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Historia 27622 — capítulo 6

Cap.6 Pleito Matrimonial

Esa noche Ron estaba muy molesto, mientras Caroline trataba de seducirlo para hacer el amor con él, éste no se daba por aludido, después de bastante rato en donde ella trató de hacer hasta lo imposible, Ron solo dio media vuelta y empezó a roncar dejando a Caroline muy frustrada y enojada. Solo que Ron no dormía fingía roncar hasta que escuchó a ella empezar a roncar suavemente, entonces se levantó despacio de la cama y con mirada triste miró a través de la ventana preguntándose ¿cómo demonios estaba metido en tanto lío?

-Definitivamente tendría que escribir un libro “Cómo meterse en problemas fácilmente por Ronald Weasley”-pensó con ironía riéndose de su propio humor.

-Tengo que recuperar a Hermione y tengo que deshacer este matrimonio, debo pensar las cosas bien para no echarlo más a perder- después de buen rato meditando por fin encontró un posible plan y se fue a dormir más contento.

Por la mañana mientras los Malfoy comían en el enorme comedor, Ron estaba arreglándose para salir, detestaba estar ahí pero no podía hacer otra cosa…por el momento.

Bajo apresurado pues iban a comenzar los entrenamientos y debía estar en el campo de Quidditch a buena hora, por eso ni se preocupó en bajar a desayunar. En realidad detestaba la comida de los Malfoy, era “asquerosa” y lo comprobó cuando se fue a despedir de su linda esposa.

-¿Cuchurrumin no vas a desayunar?, hay mouse de espárragos y está delicioso además de postre habrá “créme brulé”.

-Gracias Caroline pero debo ir en ayunas al entrenamiento pero no te preocupes come por mi, bien, Provecho a todos.- Y salió sin esperar respuestas ya sabía como se las gastaba Malfoy.

De vuelta en el comedor:

-¿Saben? tengo ganas de tener un bebé- lo soltó tan de repente que Draco y su madre casi se ahogan con el vino, mientras Lucius miraba maléficamente a su sobrina.

-¿Qué estupideces dices niña? ¿no es suficiente con aguantarlo a él en mi casa?

¿y para que demonios quieres un bebé? no podrías cuidarlo, ni te darían ganas después del embarazo, te podrás gorda, querrás comer porquerías en la madrugada y luego te quejarás de todo y serás una mujer llorona e inaguantable que uno preferirá dormir con un dragón que con ella.-Comentó de mala manera pero …

-Gracias querido, ahora comprendo perfectamente porqué no quisiste tener más hijos, fue muy claro tu argumento, pero eres un… –Draco en seguida se metió no soportaba cuando sus padres peleaban pues siempre terminaban en lo mismo, como en ese momento iba a suceder.

-Querida yo te dije bien claro que no quería hijos hasta después de los 5 años de casados y no me hiciste caso, de inmediato te embarazaste.-agregó fríamente.

-Y por si se te había olvidado “esposo mío” ¿recuerdas porqué me embaracé, cuando tampoco yo no quería?, pues déjame recordártelo –gritó furiosa Narcisa, ante lo cual Caroline prefirió irse y dejarlos discutir a solas, Draco triste también se levanto del comedor y sus padres ni siquiera se dieron cuenta enfrascados en su pelea.

-¿Recuerdas el día que me dijiste que tenias una junta muy importante y que no llegarías a comer, fui a buscarte para que comiéramos en algún lado y darte una sorpresa pero la sorpresa fue mía cuando entré a tu oficina y te vi revolcándote con esa estúpida morena, acaso lo olvidaste “mi amor”?

-No sé de que me hablas y francamente querida no le veo ninguna importancia a lo que…-pero fue interrumpido por una fúrica Cissy.

-¿Con qué encontrarte en tu oficina teniendo relaciones con esa estúpida de Morgana no tiene importancia? Que bien, me pregunto si hubieras pensado lo mismo si hubieras llegado a casa y me encontraras a mí revolcándome con otro- Esas palabras le sentaron a Lucius como un latigazo en la cara.

-Te hubiera matado en ese mismo momento, yo soy hombre y tengo derecho a divertirme, tu eres mujer y tu deber es cuidar a mi hijo y atenderme a mi- La soberbia con que dijo esas palabras llenó de ira a su esposa, jamás pensó que después de callar todos esos años, ahora le saliera con que “era hombre” y podía hacer lo que quisiera.

-¿quiere decir que tu podías andar de aventura en aventura mientras yo tenia que soportar todos los malestares que me causó TU hijo? –se levantó de la silla de golpe mirando fijamente a su marido quien de pronto le tuvo miedo, pero tuvo que controlarse y mostrarse indiferente.

-Así es querida, uno de hombre tiene muchas presiones y ustedes las esposas solo saben pedir dinero y acostarse temprano, así que uno debe buscar la manera de “sacar” la presión y

¡¡PLAFF!!–no pudo terminar la frase porque una sonora cachetada le cruzó el rostro de forma brutal.

-¡Así te voy a sacar la presión a ti! , maldito infeliz, no voy a tolerar más humillaciones. No puedes entrar a la recamara y no me tocarás más, estúpido.- Y subió como vendaval las escaleras hacia su recamara que cerró de un portazo, fue un verdadero milagro que no se cayera la puerta de semejante azotón, mientras en el comedor Lucius estaba impactado, jamás se imaginó que su esposa lo hubiera encontrado con esa chica, que dicho sea de paso estaba muy bien, además solo fue algo pasajero, una aventura sin importancia, porque su esposa la única y legitima , la madre de su hijo era Narcisa, ¿porqué se molestaba tanto?, si ni siquiera era buena en la cama, era distante y fría y parecía que le hacia un favor a Lucius cada que estaban juntos, así que él buscaba por otro lado lo que le faltaba en su casa.

En un rincón oculto entre las cortinas del comedor, sin que nadie reparara en él, Draco supo la verdad, no había sido concebido con amor y esperado impacientemente como el primogénito que la familia “feliz” esperaba con ansias, no, era el producto del chantaje de su madre hacia su padre para que no la abandonara, simple y llanamente era eso. Fue muy duro para él y se fue a su recamara a llorar lo que desde niño no lloraba.