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Historia 27413 — capítulo 4
Capítulo 4 O Dumbledore se ha vuelto loco o una Legeremancia para molestarme!
El día transcurría lo más normal para el desagradable profesor de Pociones, o bueno tan normal como era posible después de su inesperado encuentro con la castaña de Gryffindor la otra noche, avanzaba por el solitario pasillo pensando únicamente en la pequeña dueña su corazón, aquel que juró nuca volvería a amar a nadie, ahora estaba enamorado de una pequeña que era ni más ni menos que su alumna, una Gryffindor, la mejor amiga de potter el hijo de aquel que le arrebató a su primer amor, el que creía que sería el único en su vida, ahora era opacado por una dulce niña de tan solo doce años pero no era posible la diferencia de edades era demasiadaVeinte años es mucho, Severus reacciona, eela tiene doce y tú...treinta y dos... pero no importaba cuanto se lo dijera, cuanto se reclamara o cuanto se castigara, sus sentimientos hacia Hermione no estaban dispuestos a cambiar.
Aún cavilando, debatiéndose entre seguir atormentándose despierto o dormir y entrar a ese mundo donde solo existían él y ella, Hermione Granger, no había mucha opción era tarde y mañana era día de clases, tendría que soportar a esos niños malcriados y malagradecidos pero algo iluminaba su día, mañana ella tenía Pociones y aunque fuera sólo unos momentos podría verla, qunque el barullo fuera excesivo o nulo podría contemplarla y rodeado de alumnos podría contenerse para no hacer algo indevido.
Se cambió y se puso su pantalon de pijama negro de seda, combinaba perfectamente con sus misteriosos ojos y su lacio cabello, su piel blanquecina brillaba a la luz de la luna, se acostó en su cama, una sonrisa se le dibujó en el normalmente serio e inexpresivo rostro, la almohada, las sábanas, la cama aún tenía su aroma impregnado, Vainilla y Jazmines.. era lo único que pensaba mientras caía en un profundo sueño a manos de Morfeo. (N/A yo quiero ser morfeo para tenerlo entre mis manos)
Horas más tarde despertó empapado en sudor pero aún con una radiante sonrisa en sus finos labios, era ella, la dueña de sus sueños, también la dueña de sus sonrisas, de su alegría, se sentó en la cama y se puso en pie, un escalofrío le recorrió la espalda al contacto del frío suelo de piedra, miró por la ventana la luna aún estaba en el hermoso cielo nocturno pero ligeros tonos rojizos hacían su aparición por el cielo, el alba se acercaba y con el alba una nueva oportunidad de acercarse a ella, de sentirla cerca aunque la distancia fuera inmensa, de ver a su pasión prohibida a Su Hermione...
(N/A ok creo que me puse demasiado cursi y sentimental en esta parte o ustedes que dicen? yo opino que sí.....kathy mala ¡TAZ!.....kathy mala ¡TAZ! .......kathy mala ¡TAZ!.... varios golpes después y como la computadora sigue intacat podemos continuar con el fic jeje)
-Nesecito con urgencia una ducha, y una bien fría- se dijo aún en medio de la desvaneciente oscuridad que la habría paso al nuevo día.
Salía ya del cuarto de baño, iba vestido como siempre, pantalón negro de vestir, camisa negra completamente abrochada, zapatos negros de vestir igual y una prefecta túnica negra de manga larga completamente abrichada, su cabello caía suavemente a ambos lados de su rostro enmarcando sus bellos ojos y extrañamente esa mañana no seveía ni grasiento ni maltratado. (N/A lo que uno hace cuando está enamorado y muchas veces sindarse cuenta)
-Mira Ron, parece que alguien se despertó de buenas esta mañana- dijo Harry señalando a su amiga que entraba en ese momento por las puertas de roble del Gran Comedor.
-Sí Herms, que paso para que traigas esa Sonrisa, estoy seguro de que hasta china pueden verla- preguntó Ron en cuanto su amiga se hubo sentado entre él y Harry.
-Sólo digamos que tuve una buena noche- puntualizó ella.
Y era verdad, había pasado una hermosa noche llena de dulces sueños uqe por desgraci, ella pensaba, no se podían hacer realidad, donde los protagonistas eran siempre los mismos, la pequeñña "insufrible sabelotodo" de Gryffindor y el temido profesor jefe de la casa Slytherin Severus Snape, en diversas situaciones que siempre acababan con un dulce y tierno beso pero justo en el momento en el que su sueo se tornaba perfecto el beso se detenía y ella despertaba, aún así contaba con poder soñar otra vez.
-Harry mira!- dijo Ron codeando a su amigo para que volteara hacia la mesa de profesores - el Apocalipsis llega, El-que-no-debe-ser-nombrado se apoderarará del mundo- exclamó con dramatismo - Snape se ha lavado el cabello- de repente una oleada de risas estalló por toda la mesa de Gryffindo, todos reían excepto claro una dulce castaña.
