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Historia 27387 — capítulo 33
EL CHISMOGRAFO DE HOGWARTS PRESENTA A:
MISS K**Y MISS V
EN OTRA DE SUS AVENTURAS DESTILANDO MALDAD PURA
REFERENTE A LA VIDA DE NUESTROS QUERIDOS Y
PROBLEMÁTICOS COMPAÑEROS DE COLEGIO
Hola amigos, los saluda Miss K y Miss V
Que acontecimientos tan interesantes y jugosos han sucedido en los últimos días y nosotras estamos aquí para relatarles con lujo de detalles lo que ustedes, insulsos mortales, no lograron enterarse.
Así es queridos compañeros, nuestros consentidos de toda la vida (o por lo menos desde que surgió nuestro amadísimo chismografo) nos han dado nueva información que reportarles.
Resulta que la pareja del momento, Leanne y Sirius (Si, esos mismos, los que creímos que durarían para siempre, los que nos hostigaban y hartaban con su continuo derramamiento de miel, a los que todos deseábamos en secreto, o no tan en secreto que terminaran para poder regodearnos con su sufrimiento) han terminado definitivamente y todo a consecuencia del mejor amigo de la pareja: James Potter.
Si amigos, al parecer, el pequeño Potter y la pequeña Leanne mantenían un romance secreto (aunque no era tan secreto, anteriormente ya les habíamos reportado de las andanzas de la pequeña traviesa con algunos otros miembros del cuerpo estudiantil de nuestro queridísimo colegio). Todo sucedió el viernes pasado cuando Sirius Black los descubrió besándose muy apasionadamente en el bosque prohibido para después golpear a James y salir corriendo del lugar y más tarde terminar su relación con Leanne.
Todos conocemos la reacción del Director después de que la pequeña traviesa desactivara todos los sortilegios del castillo (basta decir que hasta al mismo Merlín le temblaron las barbas), evitando de esa forma que San Kingsley fuera detrás de su amada.
Pues ahora resulta que la noche de ayer Leanne se infiltró en el castillo después de que su ex novio, Sirius Black, se pusiera la peda de su vida en Cabeza de Puerco la pidiera a gritos y ella tuviera que regresar a pesar de que había jurado de no volver a poner ni un pie en el colegio y si lo hacía que se convirtiera en un troll (mantenemos los dedos cruzados) y lo pusiera a salvo.
Se armó un alboroto en la sala común de Gryffindor, en el que San Kingsley intento proteger desastrosamente a Leanne mientras James y Sirius se disputaban su amor (que suerte tienen las que no se bañan), en fin, todo terminó con la, y cito, "insulsa y desabrida, cara de gárgola" Evans llamando a nuestra pequeña traviesa zorra. Si me lo preguntan Lily tiene suerte de haber sobrevivido sin más daño que una cachetada que sentirán sus tatara tatara tatara tatara nietos (si es que lo llega a tener, dado que nadie parece estar interesado en ella), además de que James todas para mi Potter no se pone al tiro, aunque he escuchado que unos cuantos trolls están interesados en la señorita Evans.
Ahora solo queda esperar para ver que sucede con Sirius, nuestro caballero de armadura brillante, se monte de nuevo en su corcel blanco y se decida por si se quiere quedar con Leanne (y que le pinte más cuernos que las vacas a los toros) o dirija su gríseasea mirada al resto de las damiselas que habitan el reino de Hogwarts (de nuevo, mantenemos los dedos cruzados)
Leanne, querida, te puedes quedar con todos los chicos de Hogwarts, nada más déjanos a nuestro cornudo favorito.
Escuche que Leanne estuvo bastante destrozada después de su separación con Sirius y que solamente San Kingsley pudo hacerla reaccionar, aunque eso le haya costado su propia separación de Candence.
Si, es que esa Leanne parece no poder contenerse, quiere comerse a todos lo hombres de Hogwarts y mira que tiene las armas necesarias para hacerlo o sino pregúntenselo a todos aquellos por los que ya a pasado (James, Kingsley, Steve, Remus, Frank, la mitad de la casa de Ravenclaw y alguno que otro Hufflepuff, no se enteraron por mi)
El día de hoy retorna al castillo nuestra querida traviesa, ¿Qué nuevas aventuras nos depara el destino? ¿Qué nuevas disputas se avecinan? ¿Veremos nuevas cachetadas? Pues no se separen de su ventana y esperen porque su lechuza les lleve una nueva entrega de nuestro chismografo.
Si amigos, no se despeguen de su ventana y por cierto, yo pronóstico que nuestra pareja favorita no permanecerá mucho tiempo separada, recuerden que esto es por el bien de nuestro amado chismografo, porque el resto de las parejas y habitantes del castillo no parecen ser tan interesantes como ellos.
Si, aunque ahora me gustaría ver un Leanne/Kingsley o Leanne/Remus
No te apetece también un Leanne/Peter
No, creo que esos dos no van, pero quien sabe, todo puede suceder con nuestra pequeña traviesa
Saludos de
MISS K**Y MISS V
---No tienes por que hacerlo, Leanne--- le aseguro su madre antes de entrar por las grandes puertas de roble del castillo--- Puedes quedarte en casa el tiempo que quieras, ni siquiera tienes que regresar aquí, puedes examinarte en Beauxbatons o en Durmstrang--- Melinda miraba preocupada a su hija
---Está bien mamá, quiero hacerlo---le mintió Leanne, esa gran habilidad suya la había sacado de muchos apuros antes
---Llámame, llámame y en cuanto lo hagas vendré por ti y te sacare, aunque no lo quieran tú padre, tú abuelo o el mismísimo Dumbledore, no permanecerás aquí ni un segundo más del que quieras
---No puedo pasarme la vida huyendo--- le aseguro Leanne
---A veces es necesario huir, protege tu corazón Leanne, protégelo antes que a cualquier otro.
Leanne se despidió de su madre con un beso en la mejilla, no se volvió después de eso, sabía que si la veía una vez más le resultaría difícil atravesar esas enormes puertas de roble, no vacilo ni uno solo de sus pasos y entro sin siquiera tomar aire.
Era temprano, todos estaban desayunando en el gran comedor, lo que le daría tiempo de entrar a su primer clase sin llamar mucho la atención, después de eso, todo sería relativamente fácil. O no tanto.
--- ¡Leanne! ¡Leanne!--- la voz del profesor Slughorn la llamaba desde lo alto de las escaleras, sus resoplos demostraban el gran esfuerzo que le costaba bajarla corriendo
---Buenos días profesor--- lo saludo Leanne con fingida alegría
--- ¡Que maravilla, que maravilla!--- dijo loco de contento aún sin recuperar el aliento--- Esto no ha sido lo mismo sin ti. Que te parece si nos tomamos un té en mi despacho--- el profesor no espero respuesta por parte de Leanne, sino que la tomo por el brazo y la guió hasta su despacho.
Leanne lo siguió resignada, era mejor poner su mejor cara y enfrentar sus cuestionamientos como si no le importaran
--- ¡Que historias! ¡Que historias las que se han dicho respecto a lo que sucedió la noche del viernes!--- le aseguro radiante de alegría--- Las cosas que han escrito Miss V y Miss K, me he divertido como un niño.
---Si, he recibido el periódico clandestino--- le dijo Leanne sin muchos ánimos
---Pero estoy seguro que la mitad de eso es mentira--- le dijo ofreciéndole una taza de humeante té--- Té de hierbabuena, en lugar de azúcar, unos trozos de chocolate. Tú favorito
---Me halaga que lo recordara
---Te sorprenderían las cosas que soy capaz de recordar. ¿Qué tal tus pequeñas vacaciones?--- pregunto como quien no quiere la cosa
---Bastante tranquilas--- le aseguro Leanne
El profesor Slughorn le exprimió hasta el último detalle de lo que había hecho en sus cortas vacaciones, hasta los detalles más aburridos, solamente guardo silencio hasta que estuvo satisfecho, miraba a Leanne como sopesando sus opciones: en parte se moría de las ganas de contarle algo; por otra, no estaba seguro de cómo lo tomaría.
Leanne prefirió no darle el gusto de preguntarle, así que simplemente se levanto:
---El té ha estado estupendo, muchas gracias profesor--- le dedico una amplia sonrisa y se dirigió a la puerta.
---La invito a salir--- soltó de pronto, justo cuando Leanne tenía la mano en el picaporte de la puerta--- Sirius invitó a Lily a salir--- le aclaro, como si necesitara aclaración
---Gracias--- contesto sinceramente Leanne, pero no se volvió
---Llega tarde, señorita Love--- la reprimió la profesora McGonagall minutos después cuando entraba al aula de Transformaciones
---Lo lamento, profesora, no volverá a suceder--- se disculpo Leanne
---Hay un asiento libre al lado de la señorita Burke--- le dijo señalando a Alice, Leanne le sonrió agradecida y casi pudo jurar que la profesora le correspondía la sonrisa.
