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Historia 27413 — capítulo 5

Capítulo 5 "SS&HG" aléjate de mis pensamientos!

La tarde pasaba normlmente, Hermione iba sliendo del aula de transformciones, sus amigos se irían a volar un rato al campo de Quidditch y ella no tenía ganas de estar en biblioteca (N/A El apocalipsis se acerca, Hermy no quiere ir a la biblioteca!), caminó despacio por los pasillos entre los estudiantes, aún faltaban dos horas para la cena y no tenía tareas ya que había hecho todo a una velocidad increible, llegó a la sala común aún divagando por sus ensoñasiones, protagonizadas como siempre por el mistorioso Severus Snape, dejó sus libros y su mochila en su habitación y salió, no tenía ganas de estar rodeada de gente en la sala común.

Sin darse cuenta había llegado al sexto piso y encontró una puerta que podría haber jurado no estaba ahí hace unos segundos, pero en el estado de ausencia en el que se encontraba no le prestó mucha importancia y entró (N/A creo que todos sabemos por que la puerta apareció de repente y si alguno o alguna no lo captó es porque era la sala de los menesteres), la habitación era completamemte diferente a cualquiera que hubiera visto en Hogwarts, era amplia y tenía un hermoso techo abovedado, había estantes con todos los libros, tanto muggles como mágicos, que le gustaban a Hermione, y ferente a una enorme chimenea había una salita de terciopelo dorado. Hermione estaba impresionada y sacó uno de los libros del estante y comenzó a leerlo tumbada en la alfombra blanca.

-Cielos Santo, la cena debe haber empezado hace como una hora!- exclamó la chica escandalizada en cuanto cerró el libro.

Lo tomó del suelo lo colocó nuevamente en el estante, abrió la puerta y salió corriendo en dirección al Gran Comedor para encontrarse con sus amigos que deberían ya de estar por el postre. En cuanto entró y hubo divisado a Harry y Ron se sentó con ellos.

-Hermione, dónde estabas?- pregunto el niño que vivió.

-Oh, es que tenía que arraglar unos asuntos con la profesora Mcgonagall.

-Y ya lo solucionaste?- pregunto el pelirrojo Weasley.

-Pues, si, pero tendré que ir a la biblioteca después de cenar para poder acabar mis deberes ya que no he tenido tiempo...- mintió magistralmente la castaña, depues de todo hace siglos que los había terminado -...gustan venir?- preguntó con segunda intención.

-Ehh... no gracias Herms creo que mejor los hago mañana- repuso Harry.

-Sí y yo lo ayudaré mañana- dijo Ron.

-Está bien- respondió ella con una sonrisa en el rostro, sabía que si les preguntaba para que la acompañaran se aseguraba de que por ningún motivo la fueran a buscar.

La castaña cenó de manera apresurada, el profesor Snape no se encontraba en la mesa de profesores por lo que supuso que la estaría esperando en su despacho de las mazmorras. Flataban a penas cinco minutos para las ocho en punto cuando la chica salió apresuradamente del Gran comedor dejando a sus amigos aún en la tercera ronda de postres.

Hermione corría a todo lo que le daban sus piernas y aún con eso llegó cinco minutos tarde, aunque eso ya no le importaba, sólo estaba confundida, no sabía que era lo que le pasaba, o bueno en realidad si sabía era sólo que no quería aceptarlo, de todos en el mundo se había ido a enamorar de él, no había peor persona en el mundo, excepto claro Voldemort, pero bueno quien dijo que el amor era fácli.

Repiro hondo y llamó a la puerta una vez preparándose para la que le cargaría Snape por haber llegada tarde a su primera clase "extra".

-Adelante- dijo una muy fría voz completamente inexpresiva lo cual le imposibilitaba saber si estaba enojado o simplemente lo "normalmente molesto".

La chica abrió cuidadosamente la puerta procurando no hacer nungún sonido que incomodara a su profesor para no empeorar el estado de ánimo que ya de por si debería tener al no haber sido ella puntual.

