que haya notado algo raro en ti…
--- ¡Pero tú te diste cuenta!--- le dijo desesperado
---Es por que soy observador--- le contesto Remus sonriendo amargamente--- Pero no es de mi de quien deberías preocuparte
--- ¿De qué hablas?--- pregunto James preocupado
---Leanne nunca se enterara por mi de tus sentimientos; no sería capaz de causarle semejante sufrimiento y tampoco soportaría que por mi culpa sufrieran Sirius y tú, pero King…
--- ¡San Kingsley!--- soltó enojado James--- ¡¿Es qué acaso no tiene nada mejor que hacer?!
---Kingsley siempre estará detrás de Leanne protegiéndola--- lo corrigió Remus--- Él está comenzando a sospechar y una vez que este completamente seguro de lo sientes, ira y se lo dirá a Leanne--- continuo Remus lo más tranquilo que pudo--- No puedes permitir que Kingsley confirme sus sospechas
---Pues entonces lo quitare de en medio--- James comenzó a pasearse por el pasillo frotándose los puños
---Y desafortunadamente…--- Remus se detuvo, meditando su contestación---… eso la haría sufrir más. Kingsley le dirá la verdad, porque él esta consiente que Leanne no soportaría perderlos a los dos
--- ¿Qué puedo hacer?--- pregunto James completamente derrotado
---Estás tan encaprichado con Leanne, que eres incapaz de ver a quien amas en realidad. Leanne significa para ti una perdida, pero no la perdida de alguien, sino de algo…
--- ¡Yo no veo a Leanne como un objeto!--- le dijo James enojado
--- ¿Estás seguro?--- la mirada crítica de Remus era demasiado parecida a la de Leanne
---Yo… yo no…
--- ¡Abre los ojos James!--- le dijo Remus, sacudiendo a su amigo--- Si continuas comportando de esta forma, no sólo perderás a tus mejores amigos, sino a la mujer que en verdad amas; Lily no te va a esperar toda la vida
---Remus era el único que se atrevía a decirle sus verdades a todos, a veces podía ser bastante rudo--- les dijo Leanne; el rostro de Remus aún estaba suspendido en su cerebro
---Creo que tiene razón--- Harry no se atrevió a mirar a Leanne; aún estaba molesto con ella, pero no podía evitar pensar que su padre era el culpable
---Las obsesiones pueden resultar difíciles de romper--- intervino Kingsley--- Especialmente cuando se obsesionan con la obsesión misma; ¿no es así Leanne?
Todos soltaron una carcajada
--- ¿Me estas llamando obsesiva?--- le pregunto sonriente Leanne; Kingsley siempre había estado ahí para sacarla de apuros
--- ¿Y qué tal el vociferador de Walburga?--- Frank sonreía como un niño pequeño y Neville lo miraba embobado; aún no se acostumbraba a tener a sus padres de regreso, pensaba que se trababa de un sueño
--- ¿Qué vociferador?--- pregunto interesada Hermione
Todos voltearon a verlos cuando entraron al Gran Comedor a la hora del desayuno; Leanne y Sirius iban tomados de la mano, el resto de sus amigos ya estaban sentados a la mesa.
Los cuchicheos no se hicieron esperar; algunos eran ambles, otros un tanto maliciosos, pero los que salían de la mesa de Slytherin destilaban veneno.
---Buenos días--- saludo Leanne sonrojada a sus amigos, aún no se acostumbraba a sentir la mano de Sirius en la suya, a pesar de que era la sensación más agradable que había sentido.
--- ¡Eh Leanne!--- grito Narcisa desde la mesa de Slytherin--- ¡Hemos apostado que les damos una semana antes de que Sirius te pinte el cuerno!
--- ¡No le hagas caso!--- le dijo Alice jalándola de la mano evitando que Leanne atacara a Narcisa con su varita
---Déjala--- le pidió Sirius--- Yo sólo tengo ojos para ti--- le dijo dándole un beso en la mejilla
Leanne sintió vértigo y se sentó como pudo, ayudada por Sirius; James prefirió mirar hacía otro lado, acción que le valió encontrarse con los ojos verdes de Lily que lo miraban embelezada, pero la retiro en cuanto se dio cuanta en que James también la miraba.
James sintió una sacudida en la boca del estómago y un rubor le subió por las mejillas; Lily tenía los ojos más hermosos que había visto.
---…es solo que no están acostumbrados a ver tanta perfección junta--- decía ufanamente Sirius cuando James les puso atención
--- ¡Correo!--- grito emocionado un alumno de primero
Ninguno de ellos esperaba carta tan pronto así que no pusieron el mismo entusiasmo que su compañero, el único que recibía carta el primer día de clases era Frank. Por eso se sorprendieron cuando una elegante lechuza gris se poso frente a Sirius y aún más al ver de que tipo de carta se trataba
--- ¡SIRIUS ORIÓN BLACK!--- la voz de Walbuga exploto en todo el comedor--- ¿ES QUÉ ACASO NO TE CANSAS DE MANCILLAR EL BUEN NOMBRE DE LOS BLACK? ¿CÓMO PUDISTE EMPAREJARTE CON ESA LACRA DE LOVE? ¡TE ORDENO QUE TERMINES CON ESA ODIOSA RELACIÓN EN ESTE MISMO MOMENTO SI NO QUIERES QUE VALLA POR TI Y TE SAQUE DEL COLEGIO! ¡NO VOY A PERMITIR QUE NINGÚN HIJO MIO ESTE CON SEMEJANTE ESCORIA…!