Leanne camino con desenvoltura por los pasillos que formaban los pupitres y "accidentalmente" tumbo los útiles de Lily al pasar junto a su lugar antes de sentarse junto a Alice
---Eso es decir poco--- le susurro Alice
Y estaba en lo cierto, había más asientos vacíos de los que nunca antes habían estado desocupados: Sirius, James, Remus y Peter que generalmente se sentaban juntos, ahora cada uno ocupaba una mesa cada quien; Frank y Kingsley también tenían mesas para ellos solos, Candence se veía molesta por el hecho de que Kingsley no estuviera sentado con ella
---Nos hemos sentado así desde que te marchaste--- le aseguro Alice--- James y Sirius comparten la custodia deRemus y Peter, ambos están intentando reconciliarlos, cosa que creo imposible, por lo menos para ellos--- continuo hablando en susurros--- Fue Kingsley el que le puso el ojo morado a Sirius, lo hizo cuando se entero de lo que había pasado, casi lo mata y lo hubiera hecho de no ser porque Remus y Frank los separaron. Ni James ni Sirius dejaron que la señora Pomfrey los curara--- le explicó al ver que Leanne miraba discretamente los ojos morados que tenían ellos dos--- Leanne…
---Ya lo se Al, no te preocupes--- se le adelanto Leanne
---Así que por eso le tiraste los libros a Lily--- dijo Alice sonriendo incrédula--- Nunca pensé que te vería buscando venganza
---Fue un accidente--- intento parecer inocente--- No me había dado cuenta hasta que me lo dijiste
--- ¡Por favor, Love! Tú serás la experta en muchas otras cosas, pero en cuanto a relaciones, yo soy la experta--- le dijo con suficiencia Alice--- Tienes derecho a reclamar lo que es tuyo
---Sirius puede hacer de su vida un papalote, ya no me interesa en lo más mínimo--- le aseguro Leanne y al ver que Alice intentaba replicar, agregó--- Si no te importa, Alice, ya perdí muchas clases y me gustaría escuchar lo que tiene que decir la profesora McGonagall
Alice sonrió complacida, siempre le había gustado que Leanne se mostrara molesta cuando ella tenía la razón, era un buen cambió, para variar.
Leanne estaba furiosa, a pesar de la sarta de mentiras que le había dicho a Alice, ella iba a reclamar lo que era suyo, aún cuando él no lo quisiera.
---Miss V y Miss K se lucieron en el comentario del día de hoy--- dijo Frank a la hora de la comida
---Yo ya deje de comprar el chismografo de Hogwarts, no hacen más que destilar veneno--- le dijo Alice mirándolo molesta--- No se como puedes continuar pagando por eso
---Son realmente divertidas--- les dijo sin darle mucha importancia Leanne
--- ¿Acaso no leíste todo lo que escribieron de ti?--- le pregunto sin comprender Alice--- La verdad es que no se como se enteran de todas esas cosas
---Pues hasta el día de hoy escribió Viss V porque antes no lo había hecho--- le dijo Kingsley--- Miss K aseguraba que era porque te tenía lealtad
---Se lo agradezco--- le dijo Leanne comiendo algo de pastel
---Lo que más me encanto fue la parte en la que nombraron a Lily, "insulsa y desabrida, cara de gárgola" Evans--- les dijo divertidísimo Frank sacando el chismografo de su mochila--- Aunque me hubiese gustado que me nombraran, hace tiempo que no lo hacen; tal vez deberíamos decir que somos pareja--- le dijo a Leanne--- ¡Auch!--- Frank chilló de dolor
--- ¡Hay, lo siento! ¿Te pegue?--- le preguntó Alice molesta
--- ¡Era sólo una broma!--- Frank no hacía más que sobarse el lugar donde Alice le había pegado un puntapié
Leanne caminaba tranquilamente flanqueada por Kingsley, Frank y Alice, después de la comida. Todos los que la miraba murmuraban entusiasmados al verla pasar, interesados por saber cual sería su siguiente movimiento.
Dieron la vuelta y lo que vieron, la dejo momentáneamente sin aire: Lily sonreía tontamente al más tonto Sirius, mientras este jugaba con su cabello, tal y como lo hacía con el de Leanne, cosa que la enfureció pero permaneció tranquila y continuo como si nada hubiera sucedido.
---Bonitos aretes Lily, combinan a la perfección con tu cara de gárgola--- le dijo Alice al pesar junto a ellos
"No voy a darte la satisfacción de verme sufrir, así que has lo que quieras"--- pensó para sus adentros Sirius al ver pasar a Leanne e ignorarlo como si el fuera parte de la decoración del castillo
"Si quieres guerra, guerra tendrás"--- pensó Leanne sonriendo como si nada hubiera pasado--- "Pero más temprano que tarde regresarás a mi, eso te lo juro"
--- ¡Maldito… asqueroso… idiota!--- decía Leanne mientras destrozaba con sus propias manos la ropa que estaba a su alrededor--- ¡Si… cree que… voy… a quedarme… tan… tranquila…!
La habitación estaba hecha un desastre, había utilizado todos los hechizos y maleficios que conocía para dejarla de esa forma. No era que hubiera destrozado la habitación, sino que pedazos de ropa colgaban de todas partes, completamente inservibles.
Y en el proceso de destrucción, Leanne se había ganado algunas cortaduras en el rostro y los brazos, no eran profundas pero se podían distinguir a la perfección, además de estar completamente despeinada.
--- ¿Qué paso aqu…?
---Remus, Peter--- saludo solemnemente Leanne, poniéndose de pie y arreglándose un poco el cabello salió de la habitación de sus amigos.
Remus y Peter se quedaron clavados en el mismo lugar, no hacían más que mirar la destrucción que había causado Leanne y la tranquilidad con la que había salido.
--- ¿Dónde estabas?--- le preguntó Kingsley cuando Leanne se sentó a su lado en el Gran Comedor a la hora de la cena--- ¿Y qué te paso en el rostro?--- le pregunto al ver las heridas que aún no cerraban por completo
---Nada, una tontería--- le contesto Leanne sin darle importancia
--- ¡Pero que hombre!--- se escucho decir a una alumna de segundo de Ravenclaw. Leanne se volvió para ver a quien se refería y lo que vio la dejo sin habla:
Sirius Black había entrado al Gran Comedor y no llevaba nada más que unos boxers, dejando ver en su máxima expresión su perfecta anatomía y caminaba tan campante como si estuviera en su propio cuarto.
Su cabello le caía desordenado sobre el rostro y sonreía de forma misteriosa, casi imperceptible; no era extremadamente musculoso pero si tenía el cuerpo marcado y un estomago de lavadero ideal para lavar todo el día en el. Sus ojos brillaban con una seductora maldad que resultaba irresistible. Si la perfección existía, esa tenía que ser Sirius Black
---Con premiso--- dijo Sirius metiéndose entre Leanne y Kingsley para tomar el puré que estaba en las manos Leanne
--- ¡Señor Black!--- la voz de la profesora McGonagall se sobrepuso a la gritería histérica de las chicas--- ¡Explíquese!--- le ordeno parándose justo frente a él con una mirada colérica
---Alguien destrozo toda mi ropa y lo único utilizable eran estos boxers o un par de calcetines y pensé que usted se molestaría menos si me presentaba con los boxers que con los calcetines--- le dijo Sirius sonriendo--- Aunque si me lo pregunta, las chicas hubieran preferido los calcetines
--- ¡A mi despacho! ¡Ahora!--- le ordenó la profesora
Sirius la siguió sonriente pero no sin antes regresar el puré que había tomado, sólo para volver a meterse entre Leanne y Kingsley
---Espero que estés contenta--- le dijo Remus sentándose frente a Leanne
---Más de lo que te puedes imaginar--- le contestó Leanne con una sonrisa de autosuficiencia
---No pudimos reparar su ropa ¿Qué maleficios utilizaste?--- le pregunto Remus
---Algunos que ni el profesor Dumbledore podrá reparar
---Lo van a castigar pero sabes mejor que nadie que él lograra librarse del castigo y presentarse a su cita con Lily--- le aseguró Remus--- Le has enseñado bastante bien
"No si yo puedo evitarlo"--- pensó maliciosamente Leanne
---Hola--- saludo Leanne saliendo detrás de un árbol al borde del bosque prohibido
--- ¿Qué es lo que quieres?--- le preguntó Lily intentado sonar desafiante pero el latido desbocado de su corazón lo hecho todo a perder; Leanne le había sacado un susto de muerte al aparecer de la nada en la oscuridad
---Verte por supuesto, cara de gárgola--- le contesto divertida Leanne--- Y ver la forma en que venías vestida, que armas presentabas para enfrentarte a mi
---No tengo que… ¡Lárgate! --- Le ordenó Lily, no iba a permitir que Leanne se burlara más de ella, ya había tenido suficiente con lo que habían publicado en el chismografo y soportar que todos la llamaran "insulsa, desabrida y cara de gárgola
---Si, esa es una buena idea--- le dio sonriente Leanne--- ¡Imperio!--- Lily se quedo completamente quieta un segundo y después camino de regreso al castillo
Leanne miró satisfecha la forma en que Lily se marchaba y ella misma comenzó a caminar pero de forma contraria a Lily, hasta adentrase en el bosque prohibido
--- ¿Esperas a alguien?--- le preguntó Leanne a Sirius
Se había puesto lo que parecía una combinación de ropa de Remus y Peter, lo más sensato es que le hubiera pedido ropa a James pero como no se hablaban…
---Si y si no te molesta, me gustaría que te marcharas--- le contesto Sirius sin mirarla, ya era demasiado difícil tenerla así de cerca
---No creo que venga--- le dijo Leanne maliciosamente--- Por lo que tenía entendido, su cita era a las nueve y ya son las nueve y veinte
--- ¿Qué haces aquí Leanne?--- le preguntó Sirius volviéndose--- La última vez que nos vimos prometiste que no te volvería a ver, "será como si nunca hubiera existido"--- recito sus palabras Sirius--- Y sin embargo, aquí estas, suplicando por mi amor, creí que había quedado bastante claro la última vez ¡No te quiero!--- Sirius la miró con fingido odio
--- ¿Y tú crees que yo te quiero a ti?--- le pregunto desafiante Leanne, ignorando el nudo que se le había formado en la garganta--- Si estoy aquí es solo para hacerte la vida imposible, lo arruinaste todo y ahora te voy a hacer pagar.
