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Historia 27387 — capítulo 32
Jamás olvidas a tu gran amor, te enseñas a vivir con su recuerdo, vives su ausencia, lloras cuando hacen eco sus palabras en tu corazón, te duele el pecho de tanto añorar los momentos vividos. Sueñas el rencuentro, pero no, jamás lo olvidas si es en realidad el gran amor de tu vida. Los grandes amores nunca se olvidan, con el tiempo solo te quedara un recuerdo hermoso de una relación que no pudo ser.
El latido de su corazón había regresado, su corazón estaba latiendo de nuevo pero era un latido diferente, un latido que no tenía sentido para ella, un latido que estaba descompasado, uno que la lastimaba, que la hería porque estaba envenenado.
Cada latido de su corazón le recordaba el vació que había en el, un vació que se iba extendiendo poco a poco por todo su cuerpo; una oscuridad y un frío que la entumecía, que la hacia olvidar que estaba viva, que le arrebataba segundo a segundo una humanidad que ya no le pertenecía, el recuerdo de una vida que se estaba haciendo cada vez más borroso; un latido que le arrebataba la vida, un latido irregular que le recordaba que estaba muerta en vida.
Su respiración era irregular, asfixiante, superficial; una que no le permitía asegurarse si es que de verdad estaba ahí o no.
Se sentía como una extraña en su propio cuerpo, un cuerpo que ya no le pertenecía. Sentía como si la hubieran arrancado de su propio cuerpo y estuviera sintiendo algo que no le pertenecía.
Leanne era un cascarón vació, le habían arrancado el alma y el corazón y le habían permitido continuar viviendo una vida que ya no era vida.
Le habían sacado el corazón del pecho, lo habían pisoteado, destrozado, mutilado y lo habían regresado a su pecho esperando que cumpliera con todas las funciones que debía desarrollar. El de Leanne estaba roto más allá de toda esperanza.
Sabía que era una tontería pero siempre había pensado que sus corazones latían a un mismo ritmo, aún cuando no se conocían porque sus corazones sabían que algún día se conocerían; que sus latidos era uno mismo y que juntos hacían el sonido más maravilloso del mundo pero ahora estaba solo, solo y latiendo solamente para recordarle que lo haría así hasta que por fin se detuviera.
Si iba a morir ¿Por qué no moría en ese mismo instante? Cuando la luz y el calor la habían abandonado para siempre ¿Por qué la obligaban a vivir una vida sin él? ¿Por qué le habían arrebatado lo que más amaba? Y la vida la obligaba a vivir sólo para burlarse de ella ¿Cómo era posible que no pudiera sentir nada pero sin embargo un dolor insoportable le taladraba el alma? ¿Dónde estaba ese bálsamo aliviador? ¿Dónde estaba la luz que le permitiría salir de ese túnel de interminable oscuridad? ¿Dónde estaba la mano amiga que la ayudaría a salir de ese letargo que la estaba matando lentamente?
Ni siquiera podía llorar, sus ojos se habían secado y estaban completamente ciegos, incapacitados por las ondas de dolor que emanaban de su corazón; ni siquiera podía respirarporque cada respiración le recordaba al corazón que ella estaba viva y debía sufrir.
Sabía que tenía que recordar su nombre, todos los momentos que vivieron juntos, los recuerdos felices pero no podía hacerlo; lo único que podía recordar eran sus últimas palabras:
"¡No eres más que una cualquiera!"
"No sabes como desearía no haberte conocido nunca"
Esas palabras retumbaban en sus oídos, le inundaban el cerebro y le apuñalaban el alma y el corazón; herían un cuerpo insensible y lo hacían con un sadismo inhumano.
Ella se había entregado completamente a él; le había dado su corazón, su alma, su mente y sus pensamientos; toda ella le pertenecía completamente, pero por sobre todas las cosas le había entregado su amor y ese mismo amor es el que la había destruido; él había tenido todo ese tiempo en sus manos el poder para destruirla y lo había hecho de la forma más cruel que se pudieran imaginar, ahora ya no quedaba nada de ella porque cada célula de su ser estaba impregnada con la esencia de aquel al que había amado y al estar lejos de él eran esas mismas células quienes pedían a gritos su regreso y luchaban por alejarse de la esterilidad en la que se había convertido el cuerpo de Leanne; unas células que la lastimaban en cada intento de escapatoria y que no se detendrían hasta que lo lograran.
Si, Leanne estaba en su propio infierno personal, uno del que nunca saldría, uno tan oscuro que la hacía olvidar su humanidad, uno que inundaba su alma de odio y venganza, de un dolor que sólo terminaría cuando eliminara a la razón del mismo; un fuego abrasivo se apodero de ella, ¿Qué diferencia haría eso ahora? Cuando ya no podía sentir nada más que dolo. La diferencia era que ahora la locura se había apoderado de ella, una locura que solo termina con la muerte, la muerte de aquel que la hirió tan cruelmente…
---Adelante--- el profesor Dumbledore se recostó tranquilamente en el respaldo de su silla--- Melinda…
---Buenos días profesor--- saludó Melinda sentándose en la silla frente al Director
--- ¿En qué puedo servirte?
