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Historia 27515 — capítulo 1

Yo ya sabía que ese año me esperaban sorpresas. Era premio anual y tendría una torre compartida con el otro premio anual. No sabía quién podía ser, desde luego mis amigos no, pero estaba intrigada por saber quien era. “Ojala sea de Ravenclaw o Hufflepuff”, pensaba yo. La puerta se abrió sin apenas ruido y un rubio entró en la habitación como una sombra. Cuando vi su rostro, todos mis temores se cumplieron. “Más de 9.000 alumnos y me tenía que tocar justo con él”, pensé yo. En efecto aquella cara correspondía, como no, al idiota de Malfoy.

-Hola, Granger, ¿qué tal tu verano con tus padres sangre sucia?- preguntó él con cierto gesto de burla.

-Bien hasta que has llegado tú así que aire, vete, busca otra persona a quien molestar, Malfoy- dije con desprecio, pero a él le hacía gracia y comenzó a reírse. “Que risa tan bella” pensé, “¡Yuju!, es Malfoy, te insulta y te trata mal y vas y le piropeas mentalmente”, decía mi mente. Traté de ocultar el rojo de mis mejillas, pero él ya se había dado cuenta.

-Te pones muy roja al verme, ¿seguro que es de odio, Granger?- dijo él

-Claro que es de odio, imbécil, ¿que va a ser si no?- dije yo

-Amor, puede

-No creo, no me enamoraría de un Slytherin como tú- dije yo dando por acabada la batalla.

-Eso es lo que piensas, pero descuidas de lo que en realidad sientes, Granger

-Piérdete- contesté

-Voy a ver a mis amigos, Granger,pero no creas que te has librado de mi, supongo que nos veremos a menudo , a sí que, acostúmbrate a mi presencia-dijo el con aires de chulo. Salió del compartimento del vagón tan sigiloso como había entrado. No sabía que era lo que había hecho en mi corazón, pero había conseguido hacerme dudar. “¿Será verdad que me gusta?”, pensaba mientras miraba por las empañadas ventanas del compartimento, "Lo dudo, no me gusta" se decidió. Con tantas cosas pasando por mi cabeza no me di cuenta de que la profesora McGonnagal había entrado por la puerta.

-Señorita, estamos a punto de llegar a Howarts, póngase su túnica y su insignia de premio anual, estamos a punto de parar, métase en uno de los servicios de prefectos y póngase la túnica. Cuando lleguemos a Howarts, y esto es importante, ve directamente a mi despacho, debo explicarles algunas cosas a usted y al señor Malfoy.

-Entendido, profesora- respondí con aquella voz de niñita prodigiosa que a los profesores tanto convencía.

-Confío en que así sea, señorita Granger- dijo ella

Pasé a los servicios y me puse la túnica reglamentaria con su correspondiente insignia de Premio Anual, que me daba un aire de superioridad. Me subí un poco la falda para estar más guapa y me desabroché un par de botones de la camisa. Me miré al espejo sin poder creerme cómo me había quedado. La falda me llegaba un poco más arriba de la rodilla, la camiseta me quedaba algo ajustada y con los botones de arriba desabrochados tenía un aspecto algo tipo Pansy, “estoy increíble”, pensé. Sonó el pitido que indicaba el final del trayecto. Bajé las escaleras presumiendo en parte de mi nuevo aspecto, cuando encontré la cara de Malfoy, que me miraba de arriba abajo con los ojos como platos. Sonreí para mis adentros, se estaba fijando en mi, le tenía comiendo de mi mano, estaba bajo mi poder. Durante aquellos segundos tan gloriosos en los que me miró mis amigos llegaron por detrás.

-Hermione, estás increíble- dijo Ron, algo sonrojado

-¿Cambio de look?- preguntó Harry

-Mi propio look me aburría un poco, así que he decidido ir un poco más “normal” este año- dije yo, sonriendo. Ese año iban a cambiar las cosas, tal vez definitivamente.