Se amaban con intensidad, pero ahora que estaban separados, habían decidido hacerse daño con la misma intensidad
---Lamento la tardanza--- saludo Lily ignorando por completo a Leanne y yendo a besar a Sirius--- Es solo que alguien intento retrazarme, aunque fracaso rotundamente
Leanne no contesto, se había olvidado por completo que tenía a Lily bajo un Imperius, de seguro dejo de surtir efecto cuando Sirius recito sus propias palabras.
Lily lo besó, lo besó como si le perteneciera, como si él fuera suyo, como si en verdad lo amara, como si hubiera dejado de pertenecerle a Leanne y ahora fuera de ella, porque era de ella, Sirius era de ella, era de Lily
--- ¡Que se diviertan!--- les dijo sonriente Leanne--- Puede que sea lo último que hagan
Leanne dio media vuelta y comenzó su furioso camino de regreso al castillo, en su retina estaba clavada la imagen de Lily y Sirius besándose
---Leanne…--- la voz de Remus la sacó de sus pensamientos, volviéndole de esa forma el sentido de la vista--- ¿Estás bien?--- este se acerco a ella para acariciar su mejilla--- Quisiera poder arreglar la situación
---Pues inténtalo--- Kingsley se hizo presente--- Creo que ya es suficiente--- separó a Leanne de Remus
---Nunca mejor--- le mintió, parecía no estar consiente de lo que sucedía a su alrededor, sus pensamientos se habían quedado con Lily y Sirius
---Vamos, ya es muy tarde--- Kingsley se llevó a Leanne del lado de Remus
Caminaron sin hablar hasta que estuvieron dentro de la sala de los Menesteres
---Eso no resulto de la forma que querías--- le dijo Kingsley sentándose al lado de Leanne
---Evidentemente--- Leanne se dejo caer en la cama; finas lágrimas recorrían su rostro, nunca le había gustado llorar delante de las demás personas, demostrar la debilidad que solo se puede demostrar de esa forma pero con Kingsley todo era diferente, con él podía derramar todas las lágrimas que quisiera y no sentir ningún tipo de debilidad
---La venganza es un platillo que se come en frío--- le dijo Kingsley recostándose a su lado--- O de lo contrario no lo disfrutaras--- que acariciaran su cabello siempre tranquilizaba a Leanne--- Es la primera vez que lo ves con tan poca ropa ¿verdad?--- le pregunto divertido. Leanne oculto el rostro en el pecho de Kingsley
---Si--- su contestación se escuchó amortiguada a causa de tener su rostro oculto
---Ya decía yo que esa cara roja como un tomate tenía que ser por eso, ¡a veces puedes ser tan inocente!--- Kingsley soltó una carcajada tan fuerte que sobresalto a Leanne--- A penas si podías sostenerle la mirada y sin embargo no podías quitarle los ojos de encima
---No es agradable que los amigos se burlen de sus amigos--- Leanne tenía la cara roja como un tomate, o lo que se podía ver de ella
---Duérmete y sueña con tú querido Sirius--- le dijo sonriente--- Auch--- el puñetazo de Leanne no le dolió pero prefirió darle esa satisfacción
--- ¿Crees que soy bonita?--- le pregunto Leanne con una mirada suplicante
---La más bonita de todas--- le contesto sinceramente Kingsley
--- ¿Más bonita que Candence?
---Leanne…
--- ¡Olvídalo!--- lo interrumpió Leanne--- No debería haber preguntado eso, claro que para ti Candence es la más bonita de todas, es solo que…
--- ¿Qué?--- le pregunto interesado Kingsley--- Tú nunca habías sido vanidosa, pero siempre has sido hermosa
--- ¿Lily es más bonita que yo?--- le pregunto desviando la mirada
--- ¡Así que es por eso!--- dijo Kingsley comprendiendo el por qué de las preguntas de Leanne
---Lily es un misterio para ellos--- le dijo Leanne aún sin atreverse a mirarlo a la cara--- A mi me han visto llena de barro, me conocen de pies a cabeza, saben todo sobre mi, me han visto reír, estar enojada, ser feliz, bromear con ellos; antes de pensar en mi como mujer, me pensaron como uno más de ellos--- le relato Leanne--- ¿Qué más puede interesarles de mi, si ya lo conocen todo?--- le pregunto--- ¿Cómo pueden pensar que soy bonita si siempre he sido su amigo?
---Leanne--- le dijo Kingsley intentado hacer que volteara a verlo--- ¡Mírame!--- le ordeno y ella obedeció--- ¡Tu eres hermosa y ellos lo saben o de lo contrario no se estarían peleando por ti! ¡Eres hermosa, más hermosa que nadie y la más hermosa para ellos como lo eres para mí! No hay nadie más hermosa que tu--- le dijo tomando su rostro entre sus manos--- Lily no es nada comparada junto a ti, nadie la ve a ella cuando tu estás presente, a esa insulsa, desabrida y cara de gárgola
Leanne no contesto, sino que se abrazo a su amigo y espero que el sueño la invadiera, el único lugar donde no se sentía completamente infeliz era en los brazos de Kingsley.
--- ¿Llamó usted joven Kingsley?--- preguntó un pequeño elfo domestico apareciendo de la nada en medio de la sala de los Menesteres
---Si, me gustaría que trajera dos desayunos completos, por favor--- le pidió amablemente Kingsley a la mañana siguiente al elfo antes de que este desapareciera emocionado por la encomienda.
Leanne apenas si se había movido en toda la noche, sólo lo suficiente para acomodar su cabeza en el pecho de Kingsley, estaba aferrada a él, parecía imposible que alguien pudiera separarlos.
---Aquí tiene joven Kingsley--- dijo el elfo dejando una enorme bandeja con comida, la suficiente para alimentar a una familia entera
---Gracias
---Estamos para servirle--- el elfo hizo una reverencia antes de desaparecer
Kingsley se separó de Leanne como pudo y se dirigió a la mesa donde el elfo había dejado la bandeja
--- ¡Kingsley!--- Leanne se despertó sobresaltada, no habían pasado ni cinco segundos de que Kingsley se había separado de ella
---Aquí estoy--- Kingsley se acercó de nuevo a Leanne, esta vez cargado la bandeja de la comida--- Ya es algo tarde y no alcanzaremos a desayunar en el Gran Comedor, así que hice que nos trajeran el desayuno
--- ¡No tengo hambre!--- le dijo Leanne cubriéndose la rostro con las cobijas
--- ¿No piensas comer?--- le pregunto en tono serio Kingsley
--- ¡No!