---Se que la última vez que hablamos me comporte de una forma totalmente inadecuada con usted pero…
---Pero lo merecía--- le dijo sin molestarse el profesor Dumbledore--- Fui totalmente insensible al sufrimiento de Leanne y no hice más que pensar en m… en lo académico y no sabes como me arrepiento ¿Cómo se encuentra?
---Esta totalmente destrozada--- le dije tristemente Melinda--- ¡Ni siquiera se si… si respira o no!--- continuo intentando contener las lágrimas--- ¡No hago más que revisar si es que esta respirando o si su corazón por fin se detuvo!--- le dijo poniéndose de pie y caminado desesperada--- ¡Mi hija esta sufriendo y no se como ayudarla!--- Melinda dejo salir unas lágrimas completamente desesperara--- ¡Tiene la mirada perdida y apagada, no se ha movido ni un solo centímetro y esta tan helada como un témpano de hielo! Es como si estuviera muerta en vida.
---Se pondrá bien, ya lo veras--- le aseguró Dumbledore abrazándola
---No hago más que repetirme eso mismo o lo que le espera a Sirius puede ser fatal--- le dijo Melinda secándose las lágrimas e intentando recuperar la compostura--- Pero no es a eso a lo que he venido
--- ¿En qué te puedo ayudar entonces?--- le preguntó el profesor guiándola de nuevo a su silla
---Leanne no deja llamarlo… y yo pensé que si lo llevaba tal vez…
---Si, claro; supongo que quiere ver a Sirius--- caviló Dumbledore
---No--- lo corrigió Melinda--- En realidad al que quiere ver es a…
---Al joven Shacklebolt, si; debí saberlo desde un principio--- sonrió incrédulo por su equivocación
---Leanne no hace más que llamarlo y pensé que si los dos se veían tal vez el podría hacer algo por ayudarla--- le dijo Melinda--- Ya hablé con los Shacklebolt y me dieron su autorización para sacarlo sólo es cuestión que usted diga que si--- Melinda lo miró suplicante
--Claro que si, puedes llevártelo ahora mismo
Lo que vio lo dejó completamente sorprendido, sabía que ella tenía que estar sufriendo pero nunca pensó verla derrotada, destrozada. Kingsley conocía a la perfección a Leanne pero verla de esa forma, le destrozo el corazón.
Se acercó y mirarla solo empeoro la situación; su rostro estaba petrificado en un rictus de dolor, su mirada estaba vacía y tan fría como un témpano de hielo. Pasó su mano por la mejilla de Leanne y ella reaccionó
--- ¡Me dejó King! ¡Sirius ya no me ama!--- Leanne se abrazó desesperada a Kingsley y comenzó a llorar
---Llora, saca todo lo que traes adentro--- le dijo Kingsley abrazándola
--- ¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!--- gritó de dolor, se estaba ahogando con sus propias lágrimas, con todo el dolor que llevaba dentro
---Todo va a estar bien, ya estoy aquí--- no hacía más que repetirle Kingsley al oído--- Te voy a proteger…
--- ¿Cómo está?--- le pregunto Melinda a la mañana siguiente
---Estuvo llorando todo el día y se quedo dormida hasta muy entrada la noche--- le contesto Kingsley. Tenía ojeras y le estaba acariciando el cabello a Leanne--- No dejaba de maldecirlo, decir que ya no la amaba y hablar incoherencias--- continuó Kingsley intentando mantener a raya el odio que sentía por Sirius
--- ¿Qué clase de incoherencias?--- preguntó interesada Melinda, así como preocupada
---Cosas sin sentido, no lograba entenderlas--- le mintió Kingsley pero el había entendido perfectamente todo lo que había dicho Leanne, solo que no podía decírselo a Melinda
---Me alegro que por fin haya reaccionado--- le dijo a Kingsley sentándose del otro lado de la cama--- Gracias--- le dijo con una sonrisa sincera--- Si Leanne no te tuviera, no se que hubiera sido de ella y de mi; creo que ambas terminarías locas.
---No tiene por que agradecerme, yo haría de todo con tal de proteger a Leanne--- le aseguró Kingsley
---Te tiene bien agarrado--- le dijo sonriente al ver la forma en que Leanne lo abrazaba, con demasiada fuerza, se aferraba a él como un naufrago a su tabla salvavidas
---Si--- le contesto simplemente Kingsley--- Aún esta muy fría--- dijo Kingsley acariciando las mejillas de Leanne
---No tanto como hasta que tú llegaras; ahora esta algo más tibia--- le aseguro Melinda--- Me tengo que marchar al Ministerio, pero mi madre se va a quedar aquí por si necesitas algo--- le dijo Melinda antes de salir de la habitación de Leanne
---Gracias--- le dijo Leanne en cuanto su madre cerró la puerta
--- ¡Leanne!--- dijo sorprendido Kingsley--- ¡Creí que estabas dormida!