Leanne se había quedado estática en su lugar; las palabras de Walgurga aún resonaban en sus oídos
Completamente fuera de si, Sirius destrozo el vociferador que le había enviado su madre; estaba furioso y sus ojos destellaban con un odio tan profundo que parecía impropio de la pureza que tanto adoraba Leanne.
--- ¡MALDITA ARPIA DESQUICIADA! ¡SI PIENSA QUE VOY A…!--- unas carcajadas sacaron a Sirius de su locura; toda la mesa de Slytherin se reía de algo que había dicho el hermano menor de Sirius, Regulus--- ¡ASQUEROSO TRAIDOR!
Sirius se lanzó sobre su hermano menor; un puñetazo, el sonido de huesos al romperse, gritos de horror, llantos histéricos y varios Desmaius bien acertados tranquilizaron la situación.
Varios alumnos de séptimo de Slytherin y Gryffindor se habían unido a la lucha, pero Leanne la había terminado, los mayores solamente tenían varios cortes, pero Regulus tenía la mandíbula rota y estaba inconciente.
---Llévenlo a la enfermería--- le ordeno Leanne a los compañeros de Regulus; no les hizo mucha gracia, pero la voz de Leanne los obligo a hacerlo sin chistar--- ¡Vamos!--- Leanne tomo a Sirius de la mano y lo llevo a su mesa
Los de Slytherin ya habían abandonado el comedor, seguramente ya estarían contándole todo al profesor Slughorn.
--- ¿Están bien?--- les pregunto Alice.
Remus, James, Frank y Kingsley también mostraban señales de la pelea
---Bueno, ya sabíamos que no contaríamos con el apoyo de Walburga, no es algo nuevo--- dijo sin preocuparse Leanne, ligeramente.
Todos estallaron en carcajadas
--- ¡Si!--- dijo Sirius secándose las lágrimas de la risa--- Eso solo hace las cosas más interesantes y divertidas.
---Es impresionante la forma en que todo lo transformas en nada--- dijo impresionado el señor Weasley--- Si esas palabras hubieran estado dirigidas a mi querida Molly, no hubieran quedado sobrevivientes.
---Walgurga siempre se opuso a nuestra relación y Sirius, a pesar de él tenía la esperanza de no fuera así, se molesto como si ella fuera una buena mujer--- le explico Leanne.
--- ¿Qué paso después?--- pregunto Harry
---Más cartas--- anunció Alice
---Esta es de mamá--- dijo Leanne abriendo la primera:
¡Felicidades!
¡Estoy muy feliz por ustedes! Ya era hora de que Sirius se decidiera por ti, ya me estaba preocupando.
¡Y me alegra saber que esta vez no saliste corriendo!.
Quiero tener una conversación con Sirius, has los arreglos necesarios para tenerla lo más pronto posible.
Con amor Mamá
--- ¡Ya me esperaba algo así!--- dijo Leanne poniendo los ojos en blanco
---No te preocupes, tú mamá me adora--- la tranquilizo Sirius con otro beso en la mejilla
---Esta es de tu padre--- dijo emocionada Alice, abriendo la carta dirigida a Leanne:
¡Que se ande con cuidado ese Black!
¡Es broma, es broma! Si yo adoro a ese pequeño rufián.
Tu madre quiere hablar con él, pero no te preocupes, hablare con ella y te informare para que lo prepares.
¡Felicidades querida!
Con cariño Papá
---Y esta es de tú abuelo--- Kingsley se apresuro a abrir la carta:
¡Tu sueño hecho realidad!
Mi pequeña, solo te puedo decir que estoy muy feliz, ese Sirius definitivamente es para ti.
Melinda insiste en que quiere hablar con Sirius, pero no te preocupes, me encargare de que se comporte, al igual que tu padre. Ella solo quiere asegurarse de que Sirius sabe lo que le sucedería si te rompe el corazón; ¡la tranquilizaremos!, lo prometo
Dile a Sirius que yo también quiero tener una charla con él Camus
--- ¿Y a ti quien más te ha escrito?--- quiso saber Remus
---Mi tío Alphard--- contesto Sirius abriendo la carta:
Sirius:
Tú madre esta como loca; la carta de Regulus la puso de muy mal humor, ¡si ya se! ¡Ella siempre esta de mal humor!
He intentado convencerla, pero piensa mandarte un vociferador, espero que mi carta te llegue antes y puedas interceptarlo para que no lo escuche Leanne ¡y tú tampoco! En cuanto lo tengas en tus manos, destrúyelo. No vale la pena darle esa satisfacción a tu madre.
Estoy muy feliz por ti; Leanne es una niña muy especial y tú mereces ser feliz, a pesar de lo que diga la loca de tu madre.