-Profesor Snape... yo... lo siento...lamento haber llegado tarde...

-No se preocupe señorita Granger lo importante es que ya está aquí- esto si que la impresionó... Snape diciendole que no importaba y rechazando una oportunidad para restar puntos a Gryffindor (N/A Ahora así que le pasa algo grave, llamen a San Mungo!) -tome asiento- indicó señalando la silla frente a su escritorio a la que ella se acercó insegura.

-Profesor, que vamos a hacer?- preguntó ella algo inquieta.

-Pues, el profesor Dumbledore me pidió que le enseñara todos los métodos posibles para defenderse, pero también a explicarle en que momentos es preciso usarlos, por ejemplo hay momentos inevitables en los que se elije el fin menos dañino...- la chica lo miraba algo confundida pero no por la explicación, no, algo en los ojos de él la estaba haciendo despegarse de la realidad- ... mira si tuviera que escoger entre una tortura y dejarse controlar, lo mejor serpia la tortura ya que en esos casos uno no es conciente de que le serían capaces de obligar a hacer, o entre la muerte y una petrificación es mejor quedar inmóvil durante tiempo indefinido sabiendo que hay solución a morir fingiendo valentía...

Ella escuchaba toda la explicación sin mediar palabra mas no le prestaba la más mínima atención, solo veía sus finos labios moverse suavemente mientras su melodiosa voz le llenaba los oídos.

-Señorita Granger póngase de pie- ordenó Snape pero sin ese toque de frialdad y esceptisismo en la voz.

-Sí profesor- respondió ella saliendo de su ensimismamiento.

Pasaron mucho tiempo el cual ella no supo calcular practicando hechizos tanto defensivos como de ataque, para sorpresa del profesor la pequeña sabía mucho más de lo que aparentaba, conocía muchísimo de hechizos defensivos y otro tanto de los ofensivos, fue poco, realmente poco lo que el profesor le enseño acerca de hachizos, contrahechizos, maldiciones y contramaldiciones. Poco tiempo despues pasaron a algo un poco más complicado, los hechizos no verbales que a pesar de que era material de sexto curso, Dumbledore se lo había pedido y no dudaba ni un segundo que aquella chica tan especial lo consiguiera sin ninguna complicación, y no se equivocó, luego de aproximadamente una hora y media Hermione podía hacer cuarquier hechizo de manera no verbal, por lo que decidió pasar a lo que seguramente sería lo más complicado.

-Hermione...- otra vez la había llamado por su nombre -por lo que puedo ver eres una excelente bruja en combate y también en defensa en lo que a combate cuerpo a cuerpo se refiere claro, pero existe otra manera de debilitar las defensas de otra persona y esa es entrando en su mente usando...

-Legeremancia cierto?- completó ella inesperadamente.

-Así es como lo sabes- ella pensó en el libro que había estado leyendo esa tarde el de la misteriosa habitación (N/A alias La Sala de los Menesteres jejeje) -yo lo leí en algún libro no estoy segura de donde, pero también sé que su contraparte, por llamarle de alguna manera, es la Oclumancia.

-Veo que sabe de lo que vamos a hablar...

-Señor, voy a tener que aprender Oclumancia?- preguntó algo nerviosa la chiquilla.

-Sí... te notó nerviosa...

-Es que me parece algo muy complicado, además por qué tengo que aprender yo? yo y no Harry, es decir él es el que debería aprender todas estas cosas no yo...

-Él también las aprenderá en su debido momento...- respondió Snape recordando las razones que le había dicho Dumbledore por las cuales ella debía aprender todo eso y también a él se le habían hecho varias teorías como que los mortífagos darían lo que fuera por tener a alguien asi en sus filas e incluso el mismísimo Voldemort dudaría al tener alguien como ella de enmigo pero sentía que había algo más, algo que Dumbledore le ocultaba, pero eso era algo que únicamente él (N/A y yo!) sabía(N/A pero yo más;)).