---Me desperté hace unos segundos--- le dijo Leanne mirándolo a los ojos--- Pero no quería que mi madre se quedara
---Ella esta muy preocupada por ti
---Ya no, ahora que estas aquí se siente más tranquila--- le dijo Leanne--- Gracias por cubrirme ante ella
---No creo que tu madre deba enterase de tus planes para desacerté de Sirius, con los de ella ya tiene
--- ¿Por qué no viniste antes?--- le preguntó tristemente Leanne--- Te estuve llamando y tú no respondías a mi llamado, nunca antes lo habías hecho
---Intente venir a tu lado con todas mis fuerzas, pero el profesor Dumbledore endureció las medidas de seguridad en todo el castillo y no pude salir aún cuado lo que más quería era estar a tú lado--- le aseguró Kingsley--- ¿Qué vamos a hacer ahora?
---Matarlo--- le contestó fríamente Leanne--- Destruirlo, destrozarlo, desvanecerlo de la faz de la tierra tal y como el lo hizo conmigo. Quiero verlo destruido, suplicando por piedad, que se doblegue ante mi y suplique por mi perdón; quiero verlo sufrir, quiero sacarle hasta la última gota de dolor y ya no quede ni una sola gota de cordura en él y solo matarlo cuando me ruegue que lo haga. Quiero disfrutar su sufrimiento, regodearme con su dolor y ver como la luz escapa de sus ojos cuando acabe con él; quiero tener la satisfacción de saber que mi rostro fue lo último que vieron sus ojos antes de morir, quiero que vea mi sonrisa antes de marcharse para siempre de esta mundo. Quiero matarlo con mis propias manos y tener la satisfacción de saber que fui yo quien lo eliminó--- le enumeró con saña y frialdad Leanne
---Lo haremos--- le dijo con seguridad Kingsley--- Lo quitaremos de en medio al igual que a todo aquel que se interponga en nuestro camino, así hasta que no quede nadie más; nos volveremos invencibles y si así lo decides también evitaremos el castigo sin importar que nos convirtamos en prófugos de la ley, inclusive derrotaremos el régimen que nos persigue, nos convertiremos en lideres absolutos y lo mejor de todo es que nadie podrá detenernos porque tú madre se nos unirá y el profesor Dumbledore sucumbirá ante ti, porque él no puede detenerte, no después de todo el entrenamiento que he invertido en ti; si haremos todo eso pero… pero después de que me contestes una pregunta
--- ¿Qué?
---Créeme que me interesa en lo más mínimo si muere o vive--- le aseguró Kingsley--- Lo hubiera matado yo mismo con mis propias manos, lo hubiera castigado por todo el dolor que te causo, no me hubiera arrepentido y hubiera aceptado gustoso mi castigo, pero…--- se interrumpió Kingsley--- ¿Podrías vivir tú sabiendo que el dejo de existir? ¿Podrías soportar saber que lo mataste? A la única persona que has amado, que ya no lo volverás a ver.
Esas preguntas la pusieron a pensar, es verdad que ahora lo quería ver muerto pero que pasaría cuando lo hiciera, cuando ya no pudiera ver nunca más sus hermosos ojos grises, su sonrisa sincera, atronadora como la de un perro pero tan melodiosa para ella como el mismo canto de los ángeles; cuando ya no pudiera verlo feliz aunque no fuera a su lado. No le importaba que ya no la amara, que pensara de ella todo lo que quisiera porque para sobrevivir lo único que necesitaba saber es que Sirius estaba vivo y era feliz, aunque no fuera a su lado. Podría vivir sabiendo que Sirius vivía pero moriría en el instante mismo que el dejara de existir, porque sin él nada tenia sentido.
Ahora que Kingsley estaba a su lado todo tenía otro color, ya no se sentía completamente inhumana, salvaje; el fuego abrasivo del odio y la venganza se había mitigado hasta convertirse en algo soportable, devolviéndole de esa forma su humanidad. Kingsley era la luz al final del túnel, la mano amiga que la había ayudado a salir de su letargo, la única persona que nunca haría nada que la lastimara porque sabía que él preferiría morir antes que hacerlo.
Además, no podía permitir que Kingsley se convirtiera en un prófugo de la ley solo por respaldarla, ella lo quería demasiado como para permitir que él matara por ella y mucho menos como para permitir que pisara siquiera Azkaban; sabía a la perfección que Kingsley estaría a su lado en las buenas y en las malas y que si se decidía a quitar de en medio a Sirius todo se volvería una matanza sin sentido y ella terminaría convirtiéndose en un ser oscuro, algo contra lo que había luchado desde hace ya mucho tiempo.
---No--- le contesto Leanne derramando algunas lágrimas sobre el pecho de Kingsley--- No podría vivir sabiendo que él ya no existe.
--- ¿Qué paso?--- le preguntó Kingsley
---Ya lo sabes, no hay necesidad de que lo diga--- le contestó Leanne
--- ¿Qué haremos entonces?--- le volvió a preguntar Kingsley
--- ¡Me quiero ir y muy lejos de aquí!--- le dijo desesperada Leanne--- ¡No me quiero quedar aquí y verlo! ¡Quiero irme!