Dile a Leanne que la quiero mucho y que me alegro aún más que sean novios, es la mejor noticia que he recibido en años
Con cariño Alphard
---Yo también quiero mucho a tu tío--- le dijo Leanne sonriendo por las palabras de animo de Alphard Black
---Es de los pocos que vale la pena querer--- reconoció Andrómeda parándose detrás de los jóvenes--- ¡Felicidades chicos!--- abrazo primero a Sirius y después a Leanne--- Ayer ya no tuve tiempo de felicitarlos
---Gracias Andy--- Sirius estaba radiante
---Si, muchas gracias--- continúo Leanne
---Será mejor que coordinen sus respuestas; el profesor Slughorn le esta contando todo ahora mismo a la profesora McGonagall--- les advirtió Andrómeda--- Estoy segura que el resto del colegio los apoyara a ustedes.
---Basta decir que estuvimos castigados todo el mes y que Gryffindor nunca había comenzado un año con cifras tan bajas--- les comento Leanne--- Menos 200 puntos, los cuales recuperamos al cabo de una semana
---Pero mi padre continuaba prendido de ti--- le dijo molesto James--- ¿Cómo es posible que no te dieras cuenta de ello cuando era lo más obvio del mundo?
---Porque Leanne no podía ver más allá de Sirius--- le respondió Kingsley--- Todos dejamos de ser para transformarnos en sombras alrededor de él
---Yo no…
---El amor nos ciega--- la corto Kingsley--- Es por eso que no viste nada más que no fuera Sirius y esta bien, todos hacemos tonterías cuando nos enamoramos.
--- ¿Me lo habrías dicho?--- le pregunto Leanne conociendo la respuesta
---Si James hubiera intentado separarlos, si; pero de lo contrario hubiera guardado silencio--- le aseguro Kingsley--- Porque de lo contrario decírtelo te hubiera hecho sufrir.
---Ahora veo el porque de los celos de Sirius--- les dijo Charlie--- James nunca represento una amenaza para Sirius y tú, pero Kingsley lo continua siendo. Ustedes dos están conectados más allá de una simple amistad.
Nadie dijo nada. Charlie estaba enojado, no era fácil aceptar que su esposa siempre estaría atada a otro hombre, sobre todo si este la conocía como nadie antes lo había hecho y como nadie lo haría
---Charlie…--- empezó a decir Leanne
---Eres un tonto--- le dijo Kingsley, provocándolo--- Eres igual de inseguro como lo era Sirius, él también se la vivía esperando que Leanne lo dejara para estar a mi lado ¡y por si no lo habías notado!: Leanne esta casado contigo y espera un hijo tuyo, así que deja de comportarte como un estúpido; tal y como lo fueron Sirius y James, porque Leanne nunca te va a dejar
--- ¡Kingsley!--- le dijo enojada Molly--- Está bien que seas el Ministro de Magia, pero no voy a permitir que le hables de esa forma a mi hijo
---King tiene razón--- le dijo Leanne--- No entiendo porque entre más les demuestro mi amor, más desconfían de el--- le dijo molesta a Charlie
--- ¡Y ahí vamos de nuevo!--- la ira de Harry se descontrolo--- ¡Es por esto que desconfían de tu amor! ¡Es imposible amar a dos personas a la vez! ¡Sigues siendo la misma rompe hogares de siempre!
--- ¡Basta ya Harry!--- grito enojada Leanne, la cristalería de la mesa exploto. Todos guardaron silencio--- ¡Ya soporte demasiado tus majaderías! No es a mi a quien estas ofendiendo, sino a tú padre por considerarlo un oportunista y un tonto que no pudo tener a la que quería y se conformo con cualquier otra; a tú madre por tenerla como plato de segunda mesa o premio de consolación y a Sirius al verlo como una amenaza.
---Yo no…
--- ¡Cállate!--- lo corto Leanne--- Eres idéntico a tu padre; no soportas la idea de compartirme con nadie, estas igual de cegado que él; te crees mi dueño y te revienta saber que tu padre estuvo antes que tú--- le dijo enojada Leanne--- Me consideran una propiedad que pueden adquirir, pero mi amor no es condicional. Métetelo en la cabeza: ¡no te voy a abandonar!
--- ¡Leanne…!--- empezó a decir Molly pero Leanne le pidió silencio con un gesto de la mano
---Les hice una promesa innecesaria a tus padres; no te quiero y protejo por ellos, te quiero y protejo por ti; porque te quiero por ti, tú eres un hijo para mí, te quise desde el primer segundo y eso no va a cambiar nunca--- le aseguro Leanne
---Lo siento--- se disculpo Harry apenado--- Es solo que…
---Es difícil saber compartirla--- termino por él Kingsley. Leanne le dedico una sonrisa a escondidas--- Esa es una lección que también debe aprender Charlie
---Tu mismo lo dijiste--- le dijo Charlie--- Es difícil aprender a compartirla, pero creo que cada día lo hago mejor.
La cena termino algo más relajada, pero Ginny sabía que los problemas apenas habían terminado, ella sabía que Leanne tenía muchos otros secretos ocultos y que no todos serían así de leves; solo esperaba que no causaran más daño del que ya habían causado.