---Bien, pues entonces no me tendrás más a tu lado y esta noche no voy a dormir contigo--- Kingsley se paró de la cama
--- ¡No me dejes!--- Leanne se descubrió el rostro y sujetó con fuerza a Kingsley--- Comeré
---Pero una comida como es, no solamente picoteando el plato como lo has hecho hasta ahora--- Kingsley se sentó a su lado y le sirvió un gran plato de huevos ton tocino y jugo. Leanne comenzó a comer de mala gana; no le gustaba que le dieran órdenes pero prefería comer a separarse de Kingsley--- En serio que no se de que vives--- le dijo divertido al ver el rostro enojado de su amiga
---De puro odio hacia ti--- le contesto molesta y divertida
Leanne se había pasado las clases sin entender ni una sola palabra de lo que hablaban los profesores; sabía que sonreía, que contestaba a las preguntas que le hacían pero su mente no la tenía del todo en ese lugar, sino que se había quedado en el bosque prohibido junto al beso que le había dado Lily a Sirius.
Qué otra cosa quedaba sino darle la cara a los problemas y enfrentarlos como si no fueran más que pelusas en su camino. Fingir, ahora es cuando daba gracias por semejante talento, ser capaz de separarse por completo de sus emociones y presentar una obra bien estructurada, una que nadie podía dudar que era verdad
--- ¿Aún late?--- le pregunto Kingsley sentándose al lado de Leanne bajo la sombra de un árbol
---Apenas--- le contesto Leanne recostándose en su pecho
---Se pondrá mejor, ya lo verás--- le dijo Kingsley acariciando su cabello
---Lo lamento, se que ya lo he dicho demasiadas veces, pero en verdad lo lamente--- le dijo Leanne a Kingsley
---No es tu culpa; yo nos conoces, a Candence y a mi nos encanta el drama, es lo nuestro--- le dijo Kingsley sonriente--- Estábamos demasiado bien, esta pequeña separación no viene más que a darle sabor a nuestra relación
---Hablare con ella, le explicare las cosas, le suplicare de ser necesario--- le insistió Leanne--- Sabes que por ti soy capaz de suplicar
---Lo se y también se cuanto es que lo odias, es por eso que no puedo permitir que lo hagas--- le aseguró Kingsley--- Tarde o temprano terminaremos reconciliándonos, siempre lo hacemos
---Sólo tienes que decirlo e iré a suplicarle que te perdone, que la culpa ha sido mía
---Si las cosas no se solucionan para el 2019, creo que te tomaré la palabra--- le dijo Kingsley sonriente
---Nunca me ha gustado mucho la tragedia, siempre he pensado que el drama es mi género favorito
---Se cuanto te cuesta poner una sonrisa en tus labios, darle brillo a tu mirar, fingir felicidad cuando lo único que quieres es desaparecer de la faz de la tierra y sin embargo estas dispuesta a soportarlo todo con tal de no darnos más sufrimiento--- le dijo tristemente Kingsley--- Tienes razón, no hay nada como un buen drama
---Si--- le dijo sonriente Leanne, la primera sonrisa sincera que aparecía en su rostro desde…
---Esa es una sonrisa que no te tomo ningún esfuerzo--- le dijo también sonriente Kingsley
---Eso es porque tú eres el pegamento que me mantiene unida--- todo era más fácil cuando Kingsley estaba a su lado
--- ¡Ja!--- Sirius sonreía con crueldad--- Así que este es otro de tus conquistas
--- ¡Cállate, Black!--- le ordenó Kingsley
--- ¿Con cuántos, eh? ¿Con cuántos más me engañaste?--- le pregunto con crueldad Sirius
---No lo se--- le contesto Leanne--- ¿Cuántos hombres hay aquí en Hogwarts y cuántos se han graduado desde que somos novios?--- le pregunto desafiante
Sirius no contesto, sino que se marchó molesto del lugar
---No tendrías que haberle dicho eso--- la reprendió Kingsley
---Está decidido a odiarme, porque no darle todas las armas necesarias para que lo haga--- le contesto intentado restarle importancia
---Joven Shacklebolt--- la profesora McGonagall lo llamo desde su despacho que tenía una vista maravillosa de los jardines del castillo y en especial del lugar donde se encontraban Leanne y Kingsley
---Si profesora--- le contesto Kingsley
---Sería tan amable de buscar al profesor Slughorn y decirle que lo quiero ver urgentemente en mi despacho--- la pidió la profesora
---En seguida profesora--- Kingsley se puso en pie--- Ahora regreso--- después dejo sola a Leanne y se dirigió al castillo
Todo estaba atestado, las clases ya habían terminado y los alumnos festejaban los pocos momentos de tranquilidad que tenían.
--- ¿Profesor?--- pregunto Kingsley desde la puerta del despacho del profesor Slughorn
---Adelante--- se escucho la voz del profesor Slughorn; el lugar estaba atestado de olores mezclados y de un humo lo bastante denso como para evitar que se distinguiera todo claramente--- ¿En qué le puedo servir, joven Shacklebolt?
--- ¿Qué son esas?--- pregunto interesado Kingsley, auque ya lo sabía, él y Leanne las habían preparado con anterioridad
---Estás son unas pociones muy interesantes--- le dijo divertido el profesor--- Son para mis alumnos de sexto año. Esta es poción multijugos--- le dijo señalando el primer caldero--- Y esta es el Felix Felicis--- le dijo señalando el segundo caldero, pequeñas gotas de oro líquido saltaban alegremente--- ¡Muy emocionante!--- le dijo tan divertido como un niño pequeño con juguete nuevo--- Por más interesantes que encuentre mis pociones, dudo mucho que ese sea el motivo de su visita
--- ¡Oh, si!--- dijo Kingsley separando la mirada de las pociones; si todo salía bien, todo se arreglaría antes de que finalizara en día--- La profesora McGonagall quiere verlo en su despacho, dice que quiere hablar con usted--- le comunicó; un hechizo silenciador y sus agujetas desatadas eran la mejor opción
--- ¡Claro, claro!--- le dijo ahora más divertido--- Me quiere convencer para que cambiemos el partido del sábado para dentro de 15 días--- sonreía con tanta alegría que casi parecía estar recibiendo una enorme fortuna--- Vi los entrenamientos del otro día y debo confesar que en todos mis años aquí en Hogwarts nunca había visto un equipo de Gryffindor tan desconectado--- le guiño un ojo--- No sería un digno hijo de Slytherin si dejara pasar la oportunidad de ganarle a Gryffindor con tanta facilidad--- le sonrió de nuevo y salió dando saltitos emocionados
Kingsley ni siquiera tuvo que utilizar su hechizo para quedarse a solas con las pociones.
---Leanne…--- la voz torturada de James Potter le saco de sus cavilaciones, la pronunciación de su nombre le produjo un dolor punzante, fue dicho con la más profunda tristeza nunca antes expresada por él
--- ¿Qué es lo que quieres James?--- le pregunto Leanne, sonó enojada pero no podía estar enojada con él, no después de la tristeza que expresaba en su forma de hablar
---Hablar contigo--- le contesto James; las murmuraciones de los demás no mejoraban el sonido de su voz y tampoco ayudo el hecho de que Leanne de pronto se volviera aprensiva; ni siquiera se había dado cuenta de que había entrado al castillo--- Aquí…--- James tomo del brazo a Leanne y la guió hasta un pasillo desierto
---Me estaba preguntando cuando es que te atreverías a dar la cara--- le dijo Leanne desafiante--- Digo, después de que arruinaste mi vida, lo menos que me merezco es una explicación del por qué y una disculpa
---Lamento haber arruinado tú vida--- James ni siquiera la miró a la cara, de pronto se había dado cuenta de lo interesante que eran sus zapatos
---No, tu no lo lamentas--- Leanne sonreía tristemente--- Es algo que querías hacer y si no lo hacías explotabas
---Tienes razón, no lamento haberte dicho que te amaba, pero si lamento haberte causado semejante dolor---James intento abrazarla pero ella mantenía los brazos fuertemente cruzados en su pecho y su mirada no era la más alentadora, además de alejarse de él cuando intento abrazarla--- Tenía que decírtelo porque en verdad lo siento, en verdad te amo--- James hablaba con una desesperante suplica, deseaba que le creyera
---No, James, tú no me amas--- le aseguró Leanne--- Tú temes irracionalmente la idea de perderme, de compartirme, de saber que no estaré a tú lado siempre que lo necesites. Tú no quieres perder tu pase de libertad, porque eso soy para ti, un seguro de que nada ni nadie te tocarán.
---Pero yo te am…
--- ¡No, James!--- lo corto Leanne--- Tú no estas enamorado de mi, tú estás enamorado de lo que yo puedo hacer por ti
---Pero…
--- ¡NO LO VOY A PERDER JAMES!--- grito Leanne enojada---Aunque eso signifique perderte a ti
---Si Sirius hubiera sido un mortifago…--- empezó Harry, pero después ya no supo como continuar
--- ¡Harry!--- Ginny lo miro sorprendida--- ¿Cómo puedes decir eso?