---Nos iremos--- le dijo Kingsley intentado tranquilizar a Leanne--- Nos iremos a donde tú quieras y tan lejos como te apetezca, no tendrás que verlo nuca más si así lo quieres…
--- ¿Cómo está?--- preguntaron al mismo tiempo Alice, Frank y Remus al ver entrar a Kingsley a la sala común
---Ella está bien Leanne está perfectamente bien, mejor que nunca--- les contesto un poco más alto de lo que debería haberlo hecho por los oídos curiosos de los demás presentes--- Vamos a un lugar más tranquilo y se los explico todo--- les dijo bajando la voz, para que solo ellos lo escucharan
--- ¿Qué paso?--- le preguntó Frank sentándose en una butaca de un aula vacía
---Ahora está mejor, pero cuando llegue no podía reconocerla, era ella pero no era ella--- le contesto Kingsley
--- ¿Va a regresar?--- le preguntó Alice conociendo la respuesta
---No--- le contesto Kingsley--- Leanne no quiere regresar y Melinda esta moviendo todas sus influencias para conseguir dos plazas en Durmstrang para…
--- ¡Dos plazas! King tu… ¿tu también te vas a ir a Durmstrang?--- Alice se quedó sorprendida
---Si, yo también me voy a Durmstrang, no es que la valla a dejar sola ahora que más me necesi…
---Te vas… te vas a ir con ella--- Candence estaba parada en la puerta
---Can…
---No te preocupes por mi King--- le dijo conteniendo las lágrimas y una mirada de odio--- ¡Ve y consuela a Leanne que de mi ya no te tienes que preocupar porque afortunadamente ya no somos nada!--- le dijo arrojándole el collar que con tanto cariño el le había regalado y azotando la puerta detrás de ella
--- ¡Ve tras ella!--- Frank intento poner de pie a Kingsley pero este se negó--- Explícale las cosas
--- ¿Qué sentido tiene ahora?--- le preguntó recogiendo el collar--- Créeme Frank, de nada va a servir, no por ahora
---Hablare con ella e intentare convencerla--- le dijo Alice dándole apoyo a su amigo--- Espero tenerte algo concreto para vacaciones
---Gracias--- le dijo agradecido Kingsley--- En fin, cuando me vine alcance a escuchar que Melinda, Moody, el profesor Dumbledore, el Ministro y otros miembros del Ministerio tendrían una reunión urgente para discutir el futuro de Leanne
--- ¿Qué quiere decir?--- preguntó sin entender Frank
---Pues que ellos no quieren que Leanne se marche a Durmstrang--- le explicó Kingsley--- Moody nos aseguró que movería todas sus influencias para que la siguiente semana presentáramos los T.IM.O.s y dos o tres días después los ÉXTASIS; él y el profesor Dumbledore piensan que es lo mejor que podemos hacer y Melinda estuvo de acuerdo pero Leanne se negó; Melinda reanudo las platicas con el director de Durmstrang y él esta encantado en que vallamos para allá, dice que nos podemos integrar al alumnado inmediatamente pero Dumbledore esta moviendo sus influencias para que no salgamos de Inglaterra.
---Sigo sin entender ¿Por qué tanto problema en que ustedes se vallan a Durmstrang? Si, ya se que es una institución demasiado interesada en las artes oscuras pero ¿y si Leanne así lo quiere?--- volvió a preguntar Frank sin comprender
---Si Leanne termina su educación mágica en Durmstrang, todos sus logros serán retribuidos a ese colegio y no se tomará en cuenta todo lo que aprendió aquí; además de que no le deberá fidelidad a Hogwarts, solamente a Durmstrang y en caso de que ataquen el castillo, Leanne no se verá obligada a defenderlo--- le explicó tranquilamente Alice--- Es magia muy antigua que te une al colegio y profesores que te formaron y a los cuales les debes respeto, lealtad y fidelidad
--- ¿Leanne sabe eso?--- pregunto sorprendido Frank
---Claro y en parte es por eso que lo hace. Quiere demostrarles que ella es independiente y que no pueden decidir por ella--- le contesto Kingsley--- Quiere que sepan lo que significa que ella no este ahí para defenderlos y que de ahora en adelante se tendrán que defender ellos solos
--- ¡Eso es… total y completamente vengativo! ¡Me encanta!--- dijo divertido Frank--- Ya era hora de que Leanne pensará en ella
--- ¡Frank!--- le reprendió Alice
---Y tú no piensas decir nada--- le dijo Kingsley volviéndose para con Remus; no había dicho ni una sola palabra desde que había preguntado que había pasado; Frank y Alice dejaron de discutir
--- Pídele que se quede--- Remus lo miró con una mezcla de suplica y rencor en los ojos--- Si tú se lo pides ella se quedará, sólo porque tu se lo pides
--- ¿No crees que ya le he suplicado por que lo haga?--- le pregunto molesto Kingsley--- ¿Crees que no se lo he pedido hasta el cansancio? ¡Pues lo he hecho! Pero tampoco la voy a obligar a regresar a un lugar en el queno quiere estar y mucho menos obligarla a verlo, a que la haga sufrir más de lo que ya lo ha hecho--- le dijo enojado--- Lo que pasa es que tú quieres que regrese porque piensas que así se solucionaran mágicamente las cosas, pero no, esto no tiene nada de sencillo--- continuo despotricando--- Sirius la trato de la peor manera, le dijo de cosas; ¡deberías agradecer que el muy infeliz continua con vida, porque Leanne estaba decidida a matarlo! Y James ¡James es un maldito que no hizo más que causarle el mayor dolor de su vida!