Sin más se colocó delante de la castaña, podía notar el extremo miedo y nerviosismo en los ojos de la chiquilla que le robaba el sueño, así que le sonrió de manera que a ella le pareció dulce y tierna lo que hizo que su temor disminuyera un poco.

-Estás lista?- preguntó.

-S....Sí- ella asintió eufusivamente con la cabeza.

-Bien recuerda que debes intentar vaciar tu mente de todo sentimiento y emoción no dejar que me adentre en tus recuerdos, esa sería un arma muy poderosa para tu enemigo así que intenta no pensar en nada- explicó el profesor de Pociones- uno....dos....tres...Legiremens! (N/A era así el dichoso hechizo es que como ya les dije tengo mala memoria además de una flojera enorme para ir a buscarlo ahorita).

La chica intentó vaciar su mente, pero le fue completamente imposible en ese momento de repente comenzó a ver muchísimas imágenes de su vida, su cumpleaños número cinco cuando había quedado llena de pastel gracias a su primo Andy (N/A es un chico Andy(diminutivo)=Andrew), corría por el campo y de repente se perdía en un bosque y comenzaba a llorar, un día en la playa con su familia, el día que recibió su carta de Hogwarts, su selección, el troll del año pasado, cuando se hizo amiga de Harry y Ron, el juego de ajedrez de Mcgonagall, los mensjes escritos en las paredes ese año, pero de repente el profesor Snape se acercó a algo que no era un recuerdo sino más bien un sueño un deseo, se encontraba en el lago de Hogwarts, era un atardecer precioso, entonces una sombra se acercaba, era bastante alta y la abrazaba por detrás colocando su cabeza sobre el hombro de ella, luego se daba vuelta, ahora venía la parte en la que él se acercaba a besarla y se reconocía a Snape, pero no iba a dejar que viera eso.

-No!- gritó pero lo extraño fue que antes de que gritara había vuelto a estar en el despacho de Snape aunque tirada en el piso, al parecer había caído de sentón mientras el inspeccionaba sus recuerdos.

-Veo que ha conseguido pararme señorita Granger- dijo confundido por lo que acababa de ver -ese último recuerdo suyo debe haber sido muy importante o privado si no quería por ningún motivo que yo lo viera.

-Más que un recuerdo era un sueño y realmente me avergonzaría que lo hubiera visto.

-Está bien, Hermione lo intentaremos una vez más y te acompañaré a tu sala común.

-Sí...

-Uno...dos..tres...Legiremens!

Ayudaba a Harry a escoger la poción para pasar el fuego y continuar en la busqueda de la piedra filosofal, Gryffindor gana la Copa de las casas, Harry no responde ninguna de sus cartas está preocupada, se encuentra en su habotación de la torre de Gryffindor completamente sola gritando que debía olvidarlo que era demasiado mayor, estaba en la biblioteca y de repente escribía en un pregamino "SS&HG" y lo encerraba en un corazón que luego decoraba, Ginny asustada entrando al gran comedor, ella estaba apunto de gritar que debía olvidar a Severus Snape y que no le correspondería nunca pero nuevmente fue capaz de pararlo antes de que viera algo de lo que ella pudiera arrepentirse depués.

-Creo que eso a sido todo por hoy Hermione- dijo Snape ayudándola a levantarse pues había caído al suelo nuevamente.

-Sí profesor, que bueno la verdad me estaba cansando un poco ya- dijo ella sóbandose el trasero pues después de haber caído sobre él muy fuertemente y dos veces seguidas ya le dolía.