--- ¿Qué hubiera hecho? ¿Qué hubiera hecho si Sirius hubiera sido en verdad un mortifago?--- le pregunto Harry evitando poner atención al comentario de Ginny y verla directamente a los ojos, al igual que a los demás; ya se sentía bastante culpable como para agregarle eso. La platica de Leanne con Dumbledore aún estaba muy fresa en su memoria a pesar de todo lo que se había enterado; Leanne hubiera hecho todo con tal de protegerlos, a Sirius y a su padre, pero era Sirius, ¿Qué hubiera hecho para protegerlo a él?
---Me hubiera unido a Voldemort sin pensarlo--- le contesto sinceramente Leanne--- Y Kingsley hubiera venido conmigo--- Kingsley asintió, Candence prefirió fingir que no había visto ni escuchado nada al prestar toda su atención a la pequeña Victoire
--- ¡Leanne!--- grito alarmada Molly
---No le debería lealtad--- agregó Leanne al ver la cara de sorpresa de todos--- Me hubiera unido a él para proteger a Sirius, no iba a permitir que lo enviaran a Azkaban y mucho menos que matara, torturara o lastimara a alguien por seguir a Voldemort--- continuo Leanne--- De ser necesario juraría ante el Wizengamot que los tres éramos espías del profesor Dumbledore y que no hacíamos más que seguir sus ordenes, aunque para quedar libres de sospechas tuviera que mantener a Sirius controlado mediante un Imperius y si eso no funcionaba, creo que haría más o menos lo mismo que dijo Kingsley: quietaría de en medio a todos aquellos que intentaran dañarlo, aunque eso me llevara a convertirme en una prófuga de la ley, hasta convertirme en la ley misma.
--- ¿Aunque el fuera un asesino?--- insistió Harry. Quería mucho a Sirius, pero sentía que esta vez le debía lealtad a su padre
---Me sorprende que de entre todos, seas tú el que haga estas preguntas--- le dijo tranquilamente Leanne--- Después de todo lo que Sirius hizo por ti
---No creo que deba disculparme por lo que dije--- le dijo desafiante Harry; su padre había sufrido por ella, aunque ella no fuera culpable pero sentía que debía defenderlo, que su padre necesitaba que alguien lo defendiera a él. Sirius tenía a Leanne y ella a Kingsley, ¿peroquién defendía a James?
---Yo lo hacía--- contesto a su inexistente pregunta--- Yo defendía a tu padre, yo me preocupaba porque fuera feliz y nada ni nadie lo lastimara--- Leanne lo miraba sonriente--- No te estoy pidiendo una disculpa, sólo intento hacerte entender lo que tu padre tampoco entendía y si me dejas continuar mi historia, creo que tú también lo entenderás
--- ¡NO LO VOY A PERDER JAMES!--- grito Leanne enojada---Aunque eso signifique perderte a ti
James no supo como reaccionar ante el último comentario de Leanne; podía ver en sus ojos que lo que le decía era la más pura verdad, que se alejaría de él para siempre y que nunca más la volvería a ver.
---Tú nunca me vas a amar, ¿cierto?--- James nunca se había sentido tan destrozado como en ese momento; ella nunca la amaría de la forma en que amaba a Sirius
---Te amo James, pero no de la forma en que tú quieres--- Leanne tomo el rostro de James entre sus manos y lo miró dulcemente--- Te amo con la misma intensidad con la que amo a Sirius pero de una forma diferente, tú eres mi hermano, mi alma gemela y nunca te dejaré de amar
---Lo lamento--- le dijo sinceramente James
---Esa es una disculpa que si puedo aceptar y perdonar--- Leanne lo abrazo; ella no podía enojarse con él, después de todo, ella tenía parte de la culpa
---Me volví loco, no supe como reaccionar, es solo… no quería perderte, no soportaba la idea de perderte--- le dijo abrazado a ella, de la misma forma e intensidad con la que ella se aferraba a Kingsley
---Lo se y lo entiendo. Podré no haber recuperado a Sirius pero te tengo a ti y eso me hace feliz--- le dijo sonriente
--- ¡Estás fría, tú nunca habías estado fría!--- James se separó de Leanne para verla mejor; continuaba siendo bella pero era una belleza triste, una sin brillo sin alegría y la luz que él tanto adoraba y él era el culpable de que todo eso hubiera desaparecido.
--- ¡Eh, Potter!--- la voz de la odiosa Rita Skeeter los sacó de su pequeña burbuja, llamando la atención de los demás alumnos; ellos lograron separarse antes de que los vieran--- ¡Te gusto el Confundus que te lancé! Y tú creías que estabas enamorado de Leanne. ¡Todo lo hice yo! ¡Yo separé a Leanne y a Sirius!--- su risa continuo escuchándose hasta después de que dio la vuelta.
Todos se habían quedado estáticos en el lugar que estaban; Sirius parecía haber sido atacado por un maleficio idiotizante y Lily, Lily estaba roja como un tomate, pero nadie estaba más sorprendido que Leanne: se había quedado mirando con la boca abierta el lugar exacto donde hasta hace unos segundos había estado Rita para después volverse hacía James y mirarlo aún más sorprendida
---Finite Incantatem--- el susurró de Leanne apenas si fue audible, su varita apuntaba al pecho de James y este pareció quedarse aún más estático
--- ¿Leanne?¿Qué paso?--- preguntó después de parpadear un par de veces--- ¿Dónde estoy?--- preguntó confuso--- ¿Qué día es hoy? ¿Por qué no…? ¡Se suponía que estábamos en… en el campo de Quidditch
--- ¡La voy a matar!--- gritó enfurecido Sirius
---Es mía--- la voz tranquila de Leanne despedía un odio sin igual y un aura destructivo se extendió por ella; nadie fue capaz de moverse de nuevo.
Leanne camino con paso decidido hacía el lugar por donde había desaparecido Rita; en la mente de todos había un solo pensamiento: sería mejor que Rita no volviera a darle la cara a Leanne si quería volver a ver la luz de otro día porque ella estaba decidida a matar.
Rita estaba oculta en medio de dos columnas, un lugar prefecto para ocultarse y tener privacidad, pero Leanne la localizo inmediatamente y se lanzo sobre de ella
---Gracias--- le dijo derramando lágrimas de felicidad--- Gracias ¡Gracias King!
---Auch--- Kingsley se transformo inmediatamente, no sin antes sentir un dolor sobrehumano--- ¿Sabes lo doloroso que es extraer la poción multijugos de esa forma?--- le pregunto con una mueca de dolor--- ¿No podías esperar hasta que pasara el efecto?
---No--- le contesto sonriente Leanne, cambiando también las ropas de Kingsley por unas menos femeninas--- Quería darte las gracias mirándote a ti, no ha Rita, además, te lo mereces por el comentario de anoche, no creas que no me di cuenta de que no te dolió el puñetazo que te di--- Leanne lo abrazaba desesperada y agradecida, lloraba pero en su rostro no habías más que felicidad--- ¿Dónde te duele?
---Aquí--- le dijo Kingsley señalándose la mejilla derecha. Leanne le dio un beso--- Y aquí--- le dijo señalándose la otra mejilla, Leanne le dio otro beso--- En realidad me duele todo--- Leanne comenzó a llenarlo de besos en el rostro, sonreía con una alegría que parecía una niña pequeña con un juguete nuevo
--- ¿Te sientes mejor?--- le pregunto divertida
--- ¡Creo que sobreviviré!--- le dijo con fingido dramatismo
---Gracias
---Lo que sea por ti
Leanne no podía evitarlo, estaba radiante de felicidad y muy pronto todo volvería a la normalidad, todo gracias a su amadísimo Kingsley
---Sólo prométeme una cosa--- le dijo serio Kingsley abrazándola
--- ¡Lo que sea!--- le contesto Leanne sin pensarlo
--- ¿Ni siquiera piensas pensarlo?--- le pregunto sorprendido Kingsley por la respuesta tan inmediata de su amiga
---No--- le contesto sonriente Leanne--- Porque se que tú nunca me pedirías que hiciera algo que pudiera lastimarme o herirme, lo único que tú quieres es que yo sea feliz
---Prométeme que no lo perdonaras tan fácil--- le dijo directo a los ojos Kingsley--- Que permitirás que se rebaje un poco, que sufra por tu amor, que los harás suplicar y que solamente lo perdonaras cuando tú cerebro y tú corazón lo hayan perdonado; porque tú corazón ya lo perdono pero tu mente aún lo odia por todo lo que te dijo--- Kingsley le hablo con sinceridad--- Y eso puede resultar peligroso, las cicatrices de la mente son más profundas que las del corazón, la mente no sana con tanta facilidad
---Lo que sea por ti--- Leanne abrazo con más fuerza a Kingsley y después le dio otro beso en la mejilla
---James…--- Sirius reacciono cuando la larga cabellera de Leanne dejo de verse. Se sentía como el hombre más maldito de todo el mundo, se odiaba a si mismo; lo había arruinado, ahora Leanne nunca querría volver con él. Debió haberla escuchado cuando con tanta insistencia se lo pedía, no debería de haberle dicho todas esas cosas a la mujer que más amaba y sin embargo lo había hecho y la había perdido. Debería haber sabido que las dos personas más importantes de su vida nunca lo engañarían de esa forma—James…--- Sirius se acercó a James con temor a confundirlo aún más de lo que ya estaba.