--- ¡Lo que pasa es que tú quieres tenerla solo para ti, no quieres que nadie se interponga entre los dos! Y ahora que ellos dos terminaron puedes tenerla solo para ti--- le dijo Remus igualmente molesto
---Yo no siento eso por ella, lo único que yo quiero hacer es protegerla y trayéndola para acá solo conseguirán lastimarla más--- lo corrigió Kingsley
--- ¡Basta!--- gritó Alice--- Esto es algo que Leanne no necesita en estos momentos
Era raro verlos pelear, porque ellos siempre habían tenido una buena relación, siempre habían sido muy buenos amigos
---Si supiera que Candence termino contigo por ella, se quedaría, lo haría con tal de que tu no te separaras de ella--- le dijo Remus
--- ¿Quién se lo va a decir?--- le preguntó de forma desafiante Kingsley--- Porque yo no pienso hacerlo
---Y nadie lo hará--- se adelantó a contestar Alice al ver que Remus se disponía a contestar--- Lo mejor para ella ahora es que se olvide de sus problemas y no abrumarla con los de los demás
---Leanne dice que los va a extrañar a todos, que espera verlos en vacaciones pero que simplemente no puede regresar ahora--- les dijo Kingsley a sus amigos--- Y Remus, dice que lamenta especialmente dejarte solo con todos tus problemas…
Ojala Kingsley no se hubiera marchado, había resultado casi insoportable pasar el día sin él pero ahora que la noche se había hecho presente se había vuelto simplemente insoportable.
No quería darle más preocupaciones a su madre así que había fingido estar bien, había comido a pesar de que no tenía nada de hambre y hasta había simulado varias sonrisas para evitar que ellos se preocuparan aún más.
Ahora que no era más que una sombra de lo que había sido tenía que esforzarse aún más para fingir que todo estaba bien, para sentir las ganas de vivir y continuar luchando por hacer felices a aquellos que estaba a su alrededor.
Viviría, si, pero no para ella,porque ella estaba muerta en vida; viviría para los demás y para evitarles un sufrimiento mayor.
Tú, la misma siempre tú
Amistad, ternura qué sé yo
Tú, mi sombra has sido tú
La historia de un amor
Que no fue nada
¿Por qué?
Esa era la pregunta que no dejaba de darle vueltas en la cabeza; ¿Por qué Leanne lo había engañado de esa forma? ¿Por qué su mejor amigo, su hermano, le había causado semejante dolor? ¿Por qué si se amaban de esa forma no se lo dijeron? Él lo hubiera entendido, se hubiera hecho a un lado y les hubiera permitido ser felices porque lo más importante para él era la felicidad de las dos personas más importantes de su vida.
Tú, mi eternamente tú
Un hotel, tu cuerpo y un adiós
Tú, mi oculta amiga tú
Un golpe de pasión
Amor de madrugada
A ella la amaba con locura, se había entregado por completo a ella, le había dado su corazón y ella solamente había jugando con el y se lo había devuelto completamente destrozado.
Él, su mejor amigo, su hermano; aquel que había jurado estar siempre a su lado y apoyarlo cuando más lo necesitara; él era su familia, él único que lo había apoyado enlos momentos más duros de su vida, quien le había demostrado que si valía y que no era un estorbo como le había hecho creer su madre.
No existe un lazo entre tú y yo
Nada de amores
Nada de nada
Ya no quedaba nada que los uniera, ya no existía ningún lazo al cual aferrarse y continuar luchando, los recuerdos se habían desvanecido a causa del dolor y la locura que lo embargaba cada vez que alguien mencionaba su nombre.
La había amado, la amaba y la amaría hasta el último segundo de su vida, su último pensamiento, añoranza, deseo siempre sería ella, no sería capaz de sacársela del corazón porque la llevaba tatuada en el alma; todo él le pertenecía y ahora era como un barco a la deriva, justo en medio de una tormenta de recuerdos que luchaba por hundirlo en la desesperación y el olvido. Su mundo entero había sido destruido y a él lo habían dejado solo, desterrado de la felicidad, condenado a sufrir eternamente.
Tú, la misma de ayer
La incondicional
La que no espera nada
Tú, la misma de ayer
La que no supe amar
No sé por qué
Ella, la incondicional, la que siempre estaría a su lado, la que nunca lo abandonaría; la que no esperaba nada más de lo que él le podía ofrecer, poco o nada, solo eso le bastaba para ser feliz.