El profesor miraba a la chica un poco embbobado pero no lo suficiente como para que alguien lo notara, pero de repente un muy, MUY loca idea pasó por su cabeza, se imaginó a sí mismo ayudando a la csataña a aliviar el dolor de su parte posterior con sus propias manos mientras ella le abrazaba por el cuello y lo besaba(N/A que "imaginativo nos salió Sevie jajaja), "Severus Snape deberían despedirte por deprevado, mira que para pensar eso con una chiquilla de doce años es porque realmente tienes un problema", se puso completamente rojo nadamás pensando en lo que solo en su imaginación podría hacer, pero de repente recordó que tenía que llevar a la pequeña a su sala común así que consultó el reloj que se hallaba colgado en la pared, pasaban cuarenta y dos minutos de la media noche, volvió a mirar a la castaña que estaba que se caía del sueño que tenía, estaba sentada en la silla con las manos cruzadas sobre el escritorio y la cabeza apoyada en ellas y sus ojos se cerraban lentamente , sin más se quedó completamente dormida.

-Se ve tan tierna- dijo para sí mismo.

La levantó en brazos de tal modo que su cabeza quedara apoyada sobre el pecho de él para que no se hiciera daño, en un acto inconciente la castañita le pasó los brazos alrededor del cuello y se acomodó mejor (N/A y como no estar cómoda si está en brazos de Severus Snape de mí Severus Snape jeje), después emprendió su camino hacia la torre de Gryffindor, pero en el trayecto se cruzó con Albus Dumbledore, en relidad casi chocó con él saliendo de su despacho.

-Oh Severus, se ha quedado dormida- dijo el anciano enternecido ante la escena que veían sus ojos, una pequeña dormida, abrazada a Severus Snape que se veía menos severo y frío que de costumbre.

-Sí Albus.

-Severus por la hora no creo que sea conveniente despertarla y tú no conoces la contraseña de la torre de Gryffindor...

-Pero tú sí...

-Aún así ni tú ni yo podemos subir a dejarla a su dormitorio y bien lo sabes.(N/A recuerden que NINGÚN chico puede subir a los dormitorios de las chicas sin el permiso de ellas, y por lo visto Hermy no estaba en condicones de dar permisos)

-Entonces qué haremos?...

-Severus, podrías llevarla a tu habitación y dejarla pasar la noche ahí?

-Pero...

-Vamos Severus se ve que la pobre ha quedado exausta dejala descansar un poco.

-Está bien Albus- dijo en tono "normalmente frío" pero luego pensó -"Cada día estoy más seguro de que usa Legeremancia para molestarme".

-Por cierto hasta dónde han llegado?

-La señorita Granger ya dominaba a la perfección la mayoría de los hechizos defensivos y ofensivos, no tuvimos que tardar mucho en eso, también logro dominar increiblemente rápido los hechizos no verbales, estamos con la Oclumancia...

-Vaya que Hermione es especial no me sorprende que esté tan cansada, ... y como va con la Oclumancia?

-Pues en dos ocaciones ha bloqueado mi acceso a su mente aunque aún no lo puede hacer de inmediato eso ya es impresionante para alguien de tan corta edad.

-Tienes razón, tienes razón..- Dumbledore puso una expresión que solo confirmó las sospechas de Severus de que le ocultaba algo pero no comentó nada.

-Bueno, creo, Albus, que lo más conveniente es que la lleve a la cama y le pida aun elfo doméstico que saque de su baul su ropa para mañana.

-Sí supongo que sí, buenas noches Severus...- dijo y desapareció por una esquina.

Severus se quedo un momento reflexionando que sería aquello que le ocultaba Dumbledore, pero por alguna razón había algo que le importaba más que lo secretos que pudieran o no guardarle.

-"SS&HG"... quién será el afortunado dueño del corazón de Hermione...

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Hola a todos!

siii viva ya actualice plis dejenme reviews que me deprimo si no tengo noticias suyas, en alguno de los proximos capis les enseñaré o mejor dicho se enterarán de cual es el misterioso secreto que guarda Albus Percival Wulfric Brian Dumbledore y no me culpen por escribir su nombre completo jeje esque desde que lo lei me traume, es el único nombre largo que me se completo bueno besitos y no olviden dejas sus críticas destructivas o constructivas.

los adrooooooooo

besos

.................cassiddymalfoly