--- ¿Qué paso?--- volvió a preguntar James pareciendo aún más confundido que nunca
---Vamos a llevarlo a nuestra habitación--- Remus apareció de la nada y con ayuda de Sirius pusieron en pie a James y lo guiaron hacía su habitación.
Aún quedaban pocos espectadores, quienes se separaban para dejarle el paso libre; el resto ya se había marchado a contar la noticia.
---Lo lamento hermano--- le dijo James a Sirius, ya le habían contado todo lo que había sucedido mientras había "estado hechizado"
---No ha sido tu culpa--- Sirius agradeció el apoyo de su amigo, su hermano--- ¡Todo fue por esa águila traidora de Skeeter!--- dijo enojado--- Ella es la única culpable de todo esto ¡Quisiera matarla!
---Lo que Leanne le ha hecho…--- se cortó Remus--- Es mejor que dejemos que ella se encargue
--- ¡La perdí James, la perdí para siempre!--- Sirius estaba verdaderamente destrozado
--- ¡Lo arreglaremos, lo prometo!--- le aseguró James, ya nada quedaba para él, tendría que aceptarlo si los quería de regreso en su vida
---Creo que… me…--- Sirius se puso en pie y salió de la habitación, dejando a solas a James y a Remus
---Agradezcamos que Leanne tenga a Kingsley para solucionar tus tonterías--- la mirada de Remus era dura, quería a su amigo, pero lo que él había hecho no se le hacía a nadie
---Lo lamen…
---No es a mi a quien se lo debes decir--- lo corto Remus--- Leanne fue rápida al comprender y tú al decidirte que ella no podía ser para ti y espero que eso continué de esa forma, porque la próxima vez, después de liquidar a Sirius…
---Seguiré yo--- término por Remus--- Tenía que intentarlo y casi pierdo a dos de las personas más importantes de mi vida
---Olvídate de ella, es lo mejor que puedes hacer--- le aconsejo Remus--- Leanne no es más que un espejismo para ti, enfócate en Lily, ella es a quien de verdad amas
---Lo se, pero no pudo evitarlo
---Pues más vale que lo hagas--- la dureza de sus palabras angustió aún más a James.
Mientras albergara esperanzas, nunca podría ser feliz con Lily. Tenía que arrancarse del corazón a Leanne, tenía que hacerlo si quería ser feliz.
La miró, la miró y ella se veía feliz, no era infeliz como lo era él, ella era feliz y él se sentía un traidor al intentar arrebatarle esa felicidad.
Solo bastaba ver a Leanne sonriendo al lado de Kingsley para saber que era feliz y él solamente sería un espectador de semejante felicidad, porque ya no había cabida en su vida para él; lo había tenido todo y lo había arruinado, estúpido pensar que ahora lo podría recuperar.
--- ¿Puedo hablar contigo?--- Remus se acerco a Leanne, Kingsley, Alice y Frank--- Es urgente Leanne--- le dijo al ver las miradas de desaprobación que le lanzaba Kingsley
---Si---le contesto Leanne separándose del grupo--- ¿Qué pasa?--- le pregunto cuando ya no podían escucharlos
---James quiere arreglar las cosas--- le dijo sin rodeos--- Pero su plan es algo complicado
--- ¿Qué tan complicado?--- le preguntó preocupada; Leanne conocía las complicaciones que podían surgir con los planes de su amigo
---Piensa fingir una pelea con Sirius, un duelo--- le aclaro--- Sirius esta de acuerdo, él esta dispuesto a hacer todo con tal de…
---Entiendo--- lo interrumpió Leanne
---Pero James quiere saber si tú lo… a quien protegerías--- se corrigió--- Convenció a Sirius de que se dejara atacar después de varios intentos de convencerlo de que las cosas se podían solucionar y justo en el momento en que tú aparecieras los dos se lanzarían hechizos potentes pero no de consecuencias permanentes y tú lo protegerías a él--- le explicó Remus--- Desviarías el hechizo de James y así te darías cuenta de que tienes que regresar con él y demostrarle que aún lo amas
---Bastante ingenioso--- ironizó Leanne
---El problema es que ninguno de los dos soportaría que protegieras al otro--- le dijo Remus--- Por lo que yo pensé que lo mejor sería que…
---No interviniera--- término por él Leanne
---Si--- concordó Remus--- James puede soportar y preferir que corras hacía Sirius una vez que haya caído a que lo proteges, porque de esa forma él aún sabrá que están al mismo nivel, que no es necesario que compita contra Sirius por tu amor
--- ¿Cuándo?--- pregunto Leanne
---Mañana, después de Herbología--- le contesto Remus
Sirius tenía este poema en su cabeza, no lo podía sacar de ella y no hacia más que distraerlo, aún más de lo que ya estaba.
El despacho de su padre siempre había sido un lugar prohibido para todos y por supuesto que el había tenido que entrar. Lo hacía para demostrar lo bueno que era y solo en los pocos momentos en que su padre salía de la casa; ahí se había enterado de todas las riquezas que poseía su familia y de aquellas de las cuales el Ministerio no tenía conocimiento, podrían vivir en cualquier parte del mundo y ser más ricos que la mayoría de los mortales.
Pero lo que más le gustaba de ese lugar es que se sentía un poco más cerca de su padre, quien también odiaba estar encerrado en esa casa, ¡Y quien no lo estaría! Vivir con Walburga no era nada agradable.
A su padre le gustaba visitar lugares muggles y traer pequeños recordatorios de los lugares que había visitado, como menús de restaurantes, servilletas de los bares que visitaba o cajetillas de cerillos.
Por supuesto que todo eso estaba resguardado bajo los más estrictos sortilegios mágicos, pero el más interesante de todos sus descubrimientos lo hizo durante sus vacaciones navideñas de tercer año: una pequeña biblioteca muggle. A su padre le gustaba la literatura muggle y a decir verdad tenía un gusto impecable para ella.
Sirius, que nunca había leído un libro por gusto, no pudo evitar devorarse uno que había en esa colección y era en ese preciso libro que venía el poema que ahora no podía sacarse de la cabeza y no hacia más que recitarlo mentalmente mientras se acercaba al lugar donde tendría la discusión fingida con James, le parecía perfecto y lo hacía con una suplica que nunca antes pensó poder demostrar; después de todo, su madre le había enseñado que un Black había nacido para que le rogaran, no para rogar.
--- ¡Déjalo ya, James!--- le grito Sirius a su amigo; los alumnos los rodeaban interesados por la discusión que se estaba llevando a cabo
---Aún la puedes recuperar, yo se lo que te digo--- insistió James, no le gustaba el pesimismo con que hablaba su amigo--- ¡Aún puedes recuperar a Leanne!
--- ¡Que no! ¿Es qué acaso no lo entiendes? Ella me odia--- le grito molesto Sirius---¡Y si no dejas las cosas por la paz no me dejaras más opción que hechizarte!--- lo amenazó Sirius sacando su varita
--- ¡Pues entonces no me dejas más opción!--- le grito James sacando también su varita.
Los presentes se separaron de los dos amigos, ambos se apuntaban con sus varitas y estas echaban chispas amenazantes
--- ¡Densaugeo!
--- ¡Expulso!
Gritaron al mismo tiempo Sirius y James, el segundo evito magistralmente el hechizo de crecimiento de los dientes de Sirius, pero este no pudo evitar el hechizo de James y salió volando por los aires, golpeándose la cabeza
--- ¡Sirius…!--- alcanzó a escuchar la hermosa voz de Leanne antes de desmayarse
Tú que formaste los mares,
Tú que hiciste el firmamento,
Tú que nos diste la vida,
que nos diste el pensamiento…
¡Señor, que todo lo puedes,
no dejes que yo me muera!
Señor de los imposibles
¡Tú pídele que me quiera!