Ella, que con solo una sonrisa le alegraba el día, que solo le bastaba verla de lejos para saber que no necesitaba nada más. Nunca le había pedido nada, él se conformaba con lo poco que le daba, nunca le hubiera pedido más de lo que ya tenía pero sin embargo ella le hacía creer que siempre lo amaría, que merecía más de lo que le daba.
Tú, intensamente tú
Soledad, cariño, yo qué sé
Tú, mis horas bajas tú
Un cuerpo de mujer
Un par de rosas blancas
Había cometido una estupidez, tendría que haberse quedado callado, no tendría que haber reaccionado de esa forma, tendría que haber guardado silencio y soportar esa situación.
Habría aceptado gustoso las migajas de amor que ella le ofrecía, no le importaría que en realidad amara a James con tal de que se mantuviera a su lado, que continuara cobijándolo con su luz, que le continuara fingiendo amor.
No existe un lazo entre tú y yo
No hubo promesas
Ni juramentos
Nada de nada
Pero él lo había arruinado todo, había sido lo suficientemente idiota como para alejarla de su lado para siempre, para hacer que ella se marchara para siempre; había roto el pacto silencioso de amarla aún cuando ella no lo hiciera, le había dicho cosas que el no sentía, la había llamado de formas de las que ahora se arrepentía pero ella no volvería, no importara cuanto suplicara por su regreso, ella no volvería, ella no lo haría…
Tú, la misma de ayer
La incondicional
La que no espera nada
Tú, la misma de ayer
La que no supe amar
No sé por qué… amiga
La oscuridad de su habitación solo le recordaba el vació y la propia oscuridad que rodeaba su corazón, pero tenía que ser fuerte, no podía darle esa satisfacción a aquel que la había destrozado.
--- Leanne…--- el patronus en forma de cabra la saco de sus cavilaciones; la luz que desprendía el aperlado animal consiguió recordarle que aún había luz en la más profunda oscuridad---… tienes que venir a mi taberna, esta aquí y en muy mal estado. Ven lo más rápido que puedas
La voz deAberforth Dumbledore continúo resonando en sus oídos y no se dio cuenta de lo que hacía hasta que se vio plantada frente a la taberna Cabeza de Puerco
--- ¿Qué paso?--- pregunto Leanne entrando a la taberna, no había nadie más que Aberforth
---No sabía a quien más llamar--- le dijo haciéndole señas para que lo siguiera por la escalera, hasta una habitación bastante oscura; lo único que Leanne alcanzó a distinguir fue un bulto de ropa sobre la cama--- He escuchado los rumores pero pensé que tú eras la única capaz de sacarlo de este problema
---No entiendo de lo que me esta hablando--- le dijo Leanne, no tenía ánimos de jugar a las adivinanzas--- ¿Quién esta aquí y por qué tengo que sacarlo de problemas?
---Sirius--- le dijo prendiendo las luces, Leanne vio que lo que había confundido con un bulto de ropa en realidad era él--- Sirius esta aquí y se emborracho…---Sirius estaba desmayado en la cama y desprendía un fuerte olor a alcohol, además de unas cuantas lágrimas que escapaban de sus ojos cerrados y un golpe en el ojo izquierdo---…no me di cuenta de que era él porque estaba muy bien disfrazado, sino no le sirvo ni una sola cerveza de mantequilla
---Si, yo le enseñe a hacer eso--- le dijo Leanne evitando mirarlo, no soportaba verlo, su corazón no lo soportaba
---No quise llamar a Albus--- dijo con acritud--- Los estudiantes tienen prohibido salir del colegio a estas horas y mucho más beber bebidas embriagantes, supuse que lo expulsaría
---Gracias por llamarme--- le agradeció Leanne--- Yo me haré cargo--- Leanne evitaba a toda costa mirar a Aberforth, no ahora que sus ojos amenazaban con derramar lágrimas de dolor
Tú, la misma de ayer
La incondicional
La que no espera nada
Tú, la misma de ayer
La que no supe amar
No sé por qué
---Leanne…--- la voz gastada de Sirius le produjo un nudo en la garganta--- ¿eres tú?
---Vamos, tenemos que irnos--- le dijo intentando evitar derramar más lágrimas por él
---Quiero olvidarme de ti,que quiero y no puedo querer mientras siga queriendo, inútil creer que querer es lograr olvidarte quiero encontrar otro amor y perderlo enseguida para olvidarme de ti para toda la vida, quiero fugarme de mi para no ser de aquí ni de ninguna parte con tal de olvidarte--- le dijo con la tristeza y el dolor tatuados en la mirada--- Quiero pero no puedo, porque aún te amo ¡TE AMO!---le grito desesperado
---No sabes lo que dices, estás borracho--- le dijo Leanne con un nudo en la garganta, Sirius cayó desmayado
---Ahora veo que si son ciertos los rumores; lamento haberte llamado--- le dijo entristecido al ver la tristeza que tanto intentaba ocultar Leanne
---No, está bien--- le dijo Leanne fingiendo una sonrisa--- Yo me haré cargo, después de todo no puedo dejarlo con este problema
---Lo lamento… pueden usar este pasadizo, los llevará directo a la sala de los Menesteres--- le dijo Aberforth señalando el retrato de Ariana
Leanne no se había fijado en nada más que el rostro de Sirius pero ahora que miraba el retrato de Ariana no pudo evitar sentirse aún peor.