-Ronald, ya deja de estarlo insultando- gritó y salió carriendo del Gran Comedor.
-Ok creo que el apocalipsis de verdad llegá- ironizó Harry - Herms defendiendo a snape por segunda vez, a esa chica le pasa algo y algo muy muy grave.
Mientras tanto en la mesa de profesores.
-Severus nesecito hablar contigo- dijo Albus dumbledore inclinándose sobre su lado izquierdo para hablar con el susodicho.
-Sí Albus que sucede?- preguntó él.
-Como verás se han presentado diversos ataques cantra los hijos de padre muggles.
-Sí señor, lo he notado.
-Severus me parece que uno en particular corre más peligro que los demás- inició el profesor -Hermione Granger es la mejor amiga de Harry Potter, hija de muggles y la mejor bruja en Hogwarts, Te quiero pedir un muy importante favor...
-Dígame...- dijo calmado aunque por dentro se estaba muriendo, tenía demasiados sentimientos confusos.
-Nesecito que le des clases particulares de defensa a Hermione Grange- dijo el director con semblante serio que no dejaba lugar a réplicas.
-Pero, señor no debería ser Lockheart el que le diera clases, es decir él es su prfesor de defensa contra las Artes oscuras no yo...
-Sí, pero confía más en tí para esta tarea que en él.
-Entiendo señor, lo haré...- accedió aunque a regañadientes pues no se creía muy capaz de controlar sus instintos cuando pasara suficiente tiempo cerca de la castaña y peor aún, A SOLAS -O se a ha vuelto loco, o usa Legermeancia para molestarme pensaba distraíidamente.
-Severus creo que ésta es tu oportinidad para comunicarle a la señorita Granger de sus cñases particulares y por favor dígale que no se lo comente a nadie ni siquiera a Harry y a Ron- dijo señalando a la chica que salía despavorida del Gran Comesor en esos momentos.
-Está bien señor, sólo porque usted me lo pide.
El profesor salió del gran comedor, con el mismo aire de siempre, derrochando arrogancia, pero en cuanto las puertas de roble se cerraron tras él giró su cabeza en todas direcciones en busca de Hermione, sin una razón precisa, tomó el pasillo de la izquierda atento a cualquier sonido fuera de lo común, cuando un sollozo llegó a sus oídos,proviniendo de un aula vacía de encantamientos que no se usaba hacía ya mucho tiempo.
Se acercó y giró levemente el pomo de la puerta, abrió lentamente y con sumo cuidado cuando otro sollozo llegó a sus oídos, ahí, sentada en uno de los pupitres se hallaba la pequeña Hermione llorando, que aún no se había dado cuenta de que alguien más había ingresado en la habitación hasta que la puerta se cerró ruidosamente.
-Demonios- maldijo Snape por lo bajo.
-Pro..pro..profesor..S..Sn...Snape..- logró articular la castaña aún llorando.
-Que te pasa pequeña?- preguuntó él acercandose, nuevamente la chiquilla se abalanzó a llorar en su regazo, él la abrazó fuertemente intentando transmitirle calor y seguridad.
-Qué hace aquí profesor?-´preguntó Hermione ya más tranquila.
-Pues el profesor Dumbledore me pidió que te comunicara algo...- comenzó sin saber muy bien que decir -tienes que tomar clases particulares de defensa, es por tu seguridad...
-Lo entiendo, y con quién tomaré clases profesor- preguntó ella inocentemente.
-Pues... conmigo- terminó él.
-Supongo que nos tendremos que ver muy seguido noo es así?
-Parece ser que sí, ah y otra cosa me pidió que no le dijeras a nadie de esto, ni siquiera a tus amigos Potter y Weasley.
-No puedo?
-No, me prometes que no diras nada?
-Lo prometo...- y volvió a abrazar fuertemente al profesor mientras él le acariciaba tiernamente la callera castaña.
Los minutos o tal vez fueron horas los que pasaron abrazados eran interminable, no deseaban separarse ninguno de los dos pero sabían que tenían que hacerlo.
-Profesor Snape, cuando comienzo a tomar clases?
-Hoy por la noche a las ocho en mi despacho, después te acompañaré a tu sala común para que no te castiguen por estar afuera a deshoras.
-Gracias- fue todo lo que ella pudo decir y besando tiernamente su mejilla salió del aula rumbo a Herbología con los de Ravenclaw.
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hola yo otra vez!
primero que nada quiero agradecer a todos los que me han dejado reviews y segundo que les ha parecido el capi?
recuerden sugerencias, consejos, quejas, criticas constructivas y por que no criticas destructivas jeje dejar un review que tengan por seguro que los reviso y contesto absolutamente todos.
sin más por el momento los adora...
bexitous
........cassiddymafoy