Leanne estaba arrodillada al lado del desmayado Sirius, finas lágrimas recorrían su rostro; tenía las mejillas encendidas y marcas de uñas en el rostro. Se abrazo a él esperando verlo despertar
--- ¡No me dejes!--- le susurro tristemente al oído
---Lo lamento--- le dijo quedamente al oído Sirius. Ya había olvidado la hermosa sensación que experimentaba cada vez que Leanne lo abrazaba de esa forma, había olvidado el dulce perfume que emanaba de su cuerpo y la suavidad de su cabellera, había olvidado lo feliz que era cuando ella estaba cerca
---Vamos, aquí no hay nada que ver--- la voz de Kingsley alejando a los curiosos los saco de su pequeña burbuja de ensueño
Leanne se separó de Sirius, pero permaneció arrodillada a su lado, lo miró largo rato, esperando a que Kingsley terminara de alejar a todos lo presentes y después habló:
--- ¿Por qué?--- le preguntó simplemente--- Es decir, lo menos que me merezco es una explicación del por qué ¿Por qué pensaste que yo pude engañarte de esa forma?--- le volvió a preguntar; era imposible para Sirius retirar sus ojos grises de los ojos castaños de Leanne--- Yo misma hubiera creído verdad que te engañaba con James ¡después de todo, nos sorprendiste besándonos!--- le dijo con una sonrisa triste en los labios--- Inclusive hubiera aceptado que pensaras mal de Kingsley, sólo nosotros entendemos nuestra relación, pero ¿Por qué?--- Leanne lo miro por unos segundo--- ¿Cómo pudiste pensar que yo podía engañarte de esa forma?
---Yo…--- Sirius no supo que contestar, estaba perdido en los bellos pero tristes ojos castaños de Leanne
--- ¿Cómo pudiste pensar que yo te lastimaría de esa forma? ¿Qué yo sería capaz de engañarte con cualquiera que se me pusiera en frente?--- le pregunto tranquila, Sirius deseaba que le gritara, que lo golpeara, cualquier cosa a parte de esa tranquilidad que le daba a entender que ya no sentía nada--- ¿Por qué lo dicen en un periódico? ¿Por qué lo has pensado? ¿Por qué en verdad pensaste que yo no te amaba?
--- ¿Aún me amas?--- le pregunto Sirius suplicante
---Más de lo que puedo soportar--- le contesto Leanne mirándolo directamente a los ojos--- Yo ya conteste a tú pregunta pero tu no has contestado ninguna de las mías--- le dijo recriminatoriamente Leanne
---Yo…--- Sirius continuo sin poder contestarle; el aire jugaba alegremente con el cabello de Leanne, llevando algunos hasta su rostro que lo acariciaban y lo emboban
---Supongo que eso ya no importa, ya lo se--- le dijo Leanne--- Y francamente no se si me interesa si me contestas o no--- Leanne le sonrió nuevamente, pero está vez lo hizo resignadamente--- Lo que si me interesa saber es ¿Por qué dijiste todas esas cosas tan feas de mi?
---Quería herirte--- le contesto sinceramente Sirius--- Si ya no me amabas, si nunca me habías amado…--- Sirius apartó su mirada de la de Leanne--- Quería que sufrieras de la misma forma en la que yo estaba sufriendo, quería que tu mundo se viera destruido, quería que no tuvieras nada a lo que aferrarte porque tú me lo habías quitado todo--- le dijo sin mirarla a los ojos--- Quería que sintieras el mismo vacío que yo sentía en el pecho, quería que me odiaras, que desearas matarme y que lo hicieras porque yo ya no quería vivir una vida que ya no me pertenecía, una vida que ya no era mí, porque la razón de mi vida ya no era mía--- le dijo mirándola a los ojos--- Se que no merezco tu perdón, que lastime tú corazón, pero perdóname, por favor
---No puedo--- le contesto sinceramente Leanne
---Estás pensando con la cabeza, no con el corazón--- le dijo desesperado Sirius--- Tú siempre has pensado con el corazón
---El problema es, Sirius, que mi corazón no necesita perdonarte, porque si late es por ti, pero mi cabeza no puede hacerlo. Te escuché y sopese todo lo que me dijiste y no puedo hacerlo--- le contesto Leanne--- Mi mente me a gastado muy malas pasadas y el corazón nunca me ha mentido, pero está vez debo admitir que lo que pienso tiene más lógica que lo que siento
--- ¡Por favor…!--- empezó a suplicar Sirius
---Deberías hacer que te revisen ambas heridas--- le dijo Leanne acariciando el moretón que tenía Sirius en el ojo--- Ya lamiste suficiente tus heridas, mostraste orgulloso tus cicatrices, pero creo que es hora que alguien las cure--- Leanne lo besó tiernamente en los labios, se paró y se fue dejando a Sirius sumido en una tristeza inigualable.
---Suplícale
--- ¿Qué?--- pregunto Sirius volviéndose para ver quien le hablaba--- ¿Qué es lo que quieres Kingsley?--- le pregunto molesto Sirius--- ¿Burlarte de mi?
---No, tú ya lo haces bastante bien tú solo--- le contesto Kingsley con una sonrisa burlona en los labios--- Está vez estoy aquí para ayudarte
--- ¿Cómo piensas hacer eso?--- le pregunto Sirius sin dar crédito a lo que escuchaba
---Ya te lo dije--- le dijo burlonamente Kingsley--- Suplícale, rebájate, hazle saber que ella es lo más importante en tu vida, lo único en tu vida--- le dijo Kingsley--- Se que no me vas a creer, pero Leanne en verdad te ama y lo único que yo quiero es que sea feliz, aunque sea a tu lado
--- ¿Cómo?--- le pregunto Sirius, él nunca pensó que Kingsley sería precisamente el que le devolvería la felicidad
---Demostrándole que nunca más la volverás a lastimar, usa lo que más quiere: a ti y al invierno. Es todo lo que puedo darte, lo demás depende de ti--- le dijo sin muchos ánimos---Pero ten en cuenta de que si Leanne te perdona y tú vuelves a romperle el corazón, yo te matare y te haré pagar por todo el sufrimiento que le causes, aceptare gustoso el castigo que me impongan--- Kingsley también se marcho, pero dejando de mejor humor a Sirius de lo que lo había hecho Leanne, a pesar de su amenaza.
Hacia frío, cosa extraña para un soleado día de primavera y la liviana sabana con la que estaba tapada Leanne no ayudaba mucho. Estaba cansada, no quería levantarse aún, así que decidió soportar el frío, al fin y al cabo King la cubriría en cuanto se diera cuenta de que estaba hecha un ovillo. Pero King no la tapo, ni siquiera se preocupo por el frío que ella sentía; King se estaba volviendo muy descuidado o ya se había enfadado de cuidar de ella.
---Leanne, Leanne ¡Leanne despierta!--- Alice saltó en su cama, obligándola a despertar
--- ¿Qué…?--- preguntó distraída Leanne y digo completamente distraída. Ella juraba que se había dormido en los brazos de Kingsley
--- ¡Mira!--- le dijo Alice sacándola de la cama y llevándola hacia la ventana
Todo el paisaje había cambiado por completo, de ser un hermoso paisaje primaveral había cambiado a un sueño invernal; los terrenos del castillo estaban cubiertos de una espesa y blanca capa de nieve, así como las copas de los árboles
--- ¡Vamos, tienes que ver esto!--- Alice la jaló del brazo y la saco de la habitación, ella ya estaba vestida y llevaba un gruesa capa, en cambio Leanne llevaba solo su pijama, estaba completamente atónita, así que no puso muchos reparos
Mientras corría detrás de Alice, pudo ver como los demás habitantes del castillo se quedaban boquiabiertos para después murmurar cosas sin sentido para ella. Un grupo nutrido de estudiantes bloqueaba la salida a los jardines, pero Alice encontró la forma para hacerlas pasar hasta el frente.
Lo que vio, la dejo aún más estupefacta de lo que ya estaba: Sirius estaba parado al final de las escaleras y sostenía en los brazos un enorme ramo de rosas rojas y tulipanes amarillos.
---Por ti, soy capaz de hacer cualquier primavera, invierno--- le dijo ofreciéndole el ramo de flores--- Se que no te merezco, pero te amo más de lo que nadie podrá amarte jamás y si me aceptas de regreso me volveré tu eterno esclavo, nunca más volveré a hacerte sufrir y juró que te haré la mujer más feliz del universo.
Leanne lo miró un segundo y después sin importarle que estuviera descalza, que no trajera nada más que su simple pijama, que todo el mundo la estuviera observando y que se estuviera congelando, corrió hasta donde estaba Sirius y saltó sobre de él, comiéndoselo a besos y ambos cayeron
---Yo sin ti, soy todo menos yo--- le dijo radiante de felicidad, besándolo como nunca antes lo había hecho.
Todos irrumpieron en aplausos, felices de que su pareja favorita hubiera regresado
--- ¿Esto significa que volvemos a ser novios?--- le pregunto sonriente
--- ¡Que si, tontito, que si!--- Leanne estaba que no cabía de felicidad.