---Gracias--- le dijo una vez más, quería salir de esa situación lo más rápido posible--- ¡Mobilicorpus!
Leanne entro al pasadizo seguida del inconsciente Sirius, estaba luchando con todas sus fuerzas para no derrumbarse ahí mismo, para no ponerse a llorar como desquiciada.
--- ¿Leanne…?--- preguntó sorprendido Kingsley al verla aparecer en la sala común y por la puerta que el generalmente utilizaba para ir a la sala de los Menesteres--- ¿Qué paso? ¿Todo está…?--- pero no termino de hablar porque en ese momento vio aparecer el cuerpo inconsciente de Sirius--- Déjame ayudarte--- le dijo al ver las condiciones en las que se encontraba, ignorando por completo las ganas que tenía de golpear a Sirius
---Leanne--- James bajó corriendo los últimos escalones--- Espera--- le pidió al ver que ella intentaba marcharse
"¡Ahora si que tenemos el cuadro completo!"--- pensó para sus adentros Kingsley--- ¡Déjala en paz, Potter!--- le advirtió molesto Kingsley
--- ¡No te metas en lo que no te importa!--- le dijo molesto--- ¡Leanne, por favor!
---Me meto en lo que se me da mi regalada gana--- Kingsley se puso de forma protectora frente a Leanne, evitando que James la mirara
--- ¿Qué pasa aqu…? ¡Leanne!--- Alice se había levantado a causa de los gritos de James y Kingsley; así como varios curiosos que miraban expectantes la imagen que ofrecían Leanne oculta detrás del cuerpo de Kingsley, James mirándolo furioso y Sirius desmallado en el sofá
--- ¡Vamos, te llevaré a casa!--- le dijo Kingsley tomando a Leanne de la mano
--- ¡No! Quiero hablar con ella--- James sujetó a Kingsley para evitar que se marcharan
---Sólo tenían que decirlo--- la voz de Sirius congelo a todos--- Sólo tenían que decírmelo y yo me hubiera hecho a un lado, no tenían que ocultarlo; lo único que yo quiero es que ustedes sean felices, las dos personas más importante de mi vida
--- ¡Pues ahora ya lo sabes!--- le dijo James
--- ¿La amas?--- le preguntó Sirius intentando ponerse de pie
---S…
--- ¡Cállate!--- le ordeno Leanne a James interrumpiendo así su "Si"
Tú, la misma de ayer
Solo tú
La incondicional
Solo tú
La que no espera nada
La que no espera nada
Tú, la misma de ayer
La que no supe amar
Solo tú
No sé por qué
---Porque si la amas yo te juró que me hago a un lado y ustedes dos no vuelven a saber de mi--- le dijo a James derramando lágrimas de dolor--- Si la amas tanto que duele, que hace que tú corazón baile de emoción con sólo escucharla mencionar; si la amas tanto que eres capaz de volverte nada y todo con tal de que ella sea feliz, si la amas tanto que duele saberla lejos de ti, si la amas tanto que serías capaz de dar hasta la última gota de tú sangre si ella te lo pide, que no podrías vivir sabiendo que no te pertenece, que no es a ti a quien le dará todo su amor, todos los segundos de su vida--- le dijo Sirius acercándose a su amigo--- Si adoras cada milímetro de ella, como el viento juega con su cabello y el dulce olor que desprende; si amas la forma en que arruga la frente cuando intenta destapar los frascos de pociones, porque ella nunca puede hacerlo o la forma en que se muerde el labio cuando miente o la forma en que se acomoda el cabello, siempre tan compulsiva o el brillo de su mirar cuando te mira o saber que esta endemoniadamente enamorada de Kingsley pero aún así permanecerá a tu lado porque simplemente es donde debe de estar, porque es el lugar que le dicta su corazón--- lo encaró Sirius--- Dime que amas todo eso de ella, dime que no puedes vivir sin ella pero que aún así la dejarías libre de saber que ya no te ama, dímelo y yo me quito de en medio para que ustedes sean felices--- Sirius se detuvo y miró decidido a James
---S…
--- ¡Basta!--- grito Leanne; todos la voltearon a ver, que no vieron la rapidez con la que hechizo a Sirius--- No lo hagas James, no se lo digas porque si lo haces Sirius se alejara para siempre--- le dijo Leanne amenazándolo con su varita--- No me obligues a lastimarte
--- Pero yo te am…--- James no termino de hablar porque cayó presa del mismo hechizo que Leannehabía usado para dormir a Sirius
---Ya estarás contenta ¿no?--- le preguntó Lily con lágrimas en los ojos--- No solo conseguiste que los dos hombres más populares del colegio te amarán sino que terminarán su amistad todo con tal de saber quien era el indicado para ti--- le recriminó Lily--- Pero eso no te basto, también tenías que romper la relación de…
--- ¡Cállate!--- le gritó Kingsley
---… Kingsley y Candence--- dijo Lily ignorando por completo la advertencia de Kingsley
--- ¿King?--- Leanne lo miró interrogativamente
---No le hagas caso, está loc…
--- ¡Una enorme muralla!--- le gritó Lily, cortando la respuesta de Kingsley, encarándola--- Eso es lo que eres, una enorme muralla que se pone delante de los demás y no dejas que nadie más se acerque; cegaste a James y a Sirius y Kingsley, quienes no pueden ver más allá de ti y de las ilusiones que provocas, evitas que vean más allá de ti y le arruinas las vidas de las personas. Pero no eres más que una maldita ¡ZORRA!
La cachetada que le propino Leanne a Lily fue tan rápida que lo único que alcanzaron a escuchar fue el sonido que produjo y tan fuerte que le rompió el labio; todos se quedaron pasmados, parecía que nadie estaba respirando y lo único que se escuchaba era la agitada respiración de Lily
--- ¡Escúchame y escúchame bien porque no lo pienso repetir!--- le dijo llena de odio Leanne--- No es mi culpa que tú seas tan insulsa, desabrida, imposible de amar y más horrible que una gárgola y tampoco es mi culpa que James no te quiera ni una milésima de lo que me quiere a mi pero tal vez sea por tú horripilante carácter, no es mi culpa que la gente se obsesione conmigo y que nadie sea capaz de verte por todo lo anteriormente mencionado y que seas tan estúpida como para no saber luchar por el amor de James, que te conformes con tan poco y que te sientas tan poca cosa junto a mi, nada de eso es mi culpa, sino tuya, tuya y de tu estupidez. ¡No te conviene tenerme de enemiga porque acabaría contigo en solo segundo y si alguna vez se te vuelve a ocurrir llamarme zorra no vivirás para contarlo!--- el aura de odio y poder que despedía Leanne tenía acorralada a Lily y al resto de los presentes. Hasta ese momento no se habían dado cuenta de lo poderosa que ella podía llegar a ser y de la facilidad con la que podría acabar con todos
---Yo no lo llame--- fue lo próximo que pudo escuchar Leanne; la voz, el rostro y la habitación de Aberforth Dumbledore le dieron de lleno, sacándola de sus pensamientos para luego ver la cara de Albus Dumbledore
---Yo…--- dijo Leanne intentando recordar donde es que se encontraba y que es lo que se suponía que estaba haciendo--- Yo active una alarma del colegio antes de entrar a la sala de los Menesteres por accidente, no se preocupe--- le dijo intentado parecer tranquila
Aberforth salió de la habitación, nunca le había gustado el ambiente tan pesado que se formaba cuando su hermano se veía tan decidido a todo como en esa ocasión, lo mejor era dejarlos hablar a solas.
---Tus excursiones nocturnas siempre me traen problemas--- le dijo Albus sonriente--- No es necesario que te comportes como un ladrón para entrar al colegio, "tú" colegio
---No lo será por mucho tiempo, porque por sino lo recuerda, me marcho a Durmstrang--- le dijo Leanne recuperándose por completo y saliendo del pasadizo que había detrás del retrato de Ariana
--- ¡Claro, claro!--- le contesto sin perder la tranquilidad--- Tú y el joven Shacklebolt se quieren marchar lo antes posible. Estoy seguro que Durmstrang tiene un excelente plan de estudios y su calidad educativa es impresionante pero aún así no se compara con Hogwarts
---Puede ser, pero desafortunadamente Hogwarts no tiene la misma filosofía sobre las Artes Oscuras que Durmstrang y eso es lo que más me interesa ahora--- continuo Leanne imitando magistralmente la tranquilidad de Dumbledore
--- ¡Valla forma de proteger al corazón! Me imagino que las Artes Oscuras deben de ser una excelente forma de hacerlo, después de todo el cuento del Corazón Peludo del Brujo no es tan fantástico como nos lo quieren hacer creer--- la dureza ya había resultado anteriormente para hacer entrar en razón a Leanne, quien ya le había dado la espalda y había comenzado a caminar hacía la puerta
--- ¡Si, algo muy parecido sucede con la fábula de los Tres Hermanos! ¿No cree usted profesor?--- le pregunto Leanne sin volverse--- Después de todo usted ya lo comprobó o ¿me equivoco?--- le dijo volviéndose y observando el retrato de Ariana--- O tal vez deberías preguntárselo a Ariana o a Aberforth
---Yo…
---No se preocupe profesor--- le dijo Leanne dándole la espalda de nuevo--- No tiraré por la borda todo el trabajo que han invertido en mi. Regresaré al colegio mañana a primera hora.