Ambos corazones volvieron a latir a un mismo ritmo, sanos, felices, tan completamente enamorados que hacían la música más maravillosa que se hubiera escuchado nunca.
Una fina nevisca termino por completar el cuadro de la perfección que se vivía en ese momento; no había más felicidad que la de ellos, no había más amor que ellos dos tumbados sobre la nieve, abrazados, completamente enamorados.
--- ¿Podrías reparar mi ropa?--- le pregunto sonriente Sirius--- Estoy cansado de usar las ropas de Remus--- llevaba puesta una ridícula combinación que le quedaba dos tallas más grandes que las que usaba. Leanne sonrió embobada, no había más felicidad para ella que perderse en el gris liquido del mirar de Sirius
--- ¿Estás contenta?--- le pregunto James al ver que Leanne se disponía a decir algo, no quería escucharla decir que lo amaba, porque para él eso carecía de sentido, aún cuado era lo que más deseaba escuchar de sus labios
---Si--- le contesto sinceramente Leanne; quería sonreír pero la tristeza en el rostro de su amigo se lo impidió--- Gracias a ti
---Querrás decir que gracias a Kinglsey--- la corrigió James--- No soy tonto Leanne, a pesar de lo que muchos piensen; engañamos a todos pero tu y yo sabemos perfectamente que Rita no me embrujó y solamente Kingsley pudo haber podido solucionar las cosas--- James la miró a los ojos, una mirada severa que le prohibía decirle que no era verdad--- Rita nunca hubiera aceptado la culpa de forma pasiva, Kingsley debió de haberla confundido, o algo así
---Tú ideaste todo este plan, a ti se te ocurrió la idea del duelo--- le insistió Leanne
---Esperaba otra reacción de tú parte--- le dijo James, ahora que lo recordaba--- Estaba dispuesto a pasar una semana en la enfermería, creí que me ibas a detenerme, que te ibas a interponer entre Sirius y yo
---Lo importante no es quien corre detrás de ti cuando te lastiman, sino quien se interpone entre tú y quien intenta lastimarte--- le dijo Leanne al oído--- Y yo siempre estaré ahí para protegerte--- Leanne se despidió con un beso en la mejilla
Tal vez no la tendría a su lado de la forma en que él quería, pero indudablemente, Leanne siempre estaría ahí para él
--- ¿Eres feliz?--- le pregunto Kingsley, estaban tumbados en la cama de la sala de los Menesteres; la fina nevisca continuaba cayendo afuera y se podía ver por la ventana
---Completamente--- le contesto sonriente Leanne; se recargó sobre su brazo para ver mejor a Kigsley--- Y todo te lo debo a ti
--- ¡Pero si yo no hice nada!--- le aseguró Kinhsley intentando sonar inocente
--- ¿Quién más sino tú me conoce a la perfección?--- le pregunto pellizcándole en cachete--- Sólo tú podría saber de mi sueño con Sirius, en un paisaje invernal
---Francamente ya me estaba aburriendo ver lo mismo todas las noches, así que pensé en volverlo realidad para ti--- le dijo sonriéndole con complicidad
---Gracias--- le dijo sinceramente Leanne
---No es necesario que lo agradezcas--- le dijo alborotándole el cabello. Leanne parecía una niña chiquita a la que le habían arrebatado su juguete favorito y él fuera el héroe el que se lo hubiera regresado
--- ¿Hay algo que yo pueda hacer por…?
---Sonreír--- le dijo Kingsley--- Es lo único que quiero de ti, que sonrías como siempre lo has hecho--- Leanne le dedico una enorme sonrisa, tan radiante como las que tanto adoraba él
---Te conformas con muy poco--- le dijo Leanne sonado decepcionada, como si estuviera dispuesta a regalarse toda ella para agradecerle lo que había hecho él por ella
---Me alegra que hayas recuperado tú temperatura normal. Era verdaderamente incomodo sentir tú piel fría al tacto--- le dijo acariciando su calida mejilla--- Y el latido de tú corazón, por fin puede escucharse
--- ¿Cómo?--- le pregunto sorprendida Leanne
---Durante todo este tiempo sentía que sostenía en mis manos un témpano de hielo, un ser que había dejado el cuerpo y se había llevado el alma--- le contesto Kingsley mirándola a los ojos--- Siempre había sido capaz de escuchar el latido de tú corazón, pero mientras Sirius estuvo momentáneamente fuera de él, era como si este tampoco estuviera ahí
---Me alegra que haya regresado, yo también lo extrañaba--- le dijo sonriente Leanne, quería compensar todo el sufrimiento que le había causado a su amigo--- ¿Verdad que siempre estarás ahí para sostenerme?
---Aún cuando ni tú misma lo sepas--- le contesto Kingsley
---Déjame explicarle las cosas a Candence, déjame retribuirte un poco de lo mucho que me has dado--- le pidió Leanne
---No te preocupes por eso--- le pidió Kingsley con un gesto de la mano--- De verdad que no tiene importancia
--- ¿Qué?--- le pregunto incrédula Leanne
---No… bueno…--- Kingsley puso los ojos en blanco--- Candence y yo nos reconciliamos ayer--- le dijo derrotado
--- ¿Por qué no me lo habías dicho?--- le pregunto Leanne sorprendida por que Kingsley no le había dicho nada y triste porque habían regresado
---El Felix Felicis ayudo también, pude explicarle las cosas--- le contesto Kingsley prefiriendo no notar la tristeza de Leanne--- Y Candence me pidió que lo mantuviéramos en secreto, que ya había suficiente drama contigo y Sirius
--- ¡Pudiste habérmelo dicho!--- le dijo Leanne pegándole un puñetazo enojada
--- ¡Auch!--- dijo Kingsley sobándose el lugar donde Leanne le había pegado--- Para ser una persona tan pequeña, pegas demasiado recio
--- ¡Eso es para que aprendas a no ocultarme nada!
---Aún continua haciéndolo--- le dijo sonriente Leanne a los presentes, aunque ella y Kingsley eran los únicos que sonreían
--- ¿Dormían juntos?--- pregunto Candence con un hilo de voz; al darse cuenta del porque de la seriedad del resto de los presente, Leanne y Kingsley dejaron de sonreír
---Nosotros…--- Leanne se quedo sin palabras, podía ver el coraje reflejado en los ojos de Charlie--- Nosotros nunca…
--- ¿Ustedes nunca qué?--- le pregunto enojado Charlie--- Cada que tú dejas salir un recuerdo me entero de cosas que no me gustaría saber
--- ¡Supéralo, quieres!--- le dijo sin mucho tacto Kingsley--- Eso es algo que paso hace siglos
---Charlie, querido--- intervino Molly tratando de tranquilizar a su hijo--- Todos vimos lo que sucedió y nada sucedió, Leanne simplemente necesitaba apoyo en ese momento tan duro y Kingsley no hizo más que proporcionárselo
--- ¡Madre, por Dios!--- le dijo molesto Charlie--- ¿Quieren hacernos creer que durmieron juntos durante días y no paso nada?--- le pregunto malhumorado; miraba a Kingsley con odio, siempre Kingsley
---Nada paso--- le aseguro Leanne
---Yo también lo creo--- le aseguro Harry--- Leanne nunca hubiera engañado de esa forma a Sirius y sin lugar a dudas tampoco te mentiría a ti
---Y Kingsley no dañaría de esa forma a Candence--- agrego Hermione
---No creo que estés pensando con claridad--- le recrimina Arthur--- Leanne no ha hecho más que ser sincera con todos nosotros, especialmente con Harry y contigo
---Y no lo esta haciendo--- murmuro en voz baja Leanne solo para que Kingsley la escuchara--- "Leonor esta detrás de esto, puedo verlo en los ojos de Charlie, él nunca pensaría de esa forma"
"Lo se, es tonto, pero nunca desconfiaría de ti"--- le correspondió Kingsley
"Te detienes o te detengo"--- le ordeno Leanne a Leonor
"¿Y si no lo hago?"--- le pregunto desafiante Leonor, un silencioso chillido para el resto de los presente llega a oídos de Leanne y Kingsley; el bebé siempre podría contra Leonor
---Lo lamento--- Charlie se muestra arrepentido, en realidad no sabe como es que pudo llegar a pensar todo lo que pensó
---No fue tu culpa--- le asegura Leanne sonriente--- Hay cosas que se tienen que explicar
"Si, es una lastima que no sea tu culpa"--- pensó con sarcasmo Kingsley
"Déjalo, quiere, por favor"--- le pidió Leanne mientras besaba a Charlie
"Como siempre, a tus ordenes"--- le contesto Kingsley